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jueves, 21 de enero de 2016

En 2015 murieron 57 millones de personas.


El VIH/sida es una de las principales causas de muerte en los países de bajos ingresos. En la imagen, una pareja seropositiva con su hijo en Kenia. Crédito: Isaiah Esipisu/IPS.


Por Joseph Chamie*

IPS, 20 de enero, 2016.- En todo el mundo se produjeron 57 millones de muertes en 2015, lo cual equivale a 0,78 por ciento de los 7,300 millones de habitantes. En el año hubo 140 millones de nacimientos, lo que resulta en un incremento neto de población de 83 millones de personas.

Las principales causas de muerte en el planeta fueron la cardiopatía isquémica, los accidentes cerebrovasculares (ACV), las infecciones de las vías respiratorias bajas y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Dos terceras partes de todas las defunciones se deben a enfermedades no transmisibles, en particular a las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades pulmonares crónicas.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte, lo que equivale a casi un tercio de la mortandad mundial.


Las principales causas de muerte varían considerablemente según la situación socioeconómica. En los países de bajos ingresos prevalecieron las defunciones por infecciones de las vías respiratorias bajas, el VIH/sida, las enfermedades diarreicas y los accidentes cerebrovasculares. 

Los principales factores de riesgo de las enfermedades cardíacas, pulmonares y los ACV son una dieta poco saludable, inactividad física, consumo excesivo de alcohol y de tabaco. El cigarrillo es responsable de la mortandad de aproximadamente 10 por ciento de los adultos.

Las enfermedades transmisibles, junto con las complicaciones maternas, neonatales y de nutrición, acumulan cerca de 25 por ciento de las defunciones. Las enfermedades infecciosas más letales son las infecciones en las vías respiratorias bajas, el VIH/sida, las enfermedades diarreicas, la malaria o paludismo y la tuberculosis.

Aunque se avanzó en la reducción de la mortandad materna, esta sigue siendo alta. Cerca de 830 mujeres mueren diariamente debido a complicaciones sufridas durante el embarazo y el parto. Los números son especialmente altos en algunos países africanos, como Chad, Malí y Somalia, donde al menos 25 por ciento de las muertes de mujeres en edad reproductiva se deben a esta causa.

Las principales causas de muerte en los niños y niñas menores de cinco años son la prematuridad, la neumonía, la asfixia al nacer, el traumatismo durante el parto y las enfermedades diarreicas. En 2012 aproximadamente 40 por ciento de estas defunciones ocurrieron dentro de un plazo de 28 días de nacer, y la prematuridad fue responsable de 35 por ciento de esas muertes.

Las lesiones son responsables de casi una décima parte de todos los fallecidos. Los accidentes de tránsito, en particular, se cobran unas 3.500 vidas cada día y son la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años de edad. Aproximadamente 75 por ciento de los muertos en accidentes de tránsito son hombres, y uno de los factores de riesgo más importantes es el consumo de alcohol.

Más de la mitad de las muertes en el mundo se producen después de los 65 años, pero eso varía mucho según el nivel de desarrollo del país. En Japón, por ejemplo, 60 por ciento de los fallecidos tienen más de 80 años. La mortalidad de los menores de cinco años equivale a 0,26 por ciento de todas las defunciones y las posibilidades de que una niña o niño japonés no llegue a cumplir los cinco años es de una en 333.

Por el contrario, en Nigeria casi 60 por ciento de los fallecidos no cumplieron los 30 años, la mortalidad de los menores de cinco años equivale a 37 por ciento de todas las muertes y las posibilidades de que una niña o niño nigeriano no llegue a cumplir los cinco años es de aproximadamente una de cada ocho.

Las principales causas de muerte también varían considerablemente según la situación socioeconómica. En los países de bajos ingresos prevalecieron en 2012 las defunciones por infecciones de las vías respiratorias bajas, el VIH/sida, las enfermedades diarreicas y los ACV.

En los países de altos ingresos, por el contrario, las principales causas de defunción se debieron a las cardiopatías isquémicas, los ACV, el cáncer de tráquea/pulmón y el Alzheimer y otros tipos de demencia.

El suicidio provocó más de 800.000 muertes en 2012 o alrededor de 1,4 por ciento de todos los fallecidos en el mundo. Debido a las presiones religiosas, sociales y legales, el número de casos de suicidio denunciados es inferior al real.

