domingo, 5 de septiembre de 2010

Alianza Regional indígena impulsará Foro Global en noviembre



Servindi, 4 de septiembre, 2010.- Un Foro Global liderado por la Alianza Regional Internacional COICA – CAOI – CICA se realizará del 17 al 19 de noviembre 2010 en Lima, Perú.

El espacio tendrá el impulso de la Coordinadora Indígena de la Cuenca Amazónica (COICA), la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) y el Consejo Indígena de Centro América (CICA).

El foro fue uno de los consensos a los que arribó la reunión del Consejo Directivo y el Consejo de Coordinación de la COICA celebrado en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia.

El Foro Global abordará la crisis global en temas de recursos extractivos y la elaboración de estrategias conjuntas y acciones claves sobre el ejercicio de los derechos colectivos de los pueblos originarios.

Reunión fructífera

La reunión del Consejo Directivo y del Consejo de Coordinación de la COICA fue considerada fructífera por sus participantes.

Entre los acuerdos adoptados figura el fortalecer la capacidad de participación de la COICA en el Caucus indígena del Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad (FIIB) y el Foro Internacional Indígena sobre Cambio Climático (FIICC).

Asimismo, promoverán la capacitación en temas relacionados a los mecanismos para reducir las emisiones por deforestación y degradacion (REDD) a sus organizaciones miembros, en el marco de la gobernanza territorial conforme a sus principios.

Reafirmaron que la iniciativa REDD no es la solución a los problemas de los indígenas amazónicos si es que no se garantizan, dentro de la articulación del mecanismo, sus derechos como pueblos indígenas.

La COICA también resolvió priorizar los temas de acuerdo a los lineamientos políticos y estratégicos ante el Foro Permanente de las Naciones Unidas, la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Consejo de Diversidad Biológica (CDB), entre otros, para ser considerados en su agenda como Movimiento Amazónico.

Al respecto, velarán por generar su propia capacidad técnica y política en las negociaciones relacionadas al Cambio Climático, REDD y CDB.

Otro acuerdo alude a la necesidad de contactar a un experto indígena amazónico para trabajar con la Secretaria del Foro Permanente con la finalidad de presentar información tecnica y sistematizada de los pueblos indígenas.

Fuente: SERVINDI

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sábado, 4 de septiembre de 2010

