Mostrando entradas con la etiqueta chevron. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chevron. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de septiembre de 2018

El conflicto de Chevron con los indígenas ecuatorianos.


por Pablo Fajardo Mendoza , abogado de la Udapt, Attac Madrid 
sep192018

Se ha generado una nueva situación de profunda impunidad para las transnacionales, con el paradigmático caso de Chevron en Ecuador. Chevron ha ganado un laudo arbitral, dictado Tribunal Arbitral Internacional. La resolución estipula que el país violó un artículo del Tratado Bilateral de Protección de Inversiones entre Ecuador y Estados Unidos (firmado en 1997, mientras que Texaco dejó el país en 1992! y denunciado por Ecuador en 2017), por tanto, deberá pagar una indemnización, aún no fijada, a Chevron. La sentencia del Tribunal Arbitral se refiere a la condena de la justicia ecuatoriana a Chevron, a pagar 9.500 millones de dólares a Ecuador por la destrucción de la Amazonía, el histórico juicio que como saben fue el resultado de la lucha de las comunidades afectadas, agrupadas en la UDAPT. 

Esta es la carta del abogado de la UDAPT, exponiendo la situación:

“ Compañeros y compañeras. Como muchos de ustedes saben el caso Chevron está en un momento crítico, sino actuamos rápidamente y con firmeza, matan al caso y luego vendrá contra nosotros. Al parecer el plan es acabar con el caso y con quienes estamos al frente de ésta gran batalla.

Para una mejor ilustración de todos ustedes, les informo. En noviembre de 1993, un grupo de ciudadanos, en forma colectiva iniciamos nuestra demanda en contra de Texaco[1], por todo el daño causado en nuestra Amazonía. Esta acción la iniciamos en los Estados Unidos del Norte de América, bajo la figura de Acción de Clase. Chevron pidió que el caso se ventile en el Ecuador, luego de 9 años de batalla, la petrolera estuvo éxito, el caso fue enviado a Ecuador, tal como Chevron lo pidió. En el año 2003, ya en el Ecuador, bajo la figura jurídica de Acción Popular, iniciamos la acción jurídica. En el 2011, luego de haber probado el crimen de Chevron, de demostrar el daño a la naturaleza, a la vida, a la cultura de los pueblos, luego de acumular más de 215.000 fojas de prueba contundente y fuerte contra Chevron, el Juez de Sucumbíos encontró culpable a Chevron y la condenó a pagar 9.500 millones de dólares para reparar el daño causado en la Amazonía. Se apeló esa sentencia, en enero del 2012, la Corte de apelaciones de Sucumbíos, ratificó la sentencia.

Chevron recurrió a la Corte Nacional de Justicia, en noviembre del 2013, los jueces de dicha Corte, también ratifican la condena contra Chevron. Como último recurso, Chevron recurrió ante la Corte Constitucional, argumentando que sus derechos habían sido violados en el proceso. Los 9 jueces de la Corte Constitucional, analizan el caso y no encuentran ningún solo hecho que anule la sentencia. El pasado 10 de julio del 2018, ratificaron la sentencia contra Chevron. Este era el último recurso que existía. Los afectados agrupados en la UDAPT ganamos el caso en forma definitiva en las cortes del Ecuador, en la Corte que Chevron escogió. Los jueces en los distintos fallos judiciales fueron explicando la forma como Chevron destruyó la Amazonía, como se ha cegado la vida de más de 2.000 personas que han muerto como excesos de casos de cáncer. El mayor caso de lucha por los Derechos Humanos en Ecuador, abría una esperanza para los pueblos del mundo que luchan contra los crímenes corporativos.

Pero paralelamente al caso judicial, Chevron implementó varias acciones contra los demandantes y contra el Estado Ecuatoriano. Por una parte acciones de comunicación para desprestigiar al Estado, lobbie para afectarlo económicamente, y además planteó tres arbitrajes internacionales. Por otra parte inició una serie de acciones judiciales en contra de los líderes que estamos defendiendo y luchando junto a los pueblos que han sido agredidos por las operaciones de Chevron. En el caso nuestro, las acciones han sido y son; acciones judiciales, de difamación, presión económica, amenazas, persecución, espionaje, etc. etc.

El Estado hizo lo adecuado para defenderse ante los sistemas de arbitraje, tanto así que a Chevron le tocó reiniciar por dos veces la demanda. La acusación principal de Chevron es que en el proceso la petrolera no pudo defenderse adecuadamente, que existió fraude, que los demandantes pagaron 500.000 dólares a un juez, es decir, que existió denegación de justicia y fraude.

La Procuraduría demostró que eso no es verdad, incluso logró que los árbitros vengan a la zona afectada. Logró que el testigo principal de Chevron sobre el supuesto fraude, confiese que él mintió porque Chevron le pagaba. Sin embargo el pasado 7 de septiembre del 2018, se hizo público el laudo arbitral favorable a Chevron y contrario al Estado ecuatoriano. Lo que demuestra, que el problema no es la calidad técnica de la defensa, el problema es el sistema de arbitraje que entra a auxiliar a las transnacionales cuando un sistema de justicia los acorrala, sin importar los Derechos Humanos que ha violado la Transnacional. Y para demostrar la fortaleza del mismo, no le importa si se basa o no en la ley, lo que importa es como se salva a una Transnacional de la justicia.

En el laudo arbitral los árbitros disponen entre otras cosas al Ecuador: a. Que el Gobierno del Ecuador, anule la sentencia, que legalmente hemos logrado los demandantes contra Chevron. B. Que el Estado ecuatoriano impida a lo demandantes de Lago Agrio poder ejecutar la sentencia fuera del Ecuador. Adicionalmente el panel de árbitros expresa que el Ecuador deberá reparar y pagar una sanción económica para reparar el daño que se le ha causado a Chevron. Estas disposiciones son totalmente ilegales, al margen de la ley. Ordenan al Estado ecuatoriano a violar su propia Constitución de la Republica. Ordenan al Estado a violar los más elementales derechos humanos y Constitucionales de más de 30.000 indígenas y campesinos. En resumen, es un laudo ilegal y al margen de la ley y atenta gravemente contra la seguridad jurídica del Ecuador.

Para la UDAPT, lo más grave además del laudo es la posición del Gobierno Ecuatoriano, quien sin ningún argumento ha expresado su voluntad de acatar el laudo arbitral. Es decir el Gobierno del Ecuador está dispuesto a violar el marco jurídico del Ecuador y a unirse a Chevron para acabar con la batalla de la UDAPT que ya acumula 25 años.

