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miércoles, 20 de enero de 2021

Detener la construcción del muro fronterizo, entre las prioridades de Joe Biden.


 Impulsar la igualdad, la justicia racial, la defensa de las minorías, así como poner freno de manera inmediata a la construcción del muro fronterizo con México, son los objetivos principales del presidente entrante de EU, según un comunicado difundido por el equipo de transición.


Washington.- El presidente de EU, Joe Biden, que hoy asumirá el cargo en sustitución de Donald Trump, incluirá entre sus primeras órdenes ejecutivas el regreso a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al Acuerdo de París contra el cambio climático. 

Impulsar la igualdad, la justicia racial y la defensa de las minorías, así como poner freno de manera inmediata a la construcción del muro fronterizo con México son los objetivos de otras medidas que, en forma de órdenes ejecutivas, directrices, memorandos o cartas, adoptará Biden una vez asuma la presidencia, dentro de tan solo unas horas. 

Así se recoge en un comunicado difundido por el equipo de transición, donde se precisa que la nueva Administración suspenderá además el veto de entrada a residentes de ciertos países musulmanes. 


Ayuda económica a las familias más necesitadas; refuerzo de la lucha contra la pandemia del coronavirus y de la crisis económica derivada de aquélla, figuran también en la larga lista de las que serán las primeras medidas de Biden, dirigidas "no solo a revertir los graves daños de la Administración Trump, sino también a empezar a que el país avance". 

Sobre la OMS, el nuevo presidente quiere volver a cooperar con este organismo, que considera "fundamental" para coordinar la respuesta internacional al Covid-19, y "hacer que los estadounidenses y el mundo estén más seguros". 

Biden reestructurará el Gobierno para coordinar una respuesta nacional unificada a la pandemia y firmará una orden ejecutiva por la que se creará el puesto de Coordinador de Respuesta al coronavirus, un alto funcionario que despachará directamente con el presidente. 


En el ámbito de la política ambiental, el nuevo titular de la Casa Blanca firmará hoy mismo un documento para la reincorporación de EU al Acuerdo de París, así como una orden ejecutiva dirigida a abordar el cambio climático que promueva la justicia ambiental. 

La nota de su equipo de transición dice que se trata de iniciativas dirigidas a cumplir las promesa que Biden hizo a los estadounidenses en su campaña electoral.

agv

sábado, 22 de febrero de 2020

Los talibán firmarán un acuerdo de paz con Estados Unidos el 29 de febrero.

Los insurgentes indicaron que el acuerdo "estructurará un camino" para el inicio de conversaciones de paz entre los afganos, vistas como un paso clave para acabar con dos décadas de guerra Ex miembros de los talibán entregan las armas durante una ceremonia de reconciliación en Jalalabad. (Afganistán). GHULAMULLAH HABIBI EFE


Los talibán anunciaron este viernes que firmarán un acuerdo con Estados Unidos el próximo 29 de febrero, tras más de un año de negociaciones en Qatar, una información confirmada casi simultáneamente por el Departamento de Estado estadounidense.

"Tras las largas negociaciones entre el Emirato Islámico (como se autodenominan los talibán) de Afganistán y los Estados Unidos de América, ambas partes han acordado firmar el acuerdo en presencia de observadores internacionales" el sábado 29 de febrero, afirmaron los insurgentes en un comunicado.

Ambas partes "crearán una situación de seguridad adecuada" e invitarán a "numerosos" representantes de diferentes países y organizaciones internacionales a la firma del acuerdo, según los talibán.

Los insurgentes y Washington avanzarán además hacia "la liberación de prisioneros" y la "retirada de todas las fuerzas extranjeras", de acuerdo con el comunicado.

La retirada de tropas estadounidenses, que mantienen en el país entre 12.000 y 13.000 efectivos, era una de las peticiones clave de los talibán e igualmente un objetivo electoral del presidente de EEUU, Donald Trump, que había prometido reducir al máximo la presencia militar en la nación asiática.

Los talibán indicaron que el acuerdo "estructurará un camino" para el inicio de conversaciones de paz intraafganas, vistas como un paso clave para acabar con dos décadas de guerra en Afganistán. Sin embargo, el comunicado no menciona en ninguna ocasión al Gobierno afgano y asegura que las conversaciones de paz serán "con varios partidos políticos del país".

Los talibán tampoco hicieron referencia a su compromiso de reducir la violencia en Afganistán durante siete días, que comienza a partir de la medianoche de este viernes, según anunció hoy el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) afgano.
HACIA UNA "PAZ DURADERA"

"Esto podría allanar el camino para unas negociaciones entre los afganos, una paz duradera, y garantizar que el país nunca más sea un refugio seguro para los terroristas", indicó el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg en un comunicado.

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, anunció también en un comunicado que la firma del acuerdo será el día 29, aunque remarcó que está condicionada a la "implementación exitosa" del periodo de reducción de la violencia.

Estos siete días de hostilidades reducidas son vistas como una prueba para verificar si los talibán están realmente comprometidos con la paz, así como para probar si la cúpula insurgente tiene autoridad sobre sus soldados desplegados en el terreno.

Las negociaciones entre los afganos empezarán tras la firma del acuerdo, y "se impulsarán en este paso fundamental para llegar a un alto el fuego completo y permanente", indicó Pompeo.

Además, Pompeo recurrió a la red social Twitter para afirmar que "tras décadas de conflicto, hemos llegado a un entendimiento con los talibán sobre una reducción significativa de la violencia en Afganistán".

"Este es un paso importante en la larga ruta hacia la paz, y pido a todos los afganos que aprovechen esta oportunidad", dijo Pompeo.


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miércoles, 19 de febrero de 2020

El escándalo de espionaje “destroza la neutralidad suiza”.

Medios políticos y de prensa suizos urgen una investigación exhaustiva sobre el caso en el que los servicios secretos de Estados Unidos y Alemania Occidental espiaron a un centenar de países durante décadas con la participación de la empresa suiza Crypto.



17 de febrero, 2020.- La revelación de que la CIA y los servicios de inteligencia alemanes (BND) utilizaron durante décadas la tecnología de cifrado de una empresa suiza para conocer los mensajes ultrasecretos de otras naciones es un duro golpe para la neutralidad, la credibilidad e incluso la soberanía de Suiza, advierte la prensa suiza.

“Entonces, los rumores de principios de la década de 1990 eran ciertos. La Suiza buena - neutral y no alineada - fue el hogar de una cuasi agencia de servicios de inteligencia aliados”, anota el editorial de este miércoles de los diarios 24heures y Tribune de Genève.

“Es muy probable que Crypto AG estuviera involucrada en dos tipos de actividades, algunas irreprochables y otras ultrasecretas respecto a las cuales las autoridades suizas hicieron la vista gorda en nombre de la neutralidad dependiente de la OTAN”, escriben bajo el título ‘El espía tolerado por Suiza’.

Crypto, una empresa de encriptado de comunicaciones con sede en Zug y que fue liquidada en 2018, vendió dispositivos de encriptado a Irán, India, Pakistán y docenas de otros países, incluidos latinoamericanos. La tecnología fue manipulada para permitir que la CIA y el BND vulneraran los códigos, informaron The Washington Post, la televisión pública suiza SRF y la televisión alemana ZDF.

Los autores de la investigación periodística precisaron que desde 1970, en tiempos de la Guerra Fría, los servicios estadounidenses y sus contrapartes de la entonces Alemania Occidental, fueron responsables de casi todas las operaciones de Crypto, desde las contrataciones y los despidos hasta las tácticas de venta.

Según la SRF, los principales funcionarios del Gobierno suizo estaban al tanto del asunto, pero no hicieron nada.

“Esta histórica operación solo fue posible porque EE UU y Alemania pudieron aprovechar la neutralidad y la buena reputación de Suiza. En Berna, representantes de la política, el poder judicial, la policía, los militares y los servicios de inteligencia se enteraron de ello”, afirman los diarios Tages-Anzeiger y Der Bund.

“Habrían tenido que usar todos los medios legales y diplomáticos posibles para detener la grave violación de la soberanía de nuestro Estado federal. Pero nada sucedió. Ya sea por incompetencia, porque querían encubrir a los agentes del servicio secreto extranjero o incluso porque se beneficiaron de sus hallazgos. Esto debe ser esclarecido ahora. Independientemente de los grandes nombres y poderes. Es la única forma de salir de este desastre”.

El Neue Zürcher Zeitung (NZZ) agrega que “la credibilidad de Suiza en la guerra de información actual se mide por eventos pasados”. Asienta que este caso “siembra dudas sobre la sinceridad de los líderes del Estado y, por lo tanto, sobre el orden liberal, al tiempo que pesa sobre la economía del país”.


Consulta parlamentaria

Tages-Anzeiger y Der Bund enfatizan que la neutralidad de Suiza ha sido “destrozada” y que la “ceguera colectiva” del país dañará su credibilidad en los años venideros.

“Por un lado, políticamente: ningún Estado que haya sido engañado volverá a confiar, y por otro, económicamente: ¿quién compra tecnología sensible de un gobierno que tolera tales maquinaciones?”, escriben.

