martes, 6 de abril de 2010

Parlamento Europeo: Violencia sexual contra las mujeres incluidas religiosas.


El Parlamento Europeo, reunido en Estrasburgo el 5 de abril de 2001, aprobó una resolución sobre la violencia sexual contra las mujeres y en particular contra religiosas católicas, con 65 votos a favor, 49 en contra y 6 abstenciones. PE/Ecupres da a conocer el texto completo.

El Parlamento europeo,

-vista la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Europea sobre los Derechos Humanos

-vista la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea,

-vista su resolución con fecha de 16 de septiembre de 1997 sobre la necesidad de organizar una campaña a nivel de la Unión Europea para la total intransigencia frente a la violencia contra las mujeres,

-vista su resolución con fecha de 10 de marzo de 1999 sobre la violencia contra las mujeres,
-vista la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de cualquier forma de discriminación contra las mujeres,

A) ratificando la firme condena –por su parte y la de otras instituciones comunitarias– de cualquier forma de violencia contra las mujeres y en particular de los abusos sexuales,

B) seriamente preocupado por el contenido de una declaración aparecida en la revista americana National Catholic Reporter, en la que se señalan numerosos casos de estupro, en al menos 23 países, cometidos por curas a religiosas católicas,

C) considerando que la Santa Sede ha confirmado tener conocimiento de casos de estupro y abusos sexuales contra mujeres, incluso monjas, por parte de curas católicos, dado que desde 1994 se han transmitido al Vaticano al menos cinco informes sobre el tema,

D) considerando que, pese a haber sido pertinentemente informados acerca de estas violaciones de los derechos humanos, los responsables oficiales no han reaccionado como hubieran debido,

E) subrayando que, según estos informes, numerosas religiosas violadas también han sido obligadas a abortar (1), a dimitir y, en algún caso, han sido infectadas por el virus del sida,

F) tomando las declaraciones del portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, quien ha afirmado que “el problema es grave pero geográficamente limitado”, y subrayando que, por el contrario, este fenómeno se halla extendido no sólo en África

G) recordando que el abuso sexual constituye un delito contra la persona humana y que los autores de estos delitos tienen que ser entregados a la justicia,

1. condena toda violación de los derechos de la mujer así como los actos de violencia sexual, en particular contra religiosas católicas, y expresa su solidaridad con las víctimas,

2. pide que los autores de estos delitos sean arrestados y juzgados por un tribunal; pide a las autoridades judiciales de los 23 países citados en el informe que garanticen que se aclaren totalmente en términos jurídicos estos casos de violencia contra las mujeres;

3. pide a la Santa sede que considere seriamente todas las acusaciones de abusos sexuales cometidos dentro de las propias organizaciones, que coopere con las autoridades judiciales y que destituya a los responsables de cualquier cargo oficial;

4. pide a la Santa Sede que reintegre a las religiosas que han sido destituidas de sus cargos por haber llamado la atención de sus autoridades sobre estos abusos, y que proporcione a las víctimas la necesaria protección y compensación por las discriminaciones de las que podrían ser objeto en lo sucesivo;

5. pide que se haga público el contenido integro de los cinco informes citados en el National Catholic Reporter;

6. encarga a su Presidente que transmita la presente resolución al Consejo, a la Comisión, a las autoridades de la Santa Sede, al Consejo de Europa, a la Comisión para los derechos humanos de las Naciones Unidas, a los gobiernos de Botswana, Burundi, Brasil, Colombia, Ghana, India, Irlanda, Italia, Kenya, Lesotho, Malawi, Nigeria, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Sudáfrica, Sierra Leona, Uganda, Tanzania, Tonga, Estados Unidos, Zambia, República Democrática del Congo y Zimbawe.+ (PE)

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FUENTE

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lunes, 5 de abril de 2010

Cardenal de Viena: La Iglesia Romana debe aceptar culpa por abusos



Por Boris Groendahl. (*)
Viena.