Como vemos, la lucha nuestra es una lucha por los derechos humanos y ambientales de más de 30.000 personas de 6 pueblos indígenas y campesinos. Hemos luchado para que se repare la Amazonía ecuatoriana. Para que Chevron pague por su crimen. Hemos llevado esa lucha con altura y la hemos ganado en las Cortes del Ecuador. Está pendiente la acción de homologación de sentencia que se ventila fuera del Ecuador. Uno de esos Estados es Canadá.

Pero en Canadá también encontramos obstáculos. En ese caso, lo más grave que existe es la división del patrimonio de Chevron. Para la petrolera, los viene que existen en Canada, pertenecen a Chevron Canada, y esa es una empresa autónoma e independiente de Chevron Corporation. Esto no es real, en el juicio hemos demostrado como la empresa Chevron Canada está sometida, económica, legal y operativamente a Chevron Corporation.

Hemos demostrado que no existe tal división de patrimonio, que es uno solo. Sin embargo los jueces canadienses, en segunda instancia, han aceptado el argumento de Chevron, es más, para poder apelar a la Corte Suprema de Canada, nos han ordenado que para poder tener derecho a recurrir ante la Corte Suprema, debemos cancelar la suma de 350.000 dólares canadienses. Noten ustedes, nuestra lucha es por el bien común, es por la vida, es por la Amazonía. No es una lucha por dinero para particulares. Es más los pueblos indígenas no disponen de dinero, pese a eso la justicia Canadiense, nos ordena que paguemos para seguir soñando con la justicia.

Como se puede apreciar, el sistema invisible, abstracto, pero que sirve a las Empresas Transnacionales para evadir la justicia, para lograr impunidad, para atacar a sus víctimas y convertirlas en victimarios. No es el sistema de justicia, que queremos, pero es el que tenemos y el que debemos cambiar.

Como UDAPT seguimos batallando, seguimos luchando por el acceso a la justicia. En el supuesto caso que el Estado ecuatoriano nos obstaculice el acceso a la justicia, nos persiga y encarcele para neutralizarnos, con todos esos riesgos vamos a seguir luchando, por el acceso a las justicia y por la reparación. No podemos dejar que nuestra Amazonia, que nuestras comunidades indígenas y campesinas sigan siendo víctimas del crimen corporativo, ahora con la complicidad del Estado.

Ante esta realidad compañeros, necesitamos fortalecer mucho más la campaña global, necesitamos que los medios de comunicación nos den espacio, que podamos llegar todos los niveles de la sociedad con la información. Necesitamos vuestro apoyo para seguir luchando, necesitamos hacer fuerza común, para impedir que el mayor caso de lucha por los Derechos Humanos, no tenga éxito, para juntos lograr que el crimen de Chevron no quede impune.

Cordialmente

Pablo Fajardo Mendoza, ABOGADO DE LA UDAPT.

[1] En el año 2001, Texaco fue absorbida por Chevron, por lo tanto desde allí en adelante hablamos de Chevron Corporation.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Noche de dolor en Córdoba (Argentina).


Equipo Atrio, 13-Diciembre-2013

Hemos escogido este hecho de una huelga de policías en la Docta Córdoba, la provincia más importante de Argentina tras Buenos Aires, porque es la síntesis de muchos problemas que vinculas hoy España e Argentina y porque lo escribe en su blog nuestro amigo Jorge Gerbaldo. Hay muchas cuestiones de actualidad en España (la consulta catalana, la privatización de la policía, la corrpción…) que pueden ser comentadas aquí o en otros posts. Y para ver mejor la crisis argentina ver este artículo de Matriz Sur reproducido en Rebelión: Incendio de Argentina: 30 años de democracia feudal son enterrados por el pueblo . ¿Qué opinan ustedes?


El día martes 3 y miércoles 4 de Diciembre de este año, hace apenas unos pocos días, la ciudad de Córdoba ha vivido el horror de haber quedado sin ninguna protección en un contexto de atracos organizados, contra locales comerciales, que terminaron con el temor generalizado, fruto de la “retirada” que realizó la policía provincial de sus funciones otorgadas por la sociedad para su protección.

Una policía provincial cuestionada por su vinculación en los altos mandos con el narcotráfico, decidió auto acuartelarse por una reivindicación salarial. Esta situación posibilitó que la sociedad se quedara en manos de grupos que realizaron desmanes y atracos por toda la ciudad, haciendo imperar el miedo y la preocupación en todos los barrios de la capital.

En mi más íntima impresión, creo que esta situación fue organizada por la misma policía, a través de una estructura corrupta, en donde mantienen en activo bandas a las que hacen robar (según lo denunciado por los organizadores de la “marcha de la gorra”), además de sus vínculos con las bandas narcos que se han adueñado de nuestra ciudad.

Pero la cuestión que me tiene desvelado en estos días es de dónde surge esta “mano de obra” para este día horroroso que hemos tenido que vivir. ¿Qué hace que a una simple convocatoria por redes sociales y grupos de mensajes de celular movilice esa cantidad de jóvenes para llenar la ciudad de vándalos?

Nos han enseñado que en esta posmodernidad globalizada y capitalista, conceptos desarrollados por la historia del pensamiento han dejado de tener vigencia. De golpe y por decreto del Consenso de Washington los oprimidos han sido incorporados al capitalismo y ya no sufren más. Es por ello que la lucha de clases, en donde los opresores, sin misericordia, estrujan la plusvalía de los que sufren la opresión y estos intentan luchar por su dignidad, son conceptos arcaicos que sólo viven en mentes enfermas que no ven las bondades del progreso ilimitado y lo lindo que se vive en sociedades en donde la “libertad para algunos” es el modelo ha seguir.

Pero la vida nos enseña que no es así. Del mismo modo que la lucha de los oprimidos sigue vigente, también es actual la realidad del lumpen proletariado, que ya Marx a mediados del siglo XIX caracterizaba como “desclazados” y que podemos llamar junto al papa Francisco como los “descartables”; aquellos que el sistema ha expulsado sin ningún tipo de compasión, que viven el dolor de la marginalidad y a los cuales nuestras sociedades de la opulencia mantienen ocultas y que se visibilizan en ocasión de este tipo de sucesos en donde políticos corruptos y los poderes económicos les dan “vía libre” en algunas oportunidades para hacernos entender que sólo ellos pueden tenerlos “controlados”.

