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martes, 26 de febrero de 2019

El cambio climático pone en riesgo la paz y la seguridad mundial.

Ministra de Ambiente y Cambio Climático de Canadá, Catherine McKenna. Crédito: Cortesía.

IPS conversó con la ministra de Ambiente y Cambio Climático de Canadá, Catherine McKenna, sobre las nuevas amenazas a la paz y a la seguridad derivadas de los destrozos causados por el cambio climático.

Por Thalif Deen

IPS, 25 de febrero, 2019.- El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debatió sobre las nuevas amenazas a la paz y a la seguridad derivadas de los destrozos causados por el cambio climático. IPS conversó con la ministra de Ambiente y Cambio Climático de Canadá, Catherine McKenna, sobre este asunto y la posición de su país.

“Independientemente de que el tema sea la desertificación en partes de África, las migraciones forzadas de comunidades vulnerables en América Central, los conflictos por la escasez de agua o el aumento del nivel del mar y las tormentas tropicales en los pequeños estados insulares, la dimensión de seguridad instalada por el cambio climático es acuciante y multifacética”, alertó.

Como parte de los 2.650 millones de dólares comprometidos por Canadá para ayudar a los países en desarrollo en sus esfuerzos de mitigación y adaptación, el gobierno canadiense aumentó su apoyo a la adaptación de las poblaciones más vulnerables a los impactos del cambio climático.

Ese fondo incluye paquetes para los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID), como Maldivas, Tuvalu y Kiribati, que están en peligro de desaparecer del mapa por la elevación del nivel del mar.
- ¿Cómo caracteriza los desafíos que plantea el cambio climático para la paz y la seguridad?

El impacto del cambio climático va más allá del ambiente. Tiene un efecto significativo en las economías, el desarrollo social, la paz y la seguridad, y en particular en contextos frágiles, donde multiplica las amenazas a las dificultades de gobernanza.


El impacto del cambio climático va más allá del ambiente 

La mayor frecuencia, severidad y magnitud de los eventos climáticos extremos en todo el mundo, uno de los resultados inmediatos y visibles del cambio climático, probablemente continúen generando crisis humanitarias.

Canadá también reconoce que mujeres y niñas sufren de forma desproporcionada los efectos adversos de la variabilidad climática, y subrayamos la importancia de hacer frente a sus necesidades mientras los países se reconstruyen.

La Política Internacional de Defensa y Asistencia,de Canadá reconoce que el cambio climático supone un serio desafío a la seguridad y que debe atenderse para sostener el desarrollo y los logros en materia de paz y seguridad.

El gobierno de Canadá cree que un enfoque integral para hacer frente al cambio climático es esencial para explicar las consecuencias sociales, económicas, políticas y de seguridad a escala global, y que el consenso multilateral es clave para lograr el desarrollo sostenible, la paz y la seguridad, además de la importancia de involucrar a mujeres y niñas en la toma de decisiones en cuestiones ambientales y de acción climática.

- ¿Cree que la comunidad internacional, y en especial la ONU, responden de forma adecuada a estos peligros con acciones concretas en materia de resiliencia climática y fondos para la adaptación?

En la COP21 (21 Conferencia de la Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), de París, la comunidad internacional se reunió para fortalecer la respuesta global al cambio climático mejorando la capacidad adaptativa y reduciendo la vulnerabilidad a ese fenómeno, así como suministrando recursos económicos para apoyar a los países en desarrollo en su transición hacia un futuro con menos emisiones de carbono y manteniendo el aumento de la temperatura global por debajo de los dos grados (centígrados), respecto de la era preindustrial, a la vez que nos esforzamos para que no suba más de 1,5 grados.

Con la adopción del Acuerdo de París en 2018, todos los países, incluidas las economías fuertes, avanzan hacia esos compromisos.

En el marco de los 2.650 millones de dólares que Canadá destina a los países en desarrollo para apoyar sus esfuerzos de mitigación y adaptación, también aumentó su apoyo a la adaptación de las poblaciones más pobres y más vulnerables que sufren el cambio climático, que incluye a las de los PEID.

