miércoles, 22 de mayo de 2019

La ciencia y la consciencia.


por Jaime Richart, Antropólogo y jurista

La Ciencia, como la Divinidad, es cuestión de fe. El ser humano, en sociedad, y más allá de la percepción del yo, está compelido a la fe constantemente. A su fe en la Ciencia como en los científicos, en la Religión como en sus pastores, en la Información como en los periodistas, en la Justicia como en los juristas, en la Política como en los políticos, en la Economía como en los economistas, en la Medicina como en sus doctores. Y así sucesivamente. Y ello pese a que entre sí discrepen los científicos, los teólogos, los periodistas, los economistas, los políticos, los juristas y los médicos, y el objeto de la fe sea el resultado del acuerdo de unas minorías…

Allá por los años treinta empezó a difundirse la, al parecer, falsa idea atribuida a Albert Einstein de que en el estado de vigilia normal de la conciencia sólo una décima parte del cerebro está en actividad. Idea que, de haber sido cierto que fue expresada por Einstein, fue desautorizada por la ciencia neurológica posterior.

La ciencia… ¿pero qué ciencia? ¿la que cierra filas para relatar al mundo los descubrimientos y verdades que cuadran con lo que interesan a unos cuantos por razones varias? ¿o la Ciencia no vertebrada, la de humanos aislados, genios o no, conocidos o anónimos, que descubren lo que a menudo niega la Ciencia bajo control? 

En todo caso, cada vez que me llega una noticia científica en portada o en suelto, o simplemente veo de una revista científica, pienso: bien, ya veremos qué dice al respecto dentro de quince o veinte años. Pues estoy cansado de haber ido asistiendo a lo largo de mi vida observadora, al ridículo espectáculo del decir y desdecirse de la ciencia, la médica incluida, que no es muy diferente de lo que hacen los políticos españoles en campaña y fuera de ella. Ello, con independencia de que ciertos fundamentos y principios sean útiles permitiendo funcionar sistemas enteros, incluida la cosmología. Pero una cosa es que una verdad sea útil, y otra que sea certera y para siempre. Principios y fundamentos, por cierto, que a menudo desplazan a otros que quedan en evidencia. Lo que me hace recordar esta otra inconcusa frase precisamente del Einstein ya muy entrado en años: “dos y dos son cuatro hasta nueva orden”. O lo que le dijo una noche a un compañero de paseo: “¿dejará de existir la luna cuando dejemos de mirarla?”. Esto, aparte de lo sabido acerca de muchos descubrimientos y experimentos a lo largo de la historia de la alquimia y luego de la ciencia que son rechazados porque trastocarían los razonamientos establecidos.

El caso es que tres personajes de las laderas de la Ciencia: Gurdjieff, Abellio y Meyrinck nos ponen en guardia. Gurdjieff, al decir que hemos de soñar despiertos. Abellio, que hemos de procurar la percepción de mi percepción, la transfiguración, la llave que nos hará dueños de la naturaleza interior. Y Meyrinck, que velar lo es todo…

Tengo pocas convicciones. Se nota. Quizá solo ésta: no tenemos una sola inteligencia. Tenemos varias. Y si sostenemos que sólo tenemos una, ésa será un promedio de las demás. Howard Gardner distingue ocho tipos de inteligencia. Hay quien habla de doce. Pues bien, combinando todos los datos, podríamos establecer estas premisas: quizá tengamos activado todo el cerebro según teorías actuales, pero es innegable que, para cualquier observador medio los niveles de consciencia -al menos de consciencia permanente- varían mucho entre unos individuos y otros. Yo diría que varían más que los evanescentes grados de inteligencia y el cociente intelectual que, útiles para medir ciertas capacidades el empleador para elegir al empleado, al igual que otras verdades científicas y tecnológicas, tienen un valor mucho más relativo en otros órdenes que no pertenezcan a la neurología y a la psicología…

En todo caso, cuando hablamos de un genio o de un superinteligente, de alguien con un cociente intelectual elevado nos referimos a un individuo con una o más de esas inteligencias que afirmo, hipertrofiada. De modo que, aparte otros factores, si el nivel de consciencia más o menos habitual, normal, está en el 1, en muchos individuos es letárgico y está por debajo del 1, y en otros casos está por encima del 1, sin que sea preciso tener a estos últimos por más inteligentes pero sí más lúcidos, estos están cuanto menos en el nivel 2.