Y esta democracia nuestra, que con tanto dolor y sufrimiento alcanzó nuestra sociedad, no ha sabido, en 30 años, dar respuesta de dignidad a aquellos que sufren. Porque el problema central es que amplios sectores de nuestra sociedad sufre. Sufre el desamparo de un sistema que no ha dado educación, trabajo, contención, sino que son utilizados en su dolor, para tenerlos como estructura clientelar de una política deshumanizada o mano de obra y fuerza de choque en sus luchas intestinas por más poder, a veces dentro de los partidos políticos y otras en los enfrentamientos entre poder económico y poder político.

La desgracia neoliberal que nuestra Patria vivió durante 10 años, ha dejado fuera de la sociedad a un sector completo de nuestros hermanos, que no pueden alcanzar niveles mínimos de dignidad, con una destrucción sistemática de la cultura del trabajo (elemento fundante de la dignidad humana) y que hoy vemos en los hijos del hambre y la marginalidad. No existe, para grandes grupos sociales, la expectativa de crecimiento social, pero son visibilizados con cara de “peligrosos”, cuando no son más que el fruto natural de nuestras propias decisiones políticas, que como sociedad hemos avalado e irresponsablemente nunca supimos modificar.

¿Esto agota el análisis? Sin ninguna duda, no. Sobre todo cuando los sucesos son tan recientes. Seguramente en los próximos días seguiremos considerando a los sucesos tan terribles que hemos vivido. Sólo espero que no tengamos que tratar sobre nuevos hechos de este tipo, como amenazan los responsables de lo sucedido.

Fuente: Atrio

Incendio de Argentina
30 años de democracia feudal son enterrados por el pueblo


Matriz del Sur

Los acontecimientos sucedidos en varias provincias argentinas demuestran a 30 años de democracia representativa que el feudalismo provincial ha llegado su fin por obra y gracia del pueblo.

El modelo económico instalado a partir de 2003 por Néstor Kirchner, Eduardo Duhalde y Lavagna y más tarde por Cristina Kirchner, Amado Boudou y Axel Kicillof basado en la exportación de materias agrícolas primarias (soja de Monsanto), extracción de minerales (oro, plata, cobre, uranio de Barrick Gold) y la exportación de petróleo por empresas privadas extranjeras (Panamerican, Shell, Exxon, Chevron) revelan definitivamente la falacia del relato económico, político y social basado en el concepto creado por el BID y adoptado por Cristina Fernández en 2007, denominado “crecimiento económico con inclusión social”. Esta ficción económica no demostrable en la realidad por el método económico-científico, se acaba de enterrar en la Argentina, un país de matriz feudal-mafiosa corporativa desde Santa Cruz a Jujuy, donde las desigualdades sociales se incrementaron en los últimos años.

Según el experto Ruben Ramos, el BID, se define como “la principal y mayor fuente de financiamiento y pericia multilateral para el desarrollo económico, social e institucional de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente”. Sin embargo, son sus miembros “no prestatarios” a través de sus “inversionistas de impacto” (que son todas las grandes empresas extranjeras instaladas en nuestros países), los que depredan nuestras riquezas mineras, petrolíferas, acuíferas, forestales, pesqueras, turísticas, agrícolas, ganaderas; destruyen nuestra cultura, enajenan nuestra identidad, nuestra historia, nuestra música, nuestras costumbres, nuestras comidas.”

Afirma Ramos que “El BID, dice de sí mismo, que no se trata de cualquier banco, porque, además de préstamos, impone donaciones y asistencia técnica; realiza investigaciones que le sirven para conocer mejor nuestras reservas naturales, nuestra gente, instrumentalizar la sedición, el terror, el hambre, la guerra y elaborar sus “Estrategias de país” para imponérselas a nuestros obsecuentes gobernantes.”

“El BID tiene 48 países miembros de los cuales 26 son países miembros “prestatarios” de América Latina y el Caribe. Son la mayoría en la Junta de Gobernadores del BID, pero no lo gobiernan. Este derecho se reserva el gobierno norteamericano por ser el “creador” del Banco, así como de la OEA, y tiene el 31% del capital del Banco que alcanza los cien mil millones de dólares. Argentina, Brasil y México, juntos, llegan al 26%. El resto, sólo cuenta para llevarle el amén a los EEUU”.

“Dada su base de accionistas “no prestatarios” el BID puede endeudarse en los mercados internacionales a precios competitivos y transferir esos beneficios a sus socios europeos, norteamericanos y asiáticos para sus inversiones en los 26 países “prestatarios” de América Latina y el Caribe. Y si de inversiones en los países más pobres y vulnerables se trata, opera a través de su “Fondo de operaciones especiales” (FOE), beneficiando igual a sus socios inversionistas. Es decir, nadie se salva de la agonía de la deuda que nos impone. Excepto Cuba”.

El nuevo pacto económico de Cristina Fernández con la banca regional e internacional controlada por Estados Unidos, las corporaciones transnacionales y la debilidad política de la presidenta y los gobernadores feudales, han condicionado a la sociedad a un futuro incierto de ajustes tarifarios con quita de subsidios, aumento desmedido de precios, incremento de pobreza, reducción de fuentes laborales, disminución del ahorro, imposibilidad de acceso a la vivienda, baja de la calidad educacional y sanitaria: factores comunes de un capitalismo “nacional y popular” que pretendió hacer rico a los ricos y pobres a los más pobres, logro real del modelo kirchnerista en la democracia feudal.



Fuente: Rebelión

martes, 24 de septiembre de 2013

Ecuador denuncia “la mano sucia de Chevron”.


