miércoles, 18 de octubre de 2017

El FMI insta a subir impuestos a los más ricos para frenar la desigualdad.


El FMI, organismo económico que defiende los intereses del gran capital internacional, empieza a expresar una cierta inquietud por los riesgos que la situación de creciente desigualdad social puede suponer. Así afirma: “Algo de desigualdad es inevitable en una economía de mercado, pero una desigualdad excesiva puede hacer desmoronarse la cohesión social, conducir a una polarización política y, en última instancia, reducir el crecimiento económico”. Fiscalidad progresiva (que paguen algo más los ricos) y renta básica (que, a diferencia de los salarios, los paga el Estado y no los empresarios) son algunas de las recetas que empiezan a barajar.

La desigualdad económica ha crecido en los tres mayores países del mundo: China, India y EEUU, por lo que es importante recurrir a una “fiscalidad progresiva”, incluido el aumento de impuestos a las rentas más altas y la renta básica universal, que favorezca la redistribución, indicó el FMI.

“Es importante enfatizar que la desigualdad ha crecido en los mayores países del mundo: China, India y EEUU”, dijo Vitor Gaspar, director del Departamento de Asuntos Monetarios del Fondo Monetario Internacional (FMI), en rueda de prensa.

Aunque precisó que la “desigualdad entre países se ha reducido”, Gaspar advirtió de que el “desequilibrio de ingresos en el seno de los países, especialmente en los avanzados, ha aumentado notablemente en los últimos 30 años”.

A juicio del Fondo, esta creciente brecha de ingresos tiene peligrosos efectos.

“Algo de desigualdad es inevitable en una economía de mercado, pero una desigualdad excesiva puede hacer desmoronarse la cohesión social, conducir a una polarización política y, en última instancia, reducir el crecimiento económico”, subrayó el informe fiscal.

Para atajar esta tendencia, el Fondo señaló que “una fiscalidad y transferencias progresivas son componentes claves para una redistribución más eficaz”, y destacó que “hay espacio fiscal en los países avanzados a aumentar los tipos impositivos máximos en las rentas más altas”, sin que ello frene el crecimiento económico.

Gaspar puso como ejemplos exitosos los programas de transferencia condicionada de dinero adoptados en Brasil y México.

Además, reconoció como un “debate importante” el de la renta básica universal, que ofrecería un salario continuo a los ciudadanos.

Este opción puede ayudar a reducir “significativamente la desigualdad y pobreza”, pero el Fondo matizó que sólo es aconsejable en un contexto de amplios recursos fiscales.

El informe financiero del Fondo se da a conocer en el marco de la asamblea anual del organismo en Washington, y donde se revisaron al alza las previsiones de crecimiento global al 3,6 % este año y 3,7 % en el próximo en un ambiente de marcado optimismo.


martes, 17 de octubre de 2017

Deborah Chapman: "Un matrimonio de sacerdotes es un ejemplo de cómo ser cristianos juntos".


Cameron Doody

Barcelona, Andorra, Sabadell, Gibraltar, Portugal... y hasta Marruecos y Perú. Son muchos los lugares donde Deborah Chapman ejerce de sacerdote anglicana. Chapman participó hace unas semanas en el Congreso de la Asociación Juan XXIII sobre mujeres y religión, y habló para RD de sus experiencias como mujer ordenada, así como de los dones que un matrimonio de sacerdotes -su marido, John, también es cura- puede aportar a la Iglesia.


Deborah, ¿eres párroco o párroca? ¡No sé cuál es el término correcto!


Es muy interesante, porque yo, ahora, soy más bien 'free-lance': desde 2013, cuando mi marido y yo dejamos Londres para que él se hiciera cargo de la iglesia de St. Martin's en Sharjah en el Golfo, en los Emiratos Árabes, no he tenido cargo. Pero tenía algo que hacer siempre. Como persona ordenada, he ayudado a mi marido y hago muchas otras cosas.



Cuéntanos.


Además de ayudar a mi marido en la capellanía de Barcelona voy a hacer cultos más o menos una vez al mes a Andorra, que no tiene capellán anglicano. También voy a Sabadell, a l'Esglesia de Crist, que es de la Iglesia Episcopal Reformada de España (IERE), que forma parte de la comunión anglicana. Es la Iglesia anglicana de España y les ayudo en cultos en español y en catalán, también una vez al mes, más o menos.

Hay que explicar que la diócesis en Europa es la diócesis de la Iglesia de Inglaterra, y por eso no tiene parroquias. Más bien tiene capellanías, porque es diócesis de habla inglesa. Dentro de este ámbito, más amplio, soy la capellana de la organización "Mother's Union". Escribo una vez al mes una reflexión en su sitio web. Es interesantísimo, tiene cuatro millones de miembros alrededor del mundo. La comunión anglicana tiene en cada país su movimiento autóctono, y hacen muy buen trabajo siempre en comunión con los otros grupos, y a nivel mundial. Hay una presidenta mundial.

Además, soy la persona encargada del vínculo del arcedianato de Gibraltar con el Perú, donde voy una vez al año. Este arcedianato comprende Gibraltar, Marruecos, España, Portugal y Andorra. Tiene un sínodo, que se reúne una vez al año en el sur de España en Torrevieja.

Estas son las cosas que hago ahora. También hay una sociedad, que apoya a nuestra iglesia, la de St. Georges en Barcelona, que se llama "Intercontinental Church Society", y formo parte del grupo que organiza las conferencias anuales.

O sea, que hay mucha energía dentro de la Iglesia.

Sí, la hay.

¿Sientes que las cosas que haces dentro de la Iglesia, tienen mucha repercusión fuera de ella, en la sociedad?

No lo sé, la verdad es que confío en el Señor. Siento que tengo una responsabilidad que debo aceptar, y le pido al Señor que me dé fuerzas y sabiduría para hacerlo con todo el corazón. Y que sea una bendición para todas las personas.

Me imagino que en la capellanía no solo tenéis personas procedentes de Inglaterra. Hay españoles, supongo. ¿O es solamente para expatriados?

Mayormente sí, porque los cultos son en inglés. También tenemos bastantes ortodoxos, algunos africanos y algunos latinoamericanos, por ejemplo. Todos hablan inglés. Es lo que nos une, además de Jesús, por supuesto.

¿Las misas están en inglés también en la Reformada, en la Iglesia anglicana española?

No. Es una Iglesia anglicana autóctona de España.

Entonces, se habla español.

Sí. O catalán. Pero en nuestra capellanía tenemos más de treinta nacionalidades, mayormente europeas: entre ellas de Ucrania, de Lituania, de Bielorrusia... Y también de Francia y unos pocos catalanes españoles.

El grupo que más años lleva, es un grupo de mujeres que se había casado con españoles. Ellas han mantenido un vínculo fuerte con la capellanía, muy importante para la Iglesia, durante muchos años. Yo, de adolescente acudía a esta capellanía de St. Georges en Barcelona con mis padres. Mi padre era diplomático e íbamos toda la familia. Éramos cinco hijos, y alguna de las mujeres que iba entonces, todavía va. Desde entonces nos conocemos... Estas cosas me encantan.

¿Cómo están las cosas en Barcelona después del atentado?

Es difícil saberlo realmente. No he tenido mucha oportunidad, porque cuando ocurrió estaba fuera. Y creo que la mayoría de la gente que vive en Barcelona estaba fuera, porque durante el mes de agosto suelen irse de vacaciones, y son los turistas los que vienen a la ciudad. En aquel momento yo estaba fuera, y todavía no han vuelto todos los miembros de la Iglesia que habían salido. Francamente, no puedo decirlo.

A mí me parece que todo ha vuelto a la normalidad, pero también me imagino que va a ser un choque para las personas expatriadas que han elegido vivir allí, porque en realidad es una ciudad muy sana y muy segura, por lo general.

¿Crees que estas personas se van a ir de Barcelona?

No puedo saberlo bien ahora. Me imagino que harán preguntas sobre cómo es realmente la situación.


Te han invitado a hacer una ponencia. ¿Por qué aceptaste formar parte de este congreso? ¿Es un tema que llevas dentro?

Es un tema que he tratado antes, y sobre el que he reflexionado mucho. Cuando Jenny, conjuntamente con el obispo Carlos, me preguntó si estaba dispuesta a dar una conferencia, yo oré y pedí al Señor su opinión, y me pareció que estaba bien. No había por qué decir no. Y tengo paz.

¿Pero sientes que tienes algo que decir porque eres anglicana, o porque eres experta en el tema de mujeres y violencia de género?

No soy experta. Es, simplemente, porque soy mujer anglicana.

