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sábado, 17 de mayo de 2014

Combate a la homofobia y la transfobia.


Por Natasha Pitts

Para APIAVIRTUAL

El 17 de mayo quedó marcado en la agenda internacional como el ‘Día de lucha contra la Homofobia y la Transfobia’. La fecha alude al 17 de mayo de 1992, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) quitó a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Desde entonces, la efeméride viene siendo utilizada como marco para crear una conciencia global sobre los efectos nocivos de la homofobia y de la transfobia, además de llamar a la sociedad a deconstruir prejuicios y volverse más inclusiva.

La fecha es también una oportunidad para poner en evidencia las conquistas y los obstáculos que las personas LGBT todavía deben enfrentar, en especial los y las transexuales.

Dediane Souza, educadora social, travesti e integrante del Grupo de Resistencia Asa Branca (GRAB) y de la Asociación Brasilera de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis y Transexuales (ABGLT) destaca en una entrevista con Adital que, en el sector de la salud, el gran desafío es avanzar en el respeto a las identidades y educar para que no haya reproducción de la violencia.

“El Sistema Único de Salud (SUS) propone pautas importantes, como la equidad del sistema, pero todavía debemos avanzar en las políticas de salud y pensar en una cobertura integral. Lo que ocurre muchas veces es la falta de compromiso de los funcionarios. La coacción todavía ocurre y es muy fuerte, pero tenemos que pensar a nivel macro, en una política de respeto a las identidades. Un gran problema hoy en el SUS es la falta de respeto al nombre social adoptado por transexuales y travestis. Debemos pensar en un trabajo de equidad para que no se reproduzca la violencia”, señala.

El derecho a usar el nombre social está garantizado en el decreto 2.836, de 2011, del Ministerio de Salud, orientado a los derechos de acceso a la salud de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis y Transexuales. Por ello, el nombre social debe ir impreso en la tarjeta del SUS. Sin embargo, esta conquista también abre las puertas al prejuicio, porque el nombre de bautismo consta en la tarjeta y está impreso de manera más destacada.

Jorge Pinheiro, coordinador de Diversidad Sexual de la Municipalidad de Fortaleza (CE), señala que recibe varios casos de denuncias de travestis y transexuales que encontraron dificultades para registrar el nombre social en la tarjeta del SUS. El procedimiento debería ser simple: llevar RG, CPF y comprobante de residencia al puesto de salud más cercano para que se realice la impresión de la tarjeta de salud, pero también ese derecho choca con el prejuicio.

“A pesar de una legislación federal que exige la colocación del nombre social, todavía recibimos denuncias de falta de respeto y prejuicio en relación con la identidad de género. Por eso, estamos actuando en puestos de salud y hospitales para dialogar con los profesionales sobre las leyes y los derechos de las personas LGBT. También estamos sensibilizando sobre la atención a las mujeres lesbianas, a los fines de evitar abusos y violencias y pautando sobre el proceso transexualizador”, señala Pinheiro.

Otro desafío a enfrentar es la violencia que todavía se muestra rutinaria en la vida de travestis y transexuales que viven del servicio sexual. No es infrecuente encontrar noticias sobre travestis agredidas y asesinadas. Para enfrontar ésta y otras situaciones de violencia e intolerancia, la profesora Luma Nogueira, primera travesti con el título de doctora en Brasil, resalta la necesidad de educación y de no tratarnos todos como iguales, sino de respetar las diferencias.

“Necesitamos avanzar en la deconstrucción de esa sociedad machista, patriarcal, homofóbica, transfóbica y lesbofóbica, pero eso no ocurre de la noche a la mañana. Es preciso trabajar en un proceso de reeducación en las escuelas y universidades, para que se estimule a los niños y jóvenes a comprender las diferencias. No es respetar a todos como iguales, sino respetar a cada uno con sus diferencias”, reivindica Luma.

Señala Luma que los movimientos LGBT están en una constante lucha por el respeto a la diversidad, pero las leyes todavía son incipientes y no reconocen y no respetan las singularidades, provocando una negación de la ciudadanía.

“A pesar de eso, conseguimos mejoras que, de a poco, se reflejan en la práctica social. Recientemente, vivenciamos una ruptura, pues el líder religioso de la Iglesia Católica abrió un diálogo; también supimos que representantes religiosos apoyaron la última Parada Gay de San Pablo, pero todavía debemos sensibilizar a otras religiones. Hoy hay mayor inserción de la diversidad en espacios en que las personas LGBT pueden hablar sobre sí mismas y no que los otros hablen sobre nosotros; además, hay una apertura un poco mayor del mercado de trabajo. En mi caso, la presencia del diferente en los espacios de poder causa una ruptura y ayuda a abrir caminos”, destaca la profesora.

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

Fuente: ApiaVirtual

lunes, 23 de septiembre de 2013

Uruguay y Cuba cooperarán en políticas sobre diversidad sexual.


Los gobiernos de Uruguay y Cuba firmarán esta semana un convenio para cooperar en políticas públicas vinculadas a temas de diversidad sexual, anunciaron el lunes autoridades en Montevideo.

El convenio sobre intercambio técnico y asesoramiento recíproco en materia de diversidad sexual y políticas públicas será firmado el viernes, poco antes de la ya tradicional marcha por la diversidad, indicó en conferencia de prensa Andrés Scagliola, director de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

"Es una apuesta a una cooperación sur-sur también en esta materia", indicó Scagliola.