24 heures puntualiza que el actual conflicto entre la empresa china Huawei y la administración Trump “se basa precisamente en la sospecha de que chips indeseables han sido ocultados en los equipos fabricados en China”.

El Gobierno suizo, que abrió una investigación, está reaccionando “con notable transparencia”, estima el NZZ. Pero aún queda mucho por hacer, concluyen la mayoría de los periódicos y piden al Parlamento iniciar también una investigación.

“El Parlamento necesita una investigación que sea lo más independiente posible”, precisan Tages-Anzeiger y Der Bund. “Necesitamos lo que ha faltado durante demasiado tiempo: soberanía y coraje”.
Políticos exigen llegar al fondo de las cosas

¿Quién sabía qué y cuándo? La confirmación de que los servicios de inteligencia de EE UU y Alemania espiaron a otros países con dispositivos de cifrado de la firma helvética Crypto manipulados provocó reacciones mixtas entre políticos suizos. Pero todos coinciden en la urgencia de que Suiza llegue al fondo del asunto.

Durante años circularon rumores en el sentido de que una compañía suiza estaba trabajando con la CIA, pero la revelación de los detalles en las 280 páginas de investigación difundidas el martes por la televisión pública suiza SRF, la televisión alemana ZDF y el diario estadounidense The Washington Post generaron reacciones de sorpresa e indignación entre políticos suizos.

“Es un asunto políticamente explosivo porque se trata de una operación que, según la información disponible, ocurrió hasta 2018, lo que significa que el servicio secreto suizo estaba al tanto”, subrayó Balthasar GlättliEnlace externo, diputado de los Verdes, en entrevista con la SRF.

Otros parlamentarios expresaron menos indignación por el hecho de que la CIA y Crypto estuvieran confabulados, pero se mostraron sorprendidos por la magnitud de la operación.

Christa MarkwalderEnlace externo del Partido Liberal Radical (PLR/derecha liberal), declaró a la SRF que ya sabía del tema. “Sin embargo, no tenía idea de cuán grande era realmente el nivel de espionaje y cuántos países recibieron estos dispositivos. Esto es una sorpresa”, enfatizó.

Miembros de la Unión Democrática de Centro (UDC/derecha conservadora) también manifestaron su alarma. “Este es un gigantesco caso de espionaje”, puntualizó el diputado Franz GrüterEnlace externo, al diario Tages Anzeiger.
¿Cómplices o ingenuos anfitriones?

Los políticos de izquierda, derecha y centro exigen que se revele la verdad sobre quién en el Gobierno y en el servicio de inteligencia helvéticos sabía qué y cuándo. “¿Autorizó el Gobierno esta operación conjunta entre los servicios secretos suizos y estadounidenses?”, inquirió Glättli.

Los políticos acogieron de manera uniforme el compromiso de una investigación completa por parte del Gobierno suizo, pero algunos dijeron que no era suficiente.

Glättli pidió una comisión parlamentaria de investigación si se demostraba la participación del Gobierno. Los socialistas dijeron que apoyarían tal investigación. La presidenta del PLR, Petra GössiEnlace externo, también dijo que era “una opción seria” para su partido, el cual examina la opción de proponerla en la sesión parlamentaria de primavera.

El presidente del Partido Socialista (PS), Christian Levrat, subrayó la urgencia de llegar al fondo del asunto e indicó que había preguntas que debían ser respondidas de inmediato. “El Consejo Federal (Gobierno) podría haber presentado cargos penales contra esas personas [que trabajan en Crypto] hace mucho tiempo”, dijo.
Control de daños

El caso conduce a cierta autorreflexión y a la necesidad de enviar una señal para tranquilizar a los países socios de Suiza sobre el compromiso helvético con la neutralidad.

Si las autoridades permitieron que Crypto se involucrara con servicios de inteligencia extranjeros, es posible que no hayan violado ninguna ley suiza tendiente a limitar actividades de espionaje “indeseadas” por parte de agentes extranjeros en su territorio. Sin embargo, advirtió Glättli, eso “socavaría los cimientos de nuestra identidad política”.

Gössi dijo que “si solamente el núcleo de estas revelaciones es correcto, [el asunto] pone en peligro nuestra neutralidad y la soberanía de nuestro país. En última instancia, también tiene que ver con la confianza en nuestras instituciones políticas”.

Si bien el escándalo es perjudicial, Markwalder puntualizó que gran parte del espionaje tuvo lugar durante la Guerra Fría y que Suiza tiene una sólida reputación. “Debemos dejar claro a nuestros países socios la vigencia de nuestra neutralidad y de nuestros acuerdos”.
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Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch

domingo, 16 de febrero de 2020

Filipinas afianza su giro hacia China al socavar su alianza militar con EE UU.

El portaaviones nuclear estadounidense Ronald Reagan, fondeado en la bahía de Manila en junio de 2018. TED ALJIBE AFP VIA GETTY IMAGES
Manila anula el acuerdo que permite la presencia de tropas de EE UU en Filipinas y brinda a China la oportunidad de fortalecer su posición en la región

PALOMA ALMOGUERA
Singapur 16 FEB 2020 - 21:01 CET



El presidente filipino, Rodrigo Duterte, que desde su llegada al poder en 2016 ha proclamado su intención de acercarse a China y romper décadas de alianza militar con EE UU, ha pasado a la acción. Manila ha decidido anular el Acuerdo de Fuerzas Visitantes (VFA, por sus siglas en inglés), que permite la presencia de tropas de EE UU en Filipinas, lo que menoscaba la capacidad de defensa del archipiélago asiático y brinda a China la oportunidad de fortalecer su posición en la región, escenario de un pulso de poder entre las dos potencias mundiales.


El anuncio, comunicado el martes a la Embajada de EE UU en Manila, no fue una sorpresa. Duterte había advertido que enterraría el VFA si Washington mantenía su decisión de denegar el visado al senador Ronald dela Rosa, exjefe de la Policía Nacional y artífice de su violenta guerra contra las drogas. El presidente filipino no tolera las críticas de EE UU a su controvertida campaña, y lleva tiempo buscando socios que no se inmiscuyan tanto en sus asuntos internos.

China, y en menor medida Rusia, son sus candidatos ideales: en cuatro años, Duterte se ha reunido ocho veces con su par chino, Xi Jinping, y en octubre visitó a su “ídolo” Vladímir Putin por segunda vez. En cambio, alardea de que rechazaría una invitación a la Casa Blanca.

“Su decisión de revocar el VFA se debe en parte a su acercamiento a China, pero también hay que leerla en clave interna: es más política que estratégica”, considera Charmaine Willoughby, profesora de la Universidad de La Salle, en Manila.

Estratégica o no, la resolución de Duterte, que hasta ahora no había pasado de la retórica, ha consternado incluso a miembros de su propio Ejecutivo. La alianza militar con EE UU es la columna vertebral de la seguridad filipina, y para muchos observadores supone un contrapeso clave a la expansión naval de la segunda economía mundial en el mar de China meridional, por el que circula el 30% del comercio global y que se cree que alberga importantes yacimientos de gas y petróleo.

“La retirada del VFA merma la seguridad de Filipinas en un momento en el que China infringe activamente los derechos marítimos de este país”, asegura Malcolm Cook, del Instituto de Estudios del Sureste Asiático (Iseas). Pekín, que reclama la práctica totalidad del mar de China Meridional, lleva años construyendo islas artificiales e instalaciones militares en zonas disputadas con Filipinas, Malasia, Brunéi, Vietnam y Taiwán.

Al contrario que su predecesor, Benigno Aquino, que llevó la disputa por las islas Spratly a La Haya y ganó un fallo contra China, Duterte ha optado por relativizar el conflicto e ignorar el laudo. El presidente cree que puede obtener más acercándose a Pekín, y también a Moscú. China y Filipinas han establecido un comité intergubernamental para dirimir los asuntos del mar de China Meridional, y buscan la exploración conjunta de gas y petróleo en esas aguas. Mientras, Duterte persigue un acuerdo sobre defensa y comercio con Rusia.

Pero el mandatario filipino está jugando con fuego. La ruptura del VFA, firmado en 1998, deja a Filipinas más expuesto en caso de conflicto o crisis. Sin el pacto, cuya suspensión entrará en vigor en 180 días si no hay cambios, queda en entredicho la futura celebración de las maniobras militares conjuntas entre Filipinas y EE UU. Estos ejercicios de entrenamiento son una ocasión esencial para Filipinas de modernizar sus fuerzas armadas, mientras EE UU los aprovecha para sacar músculo militar en la región frente a China, que siempre las ha considerado una provocación.

Gracias al VFA, EE UU ha ayudado rápidamente a Filipinas en momentos de crisis: en 2013, por ejemplo, desplegó casi 8.000 militares para asistir al archipiélago tras la devastación provocada por el tifón Haiyan. Aunque las relaciones militares entre EE UU y su antigua colonia (1898-1946) siguen protegidas por el Tratado de Defensa Mutua de 1951, la ruptura del VFA hace tambalear los cimientos de la alianza militar y despierta las dudas sobre la supervivencia a corto plazo de otro acuerdo. Este pacto, firmado en 2014, permite a EE UU tener desplegados unos 250 efectivos en la isla meridional de Mindanao para combatir a fuerzas islamistas.