MÉXICO: desaparición forzada


Eduardo Ibarra Aguirre

Entre los “daños colaterales” que genera la Guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado –concepto que utiliza la Secretaría de la Defensa Nacional y su titular en pésima copia del lenguaje de los estrategas de las invasiones a Iraq y Afganistán–, destaca el crecimiento exponencial de las víctimas de la desaparición forzada.
En cuatro informes de gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa suman tres mil los desaparecidos y la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares Detenidos-Desparecidos estima que de ellos 400 casos obedecen a razones políticas, 500 a mujeres y niños por trata de personas y 2 mil 100 son por motivos vinculados al narcotráfico.
El problema es tan grave que un centenar de organismos civiles de defensa y promoción de los derechos humanos de toda República, realizan la Campaña nacional contra la desaparición forzada. “Por la presentación con vida de los desaparecidos. Juicio y castigo a los responsables”.
Las razones son dos. Una formal: el 30 de agosto se celebró en la aldea el Día Internacional del Desaparecido. Y la real es que México fue colocado –bajo el gobierno que dice apostar por “el estado de derecho” y “un país de leyes”–, a la vanguardia en América Latina en tan deleznable como ilegal práctica y que, al decir de los organizadores de las movilizaciones, se realizan “ante el incremento alarmante de las desapariciones forzadas de personas y la denegación total de justicia a las víctimas”.
Son 2.22 desparecidos diariamente o 66.66 mensuales en los 45 meses de un gobierno que festina por todos los medios, incluido el telefónico, en franca agravio a la privacidad y el descanso de los ciudadanos, pero también sin reparar en gastos, como si los recursos económicos abundaran en un país saturado de carencias y una administración que destaca por la incapacidad crónica para ejercer el presupuesto que se le asignó.
Pero más allá de los ilustrativos números, Sanjuana Martínez, la regiomontana reportera independiente, le coloca nombres y apellidos a una serie de estrujantes casos de los que llama los “otros desaparecidos”, los que sin razón aparente –explica– fueron levantados por cuerpos policiacos locales, la Policía Federal, el Ejército y la Armada o bien por el crimen organizado. Los casos tradicionales, los desparecidos por razones políticas e ideológicas por los aparatos represivos del Estado, existen desde tiempo ha, aunque con frecuencia se asocia a 1969 la primera desaparición forzada, bajo el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez como secretario de Gobernación. Por supuesto que no es así. Baste un ejemplo: El 27 de agosto de 1959 apareció torturado y asesinado Román Guerra Montemayor, dirigente ferrocarrilero comunista en Monterrey. Para no hablar de los secuestros y encarcelamientos posteriores de luchadores políticos y sociales en los años 20 del siglo pasado.
La incompetencia y la abulia distinguen a las autoridades de hoy frente a una práctica que alarma por su recurrencia y que, como bien apunta Sanjuana, es una constante desde 1969. Allí está, para mayor prueba, la presentación ayer de una denuncia penal en contra de Echeverría, en la Procuraduría General de la República, como presunto responsable del delito de desaparición forzada en la persona de Jesús Piedra Ibarra, hijo de Rosario Ybarra de la Garza, consumada en abril de 1975.
Nunca fue más pertinente que ahora el aún localizado reclamo ciudadano: “Por la presentación con vida de los desaparecidos. Juicio y castigo a los responsables”. Y más nos vale a todos que ambas demandas adquieran vigorosa fuerza antes de que sea demasiado tarde, y la ley de la selva se apodere de nuestras vidas y familias.
Acuse de recibo
Julio Pomar, coordinador de Comunicación Social del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, reitera que Forum es una revista “perseguida con saña inaudita por el actual gobierno”… El trabajo y los lujos de la tierra. Biotecnología y jornaleros en la agricultura globalizada de México, es el título del nuevo libro de la doctora Yolanda Cristina Massieu Trigo, colaboradora de Forum e integrante del Grupo María Cristina… Bulmaro Castellanos, mejor conocido como Magú, retornó el lunes 30 al quehacer de la espléndida planta de moneros de La Jornada, tras una operación del motor humano… Los jornaleros directivos, por cierto, insisten en colocar en último lugar los cartones del excelente Hernández… Didier Marquina Cárdenas, secretario general de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros, comenta: “Pemex va a la muerte, según el senador Francisco Labastida. Felipe Calderón refuta y aquél sostiene que sólo interpreta los datos oficiales. Bueno, el senador Labastida también tiene mucho que explicar de cuando promovió la reforma energética. Y de hecho con esa declaración hace que todos los pillos se froten las manos, porque no necesita decirlo el gobierno de Calderón. El senador Labastida como buen matasanos anuncia la muerte del enfermo. Ha invocado a los buitres”.Share

Fuente: APIA VIRTUAL

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viernes, 3 de septiembre de 2010

El Derecho al arraigo


Por Susana Merino.

Buenos Aires.

Un médico hondureño de familia aborigen contaba en un relato que su abuela solía decir que el hombre es del lugar adonde entierran su cordón umbilical y que el suyo había sido enterrado junto a un árbol típico de la región, lo que de alguna manera claramente significa el arraigo del ser humano a su lugar de origen.

La mayor parte de las migraciones son desde siempre producto de la miseria, agravada en nuestros días por el acoso del hambre, de la falta de fuentes de trabajo y de mínimas perspectivas de supervivencia que impulsan a individuos, familias y hasta comunidades enteras a buscar la subsistencia lejos de la propia tierra. Pero nadie se esfuerza por encontrar respuestas humanamente aceptables a una situación cuyas causas de ser coherentes con sus principios nuestra civilización judeo-cristiana debería condenar severamente y tratar de revertir.

Por el contrario antes de buscar los medios para solucionar los problemas en su origen, antes que en remediar las causas de las que son principalmente responsables, los políticos y los gobiernos se centran en atacar las consecuencias que les son incómodas y para ello sí no escatiman esfuerzos.

