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viernes, 7 de junio de 2019

España:La buena política del sentido común.



Benjamín Forcano

Es el momento. Uno más. Los ciudadanos que no ostentan ni viven de ningún cargo político,lo tienen claro:
1. La Política de cualquier Estado o Gobierno está subordinada a procurar y garantizar el Bien COMÚN, es decir, de todos. Porque todos, como ciudadanos, tienen la misma dignidad y los mismos derechos. Dignidad y derechos esculpidos en nuestra Carta Magna, la Constitución española.

2. Dicha Constitución reprueba cualquier grado desigualdad o discriminación, que no respete esa dignidad y derechos. Todo Partido podrá presumir de un programa propio, pero primero de todo tiene que asumir el proyecto constitucional de la dignidad y derechos básicos de todos.

3.Los ciudadanos en este sistema de Gobierno de Democracia representativa, no ejercen directamente la política, sino que la delegan en sus representantes, elegidos en las urnas.
4. Es lógico que la implantación y consolidación de esos derechos es imposible sin un sistema que produzca lo suficiente riqueza para lograrlos. Sin embargo, España es la cuarte economía de Europa, que le permite crear riqueza para que esa dignidad y derechos sean dignammente cumplidos en todos sus miembros.

De aquí, se derivan algunas cosas elementales:
Primera: La realidad socioeconómica de nuestro país contradice fuertemente estos principios. La desigualdad es un hecho intolerable, que marca con diferencias cada vez mayor a los diversos sectores de la sociedad. Hay más de siete millones de españoles que no llegan a 1.000 euros al mes y son más de 120.000 los españoles que cobran 20.000 euros al mes.

Segunda: Corregir esta desigualdad es deber y tarea primaria de toda política, constituida para impedir que la convivencia no sufra esos graves desequilibrios. Pero se dan y van en aumento. Lo cual demuestra que los gestores políticos no logran su objetivo, bien sea por incompetencia, deshonestidad o complicidad con factores –internos y externos- que frustran esta igualad. El pueblo soberano busca, quiere y vota a quienes pueden asegurar esa igualdad de dignidad y derechos, pero ve que luego se malogra miserablemente.

Tercera: Esta incapacidad y frustración cala en el pueblo, quien protesta cada vez más, y con razón: no nos representan. Los políticos o son débiles o son traidores a lo prometido. Y crece el malestar, la angustia y la desesperación.

Cuarta: esta deplorable situación no es efecto del acaso o del fatalismo. Es efecto de un sistema transnacional que rige y se impone como instancia suprema: el neoliberalismo establece la dictdura del mercado, un mercado que está en manos de un reducido grupo poderoso de empresas, multinacionales, bancos, et. Por lo que , pese a la parafernalia de las elecciones, son ellos los que al final dictan e imponen, orientados como están no a garantizar el Bien COMÚN, sino su máximo beneficio, en el tiempo más corto y al precio que sea.

Quinta: lo peor de todo es que, tras la danzadera socialdemócrata hábilmente activada periódicamente, se acaba por admitir que el cambio no es posible y no queda más salida que resignarse y seguir adaptándose al sistema. El pueblo elige, pero una élite internacional, inhumana y podrida éticamente, , decide y trata de doblegar a cuantos utópicamente buscan otra alternativa posible.

5. El momento actual español, dependiendo de estos factores e hilos internacionales, puede sin embargo contrarrestarlos y abrir nuevas vías para la igualdad. Pero, los Partidos, ensimismados cada uno en su parcial y egoísta pequeñez, olvidan que a solas ninguno puede avanzar y lograr nuevas metas.