“Es Filipinas, no Estados Unidos, el gran perdedor de esta decisión. Y China el principal ganador”, añade Koh.

China lo sabe, y lleva años intentado fortalecer los lazos militares con el que hasta ahora ha sido el principal aliado de Washington en el sureste asiático. Pekín ha planteado la posibilidad de realizar ejercicios militares conjuntos, una oferta hasta ahora ignorada por Manila; ha ofrecido a Filipinas préstamos de bajo interés para comprar equipamiento militar; y ha invertido en la remodelación de la base aérea de Clark, entre otras iniciativas.

TRUMP RESTA IMPORTANCIA A LA DECISIÓN


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia a la decisión de Filipinas, en línea con su propósito de repatriar a los efectivos militares desplazados desde hace décadas en el exterior. Una reacción aplaudida por Rodrigo Duterte que deseó la reelección de Trump. “Es un buen mandatario, merece ser reelegido”, dijo su portavoz. Con todo, China no tiene tan fácil aumentar su influencia en Filipinas. Primero, por la diferencia de capacidad militar con EE UU. Luego, porque “aunque Duterte se esté decantando por China, el sentir popular, incluso de parte del Gobierno, es todavía mucho más proestadounidense que chino”, subraya la analista de La Salle.



El presidente filipino aún podría echarse atrás en los próximos meses, pero también podría optar por el escenario más radical: la ruptura total de la alianza militar con Estados Unidos. “Para ser coherente con su postura, todos los tratados deben terminarse”, advirtió su portavoz. Aunque Duterte no es precisamente conocido por su consistencia.

Fuente: elpais.com

sábado, 15 de febrero de 2020

Coronavirus: EEUU ordena evacuar a sus nacionales del crucero en cuarentena en Japón, con 285 contagiados a bordo.

Los pasajeros estadounidenses a bordo del 'Diamond Princess' muestran una pancarta en apoyo a Donald Trump. KYODO REUTERS
Los repatriados completarán otros 14 días de cuarentena en EEUU


El Gobierno de Estados Unidos ha dado orden de evacuación para los más de 400 pasajeros estadounidenses del crucero Diamond Princess, ahora mismo bajo cuarentena por el coronavirus en el puerto japonés de Yokohama, para que completen otros 14 días de aislamiento en su país, mientras el número de positivos a bordo ha alcanzado los 285 casos, sin contar a una oficial en cuarentena que también contrajo la enfermedad, después de que este sábado se detectaran 67 nuevos positivos.

"Estamos profundamente agradecidos con la línea de cruceros y el gobierno de Japón por trabajar con tanta diligencia para contener y controlar la propagación de la enfermedad", según un comunicado de la Embajada de EEUU.

"Sin embargo, para cumplir con las responsabilidades de nuestro gobierno con los ciudadanos estadounidenses bajo nuestras reglas y prácticas, así como para reducir la carga sobre el sistema de salud japonés, el Gobierno de EEUU recomienda, por precaución, que los ciudadanos estadounidenses desembarquen y regresen a Estados Unidos para un mayor seguimiento", según la nota recogida por el Washington Post.

El avión llegará a Japón el domingo por la noche. Los pasajeros serán examinados para detectar síntomas y luego llevados en autobús a la aeronave. "Estamos trabajando con nuestros aliados japoneses para garantizar que los pasajeros sintomáticos reciban la atención necesaria en Japón si no pueden abordar el vuelo", según la Embajada.

Hasta el momento, 285 pasajeros y tripulantes a bordo del barco han dado positivo por el virus, de las 930 personas que han sido examinadas. Había 2.666 pasajeros y 1.045 tripulantes a bordo del barco cuando fue puesto en cuarentena, pero los que tenían el virus han sido evacuados gradualmente a hospitales en todo Japón.

El crucero comenzó su cuarentena el pasado 5 de febrero y en principio debería terminar el 19, pero la certeza del plazo se ha vuelto más difusa, conforme se han expandido los nuevos casos de coronavirus a bordo, después de que se constatara la primera infección de un pasajero que desembarcó en Hong Kong.


Fuente: elmundo.es

martes, 28 de enero de 2020

Trump presenta su plan de paz para Oriente Próximo.

Donald Trump y Benjamin Netanyahu, este martes en la Casa Blanca. En vídeo, señal en directo. KOBI GIDEON/GOVERNMENT PRESS OFFICE/DPA

El llamado 'Acuerdo del siglo' nace marcado por el rechazo de los dirigientes palestinos

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha presentado este martes en la Casa Blanca el llamado Acuerdo del siglo para Oriente Próximo, un nombre grandilocuente para un plan de paz que nace herido de muerte, pese a los tres años que lleva en elaboración. En los últimos días, diferentes medios estadounidenses han avanzado que la propuesta incluye el redibujo del mapa de Cisjordania y Jerusalén y una lluvia de 50.000 millones de dólares (45.420 millones de euros) en inversiones para fomentar la prosperidad, pero eso no acaba de convencer a las autoridades palestinas.


"Hace muchos, muchos años, decenios y siglos, que buscamos la paz en Oriente Próximo. Y esta es una oportunidad", enfatizó Trump este lunes, tras recibir al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, así como a su opositor, el centrista Benny Gantz. “Es lo más cerca que hemos estado nunca de un acuerdo”, añadió el republicano.

Para Trump, la presentación de un plan tan ambicioso como este constituye una suerte de colofón a sus últimos movimientos en política exterior. En el transcurso de semanas, ha logrado que el Congreso apruebe la reformulación del acuerdo comercial con México y Canadá, ha firmado un principio de acuerdo con China para dejar atrás la guerra comercial y ha matado a un poderoso general iraní acusado por Washington de colaboración con el terrorismo, Qasem Soleimani, sin que la operación haya desembocado, al menos hoy por hoy, en una escalada bélica. Todo, en un momento más que complicado en la política nacional, en pleno impeachment por el escándalo de las presiones a Ucrania.

También a Netanyahu le ayuda, pues está acusado en tres casos de corrupción, además de la elección a la que se enfrenta el próximo mes. Este martes, el fiscal general de Israel ha solicitado el procesamiento del primer ministro por corrupción. En el Washington de Trump, ha encontrado un firme aliado, empezando por el hecho de que la persona a la que el republicano ha confiado este espinoso caso no es otro de Jared Kushner, yerno del presidente y amigo personal de Netanyahu.

Fuente: elpais.com

viernes, 10 de enero de 2020

Irán vs Estados Unidos: cómo funciona la compleja estructura de poder de la República Islámica.


Qasem Soleimani, el máximo líder militar de Irán que murió la semana pasada en un bombardeo de EE.UU. en Irak, era uno de los hombres más poderosos en un país con un estructura institucional única.

Establecido después de la Revolución Iraní, que acabó en 1979 con la monarquía para reemplazarla con una república islámica, el sistema político iraní combina elementos democráticos y teocráticos.

Si bien su organigrama institucional resulta enmarañado, al final, el grueso del poder recae en una sola figura: la del líder supremo. Pero existen otros entes y personajes que participan de la toma de decisiones.

1. El líder supremo

El papel que tiene el líder supremo en la constitución iraní se basa en las ideas del ayatolá Jomeini, el primero que ocupó este cargo y que había fungido de líder espiritual de la revolución.

Fin de las recomendaciones.

Bajo su criterio, se ubicó al líder supremo en la parte superior de la estructura de poder político.


Hasta ahora, solo dos personas han ocupado el puesto, que recaedesde 1989 en el ayatolá Alí Jamenei. Fue él quien tras el ataque que mató a Soleimani prometió una "venganza severa" que se materializó este miércoles con los bombardeos iraníes a dos bases estadounidenses en Irak, algo que para él fue "una bofetada en la cara" a Estados Unidos.

El líder supremo es el jefe de Estado y la máxima autoridad política y religiosa del país. El cargo es vitalicio.
Derechos de autor de la imagenOFICINA DE PRENSA DEL LÍDER SUPREMO DE IRÁNImage captionEl ayatolá Alí Jamenei es el líder supremo de Irán desde 1989.

Tiene como competencias nombrar puestos muy importantes que van desde eljefe del Poder Judicial, pasando por los directores de la radio y la televisión estatales, hasta los imanes que dirigen las oraciones de los viernes, tradicionales del islam.

En sus manos están los asuntos relacionados con seguridad, defensa y política exterior. Por eso, Jamenei es responsable también de designar a los comandantes de todas las fuerzas armadas, como Soleimani, además de confirmar la elección del presidente de gobierno.

Entre sus facultades de más peso también está la de elegir directamente a seis de los miembros del poderoso Consejo de Guardianes.

Pero ¿quién nombra al líder supremo? Esta tarea recae en la Asamblea de Expertos, un órgano compuesto por 88 clérigos expertos en la ley islámica que deben, en teoría, supervisar a Jamenei y que tienen la competencia de destituirlo.