Tal el caso la creación en 2004 en Europa de una sofisticada fuerza policial denominada Frontex, cuyo objetivo es vigilar con sus 115 barcos, sus 27 helicópteros, 21 aviones. 400 radares y sus instrumentos de visión nocturna, vigilancia y comunicaciones toda tentativa de “inmigración ilegal” como si los seres humanos pudieran ser considerados como productos de contrabando, en lugar de dirigir esos esfuerzos económicos a resolver sus bien conocidas causas y no sus no deseados efectos.

Esa políticas junto a la Directiva retorno no hace mucho aprobada por el Parlamento europeo condena a la expulsión a los inmigrantes que sorteando los más duros escollos logran ingresar al continente europeo y que más que castigos merecerían lauros como los deportistas que con menores riesgos para sus vidas triunfan en las carreras de obstáculos.

Con un cinismo mayúsculo los países del hemisferio norte eluden la responsabilidad que les cabe en la expoliación de las riquezas de los países que se convierten así en expulsores de población, en las políticas de ajustes estructurales, en los tratados de libre comercio cuyas condiciones es harto sabido son por lo general simplemente expropiatorias.

La experiencia europea de los años 60 y 70 puede ser un ejemplo, sin embargo, de cómo la voluntad política puede revertir esa afluencia inmigratoria. La oleada hacia la Europa industrializada fue en el caso de España de dos millones y medio de españoles que se vieron forzados a cruzar los Pirineos en busca de un bienestar que no podían encontrar en su tierra. Sin embargo este proceso pudo ser revertido cuando la CE resolvió crear un Fondo de ayuda que permitiera equilibrar las diferencias económicas entre los países miembros. Esta decisión permitió que los españoles pudieran regresar con gran beneplácito a su solar nativo.

Nunca o casi nunca el tema de las migraciones ha sido analizado desde el punto de vista del ser humano persona o de los grupos humanos impulsados a migrar, cuyo alejamiento forzoso de la tierra natal, de los afectos cotidianos, de su cultura tradicional agrega un componente dramáticamente doloroso e injusto.

En nuestro país y en América Latina las tendencias migratorias tienen fundamentalmente su origen en la falta de políticas, espontáneas o inducidas, que estimulen la permanencia de los habitantes en sus regiones de origen, ya sea mediante apoyos estatales a la producción agrícola, a su diversificación o a la generación de fuentes de empleo locales orientados a la industrialización de dicha producción y a su consiguiente inserción comercial en los circuitos de distribución internos e internacionales.

Por el contrario los actuales procesos agroindustriales tendientes a la concentración de la tierra y de la producción en pocas manos ha acrecentado la tendencia migratoria hacia los centros urbanos y es la principal causa de formación de los cordones periurbanos de indigencia extrema en los que la mayoría de sus habitantes pasan a integrar la economía sumergida olvidando su dignidad y sus derechos.

Los migrantes han sido siempre, y siguen siendo producto de duras e injustas condiciones de vida pero en las que también ocupaban un lugar, el medio natural que les vio nacer y al que estuvieron ligadas sus primeras vivencias, los lazos de amistad anudados durante la juventud, los afectos familiares, el ambiente en que se fue modelando su vida moral, intelectual, espiritual, sus raíces en definitiva, que nada ni nadie puede reemplazar.

Migrar no solo es renunciar a esas vitales bases espirituales sino imponer a los que se quedan castigo similar privando a los hijos del fecundo aliento de los mayores y a los mayores del renovado impulso de los más pequeños. Emigrar debe ser fundamentalmente una elección individual, personal, meditada y nunca una huida desesperada hacia un futuro incierto, aleatorio y en la mayor parte de los casos seguramente no deseado.

En la mayor parte de los foros y reuniones internacionales en que se debate el problema de las migraciones se suelen tratar los problemas que se le presentan al inmigrante en el país de acogida.

Su masiva presencia genera en las poblaciones locales intolerancia, recelo, desprecio, desconfianza y hostilidad ya sea de carácter cultural o laboral que suelen convertir al inmigrante en una especie de “chivo expiatorio” de todas las calamidades que pudieran manifestarse en el seno de la comunidad. En casi ninguno o creo que ninguno se destaca lo inadmisible de tener que aceptar pasiva y compulsivamente entre dos únicas opciones, emigrar o perecer o lo que es aún peor perecer emigrando como sucede en los cayucos que frecuentemente naufragan en las peninsulares costas del Mediterráneo o en las proximidades de las islas Canarias.

