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miércoles, 1 de mayo de 2019

Teólogos desde la vida y discípulos del pueblo santo de Dios.

"Los teólogos tienen que imitar a Francisco y fajarse en la arena de los medios de comunicación de masas. No escapar de ellos, sino buscarlos"


"Sin revanchas, pretenden darle la vuelta a la tortilla teológica tanto tiempo dominada, sin admitir pluralismo alguno, por parte de Ratzinger y de su nutrida escuela"


"El pueblo huele autenticidad en Francisco, pero el funcionariado clerical, la casta farisaica, le impide degustar a Papadios y aspirar el perfume de la nueva primavera evangélica"





Tuve la fortuna de compartir cuatro intensos días en Puebla (México) con 45 teólogas y teólogos de América Latina, USA, Quebec y España, reunidos en el Tercer Encuentro Iberoamericano de Teología. Una experiencia de profunda comunión, de gran profundidad intelectual y humana, en un ambiente de cordialidad y amistad, de intercambio y de unidad en la diversidad.

Un encuentro que fue posible, gracias a la generosidad de dos universidades jesuitas: El Boston College, que corrió con los gastos del viaje y la Universidad Iberoamericana de Puebla, que costeó la estancia de los participantes y puso a su disposición sus instalaciones. En un espléndido ejercicio de comunión de bienes.



Un Encuentro que hicieron posible un equipo motor, integrado por el teólogo laico venezolano, Rafael Luciani; el teólogo argentino Carlos Maria Galli, y el argentino-chileno, Carlos Schickendantz. ¡Excelente trabajo de los tres!

Este grupo iberoamericano de Teología está integrado por mujeres y hombres con mochilas cargadas de vida entregada en los surcos del pueblo. No son académicos al uso, aunque también tengan estudios, doctorados y muchos y sesudos libros publicados.

No son teólogos de gabinete ni de escritorio, sino de los que van a la reflexión desde la vida compartida con todo tipo de comunidades y, especialmente, con los más pobres. Por poner solo dos ejemplos. El jesuita Pedro Trigo lleva más de 40 años viviendo en una chacra, con su comunidad, en uno de los barrios más humildes de Caracas. O Rafael Luciani, que da clases en la Andrés Bello de Caracas y en el Boston College, pero sigue compartiendo su vida en una sencilla comunidad de base.


Agenor



Desde ahí, desde las alegrías compartidas y desde las lágrimas amasadas al ritmo de los días, teorizan, pero enraizados en su medio. Laicos, como Alejandro Ortiz, de la Ibero de Puebla; consagradas como la teresiana Consuelo Vélez; curas como el quebequense Gilles Routhier o el brasileño Agenor Brighenti.

Vienen de Latinoamérica, como los chilenos Gidi o Schickendantz, el argentino Galli o el mexicano Carlos Mendoza, o de la USA hispana, como Ospina o Valiente, entre otros. El grupo cuenta, desde sus inicios, con la presencia de dos obispos, el cardenal de Caracas, Baltazar Porras, y el vicepresidente del episcopado venezolano y obispo de La Guaira, Rafael Biord.

Las sesiones, apretadas, con ponencias bien trabadas y diálogos posteriores siempre respetuosos, pero críticos e incisivos. Sin dárselas de nada, sueltan auténticas perlas teológicas y pastorales, con serenidad, apertura y hasta sentido del humor.

Casi todos han sufrido ataques, persecuciones y, sobre todo, ninguneos por parte del establishment teológico y de muchos jerarcas de la Iglesia. Han estado más o menos asfixiados durante los pontificados de Wojtyla-Ratzinger y, ahora, respiran aliviados y a pleno pulmón los vientos de aggiornamento y renovación por lo que han luchado durante toda su vida. Sin cambiar de chaqueta, sin acomodarse ni ceder al chantaje de la buena vida o del reconocimiento académico y eclesiástico.


Gilles Routhier



Espoleados por los nuevos vientos de la primavera de Francisco, quieren echarle su cuarto a espadas y contribuir a su florecimiento. Sin revanchas, pretenden darle la vuelta a la tortilla teológica tanto tiempo dominada, sin admitir pluralismo alguno, por parte de Ratzinger y de su nutrida escuela.

Pertenecen a la misma galaxia comprometida o progresista, pero militan en diferentes modelos teológicos. Desde la Teología de la Liberación a la Teología del Pueblo, pasando por la Teología hispana estadounidense, la Teología feminista o la Teología de la Liberación de tercera generación.

Francisco quiere cambiar la Iglesia, única manera de hacerla creíble, y para eso necesita desmontar la doctrina farisaica que agarrota a la institución. Cambiar el catecismo y el derecho canónico por el Evangelio.


Más aún, necesita que ese cristianismo revivificado cale en las élites teológicas y clericales y empape a las bases creyentes.

El pueblo huele autenticidad en Francisco, pero el funcionariado clerical, la casta farisaica, le impide degustar a Papadios y aspirar el perfume de la nueva primavera evangélica. Por eso, los teólogos de Francisco tienen, a mi juicio, dos tareas urgentes y casi sobrehumanas. La primera es en su propia casa, para ganarle la partida a la élite teológica que ha reinado desde el final de Pablo VI hasta la llegada de Francisco. Lo coparon todo, lo controlaron todo y hasta consiguieron congelar el Concilio.


Porras



La doctrina sin corazón reina en el Catecismo y en el Código y, desde esas tablas de la ley permea toda el andamiaje clerical, que formatea la mente de los curas y de los seminaristas (y del pueblo) en la religión de la culpa, del pecado y del poder sobre las conciencias.

Y una institución tan clericalizada como la Iglesia no puede cambiar, si no cambia su clero o si el pueblo no da la espalda a los clérigos de la ley para volver a los ministerios del servicio a la comunidad.

La partida se juega, pues, en las élites y en las bases.


¿Serán capaces los teólogos del pueblo, alentados por Francisco, de imponer a sus colegas conservadores, que tienen su referente en el Papa emérito, la nueva visión teológica?

Para que tenga éxito esta campaña evangélica, la lucha hacia adentro debe extenderse a otro frente: el pueblo. La nieve tiene que bajar de la montaña y derretirse en el valle. Los creyentes deben saber qué es lo que está pasando y que partida de ajedrez se está jugando en las élites eclesiales. Para eso, los teólogos y los clérigos comprometidos con el nuevo modelo eclesial tienen que llegar con sus nuevos mensajes a la gente. El Papa, por muy Papa que sea, no puede hacerlo todo solo. El rey necesita peones, torres, caballos y alfiles.


Papa de la primavera



Los cuadros comprometidos tienen que salir del jardín de la sacristía. Tienen que dejar de pescar en pecera y de convencer a los convencidos. Harta de la doctrina de bronce, la gente se ha ido de la Iglesia, sin dar portazos, hacia la indiferencia: el cisma silencioso. Solo está esperando que alguien les comunique la buena nueva de Jesús, que puede seguir dando sentido a sus vidas, como la dio a tantos miles de millones a lo largo de la Historia.

Para conectar de nuevo con la gente, teólogos y clérigos tienen que imitar a Francisco y fajarse en la arena de los medios de comunicación de masas. No escapar de los medios, sino buscarlos. De buena fe, sin hacer trampas, respetando sus leyes y su dinámica interna, ocupando espacios mediáticos. Como lo han hecho todas las demás élites: políticas, judiciales, económicas, culturales, filosóficas...

Los teólogos están preparados, saben comunicar, son expertos en retórica, tienen un caudal de argumentos acumulados durante siglos y, lo más importante, no van de farol, no buscan sus intereses, no venden mercancía averiada, sino el mensaje de Jesús, que los siglos han probado que es uno de los caminos de sentido.