Pues bien, en este nivel de la consciencia nos encontramos quienes escribimos en estos soportes digitales de absoluta libertad de expresión: tal es la intensidad y orden de nuestro raciocinio, tal es nuestra voluntad de objetividad y los esfuerzos por lograrla, tales son las combinaciones sintácticas y logísticas similares a los cálculos del jugador de ajedrez medio, antes de dar jaque mate a los aletargados, a los dormidos y a los pardillos… ¿Y sabéis por qué?, porque estamos despiertos y en nuestros análisis tomamos la distancia precisa para no dejarnos afectar por el ruido, por el griterío, por la tontuna de políticos y periodistas, ni tampoco por el empaque de la Justicia. Ni tampoco embaucados por la rotundidad que se imprime a las noticias salidas de la Ciencia. Desde luego, si la cristiandad vivió 1.600 años equivocada manteniendo el geocentrismo, qué fuerza moral nos obliga a creer que no vivimos equivocados negando la tierra plana o la tierra hueca, por ejemplo. A fin de cuentas, el verdadero progreso de la humanidad no viene por la precisión de los aparatos medidores, si no por las intuiciones, el ingenio y las habilidades del individuo aislado. En definitiva, por vías del espíritu… Y quien diga lo contrario es porque, como digo al principio, cree en la ciencia. Allá él. Nada gana ni nada pierden, tanto quienes afirman como quienes niegan. Al final, cuestión de fe… Detrás de toda la complejidad de que se rodea a la fabricación de la bomba atómica hay que saber que la liberación de la energía atómica se consigue disolviendo sal de uranio en agua pesada. Y el agua pesada se obtiene destilando el agua ordinaria durante 25 o 100 años. Un individuo eventualmente combinado con otro, la obtendría fácilmente.

Debieran saberlo los políticos antes de hablar y de rendirse en la intimidad a esta verdad, para evitar decir y hacer ese sinfín de necedades a que, en España, nos tienen acostumbrados. Y debiera saberlo también la Ciencia, la Ciencia en equipo, esa Ciencia que no pocas veces carece de conciencia…

lunes, 20 de mayo de 2019

Washington al borde de la guerra contra Irán.

Imagen: la marina de los EE.UU tomada por El Especialista en Comunicación de Masas Dan Snow: “El porta aviones estadounidense USS Abraham Lincoln en el Canal de Suez”.


Por Bill Van Auken

Pressenza, 18 de mayo, 2019.- El abrupto viaje del Secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo a Bruselas para promover las medidas de Washington contra Irán, junto con el despliegue de más activos militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, apuntan a una crisis de guerra calculada en la región por parte de Washington.

A última hora del lunes, el New York Times publicó un artículo bajo el título «La Casa Blanca revisa los planes militares contra Irán, en Ecos de la guerra de Irak». El artículo citaba como fuentes de «más de media docena de oficiales de seguridad nacional», además, informaba que en una reunión de los principales asesores de seguridad nacional del presidente Trump, la semana pasada, se había discutido sobre un plan para enviar hasta 120.000 tropas a Oriente Medio.

La chispa de un conflicto total puede venir de cualquiera de las provocaciones escenificadas, incluyendo el supuesto sabotaje de dos petroleros saudíes y otros dos barcos frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), según se informó el domingo.

El ministro Saudí de energía, Khalid al-Falih, subrayó que uno de los petroleros saudíes, que supuestamente sufrió daños, se dirigía a recoger petróleo Saudí para llevarlo a Estados Unidos, un detalle que aparentemente se destacó para demostrar que en el incidente estaban en juego «intereses estadounidenses».

Pompeo, el asesor de seguridad nacional John Bolton y otros funcionarios estadounidenses han prometido repetidamente tomar medidas militares «rápidas y decisivas» en defensa de los intereses estadounidenses en la región rica en petróleo. Han amenazado con desatar una fuerza «implacable» contra Irán en represalia por cualquier acción supuestamente llevada a cabo por una amplia gama de fuerzas calificadas por Washington como» apoderadas» iraníes, que van desde Hizbolá en el Líbano hasta Hamás en la Franja de Gaza palestina, pasando por los rebeldes Houthi en Yemen y varias milicias chiítas en Irak y Siria.

