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domingo, 29 de octubre de 2017

Originarios se movilizan contra presencia militar en Arica, Chile.


El Ciudadano, 28 de octubre, 2017.- Habitantes aymará y quechua denunciaron la usurpación de 8 mil 700 hectáreas por parte del Ejército de Chile, terrenos que son ancestrales para sus culturas y que reclaman de vuelta. Esta semana realizaron una marcha para visibilizar su lucha.

Socoroma es un poblado habitado por alrededor de 100 personas, ubicado en la Región de Arica y Parinacota, dentro de la zona comunal de Putre.

Caracterizada por su arquitectura y trazados levantados en tiempos de la conquista española, hoy dicho pueblo vive tiempos difíciles por parte de un conflicto que los afecta.

Se trata de la usurpación de 8 mil 700 hectáreas por parte del Ejercito de Chile, siendo dicha extensión terrenos ancestrales para las culturas aymará y quechua.

Esta situación desembocó en una movilización por parte de pobladores de Socoroma y localidades aledañas, para exigir que la presidenta Michelle Bachelet se pronuncie sobre el tema y retire a los militares de sus terrenos, cumpliendo así con lo establecido en los acuerdos internacionales pactados por Chile en materia de pueblos originarios, como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En esta nota realizada y difundida por el canal comunitario Challa TV de Arica, podrán saber más detalles de la movilización. En ella, se informa sobre una manifestación realizada esta semana en la ciudad nortina.





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domingo, 26 de enero de 2014

Perú y Chile aguardan por el fallo de la Haya que definirá sus aguas territoriales.


El Tribunal Internacional de Justicia de Naciones Unidas (TIJ) lleva casi 70 años resolviendo diferendos territoriales, y este lunes, Perú y Chile afrontan un fallo histórico que definirá la soberanía de sus aguas en el Océano Pacífico.

La demanda, presentada en 2008 por Lima contra Santiago, pide a los jueces que sancionen como frontera una línea equidistante trazada desde la costa. Pretende dividir por igual la porción de mar correspondiente a cada una, e incorpora una zona pesquera de 38.000 kilómetros cuadrados reclamada por sus vecinos.

El lado chileno, por el contrario, defiende la delimitación actual, es decir, la línea paralela que emanaría de los tratados chileno-peruanos de 1952 y 1954. Las posturas parecen irreconciliables, pero la inminencia de la decisión judicial ha generado llamadas a la prudencia. Descartado el desacato, puesto que las dos partes han asegurado que aceptarán el parecer del TIJ, la resolución puede servir para que peruanos y chilenos “construyan un futuro distinto juntos”.

La frase es de la abogada chilena Astrid Espaliat, asesora del equipo jurídico destacado en La Haya, sede del Tribunal. Aunque en las pugnas fronterizas suele ser difícil ceder, ella no está sola en su deseo de armonía vecinal. Juristas, historiadores y antiguos políticos de las dos nacionalidades subrayan la voluntad de abrir una nueva fase en las relaciones bilaterales.

Rafael Roncagliolo, exministro de Exteriores peruano, ha sido el más aséptico. En una conferencia dictada en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), calificó de “controversia jurídica, y no política” la situación. Como si de una respuesta se tratara, José Rodríguez Elizondo, abogado y antiguo diplomático chileno, ha declarado lo siguiente al diario El Comercio: “Para los que pensamos que tras la cobertura jurídica siempre hubo un problema de poder, el cumplimiento del fallo debe ser parte de una voluntad política bilateral (…) de terminar de una vez con los conflictos de frontera, para poder volcarnos en el desarrollo”.

A la espera de la lectura de la decisión, que debe correr a cargo del eslovaco Peter Tomka, presidente del TIJ, un repaso a las alegaciones de las dos partes al final del proceso deja frases contundentes. Estas son algunas.



EL PAÍS

Desde la delegación peruana:

“Chile no ha probado la existencia de un tratado de límites marítimos entre nuestros países”, dijo Allan Wagner, agente diplomático de su país ante el Tribunal y embajador en Holanda.