Es imprescindible la unión, que requiere miras más altas, valorar la convergencia de unos con otros aunque no sea total, y advertir que los Partidos son puros medios para un fin inequívoco: el Bien COMÚN. Y que ese Bien COMÚN, frente a la enemistad estructural establecida, no puede lograr nuevos avances desde el empecinamiento válido de cada uno, pero insuficiente e inútil, sin unidad con los que son convergentes. El Bien Común, -que es de lo que se trata – impone salir de la miopía del propio narcisismo y unirse al mirar más amplio de quienes miran en la misma dirección: dialogar, descubrir convergencias, asumirlas y, aunque no sean al ciento por ciento, progresar en un 80, 70 o 50 % .

Es la Buena Política del sentido común.

viernes, 24 de mayo de 2019

Reflexión: Humanizar la política, politizar la sociedad… y votar.



Luis A. Aguilar (*)

Si es cierto que hay que “Humanizar la política”, que hay que recuperarla para el fin primigenio de servicio a la cosa pública y a la ciudadanía, si nos creemos aquello de que “La verdad os hará libres” y si, en la actualidad, todo está siendo al revés, ¿qué hacemos? … Una vez más tenemos que creer y trabajar por la esperanza de que “Otro mundo más justo es posible” y, para ello, desde los planteamientos de la Ética y la Política, defendemos que hay que “Politizar la sociedad”, desaprendiendo primero todos los cuentos, farsas y prejuicios con los que los han anestesiado siempre, y más ahora con las “fakes” permanentes, las cloacas del Estado y las mentiras mil veces repetidas, para politizarnos después, en el mejor sentido de la palabra “Política”.


Hasta el Papa Francisco nos decía recientemente que la cristiandad tiene el deber de comprometerse en la sociedad y en la política. A mí me han oído mis hermanicos de las CCP “cienes y cienes de veces” que nosotras y nosotros solemos estar muy comprometidos en multitud de sectores sociales y ciudadanos pero muy poco en los políticos (de partido). ¿Por qué ahí siempre nos la cogemos con papel de fumar? … Así solía yo quejarme siempre en nuestros encuentros y Asambleas.


¿Que la política es sucia? Toma ya, pues claro, pero ¿por qué?… Pues sencilla y llanamente –y entre otras cosas- porque, salvo honrosas excepciones, quienes podríamos participar en ella de otra manera (no para medrar, ni para vivir de ella, ni para corromperla…), no solemos hacerlo o duramos muy poquito; y claro, cuando tú no estás para ocupar ese privilegiado espacio de servicio a la sociedad, son otros (y generalmente los más oportunistas) los que lo ocupan y, desde luego, no para defender aquello que tú defenderías. Lo mismo podría decir a la hora de votar, ya que ahora tenemos una nueva oportunidad el 26M y creo que va siendo hora de que no seamos tan tiquismiquis, puritanos, exigentes o más papistas que el Papa y ¡votemos! (además por la izquierda, sin duda, si queremos defender la causa de los pobres en particular y del grueso de la ciudadanía en general, pues el trifachito, en bloque, no fallará y sus políticas ya sabemos a qué amigos, capitales, bancos y sectores apoyan).



Que “involucrarse en la política es una obligación para un cristiano” no es que lo diga yo, sino el hermano Bergoglio. Que “nosotros no podemos jugar a ser Pilatos, ni podemos lavarnos las manos, sino que debemos involucrarnos en la política, porque la política es una de las formas más altas de la caridad”, tampoco lo digo yo, sino el propio Francisco; y que “…la política está sucia, porque el cristiano no se involucra en ella, con espíritu evangélico” ni siquiera son mis palabras, aunque las dijera mil veces, sino del Papa Francisco.






¡Cuántas veces tuve que explicar cómo mis compromisos políticos (sobre todo cuando militaba en Izquierda Unida, o después en Podemos) lo eran para mí desde una exigencia de la Fe en Jesús de Nazaret! Y, sobre todo, cuánto cinismo social no habría cuando normalmente nadie ha cuestionado mucho que los cristianos del OPUS o de la derecha participasen en la política -y hasta controlasen ministerios-, y sin embargo cuánta gente se rasgaba las vestiduras cuando creyentes como Carlos Sánchez Mato, José Antonio Vázquez o yo mismo nos metíamos en ése fango (que no quiere decir que me olvide de las decenas de creyentes de izquierdas, que, sin necesidad de llamarse Alfonso Comín, García Laviana o Camilo Torres, trabajaron bien comprometidos en ayuntamientos y alcaldías desde su Fe cristiana).


