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lunes, 1 de diciembre de 2014

Día Internacional de la lucha contra el SIDA.


Diciembre se eligió desde hace tiempo como el mes internacional del SIDA o HIV. Más allá que la enfermedad del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida ya no es un tema desconocido, sigue generando controversias. Esto especialmente en lo que concierne tanto a la comprensión del padecimiento como a la inclusión social de las personas que padecen la enfermedad.

En relidad, se escribió mucho, al tiempo que diversos estamentos elaboraron planes de prevención, de información, de comunicación; esto en todos los países del mundo. Sin embargo, en el imaginario popular siguen existiendo conos de sombra sobre la comprensión de las posibilidades de contagio.

No importa el medio social ni el país: lo habitual es que se discrimine de alguna forma tanto a quien porta el virus HIV como al que padece la enfermedad. Si bien se desterró la discriminación absoluta como era el aislamiento, el abanico de actitudes discriminatorias es amplio y puede ir desde lo más sutil hasta lo más obvio.

En general y aunque parezca inverosímil, cuando se indaga acerca de la razón de tales actitudes, la mayoría de las veces se encuentra desinformación. Es paradójico que esto suceda en la era de las comunicaciones instantáneas, pero el temor que produjo la aparición de esta enfermedad se mantuvo en el tiempo y se instaló fuertemente en el imaginario popular. Por ello el trabajo de lograr que la comunicación y la llegada de la información sean efectivas; y que esta última penetre y sea comprendida, sigue siendo aún hoy un desafío.

Las reacciones que evitan el contacto o derivan en el rechazo fueron y son múltiples: comentarios impropios, maltrato físico y verbal, pérdida del hogar así como del empleo, dificultades para insertarse una vez recibido el diagnóstico y la primera asistencia, el rechazo de los entornos más cercanos y también de los más lejanos, etc.

El impacto psicológico y hasta incluso físico de tales reacciones fue y sigue siendo muy negativo para quienes son portadores del virus HIV o sufren la enfermedad del SIDA. No hay que olvidar que, en estos últimos años, muchos niños contrajeron la enfermedad. De acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), más de 40 millones de personas en el mundo viven con HIV. De ellas, más de 27 millones viven en Latinoamérica y el Caribe.

En América Latina se realizaron campañas de todo tipo, elaborándose estrategias para la implementación de programas nacionales en cada país. Según informes de la OPS, la homofobia -aversión obsesiva a las personas homosexuales- es una de las razones que más alimenta actitudes discriminatorias.

De todas maneras, siguen haciéndose grandes esfuerzos para fomentar y profundizar la comunicación, con el objetivo del ida y vuelta de la misma, con sentido y contenido, para sensibilizar, educar y prevenir. La finalidad es provocar cambios reales en las actitudes de la gente común.

Sin duda, establecer una plataforma de comunicación con un abordaje definido que logre un mayor intercambio de experiencias y cooperación entre países, ubica a las naciones (especialmente a las de Latinoamérica) en un lugar mejor para combatir las actitudes discriminatorias. Por eso es conveniente:

· Articular actividades a nivel nacional, regional y local. 
· Abordar a las poblaciones vulnerables.
· Mantener un proceso continuo con campañas y actividades a lo largo del año.
· Sostener un compromiso de cooperación entre países.
· Lograr el compromiso a nivel político, en el área de la salud tanto privada como del Estado, y que involucre definitivamente a la gente común.
· Sistematizar los procesos y las experiencias.
· Evaluar el impacto, los ratings logrados, los datos epidemiológicos y el grado de estabilización de la epidemia.

Copyright Bibliomed

domingo, 1 de diciembre de 2013

Sida: lucha contra el virus y la discriminación.


Este 1 de diciembre se recuerda a los más de 30 millones de muertos víctimas del sida, se presentan los adelantos científicos y se pone de presente que el VIH sigue siendo letal y que la discriminación persiste.


Los condones siguen siendo la mejor y más fácil manera de protegerse (y proteger a otros), no solo del virus del Sida.


A propósito de esta fecha, Naciones Unidas lanzó esta semana una alerta por el alza de las infecciones entre los jóvenes. La cifra de adolescentes que mueren a causa del sida/VIH en el mundo aumentó un 50 por ciento entre 2005 y 2012, según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). El informe revela que unos 71.000 jóvenes de entre diez y 19 años murieron a causa de esta enfermedad en 2005, mientras que la cifra creció a 110.000 en 2012, una tendencia atribuida a la falta de estudios y de asesoramiento para los adolescentes.


"Juega limpio. Coopera tú también", reza esta valla de prevención.



En América Latina, Nicaragua aparece como uno de los países de mayor riesgo de infección para todas las edades. En este país centroamericano el número de nuevos casos de contagios con el VIH se ha triplicado en los últimos años, donde 8.000 personas portan el virus, según estadísticas de la Asociación de Personas con VIH.

Vivir y trabajar siendo portador del VIH

En muchos países, los portadores del sida están condenados a llevar una vida en la precariedad: sin medicamentos, sin atención sanitaria y sin trabajo. En Alemania, en cambio, los portadores del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) pueden hoy trabajar casi normalmente, aunque aún se enfrentan a los prejuicios y la discriminación cotidiana. No hace muchos años el diagnóstico de VIH+ era una literal “condena a muerte” que se cumplía en meses o pocos años. En esa época aún no existía la terapia “antirretroviral” que, a menudo, frena la multiplicación del virus en el cuerpo.

