viernes, 23 de abril de 2010

Benedicto acepta renuncia de cuatro obispos delincuentes por abuso de menores


Un delincuente Belga

Papa Benedicto XVI ha aceptado la renuncia del obispo de Brujas (Bélgica), Roger Vangheluwe, de 73 años, que ha presentado su dimisión tras admitir que abusó sexualmente de un chico. “Cuando todavía era un simple sacerdote y durante un tiempo tras ser nombrado obispo, abusé sexualmente de un joven que formaba parte de mi entorno”, señala Vangheluwe en un comunicado hecho público hoy por el Vaticano.

“La víctima sigue todavía marcada por los hechos y en los últimos decenios le he reconocido mi culpa, así como a su familia, y les he pedido perdón. Pero esto no les ha pacificado y tampoco yo estoy en paz. El temporal mediático de estas últimas semanas ha reforzado el trauma y no es posible continuar con esa situación”, afirma el obispo. Y añade: “Estoy profundamente disgustado por lo que he hecho y presento mis excusas más sinceras a la víctima, a su familia, a toda la comunidad y a la sociedad en general”.

La renuncia ha sido admitida por Benedicto XVI en conformidad con el artículo 401/2 del Código de Derecho Canónico, por el que “se ruega encarecidamente” a los obispos diocesanos que presenten su renuncia al cargo “si por enfermedad u otra causa grave quedase disminuida su capacidad para desempeñarlo”.

Benedicto XVI ha aceptado la dimisión de Vangheluwe, como ha hecho, en una señal del fin de la indulgencia con los implicados en escándalos de abusos, en el caso del prelado de Kildare y Leighlin (Irlanda), que admitió haber convivido con la “cultura del ocultamiento”; el de Ausgburgo (Alemania), que negó y luego reconoció castigos crueles a alumnos; y el de Miami, acusado de encubrimiento.

El anuncio de esta nueva etapa de asunción de responsabilidades estaba escondido en la carta pastoral que el Papa envió a los católicos irlandeses el mes pasado. En el párrafo dedicado a los obispos, Ratzinger decía: “No se puede negar que algunos de vosotros y de vuestros predecesores habéis fallado, a veces gravemente, a la hora de aplicar las normas, codificadas desde hace largo tiempo, del derecho canónico sobre los delitos de abusos de niños [...] Todo esto ha socavado gravemente vuestra credibilidad y eficacia”. La misiva agregaba: “Sólo una acción decidida llevada a cabo con total honradez y transparencia restablecerá el respeto y el aprecio del pueblo irlandés por la Iglesia”.

En Irlanda son ya tres los obispos que han dimitido en los últimos meses tras conocerse dos informes oficiales -el informe Ryan y el informe Murphy- que desvelaron que durante 70 años centenares de niños sufrieron abusos sexuales por parte de sacerdotes, sobre todo en la archidiócesis de Dublín entre 1975 y 2004. El último prelado en dimitir, James Moriarty, lo hizo ayer mismo, después de que Benedicto XVI aceptara su renuncia, que presentó en diciembre.

.

Tres delincuentes Irlandeses

James Moriarty presuntamente ocultó casos de pederastia en la archidiócesis de Dublín
El Papa Benedicto XVI ha aceptado la renuncia presentada por el obispo irlandés James Moriarty como consecuencia del escándalo de los abusos sexuales a menores en la Iglesia católica de Irlanda, ha anunciado hoy el Vaticano. Con Moriarty, son ya tres los obispos irlandeses que han abandonado su cargo por los casos de pederastia.

Moriarty presentó su dimisión en diciembre pasado después de que figurara en un informe oficial entre los responsables de la archidiócesis de Dublin que ocultaron abusos a niños a manos de sacerdotes durante 30 años. Moriarty fue obispo auxiliar de Dublín durante 11 años hasta que fue designado obispo de Kildare y Leighlin en 2002. En un comunicado, el ya ex obispo señala que formó parte de la jerarquía eclesiástica dublinesa “antes de que medidas de protección a la infancia fueran implementadas”. “Acepto que, cuando me convertí en obispo auxiliar [de Dublín], debería haber desafiado la cultura imperante”, afirma. “Pido disculpas a las víctimas y a sus familiares”, agrega.