“Chile parece demostrar con su postura poco interés en el criterio de equidad sobre la delimitación marítima”, según Tullio Treves, abogado y experto en Derecho del Mar.

“Espero que el fallo sea favorable al Perú por ser esta una causa justa”, en palabras del presidente Ollanta Humala, pronunciadas en su tierra.

Desde la delegación chilena:

“Las consecuencias de cambiar una frontera marítima que tiene más de 50 años serían muy graves”, asegura Alberto van Klaveren, abogado, politólogo y agente diplomático de su país ante el Tribunal.

“Perú ha sido incapaz de presentar bases jurídicas porque no hay un acuerdo estableciendo una línea de pesca provisional, aunque así lo diga”, apunto el abogado Samuel Wordsworth.

“Perú y Chile tienen un futuro común, van a seguir siendo vecinos después del fallo”, asegura el ministro de Exteriores chileno, Alfredo Moreno.

El caso de Perú contra Chile, como se denomina técnicamente la demanda, ha provocado la reacción de Bolivia, el tercer vecino en discordia. La Paz lleva un siglo largo buscando la salida al mar perdida en la Guerra del Pacífico (1879-1883), librada contra Chile. Aliado de Perú en esa contienda, el actual presidente boliviano, Evo Morales, ha decidido que había llegado el momento de actuar. Después de analizar atentamente lo sucedido en La Haya, interpuso su propia demanda en abril de 2013. Quiere recuperar los 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio recortados tras la derrota decimonónica. Para justificar su gesto, Morales aseguró que buscaba de Santiago “una negociación de buena fe para poder acceder de forma soberana al océano Pacífico”.

Una vez más, un presidente latinoamericano apelaba a las bondades de la resolución pacífica de conflictos marcada por el TIJ desde su fundación, en1945. De todos modos, y a pesar de que los fallos judiciales suelen buscar un equilibrio para las partes (en 2009 asignó a Costa Rica los derechos de navegación por el rio San Juan, y la gestión del tráfico fluvial a Nicaragua), el futuro común que todos aseguran buscar depende tanto de los políticos como de la sociedad civil. Un binomio aún por cristalizar, por ejemplo, en dos causas pendientes. La que enfrenta, de nuevo, a Costa Rica y Nicaragua, respectivamente, por la construcción de un canal para darle al río, frontera natural compartida, una salida al mar. Y por la apertura de una carretera paralela al cauce fluvial. Sin olvidar las dos demandas de Nicaragua contra Colombia por sus espacios marítimos, después de que Bogotá perdiera en 2012 parte de sus derechos en el Caribe.

lunes, 28 de mayo de 2012

De Norte a Sur de Chile: Regiones más contaminadas por transgénicos y plaguicidas.



En la región de Arica y Parinacota, en la temporada 2011/2012 el registro del SAG informa de la existencia de 54,26 hectáreas de maíz transgénico (comuna de Arica) de un total de 25.188,53 hectáreas de cultivos de esa especie en todo el país.

Los impactos en el ambiente, la salud y el entorno social son previsibles para quienes manejan el tema, pero hasta ahora no suficientemente conocidos por los ariqueños, salvo los visibles efectos de la tala de olivos centenarios. El picaflor de Arica, especie endémica de los valles del desierto está ciertamente en riesgo por la creciente deforestación. También hay un peligro cierto de contaminación de las variedades o razas locales de maíz, con el maíz transgénico. En el norte existen variedades muy antiguas de maíz, adaptadas a sequía y suelos salinos, que se han encontrado en momias de 8.000 años de antigüedad.

Además hay en Arica 1,27 hectáreas de raps transgénico, de un total de 4.087,56 hectáreas de raps (canola) transgénico en toda la región.

