miércoles, 24 de agosto de 2016

La mercantilización de la salud se opone a los saberes ancestrales.

El Gobierno Revolucionario promueve proyectos para impulsar la medicina tradicional


Keyrineth Fernández, directora general de Salud indígena, Intercultural y Terapias Complementarias, alegó que los modelos capitalista y rentista “no son modelos amplios que incluyan los saberes de los pueblos originarios
Correo del Orinoco, 24 de agosto, 2016.- A decir de Keyrineth Fernández, directora general de Salud indígena, Intercultural y Terapias Complementarias del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), la mercantilización de la salud “discrepa” e influye negativamente en la preservación de los saberes ancestrales de los pueblos originarios.

Durante el Foro de Medicina Tradicional y Terapias Complementarias organizado por el MPPS, Fernández alegó que los modelos capitalista y rentista “no son modelos amplios que incluyan los saberes ancestrales”. En cambio, explicó que desde la visión socialista del Gobierno Revolucionario se promueven proyectos y programas para impulsar la medicina tradicional.

“Para los pueblos indígenas no es fácil desprenderse de su ancestralidad y de la espiritualidad heredada”, manifestó Fernández. Un legado que, precisó, lo llevamos “en la sangre, así como también llevamos la defensas de nuestras costumbres y tradiciones”.

El foro sirvió para reafirmar la alianza entre los pueblos indígenas y el sector afrodescendiente de Venezuela, dos sectores que, a decir de la ministra, han sido víctimas históricas de la exclusión.

“Los hermanos indígenas y el pueblo afrodescendiente hoy por hoy defienden un proyecto justo de igualdad, equidad y de justicia social, que incluye la atención primaria en salud”, dijo.

Extracción de conocimiento ancestral

Leida Peña, encargada de Medicinas Tradicionales y Terapias Complementarias de la Dirección General de Salud Indígena del Viceministerio del MPPS, refirió que en el artículo 122 de la Carta Magna están reconocidas las medicinas tradicionales y las terapias complementarias como “sujetos con principios bioéticos”.

Aseveró que continúa el apropio del conocimiento indígena por parte de la industria farmacéutica. Explicó que el mecanismo es simple, llegan a las comunidades ofreciendo grandes cantidades de dinero, aprovechándose de las necesidades que pudieran tener los pobladores, para extraerle información sobre sus conocimientos ancestrales, que luego es patentado y utilizado para producir medicina que es vendida a altos precios en todo el mundo.

Indicó que las transnacionales de la salud asumen como de su propiedad el conocimiento indígena, por lo que incluyen esta información como parte de sus inventarios.

“Estamos erradicando este tipo de acciones a través de políticas públicas” que defiendan los derechos de los pueblos originarios, señaló Peña, quien comentó que actualmente están en proceso varias demandas relacionadas con este tipo de irregularidad.

Anunció que en alianza con Farmapatria próximamente se realizará un foro para pequeños y medianos productores con el fin de promover la producción 100% artesanal de medicina ancestral y tradicional.

También informó que desde hace algunos meses, en la sede del ministerio convergen representantes de organizaciones sociales que promueven la reivindicación, regulación y posterior acreditación de las medicinas tradicionales y terapias complementarias, no indígenas, “con el fin de contrarrestar la piratería de la salud en Venezuela!”.
Solo en Revolución

Fernández informó que actualmente existen 34 servicios de atención y orientación al paciente indígena en las comunidades más lejanas de todo el territorio nacional. Asimismo, destacó los planes especiales de salud dirigidos a las comunidades yanomami, warao y a las pobladores asentados en territorios del estado Apure y en la Sierra de Perijá, en el Zulia.

“Son oportunidades que solo se consiguen en Revolución. Como india de esta patria tengo la gran responsabilidad de decir que solamente el proceso bolivariano es el que nos ha representado y que por el contrario, el proyecto impresentable que hoy” (enarbola) “la oposición no reconoce a los pueblos originarios”.

