Mostrando entradas con la etiqueta ecuador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ecuador. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de enero de 2019

COICA responde ante la violencia contra las mujeres en Ecuador.

Las mujeres de la comunidad amazónica Waorani / Foto: Kimberley Brown


Servindi, 23 de enero, 2019.- La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica(COICA), se pronunció sobre los hechos de violencia contra las mujeres en Ecuador condenándolos de "inhumanos". 

Mediante un pronunciamiento la COICA y sus organizaciones miembros se solidarizaron con los familiares de la víctima de la violación grupal en Quito y de Diana Caralona R. asesinada en plena vía pública en la ciudad de Ibarra.

Asimismo, hicieron un llamado a las instituciones competentes a actuar con responsabilidad y firmeza para garantizar justicia y a los Gobiernos Amazónicos para que, mediante un trabajo en conjunto, puedan defender los derechos humanos erradicando la violencia, el racismo y la xenofobia.


El machismo

Así como se ha manifestado el sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ecuador, la violencia contra las mujeres y niñas es un problema que afecta a las estructuras sociales a nivel global.

El enfoque machista origina el maltrato físico y psicológico de las mujeres en todo el mundo. América Latina sufre un alto porcentaje de violencia de género que pone en peligro la vida de muchas mujeres en la región.

Según la ONU, la violencia de género afecta 1 de cada 3 mujeres en el mundo y según indica la Organización Mundial de la Salud, la violencia de género es la primera causa de muertes de mujeres entre 15 y 44 años.

Por esa razón, la COICA declara que es "urgente que los gobiernos prioricen sus acciones para prevenir esta lacra social y direccionen recursos a garantizar normas eficaces, procesos de información y concientización a la población". Ello, con el fin de erradicar la violencia de género y atender debidamente a las víctimas. 


A continuación el comunicado de prensa:


Fuente: Servindi.org

jueves, 20 de septiembre de 2018

El pan y la paz amenazados.


Evaristo Villar

Universidad Andina Simón Bolívar de Quito (Ecuador), 23 agosto 2018.
Reflexión presentada en el Simposio Internacional de Quito (Ecuador) “La justicia y la paz se besan”: Jubileo en homenaje a Mons. Leonidas Proaño a los 30 años de su resurrección y a los 50 años de la Conferencia de Medellín. 

La amenaza sobre el pan y la paz ha sido un desafío permanente para el ser humano. Desde el maná que reclamaban los exiliados israelitas de Egipto hasta la conquista del paraíso, soñado y prometido tantas veces, la tensión entre el “danos hoy nuestro pan de cada día” y la tentación del pan (“no solo de pan vive el hombre”) nos ha acompañado siempre. Y con la tensión, también el conflicto y la guerra.

Las guerras por el pan llenan la historia. También las propuestas de pan abundante. Desde las más radicales —como la de Jesús de Nazaret en la multiplicación de los panes (Mc 6, 38 y ss.; 8, 1 y ss.) o la de Carlos Marx— hasta las que se siguen haciendo en nuestros días, las propuestas de pan, alternativas a la precariedad actual, nunca han cesado en la historia humana.

No voy a entrar ahora en este enmarañado campo de las promesas y su cumplimiento. Mi propósito es más modesto: se trata tan solo de ver hasta qué punto y cómo el compromiso de hoy con el pan y con la paz puede inspirarse, salvando las distancias, en los intentos realizados en el último medio siglo por quienes hicieron posible Medellín 68, entre los que destacó, con luz propia, Mons. Proaño.

1. Un contexto alarmante

Con ocasión del 50 aniversario de Mayo 68, visto in extenso, se ha escrito mucho, pero me han interesado sobre todo las reflexiones del tenor siguiente. El siglo XX se puede dividir en dos mitades: la primera, muy violenta (con dos guerras mundiales, 1914-18 y 1939-45) y la segunda, dominada por la guerra fría (con muchos conflictos regionales) y el miedo a la posible hecatombe nuclear. Al final de siglo, con la Caída del Muro de Berlín (1989), aparece un panorama que es doblemente interesante tanto por lo que se derriba como por lo que se desvela.

* Se derriban los sistemas comunistas, alternativa al capitalismo, y esto conlleva un colapso de los Movimientos de Liberación Nacionales en el Tercer Mundo. Lo que supone la quiebra del paradigma “emancipador” que había venido impregnando a toda la izquierda en la segunda mitad del siglo XX. Una izquierda que había creído descubrir en el proletariado el sujeto social capaz de implantar, por la lucha de clases, el socialismo y la igualdad. (Esta caída del muro también sacudió las políticas socialdemócratas reformistas que, desde entonces, no han levantado cabeza).

* En segundo lugar, se ha desvelado que estamos inmersos en un monosistema mundial —siempre en crisis, de la que renace como el ave fénix— que apoya su expansión económica y financiera sobre una revolución tecnológica brutal y en la mundialización de un mercado desregulado y competitivo. Este monosistema está impidiendo la generación de pan para todos y todas y está poniendo, en desafío constante, la paz.