Solo así, urgiendo a los medios de Iglesia que les hagan hueco y se dediquen a defender la primavera de Francisco (y no a la derecha neoliberal), y fajándose en los ajenos, podrán llegar a la gente y volver a seducirla. Marcar agenda. ¿Marketing? No. Misión. Id por todo el mundo...

viernes, 23 de marzo de 2018

Más de 663 millones de personas viven sin suministro de agua potable

Más de 200 millones de personas carecen de acceso a agua potable / FOTO: UNICEF

El 40 por ciento de la población mundial es afectada por la escasez de agua, el 80 por ciento de las aguas residuales se vierten sin tratamiento al medio ambiente y más del 90 por ciento de los desastres están relacionados con el líquido vital. Las cifras fueron advertidas por la ONU en el marco del Día Internacional del Agua.

Servindi, 23 de marzo, 2018.-“En la actualidad más de 663 millones de personas viven sin suministros de agua potable cerca de su hogar”, advierte la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el marco del Día Internacional del Agua, que se celebra cada 22 de marzo.

Esta situación, según detalla la ONU, obliga a las personas a pasar horas haciendo colas o trasladándose a fuentes lejanas y enfrentar los problemas de salud como consecuencia del agua contaminada que consumen.

Además del 40 por ciento de la población mundial afectada por la escasez de agua, el 80 por ciento de las aguas residuales se vierten sin tratamiento al medio ambiente y más del 90 por ciento de los desastres están relacionados con el líquido vital.

De acuerdo con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para el año 2050, por lo menos una de cuatro personas vivirá en un país donde la falta de agua dulce será crónica o recurrente, lo que podría incrementar el riesgo de las disputas no solo entre comunidades, sino también entre naciones.

“Hasta ahora, históricamente, el agua ha demostrado ser un catalizador para la cooperación, no para el conflicto. Pero no podemos dar por sentados ni la paz ni nuestros preciosos y frágiles recursos hídricos”, sostuvo Guterres.

Durante el lanzamiento de la Década de Acción del Agua, el titular de la ONU hizo un llamado para que se actúe en materia de agua, saneamiento e higiene, ya que más de 200 millones de personas carecen de acceso a agua potable y más de 4 mil 500 millones carecen de saneamiento adecuados.

Asimismo, Guterres sostiene que, a pesar de que se cuenta con tecnologías para mejorar la forma de administración de agua, son inaccesibles para quienes más lo necesitan.

“Por ejemplo, las mujeres y las niñas de los países de bajos ingresos gastan alrededor de 40.000 millones de horas al año en la recolección de agua. Eso es el equivalente al esfuerzo anual de toda la fuerza de trabajo de un país como Francia”, advierte el secretario general.
La Década del Agua

La Década de Acción del Agua, que inicia el 22 de marzo del 2018 y finaliza el 22 de marzo del 2028, se crea con la finalidad de encaminar las iniciativas para enfrentar los desafíos relacionados con los recursos hídricos y enfatizar en el desarrollo sostenible y una mejor gestión del agua.

De esta manera, durante el decenio se trabajará en el logro de los objetivos sociales, económicos, ambientales, ejecutar proyectos que se relacionen con dichos objetivos.

Asimismo, buscará que la comunidad internacional impulse la adopción de Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y el Acuerdo de París de 2015.

La Década de Acción del Agua resalta la importancia de “promover el uso eficiente del agua a todos los niveles” tomando en consideración la conexión entre el agua, la energía, los alimentos y el medio ambiente.

Fuente: Servindi

domingo, 3 de diciembre de 2017

La venta de esclavos en Libia sacude la cumbre de la UE y la Unión Africana.

Los países europeos y africanos acuerdan en Costa de Marfil intensificar la cooperación para erradicar las mafias de personas

Periodista Digital

Las imágenes sobre la venta como esclavos de inmigrantes subsaharianos en Libia han sacudido la cumbre Unión Europea-Unión Africana, que reúne en Abiyán (Costa de Marfil) a casi 110 delegaciones.
Este foro estaba pensado para hablar de la juventud, en un continente donde el 60 por ciento de la población tiene menos de 25 años, y de las oportunidades que deben tener en el futuro.
Pero, como relata Mariano Calleja en 'ABC', el escándalo de la trata de personas en el norte de África ha acaparado la atención de los líderes, pese a no ser un punto oficial del orden del día.
En una reunión en los márgenes de la cumbre «oficial», la ONU, la Unión Europea y la Unión Africana acordaron la creación de un grupo de trabajo para salvar vidas en el Mediterráneo y luchar contra las mafias de inmigración irregular, sobre todo en Libia.
En un comunicado conjunto se señala que el objetivo es «salvar y proteger las vidas de los inmigrantes y refugiados en las rutas de llegada a Europa, acelerar la asistencia a los retornados voluntarios a sus países de origen y reubicar a aquellos que necesiten protección internacional».
A instancias del presidente francés, Emmanuel Macron, los líderes de España, Francia, Alemania, Italia, Libia, Chad y Níger, además de la alta representante de política exterior de la UE y el secretario general de la ONU, se sentaron a la misma mesa para analizar el futuro de Libia y buscar soluciones urgentes, que pasan por acabar con las mafias de trata de personas.
Macron, en una entrevista a medios franceses en Abiyán, apostó por una operación militar y policial para desmantelar las redes de traficantes de inmigrantes en Libia y abogó por reforzar la operación militar contra el yihadismo en el desierto del Sahel, aunque no quiso entrar en detalles. «Hay que actuar, no solo denunciar», advirtió.
Según llegaron al lujoso hotel, en medio de la humildad de Abiyán, donde se celebró la cumbre, los dirigentes políticos se refirieron con preocupación a la situación en Libia. Tenían por delante dos jornadas para demostrar que se puede pasar de las palabras a los hechos y avanzar en las soluciones. La Unión Europea llevó a Costa de Marfil su plan para alcanzar inversiones por valor de 44.000 millones de euros hasta 2020. Un proyecto, inspirado en el «Plan Juncker» para Europa, con el que se pretende mejorar la situación de los países de origen de la inmigración ilegal, su calidad de vida en definitiva, y animar así a sus jóvenes a no emprender el «peligroso viaje» hacia Europa de forma irregular, en busca de una vida mejor.
El futuro de los jóvenes
Las medidas son cada vez más urgentes, en un continente donde la demografía ejerce una fuerte presión, y donde hay países, como Níger, que doblan su población cada 14 años. Ahora mismo la población africana es de 1.200 millones de personas (15 por ciento del total mundial), y se prevé que en 2050 alcance los 2.400 millones (26 por ciento), y en 2100 llegará al 39 por ciento del total del mundo, según estimaciones de Naciones Unidas. En el periodo de 2010-2015, mientras la tasa de fertilidad global fue de 2,51 hijos por mujer, en África fue de 5,1.
El futuro de la juventud, y los flujos migratorios hacia Europa para huir de la pobreza o de las guerras, están unidos. Eso sí, solo el 20 por ciento de las migraciones se dirigen a Europa. La mayor parte de los movimientos son dentro del continente africano. Desde la Unión Africana, se pidió directamente a Europa que invierta en su juventud, para frenar así el éxodo, masivo y a menudo trágico, de un continente a otro.
Nada más llegar a la cumbre, la canciller alemana, Angela Merkel, que se encuentra en plenas negociaciones para intentar formar Gobierno, subrayó la necesidad de acabar con el tráfico de personas y la esclavitud, y planteó como solución la creación de una ruta legal para que los africanos alcancen Europa de forma segura, algo que defendió también el presidente Rajoy. El saludo entre ambos fue tan cordial como siempre.
En la cumbre, los dos oradores principales en la sesión sobre la migración fueron el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, por parte europea, y el Rey Mohamed VI, por parte africana. En una intervención a puerta cerrada, Rajoy expuso la experiencia española, basada en la cooperación con los países de origen y de tránsito, que ha sido asumida ya por la UE. Rajoy puso como ejemplo de cooperación la relación entre España y Marruecos y subrayó la necesidad de reforzar la lucha contra las mafias para desmantelar su «perverso» negocio. «Son responsables de las recientes imágenes que están en la mente de todos», afirmó, en alusión a la venta de esclavos.
En Abiyán se produjo un hecho insólito, pues fue la primera vez que coincidieron en una cumbre, y además en la misma sala, el Rey de Marruecos y el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Brahim Ghali.

martes, 28 de noviembre de 2017

El Misterio del mundo.