Por Sally Burch
ALAI, 21 de setiembre, 2013.- Con un llamado internacional a boicotear los productos de Chevron, el presidente ecuatoriano Rafael Correa lanzó la campaña “la mano sucia de Chevron”, el pasado 17 de septiembre, en rechazo a los intentos de la empresa petrolera norteamericana de evadir su responsabilidad por la contaminación petrolera en la cuenca amazónica.
Chevron está empeñada en evitar la ejecución de la sentencia de la corte de justicia de Lago Agrio (ciudad ubicada en el Oriente ecuatoriano), que le ordena pagar cerca de 19 mil millones de dólares para limpiar la zona afectada y prestar servicios de salud y agua potable a sus habitantes. Con este propósito, según Correa, Chevron ya ha gastado más de 400 millones de dólares en una campaña contra Ecuador y ha contratado decenas de empresas de lobistas y unos 900 abogados.
En una visita a una piscina tóxica cerca del pozo petrolero Aguarico 4, operado décadas atrás por Texaco, Correa dio a conocer que como ésta hay unas mil piscinas que esta empresa (que se fusionó con Chevron en 2001) dejó abiertas, en cerca de tres décadas de explotación petrolera en la selva amazónica, entre 1964 y 1992. Se estima que vertió en las piscinas unos 18 mil millones de galones de agua contaminada con petróleo, que sigue filtrándose en la tierra o se derrama durante los aguaceros, además de otros 17 millones de galones de petróleo que se derramó en accidentes; estas cantidades hacen que el daño total sea mucho mayor que el derrame de Exxon Valdez en Alaska, o por el provocado por British Petroleum en el Golfo de México. “Es uno de los desastres ambientales más graves de la humanidad “, aseveró Correa.
La filtración de elementos tóxicos en las tierras, arroyos y ríos, en un área de unas 480 mil hectáreas, contaminó el agua que usaba la población local, devastó la vida silvestre y afectó la producción agropecuaria. Se han registrado números casos de cáncer, con más de mil muertos, graves casos de afectación de la piel, muerte de animales, entre muchos otros problemas.
En la época ya existían normas y tecnologías más adecuadas para proteger el ambiente, por ejemplo con el uso de piscinas selladas y técnicas de limpieza de derrames, pero Texaco no las utilizó para ahorrar entre 2 y 3 dólares por barril en los costos de producción. Durante el juicio en Lago Agrio, se inspeccionaron 54 centros de producción donde se constató niveles de contaminación muy por encima de las normas ecuatorianas e internacionales de la época. En el momento en que Texaco operó, la norma ecuatoriana para el volumen de hidrocarburos totales de petróleo en el suelo y el agua era diez veces más blanda que la norma vigente en EE.UU., pero aun así, la contaminación hallada en los 54 sitios fue en promedio 20 veces mayor que la norma ecuatoriana, llegando, en algunos sitios, a un nivel hasta 900 veces mayor.(1)
Correa llamó a los accionistas de Chevron a no ser cómplices indirectos de una empresa que no sólo ha demostrado irresponsabilidad absoluta, sino que ahora quiere la impunidad.

Acciones ante las cortes

A partir de 1993, un grupo de ciudadanos afectados por la contaminación presentó una demanda privada en Nueva York por la contaminación y afectación a la salud, a nombre de unos 30.000 habitantes de la zona, en su mayoría indígenas. Durante nueve años, Chevron buscó bloquear el juicio, argumentando que éste debía presentarse en Ecuador; los demandantes presumen que la empresa consideró que la corte ecuatoriana sería más fácil de manipular. Finalmente logró su propósito; el juez de Nueva York desistió de conocer el caso pero dijo que Chevron debía aceptar el veredicto de la corte ecuatoriana. Cuando en 2011 y 2012, luego de casi dos décadas de litigios, el veredicto de Lago Agrio salió desfavorable a la empresa, ésta se negó a acatarlo y emprendió nuevas acciones legales para tratar de bloquearlo, junto con la campaña de desprestigio al gobierno, a la corte, y a los demandantes y sus abogados. Entre sus principales preocupaciones está la de impedir que sus bienes puedan ser embargados en otro país para cumplir con el pago, siendo que en Ecuador ya no tiene bienes.
Por un lado, la empresa inició un nuevo juicio en un tribunal federal de Nueva York, alegando que la sentencia ecuatoriana se obtuvo ilegítimamente, con actos de corrupción. Por otro, acudió al tribunal de arbitraje de La Haya por una supuesta violación del Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) entre Ecuador y EEUU, alegando que Ecuador no debía permitir que se lleve a cabo el juicio de Lago Agrio. Lo insólito es que el tribunal se haya declarado competente para juzgar el caso, lo que implica aplicar retroactivamente el TBI que entró en vigencia en 1997, cinco años después de que Texaco-Chevron ya había abandonado el país. También llama la atención que, entre sus primeros laudos, el tribunal haya ordenado al gobierno ecuatoriano tomar las medidas necesarias para suspender u obtener la suspensión de la ejecución de la sentencia de Lago Agrio, sea en Ecuador o en otros países, haciendo caso omiso de la independencia de las funciones del Estado.
“Es un caso emblemático que demuestra lo injusto y lo inmoral del orden internacional, donde existe la supremacía total del capital de las transnacionales sobre los pueblos, sobre las sociedades, las naciones”, denunció Correa.
Chevron alega que los acuerdos firmados con el gobierno de Ecuador en 1995 y 1998 -en el periodo de gobiernos neoliberales- que dan por finiquitados el contrato y las obligaciones de la empresa, liberan a ésta de enfrentar cualquier otro reclamo, con lo cual tratan de traspasar al Estado ecuatoriano la responsabilidad de cualquier consecuencia derivada del juicio de Lago Agrio. No obstante, el mismo día del lanzamiento de la campaña ecuatoriana, el Tribunal de La Haya emitió un veredicto parcial en el que concluye que dichos acuerdos no impiden que terceras personas puedan presentar reclamaciones en defensa de sus derechos individuales, aunque reconoce que podría impedir reclamos “colectivos” o “difusos”. No se pronunció sobre si esta caracterización se aplica al caso que fue ventilado en la corte de Lago Agrio. Las audiencias se reanudarán en enero.
Sin embargo, la petrolera, al día siguiente, declaró en un comunicado (2) que el “tribunal internacional de arbitraje encuentra que Chevron no es responsable ante los reclamos internacionales en Ecuador”; ante ello, el día 20, la procuraduría general del Estado ecuatoriano solicitó al tribunal medidas provisionales para impedir que la empresa prosiga con su campaña de desprestigio contra el país y distorsionando la realidad del laudo arbitral.
Más allá de esta coyuntura inmediata, Ecuador está planteando la necesidad de una reforma del sistema de tribunales de arbitraje de los tratados de inversión y ha propuesto la creación de un tribunal suramericano en el marco de UNASUR que operaría bajo reglas más justas. Se espera la decisión de UNASUR para fines de este año.
En el caso de que Chevron logre bloquear definitivamente la aplicación de la sentencia de Lago Agrio, o alcance una resolución para que sea el Estado ecuatoriano el que deba pagar los daños, esto sería catastrófico para la economía del país. “Chevron quiere quebrar al país”, reclamó Correa. El presupuesto anual del Estado ecuatoriano es de unos 26 mil millones de dólares, mientras que Chevron, en 2012, obtuvo ingresos por 230 mil millones de dólares (3), o sea, casi nueve veces el presupuesto del país suramericano.
Notas:
(1) Summary of Overwhelming Evidence Against Chevron in Ecuador Trial, Amazon Defense Coalition, http://chevrontoxico.com/assets/docs/2012-01-evidence-summary.pdf

* Sally Burch es periodista de ALAI.
—-
Fuente: Agencia Latinoamericana de Información (ALAI): http://www.alainet.org/active/67519

Otras noticias:

Fuente: Servindi

jueves, 1 de agosto de 2013

El desastre de Chevron en Ecuador.


por Orsetta Bellani, Kaos en la Red

La compañía, condenada a pagar 19 mil millones de dólares por el derrame petrolero ocurrido en la Amazonía ecuatoriana, no quiere aceptar la sentencia.