A finales de marzo, Joseph Ratzinger aceptó la dimisión de un segundo obispo irlandés, John Magee, de 74 años y ex secretario de los papas Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II. Magge había presentado su dimisión un año antes, tras ser acusado en 2008 de encubrir casos de pederastia en la diócesis de Cloyne. Se limitó, presuntamente, a trasladar a los dos sacerdotes denunciados por abusos. En diciembre del año pasado, Ratzinger aceptaba la renuncia de Dónal Brendan Murray, ex obispo de Limerick (oeste de Irlanda), quien, como Moriarty, habría ignorado y encubierto los casos de pederastia cuando era obispo auxiliar de la archidiócesis de Dublín. Otros dos obispos, Raymond Field y Eamonn Walsh, han presentado su dimisión al Papa, que aún no se ha pronunciado al respecto.

El cardenal Séan Brady, primado de Irlanda, soporta una gran presión para renunciar al cargo pues también aparece envuelto en el escándalo de los abusos. Sin embargo, se niega a dimitir a pesar de que tres personas que sufrieron abusos le han pedido que dimita por su participación directa en el encubrimiento de un sacerdote pederasta en los años setenta. Brady era sacerdote y maestro de una escuela de Kilmore cuando recibió el encargo de entrevistar a dos de las víctimas. Los niños aceptaron un pacto de silencio y el caso nunca llegó a oídos de la policía.

Los escándalos denunciados por los informes Ryan y Murphy han empujado a Benedicto XVI a publicar una carta pastoral a los católicos de Irlanda. En los últimos años, la Iglesia católica de este país ha sido acusada de encubrir abusos a 35.000 niños ocurridos entre los años 50 y 80.

En Alemania, el obispo de Augsburgo, Walter Mixa, ha ofrecido hoy su dimisión al Papa tras admitir que cuando era párroco en una pequeña localidad alemana castigó de manera continuada a los menores. Él reconoce que dio algunas bofetadas pero varios afectados aseguran que propinaba palizas. El religioso rechazó las acusaciones inicialmente pero se ha visto empujado a admitir públicamente su responsabilidad después de que el presidente de la Conferencia Episcopal alemana, Robert Zollitsch, le recomendara que renunciara al cargo.

Fuente:REDES CRISTIANAS

.

Legionarios Romanos hostigan a familiares de niños abusados sexualmente


Judith García / El Sol de México

Ciudad de México.- Integrantes de la orden Legionarios de Cristo persiguen, amenazan, hostigan e intervienen teléfonos de los familiares de niños abusados sexualmente en el Colegio Oxford -que pertenece a esta congregación- para que desistan en sus demandas, denunció José Bonilla, padre de una de las víctimas.

En conferencia de prensa, hizo hincapié en el desinterés del secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, para evitar que sigan operando este tipo de planteles, dónde se pone en riesgo la seguridad de los menores. “Al funcionario federal no le interesan los niños y menos este tipo de casos. Sabe lo que está pasando y no ha hecho nada”.

Dejó claro a sus agresores que no van a callar y que mantendrán su denuncia hasta que caigan los responsables de estos delitos.

Asimismo, calificó como una burla de la Iglesia católica y del Papa Benedicto XVI ponerse a llorar y rezar con las ocho víctimas de pederastia que recibió en días pasados. “Es una falta de respeto. Con eso no se soluciona nada. Es una burla. Lo que necesitan las víctimas es ver a sus agresores en la cárcel”.

* LEGISLACIÓN EN PUERTA

Por su parte, la legisladora perredista, Claudia Cruz, informó que en breve demandará a las autoridades tanto de la SEP como de la Procuraduría Federal del Consumidor las listas de maestros acusados de violación contra sus alumnos.

Expresó su confianza en que antes de que concluya el periodo de sesiones la Cámara de Senadores modifique la Ley Federal para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, sobre el interés superior del infante, y se considere como delito grave la pederastia, así como que en el Código Federal de Procedimientos Penales se incorporan medias de protección a favor de las víctimas u ofendidos.

* PEDERASTA EN LA CIUDAD

El abogado Bonilla acusó a la Arquidiócesis Primada de México del encubrimiento de clérigos pederastas y apuntó que el sacerdote Carlos López, señalado como agresor de menores, continúa oficiando misas en la delegación Tlalpan.