Sin embargo, la Asamblea de Expertos nunca ha hecho público ningún informe sobre el desempeño del ayatolá. A esta crítica se suma la de que sus miembros se eligen cada ocho años mediante sufragio universal, pero la lista de candidatos debe ser previamente aprobada por el Consejo de Guardianes.
2. Consejo de Guardianes

El Consejo de Guardianes es el organismo más influyente que hay en Irán.

Lo conforman 12 personas: seis clérigos expertos en jurisprudencia islámica y seis juristas. Los primeros son elegidos de manera directa por el ayatolá Jamenei y los segundos son nombrados por el jefe del poder judicial, que a su vez es designado por el líder supremo.

Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionAbbas Ali Kadkhodaei es el portavoz del Consejo de Guardianes.

Cada tres años se renueva la mitad del Consejo.

Parte de sus competencias consiste en aprobar todos los proyectos de ley que salen del parlamento, pudiendo incluso vetarlos si los considera inconsistentes con la Constitución y la ley islámica.

También puede prohibir candidatos en las elecciones al parlamento, a la presidencia y a la Asamblea de Expertos.
3. El presidente

La Constitución lo describe como el segundo funcionario de mayor rango en el país. Su mandato dura cuatro años y solo puede ser renovado de manera consecutiva una vez.

Es jefe del Ejecutivo y, por tanto, responsable de garantizar el cumplimiento de las leyes.

En la práctica, sin embargo, sus facultades se ven limitadas por los clérigos y los conservadores incrustados en la estructura de poder de Irán y por la autoridad del líder supremo.

Esto comienza incluso antes de su elección: todos los candidatos presidenciales son investigados por el Consejo de Guardianes, que a lo largo de su historia ha vetado a centenares de aspirantes.

Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionHasán Rohaní es el presidente de Irán desde 2013 y su mandato, el segundo, acaba en 2021.

Hasta ahora, Mahmud Ahmadineyad (2005-2013) ha sido el único presidente iraní que no era clérigo.

El mandatario actual, Hasán Rohaní, ocupa el puesto desde 2013. Tras haber estado en un principio en lo que luego se convertiría en el bando conservador, fue gracias al apoyo de los reformistas que consiguió llegar y mantenerse como jefe de gobierno. Aunque él se considera a sí mismo un moderado.

Rohaní ha sido el presidente más atrevido a la hora de criticar el sistema iraní. Por ejemplo, recientemente le reprochó al sector más tradicionalista sus casos de corrupción y al Poder Judicial, no investigar estas tramas como es debido. Algo muy inusual para Irán, incluso para un cargo tan alto como el de presidente.

"¿Por qué no se aborda la corrupción de grandes cifras? Llevar a algunas personas [de menor rango] a los tribunales y hacer propaganda no engaña a la gente", dijo Rohaní en noviembre del año pasado, según publicó el Financial Times.

Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionMahmud Ahmadineyad ha sido el único presidente iraní que no era clérigo.

A menudo, cuando ha habido inestabilidad política en el país se ha debido a tensiones entre el líder supremo y el presidente, como ocurrió durante el mandato del ex presidente reformista Mohamed Jatami (1997-2005), cuando se reflejaron de las tensiones más profundas entre el gobierno religioso y las aspiraciones democráticas de muchos iraníes.
4. La Guardia Revolucionaria

Las Fuerzas Armadas iraníes se dividen en dos: las regulares y la Guardia Revolucionaria.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) nació poco después de la revolución de 1979 para defender el sistema de gobierno islámico que el país acababa de adoptar. Ese es su papel según la Constitución, que reserva las funciones como la defensa de fronteras y mantenimiento del orden interno para los otros militares.

El CGRI tiene sus propias divisiones de mar, tierra y aire, y supervisa armas estratégicas como los misiles balísticos. Se ha convertido en una importante fuerza militar, política y económica en Irán.

Se estima que está conformado por más de 150.000 miembros activos.

Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionEsmail Ghaani estuvo por más de 20 años a la sombra de Soleimani.

El CGRI está bajo el control del líder supremo y pese a tener unos 230.000 efectivos menos que la otra rama de las Fuerzas Armadas, es considerado la rama militar dominante en Irán y está detrás de muchas de las operaciones clave del país.


La Guardia Revolucionaria influye en otras partes de Medio Orienteproporcionando dinero, armas, tecnología, capacitación y asesoramiento a gobiernos aliados y a grupos armados a través de su brazo de operaciones en el extranjero, la Fuerza Quds.

Es precisamente a la Fuerza Quds, de la cual era comandante Soleimani, a la que Estados Unidos acusa de apoyo a grupos armados y de ser responsable de ataques en Irak y en otras partes de Medio Oriente que provocaron la muerte de cientos de militares estadounidenses y aliados suyos.

El abril del año pasado, el gobierno de Donald Trump incluyó a toda la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas extranjeras. Una decisión sin precedentes, ya que era la primera vez que EE.UU. metía en esa lista a un órgano gubernamental de otro Estado.

Soleimani fue reemplazado por Esmail Ghaani, su segundo al mando durante más de dos décadas. Ghaani ha prometido "continuar la causa del mártir Soleimani tan firmemente como antes con la ayuda de Dios" y, "a cambio de su martirio", "sacar a EE.UU. de la región".

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Fuente:bbc.com

lunes, 20 de mayo de 2019

Washington al borde de la guerra contra Irán.

Imagen: la marina de los EE.UU tomada por El Especialista en Comunicación de Masas Dan Snow: “El porta aviones estadounidense USS Abraham Lincoln en el Canal de Suez”.


Por Bill Van Auken

Pressenza, 18 de mayo, 2019.- El abrupto viaje del Secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo a Bruselas para promover las medidas de Washington contra Irán, junto con el despliegue de más activos militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, apuntan a una crisis de guerra calculada en la región por parte de Washington.

A última hora del lunes, el New York Times publicó un artículo bajo el título «La Casa Blanca revisa los planes militares contra Irán, en Ecos de la guerra de Irak». El artículo citaba como fuentes de «más de media docena de oficiales de seguridad nacional», además, informaba que en una reunión de los principales asesores de seguridad nacional del presidente Trump, la semana pasada, se había discutido sobre un plan para enviar hasta 120.000 tropas a Oriente Medio.

La chispa de un conflicto total puede venir de cualquiera de las provocaciones escenificadas, incluyendo el supuesto sabotaje de dos petroleros saudíes y otros dos barcos frente a las costas de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), según se informó el domingo.

El ministro Saudí de energía, Khalid al-Falih, subrayó que uno de los petroleros saudíes, que supuestamente sufrió daños, se dirigía a recoger petróleo Saudí para llevarlo a Estados Unidos, un detalle que aparentemente se destacó para demostrar que en el incidente estaban en juego «intereses estadounidenses».

Pompeo, el asesor de seguridad nacional John Bolton y otros funcionarios estadounidenses han prometido repetidamente tomar medidas militares «rápidas y decisivas» en defensa de los intereses estadounidenses en la región rica en petróleo. Han amenazado con desatar una fuerza «implacable» contra Irán en represalia por cualquier acción supuestamente llevada a cabo por una amplia gama de fuerzas calificadas por Washington como» apoderadas» iraníes, que van desde Hizbolá en el Líbano hasta Hamás en la Franja de Gaza palestina, pasando por los rebeldes Houthi en Yemen y varias milicias chiítas en Irak y Siria.

El supuesto sabotaje de los cuatro buques tuvo lugar en el Golfo de Omán, al este de Fujairah, un importante puerto petrolero que se encuentra aproximadamente a 85 millas al sur del punto estratégico del Estrecho de Hormuz, el cual es utilizado para transportar un tercio del petróleo por mar hacia el resto del mundo.

Funcionarios saudíes y de los Emiratos Árabes Unidos indicaron que no hubo víctimas ni derrames de hidrocarburos como resultado del supuesto sabotaje. Un vídeo publicado en Internet mostraba un agujero roto en el casco de un barco de propiedad noruega en su línea de flotación.

El momento del incidente encajaba perfectamente con la escalada de tensiones en la región por parte de Estados Unidos. Días después de la advertencia, del 9 de mayo, emitida por la Administración Marítima de los Estados Unidos (MARAD) de que los barcos comerciales, incluidos los petroleros, podrían ser el blanco de la creciente escalada hacia la guerra.

«Irán o sus representantes podrían responder atacando a los buques comerciales, incluidos los petroleros, o a los buques militares estadounidenses en el Mar Rojo, el estrecho de Bab-el-Mandeb o el Golfo Pérsico», dice la declaración del MARAD.

Los funcionarios iraníes expresaron su preocupación por el incidente. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Abbas Moussavi, calificó el incidente de «lamentable» y «preocupante» y pidió una investigación a fondo. Moussavi también advirtió a los países del Golfo Pérsico que se mantuvieran vigilantes frente al potencial «aventurerismo de jugadores extranjeros» o a cualquier «conspiración orquestada por mal intencionados» para socavar la seguridad marítima.

No ha habido una explicación clara de lo que ocurrió exactamente en el Golfo de Omán, ni por parte de los Emiratos Árabes Unidos ni de la monarquía saudí. La implicación de operaciones encubiertas destinadas a crear el pretexto para la guerra, ya sea por parte de Washington o de sus dos principales aliados regionales, Israel y la propia Arabia Saudita, que desde hace mucho tiempo han intentado llevar a los Estados Unidos a una guerra con Irán, está es una posibilidad muy real.