José Arregi

Quien mira de verdad, no puede menos que admirar el Misterio del mundo, tan infinitamente complejo y armonioso a la vez: que haya amanecido esta mañana lluviosa y tibia de otoño, que nuestros pulmones respiren por sí mismos y nuestro corazón siga latiendo sin saberlo nosotros, que esas grandes gaviotas vuelen tan plácidamente, que el mar y la montaña estén ahí, siempre iguales y cambiantes, que exista la Madre Tierra que nos engendra y nutre a todos los vivientes gracias al sol y sea nuestra casa común, a pesar de que nosotros, los pobres humanos, nos empeñemos tan insensata y dramáticamente en romper la comunión y la armonía de todo lo que es.
Que nuestra Tierra y nuestro sol no seamos, sin embargo, más que una parte infinitesimal de nuestra galaxia, que haya en ella entre 200 y 400 mil millones de estrellas con sus respectivos planetas, muchísimos de ellos habitados sin duda por seres vivientes tal vez menos o tal vez más inteligentes que nosotros, que la estrella más cercana esté a más de 4 años luz –es decir, que la luz, a 300 mil kilómetros por segundo, necesite más de cuatro años para llegar desde dicha estrella hasta nosotros–, que la estrella más lejana visible a simple vista esté a 11.600 años luz, que nuestra galaxia tenga un diámetro de 100 mil millones de años luz, y que existan hasta un billón de galaxias similares a la nuestra y otras nuevas se estén formando, que el universo se esté expandiendo y la expansión se esté acelerando, que el diámetro del universo actual mida 93 mil millones de años luz… Nos faltan ceros. Se nos corta el aliento.
Que todo este universo esté formado de los mismos átomos, y que dentro de cada átomo –formado a su vez de electrón, núcleo y centenares de partículas atómicas– se abra otro universo inmensamente pequeño que se mide en micrómetros, nanómetros, picómetros, femtómetros, attómetros, zeptómetros y yoctómetros, millonésima, milmillonésima, billonésima, milbillonésima, trillonésima, miltrillonésima y cuatrillonésima de metro respectivamente… Dentro es fuera. Nos trastorna el vértigo.
Todo lo que es son formas que emanan o emergen de eso que llamamos materia –genial palabra que, no lo olvidemos, viene de mater, madre–, pero ¿qué es la materia, esa matriz universal de todas las formas? Es una forma de energía, pero no sabemos qué es la energía, solo sabemos que por ella se produce todo movimiento y transformación de los cuerpos físicos. De menos sale más. De los átomos emerge la conciencia. La realidad es, pues, absolutamente misteriosa. Y lo más misterioso es que sea.

No podemos dejar de preguntarnos, pero toda respuesta nos lleva a nuevas preguntas y a un gran silencio. Todo lo que sabemos nos sitúa en la frontera de lo desconocido. Las mismas ciencias nos vuelven más ignorantes, pues cuanto más conocemos, tanto más sabemos lo que queda por conocer. Las ciencias nos permiten quizás entender lo que, según afirmaba Galileo, constituye el lenguaje mismo en que se expresa el universo, la matemática, “sinfonía del universo” (D. Hilbert), la ciencia más clara y la más mística; gracias a ella podemos describir y manejar todo lo que se puede medir, pero solo lo que se puede medir y manejar. Las ciencias nos conducen a la frontera y a la conciencia del Infinito, del Misterio que no podemos manejar, que nos envuelve y habita. En esa frontera final, también las ciencias, ellas sobre todo, se llenan de asombro y se vuelven humildes, más conscientes que nadie de los peligros de su inmenso poder, y nos invitan a la sabiduría suprema: la humildad y la humanidad, las únicas que salvarán del abismo la arcilla preciosa y vulnerable que somos, el humus común de todos los seres.
¿Y Dios? Es el Misterio absoluto del mundo, más allá de todos los nombres e imágenes personales o impersonales, del dualismo y del monismo, del teísmo y del ateísmo. Dios no explica nada, pues toda explicación es un constructo humano. “Dios” en cuanto explicación o fundamento del mundo o de la moral también es un constructo humano.
A Dios no lo concibo como el Ente supremo y creador, anterior y exterior al mundo, sin materia ni energía. Se expresa en todo lo que es o somos, pero en cuanto Todo que trasciende todas las formas del ser. Todo lo bueno lo encarna, pero nada lo agota. La bondad de Jesús lo encarnó de un modo paradigmático para los cristianos, pero no lo agotó en cuanto individuo histórico y particular que fue de la especie Sapiens, especie que más pronto que tarde desaparecerá y será reemplazado por otra forma viviente hiperhumana o transhumana, más poderosa que nosotros, espero que también más inteligente en el sentido pleno, es decir, más espiritual, más libre y fraterno, más bueno y feliz. Creer en Dios es creer en ese futuro, a pesar de todo. Y creer en ese futuro es crearlo. Creer en Dios es crearlo, se puede decir.
Dios es –dicho con meras metáforas– el Todo irreductible a las partes, Corazón sin forma de todas las formas del cosmos, Aliento vital de todo cuanto es, Origen o Fuente o Fondo eternamente presente de toda energía y materia, Conciencia universal, Puro Ser o, mejor, Interser, Relación de todo con todo, Creatividad buena sin fin de la que todo el universo, nosotros en él, es portador, para el adviento o el advenimiento o la realización del Arcoíris de la Paz.
(Publicado en DEIA y en los Diarios del Grupo NOTICIAS el 26 de noviembre de 2017)

viernes, 27 de octubre de 2017

Compartir pan y dignidad.


Carlos Ayala Ramírez

Hay realidades visibles con las que nos topamos ya sea en la cotidianidad de la vida o en el mundo mediático con todas sus posibilidades de información y comunicación: la violencia delincuencial, el desempleo, la emigración, son algunos ejemplos. Pero hay otras que apuntan a realidades fundamentales de los seres humanos y, sin embargo, se ocultan e ignoran: el hambre es una de ellas. Hace unos años el obispo emérito Don Pedro Casaldáliga, expresaba en uno de sus poemas que “todo es relativo, menos Dios y el hambre”, con lo cual daba un carácter esencial al pan de cada día, sin el que no es posible vivir. En esta línea de hacer visible lo esencial, podemos situar el informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, 2017” que, esta vez, ha sido preparado por cinco organismos de las Naciones Unidas: FAO, UNICEF, WFP, FIDA y OMS, ampliando la cobertura temática para ofrecer una comprensión más completa de lo que es necesario hacer al encarar el hambre y las formas de malnutrición.

El documento comienza exponiendo cifras clave que muestran la gravedad y magnitud del problema. Señala que el total de personas que padecen hambre en el mundo asciende a 815 millones [520 millones están en Asia; 243 millones en África; y 42 millones en Latinoamérica y el Caribe]. Al hablar de las distintas formas de malnutrición, indica que 155 millones de niños menores de 5 años padecen desnutrición crónica (tienen una estatura demasiado baja para su edad); 52 millones padecen desnutrición aguda (tienen un peso bajo para su estatura); y 63 millones de mujeres en edad reproductiva están afectadas por anemia, lo que también pone en peligro la nutrición y la salud de muchos niños. Cada año fallecen alrededor de 1.5 millones de niños por carencia agudas de alimentos. Los datos son tajantes: el hambre mata paulatinamente. 