“Nací a 200 metros del pozo petrolífero, criado en este desastre que para mí era lo normal. Sólo cuando me mudé a otro lugar entendí que aquí la vida es diferente”, relata Donald Moncayo, que ha pasado su infancia en los alrededores de la ciudad de Lago Agrio, en el noreste de Ecuador. Lago Agrio se encuentra en la provincia amazónica del Sucumbíos y ha sido escenario de uno de los más grandes desastres ambientales del mundo: entre 1964 y 1990 la compañía petrolífera estadounidense Texaco – en 2001 fusionada con Chevron – habría vertido alrededor de 68 mil millones de litros de agua tóxica y 680 mil barriles de crudo en la Amazonía.

“Cerca de cada pozo petrolífero, Chevron abrió ‘piscinas’ donde echaba los desechos tóxicos”, explica Ermel Chávez, dirigente del Frente de Defensa de la Amazonía. “Las piscinas no fueron revestidas y, por consiguiente, los líquidos se filtraron hasta los ríos y los acuíferos. Texaco perforó más de 300 pozos en la selva ecuatoriana y creó unas 880 piscinas: este territorio está completamente contaminado”.

Las que en Sucumbíos llaman “piscinas” en realidad son charcos gigantes de petróleo en el medio de la selva. Alrededor de los pozos abandonados por Chevron viven comunidades, donde la gente bebe el agua de los pozos y los niños juegan cerca de las piscinas. El desastre causado por Texaco no sólo ha tenido un impacto grave en el ecosistema, sino también en la salud de la población: en esta zona del país la tasa de cáncer, abortos espontáneos y de nacimientos con malformaciones congénitas es la más alta de Ecuador. Además, la crisis ambiental obligó al desplazamiento los pueblos indígenas de la zona, cuya salud y vida es muy dependiente de la salud del territorio.

“En las piscinas echaron barros de perforación y petróleo de prueba, además de las aguas que resultaron del lavado de los pozos. En 1996 Chevron inició la reparación de unas 150 piscinas, que consistió en taparlas con tierra. Ahora le demostraré que no se trató de una verdadera reparación”, denuncia Donald Moncayo, habitante de la zona, mientras extrae una muestra de tierra de una piscina reparada. La sumerge en un bote lleno de agua que en pocos instantes se vuelve aceitosa y negra como el petróleo. Sin embargo, después de la falsa remediación, el estado ecuatoriano liberó a la empresa de toda responsabilidad.

La historia del proceso a Chevron-Texaco es muy larga: en 1993 un grupo de personas – que luego creó el Frente de Defensa de la Amazonía, reuniendo a unas 30 mil personas – llevó a juicio Texaco y en febrero de 2011 un tribunal del Sucumbíos condenó la compañía a pagar 9,5 mil millones de dólares para arreglar los daños causados y a disculparse públicamente.

No han presentado las excusas y el año siguiente, el tribunal aplicó la sanción prevista: la duplicación de la multa. Ahora Chevron tiene que pagar 19 mil millones de dólares, la multa más alta impuesta a una transnacional por daños ambientales.

“El proceso no se acabó, ganamos aquí en Sucumbíos pero falta la ejecución de la sentencia, estamos trabajando en eso”, explica Pablo Fajardo, jefe del equipo de abogados del Frente de Defensa del Amazonía, el David que le ganó al Goliat. “Chevron no pagó nada.

Un juez ordenó el embargo de sus acciones y dividendos pero la compañía ya no está en Ecuador. De todos modos, logramos que se impusiera una convención internacional que prevé que la medida sea eficaz en otros países como en Argentina, donde se está congelando el dinero de Chevron en una cuenta especial a nombre de los afectados de la Amazonía ecuatoriana.

Esperamos actuar de la misma forma en otros países también: está cerca un fallo en Canadá para seguir ejecutando la sentencia, nuestro objetivo es seguir hasta cobrar el ultimo centavo que nos deben para limpiar todo esto”.

Sin embargo, a principios de junio la Corte Suprema argentina revocó el embargo de los bienes de Chevron Argentina y el 15 de octubre en Nueva York iniciará un nuevo proceso en que la compañía pide sanciones penales, una indemnización económica y una declaración pública admitiendo que la sentencia de Sucumbíos fue obtenida de manera irregular.

“La empresa dice que es una sentencia fraudulenta, pero el daño esta aquí, la evidencia es tan fuerte que no hace falta corromper a un juez. Que demuestren que no contaminaron al medio ambiente”, comentó el abogado Pablo Fajardo.

Fuente: ATRIO

miércoles, 17 de julio de 2013

Argentina: “YPF ha escogido al socio más sucio”. Entrevista sobre Chevron en Ecuador.


“Chevron considera que los pueblos indígenas latinoamericanos valen menos que un ciudadano norteamericano” afirma Pablo Fajardo, abogado de los afectados en Ecuador por la petrolera Chevron, en un entrevista de Darío Aranda sobre el criminal desempeño social, ambiental y jurídico de esta empresa que tiene previsto firmar el 16 de julio un acuerdo con la estatal YPF de Argentina para explotar hidrocarburos en territorio mapuche en la provincia de Neuquén.

Por Darío Aranda*

15 de julio, 2013.- La petrolera estadounidense Chevron, flamante socia de YPF para explotar yacimientos en Neuquén, fue condenada en Ecuador por contaminar 500 mil hectáreas. Derramó 103 millones de litros de crudo, arrojó 63.000 millones de litros de agua tóxica arrojada a ríos y afectó a 30 mil personas. Luego de un juicio de veinte años, fue encontrada culpable de contaminación y obligada a pagar 19.000 millones de dólares, pero rechaza cumplir la condena. Sus activos fueron embargados en Argentina, pero el Gobierno pidió el levantamiento de esa medida y la Corte Suprema de Justicia falló a favor de la petrolera.