Canadá destina 60 millones de dólares para crear un Programa de Energía Renovable en los PEID, del Banco Mundial, para apoyar la planificación y la construcción de infraestructura de energía renovable, eficiencia energética y soluciones de almacenamiento de pilas.

Canadá suministra 300 millones de dólares al Fondo Verde para el Clima para promover proyectos que apoyen la transición de los PEID, de los países menos adelantados (PMA) y de los estados africanos hacia economías más limpias y resistentes al cambio climático.

Canadá vuelca 30 millones de dólares para responder a las necesidades urgentes de adaptación de los países en desarrollo a través del Fondo para los PMA. Hasta 2016, el fondo aprobó 1.000 millones de dólares para proyectos en 40 países, entre ellos nueve PEID como Tuvalu, Maldivas y Kiribati.

- ¿Qué monto de los 2.650 millones de dólares, comprometidos para un plazo de cinco años por el primer ministro Justin Trudeau en 2015, se vertió y quiénes son los beneficiarios? ¿Habrá más subsidios después de 2020?

Hasta ahora se destinaron 1.500 millones de dólares a distintos proyectos en forma de subsidio y de préstamos en condiciones muy favorables. Ese compromiso cubre el período 2015/16 a 2020/21.

Aquí encontrará los últimos anuncios al respecto.

Los fondos para después de 2020/2021 requerirán de una decisión del gobierno de Canadá.

- La escasez de agua ha llevado a conflictos como los que enfrentan a Israel y Jordania, India y Pakistán, Egipto y Etiopía, Palestina e Israel, (sin olvidarse de Bolivia, Perú y Chile). ¿Cree que la situación puede llegar a empeorar?

Canadá reconoce que el agua, si no se gestiona de forma eficiente y justa y de manera inclusiva, puede ser un elemento favorable para los conflictos.

La abundancia de agua puede generar inundaciones, mientras que la escasez causa sequías, las que tienen significativas consecuencias políticas, sociales, ambientales y económicas.

Regiones que ya tienen problemas, como pobreza, tensiones sociales, degradación ambiental y/o instituciones políticas frágiles, son particularmente vulnerables a esos efectos.

Canadá también reconoce que las mujeres son las más susceptibles a cargar con las consecuencias de esos cambios y de los posibles conflictos.

La escasez de agua, la mala calidad o las inundaciones pueden llegar a exacerbar cada vez más las tensiones sociales. Eso puede socavar el desarrollo económico en varios países y puede aumentar el riesgo de inestabilidad.

Pero a pesar de la complejidad de los problemas, el agua también es un recurso para la colaboración. Si bien en los últimos 50 años hubo 40 casos de conflictos muy violentos, también hubo más de 150 tratados sobre agua en el mundo.

- Los fenómenos climáticos extremos han creado la nueva categoría de “refugiados climáticos”, ¿cree que debería enmendarse y actualizarse la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951?

Las decisiones sobre las acciones que el gobierno de Canadá pueda tomar en caso de desastres naturales se deciden caso a caso.

Para consultas sobre enmiendas a una convención de la ONU, por favor contactar directamente al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

- ¿Cómo son las políticas ambientales de Canadá en relación con las emisiones de carbono, la contaminación, la tecnología limpia, las energías renovables y la conservación marina, así como su contribución al Fondo Verde para el Clima (FVC)?

El Marco Pancanadiense sobre Cambio Climático y Crecimiento Verde (PCF) es el plan de Canadá para tomar medidas ambiciosas en la lucha contra el cambio climático.

El PCF se basa en cuatro pilares: 1) poner un precio a la contaminación con carbono; 2) tomar acciones complementarias para reducir las emisiones en toda la economía; 3) tomar medidas de adaptación y resiliencia climática; 4) desarrollar tecnología limpia, innovación y empleo, que incluye más de 50 acciones concretas que cubren todos los sectores de la economía canadiense.