Por otra parte, al abordar las causas de la inseguridad alimentaria y malnutrición, se menciona que la mayoría de las personas que padecen estos males crónicos, viven en países afectados por conflictos. Se estima que la cifra asciende a 489 millones de los 815 millones de personas subalimentadas. El otro aspecto causal que destaca el documento es el relacionado con los cambios climáticos, en especial las sequías, que tienden a poner en peligro la seguridad alimentaria al limitar la disponibilidad y el acceso a los alimentos. De ahí que se plantee la necesidad de un enfoque que tenga en cuenta los conflictos y armonice las medidas de asistencia humanitaria inmediata, con las destinadas al desarrollo incluyente y al mantenimiento de la paz. 

Ahora bien, debemos agregar un aspecto sustancial enfatizado en otros estudios. La Confederación Internacional de Organizaciones no gubernamentales (Oxfam), por ejemplo, destaca que una causa primordial del hambre y la malnutrición se encuentra en el poder de quienes han construido un sistema alimentario por y a favor de una minoría, cuyo principal propósito es producir beneficios. Este poder incide en quién puede acceder a los alimentos y quién no. Entre las medidas para revertir este sistema proponen construir una nueva manera de gobernar mundial, donde la prioridad máxima deberá ser abordar el hambre y reducir la vulnerabilidad.

Tenemos, pues, tres grandes peligros que vulneran la seguridad alimentaria: los conflictos, el cambio climático y un sistema de nutrición excluyente. En el discurso que el papa Francisco pronunció con motivo de la Jornada Mundial de la Alimentación 2017, se refirió a la forma en que se han de enfrentar estas amenazas. Primero, recordó que el derecho internacional nos indica los medios para prevenir y resolver los desacuerdos y confrontaciones. Eso implica un nuevo modo de reaccionar ante las pugnas. Dicho en sus palabras:

Se necesita buena voluntad y diálogo para frenar los conflictos y un compromiso total a favor de un desarme gradual y sistemático, previsto por la Carta de las Naciones Unidas, así como para remediar la funesta plaga del tráfico de armas. ¿De qué vale denunciar que a causa de los conflictos millones de personas sean víctimas del hambre y de la desnutrición, si no se actúa eficazmente en aras de la paz y el desarme?

En segundo lugar, en cuanto a los cambios climáticos, hizo referencia a la necesidad de acuerdos que garanticen el cuidado del medio ambiente. Lo planteó en términos de denuncia y exhortación:

[Hoy día] reaparece la negligencia hacia los delicados equilibrios de los ecosistemas, la presunción de manipular y controlar los recursos limitados del planeta, la avidez del beneficio. Por tanto, es necesario esforzarse en favor de un consenso concreto y práctico […] Estamos llamados a proponer un cambio en los estilos de vida, en el uso de los recursos, en los criterios de producción, hasta en el consumo, que en lo que respecta a los alimentos, presenta un aumento de las pérdidas y el desperdicio.

Finalmente, frente a los sistemas que producen muerte por hambre o malnutrición, propuso la solidaridad radical que supone una vida animada por el amor, y que puede llevar a una práctica histórica social de verdadero humanismo. Desde esa sensibilidad pregunta y proclama:

¿Sería exagerado introducir en el lenguaje de la cooperación internacional la categoría del amor, conjugada como gratuidad, igualdad de trato, solidaridad, cultura del don, fraternidad, misericordia? […] Amar significa contribuir a que cada país aumente la producción y llegue a una autosuficiencia alimentaria. Amar se traduce en pensar en nuevos modelos de desarrollo y de consumo, y en adoptar políticas que no empeoren la situación de las poblaciones menos avanzadas o su dependencia externa. Amar significa no seguir dividiendo a la familia humana entre los que gozan de lo superfluo y los que carecen de lo necesario.

Carlos Ayala Ramírez
Profesor del Instituto Hispano de la Escuela Jesuita de Teología, Santa Clara University, EE.UU.
https://www.alainet.org/es/articulo/188796

Fuente: Alainet.org



miércoles, 6 de septiembre de 2017

El miedo: enemigo de la alegría de vivir.


Leonardo Boff

Hoy en el mundo, y en Brasil, las personas están angustiadas por el miedo a asaltos, a veces con muertes, balas perdidas y atentados terroristas. Los realizados recientemente en Barcelona y Londres, provocaron un miedo generalizado, por más que haya habido demostraciones de solidaridad y manifestaciones pidiendo paz.
Yendo más al fondo de la cuestión, hay que reconocer que esta situación generalizada de miedo es la consecuencia última de un tipo de sociedad que ha puesto la acumulación de bienes materiales por encima de las personas y ha establecido como valor principal la competición y no la cooperación. Además ha elegido el uso de la violencia como forma de resolver los problemas personales y sociales.
La competición debe distinguirse de la emulación. La emulación es buena, pues trae a la superficie lo que tenemos de mejor dentro de nosotros y lo mostramos con sencillez. La competición es problemática, pues significa la victoria del más fuerte de los contendientes, derrotando a todos los demás, lo cual genera tensiones, conflictos y guerras.



En una sociedad donde esta lógica se hace hegemónica, no hay paz, sólo armisticio. Siempre existe el miedo a perder, perder mercados, ventajas competitivas, ganancias, el puesto de trabajo y la propia vida.
La voluntad de acumulación también produce ansiedad y miedo. Su lógica dominante es ésta: quien no tiene, quiere tener; quien tiene, quiere tener más; y quien tiene más dice: nunca es suficiente. La voluntad de acumulación alimenta la estructura del deseo que, como sabemos, es insaciable. Por eso, necesita garantizar el nivel de acumulación y de consumo. De ahí resulta la ansiedad y el miedo a no tener, a perder capacidad de consumir, a descender en status social y, por fin, a empobrecerse.

El uso de la violencia como forma de solucionar los problemas entre países, como se mostró en la guerra de Estados Unidos contra Irak, se basa en la ilusión de que derrotando al otro o humillándolo conseguiremos fundar una convivencia pacífica. Un mal de raíz, como la violencia, no puede ser fuente de un bien duradero. Un fin pacífico demanda igualmente medios pacíficos. El ser humano puede perder, pero jamás tolera ser herido en su dignidad. Se abren heridas que difícilmente se cierran y sobra rencor y espíritu de venganza, humus alimentador del terrorismo, que victima tantas vidas inocentes como lo hemos visto en muchos países.

Nuestra sociedad de cuño occidental, blanca, machista y autoritaria ha elegido el camino de la violencia represiva y agresiva. Por eso anda siempre metida en guerras, cada vez más devastadoras, como en la actual Siria, con guerrillas cada vez más sofisticadas, y con atentados cada vez más frecuentes. Detrás de tales hechos existe un océano de odio, amargura y deseo de venganza. El miedo flota como un manto de tinieblas sobre las colectividades y sobre las personas individuales.
Lo que invalida el miedo y sus secuelas es el cuidado de unos a otros. El cuidado constituye un valor fundamental para entender la vida y las relaciones entre todos los seres. Sin cuidado la vida no nace ni se reproduce. El cuidado es el orientador previo de los comportamientos para que sus efectos sean buenos y fortalezcan la convivencia.

Cuidar a una persona es involucrarse con ella, interesarse por su bienestar, sentirse corresponsable de su destino. Por eso, todo lo que amamos también lo cuidamos y todo lo que cuidamos también lo amamos.
Una sociedad que se rige por el cuidado, cuidado de la Casa Común, la Tierra, cuidado de los ecosistemas que garantizan las condiciones de la biosfera y de nuestra vida, cuidado de la seguridad alimentaria de cada persona, cuidado de las relaciones sociales para que sean participativas, equitativas, justas y pacíficas, cuidado del ambiente espiritual de la cultura que permite a las personas vivir un sentido positivo de la vida, acoger sus limitaciones, el envejecimiento y la propia muerte como parte de la vida mortal, esta sociedad de cuidado gozará de paz y concordia necesarias para la convivencia humana.