La Iglesia Católica completa debe aceptar su culpa y la responsabilidad colectiva por los abusos sexuales cometidos por sus miembros, dijo el miércoles (24 de marzo) el cardenal de Viena Christoph Schoenborn.

Schoenborn habló ante unos 3.000 fieles en una emotiva y poco convencional misa antes de Semana Santa llamada "¡Estamos furiosos, Dios!", dedicada exclusivamente al tema de los abusos.

La Iglesia Católica ha sido remecida por las revelaciones de abusos sexuales por parte de sacerdotes en varios países de Europa y por el encubrimiento que realizó la jerarquía eclesiástica.

"Algunos de nosotros han hablado sobre la gracia de Dios y aún así han hecho mal a quienes les fueron confiados", dijo Schoenborn en la gótica Catedral de San Esteban de Viena durante una ceremonia realizada con el grupo laico "Somos Iglesia" (We are Church) y víctimas de abusos.

"Algunos de nosotros han usado violencia sexual (...) Algunos de nosotros les robaron la infancia a niños y niñas", declaró en una parte de la misa que leyó junto a un teólogo austriaco.

Schoenborn, quien fue nombrado cardenal de Viena luego de que su antecesor renunció en medio de acusaciones de abuso sexual en 1995, también reconoció el encubrimiento. "Para algunos de nosotros, la apariencia inmaculada de la Iglesia era más importante que cualquier otra cosa".

"Nosotros, el pueblo de Dios, su Iglesia, llevamos esta culpa juntos", afirmó. "Nosotros confesamos nuestra culpa a los muchos que hemos hecho mal como Iglesia, y a quienes algunos de nosotros han hecho mal de manera muy directa", agregó.

La renuncia anteriormente este mes del archiabad del Monasterio San Pedro de Salzburgo, luego de reconocer que abusó de un niño hace 40 años, motivó una serie de reportes sobre abuso sexual contra menores en las instituciones católicas austriacas

Líneas telefónicas.
Durante la misa del miércoles, decenas de víctimas de abusos o sus familiares leyeron testimonios de su sufrimiento, incluso años o décadas después, de su ira contra los perpetradores y la Iglesia que no los hizo responsables.

Revelaciones similares en instituciones laicas y religiosas en Alemania también han alentado a más víctimas austriacas a reportar sus casos, muchos de los cuales ocurrieron hace décadas. Más de 500 han llamado este año a una línea telefónica que la Iglesia estableció para ayudar a las víctimas.

"Es una experiencia dolorosa para la Iglesia. ¿Pero qué es este dolor comparado con el dolor de las víctimas que hemos ignorado?", dijo. "Ahora que esas víctimas hablan, Dios nos habla a nosotros, su Iglesia, para que despertemos y nos limpiemos", agregó.

Recientes escándalos por abusos en países de Europa, incluidos Alemania, Irlanda y Holanda, han sacudido al Vaticano y motivaron llamados para poner fin al celibato de los sacerdotes, una limpieza de la jerarquía de la Iglesia Católica y la renuncia del Papa, aunque esto es considerado como improbable.

Schoenborn, un cercano asesor y ex estudiante del Papa Benedicto XVI, ya ha llamado a la Iglesia a que discuta abiertamente temas tabú como el celibato, la preparación para el sacerdocio y actitudes más liberales de la sociedad frente al sexo.

Schoenborn ha sido uno de los prelados más abiertos ante las víctimas de abusos y ha rechazado las tendencias en la Iglesia en favor de eludir las críticas y culpar a los medios de una parcialidad contra la Iglesia Católica, apuntando a otros abusos en el contexto laico.

"Los abusos dentro de la Iglesia son particularmente graves porque deshonran el santo nombre de Dios", declaró.+ (PE)

(+) Editado en español por Ricardo Figueroa.

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Fuente

domingo, 4 de abril de 2010

Saludo y reflexión de Mons.++ Juan Carlos por la Pascua 2010



Queridos herman@s abracistas y todos los herman@s hijos del mismo Padre


Paz y abrazos en esta nueva recreación de la pasión y resurrección de Cristo.