El PCF se planteó reducir los gases invernadero, para cumplir con su compromiso en el marco del Acuerdo de París, en 30 por ciento para 2030, por debajo de los niveles de 2005.

Las reducciones adicionales vendrán de la mano de medidas que todavía no se han modelado, e incluyen el aumento del secuestro de carbono a partir de los bosques y de tierras cultivables, inversiones en infraestructura verde, tránsito público y tecnología limpia e innovación, así como acciones futuras de los gobiernos, federal, provinciales y territoriales.

En el PCF, Canadá se comprometió a convertirse en líder global en materia de innovación en tecnologías limpias.

El gobierno federal anunció desde entonces 2.300 millones de dólares en inversiones en tecnologías limpias, incluidos casi 1.400 millones de dólares en fondos dedicados a apoyar empresas de tecnologías limpias y 400 millones de dólares para el desarrollo y la demostración de tecnologías limpias.

Ochenta por ciento de la electricidad de Canadá ya procede de fuentes no contaminantes, como la energía hidroeléctrica, la energía solar y la energía eólica, y este país se fijó el objetivo de elevar esa proporción a 90 por ciento para 2030. Con ese fin, destinó 26.900 millones de dólares a infraestructura verde, los que se destinarán a apoyar proyectos de energía renovable.

Además, Canadá trabaja para reducir las emisiones contaminantes de sus fuentes de generación eléctrica a base de combustibles fósiles, tras aprobar un marco legal en diciembre de 2018 que reducirá de forma paulatina la electricidad tradicional, generada a partir del carbón, antes de 2030 y limitará los gases invernadero emitidos por la generación de electricidad a partir del gas natural.

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Traducción: Verónica Firme
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IMPORTANTE: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net

jueves, 5 de julio de 2018

La lucha contra las drogas necesita una perspectiva de género.

Usuarios de drogas intravenosas en Pakistán. Crédito: Fahim Siddiqi / IPS.

Por Carmen Arroyo y Emily Thampoe

El Informe Mundial sobre Drogas 2018, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) subraya la importancia del género en el consumo de drogas y en el comportamiento, lo que hace necesario suministrar diferentes tipos de soluciones legales y médicas.

“No hay una estrategia única para hacer frente al uso de drogas, debe haber una variedad de medidas de prevención basadas en la evidencia, como reducción del daño, tratamiento y otros servicios de apoyo a la salud y social que puedan responder a muchos de los problemas que afrontan las mujeres que usan drogas”, explicó Marie Nougier, directora de investigación y comunicaciones en el Consorcio Internacional de Política de Drogas, en diálogo con IPS.

Alrededor de 5,6 por ciento de la población mundial entre 15 y 64 años, unas 275 millones de personas, consumieron drogas en 2016, señala el informe publicado en la última semana de junio. De esos, 31 millones sufren desórdenes, es decir que necesitan tratamiento, pero este solo llega a uno de cada seis consumidores.

Las consecuencias son terribles, 450.000 personas murieron en 2015 por el consumo de drogas. Además, la producción mundial de opio aumentó 65 por ciento de 2016 a 2017, la estimación más elevada hasta ahora.

El informe, dividido en cinco secciones, trata en la última, del impacto del género en el consumo de drogas, y en especial en las mujeres.

Las otras incluyen información como un resumen ejecutivo, demanda y suministro de drogas, mercados y el uso de drogas relacionado con la edad.

Las mujeres suelen consumir más seguido opioides y tranquilizantes que los hombres, pero usan más canabis y cocaina.

Las mujeres empiezan a consumir drogas después que los hombres, pero aumentan su ingesta de drogas relacionadas, alcohol, opioides y cocaína, más rápido que ellos.

El consumo de drogas en las mujeres suele estar asociado a una pareja íntima, en cambio, los hombres tienden a consumir sustancias con otros amigos.