En 2012 más de 75 por ciento de los suicidios denunciados sucedieron en países de bajos y medianos ingresos. Los países más propensos fueron Guyana, Corea del Norte, Corea del Sur, Sri Lanka, Lituania, Surinam y Mozambique, en ese orden.

Entre los jóvenes de 15 a 29 años el suicidio es la segunda causa de muerte.

El homicidio intencional provoca casi medio millón de muertes al año, o un 0,8 por ciento de todas las defunciones. En 2012 fueron asesinadas 437.000 personas. Los hombres son aproximadamente 80 por ciento de las víctimas y 95 por ciento de los victimarios.

Más de la mitad de las víctimas de homicidio son menores de 30 años, mientras que ocho por ciento son niños y niñas menores de 15 años. Cerca de 15 por ciento de los asesinatos son consecuencia de la violencia de género, y las mujeres son 70 por ciento de las víctimas.

La mayor cantidad de homicidios se producen en países de América Central y del Sur, como Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras y Venezuela, donde las tasas oscilan de 40 a 90 muertes cada 100.000 habitantes.

En los países de altos ingresos, como Alemania, Estados Unidos, Gran Bretaña y Japón, las tasas de homicidio son comparativamente bajas, con menos de cinco muertes cada 100.000 habitantes.

Las guerras y los conflictos civiles causaron 0,3 por ciento de las muertes en el planeta. Las 20 guerras más mortíferas de 2014 provocaron 164.000 víctimas, según el centro de investigación Proyecto para el Estudio del Siglo XXI.

Los cuatro conflictos más mortíferos en 2014 ocurrieron en Siria, con 76.000 muertes, Iraq (21.000), Afganistán (15.000) y Nigeria (12.000).

Las muertes derivadas de actos terroristas equivalen a 0,06 por ciento del total. En 2014 murieron 33.000 personas por esta causa, en comparación con las 18.000 de 2013. En Nigeria se produjo el mayor incremento, con 7.500 muertos en 2014, más de 300 por ciento por encima de la cifra de 2013.

Los actos terroristas están sumamente concentrados geográficamente. Casi 80 por ciento de las víctimas mortales por esta causa en 2014 se produjeron en Afganistán, Iraq, Nigeria, Pakistán y Siria.

Iraq es el país más afectado por el terrorismo, con el mayor número de atentados. Aproximadamente 30 por ciento de las muertes sucedidas en ese país en 2014 fueron consecuencia de ataques terroristas.

En 2014 murieron 607 personas por la aplicación de la pena de muerte. Aunque 22 países realizaron ejecuciones ese año, Arabia Saudita, Irán e Iraq concentraron más de 70 por ciento del total.

El número de ejecuciones es una subestimación, ya que algunos países no las declaran. En particular, la cifra no incluye a China, donde las estadísticas sobre la pena de muerte son un secreto de Estado.

Traducido por Álvaro Queiruga

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*Joseph Chamie es demógrafo y consultor independiente, exdirector de la División de Población de la Organización de las Naciones Unidas.

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Importante: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a:ventas@ipslatam.net

Fuente: Servindi

viernes, 11 de julio de 2014

Los Objetivos del Milenio, a examen.


La ONU hace balance del progreso en la consecución de los ODM a un año de su renovación


¿Cuánto se ha avanzado en la erradicación de la pobreza extrema, en la lucha contra el VIH o en el acceso universal a la educación primaria? La respuesta es agridulce. El informe en el que la ONU examina la consecución de los Objetivos del Milenio, publicado este martes a poco más de un año de que se cumpla el plazo en el que tenían que conseguirse, revela que algunas de las metas se han alcanzado. Es el caso de la reducción a la mitad del número de personas que viven en situación de pobreza extrema —con menos de un 1,25 dólares al día—. Pero la mayoría de los retos se han quedado a medio camino, aunque se hayan producido progresos respecto al punto de partida.

“Los esfuerzos coordinados de los gobiernos nacionales, la comunidad internacional, la sociedad civil y el sector privado han fomentado un renacer de la esperanza y de las oportunidades para las poblaciones de todo el mundo. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para acelerar esos avances. Se necesitan acciones más audaces y específicas donde todavía existen brechas”, escribe el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon en el prólogo del documento.