“El que se humilla será ensalzado” (Lc.14,11; 18,14). Cristo bendito no se mantuvo igual a Dios en gloria, sino que se abatió hasta el abismo de la muerte, y “por eso Dios le exaltó y le otorgó el Nombre que está sobre todo nombre” (Flp.2,5-11)


Contemplar el misterio de la cruz, como tantos santos lo hicieron en el tiempo es ver un signo doloroso, clavos, sangre, sufrimiento, abandono, humillación extrema y muerte. Muchas actitudes pueden revelar el amor: la palabra, el gesto, la ayuda, el don, pero el signo más elocuente, el más fidedigno e inequívoco del amor es el dolor. Y sobre todo el dolor extremo por el bien del amad@.


El que quiera conocer a Dios y en ese conocimiento está la vida eterna (Jn.17,3), que mire a Cristo, y a Cristo crucificado. Dios Providente dispuso la Cruz de Cristo para comunicar por ella en forma definitiva el misterio eterno de su amor trinitario.


Los que piensan que los pecados del hombre eran poca cosa, y que la vida humana era una sucesividad de actos triviales, condicionados e insignificantes, que miren la cruz de Cristo, que consideren cuál fue el precio de nuestra salvación (1Cor. 6,20)


Si alguno sospechaba que nuestra vida apenas tenía valor e importancia ante Dios, Señor del cielo y de la tierra, que mire la cruz de Jesús, y que se entere de que no hemos sido “rescatados con plata y oro, corruptibles, sino con la sangre preciosa de Cristo” (1Pe 1,18)


Querid@s herman@s no piensen que ese amor y ese precio Jesucristo lo entregó “por la humanidad” en general, pero no por “Ustedes” en particular, cada uno de nosotros puede decir con toda tranquilidad lo mismo que San Pablo: “El Hijo de Dios me amó y se entregó por mí” (Gál. 2,20)


Cristo ya resucitó y ahora camina entre nosotros.


No quiere más dolor, ni llanto, ni egoísmos…


Cristo quiere renacer en cada uno de nosotros, para caminar por dentro, para caminar hacia fuera con nosotros, feliz, alegre y espera que lo aceptes, porque respeta tu libertad…


Cristo ya sufrió la vieja Cruz.


Y sufrimos cuando intentamos revivir esa pasión.

Y nos juramos que si hubiésemos estado ahí cargaríamos ese madero mejor que Simon de Cirene.


Pero al tercer día cuando resucita, todos somos felices, hasta la próxima pasión del nuevo año.


Porque nos perdemos en el ruido mundano y nos olvidamos del silencio de Cristo


Pero Cristo sufre la nueva Cruz


Y nosotros


¿Sufrimos con él?

¿Qué hacemos para atenuar el dolor de Cristo frente a esa nueva Cruz?


¿Seguro que lo hacemos?


¿Lo viste cargando la cruz en Haití? hace más de 100 años que la carga…

¿Lo viste cargando la cruz en Chile? hace más de 100 años que la carga…

¿Lo viste cargando la cruz entre los discriminados? hace más…

¿Lo viste cargando la cruz entre los excluidos? hace más…

¿Lo viste cargando la cruz entre los ultrajados? Hace más…

¿Lo viste cargando la cruz en las guerras? Hace más…


Cristo está en las favelas, entre los secuestrados en la selva, está entre tu sangre, está a la par de tu puerta…está entre los sin voz, está entre los sin tierra, está en tu casa, está en la Escuela


¿Está en tu conciencia?

¿Está en tu corazón?


Y entonces que hacés para ayudarlo a cargar esta cruz


Para que muera de una vez por todas este mal que opaca la luz

Y para que mañana este sufrimiento sea solo un recuerdo y lo festejen todos los años luego de revivir por unos días, la pasión del hombre y cristo, que abrazados vencieron por fin juntos a la muerte.


