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miércoles, 2 de enero de 2013

Los escritores y los libros que protagonizarán 2013.

Por:
Winston Manrique Sabogal
02/01/2013

Este es solo un asomo a algunas de las mejores lecturas que promete este nuevo año: desde un inédito de Juan Ramón Jiménez, la poesía completa de Anne Sexton y todos los cuentos de Anton Chejov, hasta los libros premiados en Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Italia, pasando por escritores en español como Muñoz Molina, Laura Restrepo, Fernández Cubas y autores en potencia como el mexicano Yuri Herrera. Además, ensayos sobre la crisis económica, la mujer en la historia, España y muchas biografías y epistolarios. A los libros de autores poco conocidos, pero que hay que tener en cuenta, les dedicaré otro post en un par de semanas, igual tratamiento tendrá la literatura infantil y juvenil y el cómic. Por lo pronto, empecemos la lista para nuestra biblioteca ideal del 2013:

INÉDITOS Y VIDAS
Aunque literariamente el nuevo año ha empezado con la mirada biográfica del Nobel chino Mo Yansobre su país enCambios (Seix Barral), publicado en las últimas semanas, uno de los libros que protagonizarán el año será un inédito de Juan Ramón Jiménez:Vida (Pre-Textos). Se trata del ambicioso proyecto inacabado del poeta y Nobel español (en la imagen visto por Sciammarella) en el cual combina la autobiografía y la evolución de su obra literaria. En esta línea biográfica y de memorias y cartas parecen imprescindibles títuloscomo Fama y soledad de Picasso, de John Berger (Alfaguara), La batalla de las cerezas (Paidós), la correspondencia entre Günther Anders y Hanna Arendt; Nicolás Maquiavelo (Paidós), de Corrado Vivanti; Los círculos morados (Lumen), primer tomo de memorias de Jorge Edwards; la esperada nueva edición corregida de El cuaderno gris(Destino), de Josep Pla; Dionisio Ridruejo (RBA), de Manuel Penella; yEn Ronda. Cartas y poemas (Pre-Textos), de J. M. Rilke, para conmemorar el centenario del paso del poeta alemán por la población malagueña.

CRISIS
La crisis seguirá tomando las librerías. Para empezar un título que habla por sí solo: Crisis económica en España, 1300-2012. Lecciones de la historia(Alianza), de Fernando Comin y Mauro Hernández. Luego se puede seguir con La gran apuesta (Debate), de Michael Lewis, sobre el crac inmobiliario que desató el actual presente; después con El informe Stiglitz. Por una reforma del sistema económica internacional (RBA), de Joseph Stiglitz; Lo que el dinero no puede comprar (Debate), de Michael J. Sandel; yGobernanza inteligente para el siglo XXI. Una vía intermedia entre Occidente y Oriente (Taurus), de Nicolas Berggruen y Nathan Gardels; y, para terminar, Economía del cuerpo. Cómo la crisis afecta a nuestra salud y qué hacer al respecto (Taurus), de David Stuckler y Sanjay Basu. En los aledaños de este presente y con vuelos más literarios, Pere Gimferrer ha escrito el poemario Alma Venus, y Antonio Muñoz Molina el ensayo Todo lo que era sólido, ambos en Seix Barral.

ESPAÑA
La memoria de España continúa con Felipe II (Planeta), de Hugh Thomas,La historia de España, coordinado por Josep Fontana y Ramón Villares, Los mitos del 18 de julio, coordinado por Ángel Viñas, y España partida en dos, de Julián Casanova, todos en editorial Crítica.