Y sacerdote.

Sí. Y aunque hay otras, no sé cuántas en España, que tienen un doctorado, yo he tenido otras oportunidades para compartir en conferencias. Posiblemente por eso, me han invitado. Hay que preguntarle al obispo Carlos. Bueno, también vivo en España; tiene cierta lógica.

¿Tú crees que la Iglesia anglicana es menos machista que la católica?

Depende. Varía mucho.

Me refiero a que, por ejemplo, no hay mujeres sacerdotes en la Iglesia católica. ¿Es un factor importante, para eliminar el machismo, que las mujeres accedan a estos puestos?

En términos estructurales, sí. Pero en términos personales, no. Yo no podría decir qué porcentaje de hombres y de mujeres son anti-ordenación de mujeres en las Iglesias anglicanas o católicas.

Yo era la primera capellana no católica dentro de un colegio en Inglaterra que se llama sixth form college, para jóvenes de 16 a 18 años. Trabajaba a tiempo parcial, pero estaba habilitada por el director para hacer de capellán y lo dejé en el momento de mi ordenación. Hubo más católicos en mi ordenación que anglicanos, eran mis amigos católicos. Puedo decir que ellos estaban totalmente a favor de mi ordenación y que me apoyaban, hasta el punto de que uno de mis dos sponsors -tenemos que tenerlos para ordenarnos- era católico, y se puso de pie para decir que sí, que estaba de acuerdo.

Que estabas preparada.

Sí. Yo he tenido tan buenas experiencias, que pienso que es algo muy personal. Y mi experiencia no ha sido, quizás, tan negativa como la de otras personas, gracias a Dios.

¿Qué dones puede aportar un matrimonio de sacerdotes?

Esto, también tiene que ver con la unidad porque, por ejemplo, cuando preparamos a parejas para el matrimonio, lo hacemos juntos siempre. Aún cuando tenemos mayores responsabilidades tanto mi marido como yo, es algo que siempre hacemos juntos.

Y también, los matrimonios mismos, nos piden hacerlo así. Es un ejemplo modelo de cómo ser cristianos juntos, de cómo orar juntos y de cómo servir a Dios juntos. También, para nosotros es un aporte. Como tenemos preparación teológica, leemos nuestras Biblias y oramos con un ritmo regular, hablamos de lo que leemos y de lo que escuchamos de Dios en nuestras oraciones. Esta posibilidad de conversación que tenemos es muy útil. "Hierro con hierro se aguza...".

Ser matrimonio y sacerdotes es muy, muy positivo. Y más en nuestro mundo en el que el matrimonio se está menospreciando. Creo que hay mucho que aportar, más libertad.

Unidad en el matrimonio y luego, unidad en la Iglesia y entre Iglesias.

Sí. Así es.

Gracias.

lunes, 16 de octubre de 2017

El 12 de octubre bajo la mirada de tres teólogos latinoamericanos.


[Por: Oscar Elizalde Prada | Vida Nueva]

Día de la Hispanidad, Día de la Raza, Día de la Diversidad… con estas y otras nominaciones se celebra el 12 de octubre en América Latina.

¿Qué representa esta fecha en el imaginario y en las búsquedas de los pueblos? ¿Qué implica conmemorar hoy los encuentros (o desencuentros) entre distintas etnias, identidades y culturas? En torno a estas interpelaciones, Vida Nueva dialogó con un joven teólogo argentino, con una teóloga boliviana –perteneciente a la cultura aymara–, y con un teólogo uruguayo de mayor experiencia.

NuestrAmérica

“Pensando en la memoria del 12 de octubre, en América Latina hemos transitado por caminos diversos”, comenta Francisco Bosch, un joven teólogo laico argentino, egresado de la maestría en teología latinoamericana de la Universidad Centroamericana ‘José Simeón Cañas’ de San Salvador, apasionado por “la teología narrada por el pueblo pobre en comunidad”.

“Hemos venido dando pasos hacia lo que José Martí llamó NuestrAmérica”, dice Bosch, “donde todos los que vivimos, caminamos, sufrimos y tenemos esperanza, en comunidades pequeñas decimos qué es nuestro y qué es lo nuestro latinoamericano, propiamente”. En este sentido, “una manera de recordar este 12 de octubre conlleva a recrear la vida desde las comunidades, con sus esperanzas, para ir pariendo una NuestrAmérica distinta”.

Memoria de la resistencia

Para Sofía Chipana Quispe, teóloga aymara que acompaña pastoralmente varias comunidades andinas en Bolivia, “el 12 de octubre, más que una celebración, significa la memoria de la resistencia”.

Al recordar los clamores de los pueblos originarios, la teóloga boliviana expresa que “han pasado más de 500 años y los pueblos indígenas, en una fecha como hoy, rememoramos la resistencia de nuestros ancestros y de nuestras ancestras, que se negaron a perder sus identidades, sus espiritualidades y sus territorios. Por eso para mí, es el día de la resistencia”.

Procesos de descolonización

Desde la perspectiva de Pablo Bonavía, párroco en una zona suburbana del barrio La Cruz de Carrasco, en Montevideo, y profesor de la facultad de teología de Uruguay, “no se puede olvidar que el 12 de octubre también evoca el desencuentro entre una cultura que se consideraba superior y que de alguna manera terminó aplastando a las culturas originarias, y, al mismo tiempo, representa el desafío de construir vínculos personales y sociales exentos de colonialidad”.

A partir de esta doble mirada, el teólogo uruguayo considera que “el 12 de octubre es un día de reflexión y de interpelación, en el sentido de que para humanizar la sociedad y para evangelizar, necesitamos procesos de descolonización mental, cultural, económica y política”.

Publicado en: http://www.vidanuevadigital.com/2017/10/12/12-octubre-la-mirada-tres-teologos-latinoamericanos/ 


Foto: https://rosarioinesgranados.files.wordpress.com/2015/11/cuadro-de-guayasamin.png

sábado, 14 de octubre de 2017

5 verbos para construir hospitalidad.


Oriol Prado. 

Antes del verano me pidieron escribir algo referente a la hospitalidad y cómo, desde un itinerario cristiano, se podía ser instrumento para construir una sociedad de acogida ante la llegada de migrantes a nuestro país. La propuesta estaba hilvanada en torno a cinco verbos: abrir, peregrinar, compartir, (re)conocer y amar. La vigencia de estas actitudes plenamente evangélicas me sigue pareciendo válida hoy.

Este verano la ciudad de Barcelona ha sufrido directamente la acción del terrorismo de EI, y desde algunos altavoces se ha expresado una relación causa-efecto directa entre migraciones y acogida de refugiados y el atentado. Quisiera recordar, en primer lugar, que este tipo de atentados se han venido repitiendo en otras ciudades del mundo, y hay que tener presentes todas las víctimas que ha habido aquí y en todas partes por la acción que pretende ser desesperanzadora (es decir, que tiene como objetivo negar toda esperanza). En segundo lugar, quisiera proponer una lectura de la acogida, desde los cinco verbos mencionados más arriba, que nos pueda ayudar a una nueva mirada hacia las personas migrantes.

No pretendo, por tanto, hacer un análisis de las causas que nos han llevado a estos atentados ni de sus consecuencias. Algunos buenos análisis como los que encontrareis en el blog de CJ (“Es hora de buscar todas las causas del terrorismo”, de Jaume Flaquer; “Comunicado del grupo de trabajo sobre religiones y paz ante los atentados de Barcelona y Cambrils”; “Pasión de Barcelona, pasión del Mundo”, de J.I. González Faus) nos ayudan a vislumbrar las causas que han llevado a la acción terrorista y posibles caminos para recorrer hacia una verdadera fraternidad entre diferentes fes, culturas, sociedades: entre seres humanos. Quisiera añadir, sin embargo, algunas palabras a partir del itinerario ofrecido por los verbos abrir, caminar, conocer, compartir y amar, de cómo y por qué la hospitalidad puede contribuir a la inclusión de las personas migrantes en nuestra sociedad.

