viernes, 12 de marzo de 2010

Un Chile oculto


Por Osvaldo Herreros S. (*)
Chillán.Chile.
Una de las primeras cosas que nos ha sorprendido, es que en medio de la tragedia, el dolor y sufrimiento, emerge un "Chile Oculto" desde dentro de nuestro pueblo, con saqueos, robos, actitudes criminales, como un monstruo escondido que había sido tapado por el otro Chile, floreciente y arrogante entre los países desarrollados, que se decían los "Tigres de América", modelo para los países subdesarrollados...

Emerge del mar un "Monstruo de siete cabezas y diez cuernos" tipo apocalíptico, que sorprende, asusta y enloquece. Viene de un Chile Profundo, con los pobres con hambre y desesperados; con los resentidos por las "desigualdades" de tantos años; con los delincuentes y malandras que se enseñorean de la tragedia; con los presos y reos que son libres por cárceles derrumbadas...; con los aprovechadores que en camionetas 4 x 4 y camiones modernos roban plasmas TV, refrigeradores y roperos finos; con los comerciantes que comienzan a subir los precios al doble luego de una semana del sismo...¿Qué nos ha pasado?

Para no ser menos, este Chile Profundo, viene con Iglesias, apóstoles y profetas que se aprovechan también de la tragedia, asustando a la gente con un castigo divino y las penas del infierno; que es sólo el principio de los dolores, pues "van a venir cosas peores", donde muchos irán al abismo o a lo profundo del mar. Falsos profetas de mucha autoestima y dueños de una Iglesia Electrónica, que blasfema con sus Obispos, apóstoles y profetas en grandes Hoteles y aguas termales, donde descansan de sus duras jornadas y aligeran su carga con alegres jaranas, preparándose para la ardua tarea seudo-evangelística...

Pero este es el segundo terremoto, el de febrero. Chile tuvo otro terremoto en enero, con la derecha subiendo a la toma del poder político, económico, empresarial y de los medios de comunicación. Ya se empezaba a decir, antes del sismo de febrero, que había déficit del presupuesto, y que todas las promesas y programa de excelencia de gobierno no se podrían cumplir; que no se podría subir los salarios de los trabajadores; que se van alargar las jornadas de trabajo y los años de jubilación y que habría que producir más...Palabras tan conocidas de los patrones desde los tiempos de la colonia y ahora más encima, de la culpa del presupuesto, viene el terremoto culposo de febrero...

¿Donde estará el Dios de la Esperanza y el Cristo que libera a su pueblo, del sufrimiento, el dolor y la tragedia? Afortunadamente está en medio de los pobres y los que sufren compartiendo en forma solidaria, los que hacen ollas comunes y comparten lo poco que tienen (porque la ayuda de los de arriba, luego de una semana aún no llega) en el pozo de agua del abuelo y que se abre para todos los vecinos, sin precio y sin dinero.

Está en las poblaciones que están un poco mejor, y van en ayuda de la otra población que está destruida en el suelo. Un vaso de agua compartido puede ser... dice el Cristo del Evangelio, es parte del Reino que se hace presente. Pienso junto al templo y la casa semiderrumbada, la Teología de Liberación en nuestro pueblo y nuestro continente, está más vigente que nunca...

¿Qué nos ha pasado? Con humildad, con esperanza, pues reflexiono, triunfaremos volviendo a las raíces, volviendo a los valores de la cultura solidaria de nuestro pueblo y a los principios del Cristo Liberador del Evangelio, volveremos con fe y acción desde la base a tener un país y un mundo diferente...+ (PE

(*) Osvaldo Herreros S. es pastor de la Iglesia Metodista en Chile. Actualmente reside en Chillán.

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Fuente:
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=4368

jueves, 11 de marzo de 2010

Un verdadero Pastor de Cristo galardonado en Chile


Harper galardonado en Chile

Por Manuel Quintero.
Ginebra. Suiza.

El pastor Charles Harper, figura emblemática de la lucha por los derechos humanos en el movimiento ecuménico, fue galardonado aquí con la orden Bernardo O’Higgins, en el grado de Gran Oficial, por el representante permanente de Chile ante los organismos internacionales en Ginebra, embajador Carlos Portales.