Crecen el racismo y la xenofobia. Las mayorías se sienten amenazadas pero las minorías reclaman vivir en esa sociedad en que también se sienten amenazadas y para lograrlo suelen tejer redes de reciprocidad que reemplazan a cualquier, existente o potencial, política de acogida. No otra cosa son los centros de residentes, que por país de origen, región y hasta ciudad o pueblo, proliferan en muchas aglomeraciones urbanas.

En la Federación Argentina de colectividades (FAC) existen 62 colectividades registradas, de las cuales un 20% tienen publicaciones propias. Algunas como las bolivianas representan a los más de 2 millones de inmigrantes de esa procedencia.

Los paraguayos una publicación mensual que según su director “apunta a todo lo que interesa, afecta y conmueve a la comunidad paraguaya residente en la Argentina”

Los croatas y los eslovenos, los coreanos, los árabes, los lituanos también las tienen, sin omitir las más antiguas como el “Buenos Aires Herald” y el “Argentinisches Tageblatt, nacidos en 1876 y 1889 respectivamente

Esta fuerza centrífuga, impulsada por la ilusoria atracción de mejores niveles de vida, ha venido concentrando en las últimas décadas, ingentes masas de población en la periferia de los centros urbanos latinoamericanos. Hombres y mujeres procedentes de los más recónditos lugares de cada país y de los países vecinos se han desplazado en esperanzada peregrinación hacia las ciudades en las que las promisorias perspectivas terminan en dolorosas e irreversibles frustraciones.

Quienes sufren el amargo síndrome del desarraigo han perdido así uno de los derechos humanos fundamentales: el derecho a nacer, crecer, vivir, multiplicarse y envejecer en el propio terruño, valorando el legado de sus antepasados, prestándole continuidad

La migración debe ser una elección libre” esa es la UNICA OPCION aceptable. De otro modo estaremos convalidando la continuidad de un sistema cuyo único objetivo es la acumulación de ganancias. El capitalismo no solo genera desequilibrios económicos concentrando la riqueza en pocas manos sino que destruye las bases mismas de la supervivencia y de la convivencia humana.

Ni las mejores leyes, derechos y garantías pueden suplantar ni compensar la aniquilación de uno de los derechos humanos fundamentales, que si bien ha sido omitido en la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, constituye la base misma de la estructura familiar y social.+ (PE)

PreNot 9065
100902

Fuente: ECUPRES

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jueves, 2 de septiembre de 2010

Crónicas Guaraníes


Juan José Tamayo

¡NUESTRA AMÉRICA ESTÁ EN CAMINO!

“¡Ñane Amérika Tee Oñemongu ‘ Ehína!” “¡Nuestra América está en camino!”, en guaraní y castellano, las dos lenguas oficiales de la República del Paraguay que habla la mayoría de la población. Éste fue el tema del IV Foro Social Américas celebrado en Asunción (Paraguay) del 11 al 15 de agosto de 2010. Era a su vez el lema, la consigna y la constatación de una realidad.


Ciertamente, Amerindia camina hacia la utopía de la liberación de los Imperios y de los poderes hegemónicos (internos y externos) que vienen dominándola multisecularmente y hacia la utopía de la integración política y social desde los pueblos como respuesta a la crisis sistémica y al cambio civilizatorio.

Así lo confirmaron los múltiples actores, las plurales miradas, las más bellas lenguas, los diferentes rostros, las más variadas voces: feministas, indígenas, campesinas, afrodescendientes, ecologistas, pacifistas, altermundialistas, trabajadores y trabajadoras, intelectuales, educadores y educadoras, cantautores y cantautoras, estudiantes, movimientos sociales del Norte y del Sur reunidos en el Instituto Nacional de Deportes de la ciudad paraguaya de Asunción.

