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martes, 30 de abril de 2019

Niñas y mujeres de Nigeria, convertidas en botín de guerra.

Una niña cuya familia huyó de los combatientes de Boko Haram, en la entrada de una improvisada tienda de campaña en un campamento para desplazados internos en Maiduguri, la capital del estado de Borno, en el noreste de Nigeria. El extremista grupo islamista ha secuestrado a miles de niñas y las ha convertido en esclavas sexuales y forzado a matrimonios no deseados, entre otros abusos. Crédito: Sam Olukoya/IPS


Por Sam Olukoya

“Nos sacaron a la fuerza y ​​nos mantuvieron como prisioneras”, dijo Lydia Musa, quien fue secuestrada por Boko Haram cuando tenía 14 años, durante un ataque en Gwoza, un municipio del estado nororiental de Borno, en Nigeria.

Musa y otras dos niñas menores de edad fueron apresadas y obligadas a casarse con combatientes de Boko Haram a pesar de sus protestas de que eran demasiado jóvenes para contraer matrimonio.

“Debes casarte, te guste o no, nos conminaron mientras nos apuntaban con sus armas”, contó a IPS la ahora adolescente de 16 años, en Maiduguiri, la capital de Borno, donde reside ahora porque le asusta volver a su localidad y que termine capturada de nuevo.

La violación de Boko Haram de los derechos de las mujeres y las niñas es la parte más notoria de un panorama más amplio de trata de personas, matrimonios forzados y esclavitud que existe en Nigeria.

Cuando el grupo extremista llega a su décimo año de insurgencia, sigue siendo lo suficientemente poderoso como para secuestrar a mujeres y niñas a voluntad, y continúa “atacando a mujeres y niñas como botín de guerra”, dijo en un comunicado Anietie Ewang, investigadora en Nigeria de Human Rights Watch.

Esta nación de África occidental tiene la mayor incidencia de tráfico de personas a través del desierto del Sahara y el mar Mediterráneo hacia Europa. En las zonas del norte y noreste del país donde opera Boko Haram existe una alta incidencia de matrimonios forzados, mientras que en todo el país son frecuentes los casos de niñas “comerciadas” como esclavas modernas.

Boko Haram, cuyo nombre significa “la educación occidental está prohibida”, tiene la reputación de estar entre los cinco grupos terroristas más mortíferos del mundo. Ha impulsado una violenta campaña para imponer un régimen de observancia estricta del Islam en el noreste de Nigeria y en zonas de los países vecinos de Camerún, Chad y Níger.

Se calcula que más de 20.000 personas han sido asesinadas por los extremistas desde que comenzaron su actividad rebelde en 2009.

El grupo también está involucrado en secuestros, tráfico, trata y esclavitud de niñas y mujeres. Cientos de mujeres y niñas han sido secuestradas durante sus 10 años de insurgencia. Pero el secuestro de más repercusión ocurrió en abril de 2014, cuando 276 mujeres fueron sacadas de su dormitorio en la estatal Escuela Secundaria de Chibok, en el estado de Borno.

Aquel masivo secuestro dio pie a una campaña mundial bajo la etiqueta de #BringBackOurGirls (devuelvan a nuestras niñas).

Unos meses después de que las niñas de Chibok fueran secuestradas, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, comunicó que las vendería.

“Soy quien capturó a todas esas chicas y las venderé”, dijo en un video distribuido por Internet, en el que justificaba la esclavitud humana. “La esclavitud está permitida en mi religión y capturaré a las personas y las convertiré en esclavas”, afirmó.

En consecuencia, ha habido otros secuestros masivos de niñas en la región desde el ocurrido en Chibok.

En marzo de 2015, los combatientes de Boko Haram secuestraron a más de 300 mujeres, niñas y niños en la estatal Escuela Primaria Zanna Mobarti en la ciudad de Damasak, mientras que en febrero de 2018 fueron secuestradas 116 estudiantes en el gubernamental Colegio Femenino de Ciencia y Tecnología de Dapchi, en el estado de Yobe, tras un ataque al centro educativo.