Una cosa es cierta. No se puede creer nada de lo que diga el gobierno de los Estados Unidos o sus servidores de propaganda en los medios de comunicación corporativos sobre la crisis en el Golfo Pérsico. Los pretextos para la guerra esta vez resultarán tan fabricados como las «armas de destrucción masiva» de Irak o las mentiras sobre un buque de guerra estadounidense atacado en el Golfo de Tonkin que se utilizaron para justificar la guerra de Vietnam.

La administración Trump ha intensificado a su vez sus operaciones militares en la región, enviando una batería de misiles Patriot al Golfo Pérsico junto con un buque de asalto anfibio de la Marina. La semana pasada llegó al Mar Rojo con un grupo de combate del portaaviones USS Abraham Lincoln, así como el desembarco de un ala de ataque de un bombardero formado por cuatro B-52 en la base aérea Al Udeid de Estados Unidos en Qatar.

El Pentágono anunció el lunes que los B-52 habían llevado a cabo su «primera misión… para defender las fuerzas e intereses estadounidenses en la región», consistente en operaciones cerca del espacio aéreo iraní.

Tal es la amenaza de guerra que incluso un reportero de la Casa Blanca cuestionó a Trump durante su comparecencia del lunes con el primer ministro de la extrema derecha de Hungría, Viktor Orbán: «¿Estás en guerra con Irán? ¿Está usted buscando un cambio de régimen allí?»

Trump no negó la amenaza de guerra que se avecinaba, declarando: «Si hacen algo, sufrirán mucho. Ya veremos qué pasa con Irán».

Subrayando la descarada imprudencia de la campaña bélica de Estados Unidos, el secretario Pompeo cambió abruptamente sus planes de viaje por segunda vez en una semana, cancelando un viaje a Moscú para volar a Bruselas y colapsando efectivamente una reunión programada de ministros de Asuntos Exteriores europeos convocados a fin de discutir su respuesta a la crisis del Golfo Pérsico.

El aumento del poderío militar estadounidense, así como el endurecimiento de las sanciones estadounidenses calificadas por la administración Trump de «presión máxima» contra Irán, están diseñados para sofocar la economía del país y reducir a cero sus exportaciones de petróleo, esto ha agudizado las tensiones entre Washington y sus antiguos aliados europeos.

Desde principios de este mes, Washington ha retirado las exenciones que habían permitido a China, Corea del Sur, Japón, India y Turquía seguir comprando petróleo a Irán, y ha impuesto una nueva ronda de sanciones destinadas a detener todas las exportaciones iraníes de hierro, acero, aluminio y cobre.

Los EE.UU. y las principales potencias europeas han estado divididas desde que Trump derogó unilateralmente el llamado acuerdo nuclear del Plan de Acción Global Conjunto (Joint Comprehensive Plan of Action, JCPOA) alcanzado entre Irán y los EE.UU., Rusia, China, Alemania, el Reino Unido y Francia. Washington reimpuso sanciones que equivalen a un estado de guerra. Los gobiernos europeos, así como el organismo de inspección nuclear de las Naciones Unidas, y el Organismo Internacional de Energía Atómica, han insistido en que Irán se ha mantenido en el cumplimiento del acuerdo, que supuestamente debía combinar límites estrictos al programa nuclear iraní con el levantamiento de las sanciones económicas.

La preocupación en la administración Trump, nunca ha sido el acuerdo nuclear, sino más bien el impulso para el cambio de régimen, es decir, la restauración de una dictadura títere respaldada por Estados Unidos en el país rico en petróleo como la del Shah.

Como dijo Bolton, uno de los arquitectos de la actual acumulación militar, un año antes de convertirse en asesor de seguridad nacional: «La política declarada de Estados Unidos debería ser el derrocamiento del régimen de los mullahs en Teherán…. El comportamiento y los objetivos del régimen no van a cambiar y, por lo tanto, la única solución es cambiar el propio régimen».

Las reuniones de Pompeo en Bruselas con la jefa de política exterior de la UE, Federica Mogherini, y los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Francia y el Reino Unido no hicieron sino subrayar las tensiones transatlánticas sobre Irán. Mogherini dijo que los representantes europeos han recalcado que la crisis del Golfo Pérsico ha producido un «momento crucial y delicado» en el que es necesario «la máxima moderación y evasión de cualquier intensificación por parte de los militares».

Dijo que los ministros europeos «siguen apoyando plenamente el acuerdo nuclear con Irán», lo que significa la normalización del comercio y la inversión. Añadió que esto incluía la «puesta en marcha» del llamado Instrumento de Apoyo al Intercambio Comercial (INSTEX), que se supone que creará un canal de pago directo no monetario con Irán para eludir las sanciones de Estados Unidos. Las transacciones a través de este intercambio, comenzarían en las próximas semanas, lo afirmó.

La semana pasada, Teherán notificó a los signatarios europeos del acuerdo que reanudaría el enriquecimiento de uranio a un grado superior en un plazo de 60 días a menos y que tomarán medidas para permitir a Irán exportar su petróleo y acceder a los mercados financieros. Las empresas y bancos europeos, que antes habían visto una oportunidad para explotar la riqueza petrolera del país, se han retirado ante las amenazas de quedar fuera del mercado estadounidense.

La oposición de las potencias europeas al impulso de Estados Unidos hacia la guerra contra Irán no se basa en la preocupación por el destino de 80 millones de iraníes, sino en la búsqueda de sus propios intereses imperialistas en la región. El conflicto expone fallas que apuntan al peligro de que un nuevo conflicto militar en el Golfo Pérsico se convierta en la antesala de una tercera guerra mundial nuclear.

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Este artículo también está disponible en: Inglés

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Traducción del inglés por Nicolás Soto
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viernes, 17 de mayo de 2019

¿Busca EE.UU. una nueva Crisis del Petróleo?



La estrategia brzezinskiniana de EE.UU. consiste en lograr la total rusodependencia energética china para en una fase posterior acabar enfrentándolas entre sí y finalmente someterlas e implementar el nuevo orden mundial bajo la égida anglo-judío-estadounidense.


La Doctrina Kissinger abogaba por la implementación del G-2 (EEUU y China) como árbitros mundiales. Así, en un artículo publicado por el New York Times, titulado “La ocasión para un nuevo orden mundial”, Kissinger considera ya a China una gran potencia (felow superpower), desaconseja el proteccionismo o tratar a China como enemigo (lo que llegaría a convertirla en verdadero enemigo) y pide que se eleven a un nuevo nivel las relaciones entre Estados Unidos y China sobre la base del concepto de destino común,( siguiendo el modelo de la relación trasatlántica tras la segunda guerra mundial), con lo que asistiríamos a la entronización de la Ruta Pacífica (América-Asia) como primer eje comercial mundial en detrimento de la Ruta atlántica (América- Europa). Sin embargo, el objetivo inequívoco del Pentágono sería la confrontación con la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001 por los Cinco de Shanghai (China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán, Tajikistán) más Uzbekistán y convertida junto con los países del ALBA e Irán en el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de Estados Unidos y Gran Bretaña.

¿Provocará la guerra comercial EEUU-China el finiquito de la globalización económica?

El retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU-Rusia tras la crisis de Ucrania y la imposición de sanciones por UE-Japón-EEUU contra Rusia marcarían el inicio del ocaso de la economía global y del libre comercio, máxime al haberse demostrado inoperante la Ronda Doha (organismo que tenía como objetivo principal de liberalizar el comercio mundial por medio de una gran negociación entre los 153 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y haber fracasado en todos sus intentos desde su creación en el 2011.Así, asistiremos al finiquito de los Tratados Comerciales transnacionales (TTIP, NAFTA y TTP) y a la implementación por las economías del Primer Mundo de medidas proteccionistas frente a los países emergentes cuyo paradigma sería el establecimiento por EEUU de medidas antidumpin contra el acero y el aluminio chinos, mediante la imposición de aranceles del 25% y del 10% respectivamente que significaron el inicio de una guerra Comercial y el retorno al Neo-Proteccionismo económico. El siguiente paso será el inicio de la Guerra de las Divisas que consistirá en una progresiva devaluación de las diferentes divisas por parte de los Bancos Centrales Mundiales, a la ruptura del sistema de paridad de las divisas internacionales y la posterior Libre fluctuación de las mismas, lo que terminará por dibujar en el horizonte del próximo quinquenio un escenario en el que se pasará de las guerras comerciales al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

¿Busca EE.UU. secar las fuentes energéticas de China?