Así lo expresaron con distintos acentos los analistas políticos, los activistas sociales, los líderes y las lideresas que participaron activamente en el Foro: Rigoberta Menchú, Magui Valbuena, Mariví Vargas, Yenia Rivarola, Irene León, Adolfo Pérez Esquivel, David Choquehuanca, Fernando Lugo, Evo Morales, José Mujica.

Todos ellos hicieron memoria colectiva, en clave subversiva, de los dolores y las esperanzas o de la esperanza dolida de Amerindia, de sus luchas y resistencias, de los saberes propios olvidados y hoy recuperados, de la colonización destructiva de ayer y de los procesos de descolonización de hoy, de las mujeres doble o triplemente oprimidas que se levantan, hacen oír su voz y se empoderan, de las culturas y religiones sofocadas que resurgen de sus cenizas y afirman su identidad y dignidad inviolables, de los eco-cidios, bio-cidios, teo-cidios, fenimi-cidios, afro-cidios, indigeni-cidios, campesino-cidios, etcétera.

El Foro propuso alternativas para otro mundo posible, apostó por otros modelos de sociedad, defendió la soberanía de los pueblos de Amerindia, afirmó resueltamente sus identidades, pero abiertas a otras identidades, defendió la ética del “bien vivir”, que constituye una revolución en la ética, una interpelación y un desafío a las diferentes filosofías morales occidentales, desde la Ética a Nicómaco, de Aristóteles, hasta la ética dialógica de Habermas. Los movimientos feministas y ecologistas juegan un papel fundamental y son claves para un futuro distinto, basado en el “bien vivir”, no en el “vivir mejor”, que siempre se logra a costa del vivir peor de los demás.

Los participantes en el Foro programaron estrategias de lucha contra las políticas militaristas que sometieron a los pueblos amerindios a permanentes estados de excepción, la violencia patriarcal y racista, la depredación de la Naturaleza, la destrucción ambiental, la falta de respeto a la Pacha Mama, la Madre Tierra.

Los pueblos latinoamericanos, dijo un enérgico Fernando Lugo, recién llegado de Brasil de una sesión de quimioterapia, en su discurso a los participantes en el Foro, están viviendo un proceso de cambio y de progreso sin precedentes. Amerindia “se está convirtiendo en una fábrica de sueños realizables de ‘otra América’ y creando nuevos paradigmas de desarrollo, no construidos por aquellos tecnócratas foráneos ostentadores de falsas premisas y ocultos intereses. Y ello mediante el aprendizaje autónomo de miles de latinoamericanos que ofrecen resistencia al modelo económico voraz del neoliberalismo”. Mensaje que fue ratificado por Evo Morales, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, y por José Mujica, presidente de la República Oriental de Uruguay.

Otro mundo y otra Amerindia son posibles a partir de la soberanía y la integración de sus pueblos, ambas irrenunciables. Y todo por la vía del diálogo, no de la guerra, que hay que desterrar del continente latinoamericano. El avance social, cultural, económico y político sólo es posible en el marco de la unidad y la solidaridad.

Pero es necesario estar alerta y ojo avizor porque, como dijo también Lugo, los procesos democráticos y de cambio todavía no están consolidados y corren peligro. ¿Alarmismo? No, realismo. Y a los hechos se remitió: el golpe de Estado en Honduras, que tanto daño ha hecho a la democracia en América Latina.

El Foro se desarrolló en un clima lúdico-festivo, de solidaridad, de compartir, de diálogo y de acogida por parte de los paraguayos y paraguayas. En mi caso, tengo que agradecer la hospitalidad prestada por el Comité de Iglesias de Ayuda en Emergencias de Paraguay, que personifico en Idalina, Cristina y Tania, por el Centro Memorial Martin Luther King, Jr., que personifico en Tamara, Kirenia, Ivett y Raúl Suárez, y por la AECID, que personifico en el profesor Antonio Gómez Iruela.

El país que nos acogió con gran generosidad es un Estado de seis millones de habitantes, multicultural, multiétnico, multirreligioso y multilingüístico. Como otros pueblos de Amerindia, históricamente ha sido objeto de genocidio, etnocidio, ecocidio, teocidio, feminicidio y de despojo de la población aborigen, resultado de la concepción conquistadora y colonizadora de la cultura europea. Pero está viviendo un momento de esperanza. Amerindia es, quizás, el único continente que ha pasado de la crítica del neoliberalismo a la construcción de alternativas.