Y mientras las mujeres tienden a sufrir más depresión, ansiedad y otros problemas psicológicos, los hombres externalizan los suyos con desórdenes de conducta, como “trastorno hiperactivo de déficit de atención y trastorno antisocial de la persona”, explica.

“Pero lo más sorprendente en términos de encontrar soluciones a largo plazo es que las mujeres “también pueden haber experimentado una infancia adversa como desatención física, abuso y abuso sexual”, precisa.

Cuando las políticas de lucha contra las drogas se endurecen, el resultado es una mayor proporción de mujeres condenadas por delitos de narcotráfico. Además, también parecen mucho más afectadas por el estrés por desorden postraumático.

“Las políticas de drogas que se concentran en castigar a las personas por consumir contribuyen en gran parte a los problemas de salud derivados del consumo, como la propagación del VIH y la hepatitis C y las muertes por sobredosis; el temor a ser detenido y al castigo hace que las personas no accedan a la reducción del daño ni a los tratamientos que necesitan”, explicó Nougie.

“Los enfoques punitivos también elevaron los grados de estigma y discriminación contra quienes consumen drogas”, añadió ella.

Además, según Nougier, los enfoques punitivos tienden a perjudicar más a las mujeres porque no hay programas de tratamiento con perspectiva de género. Sus necesidades, por sus antecedentes y el consumo, son diferentes.

También “por la desigualdad de género que sigue prevaleciendo en nuestras sociedades, pues sufren estigmas significativos por romper con el papel de ‘buena mujer’ o de ‘buena madre’ por consumir drogas”, añadió.

“En algunos países, el consumo de drogas durante el embarazo es un delito, impide que reciban atención prenatal o servicios contra las drogas”, añadió.

La epidemióloga Kamran Niaz, de la ONUDD, dijo a IPS: “Las mujeres obtienen resultados de largo plazo cuando reciben tratamiento centrado en cuestiones más comunes de encontrar en mujeres con trastornos de consumo en comparación con otros tratamientos que no tienen ese foco en las mujeres”.
Tratamientos con perspectiva de género

“La prevención del consumo entre niñas y mujeres requiere invertir en una prevención basada en la familia y atendiendo las vulnerabilidades que parecen ser únicas para las niñas”, explicó.

“A fin de atender cuestiones de consumo entre las mujeres, los programas y servicios de atención deberían diseñarse para las necesidades de embarazadas y, mujeres, en general”, añadió.

Algunos de los programas que Niaz encontró específicos para las mujeres incluyen: “atender el estrés, la depresión, imagen corporal, las habilidades sociales y la mejora de relaciones y comunicaciones con padres y parejas”.

Pamela Kent, directora adjunta de investigación del Centro de Adicciones y Uso de Sustancias (CCSA), dijo a IPS: “se necesita un enfoque más informado y empático para el abuso de sustancias por parte de mujeres, y que también considere varios aspectos como salud reproductiva, servicio perinatal y bienestar infantil.

Es importante señalar que no hay una estrategia única, las sociedades deben ofrecer servicios de prevención y tratamiento focalizados en las mujeres.

“Cómo las mujeres con problemas de consumo son más vulnerables al abuso sexual y a la violencia doméstica, y sus hijos también están en riesgo, ayuda una relación con agencias sociales que protegen a mujeres y niños”, explicó Niaz.

“Además, en el caso de abuso infantil, se necesitan programas para prevenir esos abusos y, en particular, ayudar a las víctimas y atender desórdenes de estrés postraumático”, apuntó.

“‘La encuesta Vida en Recuperación, hecha en Canadá en 2017, muestra que las mujeres denunciaron mayor violencia familiar y problemas de salud sin tratar durante una adicción en comparación con hombres”, indicó.

“Además, por apoyo informal, es probable que las mujeres usen la tecnología, se conecten con un animal, o usen el arte, la poesía, escriban y hagan yoga en comparación con lo que hacen los hombres”, coincidió Kent, quien añadió que el abuso es una gran preocupación.