“La forma en que Boko Haram retiene a las mujeres y las niñas contra su voluntad es en sí misma una forma de esclavitud”, dijo Rotimi Olawale, del grupo Bring Back Our Girls (BBOG). El grupo participa en una gran campaña para la búsqueda y el rescate rápido y efectivo de las niñas de Chibok y otras mujeres y niñas secuestradas.

Olawale puntualizó en una entrevista con IPS que Boko Haram también está usando a las cautivas, como las chicas de Chibok, como “valiosas fichas de negociación”, para cobrar rescates y asegurar la liberación de sus combatientes presos en Nigeria.

Cinco años después de su secuestro, según informes, son 112 niñas secuestradas en la escuela de Chibok las que permanecen cautivas, mientras que las demás escaparon o fueron liberadas por Boko Haram por acuerdos alcanzados entre los extremistas y el gobierno nigeriano.

En lo que se considera una referencia implícita a Boko Haram, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha asegurado que desde 2012, los grupos armados ajenos al Estado que operan en el noreste de Nigeria han reclutado y utilizado a niños y niñas como combatientes y no combatientes, han violado a niñas y las han obligado a casarse, entre otros atentados graves a los derechos de la población infantil.

Las historias de quienes escaparon del cautiverio de Boko Haram lo confirman.

Ali Mohammed, un exprisionero de Boko Haram, contó a IPS que mientras estuvo cautivo vio a milicianos de Boko Haram usando a niñas cautivas como esclavas sexuales. “Por la noche, iban libremente al lugar donde las niñas estaban confinadas para tomarlas y obligarlas a tener relaciones sexuales”, explicó.

Otra excautiva de Boko Haram que pidió ser mencionada como Halima destacó que los niños varones nacidos como resultado de la esclavitud sexual se están convirtiendo en la nueva generación de combatientes de Boko Haram.

Halima misma, quien dio a luz a gemelos durante su cautiverio, un niño y una niña, dijo a IPS que los miembros de Boko Haram siempre celebran cuando un bebé nace en sus campamentos.

“Una vez que se den cuenta de que es un bebé varón, comienzan a disparar al aire y gritan con euforia que ha nacido un nuevo líder”, contó.

“Después de dar a luz a los bebés, cargaron al varón en señal de júbilo y conversaron con Allah Akbar, mientras que por el contrario no mostraron alegría alguna con la niña, ni siquiera la tocaron”, rememoró sobre su propia experiencia.

El secuestro de jóvenes por de Boko Haram tiene como uno de sus objetivos el convertirlos en combatientes, confirman estudios sobre el grupo islamista radical.

Unicef asegura que entre 2013 y 2017 más de 3.500 niños, la mayoría de entre 13 y 17 años, fueron reclutados por grupos armados no estatales que los utilizaron en el conflicto armado en el noreste de Nigeria. El Fondo considera probable que las cifras reales sean superiores porque las suyas incluyen solo aquellos casos verificados.

Musa, la adolescente capturada en Gwoza, confirmó que mientras estuvo cautiva vio a niños secuestrados que eran entrenados para ser combatientes del grupo extremista islamista. “En las mañanas, habitualmente les enseñaban cómo disparar armas y perpetrar ataques”, dijo, antes de añadir que algunos de ellos tenían apenas 10 años.

También se sabe que Boko Haram entrena a niños para transformarlos en terroristas suicidas. Otro informe de Unicef, este de 2017, asegura que entre enero y agosto de ese año, 83 menores de edad, principalmente niñas, fueron utilizados por Boko Haram como terroristas suicidas.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia destacó que esa cifra era cuatro veces más alta que en 2016.
Fracaso de leyes contra abusos infantiles

Mientras, los intentos legislar contra abusos como el matrimonio infantil, el abuso sexual, el tráfico, la trata y el secuestro han fracasado en el pasado en este país africano.

En 2003, Nigeria adoptó la Ley de Derechos del Niño como un instrumento legal para proteger a los niños de estos abusos, y en ella se incluyó la edad mínima de 18 años para contraer matrimonio.

Pero la Constitución nigeriana no contempla una edad mínima para casarse y la ley fracasó en parte porque varios de los 36 estados en que se divide el país se negaron fracasó en parte porque varios de los 36 estados de Nigeria se negaron a aplicarla.