MUJER
El tema de la mujer cobra fuerza con obras como Reflejos en el ojo de un hombre (Galaxia Gutenberg), de Nancy Huston, que aborda la violencia, las desigualdades, los prejuicios y la prostitución; La ridícula idea de no volver a verte (Seix Barral), de Rosa Montero, sobre el papel de la mujer a lo largo de la vida; y la Historia del feminismo, uno de los primeros títulos de la editorial Cátedra para su nueva colección Historia de…

NARRATIVA EN ESPAÑOL
La ficción literaria en español trae a Carme Riera con su novela autobiográfica Tiempo de inocencia (Alfaguara), Rafael Chirbes con En la orilla (Anagrama), Laura Restrepo con Hot Sur (Planeta), Ramiro Pinilla conEl cementerio vacío (Tusquets), Manuel Vicent con El azar de la mujer rubia (Alfaguara), César Aira con Libro de cuentos y Los fantasmas(Mondadori), Cristina Fernández Cubas con La puerta entreabierta(Tusquets), Santiago Roncagliolo con Óscar y las mujeres (Alfaguara), Lázaro Covadlo con Taimir (RBA), Martín Casariego con El espejo del día(Planeta), Eduardo Lago con Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee (Destino), Maurico Wiesental con Siguiendo mi camino (Acantilado); Francisco González Ledesma con Peores momentos de morir (Planeta), Patricio Pron con La vida interior de las plantas de interior (Mondadori); Horacio Castellanos Moya con El sueño del retorno (Tusquets), Lolita Bosch con Campos de amapola antes de esto (El Aleph), Yuri Herrera conLa transmigración de los cuerpos (Periférica) e Ildefonso Falcones con título aún por definir en Grijalbo.

NARRATIVA TRADUCIDA
La narrativa en otros idiomas traerá dos libros premiados como los mejores en 2012 en Reino Unido y Estados Unidos, respectivamente: Una reina en el estrado (Destino), de Hilary Mantel, con el cual ha logrado por segunda vez en Booker, y La casa redonda (Siruela), de Louise Erdrich. Otro autor doblemente premiado con el Booker que estará presente este 2013 es el australiano Peter Carey con La naturaleza de las lágrimas (Alfaguara); de Francia llegará Emmamuel Carrere con Limónov (Anagrama), Philippe Claudel con Olores (Salamandra), Mathias Enard con Calle de ladrones(Mondadori); de EE UU Cynthia Ozick con Cuerpos extraños (Lumen), Jeffrey Eugénides con La trama nupcial (Anagrama), John Irving conPersonas como yo (Tusquets), Richard Yates con Jóvenes corazones desolados (RBA), David Foster Wallace con su primera novela La escoba del sistema (Pálido fuego), Kate Atkinson con Me desperté temprano y saqué al perro (Lumen), John Cheever con Crónica de los Wapshot(RBA), Michael Chabon con Telegraph Avenue (Mondadori), David Mitchell con El bosque del cisne negro (Duomo) y Ben Lerner con Saliendo de Atocha (Mondadori); de Serbia Danilo Kis con Lección de anatomía(Acantilado); de Italia Dacia Maraini con Amor robado (Galaxia Gutenberg), Paolo Giordano con El cuerpo humano (Salamandra), Lorenza Foschinni con El abrigo de Proust (Impedimenta) y Erri de Luca con El crimen del soldado (Seix Baral); de Albania, Fatos Kongoli con Una nulidad de hombre (Siruela); de Portugal Antonio Lobo Antunes con Tercer libro de crónicas(Mondadori); de Polonia Slawomir Mrozek con La vida para principiantes(Acantilado).. Uno de los libros que cerrará el año será el primer volumen de todos los cuentos de Anton Chéjov (Páginas de Espuma).

POESÍA
Y si el inédito de Juan Ramón Jiménez abrió este panorama de recomendaciones, la gran poeta Anne Sexton lo cierra: la editorial Linteo publicará en edición bilingüe su Poesía completa con la introducción de quien fuera su amiga y también poetisa Maxine Kumin.


miércoles, 11 de abril de 2012

¿Crees que la Cultura ha retrocedido?