Abrir, como punto de partida para la hospitalidad. Sin embargo, no es sencillo abrir: si abrimos los ojos, tal vez veremos cosas que no nos gustarán; si abrimos los oídos, oiremos algunas cosas que no queríamos oír; si abrimos las manos para dar, dejaremos de poseer aquello de lo que nos hemos desprendido; si las abrimos para recibir, lo haremos con la desconfianza de sabernos deudores del que nos ha obsequiado; al abrir el corazón nos quedaremos a la intemperie. Y a pesar de todo, es en el abrir donde puede comenzar el camino de la hospitalidad: porque es con los ojos abiertos que descubrimos realidades de injusticia que nos vacunan contra la indiferencia. Es con los oídos abiertos cuando, en medio de un ruido mediático ensordecedor, intuimos el clamor de los sin voz y descubrimos voces proféticas que ofrecen alternativas. Es con las manos bien abiertas que recobra valor lo dado y descubrimos la belleza de la gratuidad en el recibir. Es descubriéndonos a la intemperie, con el corazón bien abierto, cuando no tenemos nada que perder, que toma todo el sentido el “no tengo miedo” que ha resonado en nuestras calles y que nos hace vivo el Evangelio: “no tengáis miedo” (Jn 6,20).

Este abrir nos conduce, nos hace caminar, salir afuera: “El Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza” (Mt 8,20). Es en el encuentro con el otro donde descubrimos el prójimo como sagrado, tal y como aparece en las grandes tradiciones religiosas. El huésped es concebido por la tradición hinduista como aquél que no tiene tiempo. En la tradición bíblica encontramos el peregrino, el extranjero… Abraham el itinerante (Gn 12), que es a la vez quien acoge a Dios mismo cerca del árbol de Mambré (Gn 18). Es, pues, con la experiencia de haber salido de nuestro confort que podremos aproximarnos con empatía al migrante que también ha tenido que marcharse de su casa. Y siguiendo el mismo hilo propuesto en el texto de Mambré, descubriremos que, sin salir al encuentro del otro, éste pasaría desapercibido en nuestras vidas. Hay que remarcar, pues, que en este itinerario hacia la hospitalidad es necesario no recluirnos en nosotros mismos, ni como individuos ni como clan. Hay que salir fuera, al encuentro, convirtiéndonos en peregrinos, y la experiencia de intemperie, al abrir el corazón, nos posibilitará el aprendizaje de la acogida.

De este caminar que nos lleva al encuentro del otro surge la necesidad de conocer, de descubrir una realidad que intuíamos al abrir ojos, oídos, manos y corazón. Conocer no es meramente darse cuenta de una realidad que quizás hasta el momento era desconocida, sino incorporar esta realidad en nuestro propio ser. Así, al conocer no sólo descubrimos al otro quitando el velo que nos lo ocultaba, sino que rompemos con las ideas preconcebidas que teníamos. De alguna manera, más que de conocer se trata de reconocer al otro como persona, como ser humano, como igualmente digno. Conocer y reconocer requiere hacer un recorrido hacia dentro y otro hacia fuera: conocernos a nosotros mismos, reconocernos como acogidos y finalmente desvelarnos como débiles para transitar afuera conociendo al otro como igualmente débil, y desvelar su dignidad para que sea reconocida. Este doble conocimiento (adentro y afuera) nos ofrecerá un enriquecimiento: se trataría de mejorar lo que ya somos como personas, comunidades o sociedad con lo mejor de lo que nos aportan las personas migrantes cuando les dispensamos una buena acogida. No se trata de perder nuestra identidad, es más bien darnos cuenta de que las identidades son dinámicas -como siempre lo han sido a lo largo de la historia- y que la hospitalidad podrá hacernos descubrir que la manera de vivir del extranjero tiene algo que mejorar en la nuestra y viceversa.

Este enriquecimiento que surge del reconocimiento mutuo configura un compartir entre iguales. Este compartir, inicialmente, se podrá concretar en aspectos materiales: ofrecer recursos, alimentar o dar cobijo desde la gratuidad. Sin embargo, no habrá que descuidar la dimensión personal del compartir, siempre desde el respeto al otro y a nosotros mismos, al momento vital, a lo que queremos contar y a lo que no. Durante toda la acogida tendrá un valor importante la manera de compartir, será necesario que los gestos y las actitudes sean de ternura, de cuidado, de escucha, de empatía y de diálogo. Este compartir es necesario que se produzca en la dimensión personal, en la comunitaria y en la social. Hay que remarcar la necesidad de la dimensión comunitaria en la acogida; es en la comunidad que se extiende como red donde el acogido puede y debe convertirse en un nodo más, siguiendo su proceso, que es un proceso compartido con la comunidad. Una dinámica que tiene hitos, pero no tiene meta: la construcción de la realidad compartida con la persona acogida, como la construcción de cualquier otra comunidad humana, se perpetúa en el tiempo con momentos mayoritariamente de crecimiento, pero también de incertidumbre y debilidad. Hay que velar para evitar la rotura de los hilos que se han ido tejiendo por firmes que parezcan, y si es necesario, rehacer puentes.

Finalmente es en el amar que se nos ofrece el alimento, la fuerza, la perseverancia y el sentido para la hospitalidad. Me identifico con el otro descubriendo mi propia vulnerabilidad. En el amor me descubro a mí mismo acogido por mi comunidad, por mí mismo, por el otro. “Amarás al prójimo como a ti mismo” (Lv 19,34) (Lc 10,27) y es en la Encarnación que el otro se convierte en el Otro.

jueves, 12 de octubre de 2017

Miles de mujeres palestinas e israelíes marchan por el desierto por la paz en Oriente Próximo.

Marcha de las mujeres por el desierto. Imagen: Reuters.

Miles de mujeres israelíes y palestinas han protagonizado este domingo una marcha por el desierto, vestidas de blanco, para pedir la paz en Oriente Próximo.
La marcha ha terminado en la orilla del río Jordan, donde han levantado una simbólica "carpa por la paz" con los nombre de Hagar y Sarah, las madres de Ismael e Isaac, hermanastros patriarcas de musulmanes y judíos, según las Escrituras.

"Somos mujeres de la izquierda, de la derecha, árabes y judías, de ciudades y periferias, y hemos decidido que vamos a detener la próxima guerra", ha proclamado Marilyn Smadja, una de las fundadoras del grupo organizador del evento, Women Wage Peace (Las mujeres libran la paz).

"Dicen que éste es un conflicto antiguo, pero nuestras madres ancestrales querían para sus hijos lo que queremos nosotras: prosperidad y seguridad", ha añadido la organización, creada tras la operación israelí en Gaza de 2014, que se cobró las vidas de 2.100 palestinos y 73 israelíes.

miércoles, 11 de octubre de 2017

OPS adopta nueva política sobre etnicidad y salud.


Fotografía: OPS.

La nueva política se centra en cinco estrategias con pertinencia intercultural con la finalidad de eliminar los obstáculos que enfrentan los pueblos indígenas, afrodescendientes y romaníes. Entre estas destacan el reconocimiento del conocimiento ancestral, la medicina tradicional y el fortalecimiento de los modelos de salud interculturales.

En el marco de la 29° Conferencia Sanitaria de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se adoptó una nueva política sobre etnicidad y salud para eliminar los obstáculos que enfrentan los pueblos indígenas, afrodescendientes y romaníes en el ámbito salud.

Este hecho contó con la participación de los ministros del sector salud de los países de la Región de las Américas y representantes de la población, incluyendo a jóvenes, con la finalidad de reflejar sus cosmovisiones.

"La falta de visibilidad y la discriminación que muchas veces experimentan estas poblaciones aumentan su condición de vulnerabilidad. Un enfoque intercultural contribuirá a eliminar esos obstáculos que impiden a los miembros de los grupos étnicos alcanzar el nivel más alto de salud", sostuvo Andrés de Francisco, Director del Departamento de Familia, Género y Curso de Vida de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Así, esta nueva política se basa en las siguientes estrategias:
Generación de evidencia, con especial hincapié en datos desglosados por grupo étnico.
Impulso de la acción en materia de políticas para determinar y cerrar las brechas en materia de políticas.
Participación social para crear y fortalecer las alianzas con los distintos grupos étnicos;
Reconocimiento del conocimiento ancestral y la medicina tradicional, y fortalecimiento de los modelos de salud intercultural.
Desarrollo de capacidades en los profesionales de la salud y trabajadores de salud comunitarios.
Cifras alarmantes

La situación del acceso a la salud como la calidad de la misma cuando las poblaciones en mención reciben este servicio cuenta con cifras preocupantes que han llevado a una toma de acciones inmediatas. 