Angelika, de 55 años, recibió hace 18 años el resultado de la prueba que la certificaba como “positiva”. Las consecuencias de la infección la obligaron hace 10 años a perder su trabajo en una ambulancia para drogadictos. Tuvo que aceptar el estatus de pensionada prematura, con mucho menos dinero, pero con más tiempo y calma para cuidar de su salud. Hoy, gracias a los medicamentos, se siente con más energías.


Doble presión 

Dos terceras partes de los portadores de VIH en Alemania, unas 50.000 personas, ejecutan el mismo ritmo de trabajo, como cualquier otro empleado. Aun así, son discriminados, advierte Manuel Izdebski, director de Deutsche Aids-Hilfe, la agencia alemana que se ocupa de promover la prevención y la atención de los portadores del VIH.

“Aunque en Alemania los portadores del VIH tienen, a menudo, una expectativa de vida normal, siguen siendo estigmatizados”, se queja Izdebski. A pesar de que en Alemania “solo” un trabajador entre mil lleva el virus en su cuerpo, “muchos solicitantes de trabajo que confiesan ser positivos no son empleados”, advierte Izdebski. No en vano, la actual campaña alemana, con motivo del Día Mundial del Sida 2013, ha sido llamada “Convivir positivamente”.

Por su parte, Unicef insta a que ahora que el mundo tiene la experiencia y las herramientas para lograr una generación sin sida, “los niños y jóvenes deberían ser los primeros beneficiados por nuestros éxitos en la lucha contra el VIH y los últimos en sufrir cuando no cumplimos".

DW.DE












Fecha 30.11.2013
Autor Jeanette Seiffert / José Ospina-Valencia
Editor Diego Zúñiga
Enlace permanente http://dw.de/p/1AR2q

Fuente: dw.de

sábado, 20 de abril de 2013

Entrevista al Rv. Fernando Frontán: 20 años luchando por la causa de los derechos de la diversidad sexual en Uruguay.


Entrevista realizada por Carlos Osma

El Rev. Fernando Frontán trabaja actualmente como Capellán en la Comunidad Terapéutica Bethania (una comunidad de recuperación de adictos a las drogas), pero lleva más de 20 años luchando por la causa de los derechos de la diversidad sexual en Uruguay. Un país que hace sólo unos días aprobó la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo.

Comunicador, periodista, panelista en diferentes programas de televisión opinando sobre temas vinculados a la cuestión social. Fue pastor en Casa de Luz ICM (Monterrey, México) donde trabajó temas similares, incorporando a ellos las problemáticas del VIH/SIDA, y la infancia, por el que recibió el reconocimiento de “Promotor de la Paz” otorgado por la UNESCO.

A pesar de que en esta última semana ha vivido un ritmo frenético para atender a diferentes medios de comunicación, desde el primer momento accedió gustosamente a realizar esta entrevista para el blog Homoprotestantes, algo que le agradecemos sinceramente.

Llevas trabajando más de veinte años en Uruguay por el reconocimiento de los derechos de las personas lgtb, un país que acaba de aprobar el matrimonio igualitario. Supongo que esto produce satisfacción, tanto por el trabajo realizado, como por lo que esa ley significa para la vida de muchas personas.

Hace unos días atrás, recordaba aquel memorable sermón del Rev. Martin Luther King apoyado en la frase: “Yo Tengo un Sueño”, por el cual -el incansable luchador por los derechos afroamericanos- conmovió a miles y miles de seguidores por la causa de la integración en los EEUU. No pude dejar de emocionarme porque cuando tomé la decisión de hacerme visible como gay y cristiano (allá por los primeros años de los 90) me apoyé en ese discurso para tomar fuerzas y valor, para vencer mis miedos, mis prejuicios… para atravesar aquella pesada cruz del estigma anti-homosexual que existía en mi país, con el espíritu del resucitado. Y en verdad, cada vez que escuchaba palabras de rechazo, o de odio, o de desprecio, cada vez que sentía la risa burlona o los descalificativos, o ese dedo acusador apuntando sobre mis pares gays, lesbianas, personas trans o sobre mí… Me decía: “Yo tengo un sueño” el sueño de un país más democrático, más respetuoso, más igualitario, más incluyente… Y ese sueño le llevó a realizar “locuras para la esperanza” (como canta Silvio Rodríguez). El rev. King no pudo ver su sueño realizado, pero Dios me ha bendecido permitiéndome verlo a mí y es una profunda alegría, inexplicable, pero muy honda. La ley de Matrimonio Igualitario, es un gran paso que ha dado mi país, histórico paso y hoy podemos decir que las y los uruguayos somos más iguales ante la ley.

¿Cuáles han sido los problemas más importantes a los que os habéis tenido que enfrentar hasta la aprobación de esta ley?¿quiénes han mostrado una mayor oposición?