En la firma del convenio participará Mariela Castro, hija del presidente cubano Raúl Castro y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) de Cuba.

"Uruguay ha avanzado muchísimo y con claridad" en materia de derechos para la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero) "pero ese avance nos dice que falta muchísimo en el día a día", aseguró Scagliola.

El lunes se anunció la creación de un Consejo Consultivo de la Diversidad Sexual, que busca ser un ámbito de intercambio entre el Mides y las organizaciones sociales vinculadas a la diversidad.

Uruguay se convirtió en abril en el segundo país latinoamericano, después de Argentina, en legalizar el matrimonio homosexual y las primeras bodas entre personas del mismo sexo comenzaron a realizarse en agosto.

Previamente, Uruguay había legalizado la unión civil de homosexuales y la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, además de habilitar el cambio de nombre y sexo y el ingreso de homosexuales a las Fuerzas Armadas.

Fuente: El país uy

domingo, 7 de julio de 2013

Creer en Dios y ser sexualmente diverso.


Christian Rea Tizcareño

La homosexualidad, bisexualidad o transgeneridad no se contraponen con la espiritualidad. Hay personas de la diversidad sexual que consideran importante llevar una vida religiosa, que les provea de la paz y la guía que precisan. Para esta tarea existen en México cada vez más grupos derivados de las religiones monoteístas con más adeptos en el mundo, pero que dan una lectura diferente a sus textos sagrados para dar cabida a la feligresía no heterosexual.

Es la fiesta de Pentecostés en la Iglesia de la Reconciliación. Los fieles le cantan a la Espíritu Santa. Oran a Madre y Padre en un templo litúrgicamente ataviado de rojo. Al fondo, hay un vitral que narra la historia de la salvación. Del Génesis a Jesucristo con un resplandor arcoíris. Alcatraces y girasoles adornan el altar; en el techo hay ángeles entre nubes y pétalos de rosas, y en sus asientos, los feligreses proclaman a un Dios trinitario que ama sin discriminación.

Desde hace 31 años, homosexuales, lesbianas, bisexuales, travestis, transexuales, transgéneros, intersexuales y heterosexuales comparten el servicio de adoración dominical en la primera iglesia incluyente de la diversidad sexual en América Latina.

Entre los feligreses está Tere, una mujer heterosexual que recuerda con emoción al reverendo Jorge Sosa, el fundador de la iglesia. Lo conoció en un grupo de autoayuda y tras su muerte, en 2009, ella siempre lleva consigo las frases de su pastor: “Si amas a alguien para cambiarlo, es igual que asesinarlo”.

El Dios que ella reconoce no es un ser castigador ni vengativo, sino una fuerza amorosa que le da la libertad a las personas de hacerse responsables de sus propios actos.

Olga, Lupita y Conchita también extrañan a Jorge, a quien califican como un hombre carismático, con gran sentido del humor, que siempre las hizo sentir en familia y cada que podía, les reiteraba: “las iglesias tienen una deuda histórica con las mujeres”.

Ana se integró a la iglesia en 1992, después de que la hermana de su entonces novia la invitara a una boda gay. “En ese tiempo hasta daba miedo salir porque pasaban personas amedrentando, gritando insultos completamente homofóbicos, pero esto ha disminuido mucho con el paso de los años”.

La homilía en este templo busca ser lúdica y didáctica. La grey rememora, por ejemplo, los sermones de Jorge Sosa, su Ángel de Amor, enaltecidos con fragmentos de ópera. En esta ocasión, Alejandro González, el pastor, invita a escuchar El Farolero, del compositor Rafael Pérez Botija, y Omhaidakhandi, en sánscrito, para reflexionar sobre la homofobia y los dones de la Espíritu Santa.

Juan Manuel, profesor de educación básica jubilado, llegó a la iglesia hace 27 años, prácticamente la mitad de su vida, pues en este sitio encontró la “paz espiritual” que necesitaba para resistir la violencia homofóbica.

El reverendo Rodolfo Albarrán, quien fue la pareja de Jorge Sosa, cuenta que a más de tres décadas, cerca de 700 parejas del mismo y diferente género han celebrado la Santa Unión en un lugar de puertas abiertas, donde nadie hace “separaciones entre hijos (de Dios) de primera y de segunda clase”.

Los sustantivos impresos en las hojitas dominicales terminan en “@”, para remarcar la igualdad de género. Saludos de paz, ofrendas y plegarias al rostro femenino de la primera persona de la Santísima Trinidad. El sacramento de la comunión se recibe solo, acompañado o en familia, y no se consagra vino, para incluir a las personas en recuperación del alcoholismo.

En Reconciliación, se busca a la divinidad con un afán ecumenista, es decir, la convivencia de diferentes credos cristianos sin el predominio de uno sobre otro, sin códigos de vestimenta y bajo la cálida advertencia que se encuentra en la fachada del templo: “Dios te ama como eres”.

¿Musulmanes y judíos homosexuales?

Las tres grandes tradiciones monoteístas, es decir, el cristianismo, el judaísmo y el islamismo, han calificado la actividad sexual entre personas del mismo género como un hecho pecaminoso, por lo que miembros de estas denominaciones religiosas han salido de sus comunidades de fe para exiliarse en espacios alternativos.

Tal es el caso de la asociación Homosexuales Musulmanes de Francia, fundada en 2010 por el franco-argelino Ludovic Lotfi Mohamed Zahed, quien se casó con otro hombre y abrió en París la primera mezquita gay y feminista de Europa en 2012, a contracorriente de las versiones más radicales del islam, que en otros países del mundo aplauden la pena capital contra los homosexuales.