Pablo Fajardo Mendoza es el abogado de las comunidades afectadas por Chevron. Tiene 40 años, vive desde los 14 en la zona contaminada y detalla el accionar de Chevron en Ecuador: contaminación, violencia, desprecio por las comunidades indígenas y campesinas y lobby contra el gobierno de Ecuador. El rol del gobierno argentino, YPF y un aviso al pueblo argentino: “Chevron es una de las empresas empresa más corrupta del mundo. Nos apena mucho que YPF haya negociado con un delincuente”.


Escenas de contaminación y resistencia. Fuente: Comunidad de Afectados.
Ecuador

- ¿Cómo explicar el paso de la petrolera Chevron por Ecuador?

La empresa Chevron, antes Texaco, obtuvo una concesión de parte del Estado en el año 1964. El Estado entregó 1,4 millones de hectáreas para que explore y explote el petróleo de la amazonia ecuatoriana. Un área muy grande. La empresa comenzó a explorar y encontró petróleo de buena calidad. Era una selva exuberante, bella, habitada por ocho pueblos indígenas que la habitaban. Hoy quedan seis pueblos. Dos pueblos indígenas se han extinguido por el accionar de Chevron.

- ¿Por qué se extinguieron? ¿Qué hizo Chevron?

Trabajó de una forma criminal sin ninguna técnica para evitar impacto ambiental. Y desconoció por completo los derechos de los pueblos indígenas. Entró a la selva, perforó, derramó el lodo contaminado de perforación y el petróleo de prueba fue arrojado directamente a ríos de la amazonia. Es más. Con el mismo petróleo construyó carreteras. En vez de pavimentarlas, realizarlas como corresponde, llenó los caminos con petróleo crudo, regando 1500 kilómetros de caminos con petroleo.

- ¿Cuál fue el impacto ambiental comprobado?

Chevron derramó petróleo durante 26 años. Perforó 356 pozos petroleros. En cada pozo realizó de tres a cinco piletas, se comprobó la existencia de 918 piletas abandonadas con desechos tóxicos. En ninguna pileta colocó geomembranas para evitar que haya filtraciones. Todas las piletas derramaban hacia el subsuelo y contaminaban el agua subterránea.

- ¿Qué rol tuvo el “agua de producción”?


Cuando se perforan pozos petroleros salen tres productos. Petróleo, gas y el agua de formación, súper tóxica, 30 veces más salada que agua de mar. Esa agua de formación debía reinyectarse al subsuelo para evitar contaminación, pero Chevron la arrojaba a los ríos de la amazonia. Más de 60.000 millones de litros de agua contaminada. Chevron admitió en el juicio que era verdad, no lo niega.

- ¿Por qué lo hizo?

La excusa dice que era la práctica común que se usaba en los 70 y 80. Y no es verdad. Hemos encontrado información y revelado cómo Chevron en Estados Unidos aplicaba otra técnica, no tiraba los desechos a los ríos de Estados Unidos, no hacía piletas sin geomembranas, no hacía carreteras con petróleo.

Incluso hemos descubierto que el Instituto Americano (de Estados Unidos) de Petróleo daba cuenta, en un libro de 1962, en un capítulo especial sobre instrucciones de cómo tratar el agua de formación, cómo evitar la contaminación del agua dulce, cómo proteger la vida y los ecosistemas. Libro del año 62, antes que Chevron llegara a Ecuador y comience a contaminar la amazonia. Y ese libro fue escrito por técnicos de Texaco. Ellos daban clases al mundo de cómo cuidar el medio ambiente, pero esas técnicas nunca las aplicaron el Ecuador. Sabían qué tenían que hacer, pero privilegiaron su rentabilidad por sobre la salud de la población.

- ¿Por qué?

Dos razones principales. Uno: ahorro económico. Por cada barril de agua de formación que no reinyectaban al subsuelo se estaban ahorrando tres dólares. Si sumás 10.000 millones de barriles, es un ahorro gigantesco de plata.

- ¿El segundo motivo?

El racismo. Chevron, hasta la actualidad, considera que los pueblos indígenas de Ecuador y que el conjunto de los latinoamericanos valen menos que un ciudadano norteamericano. Ejemplo, en el juicio han dicho que la amazonia es una área de la industria petrolera y que en la amazonas no debe habitar un ser humano. Significa que insiste en desconocer que antes de la llegada de Chevron habitaban pueblos indígenas. Tuvieron y tienen racismo y desprecio para con los pueblos indígenas.

- ¿A qué cifra asciende los afectados por Chevron?

Fueron afectados de manera directa ocho pueblos indígenas. Dos pueblos indígenas se extinguieron por el accionar de Chevron. En la zona también vivían y viven colonos. Actualmente habita esa región unas 200 mil personas. Afectados directos, 100 mil personas. Y en la zona más crítica son 30.000 personas, pueblos indígenas y campesinos.

- ¿Podría detallar la afectación a la salud?

Se han hecho varios estudios médicos. Se han confirmado índices de abortos espontáneos tres veces más altos que los del resto de Ecuador. El triple y cuádruple de casos de cáncer y leucemias. Por los menos 2000 personas con cáncer han muerto en los últimos quince años. Está claro que en todo el mundo hay cáncer, pero en la zona que operó Chevron se multiplican los casos y supera por mucho cualquier índice nacional. La situación fue y es terrible, no me lo contaron, vivo aquí desde los 14 años.

- ¿El Estado reconoce ese aumento de casos?

Tanto lo reconoce que han construido en Lago Agrio, la zona más afectada, un hospital especial para pacientes con cáncer. Y claro que reconocen que es una situación grave y que tiene gran relación con todos los cursos de agua, superficiales y subterráneos, contaminados. También se registran muchísimos problemas de piel y respiratorios.

- ¿Qué responde Chevron a esas enfermedades?

Chevron dijo en su defensa que si hay problemas de salud no es por los tóxicos sino que obedece al desaseo de los indígenas, a que no se lavan las manos. Eso lo dijo en el juicio y claro que es una ofensa para la población.

- ¿Qué tipo de desarrollo provocó en la región?