Entre estas cifras tenemos que:
Los pueblos indígenas representan el 17 por ciento de la población que vive en situación de pobreza extrema en América Latina.
La tasa de fertilidad de las mujeres indígenas y afrodescendientes es aproximadamente un 50 por ciento superior a la tasa de la población general y, sin embargo, reciben menos atención de calidad durante el embarazo, el parto y el posparto.
En Panamá y Perú, la mortalidad infantil es tres veces superior en las poblaciones indígenas que en las que no son indígenas.
Se estima que el 62,6 por ciento de los niños indígenas en la región sufre algún grado de privación de agua potable, frente al 36,5 por ciento de los niños que no son indígenas.
En algunos países, la tasa de fecundidad de las adolescentes afrodescendientes es 40 por ciento superior a la tasa en las que no son; en las adolescentes indígenas, esta tasa puede ser incluso dos veces superior en comparación con la tasa de fecundidad en la población que no es indígena.
Sobre la conferencia

La Conferencia Sanitaria de la OPS se reúne cada cinco años para determinar políticas generales. Asimismo, actúa como foro para el intercambio de información e ideas sobre la prevención de las enfermedades, preservación, promoción y recuperación de la salud física y mental, y el fomento de los establecimientos, medidas sanitarias y sociales para la prevención y tratamiento de estas en el continente americano.

Usted puede revisar la nueva política aquí.

Fuente: Servindi

martes, 10 de octubre de 2017

815 millones de personas pasan hambre en el mundo: Conflictos armados y cambio climático disparan de nuevo el hambre.


Por Kaos. Internacional

El hambre ya afecta a 815 millones de personas, el 11% de población mundial. El hambre aumenta por primera vez en diez años.

Volvemos a denunciar que aumenta el hambre en el mundo. Tras unos años de avances contra el hambre, aunque lentos pero seguros, el último informe de la FAO (la agencia de la ONU para combatir el hambre y la desnutrición) denuncia que hoy hay en el mundo 38 millones de personas más que pasan hambre. El hambre ya afecta a 815 millones de personas, el 11% de población mundial. El hambre aumenta por primera vez en diez años.

El informe de la FAO apunta a los conflictos armados como causa de ese aumento, agravado por las consecuencias del cambio climático que ya no es solo un riesgo sino que está aquí.

El terrible diagnóstico de la FAO es que no se acabará con el hambre en 2030, como se había propuesto la ONU… salvo con cambios profundos que permitan redistribuir la riqueza y finalicen o se reduzcan los conflictos armados.

Muchas más personas pasan hambre hoy sobre todo en África subsahariana y grandes regiones del sur y Este de Asia, pero aún se sufre más hambre en las zonas con conflictos armados, agravado a menudo por sequías e inundaciones, consecuencia directa del cambio climático. Mirando el mapa del hambre, esa lacra inaceptable ha aumentado en Sudán del Sur, zona de guerra desde hace tiempo, pero también amenazan hambrunas en Nigeria, Somalia y Yemen, regiones también con violentos enfrentamientos armados.

La FAO denuncia que de los 815 millones de personas que hoy sufren hambre 490 millones,más de lamitad están en zonas de guerra.

En los últimos 25 años muchos países habían reducido el hambre y la desnutrición, pero esos avances se han frenado y retrocedido precisamente por la extensión de conflictos armados. La FAO indica que también han aumentado los refugiados y desplazados en sus propios países, que ahora son el doble, hasta 64 millones.

Actualmente hay nueve países con conflictos violentos con más de la décima parte de su población refugiada o desplazada. En Somalia y Sudán del Sur, más de la quinta parte de sus habitantes son personas desplazadas: gentes obligadas a abandonar sus hogares para conservar la vida, aunque no el país por ahora, alejándose de las zonas de mayor violencia.

En Siria, donde la lucha armada es muy violenta y los bombardeos son constantes e intensos, ha huido más de la mitad de sus habitantes, convirtiéndose en refugiados. Lo sabemos por las constantes portadas y titulares del drama continuo de refugiados rescatados en el Mediterráneo y el drama aún mayor de las personas que se arriesgan en frágiles e inseguras embarcaciones y mueren ahogados.

Lo peor de tan injusta e inaceptable situación es que los gobernantes de la Unión Europea han incumplido de modo vergonzoso el compromiso de acoger refugiados, además de haber dado un espectáculo lamentable con el regateo sobre los refugiados que los gobiernos europeos estaban dispuestos a acoger.

El gobierno de España es buena muestra de esa vergüenza. El 26 de septiembre de 2015 el gobierno del Partido Popular se comprometió a acoger a 17.330 refugiados. Dos años después, solo ha acogido a 1.488 personas refugiadas, apenas un 8% de lo comprometido. A este ritmo cicatero el gobierno de España tardaría casi 20 años en acoger a todos los refugiados a que se comprometió. Pero aunque cumplieran esos compromisos, es una minucia al lado de los más de 11 millones de sirios que han huido de la guerra, convertidos en refugiados.

Además, otro factor aumenta el hambre, incluso en regiones sin violencia. Sequías e inundaciones por el cambio climático arruinan cosechas, reducen el ganado y destruyen centros y zonas de producción. Días atrás hemos visto imágenes escalofriantes de los daños causados por los huracanes en el mar Caribe y sureste de EEUU. El resultado final es más hambre.

Un informe del Parlamento Europeo expone las consecuencias del cambio climático desde hoy hasta 2035 y no es tranquilizador. Aumentarán los refugiados por las consecuencias del cambio climático y los fenómenos meteorológicos serán cada vez más extremos. El sur de Europa, sufrirá olas de calor cada vez más frecuentes y sequías prolongadas que provocarán una preocupante reducción de la agricultura, las costas se inundarán y habrá pérdidas considerables de biodiversidad. En el norte y centro de Europa habrá más crecidas en invierno y más desbordamientos de ríos que inundarán pueblos y ciudades, como hemos podido ver estos días en los noticiarios televisivos. Esas situaciones generan desastre, pobreza y necesidades vitales desatendidas. Y más hambre.

Que aumente el hambre es inaceptable, es un crimen. Como dijo Gandhi, el hambre es un insulto que humilla y deshumaniza, destruye el cuerpo y el espíritu: es la realidad más asesina que hay.

¿Hasta cuando gobiernos e instituciones globales vacilarán en afrontar la lucha contra el hambre con decisión y energía?

domingo, 8 de octubre de 2017

Dios, ante la nueva imagen de un universo holístico


Por Javier Monserrat

La Nueva Física (la de los últimos setenta años) ha insistido poco a poco en que la raíz profunda, digamos ontológica, del mundo de objetos clásicos es el mundo mecanocuántico en el que rigen propiedades que no se cumplen en las interacciones de objetos del mundo clásico. Digamos ahora que estas propiedades ontológicas son la coherencia cuántica, la superposición cuántica, la indeterminación cuántica y la acción-a-distancia (o efectos EPR). La diferenciación entre partículas bosónicas y fermiónicas es también esencial. Estas últimas tendrían una función de onda (un modo de vibración ondulatoria) que las haría mantener su independencia (como se dice en física, con un spin y una masa propias). Pero esto no pasa con las partículas bosónicas que disuelven su individualidad vibracional en un estado de coherencia cuántica, unitario e interiormente indiferenciado. De todo esto debe hablarse al comentar las ideas básicas de la mecánica clásica y de la mecánica cuántica, dentro de nuestras ideas actuales sobre el modelo estándar.

Una ciencia que describiera el mundo físico de forma ciega, sin sensibilidad-conciencia, robótica, mecánica y determinista, ni sería humanista ni sería apropiada para entender el mundo religioso. Pero esa ciencia, en realidad, no sería ciencia porque su obligación es explicar que en la evolución se haya producido el hecho incuestionable de la sensibilidad-conciencia. Y lo que exige esta explicación lleva a la ciencia a una imagen holística del universo que, aun haciendo más verosímil la ontología holística de la Divinidad, sin embargo, no por ello cierra la puerta a una explicación atea, sin Dios, del universo. Por ello, el problema del origen y de la naturaleza de la sensibilidad-conciencia nos deja sumidos todavía en la incertidumbre metafísica. La ciencia no permite salir de la duda sobre la verdad metafísica última del universo, pero hoy hace mucho más verosímil que Dios sea en realidad el fundamento metafísico del universo.


Hacer inteligible la experiencia fenomenológica de la conciencia desde el mundo físico


No cabe duda de que la imagen que la ciencia debe ofrecernos del universo, de la materia, de la vida y del hombre, debe hacer inteligible que en el proceso evolutivo se haya producido la emergencia de la sensibilidad y de la conciencia. Hacer inteligible significa que la ciencia debe conocer las causas que, dentro de la unidad del proceso evolutivo, han hecho posible la emergencia de la sensibilidad. Ahora bien, puesto que el origen del mundo biológico, en el que aparece la sensibilidad, es el mundo físico, cabe pensar entonces que ese mundo físico debe de tener una constitución ontológica tal que haga posible la emergencia de la sensibilidad-conciencia. El universo, en efecto, durante miles de millones de años sólo fue realidad física. De ella debió de surgir la realidad biológica. ¿Cabe una alternativa a este supuesto científico? Es claro que no existe. Si la sensibilidad-conciencia surgió dentro de lo biológico, entonces es evidente que debe suponerse también que sus causas deben darse en la naturaleza del mundo físico que lo ha producido todo evolutivamente.