En 2012, los cultivos de maíz transgénico llegan en Chile por el sur hasta la región de Los Ríos, donde hay 0,36 hectáreas de maíz transgénico. Esa es oficialmente la extensión que alcanza en nuestro territorio la transgenia para exportación, negocio tras el cual se encuentran Monsanto (con un 23% de los cultivos y algo más al sumar lo correspondiente a Anasac, de su propiedad y Massai que trabaja para ellos),Pioneer (15%), Massai (15%), Green Seed (9%), Curimapu (7%), Semameris (un 5%) y Tuniche (un 5%). El informe del SAG que entrega estas cifras para la temporada pasada (2010), agrupa con el restante 15% a otras empresas menores entre las que están la empresa familiar de los von Baer, con cercana llegada al Congreso vía la Senadora designada, y a La Moneda por el mismo conducto.

Los semilleros de maíz transgénico para el mercado externo son el cultivo más extendido en este rubro agroexportador. La región del Maule concentra la mayor cantidad de hectáreas dedicadas a este negocio, seguida por la región de O’Higgins y la Metropolitana.

En cambio, en cuanto al raps transgénico, la más impactada es la región de la Araucanía, seguida por la región del BioBio y la del Maule, nuevamente. En raps, nuevamente está a la cabeza la Región del Maule, con la región de O’Higgins en segundo término, y la del BioBio en tercer lugar.

Los apicultores de la zona central y del sur recién captaron las implicancias de ello cuando se enteraron que el polen de la miel que producen está posiblemente contaminado por transgénicos, razón por la cual Alemania y Europa suspendieron sus importaciones de miel chilena. “Problema entre privados”, dijo al principio el SAG frente al colapso de los apicultores, sosteniendo que el concepto “inocuidad” (muy relacionado con el etiquetado vigente en Europa respecto de los transgénicos) nada tiene que ver con los transgénicos. Raro, para quien tiene a la Unión Europea como uno de sus principales mercados.

Es muy fuerte el lobby empresarial contra el etiquetado. Sólo así puede explicarse que estando las autoridades tan convencidas (públicamente) de que los alimentos derivados de transgénicos son sanos y óptimos, no accedan a etiquetarlos como tales. Bastaría que el ministro de Salud, Jaime Mañalichdesempolvara un decreto de etiquetado de los transgénicos del año 2001, firmado por el ex PresidenteLagos, que ya había pasado todas las vallas jurídicas de ese ministerio y de la Contraloría. A ese decreto sólo le faltaba la publicación en el Diario Oficial. La Concertación y el gobierno de Sebastián Piñeratienen también aquí un punto de coincidencia, en su sometimiento al lobby de Anpros, la Asociación Nacional de Productores de Semillas y ChileBio, o Monsanto Chile.

LA CARGA TÓXICA POR HABITANTE

El uso de plaguicidas es una de las razones por las cuales es útil conocer las comunas chilenas que tienen más monocultivos transgénicos, ya que eso es un indicador de que también ese territorio -y sus habitantes- están recibiendo una carga mayor de tóxicos. En cuanto al impacto del uso de plaguicidas asociados a transgénicos, aun no tenemos cifras actualizadas de intoxicaciones, pero sí había una tendencia: la Región del Maule –top en el ranking de semilleros transgénicos- presentaba este año el mayor aumento de envenenamientos por plaguicidas. También se sabe que en Chimbarongo, la comuna con más transgénicos de todo el país, las fumigaciones aéreas son casi los 365 días del año.

El marketing de los amigos de los transgénicos muestra como una ventaja la supuesta disminución del uso de plaguicidas en esos cultivos. La realidad los desmiente a cada rato, como cada día es más evidente enArgentina. Esta semana se conoció un informe dado a conocer en el país vecino por la organización llamada “Médicos de Pueblos Fumigados”. El reporte se basa en informes de oficinas del registro civil de distintos pueblos de la provincia de Córdoba y de otras, donde la población está expuesta a la actividad de fumigación de los cultivos transgénicos de soya. El informe revela que en esas localidades casi el 30% de las muertes se producen por cáncer, mientras que en otras zonas del país ese número no llega al 18%, siendo la primera causa de muerte los problemas cardiovasculares. Brasil, que es primero en producción de cultivos transgénicos en el mundo, tiene también el primer lugar del mundo en importación de plaguicidas.