Pero no se han implementado muchos programas que tengan un enfoque de género. El informe añade que el sistema de justicia penal está diseñado para infractores hombres, e ignora los matices femeninos.

“Seguimos viendo una preocupante falta de acceso al tratamiento de mujeres dependientes de las drogas, tanto en la comunidad como en la cárcel”, apuntó.

“Los servicios están diseñados por y para hombres, y no suele ser posible adaptarlo a las necesidades de las mujeres”, observó.

“En contextos cerrados, la mayoría de los servicios de tratamiento y reducción de daños sólo están disponibles para los hombres en cárceles masculinas”, añadió.

Algunos centros están comenzando a adaptarse a esas probadas necesidades, según Nougier.

Algunos centros de tratamiento y reducción del daño adaptaron sus servicios para atender mejor a las mujeres, con horarios especiales, espacio para niños mientras ellas están ahí y servicios especiales con perspectiva de género (asistencia legal o apoyo para responder a la violencia doméstica, violencia sexual y reproductiva), precisó.

“Los programas necesitan gestionar mejor la diversidad de asuntos que deben afrontar las personas y acompasar cuestiones de salud, enseñanza y bienestar social con las familias, la escuela y los servicios sociales”, coincidió Niaz.

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Traducción : Verónica Firme
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Fuente: Servindi.org

miércoles, 26 de abril de 2017

Falta mucho para garantizar los derechos indígenas.


Crédito de la imagen: FAO

Por Baher Kamal y Tharanga Yakupitiyage

Se han logrado avances en la protección de los derechos de los pueblos indígenas, pero quedan muchos problemas por resolver, precisaron representantes de pueblos aborígenes en la reunión anual de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Más de 1.000 delegados indígenas de todo el mundo se reunieron en la 16 sesión del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, que este año se concentra en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, adoptada por la Asamblea General hace 10 años.

“El día de la adopción de la declaración, hubo un gran cambio en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas”, destacó la presidenta del foro, Mariam Wallet Aboubakrine, en la apertura del mismo el miércoles 24.

Por su parte, el jefe de la nación Ermineskin Cree, Willie Littlechild, recordó que las comunidades no tenían voz en el concierto internacional hasta la década de los años 80, cuando comenzaron los debates sobre la creación de un instrumento especial para proteger a los pueblos indígenas del mundo.

Además de la declaración, la ONU (Organización de las Naciones Unidas) tiene otros mecanismos dedicados a las comunidades indígenas, como el foro y un relator especial sobre derechos de los pueblos indígenas.

“Pasar de no tener voz a tener cuatro mecanismos en la ONU, creo que es un logro significativo”, destacó Littlechild.

La Agenda de Desarrollo Sostenible para 2030, adoptada en 2015, también menciona y contempla a los pueblos aborígenes, a diferencia de sus antecesores los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Pero todavía quedan muchos desafíos por delante para lograr que se implemente la declaración y que se aplique.

De hecho, Littlechild se mostró preocupado por la falta de mecanismos de implementación en Canadá. “Justin Trudeau fue el primer ministro que tan siquiera miró la declaración de la ONU, pero la tarea ahora es realizar el seguimiento”, comentó a IPS.

Tras adoptar formalmente la declaración en 2016, muchos críticos acusaron a Trudeau de violar el documento al aprobar varios oleoductos controvertidos sin el consentimiento total de las comunidades indígenas cuyo territorio se ve implicado en las obras.

Uno de esos proyectos es la expansión del oleoducto Trans Mountain, que recibió apoyo de 40 de las 139 Primeras Naciones de Canadá que viven en la ruta prevista.

La organización Artículo 19 subrayó la importancia de contar con ese consentimiento.

“Los estados están obligados a consultar y cooperar con los pueblos indígenas para obtener su consentimiento previo, libre e informado antes de adoptar e implementar medidas legislativas o administrativas que los afecten”, explicó.

El derecho a las tierras, territorios y recursos también está entre las disposiciones más importantes de la declaración.