No podemos albergar dudas acerca de que es obligación de la ciencia abordar la explicación de las causas de que en el universo haya sensibilidad y conciencia. La pregunta es, pues, en un ámbito estrictamente científico: ¿cuál es el “soporte físico”, o sea, la ontología primordial, o manera de ser real de la materia, que haga posible la emergencia del mundo de la sensibilidad-conciencia? La ciencia, en efecto, debe explicar por qué ha sido posible evolutivamente la sensibilidad-conciencia. No puede hacerlo sino a partir de la ontología, las propiedades y las leyes de la radiación/materia primordial que se originó en el big bang. Ahora bien, explicar significa conocer las causas que hacen posible la emergencia de la conciencia, de acuerdo con las propiedades fenomenológicas que esta tiene y son descritas en las ciencias humanas. ¿Cuáles son estas propiedades?


Las tres propiedades fenomenológicas básicas, a las que me he referido con fecuencia, son a) la unidad de la concienciaque integra en una unidad la totalidad del cuerpo y sus acciones, b) la indeterminación o libertad impulsora de las acciones y c) la experiencia campal u holística que proporcionan los sentidos (así el campo de la visión o la experiencia campal del propio cuerpo, sentido como un todo unitario que abarca el espacio y el tiempo). La conciencia –como sistema sensitivo integrado y referido a un sujeto psíquico que impulsa las acciones– se produce en animales y en hombres (no así la razón que es propia sólo del hombre). ¿Cuál es entonces la explicación causal ofrecida por la ciencia para el hecho evolutivo evidente de que hayan sido producidas la capacidad de sentir y de la conciencia?


El problema que ha surgido en la ciencia ha consistido en explicar las propiedades fenomenológicas de la conciencia a partir del mundo físico (ya que, en el proceso evolutivo, como antes decíamos, todo tiene su origen en un universo puramente físico). Durante miles de millones de años sólo existió universo físico y de él debió de emerger el universo psíquico. Se trataba, por tanto, de entender el “soporte físico” (el modo de ser del mundo físico) que hiciera posible explicar por qué han aparecido en la evolución la sensibilidad, la conciencia, así como las propiedades psíquicas fenomenológicas de animales y de hombres. Por tanto, la ciencia debía explicar las propiedades psíquicas, pero de acuerdo con la forma en que nosotros las advertimos como un hecho. La discusión de esta necesidad explicativa de la ciencia llevará al problema metafísico de la conciencia (a la proyección de este problema sobre nuestra idea metafísica del universo).


En efecto, una idea del universo físico reduccionista (más bien fundada en una imagen sólo mecanoclásica del mundo) favoreció durante siglos una imagen mecánica y determinista del hombre, así como una metafísica atea, ya que no hacía fácilmente inteligible cómo el universo podía relacionarse con Dios (ni siquiera explicaba la imagen “humanística” del hombre que da sentido a nuestra vida real en sociedad). En cambio, la moderna imagen holística y campal del universo físico (fundada no sólo en la mecánica clásica sino también en las propiedades extrañas del mundo cuántico) no sólo hará posible una imagen no-reduccionista y humanista del hombre, sino también la imagen del universo físico en que la posible existencia de Dios como su fundamento ontológico se hace mucho más posible, inteligible y por ello verosímil.
El reduccionismo y el equilibrio clásico-cuántico en la explicación física de la conciencia


Es sabido que la ciencia fue durante siglos sólo mecanoclásica. De ella nació una idea de los objetos físicos, y de las interacciones clásicas (newtonianas) entre ellos, que respondían sólo a los principios del mecanicismo, determinismo, escisión, diferenciación y distancia en un espacio-tiempo métrico (una cosa está aquí y la otra allí, a distancia, manteniendo cada una su individualidad impenetrable frente a las otras). Esto acabó conduciendo a lo que conocemos como reduccionismo. Es decir, a la pretensión de explicar la sensibilidad-conciencia a partir sólo de esos mismos principios mecanoclásicos en que predomina la imagen de un mundo de objetos o entidades discontinuas y diferenciadas que ejercen unas sobre otras acciones mecánicas deterministas. Por consiguiente, reduccionismo no significa, a mi entender, querer explicar el psiquismo desde lo físico, ya que esto es correcto, sino por reducir la explicación física sólo a la mecánica clásica, sin advertir que el universo físico es también cuántico.



El universo físico es también cuántico


No obstante, frente a esto, la Nueva Física (la de los últimos setenta años) ha insistido poco a poco en que la raíz profunda, digamos ontológica, del mundo de objetos clásicos es el mundo mecanocuántico en el que rigen propiedades que no se cumplen en las interacciones de objetos del mundo clásico. Digamos ahora, aunque no lo expliquemos, que estas propiedades ontológicas son la coherencia cuántica, la superposición cuántica, la indeterminación cuántica y la acción-a-distancia (o efectos EPR). La diferenciación entre partículas bosónicas y fermiónicas es también esencial. Estas últimas tendrían una función de onda (un modo de vibración ondulatoria) que las haría mantener su independencia (como se dice en física, con un spin y una masa propias). Pero esto no pasa con las partículas bosónicas que disuelven su individualidad vibracional en un estado de coherencia cuántica, unitario e interiormente indiferenciado (de todo esto hablamos ya anteriormente cuando comentábamos las ideas básicas de la mecánica clásica y de la mecánica cuántica, dentro de nuestras ideas actuales sobre el modelo estándar).


Por ello, la tendencia actual de la neurología cuántica sería explicar los seres vivos no sólo a partir de la física clásica (reduccionismo), sino como un equilibrio balanceado entre mundo clásico (el cuerpo consistente y estable) y mundo cuántico (los fenómenos cuánticos imbricados en lo clásico que explicarían lo que el reduccionismo determinista no puede explicar satisfactoriamente, a saber, la unidad de la conciencia, su indeterminación o relativa libertad y su dimensión holístico/campal). Deberíamos abordar también aquí una explicación más amplia de la forma en que hoy se concibe la neurología, en el marco del proceso evolutivo y la imagen del hombre en la ciencia contemporánea[1].
La idea de un universo holístico y la verosimilitud de la ontología holística de Dios


Por ello, además de ciertos filósofos que se anticiparon a su tiempo (como Nicolás de Cusa), tanto en la física antigua (como es el éter de Newton y su sensorium divinitatis, desprestigiado años después por el experimento de Michelson-Morley y la teoría de la relatividad), como en la nueva física se ha tendido siempre a postular la existencia de un fondo unitario de la realidad física, entendido como un fondo holístico omni-abarcante, un mar de energía fontanal, como el universo implícito de Bohm, como el reciente vacío cuántico, como el fondo de referencia para los operadores de creación y destrucción de Dirac (que formuló ya en los primeros años del nacimiento de la mecánica cuántica), o cómo el fondo referencial en que nace o en el que se disuelve finalmente la energía del universo. Recordemos que el modelo cosmológico estándar exige un fondo de referencia ontológico que hace nacer la energía del universo y en el que se disolverá finalmente.


Este fondo unitario del universo es el que parece haberse confirmado por la existencia del campo-de-Higgs, que permea el universo en su totalidad, y su vibración en forma de un bosón-de-Higgs que conferiría la masa a las vibraciones generadas desde el big bang. De esta manera, las partículas, o vibraciones fermiónicas, adquirirían la masa que hace nacer el mundo mecanoclásico objetivo. Nacerían los objetos macroscópicos ordenados, físicos y biológicos, que entre otras cosas forman el universo y nos permiten tener un cuerpo estable con el que construir una biografía personal. La teoría y comprobación experimental del campo/bosón de Higgs –de acuerdo con su papel en el modelo estándar de la teoría de partículas– contribuye en nuestros días de una forma nueva, por primera vez avalada experimentalmente, a considerar la existencia de un fondo unitario que permea universalmente el espacio. Así, el modelo estándar, reafirmado por Higgs, asume con nueva fuerza la visión unitaria de la materia que constituye el universo; materia unitaria que se manifiesta como bosónica y como fermiónica, pero siempre dentro de una profunda unidad ontológica que permea el fondo del universo.