“Una de sus víctimas logró huir y consiguió un disco con 400 fotos del sacerdote teniendo sexo con niños de 10 y 12 años de edad. Parecían películas de tres y cuatro equis”.

Este sacerdote -puntualizó- oficiaba en la Iglesia San Agustín de las Cuevas en la delegación Tlalpan. Indicó que este caso se lo comentó a Norberto Rivera Carrera en el 2005 y dijo que se iba a encargar, pero el sacerdote Carlos López sigue en la calle y oficiando misas en la misma delegación.

“La Arquidiócesis Primada de México no ha presentado un solo sacerdote ante las autoridades ministeriales para que se haga una investigación. Solamente hay palabras y buenas intenciones de la Iglesia católica en el DF, que salen sobrando. Las palabras se las leva el viento. Hay que pedir hechos. Nuevamente esto es una burla”.

La culpa, dijo, la tenemos toda la sociedad que lo estamos permitiendo y pidió a los mexicanos exigir a las autoridades eclesiásticas terminar con sus discursos bienintencionados.

Fuente: APIA VIRTUAL

.

jueves, 22 de abril de 2010

Declaración de la Asociación de Teólogos Juan XXIII


DECLARACION DE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN DE TEÓLOGOS JUAN XXIII CON MOTIVO DEL V ANIVERSARIO DEL PONTIFICADO DE BENEDICTO XVI

Con motivo del quinto aniversario del pontificado de Benedicto XVI, la Junta Directiva de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII desea expresar su apoyo a la “Carta abierta a los obispos católicos del mundo” de nuestro colega el profesor Hans Küng, en la que considera el actual pontificado una de las ocasiones perdidas en los diferentes ámbitos eclesiales: el diálogo ecuménico e interreligioso, la reforma de la Iglesia, el ejercicio de la colegialidad, la incorrecta gestión delos abusos sexuales cometidos por obispos, sacerdotes y religiosos católicos en colegios, seminarios, parroquias, el mantenimiento del celibato, la prohibición del acceso de las mujeres al ministerio ordenado…

En continuidad con la carta de Hans Küng y con espíritu constructivo queremos ofrecer una serie de propuestas encaminadas a la transformación evangélica de la Iglesia católica:

1. Consideramos necesario activar y desarrollar el programa de reforma del concilio Vaticano II, que no se ha puesto debidamente en práctica y que durante el actual pontificado no sólo se ha paralizado, sino que ha ido en dirección contraria, bien sea volviendo a etapas anteriores al mismo, bien interpretándolo de forma conservadora.

2. Creemos que la actual organización de la Iglesia católica es obsoleta y responde más a una monarquía absoluta que al movimiento de Jesús, comunidad de iguales. Nos parece urgente iniciar un proceso de democratización de la Iglesia, con la participación activa de todos los creyentes católicos en la elección de los cargos de responsabilidad dentro de la misma Iglesia. Es importante recordar que, desde los orígenes del cristianismo y durante varios siglos, la Iglesia estuvo organizada y gobernada con la participación del pueblo.

3. Los cristianos y las cristianas, así como todos los dirigentes de la Iglesia deben ubicarse en el mundo de la marginación y de la exclusión social y optar decididamente por los pobres, actitud que lleva consigo la lucha por la justicia como criterio evangélico por excelencia.

4. Consideramos de imperiosa necesidad la defensa y el fomento de la libertad de expresión, de investigación y de publicación de los teólogos y la eliminación de la censura eclesiástica, que coarta la libertad de los profesionales de la teología y limita la creatividad.

5. Reclamamos que se reconozca la libertad y el derecho de reunión de las comunidades y grupos cristianos, cualquiera sea su orientación ideológica, y a todos por igual, sin privilegios para algunas, las más afines a la jerarquía, en detrimento de la exclusión de otras.

6. Pedimos que no se identifique el cristianismo con los programas políticos y las organizaciones religiosas conservadoras, como con frecuencia sucede por parte de la jerarquía, y que se respete el pluralismo político y religioso en la sociedad y en la Iglesia.

7. Exigimos que se levanten las sanciones impuestas a los teólogos y teólogas, obispos y sacerdotes, motivadas por el ejercicio de la libertad de expresión y por su compromiso con los pobres.

