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martes, 11 de julio de 2017

Jesús, amigo y defensor de la mujer.


Material de apoyo para la celebración hacemos Memoria Luchando por una Vida Digna de las Mujeres.
Arnaldo Zenteno

Borrador o elementos para la Proclama y para las estaciones del Saludo del 38 Aniversario.

I) JESUS Y LA DEFENSA DE LA MUJER

El lema central de nuestro Saludo como Cristianos al 38 Aniversario de la Revolución, es muy claro y al mismo tiempo muy comprometedor y dice así: Las CEB hacemos memoria del proceso de liberación / Luchando por una vida digna de las Mujeres. Por El desafío de un proceso de liberación luchando por una vida digna para las Mujeres, es un desafío enorme dada la situación tan grave de la violencia que de tantas maneras se ensaña contra las mujeres. Pero para responder este desafío tenemos muy fuerte y muy claro el ejemplo de Jesús y su mensaje. Nos acompañan también tantas mujeres que han luchado y aun han dado la vida luchando por una vida digna. Tenemos presente por ejemplo a la querida Joven Arlen Siu.

En su tiempo Jesús luchó claramente contra una sociedad patriarcalistas y machista que discriminaba y atropellaba a la Mujer y que justificaba esto con el amparo de las leyes y de las costumbres y prácticas de muchos años.
Veamos algunos ejemplos significativos de esa lucha de Jesús ante la discriminación contra las Niñas y Niños, Jesús bendice y abraza a las Niñas y no sólo a los Niños. Ante el mal moral que hace a Niñas y a Niños, Jesús dice que es tan grave que al que lo hiciera más le valdría que le ataran una piedra de molino y lo echaran a un pozo.
Ante las Jóvenes y Adolescentes tan maltratadas entonces y ahora, podemos recordar como Jesús sanò a un adolescente y le dijo Levántate y ella se levantó y empezó a corretear con Alegría.

Ante tantas Mujeres que sufren violencia sexual tenemos presente que Jesús condenó hasta la mirada pecaminosa del que ve malamente a la Mujer. Y en el caso de la Mujer sorprendida en adulterio y que hipócritamente querían apedrear los varones, Jesús la defiende, no la condena, y echa en cara su pecado a los varones.
Ante la Mujer de otro país, con la que no se podía hablar y ante la realidad de las y los forasteros, Jesús habla con la samaritana y nos dice que lo que hagamos a las forasteras también se lo hacemos a Él.

Ante la realidad de tantas Mujeres que eran discriminadas por impurezas “legales” o por ser consideradas pecadoras, Jesús comparte con ellas la comida y se deja tocar los pies y ungir por una Mujer llamada pecadora.

Las Mujeres no podían estar dentro del Templo de Jerusalèn sino solo en el atrio, ni podían ejercer funciones religiosas, y los rabinos nunca tenían discípulas, y Jesús se rodeó de Mujeres discípulas.
En la ley Judía la Mujer era casi propiedad del marido y podía por cualquier pretexto repudiarla. Jesús dice que esa práctica y esa ley la tenían por su dureza de corazón.
Cuando se valoraba a la Mujer sólo por ser madre, Jesús claramente dice que la Mujer vale sea o no madre si vive conforme al plan de Dios. Y también nos dice claramente que la Mujer no sólo es para hacer los quehaceres domésticos como quería Martha sino que también está para participar en la Escucha de la palabra del Maestro y para ser Misionera.
Y algo también importante para la vida cotidiana es constatar que Jesús tenía entrañables amigas como Martha y María y como María magdalena.

El Evangelio resalta el papel de la Mujer como discípula fiel en el camino del Calvario y al píe de la Cruz y destaca su valentía en la búsqueda del Resucitado y expresamente las envía como Misioneras.

II) BREVES PISTAS DEL EVANGELIO.

– Migración: Fui forastera.
– Niñas maltratadas: Bendición de Jesús a las Niñas y Talita Cumí. Niña yo te lo digo levántate.
– Ante la Mujer encorvada por tanta opresión: Jesús le pide a la Mujer que se enderece y levante la mirada.
– Ante tanta violencia sexual ante la Mujer: Jesús claramente condena la mirada y el corazón lascivo de los varones y la hipocresía de los que quieren apedrear cuando el adulterio es de varón y Mujer.
Con fraterno abrazo,
Arnaldo
Aporte desde la Mesa de Profetismo y Compromiso Ciudadano.
Nota: sobre este mismo tema hay para quien lo desee un escrito de 6 páginas y otro de unas 30 páginas, resumen de unas 200 del libro de Pagola. Jesús Aproximación Histórica.

Fuente: Red Mundial de Comunidades Eclesiales

jueves, 17 de abril de 2014

Hosanna a Jesús y a la mujer.



José Arregui, teólogo.

Un día, cuando la primera luna de primavera ya estaba crecida, Jesús se fue a Jerusalén a celebrar la Pascua. Y no se le ocurrió cosa mejor que entrar montado en un asno, como un Mesías al revés, un Mesías sin poder. Era un desafío en toda regla para el Sanedrín judío y para el Pretorio romano, para el poder religioso y político, exclusivamente masculino.