Por su propia lógica darwinista, el sistema único está agrandando la brecha de desigualdad entre países ricos y empobrecidos. El mundo rico del Norte (simbólico) ya no necesita al Sur como esclavo, le bastan sus materias primas, sus tierras; no necesita sus gentes como mano de obra barata, el trabajo lo hacen hoy las máquinas. Al pueblo se le excluye, se “descarta”, como gusta de repetir frecuentemente Francisco.

El PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) viene reflejando periódicamente esta brecha de la desigualdad. En sus últimos informes, después de mostrar su satisfacción por los logros alcanzados con los Objetivos del Milenio y de cara a la Agenda del 2030 —en la que, entre otros objetivos se fija erradicar la pobreza extrema, poner fin al hambre y reducir la desigualdad de género— refleja algunos datos que siguen siendo muy preocupantes. Tomo solo algunos ejemplos directamente relacionados con nuestro propósito:
* La desigualdad ante el pan: el 1% de la población posee el 46% de la riqueza; el 99% tiene que contentarse con el 54%. Es decir, 700 millones de personas acaparan en el mundo casi tanto como las 6.300 millones restantes.

* Con referencia al hambre: 1 de cada 9 seres humanos (que representa unos 700 millones) padece hambre. Juan Carlos García Cebolla, jefe del Equipo de Derecho a la Alimentación de la FAO, dejaba el pasado año en Madrid (II Conferencia contra el Hambre, Madrid 2017) unos datos parecidos: 793 millones sufren desnutrición crónica; 2.000 tienen carencias de nutrientes, y 600 millones padecen obesidad.

* La mujer, la mayor víctima del pan: además de admitir que la pobreza se ha feminizado —ya a principios de siglo el PNUD había dado la alarmante cifra de que las ¾ partes de pobres son mujeres—, ahora aporta otros datos bien llamativos de su ausencia del poder real —solo un 23% de las mujeres en el mundo son parlamentarias—.
* Inmigrantes y refugiadxs: a principios de siglo el PNUD reflejaba ya la existencia de la población mundial migrante en el 2,3%, (es decir, 161 millones). Ahora, debido a las guerras y la hambruna, habla de 244 millones, la mayoría refugiadxs, de los que 65 millones carecen de protección social alguna. (No entro ahora en las migraciones forzadas de América Latina o de EE.UU. Soy testigo de que el desconcierto que está atravesando la Unión Europea en este campo es monumental y vergonzante).

Solo una breve referencia a la paz. No es necesario ser politólogo para ver que detrás de la geopolítica y los conflictos y guerras de hoy se oculta, como siempre, la lucha por la hegemonía del pan. Según la Escola de Cultura de Pau —Centro de Investigación sobre la Paz, conflictos armados y Derechos Humanos, creado por la UNESCO en la Universidad Autónoma de Barcelona, que ofrece cada tres meses un informe de situación mundial sobre el tema— actualmente hay 22 países en guerra, siendo los continentes africano y asiático (con unos 300.000 niños soldado) los más afectados. En Occidente siguen teniendo presencia diaria en los medios las guerras de Siria e Israel/Palestina; y menos (a veces olvidada) la guerra de exterminio que Arabia Saudí y los Emiratos Árabes están llevando a cabo en Yemen. Hay guerras viejas que se mantienen desde la lejanía de la historia, como la de Birmania (desde 1948, año de su independencia del Reino Unido) o la Israel/Palestina (desde la misma proclamación del Estado de Israel en 1948).

2. El pan, la paz y la vida
Sin pan no hay vida; y, sin paz, tampoco se produce el pan, necesario para la vida. La vida, en última instancia, depende del pan y de la paz.
Nunca agradeceremos suficientemente a la II Conferencia de Medellín el haber acercado el cristianismo latinoamericano a esta realidad tan básica, su apuesta por el pan y por la paz. A una conciencia cristiana que, inspirada en el Evangelio de Jesús, proclama la igualdad y solidaridad de todos los seres humanos, no le puede resultar nunca indiferente la proyección o dimensión social del cristianismo. Desde esta conciencia social, la II Conferencia de Medellín se hizo cargo de la realidad del continente, la calificó desde la inspiración cristiana y propuso la Promoción humana fundada en la justicia y la paz como vía de salida.

* Ante el reto del pan, Medellín se hizo cargo del empobrecimiento socioeconómico del continente, sumergido bajo el desarrollismo reinante, y en vísperas de incrementar sus niveles de pobreza con la inminente implantación de la Alianza para el Progreso —una especie de Plan Marshall que, contra el mal ejemplo de Cuba, pretendía controlar desde el Imperio el desarrollo del que considera su Patio Trasero—. En esta situación, Medellín apostó por mirar el continente desde la Teoría de la Dependencia (de los científicos del CEPAL, Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la UNO) que trataba de romper la relación causal entre el bienestar del primer mundo y la precariedad y empobrecimiento del resto. Desde la dependencia aparece la verdadera causa de “la miseria que margina a grandes grupos humanos y la frustración de legítimas aspiraciones que crea el clima de angustia colectiva”. Y, confrontada con la igualdad y la justicia de Evangelio, la miseria y la angustia colectiva son “un hecho que clama al cielo” y que exige un cambio de rumbo urgente: la promoción humana. (Cfr. La Iglesia ante la actual transformación de América Latina. Medellín: conclusiones. Promoción humana 1. Justicia).