8. Como demostración del cambio de actitud de la Iglesia católica, consideramos necesaria la petición pública de perdón del papa por el encubrimiento y complicidad del Vaticano, así como de no pocos episcopados, en los casos de abusos sexuales en los que están implicados obispos, sacerdotes yreligiosos.

9. Pedimos que se derogen de manera inmediata cuantos decretos del Papa y de la Curia Romana han impuesto silencio durante décadas en los casos de abusos sexuales a menores y han impedido poner dichos casos en manos de la justicia.

10. Nos parece que el pontificado de Benedicto XVI está agotado y que el papa no tiene la edad ni la mentalidad para responder adecuadamente a los graves y urgentesproblemas que hoy tiene que afrontar la Iglesia católica. Pedimos por ello, con el debido respeto a la persona del papa, que presente la dimisión de su cargo.

11. Creemos necesario que se facilite el acceso de las mujeres al sacerdocio ordenado en sus diferentes grados, como sucede en la mayoría de las iglesias cristianas, para terminar por fin con siglos de injusta e injustificada discriminación de las mujeres en la Iglesia católica.

12. Nos parece igualmente necesaria la supresión del celibato obligatorio para los sacerdotes, medida disciplinar represiva de la sexualidad,que carece de todo fundamento bíblico, teológico e histórico y que no responde a exigencia pastoral alguna.

13. Por último, nos permitimos recordar que el criterio determinante de conducta, en la Iglesia de Jesucristo, no es la obediencia incondicional al papa, sino la fidelidad al Evangelio. En nombre de dicha fidelidad y en actitud de diálogo presentamos las propuestas indicadas.

JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN DE TEÓLOGOS Y TEÓLOGAS JUAN XXIII: Federico Pastor (Presidente); Juan José Tamayo(Secretario general); Alfredo Tamayo (Vicepresidente); José María Castillo(Vocal); Máximo García (Vocal)

Madrid, 21 de abril de 2010

Fuente: ATRIO

.

miércoles, 21 de abril de 2010

El problema sinóptico (II)


José Ángel Fernández, España


“Ahora, se cree que estos cuatro evangelistas cuyos nombres han sido transmitidos de manera sorprendente por todo el mundo, y cuyo número ha sido fijado en cuatro…, han escrito los evangelios en el siguiente orden: primero Mateo, luego Marcos, tercero Lucas y último Juan”

Esto fue escrito por Agustín de Hipona, y esta es la tradición que ha sido transmitida y recibida de generación en generación durante muchos siglos de Cristianismo. De hecho, hasta hace bien poco los cristianos han aceptado, sin poner en duda, que los cuatro evangelios fueron escritos por las personas que los encabezan, y que el orden en que fueron escritos es el mismo con el que los encontramos en la Biblia. Sin embargo hoy día existen evidencias de sobra que nos invitan a cuestionar estas tradiciones de autoría y orden de composición. Dado que esta serie trata del problema sinóptico, dejaré los asuntos de autoría para futuros mensajes. En este mensaje me gustaría profundizar un poco en las evidencias que apuntan a que fue Marcos, no Mateo, el primer evangelio escrito.

Una vez que la relación literaria entre los evangelios sinópticos ha quedado más o menos establecida (ver mensaje anterior) la pregunta que surge es: ¿Quién copió a quien? Para intentar responder a esta pregunta hemos de llevar a cabo el ejercicio textual preliminar de ordenar el material que encontramos en los primeros tres evangelios. Esta tarea no es demasiado complicada. A grandes rasgos el material que encontramos en los tres evangelios sinópticos puede ser dividido en cuatro grupos de textos: la tradición triple (o textos que aparecen repetidos en Mateo, Marcos y Lucas), la tradición doble (o textos que aparecen repetidos en Mateo y Lucas pero no en Marcos), material único en Mateo, y material único en Lucas. En este mensaje me voy a centrar en la tradición triple y las conclusiones que podemos sacar de ella, y más tarde en un tercer y último mensaje hablaremos de la tradición doble y Q.