Aboubakrine y Littlechild subrayaron la importancia de discusiones y toma de decisiones inclusivas a escala internacional y estatal para garantizar la protección de los derechos indígenas.

“El conocimiento tradicional de los ancianos es fundamental para asegurar su desarrollo sano, si es lo que acordaron, o para proteger el ambiente”, dijo Littlechild a IPS.

Por su parte, Aboubakrine remarcó la necesidad de las agencias de la ONU de comunicar y coordinar para lograr el respeto efectivo del texto de la declaración.

Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, los pueblos indígenas constituyen cinco por ciento de la población mundial, pero representan 15 por ciento de las personas más pobres del mundo, lo que explica su mal estado de salud y la discriminación que sufren.

La 16 sesión del foro procura atender esos desafíos y realzar los avances en materia de derechos indígenas en el encuentro que comenzó el miércoles 24 y terminará este 5 de mayo.
Australia

Australia debe reducir su “increíble” proporción de indígenas presos y redoblar la lucha contra el racismo, alertó el 4 de este mes la relatora especial para derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz.

“Es alarmante; el país adoptó numerosas políticas para atender las desventajas de los pueblos aborígenes y de las Islas del estrecho de Torres, pero no respeta sus derechos a la autodeterminación y su total y efectiva participación en la sociedad”, añadió al terminar una visita por Australia.

Las políticas del gobierno australiano no han logrado los objetivos en materia de “salud, educación y empleo e hicieron que un creciente número de indígenas terminen en la cárcel y que cada vez más niñas y niños sean separados de sus hogares en las comunidades de aborígenes e isleños del estrecho de Torres”, explicó Tauli-Corpuz.
Datos impactantes

“Me describieron la elevada proporción de detención como un ‘tsunami’ que afectaba a los pueblos indígenas. Los datos son sencillamente sorprendentes. Los aborígenes y los isleños del estrecho de Torres representan solo tres por ciento de la población total, constituyen 27 por ciento de la reclusa, y mucho más en algunas cárceles”, subrayó.

“Visité el Centro de Detención para Jóvenes de Cleveland, en Townsville, Queensland, donde niños aborígenes e isleños constituyen 95 por ciento de los menores detenidos. Muchos pasaron de la atención fuera del hogar a la reclusión”, explicó Tauli-Corpuz.

La relatora de la ONU acotó que los niños aborígenes tienen siete veces más probabilidades de tener contacto con el sistema de protección infantil o sufrir abusos o negligencia en comparación con los de otros orígenes.

“Urjo a Australia a aumentar la edad de responsabilidad penal. Los niños deberían quedar detenidos solo como último recurso. Se los castiga simplemente por ser pobres y, en la mayoría de los casos, la cárcel no hará más que agravar el ciclo de violencia, pobreza y delincuencia”, precisó.

“Encontré en los niños, algunos de apenas 12 años, en detención, los elementos más perturbadores de mi visita”, añadió.

La experta de la ONU también se mostró preocupada por el programa gubernamental Estrategia de Avance Indígena, lanzado en 2014 y que implicó un gran recorte presupuestal en los programas de apoyo.

“La implementación de la estrategia ha sido burocrática y rígida y desperdició una cantidad considerable de recursos en administración”, cuestionó.

Tauli-Corpuz también instó al gobierno australiano a crear una nueva relación con el órgano nacional indígena, el Congreso Nacional de los Primeros Pueblos de Australia, y devolver los fondos.