¿Ha retrocedido la Cultura? Esa es una de las preguntas clave del nuevo libro de Mario Vargas Llosa: La civilización del espectáculo. Y que además, ha estado presente desde finales del silgo pasado. En la sección de Cultura de hoy, de EL PAÍS (cuyo artículo anexo al final de este párrafo), he preguntado a una serie de poetas, filósofos, escritores y artistas sobre este tema. Pero ahora quiero abrir este debate a ustedes, preguntarles su opinión, e incluso ir más allá y señalar cuáles serían los principales aspectos que han contribuido a ese retroceso. Si no están de acuerdo con la pregunta original y consideran que se trata de un  cambio, una evolución  o una transformación decirnos por qué.
A continuación agrego algunos comentarios de los lectores en la sección online de Cultura:
CARIBEAN: "Desde hace décadas se ha creado un arte de usar y tirar. Se han perdido los referentes estéticos y cualquiera cree tener el don de la originalidad. Originalidad comercial sin más pretensiones. La preparación cultural para entender el arte es ínfima. Ahora vale el gusta o no gusta. La pintura es pura decoración, la moda pase de disfraces, la música provocación sin consistencia, la arquitectura es mera arquitectura fría y costosa, la literatura, comercial. Nunca se ha viajado tanto y se ha visto tanto, un turismo de alpargata sin preparación para lo que se está viendo ni interés por profundizar. Solo ver y ver y decir que se ha visto"
JOTAPAR: "Es radicalmente falsa la afirmación de que la transmisión de la cultura a la totalidad de la sociedad esté destruyendo la alta cultura. Por otra parte esa distinción entre alta cultura y otra u otras culturas es poco clarificadora. Igualmente calificar de ingenua la vocación educativa de extensión cultural da prueba de las orejeras de un señor que vive en un mundo de formol. No hay que preocuparse. hay un latido de cultura popular muy rico y diverso en el mundo de hoy que habla por sí mismo. Sobran "señoritos" decimonónicos en la cultura contemporánea"
PACOMARTIN: "No hay retroceso... lo que hay es una imposibilidad literal de poder difundir lo creado en muchos casos... tanto a nivel literario como visual"
Foto. De la serie El imperio de las estrellas, de Toni Curcó, de la exposición Pantalla Global, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, hasta el 28 de mayo.
Cultura en medio de la encrucijada
Por Winston Manrique Sabogal
El siglo XX terminó dando los cuartos y el XXI pasó a dar las campanadas que anuncian el fin de la Cultura. Al menos como se conoce tradicionalmente, no solo como creación y reflexión, sino también como moldeadora de cierto orden en la sociedad y guía en la vorágine del conocimiento. A cambio ha entrado de lleno La civilización del espectáculo, como la llama Mario Vargas Llosa en su nuevo libro, editado por Alfaguara. Un ensayo en el que analiza la situación dominada, según el Nobel, por la banalización de las artes, la pérdida de valores estéticos donde todo se iguala, la frivolidad de la política, el deslizamiento del periodismo hacia el amarillismo y la obsesión por convertir todo en diversión. Un libro que abre un debate al que se unen personajes de la cultura, en cuyas reflexiones parecen filtrarse, con optimismo, aquello de: ¡La cultura ha muerto, viva la cultura!
“Yo no hablaría de retroceso, sino de cambios en el producto cultural con consecuencias positivas y negativas”, aclara la filósofa Victoria Camps. O, acaso, “¿Quién puede saber cuál es el retroceso, cuál el progreso? Hay un punto en el que prácticamente es imposible saber si hay degradación o el cambio que puede llevar a otras formas desconocidas”, explica Victoria Cirlot, experta en cultura y literatura medieval.
El mayor retroceso, según José Manuel Blecua, director de la Real Academia de la Lengua, es que se ha identificado la cantidad con la calidad. “El brillo efímero del mercado —y la tiranía de las estadísticas— con el éxito. Hemos perdido valores tan esenciales como el tesón y el sacrificio, necesarios para lograr resultados en cualquier campo del saber”. Blecua también echa de menos el sentido crítico y que se piensa poco mientras somos víctimas de las prisas. Recuerda que ya en 1975, Álvaro Cunqueiro dijo que “el periodismo está enfermo de superabundancia'. ¿Qué comentaría ahora? Es fácil de suponer. Disponemos de más información que nunca, pero es dudoso que sepamos más que antes”. Aunque sin mostrarse apocalíptico ni menospreciar los avances y el acceso a los recursos que proporcionan las tecnologías cree conveniente cambiar el modelo: “Devolver el gusto por el estudio sosegado y abandonar la velocidad, sobre todo si desconocemos la dirección, el destino del viaje”.