En momentos de gran miedo, ganan especial sentido las palabras del salmo 23, aquel de “el Señor es mi pastor y nada me falta”. El buen pastor asegura: “aunque pases por el valle de sombra de la muerte, no temas porque yo estoy contigo”.
Quien logra vivir esta fe se siente acompañado y en la palma de la mano de Dios. La vida humana gana ligereza y conserva, incluso en medio de riesgos y amenazas, una serena jovialidad y alegría de vivir. Poco importa lo que nos suceda, sucede en su amor. Él sabe el camino y lo sabe bien.

* Leonardo Boff es articulista del JB online y ha escrito El Señor es mi pastor: consuelo divino para el desamparo humano, Sal Terrae 2005.
Traducción de Mª José Gavito Milano

domingo, 1 de enero de 2017

2016, balance mitigado. Hitos y desafíos de la comunidad internacional.


Sergio Ferrari
desde la ONU, Ginebra, Suiza

El 2016 fue un año lleno de retos para la comunidad internacional, entre los que destacaron el deterioro del conflicto en Siria y los esfuerzos para poner fin a esa guerra; la escalada de la violencia y la inseguridad en Sudán del Sur y Yemen; así como un aumento significativo de los refugiados en todo el mundo.

En lo que respecta al continente latinoamericano, según la perspectiva de las Naciones Unidas, un aspecto central y muy positivo fue la resolución del conflicto colombiano protagonizado durante más de 50 años por los diversos gobiernos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El organismo internacional considera que la paz negociada en Cuba, constituye un “acuerdo histórico”.

A nivel ecológico – ambiental, aunque fue el año más caluroso registrado hasta ahora, estuvo marcado por avances como el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, que entró en vigor más rápido que cualquier otro tratado de la ONU. Las Naciones Unidas consideran este paso como histórico. Algunas organizaciones y plataformas ambientalistas de la sociedad civil internacional, e incluso diversos gobiernos, son menos optimistas y siguen señalando muchas limitaciones que rodean al Acuerdo de París.

En el plano global, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) también cobraron vigencia en 2016. Si bien los desafíos de la lucha contra la pobreza se ven amenazados, en todo caso en Latinoamérica, por un reflujo hacia gobiernos de marcado corte neoliberal en países como Argentina y Brasil. Con aumentos en la desocupación, costos de vida, inflación y, en paralelo, pérdidas en conquistas sociales, especialmente en las áreas de salud y educación.
A nivel autocrítico, el Secretario General de la ONU se disculpó con el pueblo de Haití por el papel del organismo mundial que no abordó adecuadamente la epidemia de cólera que costó la vida de al menos 9.000 haitianos desde 2010. Ban Ki-moon anunció un plan por 400 millones de dólares para detener el brote y proporcionar apoyo a largo plazo a los afectados.

A nivel institucional, el ex Primer Ministro de Portugal y ex Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres, asumirá en las próximas horas, el próximo 1ero de enero, las funciones de Secretario General de las Naciones Unidas. Guterres se comprometió a centrarse en reconstruir la confianza entre los países y forjar consenso para afrontar los principales desafíos que debe asumir la principal organización mundial.

29 de diciembre 2016

jueves, 1 de diciembre de 2016

El amianto, un problema nuestro de cada día.


Paco Puche 

“Ignorar es una forma de Matar pero sin ensuciarte las Manos”. Mafalda


En España se prohibió la importación y uso del amianto a partir del año 2002. Para el resto de la Unión Europea, a más tardar, se hizo en el 2005, aunque se empezó con esta medida desde 1983 en Islandia, con más de 20 años de diferencia. Muerto el perro se acabó la rabia. No tenemos problema… si el amianto que aún queda instalado no se manipula o se deteriora, al decir de los responsables de la salud pública. 
Pero el amianto sigue siendo un grave problema hoy, y lo será en el futuro, incluso en los 55 países en que ya está prohibido Paco Puche 23/11/2016 Si la afirmación que da píe a este epígrafe es cierta, la sentencia de Mafalda es equivalente a la de un crimen perfecto, perpetrado sin ensuciarte las manos ni la conciencia. Es evidente que es un problema al día de hoy. 

Bastará repasar la sucesión de enfermedades, muertes y días de vida perdidos de millares de personas en todo el mundo, que son registradas por las estadísticas oficiales de defunción (siempre muy discretas e insuficientes) y por las asociaciones de víctimas que proliferan en todos los lugares, rija es ellos o no la prohibición de su uso (1). Se calcula que el llamado “pico del mesotelioma ” (2) (punto de máxima incidencia de este cáncer específico que produce el amianto y solo él) tendrá lugar en los países de la prohibición alrededor del año 2020; en el resto, en los que sigue permitido, dicha fecha será 40 años después de los periodos de máximo consumo. 

Es decir, que si en China se prohíbe (Dios lo quiera) en 2025, y los picos de consumo han sido en 2015, el mayor número de afectados por la exposición tendrá lugar en 2055 y el fin de la epidemia en 2065. Todo esto en plan muy optimista pues se ignora el manejo que tiene lugar con el amianto instalado y que sigue su progresión de contaminación y muerte. 

Las razones para todo esto son triples: una el periodo de latencia. Sabemos que la exposición inicial al amianto de cualquier persona conlleva un riesgo de producir una enfermedad grave a los 40 años de este primer evento. A esto llamamos periodo de latencia. 

Es un concepto clave para entender lo fácil que ha resultado a los negacionistas del daño (los empresarios-verdugos (3) y sus colaboradores) mantener a las víctimas en la más profunda ignorancia. Y esta estimulada ignorancia ha dado lugar a unas prohibiciones muy tardías (o a una vigencia de la legalidad de su uso en otros casos) respecto a las evidencias científicas e institucionales (4) que proclamaban al amianto como un cancerígeno de la peor especie. 

Y ésta es la segunda razón: la conspiración de silencio propiciada por el cártel del amianto en el siglo XX ha tenido un fatal éxito, a mayor gloria de los seis o siete magnates enriquecidos por el mortal mineral. Super-ricos que han envuelto sus crímenes en una nube de filantropía y cooptación de líderes sociales (5,6). Pero el hecho es que el amianto, una vez instalado e incorporado a las cosas de uso común (se calcula que ha estado y está presente en más de tres mil productos), sigue produciendo daño,  enfermedad, muerte y días de vida perdidos, en contra de la propaganda de los servidores públicos y las empresas responsables que mantienen discursivamente su inocuidad si se conserva en reposo y sin agresión alguna. 

Y esta es la tercera razón de su gravedad. Se trata de minimizar sus efectos en el imaginario social por todos los medios. Sería, caso de que las mayorías tomaran conciencia, que se produjera una alarma social objetiva en toda regla. El amianto de la vida cotidiana: una telaraña global Si en un lugar no está vigente la prohibición no cabe la menor duda que produce enfermedades, sufrimientos muerte y días de vida perdidos, cuyos cálculos hemos anticipado. 

Pero si está vigente, como es en nuestro caso, el mero amianto instalado produce enfermedades, sufrimientos, muertes y días de vida perdidos, igualmente que si se procede a un desamiantado inadecuado o se deposita en vertederos inapropiados o se recicla como material de construcción, que de todo sigue habiendo. El estar y haber estado en tantos materiales y productos de uso cotidiano, en nuestras viviendas, automóviles, trenes, barcos, industrias, puertos, infraestructuras, colegios, juguetes y un largo etcétera, engendra una tela de araña cancerígena que a todos nos envuelve. 

Porque el amianto y los materiales que lo contienen (fibrocemento, por ejemplo) tienen una llamada vida útil, a partir de la cual el producto pierde sus propiedades, es decir se hace más desmenuzable en pequeñas fibras invisibles pero altamente tóxicas. Por eso, la legislación de la UE y española advierten que en su decreto de prohibición que “el amianto estará permitido hasta el fin de su vida útil” y solo hasta ella. Hay pues legislación suficiente para erradicarlo. 