Tomemos la Biblia y leamos: Mateo 8:1-4, Marcos 1:40-45 y Lucas 5:12-16. Este es uno de los muchos ejemplos en nuestras biblias donde los tres evangelios sinópticos ofrecen versiones paralelas de un mismo evento. Este tipo de material triple es muy abundante en los evangelios y contiene ejemplos tan conocidos como la parábola del sembrador (Mateo 13:1-23; Marcos 4:1-20; Lucas 8:4-15). También encontramos en este grupo numerosos dichos e historias de milagros y curaciones. Para ilustrar el tipo de tradición que tenemos entre manos vamos a leer solamente un corto relato que aparece repetido en estos tres evangelios:

“Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos. ‘Sígueme’, le dijo. Mateo se levantó y lo siguió” (Mateo 9:9)

“Al pasar vio a Leví hijo de Alfeo, donde éste cobraba impuestos. ‘Sígueme’, le dijo Jesús. Y Leví se levantó y lo siguió” (Marcos 2:14)

“Después de esto salió Jesús y se fijó en un recaudador de impuestos llamado Leví, sentado a la mesa donde cobraba. ‘Sígueme’, le dijo Jesús. Y Leví se levantó, lo dejó todo y lo siguió” (Lucas 5:27-28)

Si leemos y comparamos estos tres relatos podemos ver que los tres evangelios coinciden en muchos puntos (por ejemplo, Jesús dice en todos los casos ‘Sígueme’). También es el caso que en ocasiones Mateo y Marcos coinciden en algunos puntos en contra de Lucas, y que Marcos y Lucas a veces coinciden en contra de Mateo (todos estos casos son más fácilmente analizables en griego, ya que los traductores tienen la tendencia de armonizar relatos similares, complicando este tipo de análisis). Sin embargo, en muchas menos ocasiones encontramos que, en casos de tradición triple, Mateo y Lucas coinciden en contra de Marcos. De hecho, de los 11025 versículos que encontramos en Marcos sólo 132 tienen algún paralelo en Mateo o Lucas; el 97% de Marcos aparece duplicado en Mateo y el 88% en Lucas. Por otro lado, menos del 60% de Mateo y alrededor del 45% de Lucas aparece repetido en Marcos. Por tanto, al comparar los textos que se repiten en los tres evangelios encontramos que Marcos es normalmente el elemento común entre todos, y esto ocurre no solo en las palabras usadas sino también en el orden de los relatos.

Esta observación puede ser explicada por medio de dos teorías de composición: o bien Marcos fue el primer evangelio que se escribió y Mateo y Lucas lo utilizaron para componer los suyos (Prioridad de Marcos), o bien Marcos utilizó Mateo y Lucas para componer su evangelio (Posterioridad de Marcos). Cualquiera de estas dos opciones ayuda a explicar el hecho de que Marcos sea el término medio en la tradición triple (fijaos que la idea tradicional de que Mateo fue el primero, Marcos el segundo y Lucas el tercero pierde mucha fuerza a la luz de lo que vemos en la tradición triple). Para intentar averiguar cuál de estas dos teorías es más probable hemos de preguntarnos lo siguiente: ¿Cómo podemos explicar las evidencias textuales mejor: suponiendo que Marcos fue el primero, o suponiendo que Marcos copio de Mateo y Lucas? A continuación voy a exponer algunas razones por las que creo que la primera de ellas (Prioridad de Marcos) es la más probable:

1. Si Marcos escribió utilizando Mateo y Lucas, entonces Marcos omitió de su evangelio un buen número de textos que aparecen en los otros dos, textos tan comunes e importantes como el nacimiento de Jesús, el Padre Nuestro o el Sermón del Monte. Además, muchas de las secciones que el autor de Marcos omite habrían encajado perfectamente en su evangelio. Por ejemplo, al leer el evangelio de Marcos está claro que el autor intenta presentar a Jesús como un maestro (ver Marcos 2:13, 4:1-2, 6:2, 8:31, 12:35, etc…). Sin embargo, el autor de Marcos omite mucho material acerca de lo que Jesús enseñó.

2. Si Marcos escribió su evangelio conociendo Mateo y Lucas, es aún más complicado averiguar las razones por las que decidió insertar las pocas historias que no aparecen en ninguno de esos dos evangelios. Este tipo de material, perteneciente a Marcos pero ausente en Mateo y Lucas, es muy pequeño y está formado por historias un tanto peculiares. Ejemplos de este tipo de material son Marcos 7:33-36, 8:22-26, o 14:51-52. Cuando leemos estas historias es difícil no cuestionar las razones que podría tener alguien para eliminar de su historia elementos tan importantes como el Padre Nuestro o el Sermón del Monte pero insertar al mismo historias tan extrañas como estas. Parece más probable que Mateo y Lucas encontraran estas historias en sus fuentes (el evangelio de Marcos) y las omitieran de sus evangelios.