“También fue un fracaso en los estados donde se adoptó porque solo existía en el papel y no se hizo cumplir”, dijo a IPS la activista a favor de los derechos de las mujeres y las niñas Betty Abah.

Además, en 2016, el Senado de Nigeria, dominado por varones, votó en contra de un proyecto de ley sobre género e igualdad de oportunidades. Ese proyecto penalizaba la trata, el abuso sexual y la explotación de mujeres y niñas y niños. El proyecto también prohibía el matrimonio forzado y establecía los 18 años como la edad legal mínima para contraer matrimonio.

Según Unicef, 43 por ciento de las niñas en Nigeria están casadas antes de cumplir los 18 años. Algunos de los legisladores que votaron en contra del proyecto de ley argumentaron motivos como que su religión permitía el matrimonio de menores de edad.

“Es una muy mala señal de que tenemos un largo camino por recorrer, si aquellos que deben realizar las leyes para proteger a las mujeres y los niños y niñas consideran que tales leyes no son necesarias”, dijo Abah.

Mientras tanto, Musa, puede haber huido del cautiverio de Boko Haram, pero está demasiado aterrorizada para regresar a su hogar. Ahora vive en Maiduguri, a unos 130 kilómetros de Gwoza, donde fue capturada.

“Siempre rezo para que la crisis termine y pueda volver a mi casa, porque ahora no puedo retornar porque no quiero arriesgarme a que Boko Haram me capture de nuevo”, resumió a IPS sobre su vida actual, donde se la pasa prácticamente recluida en el lugar donde vive.
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Fuente: Publicado el día 25 de abril por Inter Press Service: http://www.ipsnoticias.net/2019/04/ninas-mujeres-nigeria-convertidas-botin-guerra/

IMPORTANTE: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net

Fuente: servindi.org

miércoles, 6 de mayo de 2015

Mujeres rescatadas de prisiones del Boko Haram narran el horror.


EL EJÉRCITO NIGERIANO LOGRÓ RESCATAR A 275 MUJERES Y NIÑOS DEL CAUTIVERIO

Los combatientes de Boko Haram mataron a los niños mayores y a los hombres frente a sus familias antes de llevarse a las mujeres y los niños más pequeños a la selva, donde muchos murieron de hambre y enfermedades.


NIGERIAREUTERS lun may 4 2015


Son los trágicos recuerdos que desgranaban algunos de los cientos de cautivos liberados por el Ejército de Nigeria, que fueron trasladados a un centro estatal de refugiados tras escapar de la manos de los islamistas, que los tenía retenidos en la selva norteña de Sambisa.

Tras varios días viajando por carretera en todoterrenos, cientos de personas fueron puestas al cuidado de las autoridades en un campamento de refugiados de la ciudad oriental de Yola, donde fueron alimentadas y atendidas de sus heridas.

Allí pudieron hablar por vez primera con los periodistas, en un caso que ha vuelto a concitar la atención internacional.
UNA PESADILLA.

"No nos dejaban mover", dijo una de las mujeres, Asabe Umaru. "Si necesitabas ir al baño, te seguían. Nos tenían en un lugar, en estado de esclavitud. Damos gracias a Dios por estar vivas y al Ejército de Nigeria por salvar nuestras vidas". Un total de 275 mujeres y niños, algunos de los cuales tenían las cabezas y brazos vendados, llegaron el sábado por la noche al campamento.

Desde el martes han sido liberadas cerca de 700 personas secuestradas del bastión selvático de Boko Haram. El último grupo de 234 mujeres y niños fue puesto en libertad el viernes. "Cuando vimos a los soldados, levantamos las manos para pedir ayuda. Boko Haram nos estaba vigilando y nos apedrearon para que les siguiéramos a otro escondite, pero nos negamos porque estábamos seguras de que los soldados nos rescatarían", dijo Umaru, de 24 años y madre de dos hijos, a Reuters.


Los prisioneros sufrieron una constante malnutrición y enfermedades, agregó. "Todos los días veíamos morir a alguno de nosotros y esperábamos nuestro turno".