Recalcó que el Gobierno del presidente Maduro realiza “un trabajo permanente en pro del avance de los pueblos indígenas”, especialmente en lo relacionado con la inclusión de este sector de venezolanas y venezolanos en las políticas públicas de Salud, dándole cumplimiento a lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Subrayó que el sector salud es uno de los más afectados por los ataques de la guerra económica y destacó el trabajo de los trabajadores del sistema Nacional de Salud en la defensa de los derechos de los venezolanos a la salud gratuita y digna.
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Fuente: Servindi

martes, 23 de agosto de 2016

El efecto de la agricultura agroquímica sobre las aguas subterráneas.

Imagen: worms


Worms, 23 de agosto, 2016.- La agricultura industrial moderna es fuente de graves intoxicaciones humanas y destrucción de la biodiversidad que sustenta todo el ciclo biológico mundial.

Es sabido de los graves daños sufridos en la historia moderna por los operarios que trabajaron en contacto con los primeros agroquímicos, tanto como los afectados en zonas aledañas a fumigaciones y asperjados con esos productos.

Plaguicidas y herbicidas han sido los principales destructores de fauna y flora desplazada de los campos agrícolas, tanto como de enfermedades y lesiones a humanos.


…desde hace muchos años se ha comprobado el grave efecto de los fertilizantes de base nitrogenada y fosfatada aplicados en gran escala… 

Sin embargo ya desde hace muchos años se ha comprobado el grave efecto de los fertilizantes de base nitrogenada y fosfatada aplicados en gran escala durante períodos prolongados, los cuales van alterando la fisicoquímica de los suelos y modificando los ciclos climáticos e hidrológicos, tanto como el fenómeno de eutrofización de las aguas superficiales aledañas a campos de cultivo.

Las imágenes satelitales de los grandes lagos de norteamérica tanto como la muerte del mar Aral en Rusia son ejemplos dramáticos de ese efecto.

Sin embargo, los daños no terminan en eso.

Recientemente se ha aceptado oficialmente a través de la OMS el poder tóxico y probablemente cancerígeno en humanos del herbicida más usado, el glifosato. Una sustancia que se rocía casi como lluvia en nuestro país sin que se aplique control alguno más que la famosa “receta agronómica” y las buenas prácticas que dependen casi exclusivamente de la buena voluntad del agricultor.

Sólo hace muy poco tiempo se fueron dictando ordenanzas de exclusión para el rociado de ese producto cerca de zonas urbanas, aunque existan estudios que demuestran la capacidad de deriva y difusión atmosférica de esa sustancia a distancias mayores de las actualmente aceptadas como seguras.

Y otro efecto aún no considerado oficial y masivamente es el lixiviado por percolación, en donde varios agentes son arrastrados desde la superficie por el agua hacia las napas subterráneas al filtrarse.

El nitrato, componente primordial de los fertilizantes sintéticos como la urea y sustancia peligrosa para la salud humana por su capacidad de variación a nitrito, un agente de conocido poder carcinogénico, ha demostrado una capacidad enorme de lixiviación, principalmente por su solubilidad en agua y otras características electroquímicas.


Las napas inferiores y aledañas a campos de cultivo están impregnadas de nitratos luego de decenios de exageradas y crecientes aplicaciones. 

Las napas inferiores y aledañas a campos de cultivo están impregnadas de nitratos luego de decenios de exageradas y crecientes aplicaciones.

Hay que recordar que la urea es un fertilizante por exceso, es decir, agrega cantidades exorbitantes de nitrato al suelo de las cuales las plantas sólo pueden absorber y aprovechar una porción muy pequeña, quedando el resto para su acumulación.

Se aplica aún con ese efecto simplemente porque es barata, extrayéndose por reformado del gas natural.

El concepto de “barato” que nos hace dependientes de recursos fósiles no renovables. Barato mientras hay, hasta que se acaba. Por tanto, sin importar como se mire, estos fertilizantes no constituyen una fuente estable de recursos sino precaria.