En la Universidad del Sur de California, Estados Unidos, Eli Nassau fundó Jewish Alliance for GLBTs and Straights, y hace un año, impulsó con otros judíos en México el grupo Guimel, como la letra número 3 del alfabeto hebreo, pues se trata de la tercera organización creada en el país para integrar la diversidad sexual y esta tradición religiosa.

El activista comenta que la homosexualidad, así como el uso del condón y la masturbación, son rechazados en el judaísmo porque no abonan a la reproducción de la especie, “como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar”.

Eli tiene 26 años, es el primogénito de la casa, se considera una persona espiritual, trabaja en una productora y dirige teatro en sus ratos libres. Cuando sus padres se enteraron de su homosexualidad, “tuvieron que revalorar sus expectativas. En vez de tener una esposa, voy a tener un hombre, y además, sí quiero tener hijos. Eso les cayó muy bien a mis papás”.

Considera que la homosexualidad no está peleada con las tradiciones y valores judíos aprendidos desde la infancia, como el sentido de pertenencia y comunidad, además del precepto de hacer el bien al mundo.

Guimel –que tiene como antecedente el extinto grupo Shalom Amigos, creado en 1994– da apoyo a los judíos no heterosexuales, a sus familias y busca sensibilizar a la sociedad mexicana, “pues una persona que se siente aceptada es feliz, plena y puede aportar mucho más a los demás”, enfatiza Nassau.

Evangélicos contra la “homofobia religiosa”

“No hay acepción de personas para Dios” (Romanos 2:11). Octavio Parra resume así la misión de Puertas Abiertas: Una iglesia cristiana interdenominacional liderada por jóvenes homosexuales, lesbianas y transexuales.

Atribuye las frases condenatorias de la homosexualidad a traducciones erróneas de La biblia, cree en Jesús de Nazaret desde hace 15 años y confiesa que enfrentó tanto la homofobia como el rechazo de su padre hacia las iglesias protestantes. “Imagínate: hijo gay y cristiano. Sí le costó trabajo, pero un día me dijo: ‘te acepto tal y como eres’”.

Hace tiempo, Tavo decidió participar en un congreso de Exodus Latinoamérica –organización cristiana enfocada a “sanar, superar, liberar y redimir” a los gays–, donde habló de un joven que había dejado de ser homosexual por asistir a este tipo de reuniones, y les reveló el motivo con crudeza: “¡Se suicidó por la homofobia religiosa!”, frase ante la cual, se enfriaron las loas y aplausos en la sala de testimonios.

Otra de las integrantes de la agrupación evangélica es Daniela, cuyos padres se preparan para ser pastores en una iglesia cristiana donde hicieron todo lo posible para revertir la lesbiandad de su hija, y al no tener éxito, la corrieron de la casa, pues “para nosotros ya estás muerta”.

Isael Zamora, también servidor de esta comunidad, se inició con su madre en el cristianismo por un diagnóstico de cáncer, pero “en la iglesia donde iba sí se hablaba de la sodomía, de la ‘abominación de varón que se echa con varón’. Llegué a llorar amargamente porque la gente ora para que tu orientación cambie, pero después descubrí que Dios es incluyente, te ama de manera irrevocable, y que todo lo escrito en La biblia tiene un contexto histórico y social”.

Según Octavio, además de la homofobia en las iglesias, los cristianos homosexuales también son blanco de la discriminación de otros gays, quienes critican su relación espiritual con Dios bajo el argumento de que es incoherente asumir un credo que siempre los ha rechazado, pero reitera: “sí se puede ser sexualmente diverso y cristiano”.

En México, hay más de una veintena de ministerios cristianos a favor de la diversidad sexual, cinco de los cuales están en la capital del país, y Puertas Abiertas también mantiene una hermandad con iglesias similares en Estados Unidos, Latinoamérica y África.

“Oramos por la comunidad LGBTI. Aquí no importa ni la orientación sexual ni la condición social. No necesitas alzar las manos o hablar el don de lenguas para ser aceptado. Aquí no tachamos a nadie, porque el único pastor es Jesucristo”, resume Isael su profesión de fe.

Buda y las uniones del mismo sexo

En el mundo de las doctrinas espirituales, también hay comunidades que no condenan la homosexualidad. El 11 de agosto de 2012, las taiwanesas Fish Huang y You Ya-ting se vistieron de blanco para darse el “sí” delante de la estatua de Buda en el monasterio de Taoyuan, ante cerca de 300 fieles que recitaron sutras en honor a la pareja.

El 11 de septiembre de 2011, el Dalai Lama, líder del budismo tibetano, congregó a cerca de 30 mil mexicanos en el Estadio Azul del DF, donde impartió la conferencia Hallando la felicidad en tiempos difíciles, y entre los seguidores del Premio Nobel de la Paz, había parejas del mismo sexo.

Marco Antonio Karam, director de Casa Tíbet México, sostiene que la tradición budista manifiesta un total respeto hacia las diferentes orientaciones sexuales, mientras éstas se practiquen éticamente, es decir, que no impliquen la deshumanización del individuo, se lastime físicamente al prójimo o se rompa con algún compromiso moral.

La formalización del matrimonio en el budismo no se ve como un sacramento, sino como un acuerdo entre dos personas. El texto que se lee depende de cada tradición, pero aplica tanto para parejas heterosexuales como homosexuales, pues se trata de la expresión de un compromiso, y por lo tanto, de un acto de felicidad, integridad y autenticidad, enfatiza Karam.