Cristo ya resucitó ahora permítele que resucite en ti para que juntos resucitemos al mundo para Gloria del Reino de Dios.


¡Alimentemos al mundo con frutos espirituales!


Qué esta pequeña reflexión les sirva como luz en el camino.

Son mis mayores deseos


¡Felices Pascuas!


Mons.++ Juan Carlos Urquhart de Barros

Arzobispo Primado de Argentina y Chile

Iglesia Antigua del Río de la Plata

viernes, 2 de abril de 2010

Viernes Santo - Vía Crucis



Vía crucis , significa «camino de la cruz» y se refiere, a las diferentes etapas, o momentos vividos por Jesucristo, desde el momento en que fue aprehendido, hasta su crucifixión y sepultura.

Se trata de un camino de oración, que busca adentrarnos en la meditación de Jesucristo, en su camino al Calvario. El camino, se representa con una serie de imágenes de la Pasión, o “Estaciones” correspondientes a incidentes particulares que Jesús sufrió .

La costumbre, es hacer un recorrido grupal, que puede tener lugar dentro de un templo, o por las calles, deteniéndose en cada estación y haciendo una oración en cada una, una lectura de algún pasaje del evangelio y también un canto. Es una práctica, que fundamentalmente se realiza el Viernes Santo.


Vía Crucis meditado completo

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jueves, 1 de abril de 2010

La eficacia del amor: Reflexiones de Semana Santa


por Carmelo Alvarez, Estados Unidos

Estamos en medio de una de las celebraciones más relevantes del calendario cristiano: Semana Santa. Aunque ha ido perdiendo su propósito esencial (hoy es más un período vacacional que una celebración religiosa), es pertinente insistir en la importancia de la Semana Mayor como también se le designa.

El pasado fin de semana tuvimos el privilegio y placer de iniciar el recuento que envuelve esta tradición cristiana. Durante el fin de semana tuvimos una jornada teológica allá en el Centro Federico Bender de la Unión Evangélica Venezolana en La Piedad, Estado Lara. El tema principal de la jornada giró en torno al cristianismo liberador, concentrando en dos figuras emblemáticas y proféticas de aquél cristianismo que libera. Por un lado recordamos a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, profeta y pastor salvadoreño, asesinado vilmente en 24 de marzo de 1980, y resucitado para siempre ese mismo día.

Por el otro lado, hacíamos memoria del Rdo. Exeario Sosa Luján, pastor visionario entregado a la lucha de su pueblo desde su experiencia pentecostal y la práctica de la justicia entre los campesinos y campesinas de Venezuela, quien murió en el camino emulando a Jesús el 18 junio de 1981. La evocación de ambos testimonios de vida formó parte de unos momentos iluminadores en nuestras reflexiones y discusiones. Quisimos seguir insistiendo en el supremo valor de la vocación cristiana que es el seguimiento a Jesús sin claudicar.

Entonces, llegamos una vez más al culto que culminaba la jornada teológica. Allí congregados y congregadas en nuestra siempre querida comunidad de fe Jesucristo Liberador, hubimos de conjugar tres dimensiones entrelazadas en un mismo sentir cultico. El Domingo de Ramos, inicio de aquella semana de entrega y sacrificio que culmina en la cruz. El Jesús mesías del pueblo que ahora asume una jornada definitiva y final. A ello unimos la reflexión sobre las vidas de Monseñor Romero y el Rdo. Sosa como parte de nuestra reflexión bíblico-teológica. Se nos dio la bella oportunidad de dedicar a la niña Victoria Esperanza, la más reciente dádiva de Dios a la comunidad Jesucristo Liberador. La alegría contagiosa de los jóvenes (mayoría en la congregación), añadió un elemento festivo y alegre al evento. Hubo alborozo y una fraternura hermosa que nos envolvió a todas y todos.