El supuesto sabotaje de los cuatro buques tuvo lugar en el Golfo de Omán, al este de Fujairah, un importante puerto petrolero que se encuentra aproximadamente a 85 millas al sur del punto estratégico del Estrecho de Hormuz, el cual es utilizado para transportar un tercio del petróleo por mar hacia el resto del mundo.

Funcionarios saudíes y de los Emiratos Árabes Unidos indicaron que no hubo víctimas ni derrames de hidrocarburos como resultado del supuesto sabotaje. Un vídeo publicado en Internet mostraba un agujero roto en el casco de un barco de propiedad noruega en su línea de flotación.

El momento del incidente encajaba perfectamente con la escalada de tensiones en la región por parte de Estados Unidos. Días después de la advertencia, del 9 de mayo, emitida por la Administración Marítima de los Estados Unidos (MARAD) de que los barcos comerciales, incluidos los petroleros, podrían ser el blanco de la creciente escalada hacia la guerra.

«Irán o sus representantes podrían responder atacando a los buques comerciales, incluidos los petroleros, o a los buques militares estadounidenses en el Mar Rojo, el estrecho de Bab-el-Mandeb o el Golfo Pérsico», dice la declaración del MARAD.

Los funcionarios iraníes expresaron su preocupación por el incidente. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Abbas Moussavi, calificó el incidente de «lamentable» y «preocupante» y pidió una investigación a fondo. Moussavi también advirtió a los países del Golfo Pérsico que se mantuvieran vigilantes frente al potencial «aventurerismo de jugadores extranjeros» o a cualquier «conspiración orquestada por mal intencionados» para socavar la seguridad marítima.

No ha habido una explicación clara de lo que ocurrió exactamente en el Golfo de Omán, ni por parte de los Emiratos Árabes Unidos ni de la monarquía saudí. La implicación de operaciones encubiertas destinadas a crear el pretexto para la guerra, ya sea por parte de Washington o de sus dos principales aliados regionales, Israel y la propia Arabia Saudita, que desde hace mucho tiempo han intentado llevar a los Estados Unidos a una guerra con Irán, está es una posibilidad muy real.

Una cosa es cierta. No se puede creer nada de lo que diga el gobierno de los Estados Unidos o sus servidores de propaganda en los medios de comunicación corporativos sobre la crisis en el Golfo Pérsico. Los pretextos para la guerra esta vez resultarán tan fabricados como las «armas de destrucción masiva» de Irak o las mentiras sobre un buque de guerra estadounidense atacado en el Golfo de Tonkin que se utilizaron para justificar la guerra de Vietnam.

La administración Trump ha intensificado a su vez sus operaciones militares en la región, enviando una batería de misiles Patriot al Golfo Pérsico junto con un buque de asalto anfibio de la Marina. La semana pasada llegó al Mar Rojo con un grupo de combate del portaaviones USS Abraham Lincoln, así como el desembarco de un ala de ataque de un bombardero formado por cuatro B-52 en la base aérea Al Udeid de Estados Unidos en Qatar.

El Pentágono anunció el lunes que los B-52 habían llevado a cabo su «primera misión… para defender las fuerzas e intereses estadounidenses en la región», consistente en operaciones cerca del espacio aéreo iraní.

Tal es la amenaza de guerra que incluso un reportero de la Casa Blanca cuestionó a Trump durante su comparecencia del lunes con el primer ministro de la extrema derecha de Hungría, Viktor Orbán: «¿Estás en guerra con Irán? ¿Está usted buscando un cambio de régimen allí?»

Trump no negó la amenaza de guerra que se avecinaba, declarando: «Si hacen algo, sufrirán mucho. Ya veremos qué pasa con Irán».

Subrayando la descarada imprudencia de la campaña bélica de Estados Unidos, el secretario Pompeo cambió abruptamente sus planes de viaje por segunda vez en una semana, cancelando un viaje a Moscú para volar a Bruselas y colapsando efectivamente una reunión programada de ministros de Asuntos Exteriores europeos convocados a fin de discutir su respuesta a la crisis del Golfo Pérsico.