Iglesias incluyentes vs “el club de heterosexuales”

Francisco Javier Lagunes Gaitán, capellán laico de la Libre Congregación Unitaria de México, explica que forma parte de una comunidad interreligiosa donde no hay un credo obligatorio, se busca practicar los valores más elevados de la humanidad y se rechaza el proselitismo en la fe, los actos que atropellen la libre conciencia y la discriminación.

De acuerdo con el también activista gay, en la Congregación Unitaria coexisten creyentes y ateos, heterosexuales y homosexuales, hombres y mujeres, en un plano de igualdad, bajo la idea de que la espiritualidad no está en un templo, sino en cómo las personas se ganan la vida, de qué manera se tratan a sí mismas y a los demás.

Dice que desde 1970, la Asociación Unitaria Universalista inició un plan de Congregaciones Aceptantes para la gente LGBTI, por lo que el tema de la homofobia se aborda en esta iglesia desde la infancia y se celebran bodas del mismo y diferente sexo, e incluso poliamorosas.

Lagunes reitera que “como toda comunidad religiosa, la Congregación Unitaria también sirve como un hospital para personas que hayan sido dañadas, pero nuestra vocación es la de una iglesia, ecclesia en griego, que es la asamblea de los fieles y siempre tiene que estar abierta. No puede ser un ‘club cerrado de heterosexuales’ y tampoco ‘un club LGBT’”.

“Las religiones tienen el reto grande de aprender a vivir la modernidad. Vivimos en un mundo cada vez más plural, con diferentes creencias y no creencias, y una libertad de conciencia y de culto”.

Lagunes comenta que si bien se han erigido proyectos de fe en el exilio, bajo un perfil de “sanatorios espirituales”, cada vez hay más religiones históricas que asumen la defensa de los derechos humanos de la diversidad sexual, como los cuáqueros de Inglaterra y las Iglesia Unida de Cristo –la comunidad de creyentes liberales más grande en Estados Unidos, con cerca de millón y medio de miembros–, a la cual se fusionó la Catedral de la Esperanza, que perteneció a la primera denominación abiertamente LGBT, la Iglesia de la Comunidad Metropolitana.

Fuente: ApiaVrtual

sábado, 20 de abril de 2013

Entrevista al Rv. Fernando Frontán: 20 años luchando por la causa de los derechos de la diversidad sexual en Uruguay.


Entrevista realizada por Carlos Osma

El Rev. Fernando Frontán trabaja actualmente como Capellán en la Comunidad Terapéutica Bethania (una comunidad de recuperación de adictos a las drogas), pero lleva más de 20 años luchando por la causa de los derechos de la diversidad sexual en Uruguay. Un país que hace sólo unos días aprobó la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo.

Comunicador, periodista, panelista en diferentes programas de televisión opinando sobre temas vinculados a la cuestión social. Fue pastor en Casa de Luz ICM (Monterrey, México) donde trabajó temas similares, incorporando a ellos las problemáticas del VIH/SIDA, y la infancia, por el que recibió el reconocimiento de “Promotor de la Paz” otorgado por la UNESCO.

A pesar de que en esta última semana ha vivido un ritmo frenético para atender a diferentes medios de comunicación, desde el primer momento accedió gustosamente a realizar esta entrevista para el blog Homoprotestantes, algo que le agradecemos sinceramente.

Llevas trabajando más de veinte años en Uruguay por el reconocimiento de los derechos de las personas lgtb, un país que acaba de aprobar el matrimonio igualitario. Supongo que esto produce satisfacción, tanto por el trabajo realizado, como por lo que esa ley significa para la vida de muchas personas.

Hace unos días atrás, recordaba aquel memorable sermón del Rev. Martin Luther King apoyado en la frase: “Yo Tengo un Sueño”, por el cual -el incansable luchador por los derechos afroamericanos- conmovió a miles y miles de seguidores por la causa de la integración en los EEUU. No pude dejar de emocionarme porque cuando tomé la decisión de hacerme visible como gay y cristiano (allá por los primeros años de los 90) me apoyé en ese discurso para tomar fuerzas y valor, para vencer mis miedos, mis prejuicios… para atravesar aquella pesada cruz del estigma anti-homosexual que existía en mi país, con el espíritu del resucitado. Y en verdad, cada vez que escuchaba palabras de rechazo, o de odio, o de desprecio, cada vez que sentía la risa burlona o los descalificativos, o ese dedo acusador apuntando sobre mis pares gays, lesbianas, personas trans o sobre mí… Me decía: “Yo tengo un sueño” el sueño de un país más democrático, más respetuoso, más igualitario, más incluyente… Y ese sueño le llevó a realizar “locuras para la esperanza” (como canta Silvio Rodríguez). El rev. King no pudo ver su sueño realizado, pero Dios me ha bendecido permitiéndome verlo a mí y es una profunda alegría, inexplicable, pero muy honda. La ley de Matrimonio Igualitario, es un gran paso que ha dado mi país, histórico paso y hoy podemos decir que las y los uruguayos somos más iguales ante la ley.

¿Cuáles han sido los problemas más importantes a los que os habéis tenido que enfrentar hasta la aprobación de esta ley?¿quiénes han mostrado una mayor oposición?