“A través de esta condecoración, mi país desea agradecerle a usted su trabajo a favor de la protección de los derechos humanos y, fundamentalmente, por todo lo que usted y el Consejo Mundial de Iglesias hicieron por tanta gente que sufrió durante la dictadura militar”, dijo el embajador Portales.

El representante chileno recordó que, a raíz del golpe militar de septiembre de 1973, las iglesias chilenas desarrollaron “un importantísimo trabajo en defensa de tantas y tantos perseguidos durante el régimen militar”.

Esas iglesias y entidades como el Comité Pro Paz y la Vicaría de la Solidaridad “realizaron la defensa jurídica de los perseguidos y constituyeron parte fundamental de la memoria histórica de las violaciones de los derechos humanos durante el régimen militar”, enfatizó.

En ese contexto, la incansable tarea en defensa de los derechos humanos desarrollada por el pastor Harper fue sumamente importante para Chile, protegiendo a individuos, familias y grupos que sufrieron persecución por parte de políticas represivas y apoyando y fortaleciendo a organizaciones humanitarias, señaló el alto diplomático chileno.

Harper, hijo de un matrimonio misionero estadounidense destacado en Brasil, se sumó tempranamente a la lucha anticolonialista a través del Comité Inter Movimientos de Ayuda a los Evacuados (CIMADE), trabajando con jóvenes e inmigrantes argelinos en Marsella a principios de los años sesenta.

De esa época data también su compromiso con los movimientos de liberación de las ex colonias portuguesas en África, primero en el marco de CIMADE y luego como director del Centro Internacional John Knox, apoyando la labor de líderes como Joachim Chissano y Manuel Pascoal (Mozambique), Manuel Videira (Angola), Pedro Pires Rodrigues, Lopes da Silva y José Arauje (Cabo Verde), entre otros, que serían figuras claves en la independencia de esos países.

A partir de 1973, como director de la Oficina de Derechos Humanos para América Latina del Consejo Mundial de Iglesias, Harper desarrollará una sistemática y enérgica denuncia en los foros internacionales de las violaciones de los derechos humanos, y una eficaz protección de muchas personas perseguidas, encarceladas y torturadas en países del continente.

“El 11 de septiembre de 1973 hubo un terremoto en Chile, un terremoto político y militar originado en la maldad humana, en el profundo pecado, que trajo la desesperación, la muerte y el sufrimiento. Un terremoto que despertó la sensibilidad y la conciencia de pueblos y naciones en todo el mundo”, dijo Harper en sus palabras de agradecimiento por el galardón recibido.

Pero si una respuesta fue posible, ello se debió a la voluntad del Consejo Mundial de Iglesias, a la comunidad de iglesias en muchos países comprometida en un servicio a la humanidad fundamentado en la justicia, puntualizó.

Harper se refirió a la contribución del pintor chileno José Venturelli, autor de siete vitrales del templo de la Madeleine en Ginebra con temas de derechos humanos, “una obra que representa un testimonio potente de lucha y de esperanza”.

“Años después de su muerte, su hija obsequió al Consejo Mundial de Iglesias un cuadro de su padre titulado ‘La Piedra’, que muestra a un hombre de pie, protegido por el poncho andino, una mano cerrada y lista para resistir, la otra abierta, llamando al diálogo”.

“Esa mano cerrada es un símbolo de la resistencia al poder ilegítimo y a sus políticas de represión; y esa mano abierta representa el sueño de la libertad y de la democracia reencontrada, una mano extendida a todas y todas en la nación, sin fronteras ideológicas y políticas, y a todos los pueblos del mundo. Una mano de esperanza. Es lo que hemos visto y aprendido de Chile”, concluyó.

A la ceremonia asistieron el pastor Emilio Castro y el pastor Olav Fykse Tveit, ex secretario general y secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, respectivamente; funcionarios de ese organismo y de organizaciones de derechos humanos; y miembros de la comunidad chilena en Ginebra. (PE)

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Fuente:
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=4362
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miércoles, 10 de marzo de 2010

Tiembla la Iglesia Imperialista. Escándalo por pederastia involucra al hermano de Benedicto XVI


Por: Rodrigo Vera

MÉXICO, DF, 5 de marzo (apro).- El escándalo por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes alemanes contra menores de edad ya alcanzó a George Ratzinger, hermano del Papa Benedicto XVI.