Seis fueron los ejes temáticos del Foro:

    • 1. Alcance y desafíos de los procesos de cambio en América Latina y el caribe: post-neoliberalismo, integración, socialismos, Buen Vivir/Vivir Bien y cambios civilizatorios.
    • 2. Estrategias de militarización y dominación imperial, y alternativas de resistencia de los pueblos.
    • 3. Defensa y transformación de las condiciones y modos de vida frente al capitalismo. Soberanía Alimentaria como base de nuevos equilibrios de vida.
    • 4. Disputas hegemónicas: comunicación, culturas, conocimiento, educación.
    • 5. Pueblos y nacionalidades indígenas originarios y afrodescendientes: el reto de la plurinacionalidad.
    • 6. Memoria y justicia histórica.

Dos fueron los ejes transversales: la igualdad de género y las diversidades.

En sucesivas crónicas desarrollaré algunas de las experiencias innovadoras vividas en el Foro.

Fuente: ATRIO

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FEMINISMO COMUNITARIO INDÍGENA

Los Movimientos feministas tuvieron un importante protagonismo en el IV Foro Social Américas. Fueron numerosos los talleres que analizaron la situación de las mujeres en Amerindia desde la perspectiva de género con el objetivo de lograr su empoderamiento en un continente donde el patriarcado impone su ley en la mayoría de los campos del quehacer humano.

Cono ya adelanté en la Crónica Guaraní (1) los dos ejes transversales del Foro fueron precisamente la igualdad de género y las diversidades. Eran la mejor muestra de que “América está en camino” hacia la meta de la igualdad, pero no clónica, sino dentro del respeto a las diversidades: sexual, étnica, lingüística, moral, religiosa, política, cultural y económica.

Uno de los talleres feministas más creativos al que asistí fue el del Feminismo Comunitario en el área rural e indígena de la Provincia Bautista de Saavedra de Bolivia. Fue liderado por la Asamblea Feminista Rural, que en 2006 inició un proceso de reflexión sobre la situación de las mujeres indígenas y campesinas de comunidades del área rural, a partir de la toma de conciencia de la necesidad de crear un espacio donde las mujeres puedan construir su vida y recuperar su palabra. La acción feminista es una construcción colectiva a partir del conocimiento y el reconocimiento de las mujeres del mundo rural como parte de la resistencia al machismo con el compromiso de desarrollar una cultura feminista “basada en la solidaridad, reciprocidad, empatía, alteridad sensibilidad y respeto a la otra, al otro, con la capacidad de escuchar y de escucharnos”.

Cuatro son los objetivos que se propone este movimiento: responder a la situación de las mujeres en comunidades campesinas e indígenas invisibilizadas por la pobreza y el patriarcalismo; luchar por la mejora de sus condiciones de vida en el marco del reconocimiento de la realidad pluricultural, plurilingüe y plurinacional de Bolivia; c) incluir los derechos de las mujeres en la lucha de los pueblos indígenas y campesinos; construir comunidades indígenas participativas e inclusivas de hombres y mujeres. La Asamblea Feminista Rural de Bolivia entiende el feminismo como lucha de las mujeres por su derecho a ser mujeres, a reconocerse y pensarse como mujeres y a rebelarse contra toda forma de opresión.

Conscientes de que no eran primeras militantes en la liberación de las mujeres, las participantes en el taller recordaron a algunas de las luchadoras bolivianas que las precedieron: Bertonina, Sisa, Manuela Gandarillas, Manuela Rodríguez, Heroínas de la Coronilla, Adela Zamudio, Domitila Chungara, Mujeres de la Guerra del Agua, Mujeres de la Guerra del Gas.

El Feminismo Comunitario no piensa a las mujeres contra los hombres, sino dentro de la comunidad formada por dos mitades ambas de igual importancia, imprescindibles y autónomas, complementarias pero no jerárquicas y con relaciones de reciprocidad. La actividad concientizadora de este feminismo, que sigue la metodología de Paulo Freire, se mueve en cinco campos de acción que las mujeres deben conquistar: espacio, tiempo, cuerpo, memoria y organización, que llevan derechamente a salir del ámbito doméstico individual y entrar en el espacio social como lugar común de hombres y de mujeres.