Otra de la liberadas, Cecilia Abel, dijo que su esposo y su hijo mayor fueron asesinados frente a ella y luego la milicia le obligó a internarse en la selva junto sus ocho hijos restantes.

Apenas comió durante dos semanas, hasta la llegada de los militares."Nos alimentaban solo con maíz seco al mediodía, que no era bueno para el consumo humano", dijo. "Muchos de los que fueron capturados murieron en la selva de Sambisa. Incluso después de nuestro rescate fallecieron diez personas de camino hasta aquí".

Los liberados fueron alimentados con pan y tazas de té cuando llegaron al campamento. El doctor Mohammed Aminu Sulieman dijo a Reuters que 19 personas fueron hospitalizadas para recibir una atención especial. Amnistía Internacional calcula que los insurgentes, que intentan imponer el dominio islamista en África Occidental, han secuestrado a más de 2.000 mujeres y niñas desde el inicio de 2014.

Muchas fueron usadas como cocineras, esclavas sexuales y escudos humanos.

Entre los prisioneros liberados hasta el momento no parece estar ninguna de las más de 200 alumnas secuestradas en la localidad de Chibok en abril de 2014, un incidente que atrajo la atención global a un conflicto que dura ya seis años. El secuestro masivo de Chibok dio lugar a una campaña internacional, aún vigente, en reclamo por la libertad de las adolescentes raptadas. "Devuélvannos a nuestras chicas", el eslogan que unificó el reclamo del que se hicieron eco numerosas celebridades del espectáculo, el deporte y la política alrededor del mundo, todavía no se ha concretado. Algunos informantes señalaron a las autoridades que temen que muchas de las víctimas no estén vivas.

Umaru dijo que su grupo nunca entró en contacto con las niñas perdidas de Chibok.

El Ejército de Nigeria, junto a las fuerzas de las vecinas Chad, Camerún y Níger, ha recuperado varias zonas controladas por el grupo Boko Haram en los dos últimos meses.

"Estábamos sentados debajo de un árbol cuando llegaron los militares. Se enfrentaron a tiros a los insurgentes y muchos fuimos alcanzados en el fuego cruzado", dijo una mujer, que tenía la pierna derecha vendada tras haber recibido un disparo. "No tenemos las instalaciones ni los recursos para hacernos cargo", dijo un portavoz militar. "La mejor organización en el país para cuidar a estas personas es NEMA (siglas en inglés de la Agencia Nacional de Gestión de Emergencias)".

Fuente: Elpais.com.uy

viernes, 9 de mayo de 2014

¿Quiénes son Boko Haram?


El grupo terrorista que ha secuestrado a 200 adolescentes en Nigeria lucha por la implantación de un estado islámico en el país.

Redacción de Atrio, 08-Mayo-2014

Es un hecho terrible que ocurrió el 14 de abril pero que hasta tres semanas después no han conmovido la opinión mundial. Hoy la misma ONU y muchos estados poderosos se están preocupando. La terrible significación de este secuestro de niñas por estar recibiendo educación no islámica la ha puesto de relieve hoy María Teresa Fernández de la Vega. Nosotros hemos querido ofrecer información sobre el nuevo grupo terrorista que ha protagonizado el hecho y esta nueva dimensión del terrorismo islámico.

El grupo terrorista que ha secuestrado a 200 adolescentes en Nigeria lucha por la implantación de un estado islámico en el país

Lagos. (AFP). La Vanguardia | 07/05/2014


El grupo islamista armado Boko Haram, que ha incrementado sus ataques sangrientos en las últimas semanas en Nigeria y ha reivindicado el secuestro de más de 200 estudiantes de secundaria, es una secta que originariamente atrajo a los jóvenes desempleados del norte del país con un discurso crítico frente a la corrupción de la capital.

Boko Haram significa “la educación occidental es pecado” en hausa, la lengua más hablada en el norte de Nigeria. Abogando por un Islam radical y rigorista, Mohammed Yusuf, el fundador del grupo, acusa a los valores occidentales, introducidos por los colonos británicos, de ser responsables de los males que aquejan al país.

Según Mohammed Yusuf, “un Estado laico no puede aplicar correctamente la ley islámica”. Por tanto, su objetivo es establecer una república islámica en Nigeria.