Hace mucho tiempo adopté un lema como rector en muchos de mis análisis personales: “el único problema que tengo soy yo”; los demás no son un problema, la sociedad no es un problema, la alteridad no es el problema; por tanto si “yo soy mi único problema”, en mí están las llaves de las soluciones. Yo creo que gran parte del éxito del activismo uruguayo ha sido este, no ha visto problemas en sus adversarios, sino que el gran desafío ha sido superarnos en creatividad, agudeza, compromiso con los DDHH que también son nuestros derechos… y estos valores nos han devuelto la precisión y el éxito en nuestras campañas de transformación de la sociedad.

Creo, mirando en perspectiva y hacia atrás, que los grandes opositores de la emancipación de nuestro colectivo, hemos sido nosotros mismos, y no quiero con esto omitir, ni eludir, ni absolver la cantidad de instituciones, personas y grupos de poder que han ejercido presión para que sus intereses no se vieran afectados por la inclusión de nuestros derechos, claro que no. Ahí están las múltiples y diversas manifestaciones del fundamentalismo religioso cristiano –tanto católico, como protestante, básicamente esa corriente “neo-pentecostalista” (que tanto daño han hecho a la humanidad), o la derecha política y moralista de nuestro país poniendo piedras en el camino para que no avanzáramos, pero lo que afirmo es que no ha sido lo determinante. Simplemente quiero decir que si hemos tenido logros en el Uruguay para el beneficio de la comunidad de Diversidad Sexual, eso ha sido básicamente posible porque hemos derribado las barreras del miedo, de la auto-discriminación y hemos dado pie a los sueños por sobre la realidad adversa.

En la anécdota de este último mojón, la derecha conservadora ha sido la resistencia más notoria, pero no ha podido vencer, con su odio: “lo políticamente correcto”, que se ha instalado en el Uruguay como fruto de una visibilidad GLBTTI, llena de orgullo y dignidad. Y como hoy no suena bien negar derechos a las personas sexualmente diversas, estas personas han quedado “maniatadas” en sus propios discursos demagógicos.

Imagino que también habéis tenido aliados inesperados, tanto de la sociedad en general, como dentro de las iglesias.

Desde 2006 en adelante, el Movimiento de Diversidad Sexual en el Uruguay ha sabido abrir su causa a muchas realidades muy diversas y ha sido incluyente en su agenda de las causas de otros movimientos (mujeres, jóvenes, migrantes, estudiantes, trabajadores, afro-descendientes, etc.) esto ha permitido instalar la agenda de Diversidad Sexual en muchos espacios de la sociedad civil organizada y ha logrado quebrar esas distancias de los colectivos encerrados en lo propio de sus intereses. Curiosamente esta estrategia, en la manera de hacer política ciudadana, ha permitido que la “Marcha de la Diversidad Sexual”, pasara de ser un espacio de expresión de las personas GLTTIB, a ser un espacio de expresión de todas y todos aquellos uruguayos que elegimos vivir en una sociedad que reconoce, valora, incluye, respeta y promueve la diversidad humana más allá de la diversidad sexual. En números significativos pasamos de una marcha de 1000 asistentes a una de 25000 participantes activos que sienten suya la causa que, finalmente, es de todos y de todas: la igualdad en la diversidad. Este cambio sustancial ha permitido hacer alianzas con Gremios Universitarios y de Trabajadores, ONG de mujeres, discapacidad, colectivos afros, algunas iglesias progresistas.


En unas declaraciones que hiciste en Radio Reflejos de Venezuela afirmabas que “las familias” han sido tu motivación y tu gozo. ¿Qué ha sido lo más difícil y lo más enriquecedor en tu labor de orientación a padres y madres de gays y lesbianas?


Lo más difícil ha sido convencer a mis pares de que ser gay, o lesbiana, o trans, o… no es una enfermedad, no es un delito, no es un pecado. Mi amigo, el Rev. Roberto González (pastor argentino) decía: “Cuando la homosexualidad era un problema para mí, era un problema terrible. Cuando lo acepté, el problema fue de los otros”. Creo que lo difícil siempre ha estado en ubicarnos en el lugar correcto, ese lugar de “hijo de Dios”. Cuando lo logramos, todo lo que viene es el amor y la dignidad que permiten a los otros ver la verdad, donde no imaginaban encontrarla. El hecho de ser nos hace dignos, pero decidir ser quienes somos nos hace libres, y da la oportunidad de libertad y dignidad a los demás.

Lo más emocionante y gratificante fue ver, en un encuentro de familias, como un padre abrazaba a su hijo gay y delante de todos le pedía perdón por los años en los que lo hizo sufrir a causa de su “propia vergüenza”, “su miedo al rechazo por tener un hijo gay”… Fue realmente estremecedor.

En el caso de familias cristianas, ¿te has encontrado con alguna diferencia, respecto a otras familias que no lo son, a la hora de aceptar que uno de sus miembros sea homosexual o transexual?

Sí, claro. Las familias cristianas estamos más contaminadas por el discurso jerárquico y moralista que surge de la doctrina y no del Evangelio Liberador. Ese discurso tóxico es tan nocivo y poderoso, que suele nublar la gracia del amor y la aceptación. Pero cuando sembramos más amor en nuestras relaciones y muchas veces, lo único que podemos hacer, es confiar en Dios cuando no podemos convencer con nuestras razones a la familia; es el momento de entregarlos al misterio de su gracias, “soltar las riendas” y dedicarnos a vivir nuestra vida en la fe que sí tenemos en el Amor Incondicional que nos inspira Dios y el testimonio cristiano.