Y es que entre 1964 y 1994, Ratzinger fue director musical de la Escuela del Coro de la Catedral de Ratisbona, al sur de Alemania, donde hoy se informó que hubo dos sacerdotes condenados judicialmente por pederastia y que puede haber más casos.

Uno de estos sacerdotes fue llevado a prisión en 1971, cuando el hermano del Papa era director de la Escuela del Coro.

El caso del otro sacerdote fue muy anterior, era un profesor de religión que en 1958 fue relevado de su puesto.

El portavoz de la diócesis de Ratisbona, Clemens Neck, fue quien dio la información este viernes, y agregó que más víctimas de pederastia en esa escuela se están dirigiendo a la arquidiócesis para solicitar ayuda.

Por su lado, George Ratzinger –de 86 años de edad– afirmó hoy mismo a Radio Baviera que él nunca tuvo conocimiento de casos de pederastia durante el tiempo que fungió como director musical de esa escuela.

La diócesis de Ratisbona emprenderá una investigación sobre el caso, anunció Neck, y agregó que al obispado no le consta que actualmente sigan cometiéndose abusos en la escuela, pero consideró probable que algunos pederastas de la institución sigan en activo.

El Vaticano aseguró hoy que toma “muy en serio” el problema de la pederastia sacerdotal en Alemania, que ha sumido a la Iglesia de ese país en una de sus peores crisis, ya que hasta el momento se han detectado 300 casos de ese tipo de abuso sexual.

Ciro Benedettini, vicedirector de la sala de prensa del Vaticano, mencionó que la Curia Romana apoyará a todos los obispos alemanes que están atendiendo los casos de pederastia revelados en las últimas semanas.

Por lo pronto, añadió, apoyarán la petición de la arquidiócesis de Munich para que se designe a un visitador apostólico que investigue los casos de pederastia que se han reportado en la abadía benedictina de Ettal, en Baviera.

A fines de enero, el semanario Spiegel provocó un escándalo con la revelación de abusos cometidos en los años 70 y 80 en el prestigioso colegio jesuita Canisius, de la ciudad de Berlín.

Tras estas revelaciones, las denuncias se multiplicaron y salieron a relucir casos que involucran a distintas congregaciones religiosas, como los salesianos, franciscanos o palotinos. Y se están documentando casos de pederastia en las regiones de Frankfurt, Augusta, Hildesheim, Essen, Bonn y Baviera.

Ni siquiera se salva Munich, donde el Papa Benedicto XVI fue arzobispo en los setenta. Ahí, las autoridades civiles ya abrieron las primeras investigaciones, mientras la arquidiócesis del lugar prometió que habrá “tolerancia cero” hacia sus curas pederastas.

El próximo 12 de marzo, Benedicto XVI recibirá en audiencia privada al presidente del episcopado alemán, Robert Zollitsch, para debatir las medidas a tomar ante esta grave crisis en la Iglesia alemana.

Fuente:

martes, 9 de marzo de 2010

Soñando un futuro nuevo para la mujer en la Iglesia


Emma Martínez Ocaña.
Madrid. España.

Dada la actual situación de la mujer en la Iglesia es difícil pensar en un cambio a corto e incluso a largo plazo, pero como este es el tema que me han pedido desarrollar en este número monográfico de Crítica he decidido que lo mejor es soñar.

Soñar es una manera de alentar el deseo y éste tiene una gran fuerza transformadora. Soñar es el primer paso para cambiar la realidad, es una manera de hacer verdad las utopías. Soñar y … empujar la historia en la dirección de lo soñado.
Los sueños no siguen un orden lógico, ni teológico. Son caóticos, espontáneos, brotan libremente del inconsciente, no se ajustan a normas establecidas, en ellos no todo encaja en lo “políticamente correcto“… así me voy a permitir yo soñar.