China habría asumido el reto de construir un nuevo canal en Nicaragua (Gran Canal Interoceánico) similar al canal del istmo de Kra que tiene proyectado entre Tailandia y Birmania para sortear el estrecho de Malaca, convertido “de facto” en una vía marítima saturada y afectada por ataques de piratas e inauguró en el 2010 el gasoducto que une a China con Turkmenistán y que rodea a Rusia para evitar su total rusodependencia energética al tiempo que diversifica sus compras. Además, China estaría construyendo una extensa red portuaria, que incluiría puertos, bases y estaciones de observación en Sri Lanka, Bangladesh y Birmania y del que sería paradigma, el puerto estratégico en Pakistán, Gwadar, (la “garganta” del Golfo Pérsico), a 72 kilómetros de la frontera con Irán y a unos 400 kilómetros del más importante corredor de transporte de petróleo y muy cerca del estratégico estrecho de Ormuz.

El puerto fue construido y financiado por China y es operado por la empresa estatal China Overseas Port Holding Company (COPHC), pues la región circundante al puerto de Gwadar, contiene dos tercios de las reservas mundiales de petróleo y por allí pasa el 30 por ciento del petróleo del mundo y el 80 por ciento del que recibe China y está en la ruta más corta hacia Asia (Ruta de la Seda).Asimismo, el acuerdo chino-venezolano por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo), sería un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU.

En consecuencia, tras el golpe de mano del Ejército en Tailandia, asistiremos a sendos golpes de mano de la CIA en Venezuela y Nicaragua para defenestrar a Maduro y Ortega con el objetivo inequívoco de secar las fuentes energéticas de China, pues el objetivo confeso de EEUU sería la confrontación con la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001 por los Cinco de Shanghai (China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán, Tajikistán) más Uzbekistán y convertida junto con los países del ALBA e Irán en el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Respecto a Irak, según un artículo publicado por el New York Times, una buena parte de la producción petrolera de Irak tendría como destino China, dado que las compañías occidentales (Exxon Mobil, Shell, BP y otras serían reacias a invertir en dicho país, pues las regalías, impuestos y otros cargos cobrados en Irak suelen engullir el 90% o más de las ganancias de una empresa petrolera, mientras que las inversiones en EEUU consiguen una ganancia del 50% aunado con el hecho de que EEUU importa tan sólo el 3% de sus necesidades petrolíferas de Iraq. Así, el Gobierno de Al Maliki firmó en 2008 un acuerdo con China cifrado en 3.000 millones de dólares, mediante el cual la firma estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) obtuvo los derechos de explotación durante 23 años del campo petrólifero de Al Ahdab (el mayor yacimiento abierto en Irak durante las dos últimas décadas con una producción estimada de 25.000 barriles diarios) recibiendo de parte china la condonación del 80 por ciento de la deuda heredada de la época de Sadam Hussein, estimada en unos 8.500 millones de dólares por lo que asistiremos al sabotaje por comandos de Israel y EEUU de grandes campos petrolíferos como el citado de Al Ahdab que serán atribuidos al Estado Islámico.

Irán, la bestia negra de Israel

El ex-Consejero de Seguridad Nacional del presidente Carter, Zbigniew Brzezinski en un discurso ante al Consejo Nacional Irano-estadounidense (NIAC), afirmó que “creo que los EE.UU. tiene derecho a decidir su propia política de seguridad nacional y no seguir cual mula estúpida lo que hagan los israelíes”. Además, Brzezinski, estaría enfrentado con los lobbys neocon republicano y judío de EEUU y con su habitual mordacidad habría desacreditado la miopía geoestratégica de ambos grupos de presión al afirmar que “están tan obsesionados con Israel, el Golfo Pérsico, Irak e Irán que han perdido de vista el cuadro global: la verdadera potencia en el mundo es Rusia y China, los únicos países con una verdadera capacidad de resistir a Estados Unidos e Inglaterra y sobre los cuales tendrían que fijar su atención”.

Nos encontraríamos pues en un momento crucial para definir el futuro mediato de Oriente Próximo y Medio (Oriente PROME), pues tras la llegada de Donald Trump de la Casa Blanca estaría aumentando la presión del lobby pro-israelí de EEUU ( AIPAC) para proceder a la desestabilización de Irán por métodos expeditivos, momento que será utilizado por EEUU, Gran Bretaña e Israel para proceder a rediseñar la cartografía del puzzle inconexo formado por dichos países y así lograr unas fronteras estratégicamente ventajosas para Israel, siguiendo el plan orquestado hace 60 años de forma conjunta por los gobiernos de Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel y que contaría con el respaldo de los principales aliados occidentales.

Así, tras la aprobación por el Congreso y Senado de EEUU de una declaración preparada por el senador republicano Lindsey Graham y el democráta Robert Menéndez que señala con rotundidad que “si Israel se ve obligado a defenderse y emprender una acción (contra Irán), EEUU estará a su lado para apoyarlo de forma militar y diplomáticamente”, con la Administración Trump asistiremos al aumento de la presión del lobby pro-israelí de EEUU (AIPAC) para proceder a la desestabilización de Irán por métodos expeditivos.

En una primera fase de dicho plan, el Senado de EE.UU. renovó de forma unánime hasta el 2.026 la Ley de Sanciones contra Irán (ISA por sus siglas en inglés) y tras el lanzamiento de un nuevo misil balístico por Irán, Trump amplió las sanciones contra varias empresas iraníes relacionadas con los misiles balísticos sin violar el Acuerdo Nuclear firmado entre el G+5 e Irán en 2.015 , conocido como Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA por sus siglas en inglés) y que tan sólo serían fuegos de artificio para distraer la atención del maquiavélico Plan esbozado por la Alianza anglo-judía en 1960 que incluiría del balcanización de Irán. Así, EEUU e Israel habrían empezado a teledirigir al DAESH para mediante atentados mediáticos y selectivos desestabilizar el régimen del Líder Supremo, ayatollah Ali Khamenei y cuyo primer paradigma sería el reciente doble atentado en el corazón de Teherán. Dicha guerra será un nuevo episodio local que se enmarcaría en el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría EEUU-Rusia e involucrará a ambas superpotencias teniendo como colabores necesarios a las potencias regionales (Israel, Egipto, Arabia Saudí e Irán), abarcando el espacio geográfico que se extiende desde el arco mediterráneo (Libia , Siria y Líbano) hasta Yemen y Somalia y teniendo a Irak como epicentro ( rememorando la Guerra de Vietnam con Lindon B. Johnson (1963-1.969).

¿Busca EE.UU. una nueva Crisis del Petróleo?

En una entrevista a Brzezinski realizada por Gerald Posner en The Daily Beast (18 de septiembre de 2009) afirmó que “una colisión estadounidense-iraní tendría efectos desastrosos para Estados Unidos y China, mientras Rusia emergería como el gran triunfador, pues el previsible cierre del Estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico donde atraviesa el transporte de petróleo destinado al noreste asiático (China, Japón y Sur-Corea), Europa y Estados Unidos, elevaría el precio del oro negro a niveles estratosféricos y tendría severas repercusiones en la economía global, pasando a ser la UE totalmente crudodependentiente de Rusia”.

Para evitarlo, la Administración Trump intentará sustituir la rusodependencia energética europea (30% del gas que importa la UE procede de Rusa) por la frackingdependencia, inundando el mercado europeo con el GNL, gas natural frackeado en EEUU y transportado mediante buques gaseros para hundir los precios del gas ruso. Otro objetivo sería impulsar la utilización de la técnica del fracking en todos los países de la Europa Oriental, el llamado “arco del fracking europeo” que se extendería desde los Países Bálticos hasta la Ucrania europea, pasando por Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria y que dependerá de la tecnología de empresas estadounidenses como Chevron o Shell.

Respecto al estrecho de Ormuz, según estimaciones de la AIE (Agencia Internacional de la Energía), 13,4 millones de barriles por día (bpd) de crudo pasarían a través del estrecho canal en buques petroleros, (lo que representaría el 30 % del suministro de crudo que se comercializa mundialmente), y en el supuesto de verse bloqueado, dicho cierre del tráfico naval por mimetismo se extendería al paso del Canal de Suez . Dicho Canal es considerado como uno de los puntos más importantes para el comercio mundial ya que transporta 2,6 millones de barriles de crudo al día (lo que representa casi 3% de la demanda mundial diaria de petróleo) y asimismo es una ruta relevante para el gas natural licuado (GNL), pues cerca de 13% de la producción mundial de dicho gas transita por ella y su hipotético cierre provocaría la interrupción del suministro de alrededor de 2,6 millones de barriles diarios y al Golfo de Adén que conecta a través del Canal de Suez el Océano Índico con el Mar Mediterráneo y con un tránsito de más de 18.000 buques. Todo ello conllevará un peligroso incremento de los precios del crudo (rondando los 100 $) que dará lugar a unas tasas de inflación desbocadas, incrementos del precio del dinero por parte del Banco Popular de China (BPC) y la asfixia económica de incontables empresasdentro de la estrategia brzezinskiniana de lograr la total rusodependencia energética china para en una fase posterior acabar enfrentándolas entre sí y finalmente someterlas e implementar el nuevo orden mundial bajo la égida anglo-judío-estadounidense.

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ-Analista

martes, 23 de abril de 2019

Estados Unidos: Organizaciones paramilitares realizan detenciones ilegales de inmigrantes.


Por Insurgente

La organización no gubernamental Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) denunció este viernes que un grupo de civiles armados de EE.UU realizan detenciones ilegales a inmigrantes.