El grupo recluta especialmente a los “Almajirai“, estudiantes coránicos itinerantes cuyas familias son demasiado pobres para darles educación. También recibe apoyo de personas educadas que, desde el inicio de la década de 2000, creen que la educación occidental corrompe al Islam tradicional.

Mientras predicaba en la mezquita de Maiduguri, la capital del estado de Borno, Yusuf empezó a atraer a más y más seguidores en los años 90. Según un informe reciente del International Crisis Group, se cree que BokoHaram nació en 2002, momento en el que Yusuf empieza a llamar la atención de las autoridades.

El giro de la represión militar

En 2009, se produjeron enfrentamientos entre la policía y BokoHaram en Maiduguri. El ejército mata a 700 personas, la captura a Mohamed Yusuf y le ejecuta.

El movimiento se convierte en clandestino y los líderes supervivientes huyen al extranjero. “Este es el momento en que se convencen de la inutilidad de la protesta pacífica”, afirma el investigador francés Marc-Antoine Pérouse de Montclos.

Este convencimiento lleva a la organización a elevar sus objetivos: ya no sólo quieren hacer cumplir la ley islámica en Nigeria, ahora deben desestabilizar el estado con la estrategia terrorista del miedo y el pánico.

Abubakar Shekau, mano derecha del ejecutado Mohamed Yusuf, asume el liderazgo de Boko Haram. Lo que sigue es una escalada de la violencia, con decenas de ataques que se cobran miles de muertes dirigidas a colegios, iglesias, mezquitas y símbolos del Estado y las fuerzas armadas, sobre todo en el noreste. Entre estos ataques destaca el atentado contra la sede de la ONU en el que murieron 23 personas en Abuja en agosto de 2011.

Los dos ataques que han afectado recientemente a la misma estación de autobuses en las afueras de Abuja con menos de tres semanas de diferencia, causando 90 muertes, no hace más que recordar la grave amenaza que plantea Boko Haram en todo el país.

Shekau : un terrorista global

Considerado como un “terrorista global ” por los Estados Unidos, Abubakar Muhammad Shekau ha sido dado por muerto en dos ocasiones por las fuerzas de la Policía de Nigeria, pese a que después ha reaparecido en varios vídeos.

“Si durante la época de Yusuf , el grupo tenía un discurso estructurado, hoy Shekau mezclar el Islam con prácticas ‘poco ortodoxas’”, afirma el investigador Gilles Yabi.

El reciente secuestro de más de 200 adolescentes de la escuela secundaria en el estado de Borno Chibok “muestran que Shekau no tiene límites”, dice Yabi.

Enlaces con el extranjero

Según diplomáticos extranjeros, combatientes de Boko Haramhabrían sido entrenados por AQMI (Al Qaeda en el Magreb Islámico) en el norte de Malí entre 2012-2013. Washington también señaló que existen vínculos entre las dos organizaciones.

Además, “la presencia de Boko Haram Níger, Chad y el norte de Camerún no es nueva”, admite Yabi. Las fronteras entre estos países con muy porosa porque están muy poco controladas. “sabemos que Níger y Camerún sirven a Boko Haram de bases de repliegue”, dice.

Pero la acción de Boko Haram, que nunca ha reclamado secuestros de extranjeros salvo el de la familia francesa Moulin-Fournier en febrero de 2013 (puestos en libertad dos meses después), todavía está muy centrada en Nigeria.

En términos de financiación, Boko Haram recibe el apoyo de fieles en las mezquitas, a lo que se suman los robos a bancos, pero no hay evidencia de movimientos de fondos en el extranjero.

¿Por qué este brote de violencia?

La violencia que sufren tanto musulmanes como cristianos se ha extendido en los tres estados del noreste desde el establecimiento del estado de emergencia en mayo de 2013 y la ofensiva del ejército, que fue brutal y en la que se cometieron muchas. La ofensiva llegó a bombardear pueblos en los que se sospechaba que se escondía Boko Haram. En respuesta, la secta ha arrasado pueblos enteros sospechosos de colaborar con el ejército.