Fue precisamente en el “II Encuentro Podemos Espiritualidad” de 2016, cuando, bajo el lema genérico de “HUMANIZAR LA SOCIEDAD Y LA POLÍTICA”, yo acuñé en mi intervención éste mismo título de “Humanizar la política y politizar la sociedad”, convencido de que ambas tareas son necesarias, visto lo visto, más que nunca. https://www.reddit.com/r/podemos/comments/52py46/ii_encuentro_podemos_espiritualidad_humanizar_la


Y es que estoy tan convencido de que la política precisa de una nueva humanización -¡vaya un descubrimiento, ¿verdad?!-, como de que nosotras y nosotros, en cuanto sociedad, necesitamos una nueva politización, en el sentido de desintoxicarnos, formarnos, informarnos, saber hacer un contraste crítico de las informaciones y comprometernos, cada quien según sus fuerzas y capacidades; porque como decíamos en nuestras comunidades hay que ser «activos en la contemplación y contemplativos en la acción».


Otro mundo es posible…

Defiendo, convencido, que humanizar la política es vivirla con vocación de servicio, buscando el mayor bien posible para el mayor número de personas. Pero, a la vez y de manera permanente, creo que cada día es más necesario que nunca “politizar la sociedad” de la manera antes citada y ponerse al servicio de los más desfavorecidos de la sociedad (no sólo hablo de los más empobrecidos, que también) a través de la generación de conciencia crítica colectiva. Hay que politizar la sociedad para transformar la sociedad», he dicho ya en algún momento, y ojalá que lo hiciéramos en la línea de las contribuciones de figuras como Martin Luther King, Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Pepe Mujica o Pili Zabala para asumir la causa de humanizar la política.


PIli Zabala

En esta nueva oportunidad de participar en la política que tenemos con la próxima cita electoral del 26M, empecemos por pensar si la vida de nuestros pueblos y ciudades y la de sus gentes va a ser la misma si votamos a los partidos del frente de derechas -PP y C´s, que harían piña sin inmutarse con la ultraderecha de VOX para gobernar-, que si elegimos las opciones del centro izquierda (PSOE) o de la izquierda de UNIDAS PODEMOS (con IU, Equo, Podemos y diferentes alternativas ciudadanas)… Ésta es una primera opción de compromiso, ir a votar, aunque siempre haya alguna persona que no nos guste del todo o algún punto del programa que no sea de mi total convicción. Así que no te asusten con falsos radicalismos, ni con descalificaciones interesadas, ni mucho menos con que las promesas que mejoran la vida de la gente no son posibles porque ya te digo yo que “Sí, se puede”.





Luis Ángel A Aguilar


Mi perfil, compromisos, acciones, creencias e ideología

los tenéis en abierto en mi blog "LA TERCA IUTOPIA" sita en http://luisangelaguilar.blogspot.com y en el perfil mas reducido de Twitter: Republicano, creyente, laico y de izquierdas. Estoy en ATTAC, Constituyentes, CCP, 15-M, Stop Desahucios, ACAIM, CONMILAB

martes, 1 de septiembre de 2015

La nueva cartografía económica mundial (secular stangantion).



Germán Gorráiz López, analista

La crisis de Deuda Soberana de Grecia, el crash bursátil de China y las dudas sobre la capacidad de endeudamiento de EEUU aunado con una posible subida de tipos de la Fed para el 2016 podrían acabar diluyendo la incipiente y frágil recuperación económica mundial y desembocar en escenarios de estancamiento económico secular (secular stangantion), ya que el fenómeno de la globalización económica ha conseguido que todos los elementos racionales de la economía estén interrelacionados entre sí debido a la consolidación de los oligopolios, la convergencia tecnológica y los acuerdos tácitos corporativos.