El aumento del poderío militar estadounidense, así como el endurecimiento de las sanciones estadounidenses calificadas por la administración Trump de «presión máxima» contra Irán, están diseñados para sofocar la economía del país y reducir a cero sus exportaciones de petróleo, esto ha agudizado las tensiones entre Washington y sus antiguos aliados europeos.

Desde principios de este mes, Washington ha retirado las exenciones que habían permitido a China, Corea del Sur, Japón, India y Turquía seguir comprando petróleo a Irán, y ha impuesto una nueva ronda de sanciones destinadas a detener todas las exportaciones iraníes de hierro, acero, aluminio y cobre.

Los EE.UU. y las principales potencias europeas han estado divididas desde que Trump derogó unilateralmente el llamado acuerdo nuclear del Plan de Acción Global Conjunto (Joint Comprehensive Plan of Action, JCPOA) alcanzado entre Irán y los EE.UU., Rusia, China, Alemania, el Reino Unido y Francia. Washington reimpuso sanciones que equivalen a un estado de guerra. Los gobiernos europeos, así como el organismo de inspección nuclear de las Naciones Unidas, y el Organismo Internacional de Energía Atómica, han insistido en que Irán se ha mantenido en el cumplimiento del acuerdo, que supuestamente debía combinar límites estrictos al programa nuclear iraní con el levantamiento de las sanciones económicas.

La preocupación en la administración Trump, nunca ha sido el acuerdo nuclear, sino más bien el impulso para el cambio de régimen, es decir, la restauración de una dictadura títere respaldada por Estados Unidos en el país rico en petróleo como la del Shah.

Como dijo Bolton, uno de los arquitectos de la actual acumulación militar, un año antes de convertirse en asesor de seguridad nacional: «La política declarada de Estados Unidos debería ser el derrocamiento del régimen de los mullahs en Teherán…. El comportamiento y los objetivos del régimen no van a cambiar y, por lo tanto, la única solución es cambiar el propio régimen».

Las reuniones de Pompeo en Bruselas con la jefa de política exterior de la UE, Federica Mogherini, y los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Francia y el Reino Unido no hicieron sino subrayar las tensiones transatlánticas sobre Irán. Mogherini dijo que los representantes europeos han recalcado que la crisis del Golfo Pérsico ha producido un «momento crucial y delicado» en el que es necesario «la máxima moderación y evasión de cualquier intensificación por parte de los militares».

Dijo que los ministros europeos «siguen apoyando plenamente el acuerdo nuclear con Irán», lo que significa la normalización del comercio y la inversión. Añadió que esto incluía la «puesta en marcha» del llamado Instrumento de Apoyo al Intercambio Comercial (INSTEX), que se supone que creará un canal de pago directo no monetario con Irán para eludir las sanciones de Estados Unidos. Las transacciones a través de este intercambio, comenzarían en las próximas semanas, lo afirmó.

La semana pasada, Teherán notificó a los signatarios europeos del acuerdo que reanudaría el enriquecimiento de uranio a un grado superior en un plazo de 60 días a menos y que tomarán medidas para permitir a Irán exportar su petróleo y acceder a los mercados financieros. Las empresas y bancos europeos, que antes habían visto una oportunidad para explotar la riqueza petrolera del país, se han retirado ante las amenazas de quedar fuera del mercado estadounidense.

La oposición de las potencias europeas al impulso de Estados Unidos hacia la guerra contra Irán no se basa en la preocupación por el destino de 80 millones de iraníes, sino en la búsqueda de sus propios intereses imperialistas en la región. El conflicto expone fallas que apuntan al peligro de que un nuevo conflicto militar en el Golfo Pérsico se convierta en la antesala de una tercera guerra mundial nuclear.

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Este artículo también está disponible en: Inglés

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Traducción del inglés por Nicolás Soto
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sábado, 18 de mayo de 2019

La democratización de la comunicación, pendiente en América Latina.

Foto: Última Hora SV

Por Leonel Herrera*

El pasado 5 de mayo se cumplieron tres años de aprobadas las reformas a la Ley de Telecomunicaciones en El Salvador. Dichas reformas incluyen el reconocimiento legal de los medios comunitarios, la eliminación de las prórrogas automáticas de las concesiones radioeléctricas y la creación de mecanismos alternos a la subasta para asignar frecuencias de radio y televisión.

Las reformas también incorporan las nuevas tecnologías de la comunicación e información y actualizan la Ley en varios aspectos financieros, administrativos y técnicos.