  • Espacios de decisión y de participación. Las mujeres se sienten inseguras, no se encuentran bien en su comunidad, tienen miedo y son objeto de violencia. Son consideradas parias, inferiores, carecen de espacios de decisión y participación. Se encuentran a gusto y cómodas en cualquier lugar menos en la comunidad y en la casa. De ahí, la necesidad prioritaria de luchar por un espacio en la comunidad que les haga sentirse seguras, estar bien y vivir tranquilas, condiciones necesarias para participar activamente en la vida comunitaria y en la toma de decisiones.
  • Recuperar el tiempo para participar. Los hombres dicen que a las mujeres se les ofrece participar, pero se niegan a hacerlo alegando que tienen miedo a hablar, que no están capacitadas… Pero, ¿cómo van a participar si no tienen tiempo, si están todo el día ocupadas, si realizan 32 actividades, mientras que los hombres hacen la mitad, 16 actividades. Y pusieron el ejemplo de Enriqueta: nacida en 1933; desde niña pastorea los animales; se asustaba cuando le venía la menstruación; ha sufrido violencia doméstica; parió 10 hijos e hijas a los que ha tenido que cuidar ella sola; está enferma de la matriz; le duele todo su cuerpo; ha sido abandonada por su esposo. Con una jornada de trabajo de veinticuatro horas, ¿cómo van a organizarse las mujeres, capacitarse y participar en la vida de la comunidad? Por eso objetivo prioritario del Feminismo Comunitario es que las mujeres recuperen el tiempo para la capacitación, la organización y la participación.
  • Cuidar el cuerpo y decidir sobre él. Las mujeres tienen que cocinar, preparar a los niños y a las niñas y llevarlos a la escuela, cuidar de ellos si están enfermos, trabajar en la chacra, recoger leña, lavar la ropa, cuidar los animales, etc. Para ellas todo es importante menos ellas mismas. Un testimonio: “He perdido la cuenta de cuanto he dejado de hacer por mí, ni de cómo está mi CUERPO. Embarazada no más aparezco. Hubiera querido tener sólo dos hijos. La verdad nunca he decidido sobre mi cuerpo, siento cansancio y estoy muy enferma”. Por eso otro objetivo de la organización es que las mujeres cuiden el cuerpo y tengan la capacidad de decidir sobre él.
  • Memoria. El Feminismo Comunitario trabaja por la reconstrucción de la memoria histórica y recuerda que las mujeres bolivianas siempre han participado en todas las luchas, políticas, sindicales, educativas, sanitarias, etc. Ejemplos: por la reforma agraria en 1953; contras las dictaduras de Banzer en 1971 y de García Meza en 1980; en la guerra del gas en 2003; contra el neoliberalismo en 1985; en el proceso de cambio desde 2005. Y, ahora, en la elaboración del Plan de Igualdad de Oportunidades.
  • Organización. Las mujeres tienen que organizarse. Lo que implica buscar espacios de reunión entre ellas para escucharse, crear su propia palabra, encontrar su lugar en la comunidad y en la toma de decisiones, buscar su espacio al 50% en el sindicato, en la dirección de la comunidad, en las asambleas comunales.

Éstas son las grandes líneas por las que avanza la experiencia feminista comunitaria en un área rural e indígena de Bolivia. Amerindia está viviendo un necesario y galopante proceso de descolonización en todos los campos: político, económico, religioso, cultural, ético. Queda todavía mucho camino para descolonizar el feminismo. La experiencia que acabo de describir me parece un excelente ejemplo de dicha descolonización.