Igualmente es una diferencia sutil, porque cuando en cualquier familia falta esa chispa del amor incondicional, el laberinto de la homofobia hace estragos en las relaciones familiares.

Supongo que poco a poco se van haciendo más visibles también en Urugay las familias de dos hombres o dos mujeres que han decidido tener hijos. ¿Crees que aportan algo a la visión tradicional de la familia y los roles de género que se dan dentro de ella?¿O tienden a imitar lo que ya existe?

Creo que basta con la visibilidad autentica de ser quienes somos, como somos y como nos identificamos. Luego eso trae muchas y muy variadas combinaciones, pero una vez más como dice el Rev. Gonzales, cuando el problema no está en mí, ese problema es de los otros.

Las familias están saliendo a la luz de sus refugios y eso es comprensible, porque cuidan a sus “críos” con celo atávico, como lo haría cualquier progenitor. Porque entre paternidad/maternidad y capacidad progenitora hay mucha diferencia. Y las familias homo-parentales han puesto el centro de la cuestión donde debe estar: en los vínculos, en la responsabilidad materno/paternal y no en la capacidad biológica de reproducción.

Eres pastor de una iglesia inclusiva, sin embargo muchos gays y lesbianas forman parte de comunidades que no lo son e intentan transformarlas. ¿Cuál crees tú que es el punto en el que esta labor no tiene ya sentido? Es decir, ¿cómo distinguir el momento en el que más que transformarla, estamos colaborando con una institución homófoba?

Siempre he creído que cada uno debe estar donde siente, donde cree que el Espíritu lo mueve a estar. La obra de Dios trasciende nuestras agendas y el control que pretendemos hacer de ellas; simplemente porque Dios es Dios y en su misterio conoce la verdad; y nosotros somos simples y necesitados de su gracia para descubrir y seguir su voluntad.

Creo que cuando pretendemos y hacemos de nuestra lucha cambiar las viejas instituciones es como “ir a la ferretería a buscar pan”. Si quieres pan, ve a la panadería. Uno distingue que está en el lugar correcto, haciendo lo correcto cuando descubre que lo que hace no es para cambiar a otros sino para vivir mejor en Dios. Si vivir mejor en Dios te pone en una iglesia tradicional, conservadora y estas bien… pues quédate allí y deja que el Espíritu guie tu vida. Pero si por el contario sientes todo lo contrario, busca por sobre todo el Amor de Dios que siempre se expresa en el amor de tus hermanos.

Has vivido en carne propia la experiencia de discriminación, pero también de lucha por la dignidad y los derechos de las personas lgtb. ¿A qué, y cómo pueden contribuir dichas experiencias dentro de una comunidad cristiana?

La verdad, no lo sé. Simplemente sé que Dios me llama desde su amor y esa experiencia no necesito demostrarla a nadie. Luego, vivo conforme a ese llamado intentando seguir las huellas de Jesús. Como decía un gran director espiritual que tuve, el padre Daniel Agacino: “Nadie sabe cuál es la voluntad de Dios, pero que en el camino vayas creciendo en amor, en fe y en esperanza” y creo que así es. El milagro de nuestra fe esta en testificar de lo que ha sucedido en nuestras vidas, jamás en provocar, ni controlar, ni contabilizar conversiones de otro. Yo esa preocupación ya la saqué de mi agenda. Tan sólo asumo el camino, mi camino y claro que me gusta caminar con personas a mi lado para sentir su amor y expresarles el mío.

Y en la otra dirección, ¿qué puede aportar la fe y las iglesias a las personas lgtb y a sus familias? Supongo que eres consciente de que muchas personas lgtb perciben al cristianismo como un enemigo.

Cuando la fe hace algo en ti, lo demás, lo que suceda en, derredor tuyo es la obra y el misterio del Espíritu en los demás. Creo que si los cristianos nos concentráramos mucho más en vivir nuestra fe en vez de adoctrinar personas seríamos más efectivos y estorbaríamos menos para que la “gran comisión” se cumpliera como Jesús nos lo pidió.

Para terminar, y dándote las gracias por haber accedido a responder a nuestras preguntas, ¿Cuáles son tus retos del futuro? ¿Dónde, y cómo, crees que se debe seguir incidiendo para seguir construyendo unas sociedades y unas iglesias más justas con todos?

¿Mis retos? Mmmm: amar. Dejarme enamorar y amar a otro. Pido a Dios que me permita tener esa oportunidad de construir junto a otra persona un familia, sencilla, doméstica, donde se amase el pan para la mesa y se celebre la vida y el reto de estar juntos.

¿Sobre lo que creo que es o debieran ser mis retos? Pues cada vez que he pensado en ello he realizado lisa y llanamente “cagadas”. Por tanto con total conciencia e impotencia te respondo, querido amigo, que, ¡¡aquí estoy!! para lo que Dios vaya presentando en mi vida. Como dijera San Ignacio de Loyola (a quien sigo en su espiritualidad): “en todo amar y servir”, y no más.