EL SAG Y LA TRANSPARENCIA

  
Hasta marzo de 2012, el SAG, el organismo a cargo de autorizar y fiscalizar los semilleros transgénicos mantenía celosamente el secreto de la ubicación de sus cultivos, que cubren poco más de 31.000 hectáreas, pero en esa fecha el Consejo para la Transparencia falló en sentido contrario -ante un recurso de amparo por el derecho a saber- sosteniendo entre otros argumentos que la información tenía carácter público y que ventilarla en forma abierta favorecería el necesario debate social sobre el tema.

Hasta ahora la información que publica SAG en su web solo especifica el tipo de cultivo (por ejemplo maíz 864 de Monsanto), es decir si se trata de maíz, raps, soya, remolacha, vid, zapallo o cártamo, variedades de las cuales hay semilleros de exportación en Chile, pero no indica el nombre del evento. Tampoco lo hace en el Sistema de Información Geográfica destinado a los apicultores. Esperamos que la decisión del Consejo para la Transparencia que puso fin en marzo de 2012 al secreto en los cultivos lleve al SAG a publicar información más amplia sobre el tema, actuando proactivamente en lugar de autolimitarse a dar respuestas a consultas individuales.

RAP-Chile, cuya coordinadora nacional, María Elena Rozas interpuso en 2009 el recurso de amparo por denegación de información, a nombre de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida, acaba de recibir del SAG la información solicitada respecto de los cultivos de ese año. Ahora son las distintas comunidades de todo el país las que iniciarán su propio ejercicio del derecho a saber dónde están los cultivos transgénicos de sus localidades. Efectivamente, la entidad estatal cumplió lo dispuesto legalmente y entregó a María Elena Rozas la información solicitada el año 2009, por la vía de coordenadas del sistema de ubicación geográfica por satélite.

Diversas organizaciones sociales y ambientales, con el apoyo de la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile están intentando ahora ejercer su derecho a saber, garantizado por la Ley de Transparencia, respecto de lo que ocurre en sus comunas en este año 2012.

LAS MENTIRAS DE MONSANTO

En Chile todavía estamos a tiempo de parar el daño, aunque el marketing de Monsanto y sus socios chilenos quiera hacer aparecer su negocio como un avance ininterrumpido y panacea para la agricultura chilena. La inmensa mayoría de la superficie agrícola nacional se utiliza en cultivos convencionales, orgánicos y agroecológicos. Las mentiras de Monsanto quedan en evidencia en la publicación Crop Protection South America Monthly Report.Vol. 1 Issue 03, 2012, 31 de marzo de 2012, donde Chile figura con 100.000 hectáreas de cultivos transgénicos en lugar de las 31.000 hectáreas que aparecen en las estadísticas publicadas en www.sag.cl. Gonzalo Pardo, responsable del área de transgénicos del SAG, consultado al respecto, expresó: “Las cifras del ISAAA no son validadas por el SAG”. El cuadro allí citado es de ISAAA-C. James la agencia global de publicidad de los transgénicos. Clive James es el predicador mundial del negocio, que recorre el mundo predicando las maravillas de lo que gustan llamar la “segunda revolución verde”.

En América Latina y en Chile, ya son conocidos los nefastos efectos de la primera revolución verde que por la vía del uso de agroquímicos contaminó la tierra y agua y marcó el inicio de la destrucción de la economía familiar campesina a favor de las transnacionales productoras de agroquímicos y semillas híbridas.

En el marco del despertar de la conciencia y del paso a la movilización y la acción que hoy viven amplios sectores de la sociedad chilena, especialmente los jóvenes y las mujeres campesinas e indígenas, la moratoria a los transgénicos ya no es sólo una consigna. Es una exigencia que cada vez más sectores sociales enarbolan, para defender la semilla campesina e indígena, y detener los negativos impactos de los cultivos transgénicos en la salud, el ambiente y la sociedad toda.

Por Lucía Sepúlveda
Mayo 24, 2012


Fuente: Chacatorex