3. En algunas ocasiones encontramos que en textos de tradición triple las lecturas más difíciles suelen pertenecer a Marcos, no a Mateo o Lucas. Un ejemplo basta para ilustrar este punto. En Marcos 6:5 leemos que Jesús: “No pudo hacer allí ningún milagro”. En cambio, Mateo 13:58 dice que Jesús: “por la incredulidad de ellos, no hizo allí muchos milagros”, evitando decir lo que Jesús pudo o no pudo hacer. Lucas en este caso omite toda la frase. En casos como estos, parece más probable que Marcos hubiera sido el primero en escribir y que los otros dos hubieran modificado sus palabras, a que Marcos hubiera encontrado esta afirmación en sus fuentes y hubiera decidido cambiarla a esa otra. (Otros dos ejemplos que los lectores pueden analizar de forma similar son: Mateo 8:16-17, Marcos 1:32-34 y Lucas 4:40-41; Mateo 12:15-16, Marcos 3:10-12 y Lucas 6:17-19.)

4. Si hemos de suponer que Marcos escribió después de Mateo y Lucas, y teniendo en cuenta que la tradición oral continuó creciendo durante muchos años posteriormente a la muerte de Jesús, resulta extraño que tanto Mateo como Lucas parezcan tener a su disposición un gran número de tradiciones extra que enriquecen y aumentan sus evangelios, pero que Marcos no parezca disponer de ningún otro material fuera de lo que encuentra en Mateo y Lucas.

5. Suponiendo que Marcos escribió después de Mateo y Lucas y haciendo uso de ellos, hay algunos elementos contradictorios que se derivan del estilo literario de Marcos. Por ejemplo, hemos visto ya que bajo la suposición de que Marcos utilizó Mateo y Lucas, el autor de este evangelio parece omitir numerosos relatos importantes que aparecen en esos dos evangelios. Sin embargo, los ejemplos de tradición triple que tenemos muestran que cuando Marcos repite textos de Mateo y Lucas la tendencia general es extender dichos relatos, no acortarlos. Por tanto, ¿fue el autor de Marcos alguien con la intención de extender o acortar sus fuentes? Por otro lado, si bien los defensores de la Posterioridad de Marcos intentan convencernos de que el autor de este evangelio se dedicó a realizar una cuidadosa tarea de selección de material procedente de sus fuentes (Mateo y Lucas), cuando leemos el evangelio la impresión es otra muy distinta: este es el evangelio donde encontramos errores gramaticales o expresiones poco comunes en las obras literarias de la época, errores y expresiones que no aparecen en Mateo y Lucas (leer The Synoptic Problem: An Introduction, de Robert Stein para una lista de ejemplos similares); esta la obra que parece haber sido escrita a la carrera, con un gran número de “y” para conectar frases, etc… Ejemplos como estos encajan mejor bajo la suposición de que este fue el primer intento de escribir un evangelio.

Podría seguir poniendo ejemplos pero estos cinco bastan para ilustrar las razones que en mi opinión apuntan a la Prioridad de Marcos (hace unas semanas escribí una columna acerca de la Fatiga Editorial presente en los evangelios, columna que apunta de nuevo en esta misma dirección).

Si el estudio de los textos bíblicos nos ha ayudado a hacer algo, es a cuestionar aquellas tradiciones que hemos recibido como dogma del Cristianismo sin evidencia alguna. No deja de ser triste que aún dentro de una tradición cristiana como la Protestante, una tradición que se jacta de utilizar los textos bíblicos para limpiar nuestra fe de elementos añadidos que no pertenecen a ella, podamos encontrar a menudo tanta hostilidad ante tal tarea de limpieza. Es obvio que a menudo ponemos tanto peso sobre ciertas tradiciones que olvidamos que la base de nuestra fe no se corresponde con ellas. Hemos de recuperar la libertad de mirar a los textos bíblicos, estudiarlos y sacar conclusiones, incluso cuando ellas nos obliguen a reconocer que algunas de las tradiciones que creíamos ciertas no lo son.