Quiero agradecerte a ti y a todo este espacio de comunidad virtual, por la oportunidad de compartir este tiempo de reflexión compartida.


Gracias a ti, Fernando.


Entrevista realizada por Carlos Osma

Carlos Osma es licenciado en Ciencias Matemáticas y profesor de un instituto de secundaria en la provincia de Barcelona. Es miembro de la Església Protestant Barcelona-Centre (Església Evangèlica de Catalunya-IEE).

jueves, 1 de diciembre de 2011

Mensaje de las organizaciones basadas en la fe con servicio en VIH para el Día Mundial del Sida 2011.



Nosotros y nosotras, miembros de diversas organizaciones y comunidades cristianas de Venezuela, en un ambiente de diversidad y ecumenismo, interpelado/as y animado/as por la realidad de estigmatización y discriminación de las personas con VIH y sida y otros grupos vulnerables;
el caminar que otras organizaciones sociales y religiosas han desarrollado en la promoción y defensa de los DD.HH de estos grupos; y, fundamentalmente, la fe en Jesús de Nazaret, presente en la realidad de sus vidas, y en su evangelio escandaloso de justicia e inclusión; queremos comunicar a los miembros de las distintas iglesias y/o comunidades de fe, a los grupos activistas en DD.HH en VIH y sida y a la sociedad en general, nuestra disposición y compromiso de participar en ese caminar que muchas personas y grupos en el mundo ya han iniciado en la construcción de sociedades más justas, inclusivas, libre de estigmas y discriminaciones.
En consecuencia:
1.       Valoramos el camino de lucha que muchas organizaciones y grupos han realizado por la creación de espacios sociales donde a las personas afectadas por el VIH le sean reconocidos y respetados sus derechos, el cual ha sido un itinerario lleno de logros, obstáculos, esperanzas, sudor y lágrimas, en el que muchas personas han entregado la vida para que otras tengan vida.
2.       Reconocemos que nuestra participación como comunidades de fe en ese camino se ha dado de manera tímida y, en la mayoría de los casos, ausente. En otras palabras, nuestros ámbitos han cerrado el espacio para acompañarles y animarles. Nuestros paradigmas y prejuicios, nuestras propias prácticas de estigmatización y discriminación  nos han llevado a mantenernos al margen de sus luchas y hasta condenadores de las mismas. En tal sentido, reconocemos que no hemos sido fieles al Jesús de nuestra fe. No nos hemos atrevido a contemplar la realidad de discriminación y exclusión que viven las personas con VIH y sida desde su mirada y, por tanto, no hemos continuado en el presente su práctica escandalosa y liberadora.
3.       Por tanto, nos disponemos a sumarnos en ese camino por el reconocimiento, la defensa y la reivindicación de sus derechos, teniendo a Jesús de Nazaret como nuestro referente teológico, a través de quien miramos,  sentimos y participamos en esa  realidad.
4.               Nos comprometemos, en tal sentido,  a:
Formarnos como comunidades de fe en la cultura del VIH y la Diversidad Sexual, rehaciendo nuestra práctica teológica y pastoral desde la inclusión (Juan 3,3).
Acompañar sin prejuicios a  las personas que viven con VIH y a otros grupos vulnerables, desde una escucha activa y constante, reconociendo su dignidad humana (Marcos 10, 51).
Crear espacios en nuestras iglesias para la formación, atención y acompañamiento de las personas afectadas por el VIH desde la práctica inclusiva de Jesús (Lc 8, 1-3; Jn 4, 1-27; Hch 8, 26-40).
Formar redes de apoyo con colectivos que trabajan en VIH y Diversidad Sexual, para articular esfuerzos orientados a  la promoción y defensa de los derechos humanos, basados en los principios de corresponsabilidad, sinergia y complementariedad (Mc 9, 38-40).
 Vincularnos con instituciones educativas (escuelas, liceos y universidades) en el desarrollo de actividades de formación en VIH: prevención y atención, Derechos Humanos, Diversidad Sexual… (Mt 5, 1-12)
Romper el silencio y alzar nuestra voz ante las diversas situaciones de discriminación a los grupos vulnerables  (VIH y GLBTI) que acontecen en el día a día, practicando el anuncio y la denuncia desde la perspectiva inclusiva de  Jesús (Mc 2,27; 3, 1-6).
Organizar celebraciones ecuménicas por el Día Mundial del Sida anualmente (Lucas 14, 15-24).
Realizar contraloría social de los programas y acuerdos en materia de derechos humanos en VIH y sida asumidos por las instituciones del Estado y de las comunidades de fe a nivel nacional e internacional (Lucas 20, 9-19).
5.     Estos compromisos los asumimos desde la fe y la esperanza, porque creemos en el Dios de la vida. La muerte no es el horizonte que define la realidad de las personas afectadas por el VIH y sida. Nuestra pastoral inclusiva pretende promover proyectos de vida, y de vida en abundancia (Juan 10,10).
Acción Ecuménica y Organizaciones Basadas en la Fe con Servicio en VIH de Venezuela

jueves, 29 de septiembre de 2011

Diez claves para entender los resultados y el futuro de la vacuna española contra el SIDA.