Se trata de una organización autodenominada Patriotas Constitucionales Unidos, la cual hace dos días “arrestó a casi 300 personas que buscaban seguridad en Nuevo México”, alertó ACLU. Desde entonces, el grupo armado parecer haber detenido ilegalmente a más inmigrantes.

La denuncia está sustentada en los propios videos y fotografías que publica Patriotas Constitucionales Unidos. Además, el portavoz del grupo Jim Benvie, en declaraciones al New York Times, defendió las detenciones ilegales: “Estamos aquí para apoyar a la Patrulla Fronteriza y mostrarle a la ciudadanía la realidad de la frontera”.

“La administración Trump ha alentado a los nacionalistas blancos a violar flagrantemente la ley. Esto no tiene lugar en nuestro país, no podemos permitir que civiles armados secuestren y detengan a personas que buscan asilo. ACLU insta a la gobernadora a investigar inmediatamente”, enfatizó ACLU.

Por su parte, el portavoz de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU., Carlos Díaz, dijo que “no respalda a los grupos privados ni a las organizaciones que toman los asuntos de cumplimiento de la ley por sus propias manos”.

Asimismo, la gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, calificó como “inaceptable” que las familias inmigrantes “puedan ser amenazadas de cualquier forma cuando llegan a la frontera”.

jueves, 28 de febrero de 2019

EEUU: el vasto, estúpido e inútil muro con México.


Greg Grandin

En un cuento publicado en 1950, “El Muro y los Libros”, Jorge Luis Borges habla del emperador Shih Huang Ti, quien ordenó la construcción de la Gran Muralla China y la quema de todos los libros de su reino. Es Borges, así que cada razón que da para estos dos deseos aparentemente contradictorios – crear y destruir – va seguida de otra explicación que anula la primera.

Borges finalmente se conforma con la idea de que tanto el edificio como el incendio fueron impulsados por el deseo del emperador de “detener la muerte”. Shih Huang Ti, al menos según Borges, vivía aterrorizado por la mortalidad, prohibiendo que la palabra “muerte” se pronunciara en su presencia y buscando desesperadamente un elixir de juventud.

Tal vez, supuso Borges, Shih Huang Ti ordenó que se construyera el muro para preservar su reino para la eternidad, y ordenó que se quemara el libro para suprimir la idea de que nada dura para la eternidad. Porque si la historia contenida en los libros enseña algo, es que nuestro tiempo en la tierra es efímero. Aparentemente, al menos según Borges, el emperador sentenciaba a cualquiera que intentara salvar un libro a toda una vida de trabajos forzados en su pared.

” Quizás el muro era una metáfora”, escribe Borges, ya que su construcción “condenaba a quienes adoraban el pasado a una tarea tan vasta, tan estúpida e inútil como el propio pasado”.

En cuanto a Estados Unidos, aunque desde principios del siglo XX se habían levantado barreras físicas de uno u otro tipo a lo largo de su frontera con México – en su mayoría alambres de púas y cercas -, la idea de un “muro”, como una llamada chauvinista a las armas no ganó terreno hasta después de que el país perdiera su guerra en Vietnam. En esa guerra, el Secretario de Defensa Robert McNamara, con la esperanza de evitar que las fuerzas de Vietnam del Norte se infiltraran en Vietnam del Sur, gastó millones en doscientos mil carretes de alambre de púas y cinco millones de postes de cercas, con la intención de construir una “barrera” – la “Línea McNamara”, como se la conocía – que corría desde el Mar de China del Sur hasta Laos. Esa línea falló, ya que sus postes y torres de vigilancia se quemaron tan rápido como se pudieron construir.

En esa época, los activistas de derecha empezaron a pedir que se construyera un “muro” a lo largo de la frontera. El biólogo Garrett Hardin, profesor titular de la Universidad de California, Santa Bárbara, fue uno de los primeros en pedir tal barrera. “Podríamos construir un muro, literalmente”, escribió Hardin en un ensayo de 1977 titulado “Población e inmigración: Compasión o Responsabilidad” publicado en El Ecologista. Hardin fue uno de los primeros exponentes de lo que hoy en día se llama “realismo racial”, la idea de que un mundo de recursos limitados y tasas de natalidad de blancos en declive requiere fronteras endurecidas.

El editorial de 1971 de Hardin en Science, titulado “The Survival of Nations and Civilizations” (La supervivencia de las naciones y las civilizaciones), defiende este punto de vista:


¿Puede un gobierno de hombres persuadir a las mujeres de que es su deber patriótico emular a los conejos? ¿O forzarlas? Si renunciamos a la conquista y al sobrecrecimiento, nuestra supervivencia en un mundo competitivo depende de qué tipo de mundo sea: Un Mundo, o un mundo de territorios nacionales. Si el mundo es un gran bien común, en el que todos los alimentos se comparten por igual, entonces estamos perdidos. Aquellos que se reproducen más rápido reemplazarán al resto. […] En un mundo que no es perfecto, la asignación de derechos basada en el territorio debe ser defendida si se quiere evitar una raza reproductora en ruinas. Es poco probable que la civilización y la dignidad puedan sobrevivir en todas partes; pero mejor en unos pocos lugares que en ninguno.

Hardin describiría su posición como “ética de los botes salvavidas”, la idea de que los remos deben ser usados no solo como remos sino también como armas, para ahuyentar a otros que intentan subir al bote. Más tarde abogaría por la “ciencia de la raza” de The Bell Curve.

En las décadas siguientes, el chauvinismo anti inmigrante se apoderó del movimiento conservador y del Partido Republicano, y los intelectuales de derecha construyeron una biblioteca de manifiestos de continuación de la sombría visión del mundo de Hardin – desde La bomba de Tiempo de la Inmigración de Palmer Stacy y Wayne Lutton, publicada en 1985, hasta, cinco años más tarde, El Camino al Suicidio Nacional de Lawrence Auster – que se construyeron con base en los argumentos de Hardin.

Algunas de las primeras publicaciones surgieron de la literatura posterior a Vietnam sobre los “límites del crecimiento” – la idea de que la sociedad de consumo masivo se estaba agotando – y revelan una superposición entre las preocupaciones de los ambientalistas, los controladores de la población (con una obsesión especial por las altas tasas de fecundidad mexicanas), los defensores del idioma inglés y los chauvinistas anti inmigrantes. Hardin es un ejemplo de esta superposición, al igual que John Tanton, quien en la década de 1970 escribió un ensayo argumentando a favor de la eugenesia y ayudó a fundar la chauvinista Federación para la Reforma Migratoria Americana.

Como lo es el novelista y ecologista Edward Abbey, autor de The Monkey Wrench Gang (La banda de la tenaza), quien ya expresó su preocupación por el crecimiento de la población, las crecientes tasas de natalidad de las personas de color y la “latinización” de los Estados Unidos cuando en 1981 pidió la creación de una “barrera física” y la expansión de la patrulla fronteriza para incluir hasta veinte mil agentes (un número que se consideraba una propuesta radical en ese momento, pero que hoy en día es solo cerca de la mitad de los agentes que trabajan para la Patrulla Fronteriza y el Servicio de Inmigración y Aduanas combinados).

“Estas son proposiciones duras, incluso crueles”, dijo Abbey, en una carta a la New York Review of Books. Pero, haciéndose eco de la ética de los botes salvavidas de Hardin, escribió que “el barco americano está lleno, si no sobrecargado; no podemos permitirnos más inmigración masiva. El público estadounidense es consciente de esta verdad aunque nuestros “líderes” prefieran intentar ignorarla. Sabemos lo que no reconocerán”.

Los ambientalistas, tanto convencionales como radicales, se alejaron de vincular su crítica social a los problemas de inmigración. Sin embargo, mientras lo hacían, el chauvinismo se convirtió en un asunto bipartidista.

Por un lado, comenzó a penetrar profundamente en el Partido Republicano. Patrick Buchanan fue el que más popularizó la idea de una barrera en la frontera sur en su oposición a la nominación de George H. W. Bush en 1992. Buchanan llevó a cabo una campaña inesperadamente fuerte, pidiendo que se construyera un muro o una zanja – una “trinchera de Buchanan”, como él dijo – a lo largo de la frontera México-Estados Unidos y que se enmendara la Constitución para que los hijos de los inmigrantes nacidos en el país no pudieran reivindicar la ciudadanía.

Bush ganó la nominación, pero Buchanan logró insertar en la plataforma republicana un compromiso para construir una “estructura” en la frontera. Dos años después, los republicanos de California defendieron la exitosa Proposición 187, que negaba servicios sociales a los residentes indocumentados.

Pero, por otro lado, los años 90 fueron los años del alto Clintonismo. Así que mientras los republicanos discutían formas de quitarles la ciudadanía a los “bebés ancla”, aprobar leyes de uso exclusivo del inglés en operaciones oficiales del gobierno, sacar a los niños indocumentados de las escuelas públicas y negarles el acceso a los hospitales públicos, Bill Clinton usó este extremismo para sonar moderado al mismo tiempo que presionaba su propia línea dura. “Todos los estadounidenses”, dijo en su discurso sobre el Estado de la Unión de 1995, deberían estar “justamente perturbados por el gran número de extranjeros ilegales que entran en nuestro país”.

