Blog personal de Juan Carlos Urquhart de Barros - Arzobispo Primado de la Iglesia Católica Episcopal Antigua en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.-
viernes, 30 de diciembre de 2016
Red Iglesias y Minería demanda defender la vida y los derechos humanos de indígenas Shuar.
martes, 3 de septiembre de 2013
El payaso.
Jaume Triginé
domingo, 30 de septiembre de 2012
Entrevista a JAVIER MELLONI, Teólogo, Antropólogo y Jesuita: Experto en diálogo interreligioso.
JAVIER MELLONI RIBAS:
¿Cómo ha ido evolucionando tu fe a lo largo de estos años?
viernes, 22 de junio de 2012
Tras un Concilio del Diálogo, ¿un Posconcilio de anatemas?
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Juventud para la eco-justicia.
sábado, 21 de mayo de 2011
Un sacerdote de Castelar es jurado en el Festival de Cannes.

Es difícil de imaginar que un sacerdote de Castelar con intensa actividad religiosa camine por la alfombra roja del festival de cine más importante del mundo. Pero lo cierto es que Martín Ernesto Bernal Alonso, cura en el colegio Sofía Barat de esa localidad del Oeste del Conurbano, acaba de codearse en Cannes con estrellas como Emir Kusturica, Gianni Moretti y Michel Picoli. Con todos ellos se cruzó en algún momento de su participación como Jurado Ecuménico de la 64° edición del Festival Internacional de cine que se realiza desde el miércoles 11 y hasta mañana.
Sacerdote de oficio y cinéfilo por vocación, Bernal cuenta que la posibilidad de ser jurado lo tomó por sorpresa. “Me convocó una de las coordinadoras del Festival y siento que el compromiso es muy importante porque soy el primer latinoamericano, después de diez años, en volver a ser parte de este jurado específico. Tuve que ponerme a estudiar francés porque las devoluciones de las películas hay que hacerlas en ese idioma”, explicó Bernal horas antes de emprender su viaje a Europa. Su tarea, ahora en Cannes, junto a otros cinco integrantes del jurado de diversas nacionalidades, es “juzgar la transmisión de los valores humanos y espirituales de las películas”, según aclaró.“Está en nosotros ver en medio de esta exposición de cine cuáles son los signos que puedan abrir un camino de esperanza, un camino de realización, un camino de encuentro”, concluyó.
La oportunidad de llevar su ojo crítico y sus conocimientos al otro lado del mundo se debe no solo a su pasión por el séptimo arte, sino también por ser vicepresidente de Signis Argentina, una organización católica dedicada a la producción audiovisual, que junto con Interfilm, una asociación similar pero protestante, desde 1974 define año a año quiénes integran el Jurado Ecuménico. Además, la de Cannes no fue la primera vez de Bernal como jurado. En 2005 y en 2010 también aportó su mirada en el BAFICi, el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires.
Desde muy joven Bernal optó por estudiar carreras de lo más diversas. Además de formarse como sacerdote, siguió arquitectura en la UBA; y Teología y Filosofía en el Instituto del Seminario de Morón. También tiene un posgrado en opinión pública y es periodista. Pero al parecer, aún no se dio por satisfecho: actualmente, a los 46 años, está cursando la licenciatura en comunicación de la Universidad de Morón.
Es además el director pastoral del colegio Sofía Barat. Allí, lo conocen bien. Cuentan que Martín, como lo llaman todos, tiene un trato muy personal con los fieles y siempre está dispuesto a dar apoyo espiritual. Su pasión por el cine y su rol como comunicador, explican, lo hacen dueño de una mente abierta que logra trasladar al vinculo con la gente, una característica que lo acerca mucho a los chicos del Barat. Ellos son los que se deslumbran, por ejemplo, al verlo tan agiornado con las nuevas tecnologías o, como ahora, pasearse por la alfombra roja de Cannes.
Fuente: Clarin
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jueves, 3 de marzo de 2011
Las iglesias, las ONG y los gobiernos deben esforzarse en combatir el SIDA, dice el CMI.

Después de tres decenios de la pandemia del SIDA, resulta evidente que las iglesias, los organismos no gubernamentales y los gobiernos tienen que multiplicar sus esfuerzos para combatir la enfermedad y sus efectos, dijo el órgano rector central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) durante su reunión de febrero de 2011.
El CMI, en una de sus iniciativas programáticas más eficaces, ha creado y distribuido unos 50.000 ejemplares de libros con el fin de afrontar los duros desafíos pastorales y teológicos del SIDA en África.