Sin embargo, otra sustancia esencialmente soluble en agua, por tanto pasible de lixiviación es el mismísimo glifosato, el asesino de lo vegetal que demuestra ya ser tóxico para animales y hombres.

Sus productores aseguran que no genera percolación sino que su poder tóxico queda sólo en suelos y ventea al aire, como extraño consuelo a nuestra preocupación. Sin embargo, no hay ningún estudio de campo que demuestre tal postulado teórico con seguridad.

De hecho, existen ya múltiples positivos en análisis de contenido de glifosato de aguas de pozo de consumo en nuestro país y en todo el mundo.

Uno de ellos es el caso de la escuela “Paso a paso” de la localidad de Almada, en Pehuajó Norte, cuya directora María Cristina De Zan solicitó el estudio luego de observar variaciones importantes en la salud y capacidades de niños y docentes, en diciembre de 2015.

El estudio fué realizado por el Laboratorio PRINARC, de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral de la ciudad de Santa Fe, y dio como resultado una concentración de 3+/-1 ng/ml, siendo el límite máximo tolerable (?) un valor de 0.6 ng/ml.

La escuela se encuentra lindante con campos de cultivo de soja y el pozo de agua tiene una profundidad de 52 m, algo bastante poco compatible con una contaminación superficial y sí con un proceso de percolado. Casos similares se han encontrado en EEUU y en España.

En estos momentos hay cientos de ciudades y pueblos de campo en nuestro país cuyas aguas de consumo son extraídas de pozos alimentados por napas en similares condiciones de exposición.
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Fuente: Servindi

lunes, 22 de agosto de 2016

La agroecología como antídoto a la producción transgénica.


Leonardo Boff

El actual sistema político y económico parece obedecer a la lógica de las bacterias dentro de una “placa de Petri”. Esta es un recipiente achatado de vidrio con nutrientes para bacterias. Algunas especies cuando presienten que los nutrientes se van a acabar, se multiplican enormemente y después mueren.
Algo parecido, a mi modo de ver, está ocurriendo con el sistema del capital. Se está dando cuenta de que, debido a los límites infranqueables de los recursos naturales y de haber sobrepasado la huella ecológica de la Tierra, pues ya ahora necesitamos un poco más de un planeta y medio (1,6) para atender las demandas humanas, no tendrá en el futuro condiciones de reproducirse. Y no hay otra alternativa, como advirtió el Papa en su encíclica Laudato Si, que cambiar de modo de producción y de consumo y cuidar de la Casa Común, la Tierra.

¿Cuál ha sido la reacción de los capitales productivos y especulativos ante este escenario? A semejanza de las bacterias de la “placa de Petri” multiplican exponencialmente las formas de lucro, acumulando cada vez más y concentrándose de manera espantosa. Según los datos publicados por el economista L. Dowbor en su sitio (dowbor.org de 15/12/2015: La red del poder corporativo mundial), «solamente 737 actores principales (top-holders) controlan el 80% del valor de todas las empresas transnacionales».

El poder económico, político e ideológico que se esconde detrás de estos datos es enorme. Adorador del ídolo-dinero, este sistema se vuelve, como decía el Papa en el avión de regreso de Polonia, «un verdadero terrorismo contra la humanidad».

¿No será que el sistema, inconscientemente, presiente, como las mencionadas bacterias, que puede desaparecer si no cambia? ¿E intenta cambiar?
No piensen los lectores/as que esta situación no afecta a la séptima economía mundial, Brasil. Es propio de la «estupidez de la inteligencia brasilera», al decir de Jessé Souza, no incluir este dato geopolítico en los debates sobre el impeachment y sobre la economía nacional, como por ejemplo se viene haciendo desde hace años en el programa Panel de la Globonews. Ahí domina soberanamente el neoliberalismo. La ecología y los movimientos sociales no existen para ese programa.