En Ecuador hay 24 provincias dividas en 222 cantones. Los cuatro cantones donde operó Chevron están hoy entre las diez ciudades más pobres de Ecuador. Nadie puede explicar cómo la región de donde se extrajo tanta riqueza tiene las peores estadísticas de pobreza. Es toda una zona muy pobre y la contaminación ambiental agudiza la pobreza. En nuestra región la contaminación de Chevron-Texaco afectó los recursos de miles de campesinos, por ejemplo miles de animales han muerto. Los pueblos indígenas vivían de lo que la selva les daba, alimentación, pesca y recolección de frutas. Con los ríos cubiertos de petróleo, no hubo más peces y se acabó así el principal alimento de los indígenas. Los animales murieron por tomar agua contaminada. Se afectó la economía de subsistencia. El indígena, para sobrevivir, tuvo que migrar a trabajar para la petrolera.

- ¿Cómo se han organizado?

El sostén de esta lucha y del juicio es la gente organizada por la necesidad de justicia y de vivir con dignidad. La gente fue humillada durante 26 años por esta empresa. El Estado no tuvo la capacidad de defender a la población, sobre todo porque el Estado era muy afín a la empresa. Y la gente comenzó a luchar en busca de justicia.

- ¿Qué forma organizativa se dieron?

La Unión de Afectados por Chevron-Texaco. En cada comunidad, unas 80, hay asambleas y se eligen delegados, que formar parte a su vez de otras asambleas y de comités ejecutivos. Estamos próximos a cumplir veinte años de historia, el 3 de noviembre.

- ¿Hubo presión de Chevron contra los afectados?

Chevron es una empresa poderosa e hiper arrogante. Nunca pensó que los pueblos indígenas de un país pequeño como Ecuador iban a ser capaces de llegar hasta acá y obligarlos a pagar una condena por el crimen que cometió. Demostramos que cuando indígenas y campesinos nos unimos, somos capaces de hacer cosas que otros creen imposible.

- ¿Cuál fue la acción de la empresa en estos veinte años de juicio?

Un gigantesco lobby con políticos y medios de prensa para confundir a la opinión pública. Contrataron cientos de expertos, más de 200 abogados, 1300 millones de dólares para evitar cumplir con la Justicia. Y además implementaron una persecución tenaz y espionaje sobre los dirigentes que luchan. Nos vimos obligados a solicitar una medida cautelar en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por protección porque nuestra vida estuvo en peligro.

- ¿Hechos concretos?

Muchos. Desde amenazas, robos a personas y oficinas. Contrató a una empresa de espionaje, Kroll, para que persiga y amedrente a los dirigentes. Mi hermano, Wilson Fajardo Mendoza, fue asesinado en 2004, torturado y baleado, una muerte salvaje. No tengo pruebas para confirmar que fue Chevron, pero tampoco diré que no fue, muchos estamos convencidos que creyeron que era yo y por eso lo mataron.
Vía judicial

- ¿Cómo fue la vía judicial?

Nuestro juicio lo comenzamos el 3 de noviembre de 1993 en la Corte Federal de Nueva York. En agosto de 2002 Chevron argumentó en la Corte que esos tribunales no tenían jurisdicción. Y dijo que debía ser tramitado en las cortes judiciales de Ecuador. Para eso Chevron presentó catorce afirmaciones de juristas ecuatorianos que hablaban maravillas del sistema judicial, lo presentaba como la mejor Justicia del mundo, proba y que garantizaba la transparencia. A todos esto, en 1999 Chevron suscribió en Estados Unidos un compromiso por escrito a someterse y respetar la Justicia de Ecuador. Los jueces de Nueva York ordenaron entonces que se someta a los jueces de Ecuador.

- ¿La empresa quería a los jueces de Ecuador porque creía que podía influir sobre ellos?

Así fue. En la década del 90 Chevron tuvo el control de los distintos gobiernos de Ecuador. Desde que comenzamos el juicio han pasado nueve presidentes. Los ocho gobiernos anteriores compartían la mesa con Chevron. Por eso Chevron pidió llevar el juicio donde los gobiernos le eran afines. Pero con Correa cambió esa relación, nunca se sentó a la mesa de la multinacional y simplemente dejó que la Justicia haga su trabajo.

- ¿Cuál fue la reacción de Chevron ante la Justicia de Ecuador?

Cuando comenzó el juicio en Ecuador, la misma Chevron dijo que esos tribunales no eran competentes. Increíble, pero real, ya que la misma empresa había exigido dejar los tribunales de Estados Unidos y litigar en Ecuador. El juicio siguió. Se recopilaron 215 mil fojas, 80 mil resultados químicos, la mayoría pagos por Chevron. 106 informes de peritos, expertos, de los cuales 60 fueron pagos por Chevron. La ley en Ecuador dice dice que cuando una parte pide un peritaje debe pagarlo. Todo eso es la prueba tremendamente fuerte en la que se fundamenta la sentencia. Hay prueba científicas y hechos reales.

- ¿Cómo reaccionó Chevron con la sentencia?

Chevron perdió el juicio. Y comenzó a atacar al Poder Judicial. Su argumento fue y es que se trata de una Justicia corrupta. Y no reconoce la sentencia.

- ¿Cómo se calculó el dinero y para qué se lo utilizará?

El juez calculó el costo de reparación de daños. Hay que dejar claro que no es una indemnización para particulares, no queremos plata para personas, sino para reparar, limpiar la tierra, el agua, el lugar. El fallo determinó cifras puntales, en base a estudios, para limpieza de suelos, ríos, salud, reparación social y cultural para pueblos indígenas. Y ordenó la creación de un fideicomiso para que se cumpla con cada monto a pagar en la reparación.

- La Justicia de primera y segunda instancia condenó a Chevron.

Ganamos en las dos instancias. El 14 de febrero de 2011 se declaró a Chevron culpable por el delito de contaminación ambiental. Y se la condenó a pagar 8500 millones de dolares. Y obligada a pedir disculpas al pueblo de la amazonia. Si no pedía disculpas, el monto se duplicaba. Y no pidió disculpas. Debe pagar 19.000 millones de dólares.

- Pero Chevron apeló.

Sí. Y la Cámara, ya segunda instancia, falló el 3 de enero de 2012 y ratificó la condena. En ese momento la sentencia se vuelve ejecutable. Chevron presentó un recurso extraordinario a la Corte Suprema de Ecuador, que no tiene plazos pero esperamos defina este año.

- Chevron dijo en algún momento que no contaminó, que fue Texaco, otra empresa. Y otro argumento es apuntar a la responsabilidad del Estado.

Es un discurso muy barato. Chevron cada año en Estados Unidos hace su declaración de activos y pasivos. Chevron es Texaco. Lo reconoce ante la propia Justicia de Estados Unidos y Ecuador. Sobre la responsabilidad del Estado, en 1993 comenzamos el juicio. Lo hicimos por el daño ambiental que Texaco realizó, como única operadora durante 26 años. Es la responsable. Si mañana Shell causa daño en Argentina, quien deberá responder por ese daño será Shell, no el Estado argentino.