Tienes razón, Jesús: ¿cómo ibas a celebrar la Pascua, fiesta de la liberación, sino abdicando del poder y desafiando a los poderosos? Era peligroso, pero tú te atreviste y nos infundiste aliento. Así lo entendieron muchos hombres y mujeres oprimidas, gente pobre que no contaban ante nadie y para nada. Reavivaron la esperanza, agitaron ramos, corearon hosannas: “¡Seremos liberados! ¡Que viva el Liberador!”.

Si la liberación tarda tanta en llegar, es porque no esperamos. Pero la luna creciente y la flor del laurel, el grito de la tierra y el grito de los pobres testifican a favor de la esperanza de Jesús, mansa y rebelde, humilde y creadora. Quien espera de verdad realiza lo que espera, como quien respira vive. Seguimos esperando, y aclamamos a Jesús, a todos los profetas, a todas las profetisas, contra todos los poderes que matan.

En este Domingo de Ramos quiero en particular entonar hosannas de esperanza por todas las mujeres víctimas de la violencia machista. Andina, María del Pilar, María José, Ana, Rosalinda, María del Henar, María Dolores, Raquel… Así hasta 20 en lo que va de año. Así hasta 661 en la última década. Escalofriante letanía de nombres, interminable elegía sin nombres desde tiempo inmemorial. He ahí a la mujer.

¿Cómo se repite tanta locura? ¿Por qué un hombre llega a matar a la que es o fue su compañera? De la buena respuesta depende la buena solución. Y hay respuestas perversas, como la dada por la Conferencia Episcopal Española en un documento de 2004: en él se insinúa que “la ideología de género” y “el feminismo radical” tienen también la culpa del “alarmante aumento de la violencia doméstica”. ¡Obsesiones!, que diría el papa Francisco. Obsesiones inicuas, que señalan a la propia mujer como responsable de la violencia asesina que padece, por haberse rebelado contra el poder machista.

Pues sí: la rebelión de la mujer ante la voluntad de dominio por parte del hombre es, en el fondo, lo que más provoca la furia ciega de aquel, acostumbrado a ocultar sus complejos siendo dominador: “¿Cómo te atreves a ponerte a mi altura y hacerme frente? Eres mía. Tengo derecho sobre ti”. He ahí el problema, y la enseñanza tradicional de la Iglesia –“cásate y sé sumisa”– no es ajena. ¿Y la solución? La solución es el derrocamiento definitivo del dominio machista.
Jesús fue rebelde frente al poder establecido, sobre todo el poder religioso, el poder sacerdotal masculino, que pone sus normas de verdad y de pureza por encima de la vida. Sabía que con ello arriesgaba la vida.

Pero, al presentir su final violenta, no se echó atrás, sino que hizo frente al Templo y al Palacio. Lo que estaba en juego era más que su vida, era la Vida: era la vieja promesa de todos los profetas, era la liberación universal esperada, era la igualdad de hombres y mujeres aún sin estrenar, era la erradicación de la razón de la fuerza, era la instauración del poder del derecho y de la paz. Todo eso estaba en juego, y la fe de Jesús, mansa y rebelde, fue mayor que su miedo. Montó sobre un humilde asno y desafió al Imperio y al Sacerdocio, a Pilato y Anás y Caifás, con sus cortes y legiones y todas sus inhumanas órdenes sagradas.

Sabemos cómo acabó la historia de Jesús. Pero ¿cómo acabó? ¿La bondad humilde y fraterna no es acaso más fuerte que todo poder arrogante? ¿La cruz solidaria no florece acaso en árbol y en pascua de Vida?
Alzo una palma, levanto una humilde rama de laurel en flor, con sus hojas verdes y sus flores amarillas, como llamitas de fuego. ¡Hosanna a Jesús y a la mujer asesinada! Que crezca la luna. Que llegue la Pascua. Que venza la vida.


Publicado en DEIA y en los diarios del Grupo NOTICIAS

Para orar

PREFERENCIAS

No el poder, sino la humildad.
No la diversión, sino la conversión.
No la burla, sino el amor.
No el racionalismo, sino el Misterio.
No la mediocridad, sino la santidad.
No la introspección, sino la contemplación.
No la riqueza, sino la pobreza.
No el purismo, sino la inocencia.
No el “mal menor” sino la justicia.
No la interpretación, sino la Palabra.
No la “prudencia”, sino la Caridad.
No el abuso de bienes, sino el uso de bienes.
No la agitación, sino el silencio.
No la picardía, sino la simplicidad.
No el fanatismo, sino la fe.
No la opresión, sino la libertad.
No el Hombre, sino el hombre.
No dios, sino Dios.
No la letra, sino el espíritu.
No el primer lugar, sino el último.
No el tratado, sino la poesía.
No el egocentrismo, sino el humanismo.
No el coche, sino la cruz.
No la Institución, sino el Espíritu.
No una Iglesia instalada, sino perseguida.
No la separación sino la comunicación.
No mi voluntad, sino la voluntad del Padre.
No yo, sino el Cuerpo místico.
No la autosuficiencia, sino la colaboración.
No el acomodo en la verdad, sino la Verdad.
No el oro, sino la piedra.
No la casuística, sino la parábola.
No el desprecio, sino la compasión.
No “mi iglesia” sino la Iglesia.
No la huida, sino la presencia.
No el esquema, sino la realidad.
No la publicidad, sino el testimonio.
No el molde, sino la levadura.

(Alfonso Carlos Comín)