Estallido de la burbuja bursátil china

Los inversores han empezado a sentir el vértigo de la altura y a cuestionarse el estado de solvencia de las compañías y se espera que bajará el porcentaje de los resultados empresariales que se destinarán a dividendos así como el número de empresas que repartirán el mismo y la volatilidad es la nota dominante pues desde el pasado 21 de junio, el principal índice bursátil chino, el Shanghai Composite ha perdido un 30%, descenso que ha puesto fin a una capitalización de mercado valorada en 1,25 billones de dólares ante los temores de la comunidad inversora de que el Gobierno intente enfriar un repunte alimentado por la deuda que dura ya un año. Shanghai había ganado un 60% con respecto a principios de año porque los inversores creyeron que Pekín respaldaría el repunte para contribuir a luchar contra la ralentización de la economía que se ha contraído con respecto al crecimiento de dos dígitos de hace unos años y rozaría el 5%, por lo que es previsible una severa corrección de los índices bursátiles chinos hasta alcanzar el nivel suelo real. Además, China tiene que superar una serie de reformas estructurales pues entre las fragilidades de su economía se encuentran la todavía limitada integración financiera internacional, su aislamiento y control del aparato estatal en el ámbito interno, así como una asignación de recursos económicos poco eficiente provocada por el paternalismo público y un insuficiente nivel de desarrollo de las redes de distribución, marketing y venta por lo que los desafíos están centrados en vencer la alta dependencia de China respecto de la demanda de las economías desarrolladas y la incierta capacidad de la demanda privada para tomar el relevo una vez que se agoten los estímulos públicos.

La crisis griega y la Década perdida de la economía europea

Las reformas estructurales y fiscales que ha impuesto la Troika a países como Irlanda, Grecia, Portugal, España, Italia, Chipre, Malta y Eslovenia para modernizar la Administración pública y la sanidad, mejorar el mercado laboral y adaptar la presión fiscal a las circunstancias son principios genéricos que se han traducido en sucesivas subidas de impuestos, reducción de funcionarios, supresión de organismos públicos, recortes salariales y máxima flexibilidad en el mercado laboral aunado con una sensible pérdida de jirones del primigenio Carta Social Europea (CSE) o Carta de Turín de 1.961.

En el caso griego, la Troika ha obligado a todos los partidos políticos a aprobar suicidas medidas de austeridad que se han traducido en la pérdida de más de 1 millón de puestos de trabajo pero el ascenso al poder de Syriza habría provocado que la monolítica doctrina de los países de la Eurozona que gravitan en las elípticas marcadas de antemano por la nomenklatura alemana empiecen a oscilar en sus valores y a sentir la influencia de fuerzas centrífugas que podrían desembocar en la desaparición y posterior remodelación de la actual Eurozona. Así, los expertos de la llamada “troika” habrían concluido, según un documento secreto publicado por la web italiana Linkiesta que “Atenas no sólo no podrá hacer frente a sus obligaciones financieras, sino que, además, sufrirá una “fuerte devaluación interna”, una significativa caída de precios y de salarios en los próximos años” y según Efecom, se prevé que la deuda pública del país heleno ascenderá hasta el 200 % del producto interior bruto (PIB) en el 2015, existiendo el temor de que podría pasar del default (incumplir sus pagos) a la quiebra por lo que ” cada vez más empresas europeas y estadounidenses se preparan para lo que antes era impensable”, según The New York Times y en la cadena Fox News, Peter Morici, economista y profesor de la Universidad de Maryland, dijo que “la necesidad de una unión fiscal en la zona euro y de que el BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la Reserva Federal de EEUU, ” y consideró la posibilidad de que “el país heleno abandone el euro para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas como lo hizo Estados Unidos a raíz de la crisis financiera”.