Pero el porvenir nunca debe ser fácil, según la poeta Clara Janés. Y menciona una frase de Whitehead citada por Ilya Prigogine en ¿Tan sólo una ilusión?: “El futuro tiene que ser peligroso... Los grandes progresos de la civilización son procesos que fundamentalmente destruyen la sociedad en que se producen”.
Y entre los cambios que se están produciendo hay uno que se impone de forma irreversible, sentencia el cineasta Jaime Rosales: “El valor de lo efímero sobre lo duradero. Es lo más característico de nuestra sociedad: primar el presente y sus contingencias sobre la trascendencia de valores y conocimientos adquiridos a través de los siglos. Una Cultura, la nuestra, que no dejará huella”.
Una cultura espectáculo, según Victora Camps, propiciada por la importancia de la imagen y la tiranía de la audiencia, que lo simplifica todo y lo convierte en puro entretenimiento. “Tiene la virtud de que es más democrática y llega a más gente. El problema es quedarse sólo con ese soporte cultural y no complementarlo con otros soportes más clásicos”. Aplaude que el acceso a la cultura han aumentado, “pero si la persona no ha aprendido a discernir y a seleccionar, la cultura espectáculo no la hará más culta”.
Algo que, recuerda Cirlot, el culto a las apariencias, al efectismo, desagradan por haber perseguido siempre la autenticidad. Y aun así, y, tristemente, se pregunta: “¿Quién nos puede asegurar que es mejor lo profundo que lo superficial, lo difícil que lo fácil, lo permanente que lo efímero? Ciegos, como siempre, ante el muro del destino”.
El filósofo Manuel Cruz recomienda tomarse la banalidad en serio “o, si se prefiere formular esto mismo de una manera algo más filosófica (y un punto grandilocuente), la posmodernidad no es la causa de nada, sino el efecto de algo. Si no se atiende a los cambios en la estructura del mundo real (en la economía, en la sociedad, en la política, en la entera vida) y se queda uno en el mero reflejo en la esfera de lo imaginario, no hay forma de ir más allá del teatral lamento por el regreso de la barbarie (o por la apología de la ignorancia: la otra cara de la misma moneda). Lo peor de esta afectada actitud es que parece colocar la solución en un imposible regreso a unos presuntos buenos tiempos perdidos en materia de alta cultura”.
El académico José Manuel Sánchez Ron no cree que a nivel de creadores haya un retroceso. “Otra cosa es la cultura entendida como cultura popular. Existe una tensión entre la información y la reflexión; hay que saborear el conocimiento, y a pesar de la tecnología esta tiende a producir para muchos una cultura banal. Otra cosa es que esa inundación de facilidades termina para muchas personas prostituyendo ese ideal de cultura clásica”.
Ante el posible retroceso, la filósofa Adela Cortina empieza diciendo: “A lo verdadero, a lo bello, a lo bueno'. Esta leyenda, que figura en la Antigua Ópera de Frankfurt, resume las aspiraciones de una cultura con capacidad creadora, con capacidad de ilusionar”. Es clara en afirmar que el saber, la música, la literatura, la moral y la política no pueden convertirse en mercancía y reducirse a pura diversión. “Y no solo porque cuando el espectáculo invade la vida entera no quedan sino gentes pasivas, superficiales, víctimas fáciles de la manipulación, sino también porque han perdido el gusto por lo más hermoso. Contagiar en la educación de los ciudadanos y los profesionales la estima de los mejores valores, enseñarles a degustarlos, suscitar el impulso de las grandes aspiraciones es indispensable para revitalizar una cultura decadente, que se nos está escurriendo por las rendijas de la banalidad”.
Y resurge la voz de la poeta, de Janés, recordando que no hay marcha atrás y que sólo se puede intensificar la reflexión y la responsabilidad. “Tal vez no tenemos aún las directrices, pero no hay que sucumbir al hecho de que la naturaleza ignora la ética y está en 'la atrocidad de una contienda eterna', según Arthur Schweitzer. Hay que decir con el Mahabharata: 'El destino es poderoso pero la acción es igualmente poderosa. Es la acción la que da forma al destino”.