También se mostró preocupada de que el gobierno no cumpla con los objetivos para acortar la brecha en materia de “esperanza de vida, mortalidad infantil, educación y empleo” y reclamó un enfoque integral que incluya objetivos específicos para la “reducción de la proporción de detenciones, de la retirada de los niños y de violencia contra la mujer”.
Aliados fundamentales

El mismo 4 de abril, cuando Tauli-Corpuz realizó estas declaraciones sobre la situación de los indígenas, el director ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, recibía en Roma a un grupo de jóvenes representantes indígenas de siete regiones del mundo.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible ofrecen oportunidades a los países, organizaciones indígenas y a la ONU de trabajar juntos para lograr un impacto desde ya para 2030, subrayó, y recordó que desde la creación del equipo de Pueblos Indígenas en 2014, la FAO refuerza su trabajo con organizaciones indígenas con dos enfoques:

“Por un lado, reconoció que los pueblos indígenas son “aliados fundamentales” en la lucha contra el hambre, la inseguridad alimentaria y la pobreza “por sus abundantes conocimientos ancestrales y buenas prácticas”, según dijo Graziano da Silva en su discurso al Grupo Global de Jóvenes Indígenas.

Y “por otro lado, sabemos que la falta de reconocimiento de sus derechos en la gestión de los recursos naturales y la marginación que sufren los coloca en una posición muy vulnerable. Me refiero por encima de todo en vuestros derechos ancestrales a la propiedad de la tierra”, precisó.

El encuentro en Roma, de 5 al 7 de este mes, coincidió con la celebración del 10 aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

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Traducido por Verónica Firme.
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Fuente: Servindi

sábado, 25 de febrero de 2017

La ONU le declara la guerra al plástico de los océanos.


La mayor limpieza de playas del mundo en Versova, en la ciudad india de Mumbai. Crédito: PNUMA.

Por Baher Kamal

IPS, 25 de febrero, 2017.- La ONU declara la guerra a los plásticos que inundan los océanos: más de ocho millones de toneladas terminan en sus aguas cada año, como si se vertiera un camión de ese material por minuto, lo que causa estragos en la vida marina, la pesca y el turismo, y tiene un costo de unos 8.000 millones de dólares.

De hecho, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), con sede en Nairobi, lanzó este jueves 23 una campaña mundial para eliminar para 2022 las principales fuentes de la contaminación marina, como son los microplásticos contenidos en productos cosméticos y el despilfarro de artículos descartados con un solo uso.


“No necesitamos negociar nada nuevo, solo tenemos que actuar para implementar lo que ya acordamos”: Isabella Lovin 

Presentada en la Cumbre Mundial de los Océanos, organizada por The Economist en la ciudad indonesia de Bali, la campaña #MaresLimpios urge a los gobiernos a diseñar políticas para reducir el uso de plásticos, en especial dirigidas a la industria, con el fin de minimizar los envoltorios de ese material y de rediseñar el empaquetado, y a los consumidores, para cambiar sus hábitos de descarte, antes de que haya un daño irreversible.

“Ya es hora de que encaremos el problema del plástico que arruina nuestros océanos”, subrayó Erik Solheim, director ejecutivo del Pnuma.

“La contaminación plástica navega por las playas indonesias, depositándose en el suelo oceánico del Polo Norte, y regresa a través de la cadena alimentaria para instalarse en nuestra mesa. Esperamos demasiado tiempo y el problema empeoró. Debe terminar”, sentenció.

En el marco de la campaña se anunciarán nuevas medidas ambiciosas de los países, pero también de las empresas, con el fin de eliminar los microplásticos de los productos de cuidado personal, prohibir o poner impuestos a las bolsas con un solo uso y reducir de forma drástica otros artículos plásticos desechables.

La iniciativa mundial procura sensibilizar a los gobiernos, a la industria y a los consumidores para que reduzcan de forma urgente la producción y el abuso de plásticos, que contaminan los océanos, atentan contra la vida marina y amenazan la salud humana.

El Pnuma procura transformar todas las esferas: hábitos, prácticas, estándares y políticas en todo el mundo, con el fin de reducir drásticamente la basura marina, así como sus consecuencias negativas.

Ya se unieron 10 países a la campaña, Bélgica, Costa Rica, Francia, Granada, Indonesia, Noruega, Panamá, Santa Lucía, Sierra Leona y Uruguay.


En los baños de todo el mundo hay pastas de dientes y y exfolianes faciales empaquetados con microplásticos, que amenazan la vida marina. Crédito: PNUMA.