La ley reformada sustituye a la caduca, excluyente y antidemocrática ley aprobada en 1998 en el marco de las privatizaciones y demás políticas neoliberales impuestas por los gobiernos de derecha en este país centroamericano.

Sin embargo, la democratización del modelo mediático salvadoreño sigue pendiente a pesar de las reformas. Asociación de Radios Comunitarias de El Salvador (ARPAS) y la Red por el Derecho a la Comunicación señalan retrasos en su implementación. Critican, por ejemplo: que aún no ha sido asignada ninguna concesión para medios comunitarios, que la mayoría de concesiones están siendo renovadas por veinte años más y que la digitalización de la televisión ha priorizado los intereses de los actuales concesionarios en detrimento de las posibilidades de ingreso de nuevos operadores que generen mayor diversidad y pluralismo mediático.

En otros países de la región, como Honduras y Guatemala, prevalecen marcos normativos que excluyen a los medios comunitarios y profundizan la concentración de los grandes medios privados.

Por tanto, la democratización de la comunicación y la construcción de modelos mediáticos donde se escuchen todas las voces y se vean todos los rostros es tarea pendiente en América Latina. Incluso, en países donde se aprobaron leyes democratizadoras, como en Argentina y Ecuador, se registran preocupantes retrocesos.

En Argentina, el gobierno de Mauricio Macri ha revertido importantes disposiciones de la Ley de Servicios de Comunicación audiovisual que establecían límites a la concentración; mientras que en Ecuador el gobierno de Lenín Moreno ha hecho que la Ley Orgánica de Comunicación sea letra muerta, al negarse a liberar frecuencias para otorgar a medios comunitarios.

Lo anterior confirmar la necesidad de que los pueblos de nuestra Abya Yala reclamen por su derecho a la comunicación y presionen por marcos jurídicos y políticas públicas que propicien la creación de modelos mediáticos democráticos, sin los cuales no es posible la verdadera democracia.

Fuente: servindi.org

viernes, 17 de mayo de 2019

¿Busca EE.UU. una nueva Crisis del Petróleo?



La estrategia brzezinskiniana de EE.UU. consiste en lograr la total rusodependencia energética china para en una fase posterior acabar enfrentándolas entre sí y finalmente someterlas e implementar el nuevo orden mundial bajo la égida anglo-judío-estadounidense.


La Doctrina Kissinger abogaba por la implementación del G-2 (EEUU y China) como árbitros mundiales. Así, en un artículo publicado por el New York Times, titulado “La ocasión para un nuevo orden mundial”, Kissinger considera ya a China una gran potencia (felow superpower), desaconseja el proteccionismo o tratar a China como enemigo (lo que llegaría a convertirla en verdadero enemigo) y pide que se eleven a un nuevo nivel las relaciones entre Estados Unidos y China sobre la base del concepto de destino común,( siguiendo el modelo de la relación trasatlántica tras la segunda guerra mundial), con lo que asistiríamos a la entronización de la Ruta Pacífica (América-Asia) como primer eje comercial mundial en detrimento de la Ruta atlántica (América- Europa). Sin embargo, el objetivo inequívoco del Pentágono sería la confrontación con la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001 por los Cinco de Shanghai (China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán, Tajikistán) más Uzbekistán y convertida junto con los países del ALBA e Irán en el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de Estados Unidos y Gran Bretaña.

¿Provocará la guerra comercial EEUU-China el finiquito de la globalización económica?

El retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU-Rusia tras la crisis de Ucrania y la imposición de sanciones por UE-Japón-EEUU contra Rusia marcarían el inicio del ocaso de la economía global y del libre comercio, máxime al haberse demostrado inoperante la Ronda Doha (organismo que tenía como objetivo principal de liberalizar el comercio mundial por medio de una gran negociación entre los 153 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y haber fracasado en todos sus intentos desde su creación en el 2011.Así, asistiremos al finiquito de los Tratados Comerciales transnacionales (TTIP, NAFTA y TTP) y a la implementación por las economías del Primer Mundo de medidas proteccionistas frente a los países emergentes cuyo paradigma sería el establecimiento por EEUU de medidas antidumpin contra el acero y el aluminio chinos, mediante la imposición de aranceles del 25% y del 10% respectivamente que significaron el inicio de una guerra Comercial y el retorno al Neo-Proteccionismo económico. El siguiente paso será el inicio de la Guerra de las Divisas que consistirá en una progresiva devaluación de las diferentes divisas por parte de los Bancos Centrales Mundiales, a la ruptura del sistema de paridad de las divisas internacionales y la posterior Libre fluctuación de las mismas, lo que terminará por dibujar en el horizonte del próximo quinquenio un escenario en el que se pasará de las guerras comerciales al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

¿Busca EE.UU. secar las fuentes energéticas de China?