* Ante el desafío de la paz, Medellín constata las consecuencias dramáticas que el empobrecimiento está teniendo en el contexto sociopolítico del continente. Una situación muy crispada debido a la ideología de la “Seguridad Nacional”, implantada a sangre y fuego por las Juntas Militares impuestas por el Imperio y la proliferación de las guerrillas populares que se multiplican a todo lo largo y ancho del continente. En este contexto de crispación Medellín se inspira en la constitución Gaudium et Spes del Vaticano II y en la encíclica Populorum Progressio de Pablo VI para entender y denunciar valientemente la situación: “Si el desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, el subdesarrollo latinoamericano, con características propias en cada uno de los países, es una injusta situación promotora de tensiones que conspiran contra la paz” (cfr. La Iglesia en a actual transformación de América Latina a la luz del Concilio. Medellín: Conclusiones 2. Paz).
A juicio de Gustavo Gutiérrez, “este mirar cara a cara sus problemas” y descubrir que, además de las guerras, “la pobreza no era el único pero sí el más grande desafío al anuncio del Evangelio”, fue la mayor aportación significativa de la Conferencia de Medellín.

3. ¿Qué podemos hacer hoy? Una respuesta posible (Mons. Proaño)
En definitiva, si el pan y la paz, la justicia y la paz, están íntimamente relacionadas con la vida, esto nos exige alguna respuesta.
Lo decía proféticamente Mons. Proaño: “estamos obligados a volver a las fuentes para redimir la vida… Debemos actuar antes de que sea demasiado tarde, antes de que la ambición y la locura de unos hombres conviertan a nuestro planeta Tierra en una luna muerta, en un cementerio del espacio”.

Acoger hoy este encargo de Monseñor Proaño supone, al menos estas dos convicciones:
a) Que, enfrentados como estamos a estos dos grandes desafíos del pan y de la paz, debemos hacerlo con la confianza de que vamos a superarlos con éxito, porque “la humanidad siempre ha encontrado soluciones a los grandes retos”; y b), que, en este viaje, siempre podemos mirar de reojo el ejemplo de la Madre Tierra, la Pacha Mama, pues “la naturaleza es la única empresa que nunca ha quebrado”.

Con estas convicciones necesitamos optar por una de las dos alternativas siguientes:
1ª Tomar conciencia de que la solución capitalista neoliberal, no por ser la mundialmente imperante, es la más acertada, ni la más inteligente. Ya no podemos seguir confundiendo desarrollo con crecimiento indefinido, solo los locos y los economistas podrían hacerlo; ni tampoco podemos seguir confiando en que los pueblos con mayor crecimiento económico van a ser los mejores guardianes de la paz (ahí tenemos, como esperpéntico ejemplo, a Mr. Trump).

El crecimiento tiene límites porque la tierra es finita y actualmente está en situación agónica. Ya no puede dar pan para toda la humanidad. (Desde el 01 de agosto, según los expertos en el tema, hemos agotado el presupuesto ecológico que genera la Tierra para todo el año; y ya desde 1970 se viene advirtiendo que la huella ecológica va creciendo en proporción alarmante. De seguir a este ritmo, para el 2050 se necesitarán tres Planetas Tierra para alimentar a la humanidad).

[El Occidente desarrollado y guerrista ha cedido a la “tentación del pan”, rompiendo nuestra vinculación vital con la tierra. Nos hemos creído, justificándolo en dudosos planteamientos bíblicos (Lyn White), dueños de la Tierra y que sus recursos eran ilimitados. Pero ya es hora de empezar a pensar que con menos harina, por más que agrandemos el horno o multipliquemos los cocineros, no vamos a producir más pan].

En definitiva, el capitalismo no resuelve sino acrecienta el problema del pan y pone en constante riesgo la paz.

2ª La solución ecológica. No obstante, hay vida más allá de la economía occidental y capitalista. Aunque minoritaria y más selectiva, existe también la “economía ecológica”, la que ya desde los años 90 se llamaba “biomímesis” o ciencia que estudia y toma la naturaleza como fuente de inspiración. Más tarde se ha llamado “bioeconomía” o ciencia de la gestión de la sostenibilidad.

Esta forma de abordar la cuestión del pan no pone su mayor acento en el crecimiento cualquier precio, —registrable en el PIB o bienes y servicios sin más—, sino en todo aquello que hace que “la vida valga la pena ser vivida”.

Su mayor riqueza o novedad no está en la acumulación de bienes materiales, sino en el tiempo que tenemos para vivir, soñar, amar. Y este tiempo se limita cuando tenemos que emplearlo en cuidar los bienes, protegerlos, defenderlos, etc.
Esta forma de asegurarnos el pan y la paz de cada día, y evitar los conflictos y la guerra, da mayor importancia al bien-estar que al bien-tener, más al buen-vivir/convivir que al vivir-bien.

El Sumak Kawsay que refleja, entre los pueblos originarios, otro modo alternativo de abordar el problema del pan y de la paz, puede aportarnos una buena ayuda para superar la política económica neoliberal que no solo no ha encontrado el modo de hacer frente con éxito a los problemas del pan y de la paz, sino que, con su apuesta por el crecimiento sin límites y su forma de producción, los acrecienta.