Los objetivos de desarrollo sostenible que se fijarán a partir de 2015 todavía están por decidir. Pero a tenor de los resultados de los ODM, la situación de arranque será, en cualquier caso, mejor que la que había en el año 2000. Este es el progreso que han registrado hasta junio de 2014, según el informe de la ONU que señala, no obstante, las dificultades para recabar datos en algunos capítulos en tanto que muchos países carecen todavía de estadísticas oficiales y fiables.

1. Erradicar la pobreza y el hambre

Se ha conseguido reducir a la mitad el porcentaje de personas que viven con menos de 1,25 dólares al día, que es lo que la ONU considera pobreza extrema, respecto a las que había en 1990. Según cálculos del organismo, 700 millones de personas menos viven en esta situación. Así, mientras que aquel año la mitad de la población de los países en vías de desarrollo era paupérrima, en 2010 lo eran dos de cada 10 ciudadanos.

China ha sido el país donde más se ha reducido, pues ha pasado de tener un 60% de su población en situación de pobreza extrema a un 12%. Pese a su gran avance, el país asiático es el segundo del mundo, por detrás de India, que mayor cantidad de personas pobres aporta a la estadística global. Así, un el 30% de los que hay del mundo son indios, el 13% son chinos, y les siguen Nigeria (9%), Bangladesh (5%) y República Democrática del Congo (5%).

En África subsahariana es donde menos progresos se han producido en la lucha contra la pobreza extrema, que apenas ha caído del 56% en 1990 al 48% en 2010. Una reducción que queda muy lejos del objetivo y que significa que todavía la mitad de los ciudadanos en esta zona del mundo no disponen de 1,25 dólares al día.

Pese a que globalmente sí se ha conseguido esta meta del ODM 1, el resto de capítulos quedan pendientes para 2015. “Alcanzar el empleo pleno y un trabajo decente para todos, incluyendo las mujeres y jóvenes” es una meta incumplida en todos sus puntos. El empleo vulnerable (definido como el porcentaje de trabajadores familiares auxiliares y por cuenta propia) es todavía mayoritario en las regiones en desarrollo. Representa el 56% del total de los trabajos. Y las mujeres son las que suelen llevarse la peor parte, pues ellas son las que normalmente ocupan las posiciones más precarias, inestables y peor pagadas, según indica el informe de la ONU.

Los datos son más positivos en cuanto al reto de reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre en el mundo. Mientras que en 1990, un 23,6% de la población no podía obtener alimentos de forma regular para llevar una vida saludable, en 2011 el porcentaje cayó hasta el 14,3%. De continuar la tendencia a la baja de este indicador, en 2015 se habría logrado el objetivo. Pero la ONU alerta de que en los últimos años, desde que comenzó la crisis, el avance se ha ralentizado. Por eso hace un llamamiento a redoblar esfuerzos “especialmente en los países que han avanzado poco". De nuevo, la mayor parte de ellos están en África subsahariana, donde una de cada cuatro personas no tiene garantizado el sustento.

2. Lograr la enseñanza primaria universal

Este es uno de los objetivos que se queda a medio camino pese a que se ha progresado considerablemente en la reducción de la cantidad de niños que no asisten a la escuela. Entre 2000 y 2012, el porcentaje de menores matriculados en los cursos de educación primaria ha pasado del 83% al 90%. Un incremento que se acerca al objetivo, pero no lo alcanza. El dato empeora si además se tiene en cuenta que uno de cada cuatro menores que asisten a la escuela en las regiones en desarrollo abandonará los estudios antes de completar el ciclo, según las estimaciones recogidas el informe de la ONU. “La alta tasa de deserción escolar sigue siendo un gran obstáculo para lograr este objetivo”, reconoce el organismo.

Todavía 58 millones de niños en edad escolar no van al colegio y la mitad de ellos vive en áreas afectadas por conflictos. Otros factores que afectan muy negativamente a las tasas de alfabetización son la situación de pobreza, el género y el lugar de residencia. Los pobres, las niñas, y los menores con discapacidad tienen mayores probabilidades de quedar excluidos de los sistemas educativos. Sirve de ejemplo que solo un 23% de las pequeñas subsaharianas residentes en zonas rurales finalizaron la primaria el pasado año.