China habría asumido el reto de construir un nuevo canal en Nicaragua (Gran Canal Interoceánico) similar al canal del istmo de Kra que tiene proyectado entre Tailandia y Birmania para sortear el estrecho de Malaca, convertido “de facto” en una vía marítima saturada y afectada por ataques de piratas e inauguró en el 2010 el gasoducto que une a China con Turkmenistán y que rodea a Rusia para evitar su total rusodependencia energética al tiempo que diversifica sus compras. Además, China estaría construyendo una extensa red portuaria, que incluiría puertos, bases y estaciones de observación en Sri Lanka, Bangladesh y Birmania y del que sería paradigma, el puerto estratégico en Pakistán, Gwadar, (la “garganta” del Golfo Pérsico), a 72 kilómetros de la frontera con Irán y a unos 400 kilómetros del más importante corredor de transporte de petróleo y muy cerca del estratégico estrecho de Ormuz.

El puerto fue construido y financiado por China y es operado por la empresa estatal China Overseas Port Holding Company (COPHC), pues la región circundante al puerto de Gwadar, contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo y por allí pasa el 30 por ciento del petróleo del mundo y el 80 por ciento del que recibe China y está en la ruta más corta hacia Asia (Ruta de la Seda).Asimismo, el acuerdo chino-venezolano por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo), sería un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU.

En consecuencia, tras el golpe de mano del Ejército en Tailandia, asistiremos a sendos golpes de mano de la CIA en Venezuela y Nicaragua para defenestrar a Maduro y Ortega con el objetivo inequívoco de secar las fuentes energéticas de China, pues el objetivo confeso de EEUU sería la confrontación con la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001 por los Cinco de Shanghai (China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán, Tajikistán) más Uzbekistán y convertida junto con los países del ALBA e Irán en el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Respecto a Irak, según un artículo publicado por el New York Times, una buena parte de la producción petrolera de Irak tendría como destino China, dado que las compañías occidentales (Exxon Mobil, Shell, BP y otras serían reacias a invertir en dicho país, pues las regalías, impuestos y otros cargos cobrados en Irak suelen engullir el 90% o más de las ganancias de una empresa petrolera, mientras que las inversiones en EEUU consiguen una ganancia del 50% aunado con el hecho de que EEUU importa tan sólo el 3% de sus necesidades petrolíferas de Iraq. Así, el Gobierno de Al Maliki firmó en 2008 un acuerdo con China cifrado en 3.000 millones de dólares, mediante el cual la firma estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) obtuvo los derechos de explotación durante 23 años del campo petrólifero de Al Ahdab (el mayor yacimiento abierto en Irak durante las dos últimas décadas con una producción estimada de 25.000 barriles diarios) recibiendo de parte china la condonación del 80 por ciento de la deuda heredada de la época de Sadam Hussein, estimada en unos 8.500 millones de dólares por lo que asistiremos al sabotaje por comandos de Israel y EEUU de grandes campos petrolíferos como el citado de Al Ahdab que serán atribuidos al Estado Islámico.

Irán, la bestia negra de Israel

El ex-Consejero de Seguridad Nacional del presidente Carter, Zbigniew Brzezinski en un discurso ante al Consejo Nacional Irano-estadounidense (NIAC), afirmó que “creo que los EE.UU. tiene derecho a decidir su propia política de seguridad nacional y no seguir cual mula estúpida lo que hagan los israelíes”. Además, Brzezinski, estaría enfrentado con los lobbys neocon republicano y judío de EEUU y con su habitual mordacidad habría desacreditado la miopía geoestratégica de ambos grupos de presión al afirmar que “están tan obsesionados con Israel, el Golfo Pérsico, Irak e Irán que han perdido de vista el cuadro global: la verdadera potencia en el mundo es Rusia y China, los únicos países con una verdadera capacidad de resistir a Estados Unidos e Inglaterra y sobre los cuales tendrían que fijar su atención”.