Allí frente a la congregación intenté hilvanar una reflexión que ayudara a resaltar y afirmar todos los propósitos que nos reunían. Decidí predicar en torno al capítulo 5 de la epístola a los Efesios, versículos 1-2 y 15-17. El texto es desafiante. Invita a caminar en la luz con la fuerza que Cristo nos da para transitar hacia su amor. Esa luz es la que nos alumbra en el peregrinaje de fe. Hay una insistencia a través de todo el pasaje en la búsqueda de la sensatez que triunfa sobre la necedad y afirma la sabiduría como regalo de Dios. El centro vital de la vida cristiana es la entrega eficaz de la propia vida, imitando al Cristo que seguimos.

Nos parece que el texto permite subrayar cuatro maneras en que esa eficacia se vuelve efectiva y concreta: en el amor, en la diligencia, en la sensatez y la entrega.

La eficacia del amor nos llama a la inteligencia de la fe que se traduce en la inteligencia del amor. Es aquella afirmación protestante de la “fe activa en el amor” (Martín Lutero). El amor que produce justicia en todos los órdenes de la vida. Como dijera el filósofo y teólogo francés Paul Ricouer: “La justicia es la realización eficaz, institucional y social del amor”. José Míguez Bonino, decano de los teólogos protestantes latinoamericanos, nos ha insistido de varias formas en la eficacia de una fe que busca, discierne los tiempos, indaga sobre el sentido del amor eficaz que ayuda a vencer los conflictos y afirma la unidad en medio de luchas e incertidumbres de la historia. El amor es la entrega más eficaz de todas.

La diligencia apunta hacia la eficacia que vence la necedad y la imprudencia. Dietrich Bonhoeffer nos relata con viva pasión, en sus Cartas y papeles de la prisión, su percepción sobre la necedad que enloqueció la Alemania de su tiempo. ¡Y eran necios inteligentes! Sabían mucho, pero su soberbia, narcisismo, petulancia y arrogancia sometió a toda una sociedad a la verdadera perversidad y auto-destrucción. Por eso el Salmo 111.10 insiste que para vencer la necedad necesitamos sabiduría. Aquella que abreva en la visión de Dios y discierne los tiempos que son aciagos, pero no se queda ni en el cinismo, la apatía o la indiferencia. Afirma un tiempo bendito de vendimia y regocijo, más allá de nuestra desesperación. Podemos desesperar, pero no cultivar la derrota y la desesperanza: Ellas no tienen futuro.

Por eso necesitamos vencer la insensatez, el sin sentido. Buscando la voluntad de Dios allí donde los obstáculos son mayores y los desafíos son numerosos. Erasmo de Rotterdam escribió su Elogio de la locura (insensatez), para con fina ironía desenmascarar lo que le parecía absurdo y burdo en su sociedad. Debemos ser sensatos, verdaderamente sabios no por el mero conocimiento intelectual. Los eruditos pueden saber mucho, pero sino comunican sabiduría, el conocimiento se hace vano e ineficaz. Los ignorantes no tienen conocimiento académico y deberán también adquirir sabiduría, en medio de su búsqueda para entender, ser eficaces y vivir conscientemente su fe. Los necios deberán arrepentirse de su soberbia y caminar abrasando la solidaridad amorosa que Jesucristo nos enseña por su vida sabia e inteligente.

Entonces, entenderemos mejor a este Cristo que nos amó, se ha entregado por nosotros y nosotras. Monseñor Romero lo resumió así: “Pongo bajo su providencia amorosa toda mi vida, y acepto con fe en El mi muerte…” Exeario Sosa Luján lo expresó así: “Siento que mi vida le pertenece a Jesucristo, y es lo que he querido hacer toda mi vida, entregarme totalmente a su causa por los demás”. Ellos vivieron en la luminosidad de la fe que ama.

Con Victoria Esperanza y toda esta comunidad de fe hoy nos entregamos de nuevo a Jesucristo y nos dedicamos de nuevo a la causa de su justicia, por su amor eficaz. ¡Que el Señor nos ayude en este empeño!

Carmelo Álvarez