En la actualidad, varios países, entre ellos Bolivia y el Ecuador, han inspirado sus constituciones en el Sumak Kawsay. Los 16 artículos en los que la constitución ecuatoriana recoge diferentes dimensiones prácticas del buen-vivir muestran un buen ejemplo a seguir. El preámbulo de la Constitución comienza así: “Nosotros y nosotras el pueblo soberano del Ecuador, reconociendo nuestras raíces milenarias, forjadas por mujeres y hombres de distintos pueblos, celebrando a la naturaleza, la Pacha Mama, de la que somos parte y que es vital para nuestra experiencia… (sigue una larga invocación a Dios, a las religiones y a la sabiduría de las diversas culturas), decidimos construir una nueva forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía con la naturaleza, para alcanzar el buen vivir, el Sumak Kawsay”, etc.

Finalmente, esta apuesta por el buen vivir para un cristiano no está lejos de la utopía del Reino de Dios anunciado por Jesús de Nazaret.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

El conflicto de Chevron con los indígenas ecuatorianos.


por Pablo Fajardo Mendoza , abogado de la Udapt, Attac Madrid 
sep192018

Se ha generado una nueva situación de profunda impunidad para las transnacionales, con el paradigmático caso de Chevron en Ecuador. Chevron ha ganado un laudo arbitral, dictado Tribunal Arbitral Internacional. La resolución estipula que el país violó un artículo del Tratado Bilateral de Protección de Inversiones entre Ecuador y Estados Unidos (firmado en 1997, mientras que Texaco dejó el país en 1992! y denunciado por Ecuador en 2017), por tanto, deberá pagar una indemnización, aún no fijada, a Chevron. La sentencia del Tribunal Arbitral se refiere a la condena de la justicia ecuatoriana a Chevron, a pagar 9.500 millones de dólares a Ecuador por la destrucción de la Amazonía, el histórico juicio que como saben fue el resultado de la lucha de las comunidades afectadas, agrupadas en la UDAPT. 

Esta es la carta del abogado de la UDAPT, exponiendo la situación:

“ Compañeros y compañeras. Como muchos de ustedes saben el caso Chevron está en un momento crítico, sino actuamos rápidamente y con firmeza, matan al caso y luego vendrá contra nosotros. Al parecer el plan es acabar con el caso y con quienes estamos al frente de ésta gran batalla.

Para una mejor ilustración de todos ustedes, les informo. En noviembre de 1993, un grupo de ciudadanos, en forma colectiva iniciamos nuestra demanda en contra de Texaco[1], por todo el daño causado en nuestra Amazonía. Esta acción la iniciamos en los Estados Unidos del Norte de América, bajo la figura de Acción de Clase. Chevron pidió que el caso se ventile en el Ecuador, luego de 9 años de batalla, la petrolera estuvo éxito, el caso fue enviado a Ecuador, tal como Chevron lo pidió. En el año 2003, ya en el Ecuador, bajo la figura jurídica de Acción Popular, iniciamos la acción jurídica. En el 2011, luego de haber probado el crimen de Chevron, de demostrar el daño a la naturaleza, a la vida, a la cultura de los pueblos, luego de acumular más de 215.000 fojas de prueba contundente y fuerte contra Chevron, el Juez de Sucumbíos encontró culpable a Chevron y la condenó a pagar 9.500 millones de dólares para reparar el daño causado en la Amazonía. Se apeló esa sentencia, en enero del 2012, la Corte de apelaciones de Sucumbíos, ratificó la sentencia.

Chevron recurrió a la Corte Nacional de Justicia, en noviembre del 2013, los jueces de dicha Corte, también ratifican la condena contra Chevron. Como último recurso, Chevron recurrió ante la Corte Constitucional, argumentando que sus derechos habían sido violados en el proceso. Los 9 jueces de la Corte Constitucional, analizan el caso y no encuentran ningún solo hecho que anule la sentencia. El pasado 10 de julio del 2018, ratificaron la sentencia contra Chevron. Este era el último recurso que existía. Los afectados agrupados en la UDAPT ganamos el caso en forma definitiva en las cortes del Ecuador, en la Corte que Chevron escogió. Los jueces en los distintos fallos judiciales fueron explicando la forma como Chevron destruyó la Amazonía, como se ha cegado la vida de más de 2.000 personas que han muerto como excesos de casos de cáncer. El mayor caso de lucha por los Derechos Humanos en Ecuador, abría una esperanza para los pueblos del mundo que luchan contra los crímenes corporativos.

Pero paralelamente al caso judicial, Chevron implementó varias acciones contra los demandantes y contra el Estado Ecuatoriano. Por una parte acciones de comunicación para desprestigiar al Estado, lobbie para afectarlo económicamente, y además planteó tres arbitrajes internacionales. Por otra parte inició una serie de acciones judiciales en contra de los líderes que estamos defendiendo y luchando junto a los pueblos que han sido agredidos por las operaciones de Chevron. En el caso nuestro, las acciones han sido y son; acciones judiciales, de difamación, presión económica, amenazas, persecución, espionaje, etc. etc.