Nos encontraríamos pues en un momento crucial para definir el futuro mediato de Oriente Próximo y Medio (Oriente PROME), pues tras la llegada de Donald Trump de la Casa Blanca estaría aumentando la presión del lobby pro-israelí de EEUU ( AIPAC) para proceder a la desestabilización de Irán por métodos expeditivos, momento que será utilizado por EEUU, Gran Bretaña e Israel para proceder a rediseñar la cartografía del puzzle inconexo formado por dichos países y así lograr unas fronteras estratégicamente ventajosas para Israel, siguiendo el plan orquestado hace 60 años de forma conjunta por los gobiernos de Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel y que contaría con el respaldo de los principales aliados occidentales.

Así, tras la aprobación por el Congreso y Senado de EEUU de una declaración preparada por el senador republicano Lindsey Graham y el democráta Robert Menéndez que señala con rotundidad que “si Israel se ve obligado a defenderse y emprender una acción (contra Irán), EEUU estará a su lado para apoyarlo de forma militar y diplomáticamente”, con la Administración Trump asistiremos al aumento de la presión del lobby pro-israelí de EEUU (AIPAC) para proceder a la desestabilización de Irán por métodos expeditivos.

En una primera fase de dicho plan, el Senado de EE.UU. renovó de forma unánime hasta el 2.026 la Ley de Sanciones contra Irán (ISA por sus siglas en inglés) y tras el lanzamiento de un nuevo misil balístico por Irán, Trump amplió las sanciones contra varias empresas iraníes relacionadas con los misiles balísticos sin violar el Acuerdo Nuclear firmado entre el G+5 e Irán en 2.015 , conocido como Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA por sus siglas en inglés) y que tan sólo serían fuegos de artificio para distraer la atención del maquiavélico Plan esbozado por la Alianza anglo-judía en 1960 que incluiría del balcanización de Irán. Así, EEUU e Israel habrían empezado a teledirigir al DAESH para mediante atentados mediáticos y selectivos desestabilizar el régimen del Líder Supremo, ayatollah Ali Khamenei y cuyo primer paradigma sería el reciente doble atentado en el corazón de Teherán. Dicha guerra será un nuevo episodio local que se enmarcaría en el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría EEUU-Rusia e involucrará a ambas superpotencias teniendo como colabores necesarios a las potencias regionales (Israel, Egipto, Arabia Saudí e Irán), abarcando el espacio geográfico que se extiende desde el arco mediterráneo (Libia , Siria y Líbano) hasta Yemen y Somalia y teniendo a Irak como epicentro ( rememorando la Guerra de Vietnam con Lindon B. Johnson (1963-1.969).

¿Busca EE.UU. una nueva Crisis del Petróleo?

En una entrevista a Brzezinski realizada por Gerald Posner en The Daily Beast (18 de septiembre de 2009) afirmó que “una colisión estadounidense-iraní tendría efectos desastrosos para Estados Unidos y China, mientras Rusia emergería como el gran triunfador, pues el previsible cierre del Estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico donde atraviesa el transporte de petróleo destinado al noreste asiático (China, Japón y Sur-Corea), Europa y Estados Unidos, elevaría el precio del oro negro a niveles estratosféricos y tendría severas repercusiones en la economía global, pasando a ser la UE totalmente crudodependentiente de Rusia”.

Para evitarlo, la Administración Trump intentará sustituir la rusodependencia energética europea (30% del gas que importa la UE procede de Rusa) por la frackingdependencia, inundando el mercado europeo con el GNL, gas natural frackeado en EEUU y transportado mediante buques gaseros para hundir los precios del gas ruso. Otro objetivo sería impulsar la utilización de la técnica del fracking en todos los países de la Europa Oriental, el llamado “arco del fracking europeo” que se extendería desde los Países Bálticos hasta la Ucrania europea, pasando por Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria y que dependerá de la tecnología de empresas estadounidenses como Chevron o Shell.