El problema real es este: con el PT, Lula y Dilma, el sistema mundial no consigue encuadrar a Brasil en la lógica concentradora del capital globalizado. El pueblo y los pobres, se dice, ganan demasiado en perjuicio del mercado y de las grandes corporaciones nacionales articuladas con las transnacionales. Por eso hay que dar un golpe a la democracia, de la manera que sea, para liberar así el camino a la acumulación de los adinerados. Las políticas del vice-presidente Temer se orientan hacia el completo desmonte de las políticas sociales del gobierno Lula-Dilma. El Ministerio de Desarrollo Agrario ha desaparecido. La Secretaría de Economía Solidaria es un departamento dirigido por un policía.

Pero donde hay poder, surge también un anti-poder. Por todas partes en el mundo se están reforzando las resistencias al capitalismo insostenible que no consigue resultar bien ni siquiera en los países centrales.
En este contexto, como antídoto, entra la agroecología, la producción orgánica y surgen cooperativas agrícolas sin pesticidas ni transgénicos.

Entre el 27 y 30 de julio de 2016 se celebraron en Lapa-Paraná las 15ª Jornadas de Agroecología, con más de tres mil participantes de diferentes regiones de Brasil y de siete países más. El tema central era la preservación de las semillas criollas, creando bancos y casas de semillas contra el asalto de las grandes corporaciones, como Monsanto y Syngenta, entre otras. Estas buscan volver estériles las nativas para obligar a los campesinos a comprar sus semillas genéticamente modificadas, que no se pueden volver a plantar.

Sabemos que las semillas son un bien común de la humanidad y no pueden ser apropiadas por grupos privados. El acceso a las semillas establece un derecho humano básico, herido por las pocas transnacionales que controlan prácticamente todas las semillas. Para que la vida se siga reproduciendo es fundamental defender la riqueza ecológica, patrimonial y cultural de las semillas. Curiosamente Cuba ocupa el primer lugar en el mundo en agroecología y en la creación de cooperativas en todas las esferas. Es la forma por la cual el socialismo evita ser absorbido por el capitalismo individualista y concentrador.

Era conmovedor asistir en la “mística” final de la Jornada, al intercambio de semillas y de pequeñas plantas entre todos los presentes. Había muchos niños, jóvenes, indígenas, hombres y mujeres que luchan por la vida sana para todos, contra un sistema anti-vida. Ellos son portadores de la esperanza de que el mundo puede ser sano y mejor.

*Leonardo Boff es articulista del JB online y ha escrito Sostenibilidad: que es y qué no es, Vozes 2012.

Traducción de MJ Gavito Milano

sábado, 20 de agosto de 2016

El planeta pierde 33 mil hectáreas de tierra fértil por día.


Por Baher Kamal

El mundo pierde 12 millones de hectáreas de tierra fértil por año, lo que equivale a 33.000 hectáreas diarias, de 30 a 35 veces más que la proporción histórica.

Estudios científicos calculan que la superficie terrestre en condiciones de sequía pasó de 10 a 15 por ciento a principios de 1970 a más de 30 por ciento a principios de 2000, y que esas cifras seguirán aumentando.

"La sequía ya no es más un evento aislado y ni siquiera una ‘crisis’. Va a ser más frecuente, grave y de mayor duración. Es un riesgo constante”: Daniel Tsegai. 

Aunque las sequías ocurren en todas partes, África parece ser el continente más perjudicado. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD, en inglés), dos tercios de las tierras africanas son desierto o tierras áridas.

El reto es enorme para el segundo continente en tamaño del planeta, con 1.200 millones de habitantes distribuidos en 54 países y que fue la región más afectada en 2015-2016 por el fenómeno climatológico conocido como El Niño.

“A nivel mundial, las sequías son cada vez más graves, con mayor frecuencia, más duración y extensión espacial. Su impacto es cada vez mayor e incluye al desplazamiento humano masivo y la migración. La sequía actual es evidencia”, expresó Daniel Tsegai, funcionario de la UNCCD, en la Conferencia sobre la Sequía en África que se desarrolla en Windhoek hasta el viernes 19, organizada por el organismo y el gobierno de Namibia.