Es más, la Directiva europea aconseja que “los Estados miembros podrán prohibir en su territorio, por razones de protección de la salud, el uso de tales productos antes de su eliminación o el fin de su vida útil” (7). La anticipación a la que la Directiva hace alusión se debe a que estos materiales están expuestos a muchos meteoros naturales o a intervenciones que lo degradan antes de su vida útil. 

Hablamos de fuertes vientos, tsunamis, terremotos (el caso de la ciudad de Lorca es paradigmático), atentados, incendios, movimientos de tierra, granizos, fuertes lluvias, y también del manejo inadecuado como el arreglo de tuberías usando radiales y sin protección alguna o el derribo de edificios sin limpieza previa de amianto. 

Por no hablar de la inquietante realidad del amianto presente en los miles de km de tuberías que conducen nuestras aguas potables, erosionando las planchas de fibrocemento, de cuya carcinogenicidad hay sospechas más que fundadas, aunque no evidencias. En este contexto resulta especialmente inquietante la situación en que se encuentran los escolares de todo el mundo conviviendo en sus escuelas con materiales que contienen amianto. 

La Cámara de los Lores británica se preocupa En una sesión monográfica de preguntas sobre mesotelioma, formuladas al Gobierno, celebrada en la Cámara de los Lores el pasado 27 de octubre, entre muchas otras aportaciones interesantes, se podía oír lo siguiente: “Me concentraré inicialmente en el efecto iceberg. Estamos viendo sólo la punta debido al asbesto en las escuelas. 

Alrededor del 94% de los casos de mesotelioma son efectivamente prevenibles porque están asociados con la exposición crónica al asbesto de una manera u otra, y sabemos que tres cuartas partes de nuestras escuelas tienen asbesto en su centro. 

El número de maestros que murieron de mesotelioma ha estado subiendo de alrededor de tres al año a principios de 1980 a 22 en solo 2012. El Comité de Carcinogenicidad de Productos Químicos en Alimentos, Productos de Consumo y Medio Ambiente ha señalado que no sabemos si los niños son intrínsecamente más susceptibles a desarrollar mesotelioma después de la exposición al asbesto. Sin embargo, parece que el riesgo de por vida si se exponen a la edad de cinco años es aproximadamente cinco veces el de alguien de 30 años que está expuesto a la misma cantidad de amianto. Por lo tanto, parece que exponer a los niños es almacenar problemas para el futuro. ” (Baronesa Fynlay of Llandaff) 

Y esta otra voz del Gobierno afirmaba que: “Las tasas de mesotelioma han aumentado casi cinco veces en Gran Bretaña desde finales de los años setenta. En 2014, hubo 2.343 registros de mesotelioma en Inglaterra. Se espera que la incidencia alcance su punto máximo en los años 2020, pero, como se ha mencionado, seguirá siendo un problema de salud significativo en la década de 2050. No es una enfermedad hereditaria. Va a matar a muchas personas durante los próximos 30 ó 40 años.” (Subsecretario de Estado, Departamento de Salud. Lord Prior of Brampton). 

Si comparamos estas dos afirmaciones con lo que ocurre en nuestro país, nos encontramos que respecto al amianto en las escuelas no tenemos un inventario de en cuantos centros tienen este mineral en sus instalaciones. Al tan ni siquiera saber, mucha más confianza se deposita en el día a día escolar y mayores son las malas prácticas o las precauciones respecto a este insidioso mineral, pero en todo caso los órdenes de magnitud de su incidencia serán comparables. 

En cuanto al número de mesoteliomas anuales, si tenemos en cuenta que en Gran Bretaña la prohibición total se decretó en 1999 y el número toneladas consumido en el siglo XX fue de 2.6 veces el manejado en España, el número proporcional al consumo debería ser de, aproximadamente, unos 900 mesoteliomas al año, y resulta que las cifras registradas en nuestras estadísticas oficiales no llegan a 300 casos. Puede haber diferencias por el tipo de amianto consumido o por los periodos de consumo, pero en todo caso no se justifica un factor multiplicador de tres veces de más afectados. Obviamente, tenemos muy infravaloradas nuestras incidencias patológicas, pero son igual de inquietantes que en el caso británico, con la diferencia que por estos lares el asunto no llega aún tan lejos en el hacer parlamentario. 

¿Qué hago con los depósitos de amianto instalados en donde vivo? Esta inquietante pregunta nos llega cada día a nuestras asociaciones, en nuestro caso a Málaga Amianto Cero y a Ecologistas en Acción. Desde ellas atendemos al angustiado personal en la medida de nuestras posibilidades. Y les decimos, lleváis razón por vuestra inquietud. Hay que presionar a todas las Administraciones a que hagan un plan de desamiantado seguro que incluya el apoyo a los particulares y la retirada programada del existente en los lugares públicos (edificios, calles, vertederos, etc.). 

Y en cuanto a cómo tratar su problema a corto plazo, les recomendamos aquello de no manejar bajo ningún concepto estos materiales por su cuenta (no es baladí recomendarlo pues son muchos los que desesperados o sin medios se lanzan a este bricolaje peligroso) y tratar de retirarlos, cuando puedan, utilizando las empresas que están autorizadas para tal menester y exigiéndoles a las mismas un desamiantado seguro de acuerdo a la legislación existente en España desde el año 2006 (8) , que aborda con bastante rigor esta tarea. 

Toda Esta tela inconsútil que teje el amianto en nuestras vidas, si nos fijamos, se puede ver a simple vista, y no digamos si se hiciera el inventario real de su presencia inmediata a nuestra vida cotidiana. Ya hemos conocido lo que pasa en el Reino Unido, que hasta el 75% de las escuelas contienen amianto y por ellas han pasado todos los niños y niñas británicos, no un ratito sino la friolera de una media de 5 horas al día, durante 40 semanas al año y durante 12 años. 

El profesorado y el resto del personal están mucho más tiempo. Igualmente, y como ilustración del orden de magnitud que manejamos dentro de la telaraña global, diremos que en España se han instalado durante el siglo XX del orden de 370.000 kilómetros de tuberías conducentes de todo tipo de aguas y gases (9). El amianto no es cosa del pasado, que también y por ello las víctimas exigen memoria y reparación, si no muy del presente y lo será del futuro que, entre pitos y flautas, abarcará todo el siglo XXI, en el mejor de los casos. 

La lucha denodada y, si es necesario, alarmante, por la prohibición del asbesto, la justicia para las víctimas y el desamiantado y depósito seguro de este mineral, es una tarea de primera importancia para la salud pública que nos aguarda a la sociedad civil. 


Notas: 

[1] El orden de magnitud de la tragedia, sin contar con los efectos del amianto instalado ni con la minería del mismo, se cifra en diez millones de personas fallecidas por el consumo del siglo XX en todo el mundo. De ellas, un orden de 100.000 pertenecen a España 

[2] “Mesotelioma” es la palabra que más se cita en tratándose de amianto o asbesto. Se trata de un cáncer de la pleura, cuya única causa conocida es la exposición al amianto (o a la eronita en casos puntuales) y que tiene muy mal pronóstico. Decir mesotelioma es invocar la presencia de amianto. 

[3] Hablamos de los grandes oligopolistas del siglo XX. Las familias suizas, belgas y francesas, propietarias de Eternit, las familias y accionistas inglesas y americanas de Turner and Newall y Johns Manville, y de la española familia March. Todos ellos presuntos genocidas. 

[4] La OMS, a través de la IARC, la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, desde 1977, decía oficialmente que el amianto o asbesto es un cancerígeno del tipo I, el más potente. Y desde 1965, las evidencias epidemiológicas eran aplastantes. 