Una de las muchas ventajas de contar en Amazings con científicos de primer nivel es la de conocer de primera mano descubrimientos y avances explicados de manera directa. En este caso, se trata de Lucas Sánchez (Sonicando) que ha participado en la elaboración de la vacuna MVA-B contra el Sida y que nos ofrece este artículo para resolver algunas de las dudas que han surgido desde que ayer se anunciara en la rueda de prensa del CSIC.


1.Los resultados mostrados pertenecen a un ensayo clínico de FASE I. ¿Qué significa Fase I? En un ensayo de FASE I se busca seguridad y demostrar que el mecanismo de funcionamiento de la vacuna es correcto, es decir, que produce respuestas inmunológicas específicas. Un ensayo de Fase I no habla de protección.
2. Los individuos que participaron en el ensayo eran voluntarios sanos. No había pacientes seropositivos. El número era de 30, 24 recibieron vacuna y 6 placebo. ¿Por qué solo 30? Porque es el número máximo para un primer ensayo de seguridad.
3No existía ningún tipo de posibilidad de contagio de VIH por la vacunación. Para vacunar se ha utilizado un virus de otra especie, el Virus Vaccinia MVA que ya está presente en varias vacunas y que se modificó genéticamente para contener 4 genes del VIH. Si queréis saber más sobre la composición de la vacuna pinchad aquí.
4. No se ha infectado ni se infectará a nadie con VIH. Está penado por ley, por muy voluntaria que sea la persona. Es una duda que nos han preguntado mucho por Twitter.
5. No es la única vacuna contra el Sida en ensayos clínicos. La importancia reside en que es de las más potentes descritas hasta la fecha y que su cobertura es amplia, ya que el  90% de los voluntarios responden correctamente a la vacunación.
6. Un dato esperanzador: La vacuna que demostró dicho 30%, la RV-144, estaba basada en una proteína de VIH y un poxvirus llamado Alvax. La vacuna española está basada también en un poxvirus. Y la respuesta generada por nuestra vacuna es superior (6 veces superior). ¿Será mejor? No lo sabemos. Pero tiene buena pinta.
7. El siguiente paso  es confirmar su eficacia en un número mayor de personas en un ensayo clínico de FaseII. Si los resultados siguen siendo satisfactorios y hay financiación, se pasará a un Fase III en miles de individuos sanos.
8. La protección se medirá en “individuos de riesgo” en zonas de gran prevalencia del virus. Para que os hagáis una idea la RV-144 se estudió en 16.000 prostitutas en Tailandia ya que no se puede inocular VIH tras la vacunación. Hay que buscar personas que estén en alto riesgo de contacto y estudiar si con el paso del tiempo las vacunadas se infectan menos.
9. En la rueda de prensa de ayer, en el CSIC –que podéis descargar y ver aquí-, se anunció el que será el segundo ensayo clínico de Fase I en España, esta vez terapéutico. ¿Diferencias? El ensayo que se ha realizado ahora es para ver si la vacuna podría ser Profiláctica – generar una respuesta inmunológica que impidiera la infección o que luchara activamente por contenerla- en individuos sanos. El ensayo que se acaba de anunciar es para intentar sustituir la triple terapia farmacológica por una vacuna que estimule a nuestro sistema inmunológico para que mantenga a raya al virus.
10. Para los que siempre preguntan ¿cuándo llegará al mercado? Tengan en cuenta que las Fases II y III pueden llevar más de 5 años, fácilmente. Y la vacuna lleva ya 10 a cuestas hasta llegar a Fase I. Crucemos los dedos. Ahora, tengan en cuenta que en el laboratorio se siguen desarrollando nuevos prototipos para optimizar el MVA-B con la esperanza de seguir desarrollando nuevas vacunas, por si acaso.

Fuente: amazings.es

jueves, 30 de junio de 2011

Pastoral Inclusiva En VIH, criterios Evangélicos.