En este apartado, la ONU no pierde la oportunidad de reprender a los países donantes por la caída de ayuda internacional destinada a la educación. “Ya antes del colapso económico, los donantes no cumplieron con el compromiso adquirido en Dakar en 2000 de que ningún país quedaría abandonado por la falta de recursos. Recientemente, los donantes se han despegado más todavía de esa promesa”, advierte el informe. Solo entre 2010 y 2011, los fondos para la enseñanza básica cayeron un 7%, apunta el documento.

La ONU denuncia además que se ha abandonado precisamente a los países más pobres y necesitados de ayuda: “Los de bajos ingresos, que recibieron un tercio de la ayuda total para educación en el rubro de enseñanza básica, constataron un descenso en la ayuda para ese fin (-9%), lo cual contrasta con el aumento en los países de ingresos medios”.

3. Promover la igualdad de género y empoderamiento de la mujer

Este objetivo está entre los que la ONU considera que se han cumplido. “En todas las regiones en desarrollo se están eliminando las disparidades en la matriculación de niños y niñas”, señala. En cuanto a la participación política de las mujeres, subraya: “En enero de 2014 había 46 países que en los que el 30% de parlamentarios era féminas. Ahora hay más mujeres al frente de las carteras ministeriales consideradas duras como Defensa, Relaciones Exteriores y Medio Ambiente”.

Pese a la celebración de estas conquistas, el informe redactado por la ONU no olvida que queda mucho camino por recorrer en materia de igualdad de género. Todavía las mujeres ganan menos que los hombres por el mismo trabajo, casi en cualquier parte del mundo. Y en algunas regiones, ellas ocupan la mayoría de los subempleos, los peor remunerados, informales o precarios, así como aquellos a tiempo parcial. Y sobre ellas sigue cayendo el peso del cuidado familiar.

4. Reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años 

En 2012 murieron 6 millones de niños menores de 5 años menos que en 1990. Así, la mortalidad infantil se ha reducido a la mitad en poco más de dos décadas pasando de 90 fallecidos por cada 1.000 nacimientos a 48. Es un “sustancial avance”, indica la ONU, que sin embargo no es suficiente para lograr la meta de disminuir este drama en dos terceras partes.

El dato sonroja si te tiene en cuenta que la mayoría de las muertes de los pequeños se produce por dolencias previsibles. De los 6,6 millones de infantes que fallecieron en 2012, “la mayor parte murió por enfermedades infecciosas como neumonía, diarrea y paludismo”. Unos padecimientos que se ceban con los más pobres, debilitados por la desnutrición, un factor asociado a la mitad de las defunciones. África subsahariana y Asia meridional son las regiones que registraron los mayores números de muertes de menores de 5 años, con 8,2 y 2,1 millones respectivamente.

Sin embargo, la ONU apunta que es posible reducir la tasa de mortalidad independientemente del nivel de ingresos de un país. Si bien las diferencias entre países de ingresos altos y bajos todavía son importantes. En los primeros, mueren 6 de cada 1.000 nacidos vivos (datos de 2012); en los segundos, 82 de cada 1.000.

5. Mejorar la salud materna

Este objetivo es una de las piedras en el zapato de los ODM. Solo en 2013, murieron 300.000 mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto. “La mayoría de las muertes se puede prevenir”, recuerda la ONU. Desde 1990 se ha reducido la mortalidad materna un 45%, pasando de 380 a 210 defunciones por cada 100.000 nacidos vivos. Una caída que está lejos de lo comprometido: reducir tres cuartas partes ese porcentaje.

El dato se explica en parte por la precariedad de los servicios de salud en muchos países. Los progresos en este sentido han sido tímidos. En 2012, 40 millones de mujeres dieron a luz sin asistencia médica; de los 32 ocurrieron en zonas rurales. Partos en soledad y normalmente en condiciones poco higiénicas. Basta una pequeña complicación para que el desenlace sea fatal.



6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades

“Entre 2000 y 2012, las intervenciones contra el paludismo salvaron la vida de más de tres millones de niños. Y se calcula que desde 1995 los ingentes esfuerzos para combatir la tuberculosis han salvado la vida de 22 millones de personas”. De seguir la tendencia a la baja, en 2015 se habrá conseguido la meta de reducir la incidencia de ambas enfermedades, vaticina la ONU.