Sueño una Iglesia que es realmente una comunidad inclusiva y paritaria, donde mujeres y hombres concentramos nuestras fuerzas en hacer verdad la Buena Noticia, luchando por expulsar los “demonios” de la pobreza, la injusticia, la violencia, el sexismo, el patriarcalismo, la violación de los derechos humanos, la explotación y el tráfico sexual de mujeres y niñas, la explotación laboral, la violación como arma de guerra…

Sueño una Iglesia toda ella ministerial, en la que los ministerios no estén concentrados en manos de los sacerdotes, sino que cualquiera de ellos pueda ser ejercido, desde la llamada de Dios, el reconocimiento de la comunidad que elije y designa a las personas que están capacitadas para ello, sin ninguna discriminación sexual. Entonces podrá ser de verdad una Iglesia servicial, apasionada por todas las personas que sufren exclusión por razón de su clase, raza, sexo, orientación sexual… una Iglesia cuidadora del cosmos y de toda la vida del planeta.

Sueño una Iglesia en la que los lugares de decisión y gobierno no estén condicionados por el sexo sino por la preparación, el amor y la capacidad de servir a la comunidad y de un modo prioritario a los más necesitados.

Una Iglesia donde las mujeres dejamos de ocupar los bancos como escuchadoras semi-mudas y pasantes de los cestillos, para tomar la palabra y constituirnos en sujetos activos de las celebraciones litúrgicas y sacramentales, en un servicio rotativo, igualitario cuyo requisito no sea ser varón y clérigo, sino ser personas preparadas y dispuestas a servir así a la comunidad.
Una iglesia toda ella tan sensibilizada a la lacra de la violencia machista, que sea la primera en salir a la calle y animar a hacer lo mismo a la comunidad social, cada vez que una mujer es asesinada o maltratada..

Sueño una Iglesia donde ninguna mujer tenga que aceptar la situación clandestina de “amante secreta” de ningún clérigo, porque el celibato no sea una obligación sino una opción en libertad, separado del ejercicio del carisma sacerdotal..
Una iglesia donde las congregaciones religiosas femeninas, tengan los mismos derechos que las masculinas y no necesiten estar supervisadas, controladas ni “paternizadas” por ningún varón.

Una Iglesia que haga imposible que se digan cosas como las que dijo San Juan Crisóstomo, llamado por su elocuencia “Boca de Oro”: “Que soberana peste la mujer, ella es la causa del mal, la autora del pecado, la puerta del infierno, la fatalidad de nuestras miserias”.

O como las de Tertuliano: “¿No os dais cuenta de que cada uno de vosotras sois una Eva? La maldición de Dios sobre vuestro sexo sigue plenamente vigente en nuestros días. Culpables tenéis que cargar con sus infortunios. Vosotras sois la puerta del mal, vosotras violasteis el árbol sagrado fatal; vosotras fuisteis las primeras en traicionar la ley de Dios; vosotras debilitasteis con vuestras palabras zalameras al único sobre el que el mal no pudo prevalecer por la fuerza. Con toda facilidad destruisteis la imagen de Dios, a Adán. Sois la únicas que merecíais la muerte; por culpa vuestra el Hijo de Dios tuvo que morir”[1].

Sueño una iglesia donde no se considere palabra de Dios, sino palabra de varón, textos denigrantes para la mujer como las siguientes:
“El ángel que hablaba conmigo me dijo: alza los ojos y mira, ¿qué aparece?. Pregunté: ¿qué? Me contestó: Un recipiente de veinte y dos litros; así de grande es la culpa en todo el país.
Entonces se levantó la tapadera de plomo y apareció una mujer sentada dentro del recipiente. Me explicó: Es la maldad. La empujó dentro del recipiente y puso la tapa de plomo” (Zac 5,5-8)”.
Ni se vuelva a leer en ninguna liturgia otros textos, más cercanos, como los de Pablo, mandando callar a las mujeres en la Iglesia, pidiéndoles sometimiento a sus maridos, proclamando al varón cabeza de la mujer.
Y si por casualidad se lean que sea para decir: “esta no es palabra de Dios y por ellas no te alabamos Señor.”

Una Iglesia que recupere la memoria y reconozca que quién fue tentación no fue la mítica Eva, sino el personaje histórico Pedro a quien Jesús llamó Satanás.