Su último ataque fue el lunes, cuando decenas de activistas deBoko Haram a bordo de vehículos blindados destruyeron el pueblo de Gamboru Ngala disparando a sus habitantes, que huyeron a la vecina Camerún.

Fuente: Atrio

lunes, 27 de febrero de 2012

Víctimas de su religión.




En los países musulmanes crece la represión contra las minorías cristianas.

Ayaan Hirsi Ali (*)

Se escucha mucho acerca de los musulmanes como víctimas de los abusos de Occidente y la lucha contra las tiranías de la primavera árabe. Pero, de hecho, hay una guerra totalmente diferente, una batalla no reconocida que cuesta miles de vidas. Cristianos están siendo asesinados en el mundo islámico a causa de su religión. Eso es un genocidio cada vez más grande que debería provocar una alarma global.

El retrato de los musulmanes como víctimas o héroes es, en el mejor de los casos, sólo parcialmente apropiado. En años recientes, la violenta opresión a las minorías cristianas se volvió una norma en las naciones con mayoría musulmana desde el África Occidental a Medio Oriente, desde el sur asiático a Oceanía. En algunos países, son los gobiernos y sus agentes los que han incendiado iglesias y puesto en prisión a feligreses. En otros, los grupos rebeldes y las patrullas ciudadanas, toman el asunto con sus propias manos, asesinando cristianos y sacándolos de regiones donde sus raíces se rastrean desde hace siglos.

La reticencia de los medios hacia el tema tiene varios orígenes. Uno podría ser el miedo a provocar más violencia. Otro es la posible influencia de grupos de presión como la Organización Islámica de Cooperación -una especie Naciones Unidas del Islam que opera desde Arabia Saudita- y el Consejo de Relación islámicas-estadounidenses. Durante la última década, estos y otros grupos similares han sido exitosos en persuadir a los líderes y a los periodistas en Occidente que cada ejemplo de percibida discriminación antimusulmana como un expresión de una enajenación siniestra y sistemática llamada "islamofobia", un término que consigue la misma desaprobación moral que xenofobia u homofobia.


Pero una apreciación más justa de eventos y tendencias recientes lleva a la conclusión de que la escala y severidad de la islamofobia, palidece en comparación con la sangrienta cristianofobia que se da en los países con mayoría musulmana. Nada menos que el destino del cristianismo -y de última todas las minorías religiosas- está bajo amenaza.

Con leyes sobre la blasfemia y asesinatos brutales, con mutilaciones e incendios en sitios sagrados, en muchos lugares los cristianos viven aterrorizados. En Nigeria, muchos sufren algunas de esas formas de persecución. Ese país tiene más cantidad de cristianos (40%) en relación con su población (160 millones) que cualquier otro país con mayoría mulmana. Por años, musulmanes y cristianos han vivido al borde de la guerra civil. Los radicales islámicos provocaron mucha, si no toda la tensión. La más nueva de esas organizaciones es la que se llama así misma, Boko Haram, que significa "la educación occidental es sacrílega", cuyo objetivo es imponer la sharia (la estricta ley islámica) en todo el páis. Ha anunciado que para eso matará a todos los cristianos.

Sólo en enero de 2012, Boko Haram fue responsable de 54 muertes. En 2011, sus miembros mataron al menos a 510 personas e incendiaron o destruyeron más de 350 iglesias en el norte del país. Usan armas, bombas de gasolina e incluso machetes y gritan "Allhau akbar" ("Dios es grande"). Atacaron iglesias, una reunión por Navidad (matando a 42 católicos), bares, una alcaldía, salones de belleza y bancos. Hasta ahora se han concentrado en asesinar sacerdotes, políticos, estudiantes, policías y soldados cristianos, pero también clérigos musulmanes que condenan las matanzas.