Encuentro ecuménico sobre el VIH y grupos vulnerables.
(Mr. 10-46-52; Lc. 15.11-32; 9.1-41; Hech. 8.26-40)
Convocados por Acción Ecuménica y la Mesa Nacional del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) en Venezuela, con el apoyo del pastor Lisandro Orlov, ONUSIDA, UNFPA y con la participación de Pastores(as), Mujeres, Hombres y Jóvenes procedentes de las iglesias: Presbiteriana, Anglicana, Metropolitana (ICM), Luterana, Libre, Católica, y además, religiosos/as y organizaciones con trabajo en VIH como la Pastoral Vida y Esperanza, Fundación Proyecto Vida, nos reunimos en Caracas, en la sede de Acción Ecuménica, durante los días 23 al 26 de junio, con el propósito de reflexionar bíblica, teológica y pastoralmente sobre Los Criterios Evangélicos para una Pastoral Inclusiva en VIH. Durante este encuentro fuimos desafiados/as por el texto bíblico, y de manera muy especial por el ministerio pastoral escandaloso de Jesús de Nazaret, el cual hemos adoptado como lugar teológico desde donde nos ubicamos para desarrollar nuestro caminar y retos personales, comunitarios y sociales. En tal sentido nos comprometemos a:
EN LO PERSONAL:
Romper paradigmas con inclusión incondicional, a fin de desarrollar una escucha actividad y constante hacia los grupos vulnerables.
Reconocer nuestros prejuicios y vulnerabilidades para superar los miedos y obstáculos que nos impiden participar en procesos de acompañamiento y formación, reconociendo la dignidad de las personas y que Dios nos ama tal como somos.
Admitir nuestra necesidad de hacer una relectura de la palabra en Jesús y de nuestra realidad, para lo cual es necesario desaprender para aprender
Cambiar y cuidar nuestro léxico al referirnos a la realidad del SIDA y a la Diversidad Sexual, para lo cual es necesario tomar conciencia de la realidad del otro y de la otra.
Acompañar respetando las necesidades del otro y la otra, facilitando la toma de decisiones y el ritmo de los procesos, utilizando empáticamente la pedagogía de Jesús.
Promover la conversión de nuestras iglesias y asumir los riesgos de escandalizar
Salir a hacer y a difundir información sobre la problemática, poniéndome a la orden de fundaciones que trabajen con grupos vulnerables.
Iniciar un primer acercamiento a personas vulnerables, lo cual exige formarnos para el trabajo procurando el fortalecimiento y la reconciliación personal, la conversión diaria, y el reconocimiento de mis propias limitaciones
EN LO COMUNITARIO:
Romper el silencio creando espacios de diálogo, reflexión y acción producto de los procesos de relectura de la Escritura, confesional y de la realidad
Identificar y reconocer la estigmatización y la discriminación dentro de nuestras iglesias, para poder visibilizar e incluir a los grupos vulnerables (personas viviendo con VIH, Trabajadoras Sexuales, Usuarios de Drogas, LGBTI) de nuestros propios grupos eclesiales.
Fomentar el proceso de conversión de nuestras propias iglesias a través de conversatorios, cine foros, talleres, usando metodologías como la investigación-acción-participativa
Transmitir la urgencia de que nuestras iglesias se involucren en el trabajo con los sectores excluidos, encarnándose en la problemática del VIH y sida
Establecer agendas de oración con los nombres de los grupos vulnerables y personas para vincularlas con los miembros de la comunidad y promover acciones fuera de la iglesia
Construir una red que permita el intercambio de experiencias, materiales entre otros, entre las diferentes comunidades eclesiales actualmente trabajando en la temática del VIH y sida.
Establecer grupos de apoyo para el Trabajo Pastoral, participando en procesos de capacitación para tomar conciencia de nuestra propia vulnerabilidad
Participar en liturgias y actividades del 1° de diciembre Día Mundial del VIH y sida
Revisar nuestros credos, cantos, lecturas (confesional), para que haya coherencia entre discurso y acción, entre teología y pastoral.
EN LO SOCIAL:
Articular con instituciones ya establecidas, colectivos y movimientos sociales que conozcan del tema y participar en las incidencias de las políticas públicas
Asumir compromisos desde y para nuestros espacios e Involucrar nuestros entornos inmediatos (familia, vecinos, comunidad).
Identificar instituciones y organizaciones dedicada al trabajo con grupos vulnerables a fin de articular esfuerzos basados en principios de corresponsabilidad, sinergia y complementariedad y realizar enlaces directos con los consejos comunales
Hacer seguimiento a los compromisos asumidos por líderes políticos y religiosos, siendo contralores y contraloras.
Solicitar al CLAI información sobre el cumplimiento de los compromisos adquiridos y documentos suscritos en torno a la temática.
Impartir talleres de prevención en escuelas, liceos y universidades y usar las estructuras de las iglesias como espacios para desarrollar jornadas de capacitación sobre sobre, discriminación y Derechos Humanos, entre otros. + (PE)
La Declaración emitida en Caracas el 26 de junio de 2011, fue firmada por
Ana María Valera – Iglesia Presbiteriana
Berla de Vargas– Iglesia Presbiteriana
César Henriquez- Acción Ecuménica
César Sequera- Iglesia Metropolitana
Coromoto de Salazar-Iglesia Anglicana
Elisa Muñoz-– Iglesia Presbiteriana
José Francisco Salazar-Iglesia Anglicana-
Gerardo Hands- Iglesia Luterana de Valencia
Ingrid Pacheco- Iglesia Libre Cristo la Roca
José Infantes – Fundación Proyecto Vida
Josué Gómez – Pastoral Vida y Esperanza
León Ledezma – Pastoral Vida y Esperanza
Lisandro Orlov – Pastoral Ecuménica de Buenos Aires
Loida de Valera - Iglesia Presbiteriana
Mauro Bellesi – Red Bíblica de Venezuela (REBIVE)
Morelis Beltrán– Iglesia Presbiteriana
Natasha Tellería– Iglesia Presbiteriana
Oved Delgado- Iglesia Libre Cristo la Roca
Raimy Ramírez– Iglesia Presbiteriana
Regina Cohene- Congregación Hermanas Maristas
Sigrid Álvarez- Pastoral Vida y Esperanza
Solange Rondón- Iglesia Libre Cristo la Roca
Sonia Zerpa -Red Bíblica de Venezuela (REBIVE)
Wiston Fermín- Iglesia Luterana de Valencia
Yoire Pacheco- Pastoral Ecuménica de Maracay

Fuente: ECUPRES

jueves, 3 de marzo de 2011

Las iglesias, las ONG y los gobiernos deben esforzarse en combatir el SIDA, dice el CMI.