Al contribuir, por tanto, desde su perspectiva conceptual propia, a fundar una imagen holística del universo, el campo/bosón de Higgs acerca la ciencia de forma significativa a la verosimilitud de los intentos por explicar la naturaleza de la sensibilidad-conciencia a partir de las propiedades cuánticas campales de la materia y del universo físico. Notemos que la teoría del campo/bosón de Higgs es sólo puramente física, no implica por sí misma una explicación del psiquismo, ni hace referencia alguna a Dios. Pero es un resultado científico que facilita el esfuerzo conceptual de los científicos y psicólogos (en las ciencias humanas), efectivamente comprometidos en la explicación de los seres vivos como un balance equilibrado clásico/cuántico. Higgs nos dice que la realidad física está constituida por campos primordiales previos que fundan la aparición del mundo clásico, pero que todavía no están atrapados en la rigidez determinista y diferenciada de ese mundo clásico. Higgs, aun sin saberlo, ha abierto una puerta a la explicación del sorprendente hecho de que la evolución haya generado la sensibilidad y la conciencia.
La imagen física del universo y la viabilidad de la imagen de Dios


La viabilidad de la hipótesis de un universo creado por obra de un ser metafísico transcendente entendido como Dios, como hace la metafísica teísta, depende en gran parte de la ontología del mundo físico, tal como sea conocida por la ciencia. La idea de Dios supondría una presencia holística que abarca todo el universo como su fondo más profundo. Esta es la experiencia del hombre religioso que halla siempre a Dios en lo profundo de su ser. Además, esa ontología divina fontanal sería la que habría hecho nacer el universo como creación. La experiencia de un Dios que abarca la ontología profunda de todo el universo es esencial no sólo para la experiencia religiosa, sino también para explicar cómo Dios puede ser el origen profundo de todas las cosas, la ontología radical de la que nace el universo.


Pues bien, la verdad es que la imagen reduccionista de la ciencia, todavía remanente en algunos, está limitada sólo a una imagen mecanoclásica. Esta imagen no favoreció, durante muchos años, la viabilidad de la idea de Dios. El universo aparecía para el reduccionismo clásico como una pluralidad de entidades desintegradas, separadas unas de otras, que hacían difícil entender la unidad holística profunda del universo. Pero el reduccionismo, como hemos dicho, no sólo no favorecía imaginar la presencia holística de Dios en el universo, sino que hacía inviable incluso el mismo humanismo que todos advertimos en nuestra experiencia social. Hacía inviable la explicación indeterminista y holística de los seres vivos. El reduccionismo llevaría a una idea robótica de los seres vivos, tal como vemos hoy en las modernas psicologías computacionales, que son la versión moderna del mecanicismo-determinista del XIX. Este robotismo mecanicista no podría explicar nunca las propiedades fenomenológicas del psiquismo animal y humano (la unidad de la conciencia, la experiencia campal y la indeterminación de las respuestas al medio). El mecanicismo reduccionista clásico, mecanicista e indeterminista, nunca podía llegar a explicar el indeterminismo y holismo campal, tal como están dados fenomenológicamente en la experiencia animal y humana.


Tras ese fondo físico campal de la ciencia pudiera esconderse el enigma de la presencia holística de la ontología de la divinidad

De ahí que la nueva física, al hacernos ver la importancia de que el universo no sólo sea mecanoclásico sino a la vez, en su raíz ontológica primordial, también mecanocuántico, haya contribuido a hacer más y más verosímil la idea de Dios como realidad fontanal del universo. El entender que el universo no es un mosaico de entidades escindidas, aisladas, puramente clásicas, sino una entidad unitaria que responde a la ontología holística en que existe el universo, ha sido un cambio de perspectiva científica que ciertamente hace más verosímil que tras ese fondo físico campal que la ciencia atisba a postular como concepto físico –y también hoy a comprobar experimentalmente y a describir con conceptos sólo científicos– pudiera en alguna manera esconderse el enigma de la presencia holística de la ontología de la divinidad (de una forma que desconocemos). En ella se habría producido el universo y en ella estaría sustentado en el ser continuamente por la voluntad divina (insisto en que estas consideraciones son sólo filosofía teísta, legítima como filosofía, pero no son pura ciencia como tal). En otras palabras, en tanto en cuanto la ciencia se acerca a entender el universo como unidad holística, la ciencia hace tanto más verosímil el holismo divino. La conexión de este holismo físico con la idea fontanal de Dios, sin embargo, no sería ciencia como tal, sino una legítima interpretación filosófica del teísmo.

Un universo holístico de ontología psíquica sigue haciendo viable el ateísmo


Pues bien, en este sentido, el descubrimiento del campo/bosón de Higgs debe entenderse como la primera gran comprobación experimental de que el universo existe efectivamente inmerso en un campo holístico que se describe como el campo de Higgs (aunque éste, como antes decíamos, no deba confundirse con el fondo campal del universo, anterior al big bang, del que nace y en el que se reabsorbe la energía total del universo). Hasta ahora había mucha especulación sobre el fondo campal de la realidad. Desde ahora, al menos el campo de Higgs forma parte ya de la ciencia experimental. Sabemos que estamos en un universo que responde a una ontología holística. Y en este sentido se hace más verosímil pensar hoy en la ontología divina fontanal del universo que, de existir, debería ser también holística y estaría más allá del campo de Higgs. En este sentido creemos que el descubrimiento del campo/bosón de Higgs contribuye a hacer más verosímil la especulación filosófica del teísmo. Verosimilitud filosófica, insistimos, que, por descontado, no elimina la posibilidad de la interpretación alternativa, también filosófica, del universo en una hipótesis ateísta.


Pero debemos hacer todavía una observación. Admitir que debe postularse la cualidad psíquica primigenia de la ontología de la materia no implica una metafísica teísta[2]. ¿Por qué entonces la materia tiene la propiedad de producir sensibilidad-conciencia, como muestra de hecho la evolución y debemos postular? ¿Por qué más bien no la tiene? Nunca lo sabremos, pero en nuestro universo debemos atribuir esa propiedad a la materia porque sin ella no pueden explicarse los productos fácticos posteriores de la evolución. Debemos también observar que la materia primordial podría tener una ontología psíquica y, no obstante, ser un sistema natural autosuficiente, puramente mundano, sin Dios. Por ello, debemos decir explícitamente que admitir la ontología psíquica de la materia no es un supuesto crucial que permita decidir entre teísmo y ateísmo.



La experiencia psíquica de este universo envolvente sería el ámbito universal de la unidad del fenómeno místico


Sin embargo, aun siendo todo esto así, no cabe duda también de que, tras el campo/bosón de Higgs, se abre para la metafísica teísta la puerta a una mayor verosimilitud de la hipótesis de Dios como fundamento fontanal del universo. Esta puerta no estaba abierta en los tiempos en que predominaba sólo el reduccionismo. Si vivimos en un universo que flota en una realidad campal y holística a la que cabe atribuir una ontología psíquica profunda, entonces ese universo nos hace mucho más verosímil el pensar que pueda estar producido por una ontología divina de fondo cuya transparencia o conciencia absoluta se atisbaría en los campos psíquicos de sensibilidad-conciencia que se han ido abriendo en el proceso evolutivo. La experiencia psíquica de este universo envolvente y profundo cuya ontología se atisba en la experiencia interior del hombre sería el ámbito experiencial humano, universal, que explica la unidad del fenómeno místico en todas las religiones. En este sentido, apunto que no deja de ser sugerente recordar la mística sufí en el Islam, la experiencia mística de Dios en el hinduismo, la “interiorización mistérica” en el budismo y la teoría holístico-mística del Tzim-Tzum en la Cábala judía.
Conclusión


Una ciencia que describiera el mundo físico de forma ciega, sin sensibilidad-conciencia, robótica, mecánica y determinista, ni sería humanista ni sería apropiada para entender el mundo religioso. Pero esa ciencia, en realidad, no sería ciencia porque su obligación es explicar que en la evolución se haya producido el hecho incuestionable de la sensibilidad-conciencia. Y lo que exige esta explicación lleva a la ciencia a una imagen holística del universo que, aun haciendo más verosímil la ontología holística de la Divinidad, sin embargo, no por ello cierra la puerta a una explicación atea, sin Dios, del universo. Por ello, el problema del origen y de la naturaleza de la sensibilidad-conciencia nos deja sumidos todavía en la incertidumbre metafísica. La ciencia no permite salir de la duda sobre la verdad metafísica última del universo.