Promesas para frenar la ola plástica

Indonesia se comprometió a disminuir su basura marina en 70 por ciento para 2025; Uruguay anunció que gravaría las bolsas de plástico desechables este año; y Costa Rica tomará medidas para reducirlas drásticamente mediante una mejor gestión de los residuos y educación.

“Proteger los mares y la vida marina del plástico es un cuestión urgente para Noruega”, destacó el ministro de Clima y Ambiente, Vidar Helgesen. “La basura marina eleva con rapidez los riesgos para la vida marina, la seguridad de los mariscos y peces y afecta de forma negativa la vida de las poblaciones costeras de todo el mundo. Los océanos ya no pueden esperar”, insistió.

Por su parte, la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay, Eneida de León, subrayó: “Nuestro objetivo es desalentar el uso de bolsas plásticas mediante regulaciones, ofrecer alternativas a los trabajadores del sector de la basura y desarrollar planes de educación sobre el impacto del uso de las bolsas plásticas en nuestro ambiente”.

Al ritmo con el que tiramos botellas, bolsas y tasas plásticas, las estimaciones revelan que para 2050, los océanos tendrán más plástico que peces y que alrededor de 99 por ciento de las aves marinas habrán consumido plástico.

Además, se esperan más anuncios en el marco de esta campaña en la Conferencia sobre los Océanos, que se realizará en la sede de la ONU en Nueva York, del 5 al 9 de junio, así como en la Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, que se organizará en Nairobi en diciembre.
“No es necesario inventar ni negociar nada nuevo”

Además de los ocho millones de toneladas de plástico que se vierten a los océanos todos los años, estos también padecen la sobrepesca, la acidificación y el aumento de la temperatura del agua, a consecuencia del cambio climático.

La ONU organizó una reunión el 15 y el 16 de este mes en Nueva York para preparar la Conferencia sobre los Océanos de junio, la que procura “contribuir a salvaguardar los océanos y a recuperar los problemas causados por las actividades humanas”.

La ministra de Clima de Suecia, Isabella Lövin, señaló en un video publicado en Twitter que la conferencia sería una “oportunidad única en la vida” para salvar los océanos que soportan un estrés enorme.

“No necesitamos negociar nada nuevo, solo tenemos que actuar para implementar lo que ya acordamos”, arguyó, básicamente resumiendo el sentir de la mayoría de la comunidad científica, de ambientalistas y de organizaciones de la sociedad civil.

Lövin se refería a la esperada “Llamada a la acción”, que surgirá de la conferencia en lo que respecta a la sobrepesca, a frenar la contaminación marina y a atender las circunstancias especiales de los pequeños estados insulares.
“El mundo avanza en una dirección totalmente equivocada”

En lo que respecta al objetivo de lograr océanos sostenibles y preservar la vida bajo el agua, Lövin dijo en entrevista con IPS que el mundo “avanza en una dirección totalmente equivocada”.

“Si observamos las tendencias, vemos cada vez más sobrepesca, cada vez más contaminación, basura marina que llega a los océanos, y también vemos el estrés que soportan los océanos por el cambio climático, la acidificación del agua, pero también por el recalentamiento y el aumento del nivel del mar, y todo esto ejerce una tremenda, tremenda presión sobre nuestros océanos”, subrayó.

En la reunión de Nueva York, la ONU pidió compromisos voluntarios para implementar el 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, el 15 de febrero, lanzó un registro de compromisos en línea, que ya tiene tres anotados, el gobierno de Suecia, el Pnuma y la organización no gubernamental Peaceboat.

El sitio estará pronto al final de la conferencia, que comienza el Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio: durante la misma también se celebrará el Día Mundial de los Océanos, el 8 de ese mes.

Los compromisos voluntarios “subrayan la necesidad de acción y de soluciones urgentes”, destacó el secretario general adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, Wu Hongbo, quien será el secretario general de la conferencia.

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Traducido por Verónica Firme
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Importante: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net


Fuente: Servindi