El Estado hizo lo adecuado para defenderse ante los sistemas de arbitraje, tanto así que a Chevron le tocó reiniciar por dos veces la demanda. La acusación principal de Chevron es que en el proceso la petrolera no pudo defenderse adecuadamente, que existió fraude, que los demandantes pagaron 500.000 dólares a un juez, es decir, que existió denegación de justicia y fraude.

La Procuraduría demostró que eso no es verdad, incluso logró que los árbitros vengan a la zona afectada. Logró que el testigo principal de Chevron sobre el supuesto fraude, confiese que él mintió porque Chevron le pagaba. Sin embargo el pasado 7 de septiembre del 2018, se hizo público el laudo arbitral favorable a Chevron y contrario al Estado ecuatoriano. Lo que demuestra, que el problema no es la calidad técnica de la defensa, el problema es el sistema de arbitraje que entra a auxiliar a las transnacionales cuando un sistema de justicia los acorrala, sin importar los Derechos Humanos que ha violado la Transnacional. Y para demostrar la fortaleza del mismo, no le importa si se basa o no en la ley, lo que importa es como se salva a una Transnacional de la justicia.

En el laudo arbitral los árbitros disponen entre otras cosas al Ecuador: a. Que el Gobierno del Ecuador, anule la sentencia, que legalmente hemos logrado los demandantes contra Chevron. B. Que el Estado ecuatoriano impida a lo demandantes de Lago Agrio poder ejecutar la sentencia fuera del Ecuador. Adicionalmente el panel de árbitros expresa que el Ecuador deberá reparar y pagar una sanción económica para reparar el daño que se le ha causado a Chevron. Estas disposiciones son totalmente ilegales, al margen de la ley. Ordenan al Estado ecuatoriano a violar su propia Constitución de la Republica. Ordenan al Estado a violar los más elementales derechos humanos y Constitucionales de más de 30.000 indígenas y campesinos. En resumen, es un laudo ilegal y al margen de la ley y atenta gravemente contra la seguridad jurídica del Ecuador.

Para la UDAPT, lo más grave además del laudo es la posición del Gobierno Ecuatoriano, quien sin ningún argumento ha expresado su voluntad de acatar el laudo arbitral. Es decir el Gobierno del Ecuador está dispuesto a violar el marco jurídico del Ecuador y a unirse a Chevron para acabar con la batalla de la UDAPT que ya acumula 25 años.

Como vemos, la lucha nuestra es una lucha por los derechos humanos y ambientales de más de 30.000 personas de 6 pueblos indígenas y campesinos. Hemos luchado para que se repare la Amazonía ecuatoriana. Para que Chevron pague por su crimen. Hemos llevado esa lucha con altura y la hemos ganado en las Cortes del Ecuador. Está pendiente la acción de homologación de sentencia que se ventila fuera del Ecuador. Uno de esos Estados es Canadá.

Pero en Canadá también encontramos obstáculos. En ese caso, lo más grave que existe es la división del patrimonio de Chevron. Para la petrolera, los viene que existen en Canada, pertenecen a Chevron Canada, y esa es una empresa autónoma e independiente de Chevron Corporation. Esto no es real, en el juicio hemos demostrado como la empresa Chevron Canada está sometida, económica, legal y operativamente a Chevron Corporation.

Hemos demostrado que no existe tal división de patrimonio, que es uno solo. Sin embargo los jueces canadienses, en segunda instancia, han aceptado el argumento de Chevron, es más, para poder apelar a la Corte Suprema de Canada, nos han ordenado que para poder tener derecho a recurrir ante la Corte Suprema, debemos cancelar la suma de 350.000 dólares canadienses. Noten ustedes, nuestra lucha es por el bien común, es por la vida, es por la Amazonía. No es una lucha por dinero para particulares. Es más los pueblos indígenas no disponen de dinero, pese a eso la justicia Canadiense, nos ordena que paguemos para seguir soñando con la justicia.

Como se puede apreciar, el sistema invisible, abstracto, pero que sirve a las Empresas Transnacionales para evadir la justicia, para lograr impunidad, para atacar a sus víctimas y convertirlas en victimarios. No es el sistema de justicia, que queremos, pero es el que tenemos y el que debemos cambiar.

Como UDAPT seguimos batallando, seguimos luchando por el acceso a la justicia. En el supuesto caso que el Estado ecuatoriano nos obstaculice el acceso a la justicia, nos persiga y encarcele para neutralizarnos, con todos esos riesgos vamos a seguir luchando, por el acceso a las justicia y por la reparación. No podemos dejar que nuestra Amazonia, que nuestras comunidades indígenas y campesinas sigan siendo víctimas del crimen corporativo, ahora con la complicidad del Estado.

Ante esta realidad compañeros, necesitamos fortalecer mucho más la campaña global, necesitamos que los medios de comunicación nos den espacio, que podamos llegar todos los niveles de la sociedad con la información. Necesitamos vuestro apoyo para seguir luchando, necesitamos hacer fuerza común, para impedir que el mayor caso de lucha por los Derechos Humanos, no tenga éxito, para juntos lograr que el crimen de Chevron no quede impune.

Cordialmente

Pablo Fajardo Mendoza, ABOGADO DE LA UDAPT.