[1] La imagen moderna de la realidad en la ciencia incluye una idea acerca de la naturaleza de los seres vivos y del hombre. Un aspecto esencial de esta explicación es el proceso evolutivo hasta la aparición de la vida y de las causas que han producido que en los vivientes se haya formado la capacidad de sentir, percibir, la conciencia y la constitución de un sujeto psíquico capaz de dirigir las acciones de respuesta al medio. Frente al mundo animal, la emergencia de la razón ha sido el factor evolutivo principal que explica la aparición del hombre con su psiquismo específico, es decir, con los aspectos racio-emocionales de su comportamiento. El hombre, al igual que los animales, se explica hoy en la ciencia en una perspectiva monista: es sólo la materia constituyente del universo la que, a través de la evolución, ha producido al hombre y es la que explica su naturaleza. El hombre es así un equilibrio entre un cuerpo construido en el mundo clásico (esto explica su estabilidad, su identidad, su individualidad, necesarias para poder construir su propia historia) y un cuerpo que muestra fenómenos en que la materia se presenta en sus propiedades cuánticas (estas propiedades son las que explican las propiedades del psiquismo humano). El hombre es así un equilibrio clásico/cuántico, un equilibrio entre determinación e indeterminación.


[2] Recordemos que, según inferíamos antes, explicar que en la evolución del universo físico se haya producido la emergencia de la sensibilidad-conciencia, implica postular que las propiedades ontológicas de la materia primordial deban de ser tales que permitan que, en un determinado momento de la evolución, se produzca la emergencia de la sensación, la sensibilidad, la percepción y la conciencia. Es decir, que emerja el mundo psíquico. Pues bien, lo que ahora explicamos es que postular que la materia sea germen primordial del mundo psíquico es también compatible con una explicación atea del universo. Dicho esto, al mismo tiempo que se admite que la naturaleza “psíquica” profunda del mundo físico hace también más verosímil la hipótesis de una Divinidad que debería ser holística.

Artículo elaborado por Javier Monserrat, Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión, Universidad Comillas, Madrid.

Fuente: FronterasCTR

sábado, 7 de octubre de 2017

El jardín más amplio de la casa común.


EL ESPECTADOR.
Amazonia, una prueba decisiva

El desarrollo de la región tiene en alerta roja al mayor pulmón del mundo. Investigadores amazónicos del Sinchi llevan más de una década encontrándose para solucionar problemas. Esta fue la última ocasión.
Uno de los proyectos del Sinchi en el Meta es Mascapaz, apoyado por la Unión Europea. / Gettyimages
Desde el avión, las áreas deforestadas de la Amazonia son como baldosas en medio de la selva. Se pueden contar con los dedos de las manos de camino a Leticia, en la punta sur de Colombia. Aparte de las peladuras, la región es una alfombra verde cruzada por ríos. “Una prueba decisiva” de la humanidad, dijo el papa Francisco, para custodiar el mayor bosque de la Tierra. Un jardín que, desde el cielo, desborda el horizonte con árboles.

Para hablar de esta región, nadie mejor que los investigadores tostados por el sol, o los de manos cuidadosas, que pasan días estudiando desde laboratorios el territorio amazónico colombiano.
Ellos, en su mayoría adscritos en el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi), se juntaron en el último municipio del mapa del 11 al 15 de septiembre. Fueron a exponer sus estudios y reflexiones sobre los diez departamentos cubiertos de bosque.
Al Encuentro Nacional número 13 asistieron 80 investigadores con una tradición sobre los hombros: 24 años de experiencia del Instituto, bases de datos, colecciones biológicas y más de 12.000 archivos sobre el pulmón más grande del planeta.

En sus mentes, la región está configurada entre la selva profunda (suroriental) y una porción de bosque intervenido, en el borde con los Andes (noroccidental). El grado de conservación no tiene comparación entre ambas.
En la primera, sólo el 4 % de sus ecosistemas está transformado; en la segunda, el 96 % del territorio es suelo de ganadería extensiva y de cultivos ilícitos con fines comerciales. Ambos comparten peligros para su biodiversidad y lechos de sus ríos.
Empezando porque ninguno está intacto, no son bosques vírgenes. Los pueblos indígenas los han moldeado, al distribuir las especies de árboles en lugares donde querían cultivar o refugiarse antes de la conquista de América. Así lo demostró un estudio reciente publicado en Science.

Un toqueteo que enriqueció la biodiversidad de la Amazonia y su abundancia, como lo hizo la guerrilla siglos después. Su presencia sirvió de escudo ambiental por más de 50 años durante el conflicto colombiano. Ese aporte, adeudado a las Farc, preservó casi todos los ecosistemas del bosque oriental.
Dairon Cárdenas, el biólogo que más conoce de la región, fue testigo del veto que el grupo guerrillero impuso a través de avisos como prohibición de quema, de cacería, de pesca indiscriminada. Si la comunidad no obedecía, la estrategia ambiental traía consigo penas y castigos.
Este hombre, con un herbario de casi 45 mil ejemplares colectados, cuenta que en las últimas expediciones “se han encontrado 47 especies nuevas para la ciencia en esas profundidades selváticas. La parte triste es que el Gobierno no estaba preparado para tal estado de conservación”.

No es gratuito que la selva amazónica fuera la mayor víctima de la deforestación en el país durante el 2016, año en que se firmó el Acuerdo de Paz. En Vichada, que era tierra del conflicto, se perdieron 3.411 hectáreas de bosque, antes apresados por la violencia.
Pero la estrategia de conservación no debería ser el miedo, dice Mariela Osorno, una bióloga del Sinchi de la vieja escuela –igual que Cárdenas–, experta en anfibios y en maniobrar las pinzas para atrapar serpientes cuando trabajan en campo.
Para ella, el estado de la fauna y la salud de las poblaciones silvestres en zonas del Guaviare y Guainía era evidente a simple vista. “La presencia guerrillera disminuyó la explotación a los recursos, tanto que, esos ríos eran el reflejo de las crónicas de Indias. Un año después de registrar esa conservación, volvimos y la comercialización de especies era significativa. Es difícil que la biodiversidad aguante ese nivel de extracción, porque la gente ve ahí una alternativa económica para vivir”, explica Osorno. Pero su mayor preocupación es creer que la conservación se dio solo por la fuerza.

El fin de la guerra revivió deudas en la Amazonia. Una región compartida con otros ocho países, donde sólo el 6,4 % está delimitado como territorio colombiano. Esa porción se estableció desde 1959 como reserva forestal, pero fue marginada por años. Su población estaba organizada en intendencias y comisarías que apenas en 1991, gracias a la Constitución, se distribuyeron por pedazos entre cuatro departamentos y cubrieron por entero otros seis. Aunque su delimitación no fue pensada en favor de los ecosistemas y comunidades que allí residían.
Los trazos fragmentaron la región al punto de que todavía, para ir en avión de Caquetá a Guanía, hay que salir de la región hasta el centro del país y tomar otro vuelo. Incluso dentro del mismo departamento, para llegar de Puerto Leguízamo a Puerto Asís, en el Putumayo, solo se puede ir navegando por río.

Un viaje desalentador si se tiene en cuenta que “el orden de un territorio define su éxito productivo y económico”, asegura Alexánder Riaño, uno de los consultores más jóvenes del Sinchi.
La pobre comunicación dentro del territorio es el principal argumento para construir carreteras como la Troncal del Magdalena, planeada a 2040. Una autopista 4G de 447 kilómetros de Neiva a Mocoa, adentrándose en la Amazonia hasta el corregimiento de Santana, en el Putumayo. De allí se extiende por ocho vías entre puertos y cabeceras municipales que luego se unen a rutas provenientes de Brasil con rumbo a Perú y al norte de Ecuador. Van de salida al Pacífico con el fin de comercializar aceites, madera, pescado, víveres y minerales. Más de 20 proyectos similares se adelantan en toda la selva amazónica, incluyendo en las soberanías ajenas, según el Informe “Amazonia Viva” de WWF de 2016.

Aunque parezca buena noticia, abrir el bosque trae sus consecuencias. El corredor biológico donde cohabitan las especies, donde las poblaciones de plantas y animales se reproducen y por donde el viento sopla la polinización, se rompe.
Esa ruptura, exigida para el avance de las regiones, podría generar el menor daño posible si se ejecuta delicadamente. El verdadero problema está en que al abrir la puerta, cualquiera puede entrar.

Las carreteras están íntimamente relacionas con la degradación ambiental. A sus alrededores se concentra el mayor proceso de intervención sobre bosque registrado en Colombia. Entre los años 2000 y 2012, el Ideam descubrió que el 50 % de las pérdidas del bioma amazónico se encontraban a menos de dos kilómetros de una vía.
Algunas de ellas traspasan las figuras de conservación que existen en la región: 16 parques nacionales naturales, cuatro reservas nacionales, resguardos indígenas, dos santuarios de flora y fauna y otro par de sombrillas de preservación.