En cuanto a la reducción de la propagación del VIH/SIDA, es menos optimista. Aunque se producen menos nuevos casos de infecciones al año que a principios de siglo, “todavía hay demasiados". Por eso hace un llamamiento a la expansión de los tratamientos antirretrovirales, así como a intensificar las campañas para que los jóvenes tengan un mayor conocimiento acerca del virus “para evitar que siga diseminándose”. En 2012 murieron diariamente casi 600 niños, uno cada dos minutos y medio, por causas relacionadas con el SIDA, zanja el capítulo.

7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente

Poco hay que celebrar en este apartado. Las señales de alarma sobre el cambio climático, los huracanes, las sequías e inundaciones cada vez más frecuentes, no acaban por despertar a los gobiernos e instituciones internacionales para tomar medidas drásticas en este sentido. Los datos de la ONU no hacen sino corroborar que el mundo camina en la dirección contraria a la que debería tomar para no colapsar el Planeta y agotar los recursos para las generaciones futuras.

Desde 1990, las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado casi un 50%. Y todos los años se pierden millones de hectáreas de bosques, además de que muchas especies animales están a punto de extinguirse, alerta el informe.

Pese a los desalentadores datos, hay indicadores positivos en cuanto alacceso a instalaciones sanitarias y agua potable en el mundo. “Para 2.300 millones de personas, el agua potable es una realidad desde 2010, cinco años antes de lo programado. Y casi 2.000 millones lograron tener sistemas de saneamiento”, se congratula la ONU que, sin embargo, recuerda que todavía 1.000 millones de personas defecan al aire libre. Los habitantes de áreas rurales, así como las capas más pobres de la población urbana, son los que mayoritariamente aúnsueñan con un grifo o un retrete.

8. Fomentar una alianza mundial para el desarrollo

Pese a las críticas por parte de organizaciones de la sociedad civil que ha suscitado la falta de concreción de este objetivo, lo que dificulta medir si se ha logrado o no, la ONU lo sitúa entre los conseguidos. Destaca que en 2013 la ayuda al desarrollo aumentó un 6,1% respecto a la de 2012, tras dos años en los que había registrado caídas. En conjunto, los países del Comité de Asistencia para el Desarrollo, entre los que está España, destinaron el 0,3% del ingreso nacional bruto. Por debajo, apostilla, del 0,7% al que se habían comprometido y que solo Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Reino Unido y Suecia, han alcanzado.

*La ilustración de portada es de María José Durán.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Diez claves para entender los resultados y el futuro de la vacuna española contra el SIDA.


Una de las muchas ventajas de contar en Amazings con científicos de primer nivel es la de conocer de primera mano descubrimientos y avances explicados de manera directa. En este caso, se trata de Lucas Sánchez (Sonicando) que ha participado en la elaboración de la vacuna MVA-B contra el Sida y que nos ofrece este artículo para resolver algunas de las dudas que han surgido desde que ayer se anunciara en la rueda de prensa del CSIC.