La conferencia hace hincapié en la llamada “resiliencia ante la sequía”.

“La resiliencia ante la sequía se define simplemente como la capacidad de un país para sobrevivir sequías consecutivas y ser capaz de recuperar las condiciones previas”, explicó Tsegai, en diálogo con IPS.

“Para empezar, hay cuatro aspectos en la sequía, el meteorológico (clima), el hidrológico (aguas superficiales), el agrícola (cultivo) y el socioeconómico (las consecuencias para los seres humanos)”, indicó.


Daniel Tsegai


Los cinco grandes “ausentes”

Para Tsegai, los principales obstáculos para lograr la resiliencia ante la sequía en África son:

1. La falta de una adecuada base de datos que incluya al clima, los recursos hídricos – superficiales y subterráneos -, la humedad del suelo, así como las incidencias de sequías pasadas y sus impactos.

2. La mala coordinación entre los diversos sectores y actores relevantes en un país y entre países de una región.

3. El bajo nivel de capacidad para aplicar medidas de reducción del riesgo de sequía, especialmente a nivel local.

4. La falta de voluntad política para implementar políticas nacionales de sequía.

5. El elemento económico de la preparación para la sequía no está bien investigado.

En cuanto a los objetivos de la UNCCD, Tsegai explicó que esta procura mejorar la productividad de la tierra, restaurar o preservarla para establecer un uso más eficiente del agua y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas por la sequía y la desertificación.

El funcionario señaló algunas de las estrategias que se pueden adoptar para aumentar la resiliencia ante la sequía. En primer lugar, un cambio de paradigma en la manera de lidiar con el problema. Debemos cambiar la forma de pensar sobre la sequía, añadió.

“La sequía ya no es más un evento aislado y ni siquiera una ‘crisis’. Va a ser más frecuente, grave y de mayor duración. Es un riesgo constante”, aseguró Tsegai.

“Por lo tanto, tenemos que dejar de ser reactivos y ser proactivos, pasar del enfoque de la gestión de crisis a la gestión de riesgos, del enfoque fragmentado a uno más coordinado / integrado. Tratar a la sequía como una crisis implica tratar con los síntomas… y no las causas”, advirtió.

“En resumen, el camino a seguir es el desarrollo de una (política de) sequía nacional basada en los principios de la reducción del riesgo”, recomendó.

En segundo lugar es necesario fortalecer los sistemas de control y de alerta temprana de las sequías. También es importante evaluar la vulnerabilidad del país ante el fenómeno y realizar perfiles de riesgo: quiénes se verán afectados, en qué zonas y cuáles serán los impactos.

La ejecución de medidas de reducción del riesgo incluye el desarrollo de sistemas de riego sostenible para los cultivos y el ganado, el seguimiento y la medición del abastecimiento de agua y sus usos, el reciclaje y la reutilización de las aguas, y la posibilidad de cultivos más tolerantes a la sequía y la ampliación de seguros de cosechas.
Las cinco grandes opciones

Tsegai espera cinco resultados de la conferencia de Windhoek:

1. Un documento de estrategia común a nivel de África para fortalecer la preparación ante la sequía del continente, que pueda aplicarse y compartirse entre los países.

2. Que conduzca al desarrollo de políticas nacionales integradas destinadas a la construcción de sociedades más resilientes a la sequía, basadas ​​en el uso sostenible y la gestión de los recursos naturales – tierra, bosques, biodiversidad, agua, energía, etc.

3. Se espera que los países acuerden un protocolo que sea vinculante y que se presentará en la Conferencia Ministerial Africana sobre el Ambiente en 2017, para su aprobación en la cumbre de la Unión Africana (UA).

4. Los resultados de la conferencia se presentarán ante los gobernantes de la UA para obtener su respaldo.

5. Se espera, además, que la conferencia fortalezca las alianzas y la cooperación Sur-Sur, para apoyar el desarrollo de políticas nacionales y la mejora de las ya existentes sobre gestión de la sequía.