[1] En el año 2001, Texaco fue absorbida por Chevron, por lo tanto desde allí en adelante hablamos de Chevron Corporation.

jueves, 9 de agosto de 2018

Cambio climático afectaría a la pesca en Sudamérica.


Una investigación de la FAO reveló que calentamiento de la corriente de Humboldt afectaría a Perú, Chile y Ecuador. La constante presencia del Fenómeno del Niño, producto del calentamiento global, perjudicaría los ecosistemas marinos del Pacífico sur. Organización de las Naciones Unidas espera que estos países establezcan políticas de gobernanza sobre sus territorios oceánicos.

Por José Díaz
El cambio climático y el impacto que genera sobre las aguas del Pacífico sur tendría efectos en la economía de los países de Chile, Perú y Ecuador. Así lo dio a conocer las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) luego de difundir un estudio realizado sobre la productividad pesquera en los ecosistemas involucrados dentro de la corriente de Humboldt.
Según el estudio difundido esta semana por la FAO, en los últimos años las aguas del Pacífico han producido más peces por unidad de superficie. Sin embargo, esta productividad se vería afectada debido al calentamiento de las aguas que genera la constante presencia del Fenómeno del Niño, promovido en cierta medida por el calentamiento global.
“(Las) consecuencias potenciales son considerables y los países deben considerar una serie de cambios de política para enfrentar ellos”, señaló en el informe la FAO.
El órgano de las Naciones Unidas señaló que el impacto del calentamiento constante de las aguas del Pacífico sur se vería reflejado en la capacidad pesquera de países como Ecuador, Perú y Chile. Para esto recomendó que las autoridades de estas naciones establezcan políticas de gobernanza sobre sus dominios marítimos y sus capacidades extractivas.

Impacto de calor

Cabe recordar que hace unos meses un estudio de la revista Nature reveló que el calentamiento global tiene impactos negativos directos sobre eventos climatológicos como el Fenómeno del Niño, además de las olas de calor que acontecen en diversas zonas del mundo. Esto último en particular tendría incidencias en las costas del Océano Pacífico.
De acuerdo con el estudio de la FAO, el calentamiento de la corriente de Humboldt (SCH) disminuiría la presencia de fitoplancton y zooplancton, alimentos necesarios para el mantenimiento de los ecosistemas marinos. La relación entre el calentamiento global y la alteración de dicha corriente afectará actividades humanas como la pesquería. 
“Se espera que la extensión media del área rica en zooplancton disminuya en aproximadamente un 33% en las zona norte y central del SCH, y alrededor del 14% en el sur de dicho sistema marino”, precisó el informe.

Te puede interesar



viernes, 13 de julio de 2018

Indígenas de Ecuador ganan juicio a Chevron.


La Corte Constitucional de Ecuador confirmó indemnización de US$ 9.500 millones a favor de 30 mil ciudadanos indígenas. El juicio de 25 años corresponde a una demanda por contaminación ambiental provocada por la empresa Texaco, la misma que fue comprada por Chevron. 

Por José Díaz

Servindi, 13 de julio, 2018.- Uno de los casos judiciales más grandes entre poblaciones indígenas y compañías extractivas es sin duda alguna el que enfrenta desde hace 25 años a la transnacional Chevron y los pueblos originarios de Ecuador. El más reciente capítulo de esta historia se escribió este fin de semana cuando la Corte Constitucional de dicho país ordenó a la empresa el pago de US$ 9.500 millones de indemnización por la contaminación causada por sus lotes.

Pese a que la condena había sido impuesta hace algunos años, la empresa de origen estadounidense impuso un recurso en contra de su ejecución que llevó hasta la última instancia del sistema judicial ecuatoriano. En este punto la condena fue confirmada obligando a Chevron a pagar la millonaria indemnización a los pobladores de la Amazonía ecuatoriana.

“Es el caso más importante para los pueblos indígenas y campesinos. Por 25 años, hemos luchado y ahora estamos derrotando el sistema de impunidad corporativa global. Esas empresas transnacionales que cometen crímenes en cualquier parte del mundo y jamás quieren responder por esos crímenes”, declaró el abogado de las comunidades indígenas, Pablo Fajardo.

El caso corresponde a una demanda establecida por 30 mil ciudadanos indígenas de Ecuador contra Chevron a la cual exigen reparar la contaminación producida por Texaco -compañía comprada por Chevron en 2001-. La actividad contaminante de esta compañía ocurrió entre los años 1964 y 1992, tiempo durante el cual quemaron gas al aire libre y vertieron aguas tóxicas a la Amazonía. 


La lucha continúa

La primera reacción de la compañía petrolera ha sido la de calificar de “impagable” la indemnización establecida por la Corte Constitucional. A eso se suma la acusación que hacen a la petrolera estatal Petroecuador, que habría operado en conjunto con Texaco durante los años que implican a la demanda realizada por la población indígena.


Por el momento, una de las mayores preocupaciones de los demandantes es poder cobrar la indemnización. Esto debido a que Chevron no cuenta con bienes en Ecuador, por lo que buscaría validar a nivel internacional la sentencia de la Corte Constitucional para poder efectuar el cobro. Sin embargo, para completar este paso los pueblos indígenas deben pagar al sistema judicial canadiense, fuero en el cual ganaron una de las varias instancias que constituyen este juicio.