La búsqueda de El Dorado
Estos títulos no han sido suficientes para la búsqueda de El Dorado, la mítica ciudad de oro que los conquistadores ambicionaron.
El oro, el platino, el cobre y el hierro son los mayores intereses de extracción en la región. Para el 2015, las solicitudes de explotación minera sumaron un total de 444 en la Amazonia colombiana.
“Cerca de 200 títulos se formalizaron con un permiso temporal, a pesar de no tener una licencia ambiental. Porque muchos de ellos proveen los materiales de construcción que necesitan las administraciones municipales para las obras públicas”, detalla Carlos Ariel Salazar, coordinador del programa dinámicas sociambientales del Sinchi, un hombre enamorado del mayor pulmón del mundo.
Aunque la minería tradicional de la región es el barequeo, sin título ni requerimientos ambientales. Una práctica artesanal donde se camuflan algunos actores criminales como los garimpeiros, brasileños que explotan con dragas y grandes balsas que suelen utilizar motobombas.

Salazar relata que estos mineros les enseñaron a los locales sus procesos, nada amigables con el medio ambiente. “Porque remueven todo el material del lecho y se estima que para obtener un gramo de oro se necesita remover más de una tonelada de material. Lavan lo que recogen y luego le echan mercurio para que el mineral se contraiga y después lo queman. El mercurio se evapora y a ellos les queda el gramo, que pueden vender por $100.000. Si en una salida se recogen diez, ya es un millón”.
Ese mercurio, que cae de nuevo al agua, es la gran contaminación que preocupa a los expertos. Un estudio reciente de la Secretaría de Salud del Guainía advirtió que las comunidades amazónicas sobre las orillas de los ríos Inírida, Atabapo y Guainía presentan entre 60 y 109 veces más de mercurio en su cuerpo que el exigido por la Organización Mundial de la Salud. este tóxico amenaza la salud humana atacando el sistemas nervioso e inmunitario, el aparato digestivo, la piel, los pulmones, riñones y ojos.

Un daño que previnieron los indígenas desde su cosmovisión. El investigador Delio Mendoza, asociado al Instituto, pertenece a la Gente de Centro, un conjunto de etnias amazónicas ubicadas en el municipio de Solano, Caquetá. La coca, el tabaco y la yuca dulce son los tres elementos fundamentales que para ellos representan la vida.
Según sus mitologías, el creador hizo el mundo y después lo ordenó mientras lo probaba. Así decidía qué era lo bueno y qué era lo malo para el hombre. En una de esas enfermó y la causa de su mal quedó enterrada bajo la tierra para que no hiciera mal. “Entre lo que se confinó estaban los minerales. Sus daños son los que se ven ahorita en los territorios indígenas: peleas, enfermedades, destrucción en la naturaleza”, dice Mendoza.

Esa es la razón de que los indígenas conservan mejor la Amazonia que los gobiernos, como afirmó un estudio publicado en el Scientific Reporthace una semana. La investigación, hecha por dos universidades inglesas y funcionarios del Ministerio de Ambiente de Perú, concluyó que entre las áreas protegidas por el Estado, las concesiones y los territorios indígenas, la última figura era la más efectiva como estrategia de conservación.
En Colombia, hasta hace siete años, había 210 resguardos de este tipo en la región amazónica, además de la existencia de 5 a 10 pueblos indígenas que por voluntad han preferido el aislamiento. Una elección motivada por la contaminación cultural e idiomática sobre sus comunidades, percibidas en mayor medida en la Amazonia andina.

Para conservar sus culturas, estos pueblos demandan un desarrollo sostenible, tierras propias y singulares modelos de producción para cerrar brechas. Ese fue el origen de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial, más conocidos como PDT.
Una figura propuesta en las negociaciones de paz, que se construirá durante de diez años con las comunidades, preguntándoles qué quieren. La directora del Sinchi, Luz Marina Mantilla, una mujer que abarca el Amazonas en su cabeza, cree que a la gente le deben llegar ofertas ambientales bien planteadas. Porque “el modelo de desarrollo impulsado en la región es el ganadero, lo que es preocupante”. Asociar el territorio a través de vacas, con pastizales y cicatrices en la tierra, asegura Mantilla, “nos esta haciendo perder la conexión entre los Andes y la Orinoquia, y entre Orinoquia y la Amazonia”. En alerta roja está el jardín más amplio de la casa común, como enseña el papa.

viernes, 6 de octubre de 2017

Energía, cambio climático y desarrollo sostenible en América Latina.


Publican estudio «Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina», realizado por la Unidad de Energía y Recursos Naturales CEPAL, México.

"Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina" es el nombre de una nueva publicación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), de más de 500 páginas y que se encuentra disponible para su libre descarga en internet.

El volúmen compila artículos —preparados por sus autores con motivo de la convocatoria al Premio Dr. Fernando Cuevas 2010— y ha sido editado por la Unidad de Energía y Recursos Naturales (UERN) de la Sede Subregional de la CEPAL en México.

Con tal motivo fueron invitados profesionales del sector energético de América Latina y el Caribe a presentar trabajos sobre el tema materia del título.

El contenido en el módulo uno trata sobre biocombustibles, reducción de emisiones, políticas y legislación. En el módulo dos hacen referencia al uso eficiente de la energía, demanda y alternativas para el mejor aprovechamiento, y también sobre la regulación jurídica. El módulo tres, energías renovables y desarrollo sostenible.

Continúa el módulo cuatro con el sector energético en el contexto del cambio climático; módulo cinco, todo lo referente al tema de sostenibilidad energética; y el módulo seis sobre el sector energético, características, diagnóstico y política.

Compartimos también la presentación del documento compilado para mayores alcances del abordaje de esta publicación:

Presentación

Esta publicación está dedicada a la memoria del doctor Fernando Cuevas Moreno, quien formara parte del primer equipo de profesionales centroamericanos que, bajo la coordinación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), analizaron y estudiaron en 1974 los primeros esquemas de interconexión eléctrica regional.

Fernando Cuevas tuvo una destacada carrera profesional, la que se remonta a los primeros años de la década de 1970, cuando trabajó como ingeniero en la Empresa Nacional de Luz y Fuerza (ENALUF), en su país natal, Nicaragua.

En 1980 fue nombrado Viceministro de Energía de Nicaragua, cargo que desempeñó durante más de diez años y desde donde pudo apoyar e impulsar importantes proyectos de desarrollo energético de su país, así como otras iniciativas de integración energética regional, entre ellas el Consejo de Electrificación de América Central (constituido legalmente en 1985) y en las primeras negociaciones del Sistema de Interconexión Eléctrica de América Central (SIEPAC).

En 1994 se incorporó a la Sede Subregional de la CEPAL en México, desempeñando el cargo de Jefe de la Unidad de Energía y Recursos Naturales, hasta el día de su lamentable partida, en septiembre de 2009.

Durante sus 15 años de trabajo en la CEPAL realizó una fructífera labor que incluyó la coordinación de muchos proyectos regionales y subregionales, tanto a nivel centroamericano como mesoamericano.

Destacan, por ejemplo, la coordinación de los estudios y propuesta para la Estrategia Energética Centroamericana Sostenible 2020. Asimismo, promovió la participación de la CEPAL en los estudios sobre el cambio climático en Centroamérica, coordinando la primera evaluación regional sobre ese tema.

En su memoria, la CEPAL organizó y convocó al «Premio Fernando Cuevas» en 2010. Fueron invitados profesionales del sector energético de América Latina a presentar trabajos sobre el tema «Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina».

Los premios para los dos trabajos ganadores —Primer Lugar: «Monopolios de Estado y Política del Cambio Climático en México ¿Bastiones de Cambio o Barreras Estratégicas?», de Miriam Grunstein, y Segundo Lugar, «Cuentas de energía como instrumento para evaluar eficiencias sectoriales en la región Centroamericana», de Juan Pablo Castañeda, Juventino Gálvez, Renato Vargas y Héctor Tuy— fueron entregados durante el Tercer Encuentro Latinoamericano de Economistas de Energía («3ELAEE: Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina»), realizado los días 18 y 19 de abril de 2011 en el Centro de Convenciones de la Universidad Católica, Buenos Aires, Argentina. Esta compilación contiene los trabajos recibidos y aceptados para revisión por parte del Comité Académico del evento. 

Acceda a la publicación completa haciendo clic en el siguiente enlace:


Fuente: Servindi