.

martes, 20 de abril de 2010

Santo pederasta


“Mi víctima será quién me perpetúe”.

Anónimo.

Francisco Solís Peón

Si los ladrones tienen a San Juditas, los narcos a Malverde, los violadores a Santa María Goretti, las prostitutas a María Magdalena y los herejes a San Anselmo; pues entonces qué impide a los pederastas encomendarse al padre Maciel.

Y es que pocas conductas generan tanto rechazo social como el abuso sexual a menores de edad, más allá de la repulsa, los daños físicos y sobre todo psicológicos que se generan son tan devastadores como irreversibles, un altísimo porcentaje de pedófilos fueron a su vez abusados en su niñez creando así una poderosa cadena de espeluznantes dramas personales que se remontan al infinito.

Pero la Iglesia católica enfrenta retos que por mucho trascienden a las aficiones sexuales de sus ministros por más condenables que éstas sean. Basta con mirar la “cover story” de la edición internacional de la revista Time, las denuncias de desviación sexual abarcan los cinco continentes, así como las voces disidentes de una institución que se niega a modernizarse; en la portada el papa Benedicto XVI reza con un gesto triste, pidiéndole a Dios que una vez más salve a su Iglesia de ser arrollada por su propia historia.

Con todo son los Legionarios de Cristo quienes se llevan la peor parte del escándalo, lo que en el clero secular son actos aislados y censurados, en el clero regular es una costumbre a veces mal vista, a veces no tanto, pero en la legión se trataba de obligaciones sistemáticas y cotidianas que corrompieron a más inocentes que ningún otro grupo católico en los tiempos modernos.

El primer escándalo por abuso sexual de los discípulos de Maciel se dio en la Irlanda de los sesenta, para 1978 en la ciudad de México se había desmantelado una red de pedófilos que operaban escudándose tras las sotanas y habían ingresado a la orden sólo para poder estar en contacto con menores del sexo masculino. En la misma medida en que la bola de nieve fue creciendo, el patriarca michoacano fue defendido con vehemencia tanto por sus influyentes amigos como por miles de personas de buena fe, entre los que recuerdo especialmente a don José Guadalupe Padilla Lozano, en aquel entonces director del CUM y un marista en toda la extensión de la palabra.

Cuando la verdad alcanzó niveles de Santa Sede, miles de jóvenes en todo el mundo comenzaron a renegar de su fe activa mientras los escándalos viajan de Sidney a Massachusetts dando la falsa impresión de que la Iglesia en su conjunto está involucrada, ya sea abusando o encubriendo.

La solución más brillante la escuché, ¡oh paradojas de la vida!, de los labios de un brillante abogado sobrino-nieto del fundador de la legión y que en su honor se llama Marcial Morfín Maciel –¡qué viva Cotija!–: “Resulta muy fácil estigmatizar o exonerar el recuerdo de alguien según el vaivén de los tiempos. El verdadero reto estriba en reconocer como sociedad que las características de un santo pueden convivir con las apetencias humanas más execrables, todo al mismo tiempo y en la misma persona, un hombre al fin y al cabo, a veces santo pero siempre pecador y adicionalmente criminal”.

Por ello no basta con recluir al cardenal de Boston en un convento, ni correr al arzobispo de Belfast, mucho menos que los Legionarios pidan perdón, en el fondo de este barril de inmundicia subyacen temas fundamentales como el celibato, la castidad y la participación de las mujeres en el sacerdocio. Y para poner las cosas más dramáticas tendrá que ser precisamente Joseph Ratzinger, descendiente directo de la Santa Inquisición, quien tenga que sentar las bases (tal vez con un concilio) para acercar nuevamente a los ministros de Cristo a su grey, con todos los riesgos humanos y la carga histórica que esto conlleva.

Todos los que pasamos nuestra niñez y adolescencia en un colegio confesional conocemos muchos secretos, la mayor parte de ellos no constituyen un delito pero si algunos pecados que comienzan a ser obsoletos y hasta ridículos en su terrible incompatibilidad con el espíritu de los tiempos.

Después de todo sentir forma parte inherente de la existencia humana, y si alguien lo sabía era Jesucristo…

Fuente: APIA VIRTUAL

.