Después de tres decenios de la pandemia del SIDA, resulta evidente que las iglesias, los organismos no gubernamentales y los gobiernos tienen que multiplicar sus esfuerzos para combatir la enfermedad y sus efectos, dijo el órgano rector central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) durante su reunión de febrero de 2011.

ALC/CMI
Ginebra, martes, 1 de marzo de 2011

El CMI, en una de sus iniciativas programáticas más eficaces, ha creado y distribuido unos 50.000 ejemplares de libros con el fin de afrontar los duros desafíos pastorales y teológicos del SIDA en África.

Después de un cuarto de siglo de llevar a cabo esta iniciativa de publicación y educación, el Comité Central CMI se refirió esta semana a “la fisonomía cambiante de la pandemia” y estimuló a las iglesias miembros a que perseveren en sus esfuerzos y hagan suya la visión del programa de las Naciones Unidas ONUSIDA: “Cero nuevas infecciones, cero discriminación, cero muertes relacionadas con el SIDA”.

El Comité Central hizo sus observaciones por medio de una breve declaración o una “nota” en la que destaca la labor de la iniciativa ecuménica sobre el VIH y el SIDA en África (Ecumenical HIV and AIDS Initiative in Africa, EHAIA), que comenzó en 2002 en el ámbito del programa del CMI sobre salud y sanación en cooperación con la Conferencia de Iglesias de toda África.

La iniciativa de publicar libros va aumentando gracias a la red de capacitación y distribución centrada en cinco oficinas regionales de África – Nairobi, Lomé, Kinshasa, Harare y Luanda –, que coordinan la formación pastoral y conectan los programas con los seminarios.

“Comprensión teológica inspirada y rigurosa”

La EHAIA es rigurosamente contextual y tiene por objeto acompañar a las iglesias y a las instituciones teológicas para que lleguen a ser "competentes en el VIH”, dice la coordinadora del proyecto Rvda. Dra. Nyambura Njoroge.

"La serie de libros”, afirmó, “aporta una contribución decisiva mediante una comprensión teológica del VIH y el SIDA, que es inspirada y rigurosa. Incluye también una capacitación apropiada de los clérigos y laicos, así como el fortalecimiento de la capacidad de las iglesias para comprometerse en la acción local encaminada a vencer los desafíos que acompañan al VIH y el SIDA”.

Entre los principales recursos de la serie cabe señalar los volúmenes que tratan del estigma del SIDA, las perspectivas teológicas de salud y enfermedad, la sexualidad y el género, programas de estudios para seminarios y los desafíos específicos que se plantean para los jóvenes, el cuidado pastoral y la política pública.

Hoy en día los jóvenes de más de 14 años representan el 40% de las nuevas infecciones de adultos en todo el mundo, y más del 90% de todas las nuevas infecciones entre los niños se registran en el África Subsahariana, según estadísticas de las Naciones Unidas.

Pese a los progresos que se realizan en la lucha contra el VIH y el SIDA, la declaración del CMI cita los nuevos problemas que plantean los niños nacidos con el VIH que se acercan a la madurez sexual, las parejas en las que uno o los dos cónyuges conviven con el VIH, y también las necesidades de millones de viudas, viudos y huérfanos.

A pesar de que el mundo ha realizado grandes progresos en la atención, prevención y tratamiento, “hay más de 33 millones de personas que viven con el VIH”, dice la declaración; esta cifra incluye a 10 millones de personas que esperan todavía un tratamiento.

Desde la primera aparición de la pandemia hace 30 años, se estima que 60 millones de personas han resultado infectadas con el VIH, de las cuales más de 25 millones han muerto. Sólo en 2008, se estima que 2,7 millones de personas resultaron infectadas con el VIH y murieron 2,0 millones de personas por enfermedades relacionadas con el SIDA, según datos de las Naciones Unidas.

Hasta ahora, la epidemia ha dejado huérfanos a más de 14 millones de niños en el África Subsahariana.

25 años estimulando la atención médica y pastoral

El compromiso del CMI en la lucha contra el VIH y el SIDA se remonta a 1986, en que varias iglesias y la Organización Mundial de la Salud se dirigieron al a la sazón secretario general, Rev. Dr. Emilio Castro, con el fin de luchar contra el estigma del SIDA que desalentaba la recaudación de fondos para la atención médica y pastoral de las personas afectadas por la enfermedad.

Los esfuerzos y las asociaciones CMI, centrados en la sensibilización y la educación, han ido creciendo mediante la edición de publicaciones, la creación de redes y la capacitación. El primer manual sobre atención pastoral apareció en 1991.

El compromiso cada vez mayor con las iglesias y las instituciones teológicas condujo a la publicación de la serie de libros y a la realización de los esfuerzos de acompañamiento de la EHAIA. Desde 2001, la Alianza Ecuménica de Acción Mundial ha asumido las responsabilidades de la tarea de sensibilización.


Fuente: Acción Ecuménica