Prometiendo “acelerar la deportación de los extranjeros ilegales que son arrestados por delitos”, Clinton firmó una serie de proyectos de ley sobre delitos, terrorismo e inmigración extremadamente punitivos, que crearon el régimen de deportación que existe hoy en día. Estas leyes cerraron varias vías para que los migrantes obtuvieran estatus legal, eliminaron la revisión judicial y requirieron detención sin fianza. Esencialmente, toda la burocracia de inmigración – sus agentes, tribunales y centros de detención – estaba ahora orientada a acelerar las deportaciones, cuyo número se disparó tremendamente. Los migrantes, incluidos los que tienen residencia legal, pueden ser deportados por cualquier infracción, incluidos los delitos menores, incluso si la transgresión se cometió décadas antes o si el asunto ya se ha resuelto en los tribunales.

La Casa Blanca consideró que esta campaña contra los inmigrantes se basaba en los diversos proyectos de ley de Clinton sobre la delincuencia, que habían recortado la ventaja republicana en cuestiones de “orden público”. Su asesor Rahm Emanuel, en un memorándum de política de 1996, le instó a centrarse en los migrantes en el “lugar de trabajo”, con el fin de establecer el objetivo de que ciertas industrias “estén libres de inmigrantes ilegales” y lograr “deportaciones récord de extranjeros criminales”. “Esto es genial”, escribió Clinton en el margen del memorándum.

Incluso la legislación que Clinton firmó puso fin a la asistencia social dirigida a los inmigrantes indocumentados, prohibiéndoles recibir muchos servicios sociales y prohibiendo que las jurisdicciones locales ofrezcan “santuario” a los residentes indocumentados.

Pero la jugada de Clinton para el voto chauvinista solo podía llegar hasta cierto punto. No solo los ambientalistas, sino también el movimiento laboral se estaba alejando de un enfoque anterior sobre la migración, mientras que los votantes latinos crecían en importancia.

Los republicanos, por otro lado, se comprometieron con una estrategia de supresión de votantes. Para ello se basó en un cálculo mundano: California, cuna de los conservadores modernos, no había votado por un presidente republicano desde que lo hizo por George H. W. Bush en 1988. Si el registro, la participación y las tendencias de preferencia de votantes continuaran como hasta entonces, los republicanos, temían algunos, empezarían a perder Texas, Arizona y Florida, junto con su condición de organización política a nivel nacional.

Del mismo modo, después de la reelección de Barack Obama en 2012, muchos conservadores llegaron a la conclusión de que ni los temas de la cuña cultural ni el seguir con algún tipo de reforma migratoria (basada en la Ley de Inmigración y Control de Ronald Reagan de 1986, que proporcionó un camino hacia la ciudadanía para unos tres millones de residentes indocumentados) necesariamente ayudarían al Partido Republicano en lo que se refiere a los votantes latinos.

Los votantes latinos no son leales a los demócratas por la promesa de una reforma migratoria, escribió Heather MacDonald, de la revista National Review, sino porque valoran “una red de seguridad más generosa, una fuerte intervención del gobierno en la economía y una tributación progresiva”.

En el American Enterprise Institute, Charles Murray estuvo de acuerdo en que los latinos no eran intrínsecamente conservadores. No son más religiosos que otros grupos, señaló Murray, ni más homofóbicos, y se oponen al aborto solo marginalmente más que la población en general (aunque Murray sí dijo que los trabajadores latinos que tienden a su lado parecen ser “trabajadores duros y competentes”, lo que él consideraba como sinónimo de conservador).

Sólo el hecho de que muchos walmarts latinoamericanos estén sindicalizados debería poner fin a uno de los clichés favoritos de Ronald Reagan, que los estrategas republicanos, hasta hace poco, gustaban repetir como un mantra reconfortante: que los latinos eran republicanos que aún no lo sabían. Una creciente comprensión de que muchos inmigrantes latinos eran de hecho socialdemócratas ayudó a inclinar la balanza del poder dentro del Partido Republicano hacia las fuerzas de lo que ahora se llama Trumpismo.

Tras la catastrófica presidencia de George W. Bush, los conservadores del movimiento, atados por su propio exceso ideológico y sintiendo que estaban perdiendo una guerra cultural más amplia, se aferraron a la demonización de los migrantes como una forma de explicar los reveses sin tener que recurrir a la moderación. Activistas, pensadores y políticos de derecha responsabilizaron a la Ley de Inmigración y Control de Reagan no solo por la toma demócrata de California, sino también por la elección de Barack Obama en 2008 y la reelección en 2012.

De acuerdo con esta línea de pensamiento, la amnistía de Reagan agregó (como resultado que los ciudadanos naturalizados pueden patrocinar a otros miembros de la familia para obtener la ciudadanía) quince millones de nuevos ciudadanos a las listas de votantes. Steve King, el principal ideólogo chauvinista de los republicanos en la Cámara, dijo que este supuesto aumento “provocó la elección de Barack Obama”.

Antes de las elecciones de 2016, la mayoría de los republicanos creían que millones de “inmigrantes ilegales” habían votado en 2008 y 2012 y planeaban hacerlo de nuevo en 2016. No hay evidencia que apoye ninguna de estas afirmaciones, sin embargo, tales argumentos justifican los esfuerzos continuos para suprimir el voto de inmigrantes, refugiados y sus descendientes. Más recientemente, Tucker Carlson, de Fox, utilizó ese argumento para minimizar la importancia de la interferencia rusa en la política interna de Estados Unidos, acusando a México de “interferir rutinariamente en nuestras elecciones al empacar a nuestro electorado”.

A un paso de enfrentarse a una Cámara liderada por el Partido Demócrata, asediado por la multiplicación de las investigaciones criminales a nivel federal y estatal, y derribado por el descenso de los números de las encuestas, Donald Trump ahora está apostando su presidencia en el muro, cerrando el gobierno hasta que consiga algo que él puede llamar a un triunfo. Esto, también, parece un cálculo mundano, que mientras sus oponentes permanezcan divididos, él puede permanecer a flote movilizando al alrededor del 30 por ciento del país que piensa que tenemos que tapiar la frontera sur.

“Su presidencia ha terminado si no construye el muro”, dijo recientemente, al periodista de Nueva York Mattathias Schwartz, Steve Bannon, ex asesor de Trump y quizás el realista de la raza más famoso del país. “Él lo sabe.”

Bannon continuó diciendo que Trump necesita crear hechos sobre el terreno:


O tienes una crisis o no la tienes… Si es una crisis, actúa como tal. Que se declare una emergencia de seguridad nacional en la frontera sur. Despliega tropas no para ayudar a la Patrulla Fronteriza sino para reemplazarlas, entonces traes al Cuerpo de Ingenieros del Ejército para construir la muralla. Saca las retroexcavadoras y empieza a cavar. Los demócratas, los republicanos del establishment, los medios de comunicación, tal vez los tribunales, todos se vuelven locos. Todo el mundo lo combate. Pero tú eres Trump, y finalmente estás construyendo un maldito muro.

Aun así, hay un exceso en el odio que Trump aprovecha y que no puede ser explicado por la machtpolitik de su estilo, ni por los recientes informes que dicen que la “pared” era simplemente un dispositivo mnemónico para mantener la corta atención de Trump centrada en un tema de conversación. Las promesas de construir el muro canalizan corrientes psíquicas que se encuentran en lo más profundo de la cultura estadounidense, y ahora parecen ser lo único que unifica a los partidarios de Trump, y dirige su odio hacia un pueblo que representa en gran medida los ideales que ellos afirman valorar.

En todo Estados Unidos, los latinos han revitalizado los barrios y poblado los centros urbanos, han abierto tiendas y han inyectado dinero en pequeñas empresas establecidas. La América de los centros comerciales sería aún más árida si no fuera por los mexicanos y centroamericanos que han convertido tiendas vacías en taquerías, carnicerías, pupuserías y otras empresas. Incluso Charles Murray dice que tienen una buena ética de trabajo. Es como si, al forzar a los latinos a la sombra, la derecha quisiera acelerar el camino hacia la muerte, y terminar el vaciamiento iniciado hace años con el ascenso de la globalización corporativa.

Al mismo tiempo, sin embargo, y volviendo a Borges, el odio parece sintomático del terror a la mortalidad, del tipo que el escritor argentino atribuyó a Shih Huang Ti. En pocas palabras, la dependencia de Estados Unidos del trabajo de los inmigrantes confirma la base social de la existencia y, por lo tanto, la legitimidad de los derechos sociales y la socialdemocracia. Y en una cultura política que considera sacrosantos los derechos individuales, los derechos sociales son algo más vil que la herejía. Implican límites, y los límites significan la muerte, la extinción de la única premisa americana de que todo – que se trata del actual arreglo racialmente segregado de distribución de la riqueza, extraído y producido en un mundo que está al borde del colapso – va a continuar para siempre.

colaborador de TomDispatch, autor de Fordlandia: The Rise and Fall of Henry Ford´s Lost Jungle City y próximamente de Empire of Necessity: Slavery, Freedom and Deception in the New World.