[5] Albert Recio Andreu. “El camuflaje del capital requiere aliados y cómplices. Y por ello el análisis de las formas de dominación no puede reducirse a la simple constatación del dominio capitalista sino que debe contemplar todos los procesos sociales que ayudan a generar esta masa social de legitimadores del sistema. El que el gran capital trate de ser etéreo no impide que lo podamos ver. Simplemente se requiere de un mayor esfuerzo colectivo para conseguir que todo el mundo vea al rey desnudo.”30/11/2013, Mientras tanto 

[6] Los casos de las fundaciones AVINA y Ashoka son paradigmáticos en este menester. Dos fundaciones hermanas, financiadas por los beneficios de muerte del amianto, que se dedican a comprar líderes sociales de todo el mundo. 

[7] DIRECTIVA 1999/77/CE DE LA COMISIÓN de 26 de julio de 1999. 

[8] Real Decreto 396/2006 de 31 de marzo y la Guía Técnica del INSHT que lo desarrolla. [9] Ver el trabajo de Bernardo, Báez y Puche: “Amianto por un tubo”. El Observador, dic. de 2014 Ingeniero, economista y librero jubilado. Ecologista. Paco Puche 

Fuente: www.sinpermiso.info, 23 de noviembre 2016 URL de origen (Obtenido en 01/12/2016 - 18:23): http://www.sinpermiso.info/textos/el-amianto-un-problema-nuestro-de-cada-dia

miércoles, 26 de octubre de 2016

Presentación de La Situación del Mundo 2016.



LAS CIUDADES: MOTORES ECONÓMICOS Y CENTROS DE POBREZA

Su evolución será clave para construir economías sostenibles

Madrid, 25 de octubre de 2016 – Hoy en día, unos 3.900 millones de personas –la mitad de la población mundial– vive en zonas urbanas. Para el año 2050, se espera que ese número sea casi el doble. Según el reciente informe publicado en castellano La Situación del Mundo 2016, que lleva por título: “Ciudades sostenibles. Del sueño a la acción”, no hay duda de que las ciudades seguirán creciendo y el debate reside en cómo lo harán.

La insostenibilidad desde el punto de vista medioambiental, las desigualdades y la pobreza en los núcleos urbanos, y la falta de participación ciudadana en la toma de decisiones en este entorno, ponen de relieve la urgencia de iniciar una transición hacia otro modelo de organización urbana.

Gary Gardner, investigador y director de publicaciones del Worldwatch Institute -think tank estadounidense que elabora el informe anualmente-, ha dicho hoy en rueda de prensa que “una ciudad sostenible es incompatible con un sistema económico basado en el crecimiento infinito y la explotación de las personas y del planeta”.

Insostenibilidad ambiental del modelo urbano

Las ciudades generan el 80% del PIB mundial y sin embargo, también son las que consumen el 70% de la energía y emiten el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Como señala José Bellver, investigador de FUHEM Ecosocial, es llamativo que “la mayor parte de consumo de energía y materiales se realice en las ciudades cuando su población representa el 54% de la población mundial y las ciudades ocupan entre el 1 y el 3% del territorio global”.

Las ciudades de hoy tienen también que hacer frente a la escasez de metales, minerales y combustibles, y a los impactos de un sistema de alimentación, transporte y edificación, entre otros, que se extienden más allá de la región y el país que albergan dicha ciudad. Gary Gardner señalaba esta mañana que hay que tener en cuenta también la generación de residuos de una ciudad ya que “son la tercera fuente de emisiones de metano directamente causados por los humanos”.

Estos impactos se agravan cuando se trata de la organización de ciudades de más de 10 millones de habitantes. Según el informe, “las megaciudades han pasado de 2 en 1950 a 29 en 2016, y para 2030 está previsto que lleguen a ser 41”.

Pobreza y desigualdad en la ciudad

Según Gary Gardner, “las ciudades son motores de economía y, a la vez, centros de pobreza”, ya que aproximadamente 1 de cada 7 habitantes de zonas urbanas vive en la pobreza, generalmente, en asentamientos marginales de los países en desarrollo. Además, “el 10% de la población urbana en países en desarrollo carece de acceso a la electricidad y el 18% utiliza madera, estiércol o carbón para cocinar”, según el investigador.

En el informe, coeditado en castellano por FUHEM Ecosocial e Icaria, se analiza la evolución de 1990 a 2012, cuando se pasó de 650 millones de habitantes urbanos que vivían miserablemente en barriadas pobres a unos 863 millones.

Por su parte, José Bellver, en relación a otra de las líneas de trabajo de FUHEM Ecosocial, la cohesión social, apuntaba la contradicción que supone “la desatención de servicios básicos de los grupos urbanos más pobres mientras se destinan sumas astronómicas a la construcción de grandes infraestructuras innecesarias”, lo que ahonda la segmentación socioespacial y profundiza las desigualdades en el entorno urbano.

Hay alternativas: 7 claves para dar forma a las ciudades sostenibles

Sin embargo, las ciudades de hoy en día están también en una interesante posición para asumir el liderazgo de construir economías sostenibles.

Gary Gardner explicaba la dificultad para describir un único modelo de ciudad sostenible: “Las ciudades difieren en cuanto a geografía, clima, cultura, historia, riqueza y otra multitud de aspectos, cada uno de los cuales hace imposible plantear un modelo único para la sostenibilidad urbana”. Además, insiste el investigador, “no disponemos de ningún modelo maduro de sostenibilidad urbana en ningún lugar del planeta”. Debido a estas incertidumbres, describir una ciudad sostenible requiere un esfuerzo de imaginación.

La Situación del Mundo 2016 no formula una única vía para lograr ciudades sostenibles, sino que ofrece ideas para avanzar hacia la sostenibilidad urbana. En este sentido, Gary Gardner resumía en 7 las claves para desbloquear la transición hacia la sostenibilidad: Reducir, hacer circulares, y no contaminantes los flujos de materiales; invertir en infraestructuras verdes que den espacio a la naturaleza; que el desarrollo de la ciudad sea compacto, conectado y a escala humana; dedicar espacios para el encuentro de la gente; fortalecer las ciudades como centro de bienestar cuidando los servicios sanitarios o evitando la contaminación atmosférica; que el desarrollo se centre en las personas; y, finalmente, asegurar que la gobernanza es participativa.

En este sentido, mañana miércoles 26 de octubre a las 19 horas, FUHEM Ecosocial organiza una charla para incorporar una mirada a la política municipal en el contexto madrileño en torno al informe. En este acto, que se celebrará en Espacio Abierto FUHEM (c/Duque de Sesto, 40), intervendrán Gary Gardner, investigador senior del Worldwatch Institute; José Manuel Calvo, concejal de urbanismo sostenible en el Ayto. de Madrid; Sira Abed Rego, primera teniente de alcalde del Ayto. de Rivas Vaciamadrid; Pedro Moreno Ramiro, concejal de medio ambiente y movilidad del Ayto. de San Fernando de Henares; y José Bellver, investigador de FUHEM Ecosocial.

Agenda de actos en torno al informe disponible aquí:

https://www.fuhem.es/ecosocial/noticias.aspx?v=10048&n=0

Material gráfico:

https://www.facebook.com/fuhemecosocial/photos/?tab=album&album_id=1184584351585125

Para más información o disponer del informe: Dpto. de Comunicación de FUHEM
· Ana Belén Martín Vázquez, anamartin@fuhem.es // 677 775 270
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domingo, 22 de noviembre de 2015

Transformar en sufrimiento personal lo que sucede en el mundo.


Leonardo Boff

Actualmente hay una fructífera discusión filosófica, también entre nosotros con Muniz Sodré (Las estrategias sensibles, 2006) y FJ Duarte (El sentido de los sentidos, 2004), para rescatar la razón sensible como un enriquecimiento imprescindible de la razón intelectual. Esto es necesario, ya que es a través de ella como nos comprometemos afectiva y efectivamente a salvaguardar la vida en el planeta y a la humanización de las relaciones sociales. De modo coincidente el Papa Francisco en este punto de su encíclica sobre el cuidado de la Casa Común (2015) nos aporta una valiosa contribución.