La cristianofobia que ha ganado Sudán por años toma una forma muy diferente. El gobierno autoritario de los sunitas en el norte del país, ha atormentado durante décadas a las minorías cristianas y animistas en el sur. Lo que a menudo es descrito con una guerra civil es, en la práctica, la sostenida persecución del gobierno sudanés de las minorías religiosas. Esas persecuciones terminaron en el genocidio en Darfur que comenzó en 2003. A pesar de que el presidente musulmán de Sudán, Omar al-Bashir, ha sido acusado de tres cargos por genocidio por la Corte Internacional de La Haya, y más allá de la euforia que saludó la semi-independencia que se le garantizó al sur, la violencia no terminó. En Kordofan Sur, los cristianos aún son blanco de bombardeos aéreos, asesinatos, secuestro de niños y otras atrocidades. Informes de la ONU indican que entre 53 mil y 75 mil civiles han sido desplazados de sus casas y los edificios han sido saqueados y destrozados.

Persecuciones de las dos clases -llevadas a cabo por grupos extragubernamentales y las de los agentes del Estado- se unieron en Egipto tras la primavera árabe. El 9 de octubre del año pasado, en Maspero, un área de El Cairo, cristianos cópticos (que son el 11% en la población egipcia de 81 millones) marcharon en protesta contra una ola de ataques islámicos -incluyendo el incendio de iglesias, violaciones, mutilaciones y asesinatos- que siguieron al derrocamiento de Hosni Mubarak. Durante la manifestación las fuerzas de seguridad egipcias dirigieron sus vehículos contra la multitud y le disparon a los manifestantes, aplastando y asesinando a 24 personas e hiriendo a más de 300. Para fin de año, ya más de 300 mil cópticos habían abandonado sus hogares anticipándose a más ataques. Todo indica que los islámicos van a conseguir más poder, así que los miedos parecerían justificados.

Egipto no es el único país árabe que está dispuesto a librarse de sus minorías cristianas. Desde 2003, más de 900 cristianos iraquíes (la mayoría asirios) han sido asesinados por violencia terrorista sólo en Bagdad, y han sido incendiadas 70 iglesias, de acuerdo a la Agencia Internacional Asiria de Noticias (Aina). Miles de cristianos iraquíes han huido como resultado de la violencia dirigida a ellos, reduciendo la cantidad de cristianos a medio millón; en 2003 eran más de un millón. Aina, comprensiblemente describe la situación como "un incipiente genocidio o una limpieza étnica de asirios en Irak".

Los 2,8 millones de cristianos que viven en Pakistán, son sólo el 1,6% de una población de 170 millones. Como miembros de una minoría tan pequeña, viven en miedo perpetuo, no sólo de los terroristas islámicos sino también de las draconianas leyes sobre la blasfemia. Este es el caso de una mujer cristiana que fue sentenciada a muerte por presuntamente haber insultado al profeta Mahoma. Cuando la presión internacional persuadió al gobernador Salman Taseer de explorar alguna manera de liberarla, fue asesinado por uno de sus guardaespaldas, que fue saludado como un héroe por prominentes clerigos musulmanes, y a pesar de que fue sentenciado a muerte el año pasado, el juez que lo condenó vive oculto, temiendo por su vida.

Esos casos no son inusuales en Pakistán. Las leyes sobre la blasfemia son utilizadas como rutina por criminales y musulmanes paquistaníes para atosigar a las minorías religiosas. Sólo por declarar la creencia en la Santísima Trinidad, y así contradecir las principales doctrinas musulmanas. Cuando un grupo cristiano de ayuda es sospechado de transgredir las leyes de blasfemias, las consecuencias pueden ser brutales. Hay que preguntarle, por ejemplo, a los miembros del grupo humanitario cristiano World Vision. Sus oficinas fueron atacadas en 2010 por 10 hombres armados con granadas, que mataron a seis e hirieron a cuatro. Un grupo militante musulmán se adjudicó la responsabilidad por el ataque aduciendo que World Vision trabajaba para subvertir el Islam; en realidad estaba ayudando a los sobrevivientes de un terremoto.

Ni siquiera Indonesia -a menudo señalada como una de las democracias más tolerantes y una nación moderna con mayoría musulmana- ha sido inmune a los fervores de la cristianofobia. De acuerdo a datos compilados por el Christian Post, el número de incidentes violentos cometidos contra minorías religiosas (y con 7% de la población, la cristiana es la minoría más grande) aumentó cerca de 40%, de 198 a 276, entre 2010 y 2011.