Hace mucho tiempo adopté un lema como rector en muchos de mis análisis personales: “el único problema que tengo soy yo”; los demás no son un problema, la sociedad no es un problema, la alteridad no es el problema; por tanto si “yo soy mi único problema”, en mí están las llaves de las soluciones. Yo creo que gran parte del éxito del activismo uruguayo ha sido este, no ha visto problemas en sus adversarios, sino que el gran desafío ha sido superarnos en creatividad, agudeza, compromiso con los DDHH que también son nuestros derechos… y estos valores nos han devuelto la precisión y el éxito en nuestras campañas de transformación de la sociedad.

Creo, mirando en perspectiva y hacia atrás, que los grandes opositores de la emancipación de nuestro colectivo, hemos sido nosotros mismos, y no quiero con esto omitir, ni eludir, ni absolver la cantidad de instituciones, personas y grupos de poder que han ejercido presión para que sus intereses no se vieran afectados por la inclusión de nuestros derechos, claro que no. Ahí están las múltiples y diversas manifestaciones del fundamentalismo religioso cristiano –tanto católico, como protestante, básicamente esa corriente “neo-pentecostalista” (que tanto daño han hecho a la humanidad), o la derecha política y moralista de nuestro país poniendo piedras en el camino para que no avanzáramos, pero lo que afirmo es que no ha sido lo determinante. Simplemente quiero decir que si hemos tenido logros en el Uruguay para el beneficio de la comunidad de Diversidad Sexual, eso ha sido básicamente posible porque hemos derribado las barreras del miedo, de la auto-discriminación y hemos dado pie a los sueños por sobre la realidad adversa.

En la anécdota de este último mojón, la derecha conservadora ha sido la resistencia más notoria, pero no ha podido vencer, con su odio: “lo políticamente correcto”, que se ha instalado en el Uruguay como fruto de una visibilidad GLBTTI, llena de orgullo y dignidad. Y como hoy no suena bien negar derechos a las personas sexualmente diversas, estas personas han quedado “maniatadas” en sus propios discursos demagógicos.

Imagino que también habéis tenido aliados inesperados, tanto de la sociedad en general, como dentro de las iglesias.

Desde 2006 en adelante, el Movimiento de Diversidad Sexual en el Uruguay ha sabido abrir su causa a muchas realidades muy diversas y ha sido incluyente en su agenda de las causas de otros movimientos (mujeres, jóvenes, migrantes, estudiantes, trabajadores, afro-descendientes, etc.) esto ha permitido instalar la agenda de Diversidad Sexual en muchos espacios de la sociedad civil organizada y ha logrado quebrar esas distancias de los colectivos encerrados en lo propio de sus intereses. Curiosamente esta estrategia, en la manera de hacer política ciudadana, ha permitido que la “Marcha de la Diversidad Sexual”, pasara de ser un espacio de expresión de las personas GLTTIB, a ser un espacio de expresión de todas y todos aquellos uruguayos que elegimos vivir en una sociedad que reconoce, valora, incluye, respeta y promueve la diversidad humana más allá de la diversidad sexual. En números significativos pasamos de una marcha de 1000 asistentes a una de 25000 participantes activos que sienten suya la causa que, finalmente, es de todos y de todas: la igualdad en la diversidad. Este cambio sustancial ha permitido hacer alianzas con Gremios Universitarios y de Trabajadores, ONG de mujeres, discapacidad, colectivos afros, algunas iglesias progresistas.


En unas declaraciones que hiciste en Radio Reflejos de Venezuela afirmabas que “las familias” han sido tu motivación y tu gozo. ¿Qué ha sido lo más difícil y lo más enriquecedor en tu labor de orientación a padres y madres de gays y lesbianas?


Lo más difícil ha sido convencer a mis pares de que ser gay, o lesbiana, o trans, o… no es una enfermedad, no es un delito, no es un pecado. Mi amigo, el Rev. Roberto González (pastor argentino) decía: “Cuando la homosexualidad era un problema para mí, era un problema terrible. Cuando lo acepté, el problema fue de los otros”. Creo que lo difícil siempre ha estado en ubicarnos en el lugar correcto, ese lugar de “hijo de Dios”. Cuando lo logramos, todo lo que viene es el amor y la dignidad que permiten a los otros ver la verdad, donde no imaginaban encontrarla. El hecho de ser nos hace dignos, pero decidir ser quienes somos nos hace libres, y da la oportunidad de libertad y dignidad a los demás.

Lo más emocionante y gratificante fue ver, en un encuentro de familias, como un padre abrazaba a su hijo gay y delante de todos le pedía perdón por los años en los que lo hizo sufrir a causa de su “propia vergüenza”, “su miedo al rechazo por tener un hijo gay”… Fue realmente estremecedor.

En el caso de familias cristianas, ¿te has encontrado con alguna diferencia, respecto a otras familias que no lo son, a la hora de aceptar que uno de sus miembros sea homosexual o transexual?

Sí, claro. Las familias cristianas estamos más contaminadas por el discurso jerárquico y moralista que surge de la doctrina y no del Evangelio Liberador. Ese discurso tóxico es tan nocivo y poderoso, que suele nublar la gracia del amor y la aceptación. Pero cuando sembramos más amor en nuestras relaciones y muchas veces, lo único que podemos hacer, es confiar en Dios cuando no podemos convencer con nuestras razones a la familia; es el momento de entregarlos al misterio de su gracias, “soltar las riendas” y dedicarnos a vivir nuestra vida en la fe que sí tenemos en el Amor Incondicional que nos inspira Dios y el testimonio cristiano.