La exclusión de Grecia de la Eurozona supondría el finiquito de la Eurozona pues el resto de países periféricos (Portugal, España, Irlanda, Malta y Chipre), seguirá inexorablemente el movimiento centrífugo de Grecia y deberán retornar a sus monedas nacionales, sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas y la regresión a niveles de renta propias de la década de los 70 , con el consiguiente efecto demoledor en los mercados bursátiles. En efecto, casode que la Deuda Pública y privada prosigan su vuelo por la estratosfera, que los salarios sigan congelados o con incrementos inferiores al IPC, que el crédito bancario siga sin fluir con normalidad a unos tipos de interés reales a pymes, autónomos y particulares y no se aproveche la bajada del precio del petróleo y la dilación en los plazos para reducir el déficit público para implementar medidas keynesianas de inversión en Obra Pública y reducir el desempleo, la economías periféricas europeas se verán abocadas a un peligroso cóctel explosivo,(el DDD), cuyos ingredientes sería una deflación en los precios que impedirá a las empresas conseguir beneficios y a los trabajadores incrementar sus sueldos, la subida de las tasas de interés reales que agravarían los problemas de sobreendeudamiento público y privado y unas tasas de paro cercanas al 17% , lo que podría generar una década de estancamiento en la economía europea, rememorando la Década perdida de la economía japonesa.

El crecimiento asimétrico de América Latina

La publicación por el FMI de su informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO en inglés) augura un notable descenso de sus previsiones de crecimiento para América Latina (0,9% para el 2015 y del 2 % para el 2016, lo que aleja del resto de zonas emergentes que tendrían un crecimiento estimado del 4,3%), lastrado por la entrada en recesión de Brasil (-1%), la menor inversión extranjera y el brutal descenso del precio de las materias primas, en especial de los hidrocarburos, quedando tan sólo México, Perú, Colombia y Chile como islotes en un océano de aguas estancadas. Así, la contracción de la demanda mundial de materias estaría ya provocando el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas debido a la fortaleza del dólar, lo que se traducirá en aumentos de los costes de producción, pérdida de competitividad, tasas de inflación desbocadas e incrementos espectaculares de la Deuda Exterior que podrían terminar dibujando un escenario de estancamiento económico secular en América Latina y Caribe. Así, según la Directora Gerente del FMI, Lagarde, “la fortaleza del dólar junto con la debilidad de los precios de los productos crea riesgos para los balances y financiación de los países deudores en dólares”, de lo que se deduce que las economías de América Latina y Caribe estarán más expuestas a una posible apreciación del dólar y la reversión de los flujos de capital asociados, fenómeno que podría reeditar la “Década perdida de América Latina” (Década de los 80), agravado por un notable incremento de la inestabilidad social, el aumento de las tasas de pobreza y un severo retroceso de las libertades democráticas.

¿Subida de tipos del Dólar?

La total retirada por la Fed en el 2016 de sus medidas de estímulo a la economía estadounidense aunado con una posible subida de tipos de interés hará que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que provocará que el Dow Jones de Industriales (rozando la barrera de los 17.000 puntos), salte por los aires y termine por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil que sería hija de la euforia de Wall Street (y por extrapolación del resto de bolsas mundiales) tras las políticas monetarias de los grandes bancos centrales mundiales que han inundado los mercados con centenares de miles de millones de dólares y euros con la esperanza de relanzar la economía, más aún cuando las colocaciones sin riesgo ( deuda de EEUU o de Alemania), no retribuyen nada a los inversionistas.

Ello aunado con un posible repunte del precio del crudo debido a factores geopolíticos desestabilizadores (Ucrania, Libia, Yemen, Irán e Irak), podría producir un nuevo crash bursátil en el escenario del 2016, estallido que tendría como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras,dibujándose un escenario a cinco años en el que se pasaría de las guerras comerciales al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial y posterior finiquito a la globalización económica .