Sigo soñando una Iglesia en la que, ya que nos atrevemos a imaginar y proponer imágenes de Dios antropomórficas, éstas sean fieles a mostrar la verdad de que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, y ya nunca más se excluya de la representación de Dios el cuerpo de la mujer y su sexualidad. Que de una vez por todas el cuerpo femenino deje de ser no apto para revelar a Dios.

Una Iglesia en la que las orientaciones de moral sexual y familiar sean hechas por hombres y mujeres casados que desde su experiencia y su preparación y eficiencia puedan, de verdad, no solo orientar, sino ser testigos creíbles de aquello que proponen a los demás.

Una iglesia que tenga un lenguaje litúrgico no sexista, ni patriarcal y reconozca que Dios tiene hijos e hijas, hermanos y hermanos…y donde no ocurra, lo que acontece ahora tantas veces, que en una liturgia donde prácticamente sólo hay mujeres, la persona que presida la Eucaristía, las invisibiliza en su lenguaje y se dirige al público todo el tiempo en masculino.

Una Iglesia que se tome en serio y sepa respetar no sólo la teología que elaboran los teólogos sino también la que elaboran las teólogas, y por tanto sea paritaria la presencia de mujeres y hombres en las facultades de teología y en los centros de formación sacerdotales y laicales. Aunque, pensándolo bien quizás lo ideal es que desaparecieran el dualismo clerigal/laical.

Sueño y sueño y no dejo de soñar… una comunidad eclesial fiel a Jesús de Nazaret. Él hizo verdad una comunidad de iguales, sin exclusión alguna, no estructuró su grupo de seguidores y seguidoras desde el orden patriarcal dominante, sino como una familia de iguales, sin relaciones de poder jerarquizado. Lo expresó muy claro: llamándolos amigos y no siervos (Jn 15,15), pidiéndonos que no llamásemos padre, ni maestro a nadie más que a Dios, porque todos los demás somos hermanos y hermanas. Hizo visible la comunidad que quería lavando los pies a los suyos y diciéndole a Pedro que si no entiende ese gesto suyo no puede formar parte de la nueva familia (Jn 13,6-8).

Sueño una iglesia que ,como Jesús, cambie radicalmente la mirada sobre las mujeres y visibilice de un modo nuevo nuestros cuerpos:
No como objetos sino como sujetos autónomos y libres.
No como reproductoras sino como constructoras de la Historia de Salvación, del Reino de Dios.
No como cuerpos tentadores sino como amigas entrañables suyas, como quienes “aman mucho”, “tienen mucha fe”.
No como inferiores en nada sino como iguales en todo: en dignidad, derechos, deberes, tareas en su comunidad.
No para estar detrás y debajo de nadie sino junto a, al lado de… construyendo la historia.
No como ignorantes que nada tienen que decir sino como “maestras” de las que él aprendió
No lejos de los espacios significativos sino dentro de la comunidad, ejerciendo los mismos roles y funciones que los varones.
No dentro del hogar sino donde la vida nos cite, donde Dios nos llame, en la vida, en la historia, en la plaza publica, en todos los ministerios eclesiales También, por supuesto, en el hogar compartiendo tareas y cuidados con los varones.
No como imposibilitadas para mostrar el rostro de Dios sino como revelación suya.

Es hora de despertar y no quiero, no quiero encontrarme con la realidad que ahora vivimos las mujeres en la Iglesia, pero es preciso despertar, levantarnos, liberarnos de nuestros encorvamientos ancestrales, arriesgar a tocar la prohibido por leyes y preceptos patriarcales, es preciso unirnos, trabajar al unísono mujeres y hombres en la Iglesia para ir empujando este Iglesia nuestra, santa y pecadora, fiel e infiel en la dirección del sueño de Dios: una comunidad de hijas/os, hermanas/os.