Igualmente es una diferencia sutil, porque cuando en cualquier familia falta esa chispa del amor incondicional, el laberinto de la homofobia hace estragos en las relaciones familiares.

Supongo que poco a poco se van haciendo más visibles también en Urugay las familias de dos hombres o dos mujeres que han decidido tener hijos. ¿Crees que aportan algo a la visión tradicional de la familia y los roles de género que se dan dentro de ella?¿O tienden a imitar lo que ya existe?

Creo que basta con la visibilidad autentica de ser quienes somos, como somos y como nos identificamos. Luego eso trae muchas y muy variadas combinaciones, pero una vez más como dice el Rev. Gonzales, cuando el problema no está en mí, ese problema es de los otros.

Las familias están saliendo a la luz de sus refugios y eso es comprensible, porque cuidan a sus “críos” con celo atávico, como lo haría cualquier progenitor. Porque entre paternidad/maternidad y capacidad progenitora hay mucha diferencia. Y las familias homo-parentales han puesto el centro de la cuestión donde debe estar: en los vínculos, en la responsabilidad materno/paternal y no en la capacidad biológica de reproducción.

Eres pastor de una iglesia inclusiva, sin embargo muchos gays y lesbianas forman parte de comunidades que no lo son e intentan transformarlas. ¿Cuál crees tú que es el punto en el que esta labor no tiene ya sentido? Es decir, ¿cómo distinguir el momento en el que más que transformarla, estamos colaborando con una institución homófoba?

Siempre he creído que cada uno debe estar donde siente, donde cree que el Espíritu lo mueve a estar. La obra de Dios trasciende nuestras agendas y el control que pretendemos hacer de ellas; simplemente porque Dios es Dios y en su misterio conoce la verdad; y nosotros somos simples y necesitados de su gracia para descubrir y seguir su voluntad.

Creo que cuando pretendemos y hacemos de nuestra lucha cambiar las viejas instituciones es como “ir a la ferretería a buscar pan”. Si quieres pan, ve a la panadería. Uno distingue que está en el lugar correcto, haciendo lo correcto cuando descubre que lo que hace no es para cambiar a otros sino para vivir mejor en Dios. Si vivir mejor en Dios te pone en una iglesia tradicional, conservadora y estas bien… pues quédate allí y deja que el Espíritu guie tu vida. Pero si por el contario sientes todo lo contrario, busca por sobre todo el Amor de Dios que siempre se expresa en el amor de tus hermanos.

Has vivido en carne propia la experiencia de discriminación, pero también de lucha por la dignidad y los derechos de las personas lgtb. ¿A qué, y cómo pueden contribuir dichas experiencias dentro de una comunidad cristiana?

La verdad, no lo sé. Simplemente sé que Dios me llama desde su amor y esa experiencia no necesito demostrarla a nadie. Luego, vivo conforme a ese llamado intentando seguir las huellas de Jesús. Como decía un gran director espiritual que tuve, el padre Daniel Agacino: “Nadie sabe cuál es la voluntad de Dios, pero que en el camino vayas creciendo en amor, en fe y en esperanza” y creo que así es. El milagro de nuestra fe esta en testificar de lo que ha sucedido en nuestras vidas, jamás en provocar, ni controlar, ni contabilizar conversiones de otro. Yo esa preocupación ya la saqué de mi agenda. Tan sólo asumo el camino, mi camino y claro que me gusta caminar con personas a mi lado para sentir su amor y expresarles el mío.

Y en la otra dirección, ¿qué puede aportar la fe y las iglesias a las personas lgtb y a sus familias? Supongo que eres consciente de que muchas personas lgtb perciben al cristianismo como un enemigo.

Cuando la fe hace algo en ti, lo demás, lo que suceda en, derredor tuyo es la obra y el misterio del Espíritu en los demás. Creo que si los cristianos nos concentráramos mucho más en vivir nuestra fe en vez de adoctrinar personas seríamos más efectivos y estorbaríamos menos para que la “gran comisión” se cumpliera como Jesús nos lo pidió.

Para terminar, y dándote las gracias por haber accedido a responder a nuestras preguntas, ¿Cuáles son tus retos del futuro? ¿Dónde, y cómo, crees que se debe seguir incidiendo para seguir construyendo unas sociedades y unas iglesias más justas con todos?

¿Mis retos? Mmmm: amar. Dejarme enamorar y amar a otro. Pido a Dios que me permita tener esa oportunidad de construir junto a otra persona un familia, sencilla, doméstica, donde se amase el pan para la mesa y se celebre la vida y el reto de estar juntos.

¿Sobre lo que creo que es o debieran ser mis retos? Pues cada vez que he pensado en ello he realizado lisa y llanamente “cagadas”. Por tanto con total conciencia e impotencia te respondo, querido amigo, que, ¡¡aquí estoy!! para lo que Dios vaya presentando en mi vida. Como dijera San Ignacio de Loyola (a quien sigo en su espiritualidad): “en todo amar y servir”, y no más.

Quiero agradecerte a ti y a todo este espacio de comunidad virtual, por la oportunidad de compartir este tiempo de reflexión compartida.


Gracias a ti, Fernando.


Entrevista realizada por Carlos Osma

Carlos Osma es licenciado en Ciencias Matemáticas y profesor de un instituto de secundaria en la provincia de Barcelona. Es miembro de la Església Protestant Barcelona-Centre (Església Evangèlica de Catalunya-IEE).

sábado, 29 de diciembre de 2012

La diversidad como un mal a eliminar: biopiratería.