La letanía de sufrimiento podría extenderse. En Irán, decenas de cristianos han sido arrestados y encarcelados por atreverse a adorar por fuera del sistema de iglesias oficialmente sancionadas. Arabia Saudita, en tanto, merece una categoría para sí sola. Más allá del hecho que más de un millón de cristianos viven en Arabia Saudita como trabajadores extranjeros, las iglesias y incluso los actos privados de plegarias cristianas están prohibidos; para reforzar estas restricciones totalitarias, la policía religiosa regularmente allana las casas de los cristianos y los acusa de blasfemia ante tribunales en los que sus testimonios tienen menos valor que el de los musulmanes. Aun en Etiopía, donde los cristianos son mayoría, abundan los incendios de iglesias causados por miembros de la minoría musulmana.

La violencia contra los cristianos no está planeada o coordinada por una agencia islámica internacional. En ese sentido no es una guerra en el sentido tradicional, aunque sí es global. Es más una espontánea reacción de un ánimo anti-cristiano de parte de los musulmanes que trasciende culturas, regiones y razas.

Como dice Nina Shea, directora del Instituto Hudson del Centro para la Libertad Religiosa, las minorías cristianas perdieron "la protección de sus sociedades". Allí, escuadrones de la muerte sienten que pueden actuar gracias a la impunidad que le da la tolerancia de sus gobiernos.

(*) Newsweek
54

asesinatos de cristianos se adjudicó en enero, Boko Haram, un grupo extremista nigeriano.
276

incidentes violentos contra organizaciones cristianas ocurrieron en Indonesia, el año pasado.

24

muertos dejó la represión policial contra manifestantes cristianos en Egipto. Hubo 300 heridos.

Fuente: El pais uy

domingo, 25 de diciembre de 2011

Atentado: decenas de muertos en Navidad.



Cadena de atentados en Nigeria contra la Iglesia católica


Al menos 27 personas han muerto en los ataques. Un grupo terrorista islamista se ha atribuido los atentados. 

LD/AGENCIAS 2011-12-25
El grupo islamista Boko Haram se ha atribuido varios atentados contra iglesias católicas en Nigeria, informó el diario nigeriano Sunday Trust.

 El portavoz del grupo, Abul Qaqa, afirmó al diario que Boko Haram se responsabiliza de los ataques, y añadió que el grupo terrorista está actuando de manera simultánea en los estado del norte de Nigeria.


La primera de las explosiones, en las inmediaciones de la capital, mató a 27 feligreses en una iglesia católica. A la iglesia de Santa Teresa, en la localidad de Madalla, llegaron varias ambulancias para el traslado de los heridos a hospitales, pero las autoridades reconocen que no tienen suficientes vehículos para atender a todos los afectados.
Segun informa la agencia Reuters citando testigos del atentado, la iglesia estaba llena de gente cuando se produjo la explosión, que también provocó la rotura de cristales de las iglesias adyacentes.
Apenas un par de horas después, un nuevo atentado sacudió una iglesia católica en la localidad de Jos (centro de Nigeria). Al menos un policía ha perdido la vida, según publicó la prensa local tras el intento de los terroristas de volar la iglesia de la Montaña de Fuego y Milagros de esta localidad.

 Al parecer, cuatro terroristas trataron de acercarse a la iglesia por una zona arbolada para lanzar un artefacto hacia el templo, cuando fueron sorprendidos por el agente, que fue alcanzado por disparos.

 Los terroristas lanzaron el artefacto sin llegar a alcanzar al edificio ni causar heridos, según la noticia del diario nigeriano.


La ciudad de Damaturu, en la que durante la pasada semana han muerto al menos 61 personas en enfrentamientos entre Boko Haram y las tropas nigerianas, también fue blanco de ataques del grupo islamista durante la jornada de este domingo.
 Un terrorista suicida se inmoló en las inmediaciones del Centro de Operaciones del Ejército en la ciudad, lanzando su coche bomba contra un convoy que entraba en el perímetro de seguridad, en el que se encuentra también la casa del gobernador.


A estos atentados se suman otros ataques que podrían haberse producido en el estado de Yobé, según medios locales, sin que se haya podido precisar su alcance.