1.Los resultados mostrados pertenecen a un ensayo clínico de FASE I. ¿Qué significa Fase I? En un ensayo de FASE I se busca seguridad y demostrar que el mecanismo de funcionamiento de la vacuna es correcto, es decir, que produce respuestas inmunológicas específicas. Un ensayo de Fase I no habla de protección.
2. Los individuos que participaron en el ensayo eran voluntarios sanos. No había pacientes seropositivos. El número era de 30, 24 recibieron vacuna y 6 placebo. ¿Por qué solo 30? Porque es el número máximo para un primer ensayo de seguridad.
3No existía ningún tipo de posibilidad de contagio de VIH por la vacunación. Para vacunar se ha utilizado un virus de otra especie, el Virus Vaccinia MVA que ya está presente en varias vacunas y que se modificó genéticamente para contener 4 genes del VIH. Si queréis saber más sobre la composición de la vacuna pinchad aquí.
4. No se ha infectado ni se infectará a nadie con VIH. Está penado por ley, por muy voluntaria que sea la persona. Es una duda que nos han preguntado mucho por Twitter.
5. No es la única vacuna contra el Sida en ensayos clínicos. La importancia reside en que es de las más potentes descritas hasta la fecha y que su cobertura es amplia, ya que el  90% de los voluntarios responden correctamente a la vacunación.
6. Un dato esperanzador: La vacuna que demostró dicho 30%, la RV-144, estaba basada en una proteína de VIH y un poxvirus llamado Alvax. La vacuna española está basada también en un poxvirus. Y la respuesta generada por nuestra vacuna es superior (6 veces superior). ¿Será mejor? No lo sabemos. Pero tiene buena pinta.
7. El siguiente paso  es confirmar su eficacia en un número mayor de personas en un ensayo clínico de FaseII. Si los resultados siguen siendo satisfactorios y hay financiación, se pasará a un Fase III en miles de individuos sanos.
8. La protección se medirá en “individuos de riesgo” en zonas de gran prevalencia del virus. Para que os hagáis una idea la RV-144 se estudió en 16.000 prostitutas en Tailandia ya que no se puede inocular VIH tras la vacunación. Hay que buscar personas que estén en alto riesgo de contacto y estudiar si con el paso del tiempo las vacunadas se infectan menos.
9. En la rueda de prensa de ayer, en el CSIC –que podéis descargar y ver aquí-, se anunció el que será el segundo ensayo clínico de Fase I en España, esta vez terapéutico. ¿Diferencias? El ensayo que se ha realizado ahora es para ver si la vacuna podría ser Profiláctica – generar una respuesta inmunológica que impidiera la infección o que luchara activamente por contenerla- en individuos sanos. El ensayo que se acaba de anunciar es para intentar sustituir la triple terapia farmacológica por una vacuna que estimule a nuestro sistema inmunológico para que mantenga a raya al virus.
10. Para los que siempre preguntan ¿cuándo llegará al mercado? Tengan en cuenta que las Fases II y III pueden llevar más de 5 años, fácilmente. Y la vacuna lleva ya 10 a cuestas hasta llegar a Fase I. Crucemos los dedos. Ahora, tengan en cuenta que en el laboratorio se siguen desarrollando nuevos prototipos para optimizar el MVA-B con la esperanza de seguir desarrollando nuevas vacunas, por si acaso.

Fuente: amazings.es

viernes, 29 de julio de 2011

Uruguay: Día Nacional de Lucha Contra el sida.



Dos minutos. Ese es el tiempo que demora en realizarse el test para saber si una persona es portadora de VIH o padece sífilis. Este viernes, en el marco del Día Nacional de Lucha Contra el sida, varios hospitales y policlínicas de la Intendencia Municipal de Montevideo realizan test rápidos, gratuitos y confidenciales para el diagnóstico de estas enfermedades.

En la Policlínica La Paloma del Cerro, es alto el número de usuarios que ya se realizó el test y esperan que durante el resto del día la tendencia se mantenga. "No hemos tenido que diagnosticar VIH positivo en esta jornada, pero sí casos de sífilis", indicó a El Observador una de las médicas de la policlínica.

La iniciativa del Ministerio de Salud Pública a través de su Programa de ITS/VIH/SIDA apunta a promover la detección precoz de la enfermedad para un tratamiento oportuno y de esa manera posibilitar una mejor calidad de vida. Detectar el VIH reduce la transmisión del virus, ya que la población que desconoce estar infectada por el virus, es la que más contribuye a la propagación de la infección.

En Uruguay existe un diagnóstico de VIH – sida tardío. Se estima que en Uruguay existen más de 4.000 personas que desconocen su estatus de VIH positivas y casi el 50% de los casos se diagnostica cuando aparecen los síntomas del sida, lo que empeora sensiblemente la calidad de vida y aumenta la letalidad. Desde que una persona adquiere la infección por VIH hasta que aparecen los síntomas (sida), transcurren entre ocho y 10 años. Durante todo este tiempo, si la persona desconoce que es positiva y si continúa con prácticas sexuales sin uso del condón, seguirá transmitiendo la infección.

Según datos del MSP, en Uruguay al año 2010, se notifican más de 13.000 personas viviendo con VIH – sida.

El test se realiza en el Hospital de Clínicas, policlínicas de la Intendencia Municipal de Montevideo y Centros de Salud en múltiples localidades del país. También existe una Línea SIDA (0800 3131) para realizar consultas.