Babel
La diversidad como un mal a eliminar: biopiratería
Javier Hernández Alpízar

Los procesos de la vida son procesos de diversificación. La diversidad parece ser una estrategia de la vida para perpetuarse, enriquecerse, mejorarse, desplegar su don. Por el contrario, los procesos industriales modernos son procesos de uniformización, homogenización, en combate contra toda diversidad. Y miren que los uniformes y lo militar son casi sinónimos.

La diversidad de la vida se potencia y afirma con la diversidad cultural, sexual, intelectual. Por el contrario, la subcultura del lucro tiene que someter y destruir la diversidad para hacer crecer el negocio: Toda diversidad, incluida ahora la biológica, es para el mercado y la industria que le manufactura mera materia prima “inerte” o un estorbo a destruir, mediante procesos como la guerra, el etnocidio, el genocidio, los monocultivos o la simple expansión de la propiedad privada a los seres vivos, desde sus genes a la “biomasa”, mediante la legislación, impuesta por organismos multilaterales, empresas transnacionales y estados metrópoli, de los “derechos de propiedad intelectual”.

En términos de la vida, las manipulaciones genéticas no aportan nada excepto riesgos, pero expropian el saber de los pueblos del mundo. La biopiratería se “legaliza” mediante el registro de patentes de “derechos de propiedad intelectual” que no son sino la versión moderna del derecho canónico por el cual una bula papal dio “el derecho” a los gobiernos europeos de conquistar, colonizar y saquear las tierras de América, África, Asia y Oceanía.

Los técnicas transgénicas son herramientas que permiten la colonización de la vida y los seres vivos, uno de los nuevos negocios de la “economía verde”, otra gran patraña ideológica (recientemente promovida incluso por la Bienal Internacional de Diseño en México, por ejemplo), pero con ella las compañías como Monsanto, aportan tanto a la humanidad como aportaron el agente naranja a los campos de Vietnam o los pesticidas a la salud de los niños en los campos de monocultivo, como la soya en Argentina. Y cuidado porque en México el maíz transgénico amenaza con destruir la base de la cultura mesoamericana y la vida digna de ese nombre de toda Mesoamérica. (Cf: La película El mundo según Monsanto:  
La industrialización y homogenización el mundo es una guerra a la biodiversidad y a toda diversidad, una guerra contra la vida para convertirla en valor de cambio o en valor de uso corrompido solamente como envoltura del valor de cambio monopolizado por el capital.

Así como las primeras oleadas colonizadoras destruyeron cuanto pudieron de los pueblos del mundo, ahora la biodiversidad es destruida y fagocitada por el mecanismo que ellos llaman patentes y derechos de propiedad intelectual pero que técnicamente debería llamarse “biopiratería”. Y moralmente, “robo”.

Estas reflexiones son apenas algunas de las más evidentes que saltan a la vista de una lectura del libro Biopiratería. El saqueo de la naturaleza y el conocimiento, de la física, ecologista, feminista y activista de la resistencia civil pacífica contra la biopiratería y el colonialismo actual Vandana Shiva, libro publicado en español por Icaria- Antrazyt en 1997.

El libro da para muchas reflexiones a todos aquellos que defienden la diversidad: anticapitalistas, anarquistas, ecologistas y ambientalistas, feministas y defensores de la diversidad sexual y de los derechos humanos de los pueblos indígenas del mundo, a todos los opositores a la piratería de los saberes colectivos, sociales y comunitarios expropiados por patentes de “derechos de propiedad intelectual”, a los impulsores el software libre, por ejemplo. Ya que la diversidad es la única forma en que el mundo puede tener futuro, pues el proceso homogenizador de la industria y sus monocultivos es un proceso más bien tanático: la versión moderna del Rey Midas que convierte la diversidad de la vida en dinero: materia muerta y abstractas pero elevadas cifras de la destrucción mostradas como logros.

Defender la agricultura y las semillas criollas o nativas de cada lugar contra los monocultivos es tan importante como defender la diversidad intelectual, filosófica y cultural contra los monocultivos del pensamiento, unidimensionales, hegemonizantes e intolerantes, el fundamentalismo de la técnica y el libre mercado, la industria y la guerra.

No es casual que la estrategia de defensa con la que Vandana Shiva se compromete al lado de los campesinos de la India sea la no violencia gandhiana: defender la vida se hace mediante métodos que buscan preservar la vida, no contestando al fundamentalismo liberal con otros fundamentalismos. La guerra misma es una herramienta del proceso capitalista contra la diversidad, en México ya deberíamos haberlo aprendido. Máxime cuando desde México fue emitido el mensaje “Por un mundo donde quepan muchos mundos”, un programa anticapitalista desde la raíz.

Compartimos unos breves párrafos del capítulo “Hacer las paces con la diversidad” para darnos una idea de la calidad de la reflexión de Vandana Shiva: “En estos tiempos de “limpieza étnica”, a medida que el cultivo de lo uniforme invade la naturaleza y la sociedad, hacer las paces con la diversidad está convirtiéndose en una necesidad imperiosa de supervivencia.

“El cultivo de lo uniforme es un componente esencial de la globalización, que presupone la homogeneidad y la destrucción de la diversidad. El control global de las materias primas y de los mercados exige una uniformidad de culturas y cultivos.

“Esta guerra a la diversidad no es del todo nueva. La diversidad se ha visto amenazada siempre que la diversidad se ha percibido como un obstáculo. La violencia y la guerra tienen sus raíces en el tratamiento de la diversidad como una amenaza, un mal, una perversión, y fuente de desorden. Dado que es imposible someter los sistemas diversos a un control central, la globalización pretendería convertir la diversidad en mal, y en deficiencia.” 