Él analiza con espíritu científico y crítico de lo que está pasando con nuestra Casa (nn.17-61). Luego advierte que, en una perspectiva de la ecología integral que es el tema fundamental de su texto, estas categorías son insuficientes (n.11). Tenemos que abrirnos «a la admiración y al encanto… y hablar el idioma de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo» (n.11). Por lo tanto, no podemos restringir la ecología ambiental, ya que esta atiende solo a la relación del hombre con la naturaleza, olvidando que es parte ella. Esta relación unilateral es el vicio de antropocentrismo, criticado en su texto (nn.115-121).

Sucede que el ser humano tiene dimensiones sociales, políticas, culturales y espirituales sobre las que hay poca preocupación y reflexión débil, lo que hace que sea difícil encontrar una solución consistente a la grave crisis que azota a la Casa Común.

Considerando la amplitud de estas dimensiones, debemos ir más allá de un análisis puramente técnico y científico. Debemos, más bien, utilizar la investigación científica indispensable, pero «dejarnos interpelar por ella en profundidad y dar una base concreta al itinerario ético y espiritual derivados» (n.15). Además «debemos atrevernos a convertir en sufrimiento personal lo que le pasa al mundo» (n.19).

El Papa Francisco es consciente de que detrás de las estadísticas hay un mar de sufrimiento humano y muchas heridas en el cuerpo de la Madre Tierra. Como somos parte de la naturaleza y todo está interrelacionado (tema siempre recurrente en la encíclica, nn 70, 91,117, 120, 138, 139, etc.) y nunca estamos fuera de esa «red de relaciones» (n.240) que nos envuelve a todos, participamos de los dolores de la crisis ecológica. Llega a advertir que «las previsiones de catástrofes ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía… el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones» (n.161).

Pero el Papa no se siente intimidado por este escenario. Da un voto de confianza al ser humano, en su creatividad y su capacidad de regenerarse y de regenerar la Tierra (n. 205) y mucho más confía en el Dios que, en palabras de la tradición judeocristiana “es el soberano amante de la vida” (Sb 11, 24 y 26: nn 77, 89). Él no permitirá que nos hundamos totalmente (n.163). Aún vamos a hacer una «conversión ecológica» (n. 217) e introduciremos la «cultura del cuidado que impregnará toda la sociedad» (n.231).

De esto nacerá un nuevo estilo de vida (alternativa repetida 35 veces en la encíclica), basado en la cooperación, la solidaridad, la sencillez voluntaria y la sobriedad compartida que implicará una nueva forma de producir y consumir, y en última instancia, nos dará la «conciencia amorosa de no estar separados de las demás criaturas, de formar con otros seres del universo una estupenda comunión universal» (n.220).

Como se puede ver, aquí ya no se habla solamente de inteligencia intelectual, de inteligencia técnica y científica, sino de inteligencia emocional y cordial, como lo he detallado en mis dos libros Saber Cuidar y El cuidado necesario. El Papa en sus palabras de afecto y cariño hacia todos, especialmente hacia los pobres y los más vulnerables, da un claro ejemplo de este tipo de inteligencia tan urgente y necesaria para superar la profunda crisis que abarca todos los ámbitos de la vida.

En razón de esta inteligencia emocional nos pide «escuchar tanto el grito de la Tierra como el grito de los pobres» (49). Las agresiones sistemáticas, realizadas en los dos últimos siglos, «provocan el gemido de la hermana tierra, que se une al gemido de los abandonados del mundo» (n.53). Por eso es importante «cuidar de la creación… y tratar con cuidado a los demás seres vivos» (n. 211) porque cada uno tiene un valor intrínseco, independiente del uso humano (n.69) y, a su manera, alaban al Creador (n.33). Llega a decir que debemos «alimentar una pasión por el cuidado» de todo lo que existe y vive.

Hace hincapié en el hecho de que «nosotros estamos unidos a todos los seres del universo por lazos invisibles y formamos una especie de familia universal, una comunión sublime que nos mueve a un respeto sagrado, cariñoso y humilde» (n. 89).

Sólo quien ha desarrollado en alto grado la inteligencia sensible o cordial podría escribir: «Todo está relacionado, y todos los seres humanos estamos juntos como hermanos y hermanas en una maravillosa peregrinación, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también, con tierno cariño, al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la Madre Tierra» (n. 92).

Tales sentimientos y actitudes son una petición general hoy en día, para evitar las tragedias ecológicas y sociales que ya se anuncian en el horizonte de nuestro tiempo.

*Leonardo Boff, columnista del JB online.

Traducción: María José Gavito

Fuente: Atrio

viernes, 1 de mayo de 2015

1 de mayo en el mundo: 125 años de lucha por los DD. del trabajador/a.


Turquía 1 de mayo violento.

Este viernes 1 de mayo Cuba, Rusia, España y otros 139 países del mundo celebran el Día del Trabajador, jornada que es oficialmente una fiesta desde 1890, tal y como lo había dictado la Segunda Internacional apenas establecida en París en 1889. En Turquía e Italia la jornada se ha saldado con enfrentamientos violentos entre manifestantes y la Policía.

Rusia

Hoy, 1 de mayo, se celebra en Rusia el Día de la Primavera y del Trabajador. Tradicionalmente en todas las regiones del país se realizan manifestaciones y mítines. La fiesta en la Plaza Roja de Moscú ha congregado este viernes a unas 140.000 personas, según datos oficiales.

Cuba 

La celebración del 1 de Mayo en la Plaza de la Revolución en La Habana, Cuba, está encabezada por el líder del país, Raúl Castro, y el presidente venezolano, Nicolás Maduro. "La clase obrera cubana tiene contundentes razones y argumentos para festejar unida el día de los trabajadores (...), trasladando al mundo el mensaje de unidad en torno a su revolución, a Fidel (Castro) y a Raúl (Castro)", ha declarado en el marco del evento el líder de la Central de Trabajadores de Cuba, Ulises Guilarte de Nacimiento. Ha subrayado, además, "la firme solidaridad de la Revolución cubana con la revolución bolivariana" y "la absoluta lealtad a la memoria de Hugo Chávez, el mejor amigo de Cuba".


México 

Los sindicatos principales de México aprovecharon este viernes para demandar mejores salarios, exigir mayor control de los precios de los artículos de la canasta básica, preservar la seguridad social y mejor el acceso a las intervenciones quirúrgicas. Fueron desplegados más de 3.000 policías para vigilar las movilizaciones.








Italia

“Contra la Expo y la austeridad”. El Día del Trabajador en Italia ha estado marcado por otra de las numerosas protestas contra la Exposición Universal de Milán 2015 con la participación de 145 países que se inaugura este 1 de mayo para abordar los retos de la alimentación en el siglo XXI durante los próximos seis meses. Numerosos activistas consideran a la Expo 2015 "un fraude".

Unas horas después del inicio de la marcha, la convocatoria se transformó en enfrentamientos violentos con la Policía. Los agentes han dispersado con gases lacrimógenos y cañones de agua a los manifestantes.


España

"Empleo de calidad", "Techo", "Dignidad" y "Justicia social". Con estos y otros lemas multitudes han llenado este viernes las calles de casi un centenar de ciudades españolas.


Turquía

En Turquía, la Policía ha dispersado con gases lacrimógenos y cañones de agua a los manifestantes que se han congregado para una marcha en el centro de Estambul. Según medios locales, los enfrentamientos se han desatado después de que un grupo de jóvenes empezó a arrojar piedras contra el cordón policial que impedía el paso de los manifestantes.


Ucrania

Una marcha organizada por el Partido Comunista en Kiev se ha saldado con la detención de varios nacionalistas. Un grupo de jóvenes con el rostro cubierto comenzó a correr delante de la columna y entonces fue cuando los agentes actuaron. La radicalización de Ucrania es muy peligrosa para toda Europa, opina el analista político, Sergio Hernández-Ranera Sánchez.