“Vamos a seguir con el intento de homologar la sentencia en otros países y por eso estamos pidiendo cooperación internacional para pagar 350 mil dólares que nos ha impuesto la corte canadiense como costo judicial y que ha sido nuestro principal obstáculo en ese país”, afirmó a RFI, el abogado Pablo Fajardo.

Lejos de admitir los pasivos contaminantes de su actividad extractiva, Chevron ha acusado en todo momento al sistema judicial ecuatoriano de actuar movido por la corrupción, argumento con el que se niegan a reconocer el fallo. Los pueblos indígenas de Ecuador buscan validar la sentencia en países como Estados Unidos, Brasil, Argentina y Canadá donde la compañía sí posee bienes para así poder cobrar la reparación.

Fuente: Servindi.org

viernes, 3 de noviembre de 2017

COP23 premiará proyectos de Colombia, Honduras y Ecuador.

Proyecto ecuatoriano promueve la agricultura sostenible y el empoderamiento femenino.

La organización de la COP23 que será este año en Bonn (Alemania) reconocerá iniciativas agrícolas de Latinoamérica por su lucha contra el cambio climático. Una de estas iniciativas además será distinguida por su esfuerzo en incluir la participación de las mujeres en la agricultura.

Por José Díaz
Servindi, 01 de noviembre, 2017.- A pocos días de la COP23 que este año tendrá lugar en Bonn (Alemania), las primeras informaciones sobre este evento se van dando a conocer. Una de ellas tiene que ver con Latinoamérica, puesto que ya se sabe que Ecuador, Colombia y Honduras figuran entre los proyectos de acción climática que serán premiados en esta edición.
Uno de los reconocimientos, que serán entregados por las Naciones Unidas, lo recibirá Ecuador y será el de “soluciones climáticas” por una iniciativa que busca la agricultura sostenible y la participación de las mujeres en Quito.
Este proyecto permite a las mujeres aprender a producir alimentos de manera sostenible a través de medidas agrícolas que aumentan la seguridad alimentaria y reducen las emisiones de carbono. Cabe precisar que esta iniciativa también será distinguida por la organización de la COP23 en la categoría de “Impulso para el liderazgo de las mujeres”.
El otro proyecto latino que será galardonado en Bonn será una iniciativa compartida por agricultores de Colombia y Honduras quienes hacen uso de la tecnología para desarrollar una “agricultura climáticamente inteligente”. Esto a través del análisis e intercambio de datos climatológicos.
En total serán 19 las actividades que serán galardonadas en la COP23 que tendrá lugar en Alemania del 6 al 17 de noviembre y que para esta edición tendrá como eje climático la “solidaridad frente al cambio climático”.
Cabe precisar que, pese a que la sede de la COP23 será en Alemania, esta edición viene siendo organizada por Fiji, país que representará a las demás naciones insulares del Pacífico Sur en esta convención.
“Con el apoyo que están dando a Fiji, al equipo de cambio climático de la ONU y a todas las personas que van a participar en la COP23, Alemania está demostrando su compromiso con los objetivos climáticos y de desarrollo sostenible”, declaró esta semana la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Patricia Espinosa.
Fuente: Servindi.org

miércoles, 4 de octubre de 2017

Ecuador identifica “biopiratas” de sus recursos genéticos.


Algodón de Darwin (Gossypium darwinii). Imagen: www.darwinfoundation.org/es/

Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Australia, Corea del Sur, Israel, Bélgica, Francia, Reino Unido e Irán encabezan la lista de países que más han pirateado recursos genéticos de Ecuador.

Estas naciones acumulan más del 80 por ciento del total de patentes identificadas para diversos productos desarrollados a partir de especies endémicas del Ecuador a las que accedieron ilegalmente.

Al presentar el primer informe de biopiratería (23 de junio), René Ramírez, jefe de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), señaló que estos países no pidieron autorización al Estado ecuatoriano para acceder a los 16 recursos genéticos presentes en 128 patentes generadas en el mundo.


“Ecuador considera abusivo, ilegítimo e ilegal el patentamiento de invenciones desarrolladas a partir de recursos genéticos endémicos del país que no han contado con permisos del Estado” Primer informe sobre biopiratería 

Entre las especies “biopirateadas”, identificadas en el estudio se incluyen el tomatillo de Galápagos (Solanum cheesmaniae), la calabaza ecuatoriana (Cucúrbita ecuadorensis) y el algodón de Darwin (Gossypium darwinii), por su resistencia a las plagas; las algas pardas de Galápagos (género Ochrophyta), para tratamientos de la piel, artritis y obesidad; las perlas negras (Capsicum annuum), para la conservación de células madre, entre otros.
Calabaza ecuatoriana (Cucúrbita ecuadorensis). Imagen: Wikipedia

“Ecuador considera abusivo, ilegítimo e ilegal el patentamiento de invenciones desarrolladas a partir de recursos genéticos endémicos del país que no han contado con permisos del Estado”, concluye el estudio que analizó 6.452 especies endémicas.