Biopiratería, junto con otros libros como Las guerras del agua y Ecofeminismo (escrito junto con Maria Mies), hacen parte de una verdadera semilla intelectual, moral y de activismo en defensa de la diversidad, la vida y el futuro del planeta, la semilla que aporta desde la India Vandana Shiva. En internet pueden encontrarse videos con entrevistas y conferencias de la autora, algunos de sus escritos se publican en Rebelión: 
Su pensamiento está en consonancia con espacios como las páginas Biodiversidad en América Latina y el Caribe: 
Red en defensa del maíz: http://redendefensadelmaiz.net , 
y con la película Semillas de libertad: http://vimeo.com/49018060#at=0

Fuente: Chacatorex

jueves, 1 de diciembre de 2011

Mensaje de las organizaciones basadas en la fe con servicio en VIH para el Día Mundial del Sida 2011.



Nosotros y nosotras, miembros de diversas organizaciones y comunidades cristianas de Venezuela, en un ambiente de diversidad y ecumenismo, interpelado/as y animado/as por la realidad de estigmatización y discriminación de las personas con VIH y sida y otros grupos vulnerables;
el caminar que otras organizaciones sociales y religiosas han desarrollado en la promoción y defensa de los DD.HH de estos grupos; y, fundamentalmente, la fe en Jesús de Nazaret, presente en la realidad de sus vidas, y en su evangelio escandaloso de justicia e inclusión; queremos comunicar a los miembros de las distintas iglesias y/o comunidades de fe, a los grupos activistas en DD.HH en VIH y sida y a la sociedad en general, nuestra disposición y compromiso de participar en ese caminar que muchas personas y grupos en el mundo ya han iniciado en la construcción de sociedades más justas, inclusivas, libre de estigmas y discriminaciones.
En consecuencia:
1.       Valoramos el camino de lucha que muchas organizaciones y grupos han realizado por la creación de espacios sociales donde a las personas afectadas por el VIH le sean reconocidos y respetados sus derechos, el cual ha sido un itinerario lleno de logros, obstáculos, esperanzas, sudor y lágrimas, en el que muchas personas han entregado la vida para que otras tengan vida.
2.       Reconocemos que nuestra participación como comunidades de fe en ese camino se ha dado de manera tímida y, en la mayoría de los casos, ausente. En otras palabras, nuestros ámbitos han cerrado el espacio para acompañarles y animarles. Nuestros paradigmas y prejuicios, nuestras propias prácticas de estigmatización y discriminación  nos han llevado a mantenernos al margen de sus luchas y hasta condenadores de las mismas. En tal sentido, reconocemos que no hemos sido fieles al Jesús de nuestra fe. No nos hemos atrevido a contemplar la realidad de discriminación y exclusión que viven las personas con VIH y sida desde su mirada y, por tanto, no hemos continuado en el presente su práctica escandalosa y liberadora.
3.       Por tanto, nos disponemos a sumarnos en ese camino por el reconocimiento, la defensa y la reivindicación de sus derechos, teniendo a Jesús de Nazaret como nuestro referente teológico, a través de quien miramos,  sentimos y participamos en esa  realidad.
4.               Nos comprometemos, en tal sentido,  a:
Formarnos como comunidades de fe en la cultura del VIH y la Diversidad Sexual, rehaciendo nuestra práctica teológica y pastoral desde la inclusión (Juan 3,3).
Acompañar sin prejuicios a  las personas que viven con VIH y a otros grupos vulnerables, desde una escucha activa y constante, reconociendo su dignidad humana (Marcos 10, 51).
Crear espacios en nuestras iglesias para la formación, atención y acompañamiento de las personas afectadas por el VIH desde la práctica inclusiva de Jesús (Lc 8, 1-3; Jn 4, 1-27; Hch 8, 26-40).
Formar redes de apoyo con colectivos que trabajan en VIH y Diversidad Sexual, para articular esfuerzos orientados a  la promoción y defensa de los derechos humanos, basados en los principios de corresponsabilidad, sinergia y complementariedad (Mc 9, 38-40).
 Vincularnos con instituciones educativas (escuelas, liceos y universidades) en el desarrollo de actividades de formación en VIH: prevención y atención, Derechos Humanos, Diversidad Sexual… (Mt 5, 1-12)
Romper el silencio y alzar nuestra voz ante las diversas situaciones de discriminación a los grupos vulnerables  (VIH y GLBTI) que acontecen en el día a día, practicando el anuncio y la denuncia desde la perspectiva inclusiva de  Jesús (Mc 2,27; 3, 1-6).
Organizar celebraciones ecuménicas por el Día Mundial del Sida anualmente (Lucas 14, 15-24).
Realizar contraloría social de los programas y acuerdos en materia de derechos humanos en VIH y sida asumidos por las instituciones del Estado y de las comunidades de fe a nivel nacional e internacional (Lucas 20, 9-19).
5.     Estos compromisos los asumimos desde la fe y la esperanza, porque creemos en el Dios de la vida. La muerte no es el horizonte que define la realidad de las personas afectadas por el VIH y sida. Nuestra pastoral inclusiva pretende promover proyectos de vida, y de vida en abundancia (Juan 10,10).
Acción Ecuménica y Organizaciones Basadas en la Fe con Servicio en VIH de Venezuela