Fuente: ATRIO

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miércoles, 1 de septiembre de 2010

Cataluña estrena Ley y Reglamento de centros de culto


Enric Capó, España

Creo que las leyes específicas para el mundo religioso no son, a largo plazo, positivas. Las leyes han de ser iguales para todos los ciudadanos de un país, sin distinción entre creyentes y no creyentes. La libertad religiosa ha de ser siempre libertad de conciencia. Si el Estado quiere favorecer ciertas actividades reconocidas como de interés público y concede subvenciones, éstas han de estar abiertas a todas las instituciones. No debería darse un tratamiento especial para las religiones. Si se trata de actividades benéficas, todas las instituciones se habrían de regir por la Ley de Fundaciones que no ha de tener connotaciones religiosas. Si se trata de instituciones pedagógicas, las mismas normas han de regir las religiosas como las laicas. Sólo de esta forma podremos conseguir una sociedad equilibrada donde la laicidad llegue a ser una realidad positiva aceptada por todos.

Siempre que se hagan distinciones entre religiones mayoritarias y minoritarias, como en nuestra Constitución, o entre mundo religioso y mundo profano, estamos en el camino peligroso de la discriminación que fatalmente conduce a enfrentamientos que pueden llegar a ser graves. Estamos convencidos de que las diversas formas religiosas, tal como aparecen en la actualidad en nuestro país, son en general positivas y no dudamos de que la Iglesia Católica está haciendo una importante labor positiva en nuestra sociedad, como también lo están haciendo las iglesias protestantes, pero la paz social y la igualdad de derechos entre los ciudadanos nos lleva a la conclusión de que lo religioso debe quedar siempre en el plano privado. Las aportaciones religiosas al bien común han de derivarse de la fuerza de las ideas y de sus realizaciones.

Digo todo esto para fundamentar mi oposición a la Ley de la Generalitat de Catalunya sobre centros de culto, sin dejar de reconocer que en la situación presente hay problemas que afronta la Ley que son de muy difícil solución, en especial en lo que se refiere a la instalación de mezquitas que, muy a menudo, encuentran grandes dificultades a la hora de ubicarlas en una población determinada. La intención de la Ley es correcta, pero es muy dudoso que vaya en la dirección adecuada. Vuelve a la vieja idea de la discriminación positiva. Si se trata simplemente de asegurar la libertad religiosa frente a posiciones antidemocráticas de Ayuntamientos o de organizaciones vecinales, puede que sea una actitud necesaria coyuntural pero que en ningún caso ha de tener carácter permanente.

Que los ayuntamientos provean suelo público gratuito a las confesiones religiosas para la instalación de sus lugares de culto, nos parece un error muy importante que introduce graves riesgos en la pacífica convivencia entre las religiones y entre éstas y el mundo secular. La financiación religiosa ha de quedar totalmente al margen de las preocupaciones del Estado, por lo que se debería acabar con la financiación de la Iglesia Católica a través de la Declaración de la renta y con las subvenciones a otras confesiones mediante la fundación Pluralismo y Convivencia, por mucho que en este caso se afirme que sólo se subvencionan actividades y proyectos que no tienen nada que ver con el mantenimiento del culto. Si esto es así, deberían haber leyes generales a las que acudir que estén abiertas a toda la ciudadanía.

En este mismo sentido hemos de valorar las normas de seguridad e higiene que establece la Ley. Habrían de ser las mismas que se aplican a otros lugares de concurrencia pública, pero con la excepción de los centros de culto ya establecidos desde hace años, para los cuales se habría de tener una consideración más amplia que la que establece el Reglamento. No se puede olvidar el hecho de que la mayoría de ellos se establecieron en los tiempos nefastos de la intolerancia en los que había toda clase de impedimentos para abrir un centro de culto. Muchos tuvieron que ser adaptaciones de edificios ya existentes y esto se hizo a escondidas de las autoridades, es decir, sin permiso alguno. En aquel tiempo sobrevivíamos como podíamos.

Parece ser que la Ley que nos ocupa es pionera en este terreno, no sólo en el Estado Español, sino también en el mundo. Es muy de agradecer su intención, pero es necesario que avancemos hacia una laicidad cada vez más estricta en la que la igualdad de derechos entre los ciudadanos y sus instituciones sea más real. Todos, creyentes y no creyentes, hemos de llegar al convencimiento de que acabar con los privilegios religiosos y establecer una sociedad laica en la que todos los ciudadanos tengamos los mismos derechos y deberes es una necesidad imperiosa. En esto consiste el bien común al que todos debemos aspirar.

Fuente: LUPA PROTESTANTE

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