Hernán Núñez, director ejecutivo del Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual (IEPI), aseguró durante la presentación que Ecuador presentará solicitudes de nulidad de las patentes revisadas en el informe basándose en mecanismos jurídicos y diplomáticosde la Constitución ecuatoriana.

También se realizará un monitoreo periódico para ver qué patentes están siendo solicitadas a escala mundial y se promoverá la posición del país sobre el uso de los recursos endémicos.

La Senescyt y el IEPI están impulsando el Código Ingenios para establecer derechos relativos al acceso, uso y aprovechamiento de la biodiversidad y saberes tradicionales, actualmente en discusión en la Asamblea Nacional.

Para el director del Centro de Investigación de Anfibios Jambatu, biólogo Luis Coloma, tener este diagnóstico “es un avance”, pero advierte que el control de la biopiratería no depende solo del Ecuador sino de la voluntad y las legislaciones de otras naciones.

En tal sentido, “es esencial que todos los países ratifiquen su apoyo y sean parte del Convenio sobre Diversidad Biológica (1993) y el Protocolo de Nagoya”, explica a SciDev.Net el investigador y añade que Estados Unidos, Japón, Francia, Australia, Irán e Israel, entre otros, aún no lo han suscrito o renovado.

Coloma considera indispensable que el Estado ejecute proyectos a gran escala con universidades e instituciones de investigación para completar el inventario de la diversidad biológica del Ecuador.

“La investigación de la biodiversidad (incluida la humana) del Ecuador requiere de esfuerzos gigantescos. Estamos lejos siquiera de completar su inventario. No más del 10 por ciento ha sido inventariado y mucho menos estudiado”, subraya.
----

viernes, 30 de diciembre de 2016

Red Iglesias y Minería demanda defender la vida y los derechos humanos de indígenas Shuar.


La Red Iglesias y Minería, organismo ecuménico de más de 70 entidades latinoamericanas, comunidades cristianas, equipos de pastoral, congregaciones religiosas, teólogos y teólogas, líderes de comunidades afectadas por la minería demanda defender la vida y los derechos humanos del pueblo indígena Shuar en Ecuador.
La Red Iglesias y Minería actúa desde hace mucho tiempo junto al pueblo Shuar a través de su trabajo pastoral, en el marco de la no violencia activa, denunciando en su momento los asesinatos de José Tendentza y Freddy Taish líderes defensores del medio ambiente, cuyas muertes están todavía en la impunidad.

Recientemente el violento desalojo de la comunidad Nankints del pueblo Shuar en agosto de 2016 para dar paso a actividades mineras sin mediar ningún tipo de consulta previa se suma a una serie de vulneraciones a los derechos humanos y agresiones contra el pueblo Shuar. La expulsión es producto de la política pro extractivista del Gobierno Ecuatoriano que en alianza con el consorcio Chino Ecuacorrientes S.A. pretenden desarrollar el proyecto minero Panantza-San Carlos en la provincia de Morona Santiago.
Hacemos notar que antes del desalojo la comunidad Nankints se encontraba en diálogo con instancias gubernamentales para llegar a un acuerdo sobre la posibilidad de efectuar una consulta previa, libre e informada de conformidad con la ley. Sin embargo estos intentos de diálogo fueron interrumpidos por la violenta ocupación de territorios ancestrales por la empresa minera. La crisis se ha intensificado a causa de la declaración de Estado de Excepción y la militarización de la zona, una respuesta totalmente desproporcionada.

Por otro lado 20 de diciembre, Acción Ecológica una organización de defensa de derechos humanos y ambientales con mas de treinta años de trabajo junto a comunidades locales recibió una notificación del Ministerio del Ambiente de Ecuador que informa de un procedimiento administrativo para el cierre de la entidad, aparentemente por “desviarse de los fines y objetivos por los cuales fue constituida”, este hecho es un abierto acto de hostigamiento y agresión contra una organización que ha denunciado los impactos negativos del proyecto minero de Ecuacorrientes S.A. y las vulneraciones de derechos contra el pueblo Shuar.
Por estas razones, la Red Iglesias y Minería demanda la defensa del pueblo Shuar, de los pueblos indígenas hermanos en Ecuador y de los y las defensoras de derechos humanos que actúan en ese país.

Hacemos un llamado al gobierno y los líderes de las fuerzas públicas para que suspenda las agresiones y la violencia, a fin de encontrar salidas democráticas, dignas y respetuosas de los derechos de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, en concordancia con el marco legal ecuatoriano.
Rechazamos los ataques contra organizaciones defensoras del buen vivir como Acción Ecológica con quienes nos solidarizamos. Acción Ecológica incluso en medio de las agresiones y el hostigamiento ha solicitado al gobierno la constitución de una “Comisión de Paz y Armonía con la Naturaleza” que permita investigar lo que esta ocurriendo en el caso del pueblo Shuar y encontrar vías pacíficas de solución de este grave conflicto.

Pedimos a las iglesias y la sociedad civil internacional unirse solidariamente a este llamado en defensa de la vida, y estar atentos a esta grave situación.
Desde Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, El Salvador, México, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Italia, Suiza, Bélgica.

http://alc-noticias.net/es/2016/12/22/red-iglesias-y-mineria-demanda-defender-la-vida-y-los-derechos-humanos-de-indigenas-shuar/