En esta hermosa y ardua tarea todos y todas necesitamos convertirnos a la Buena Noticia del Reino y su llamada a creer en ella y a hacerla verdad en la historia, en la Iglesia.+ (PE)

Emma Martínez Ocaña, licenciada en Historia y Teología Espiritual, es profesora de Psicología de la Religión. Psicoterapeuta individual y de grupo, orienta encuentros de integración madurez humana-madurez cristiana y Ejercicios Espirituales. Es miembro de la Institución Teresiana, de la Asociación de Teólogas Españolas y de Mujeres y Teología. Es autora de "Cuando la Palabra se hace cuerpo... en cuerpo de mujer" (NARCEA, 2007) y "Cuerpo espiritual" (NARCEA, 2009). Reside en Madrid, España.

[1] Tertuliano, De cultu feminarum. El adorno de las mujeres, Traducción de Virginia Alfro Bech y Victoria Eugenia Rodríguez Martín, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Málaga 2001, 343.

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Fuente:
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=4352
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lunes, 8 de marzo de 2010

Saludo a todas las mujeres en su día



Si bien es cierto, todos los días son el día de la mujer, en este día tan especial saludo a todas las mujeres del mundo y les envío como Bendición un cálido abrazo en Cristo.
Qué María la llena de Gracia las continúe motivando como modelo a emular.
Qué el Espíritu Santo continúe fortaleciendo sus corazones, sus mentes y sus cuerpos para que puedan llevar adelante sus múltiples roles, de madres, esposas, profesionales y tantos otros que van adquiriendo día a día para Gloria del Reino de Dios.
A la vez aprovecho para invitar a todas aquellas mujeres que todavía no pertenecen a nuestra Iglesia y desean vivir la vida Cristiana en igualdad de oportunidades a que se acerquen a nuestra casa del abrazo.

A todas mis compañeras de apostolado en la Iglesia Antigua del Río de la Plata, ¡Gracias por existir! y que la luz de Cristo nos mantenga siempre unidos.

A manera de reflexión me gustaría compartir las conclusiones de un documento comparativo del rol de las mujeres desde el Evangelio de Marcos enviado por Julio Vallarino:

“Del estudio comparativo surgen varios aprendizajes que enriquecen el discipulado:
Los evangelios también son historias de mujeres, pero al ser contadas por hombres (y vale para toda la biblia) es necesario “desmantelarlas” del aparato machista y patriarcal, producto de la sociedad y la cultura, que desvirtúan su contenido liberador y dignificador.
Es necesario devolver la voz a las mujeres silenciadas, invisibilizadas y colocadas en planos secundarios en la historia de la Iglesia. Los Evangelios evidencian, junto a otros documentos del Segundo Testamento, que ellas tuvieron un marcado protagonismo junto a Jesús, y en muchos casos superior al de los Doce. Desempeñaron un relevante liderazgo en las comunidades, cumpliendo roles de dirigencia (diáconas y apóstolas).
Jesús no hizo diferencia entre discípulas y discípulos. Estas surgen a partir de los condicionantes epocales de la cultura centrada en el varón. Es más, desde una lectura alternativa o subversiva, como decíamos al comienzo, se podría concluir que Jesús se puso de parte de las mujeres en todas las circunstancias.
Desde esta lectura, podemos identificar testimonios donde las discípulas mujeres fueron más fieles, más coherentes y más radicales en el seguimiento de Jesús, que los discípulos hombres.
Tan evidente resulta la incomodidad de la comunidad masculina, que no solamente silencian a las discípulas mujeres, las ponen en un plano secundario quitándoles protagonismo, sino que las descalifican, malinterpretando y manipulando, por ejemplo, el texto de Mc. 16,9 (cf. Lc. 8,2) presentando abiertamente a María Magdalena como una endemoniada a la que Jesús había liberado. Pero muy solapadamente dicen que Pedro fue un traidor y un violento, o que los otros diez apóstoles fueron unos cobardes que abandonaron a Jesús, justificando la mediocridad de sus acciones con texto proféticos que tranquilizan sus conciencias y las nuestras.”

También las invito a visitar estos artículos:

Las mujeres y el sacerdocio universal

¡Múltiples bendiciones queridas hermanas!

Mons.++Juan Carlos
Arzobispo de Argentina y Chile
Iglesia Antigua del Río de la Plata – Asociación Episcopal Ecuménica
Comunión Apostólica Ecuménica - Patriarcado de Montevideo
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