- ¿Cuál es la relación de Chevron con el gobierno de Ecuador?

Como Chevron no pudo influir sobre el Presidente (Rafael Correa), comenzó una campaña de desprestigio. Ha gastado más de 70 millones de dólares en lobby para castigar al Gobierno y al país, lobby con senadores de Estados Unidos para que no haya acuerdos comerciales con Ecuador.

- ¿Por qué ustedes pidieron que se ejecute el embargo de 19.000 millones de dólares en otros países?

Chevron retiró sus activos de Ecuador. Y con la sentencia ya ejecutable, hicimos uso de un convenio interamericano sobre reconocimientos de sentencias y medidas cautelares de trabar embargos. Basados en ese convenio, iniciamos el reconocimiento de sentencias en Canadá, Brasil, Colombia y Argentina.

- En primera y segunda instancia la Justicia argentina hizo lugar al embargo, pero en junio pasado la Corte Suprema, a pedido de la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, falló a favor de la empresa. ¿Qué evaluación hacen del fallo de la Corte Suprema de Argentina?

El fallo de la Corte Suprema de Argentina genera un mal precedente en América Latina. Evidentemente la Corte Suprema no estudió adecuadamente el fallo de Ecuador y por lo tanto cometió un grave error. Con esa decisión judicial se está generando que en el futuro todas las empresas que operan en la República Argentina tengan impunidad por cualquier delito que cometan. Todas las empresas operan con subsidiarias, y la Corte Suprema está liberando a las subsidiarias. Espero que luego de pocos años el pueblo de Neuquén no tenga que lamentar este error judicial, al no poder demandar a Chevron.
En Argentina

- ¿Qué opina de la alianza Chevron-YPF?

Creo que Chevron buscó desde el minuto uno chantajear al gobierno argentino con la promesa de inversión. Chevron no es una empresa seria, no quiere respetar las leyes de cada país. Los países tienen soberanía y libertad para negociar con quien crean conveniente. Pero en este caso, YPF ha escogido al socio más sucio para sus operaciones. Chevron es una de las empresas empresa más opaca y corrupta del mundo. Nos apena mucho al ver que YPF la empresa estatal argentina haya negociado con un delincuente.

- ¿Usted tuvo contacto con Miguel Galuccio (presidente de YPF)?

Le mandé una carta a Miguel Galuccio (presidente de YPF) con el claro compromiso de que no afectaríamos ninguna nueva inversión de Chevron en Argentina.

- Pero Galuccio defendió a Chevron y los acusó a ustedes de querer dañar a la Argentina.

Sí. Su respuesta fue producto de la desinformación. Chevron ha llegado muy fácilmente a él. Le hemos pedido que nos reciba, queremos explicarles el caso y que le quede claro que no existe ningún riesgo para las nuevas inversiones de Chevron en Argentina. Pero sí exigimos, sujeto a la ley, el embargo de los activos que ya existen de Chevron en Argentina y en otros países.

- ¿Le llama la atención que los grandes medios de comunicación de Argentina no cuenten lo que sucedió en Ecuador con Chevron?

Creo que la prensa del mundo y de manera especial de América sigue en deuda con la amazonia y con la vida. Lamentablemente Chevron tiene dinero de sobra y con su dinero es capaz de sobornar a cientos de periodistas en el mundo. Ojala que eso no haya ocurrido en Argentina.

- En estos días se presenta en Argentina el acuerdo YPF-Chevron. Y en general se publica como una noticia positiva. ¿Qué le diría al pueblo de Argentina?

Que estén atentos a las operaciones de Chevron. Que la ciudadanía exija al Gobierno transparencia en el contrato que se estará firmando. Cuando Chevron operó en Ecuador fue capaz de sobornar y corromper a cientos de funcionarios del Gobierno, recién hoy podemos conocer una parte de esos documentos. Ojalá que luego la población no se lamente de haberle abierto las puertas al socio más sucio de la industria petrolera.

- ¿Creen que YPF y el Gobierno de Argentina no saben del pasado de Chevron?

(Hace un silencio de unos segundos) No se puede negociar con una empresa que no respeta la ley (otro silencio). Argentina es un país muy fuerte, ojalá pueda hacer que Chevron no haga lo que hizo en Ecuador.

- Chevron se instalará en Neuquén, en parte en territorio del Pueblo Mapuche. ¿Puede repetir la historia de Ecuador?

Temo que eso ocurra. Da pena que en pleno Siglo XXI se sacrifiquen vidas por petróleo. Queremos que el pueblo argentino pueda informarse, saber que la misma empresa que hoy está ingresando a su país, a su casa, acá cometió crímenes, humilló a la población, la maltrató constantemente, contaminó y causo muerte. Provocó mucho dolor. Y no queremos que eso se repita nunca más. Siguen los Noventa (por Eduardo Soler)

Hoy mismo se conoció una nueva medida gubernamental de apoyo a Chevron, a través de la publicación en el Boletín Oficial del “Régimen de promoción de inversión para la explotación de hidrocarburos”. Aunque se presenta en forma genérica, su publicación horas antes de la presentación oficial del acuerdo con la corporación estadounidense es llamativa. Entre los acuerdos fiscales, se garantiza lo ya planteado por la Ley de estatización parcial de YPF. Por un lado, que se podrán comercializar la producción en el mercado exterior, hasta el 20 por cierto de lo producido desde el quinto año de ejecución. Al mismo tiempo, tendrá libre disponibilidad del total de las divisas, es decir, que podrán girarlas a su casa matriz. Así se garantiza la visión neoliberal y extractivista del petróleo como commodity.

*Darío Aranda, es periodista y colaborador permanente de “Pagina 12” “Rebelion” “Red Voltaire” entre otros medios. Autor del libro “Argentina Originaria” Desde hace diez años trabaja junto a comunidades desde la Defensoría de Derechos Humanos de Argentina documenta el despojo y la segregación de los pueblos originarios que dan testimonio del pasado y el presente de injusticias y explotación en el campo argentino, de las trasnacionales de la soja, forestación y otras. —- Fuente: Com.ambiental, periodismo ambiental + observatorio de medios:http://www.comambiental.com.ar/2013/07/ypf-ha-escogido-al-socio-mas-sucio.html
Otras noticias:

Fuente: Servindi