Respecto al estrecho de Ormuz, según estimaciones de la AIE (Agencia Internacional de la Energía), 13,4 millones de barriles por día (bpd) de crudo pasarían a través del estrecho canal en buques petroleros, (lo que representaría el 30 % del suministro de crudo que se comercializa mundialmente), y en el supuesto de verse bloqueado, dicho cierre del tráfico naval por mimetismo se extendería al paso del Canal de Suez . Dicho Canal es considerado como uno de los puntos más importantes para el comercio mundial ya que transporta 2,6 millones de barriles de crudo al día (lo que representa casi 3% de la demanda mundial diaria de petróleo) y asimismo es una ruta relevante para el gas natural licuado (GNL), pues cerca de 13% de la producción mundial de dicho gas transita por ella y su hipotético cierre provocaría la interrupción del suministro de alrededor de 2,6 millones de barriles diarios y al Golfo de Adén que conecta a través del Canal de Suez el Océano Índico con el Mar Mediterráneo y con un tránsito de más de 18.000 buques. Todo ello conllevará un peligroso incremento de los precios del crudo (rondando los 100 $) que dará lugar a unas tasas de inflación desbocadas, incrementos del precio del dinero por parte del Banco Popular de China (BPC) y la asfixia económica de incontables empresasdentro de la estrategia brzezinskiniana de lograr la total rusodependencia energética china para en una fase posterior acabar enfrentándolas entre sí y finalmente someterlas e implementar el nuevo orden mundial bajo la égida anglo-judío-estadounidense.

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ-Analista

miércoles, 15 de mayo de 2019

La humanidad acelera la extinción de millones de especies.


La actividad humana estaría acelerando una histórica extinción masiva de especies, solo comparable con la extinción de los dinosaurios. Un informe científico global difundido en París esta semana, revela que más de un millón de especies entre mamíferos y anfibios se encuentra en proceso de extinción.
Por José Díaz
Como habíamos anunciado a inicios de mayo, París (Francia) fue sede durante unos días de la reunión de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBS). De este encuentro de científicos se ha dado a conocer un documento que espera ser la hoja de ruta de la lucha contra el calentamiento global y el cambio climático.
Sin embargo, como era de esperarse, los resultados de este informe no han sido nada alentadores. De acuerdo con el documento que agrupa el impacto de la actividad humana en la biodiversidad, existen más de un millón de especies en peligro de extinción. Esto pondría al planeta Tierra frente a la posibilidad de una extinción masiva histórica, solo comparable con la que acabó con los dinosaurios.
El informe detalla que más de un tercio de los mamíferos en el mundo se encuentran en peligro de extinción. Mientras tanto, el 40% de las especies anfibias y el 33% de los corales están amenazados por el impacto de la actividad humana sobre la naturaleza. La demanda de comida y combustible son las principales causas de la degradación de la biodiversidad.
Según el análisis hecho por más de 400 científicos de diversos países, la tasa de extinción de animales ha incrementado a casi cien veces más en los últimos 10 millones de años. De hecho, hasta el momento el 75% de los ecosistemas terrestres y el 66% de los espacios marinos, ya se encuentran “gravemente alterados”.

Impacto detallado

Pese a que el mismo informe reconoce que en los últimos años ha habido un incremento en la toma de consciencia para demandar políticas ambientales, esta sigue siendo una cuenta pendiente. Sin duda alguna, la deforestación se ha convertido en uno de los problemas más álgidos de los últimos pues la pérdida de bosque acelera la emisión de gases de efectos invernadero.
En total, se estima que se han perdido 100 millones de hectáreas de bosque tropical. Las áreas tropicales del mundo son una de las más impactadas por la reducción de la biodiversidad. En América Latina la ganadería es la principal razón de deforestación mientras que en Asia Oriental el cultivo de palma aceitera se ha convertido en la mayor preocupación.

Una de las actividades humanas más visibles en materia de impacto de la naturaleza, es la contaminación. Lo alarmante es que el informe publicado en París revela que desde 1980 el nivel de contaminación ha incremento 10 veces. Más de 400 toneladas de metales pesados, tóxicos y otras formas de desperdicio se vierten sobre los océanos.  
Por último, otra de las actividades que ha sido fuertemente cuestionada por su impacto ambiental es el turismo. Según este informe, que será utilizado en el marco de la próxima COP25 a celebrarse en Santiago de Chile, entre el 2009 y 2013 la actividad turística global incrementó su huella de carbono en un 40%.

Fuente: servindi.org