Después de un cuarto de siglo de llevar a cabo esta iniciativa de publicación y educación, el Comité Central CMI se refirió esta semana a “la fisonomía cambiante de la pandemia” y estimuló a las iglesias miembros a que perseveren en sus esfuerzos y hagan suya la visión del programa de las Naciones Unidas ONUSIDA: “Cero nuevas infecciones, cero discriminación, cero muertes relacionadas con el SIDA”.
El Comité Central hizo sus observaciones por medio de una breve declaración o una “nota” en la que destaca la labor de la iniciativa ecuménica sobre el VIH y el SIDA en África (Ecumenical HIV and AIDS Initiative in Africa, EHAIA), que comenzó en 2002 en el ámbito del programa del CMI sobre salud y sanación en cooperación con la Conferencia de Iglesias de toda África.
La iniciativa de publicar libros va aumentando gracias a la red de capacitación y distribución centrada en cinco oficinas regionales de África – Nairobi, Lomé, Kinshasa, Harare y Luanda –, que coordinan la formación pastoral y conectan los programas con los seminarios.
“Comprensión teológica inspirada y rigurosa”
La EHAIA es rigurosamente contextual y tiene por objeto acompañar a las iglesias y a las instituciones teológicas para que lleguen a ser "competentes en el VIH”, dice la coordinadora del proyecto Rvda. Dra. Nyambura Njoroge.
"La serie de libros”, afirmó, “aporta una contribución decisiva mediante una comprensión teológica del VIH y el SIDA, que es inspirada y rigurosa. Incluye también una capacitación apropiada de los clérigos y laicos, así como el fortalecimiento de la capacidad de las iglesias para comprometerse en la acción local encaminada a vencer los desafíos que acompañan al VIH y el SIDA”.
Entre los principales recursos de la serie cabe señalar los volúmenes que tratan del estigma del SIDA, las perspectivas teológicas de salud y enfermedad, la sexualidad y el género, programas de estudios para seminarios y los desafíos específicos que se plantean para los jóvenes, el cuidado pastoral y la política pública.
Hoy en día los jóvenes de más de 14 años representan el 40% de las nuevas infecciones de adultos en todo el mundo, y más del 90% de todas las nuevas infecciones entre los niños se registran en el África Subsahariana, según estadísticas de las Naciones Unidas.
Pese a los progresos que se realizan en la lucha contra el VIH y el SIDA, la declaración del CMI cita los nuevos problemas que plantean los niños nacidos con el VIH que se acercan a la madurez sexual, las parejas en las que uno o los dos cónyuges conviven con el VIH, y también las necesidades de millones de viudas, viudos y huérfanos.
A pesar de que el mundo ha realizado grandes progresos en la atención, prevención y tratamiento, “hay más de 33 millones de personas que viven con el VIH”, dice la declaración; esta cifra incluye a 10 millones de personas que esperan todavía un tratamiento.
Desde la primera aparición de la pandemia hace 30 años, se estima que 60 millones de personas han resultado infectadas con el VIH, de las cuales más de 25 millones han muerto. Sólo en 2008, se estima que 2,7 millones de personas resultaron infectadas con el VIH y murieron 2,0 millones de personas por enfermedades relacionadas con el SIDA, según datos de las Naciones Unidas.
Hasta ahora, la epidemia ha dejado huérfanos a más de 14 millones de niños en el África Subsahariana.
25 años estimulando la atención médica y pastoral
El compromiso del CMI en la lucha contra el VIH y el SIDA se remonta a 1986, en que varias iglesias y la Organización Mundial de la Salud se dirigieron al a la sazón secretario general, Rev. Dr. Emilio Castro, con el fin de luchar contra el estigma del SIDA que desalentaba la recaudación de fondos para la atención médica y pastoral de las personas afectadas por la enfermedad.
Los esfuerzos y las asociaciones CMI, centrados en la sensibilización y la educación, han ido creciendo mediante la edición de publicaciones, la creación de redes y la capacitación. El primer manual sobre atención pastoral apareció en 1991.
El compromiso cada vez mayor con las iglesias y las instituciones teológicas condujo a la publicación de la serie de libros y a la realización de los esfuerzos de acompañamiento de la EHAIA. Desde 2001, la Alianza Ecuménica de Acción Mundial ha asumido las responsabilidades de la tarea de sensibilización.
Fuente: Acción Ecuménica