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Traducido por Álvaro Queiruga
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Importante: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net

Fuente: Servindi

viernes, 19 de agosto de 2016

19 de agosto: Día Mundial de la Asistencia Humanitaria.


«El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es un recordatorio anual de la necesidad de actuar para aliviar el sufrimiento. Es también una ocasión para honrar a los trabajadores humanitarios y los voluntarios que se afanan en la primera línea de las crisis. Quiero rendir homenaje a los entregados hombres y mujeres que afrontan peligros para ayudar a otros que afrontan riesgos aún mayores.» — Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU

Servindi, 19 de agosto, 2016.- De acuerdo al calendario de las Naciones Unidas hoy es un día destinado a un recordatorio a la Asistencia Humanitaria, tema crucial casi en todas partes del mundo frente a las necesidades, hambre, frío, violencia y una serie de sufrimientos que enfrenta a diario la humanidad.

Con motivo de esta fecha el coordinador de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brien, dió un mensaje al mundo. A continuación la nota publicada en la página del Centro de Información de las Naciones Unidas (CINU).
Un mensaje contundente de la ONU por el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

Esta noche, 130 millones de personas en el mundo se irán a dormir necesitando algún tipo de ayuda vital o de protección porque han sido afectados por guerras, violencia o desastres naturales. El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, este 19 de agosto, sirve para recordar al mundo la importancia de aliviar ese sufrimiento.

Uno de los mecanismos más importantes para responder a las necesidades de esas personas es la financiación de las operaciones en el terreno.

De esto habló con Radio ONU el coordinador de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brien.

"Naciones Unidas y nuestros socios humanitarios estamos listos, tenemos la capacidad, las habilidades y el personal para entregar esa ayuda esta noche. Para ello, no sólo necesitamos los recursos. Es cierto, debemos generar más fondos y el mundo ha sido muy generoso en proveer esos recursos. Pero no son suficientes para cubrir todas las necesidades ya identificadas (...) Más allá de esto, necesitamos tener acceso seguro y sin restricciones. Sin condicionamientos políticos. Reclamamos un derecho. Los trabajadores humanitarios necesitan acceso irrestricto donde se requiera, según lo establecen las leyes humanitarias", apuntó.

Esos trabajadores humanitarios están en el frente de las emergencias, ya sean éstas desastres o conflictos. En muchos casos exponiendo sus vidas.

El objetivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es también reconocer ese enorme aporte.

El coordinador para Asuntos Humanitarios de la ONU habló de los desafíos que afrontan esas personas en la actualidad.

"Debemos saludar el inmenso valor y arrojo de los trabajadores humanitarios tanto en Naciones Unidas como entre los socios en el sistema (...) Nuestro desafío es respetar su valentía y a la vez reconocer que tenemos el deber de proveerles seguridad para que lleven adelante su abnegada labor. Estas no son misiones suicidas y debemos asegurar que aquellos que causan los enfrentamientos, los bloqueos, sean desafiados", dijo.

Al final de la entrevista, Stephen O'Brien se refirió específicamente a la situación en Siria, la crisis humanitaria más compleja en este momento.

"A las partes enfrentadas de ambos lados y a todos los que tienen influencia sobre ellos: deben reconocer que hace falta un alto al fuego, un cese de hostilidades o una pausa, como quieran llamarlo. Siempre y cuando las armas sean silenciadas y haya seguridad para los trabajadores humanitarios para atender a los que lo necesitan", puntualizó.

Para ilustrar la gravedad de lo que ocurre en ese país, estas son algunas cifras de OCHA, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, que lidera O'Brien: Siria es la crisis con mayor número de desplazados, desde que empezó el conflicto en 2011, 4,8 millones abandonaron el país y 6,5 millones se han desplazado forzosamente dentro del territorio sirio.

OCHA estima que en la actualidad hay 13,5 millones que necesitan ayuda humanitaria. De estos, casi 6 millones están ubicados en áreas de difícil acceso, incluidos 600.000 en zonas sitiadas.
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Fuente: Servindi