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lunes, 16 de julio de 2018

La lucha contra el terrorismo necesita un enfoque de género.

Al Qaeda en el Magreb Islámico se adjudicó el bombardeo de la sede de la ONU en Argel en diciembre de 2007, cuando murieron 17 funcionarios internacionales. La comunidad internacional reconoce cada vez más la importancia de integrar una perspectiva de género a la lucha contra el terrorismo. Crédito: Evan Schneider/UN Photo.

Por Carmen Arroyo

Comprender las diferentes formas en las que los terroristas apuntan contra las mujeres y cómo prevenir su reclutamiento podría ser muy significativo para los esfuerzos contra el terrorismo, un enfoque que gana cada vez más reconocimiento internacional.

“Cualquier programa de prevención tiene que ser totalmente consciente de sus implicaciones de género, y debe diseñarse para comprender el dolor de mujeres y hombres explotados por los reclutadores”, explicó Mattias Sundholm, asesor de comunicaciones del Comité Ejecutivo contra el Terrorismo, en diálogo con IPS.

Cientos de delegados de organizaciones de la sociedad civil y de representantes de los países miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se reunieron en su sede de Nueva York a fines de junio en la Conferencia de Alto Nivel sobre Antiterrorismo.

En los dos días del encuentro se debatió en profundidad el papel de las cuestiones de género en las estrategias de lucha contra el terrorismo.

“La comunidad internacional reconoce cada vez más la importancia de integrar la perspectiva de género a los esfuerzos globales contra el terrorismo”, coincidió un funcionario de la Unión Europea (UE) que prefirió mantenerse en el anonimato.

“La desigualdad de género y la corrupción, sumados a la falta de información, de acceso a la educación y de comprensión sobre lo que ocurre en el campo de batalla parece desempeñar un papel importante en el reclutamiento de combatientes mujeres”, explicó.

A pesar de las derrotas del Estado Islámico (EI) en algunos países de Medio Oriente, sigue siendo prioridad de la ONU contrarrestar su influencia en los medios de comunicación y en la opinión pública, así como la de Al Qaeda y la de Boko Haram.

La Asamblea General de la ONU decidió el año pasado implementar la Estrategia Global contra el Terrorismo, y creó la Oficina de las Naciones Unidas de Lucha contra el Terrorismo; también se debatió la creación de una Red Global de coordinadores contra el terrorismo.

El tema de la reunión de este año fue “Fortalecer la cooperación internacional para luchar contra la amenaza del terrorismo” con el objetivo de crear alianzas y encontrar soluciones prácticas.
Diferentes enfoques para reclutar hombres y mujeres

Es diferente la forma en que los reclutadores terroristas encaran a mujeres y hombres pues les prometen recompensas distintas que les resulten atractivas.

“Los grupos armados extremistas explotan con habilidad el género al igual que explotan cualquier otra posible herramienta de reclutamiento”, observó Letta Tayler, investigadora sobre terrorismo de Human Rights Watch (HRW).

“A las mujeres les presentan la promesa de aventura, viajes, romance, compromiso con una causa, y la posibilidad de formar parte de una familia extendida, aunque lejos del yugo de sus familiares inmediatos”, indicó.

“Para los hombres, los argumentos suelen ser más de macho, con la promesa de gloria y varias esposas”, apuntó

Por su parte, Megan Manion, analista política de ONU Mujeres, coincidió en que a ellos los suelen atraer con la promesa de que los combatientes obtienen esposas como recompensa. “Los extremistas también les ofrecen salarios por su servicio como combatientes”, añadió.

En cambio, a las mujeres les ofrecen diferentes cosas, explicó Manion.

“Las mujeres se unen a grupos extremistas con o para seguir a sus esposos o novios”, observó.

“También se unen a grupos extremistas violentos para tener oportunidades que no tendrán en sus comunidades debido a las desigualdades (de género)”, apuntó.

Si las estrategias de reclutamiento incluyen narrativas con perspectiva de género, lo mismo debe ocurrir con los planes de prevención.

“Las mujeres tienen un papel particularmente influyente en las familias y pueden desempeñar un papel importante en la prevención de la radicalización”, observó el alto funcionario de la UE.

Por ello, las estrategias de prevención deben elevar el nivel que tienen las de los reclutadores extremistas en su variedad de matices.

“Cuando los grupos extremistas comprenden las desigualdades, y el impacto y el poder que tienen, y nosotros, los que prevenimos el extremismo violento, no, hay un elemento significativo en torno a identificar y responder a las violaciones de derechos humanos, así como riesgos e implicaciones graves en materia de seguridad”, explicó Manion.

Al ser consultada sobre cómo enmarcar las estrategias de prevención, Tayler respondió de forma rotunda que cualquier estrategia de prevención para ser exitosa debe ofrecer el mismo sentido de pertenencia y emoción que prometen grupos como el EI.

“Eso solo puede funcionar si los estados dejan de marginar a las comunidades y a las personas vulnerables al reclutamiento”, observó Tayler.

Una de las formas de implementar estrategias con perspectiva de género podría ser fortalecer el papel de las mujeres en las fuerzas de seguridad y la policía, tanto en número como en la jerarquía, opinó el representante de la UE.

También planteó la necesidad de llegar a todas las comunidades, en especial a las que no están radicalizadas.

“Las lideresas religiosas y el diálogo interconfesional local tienen un papel importante en la construcción de un entorno menos conducente al extremismo violento”, apuntó.

Algunas organizaciones civiles, como el Centro Internacional para la Religión y la Democracia, ya incluyen actores religiosos en sus estrategias contra el terrorismo.

Sundholm añadió que también hay que empoderar a los jóvenes, y en particular las mujeres “para liderar y participar en el diseño y la implementación de los programas de prevención”.

Tayler explicó que HRW tomó en cuenta el género cuando fue necesario. Por ejemplo, las violaciones del EI y la esclavitud sexual de mujeres yazidíes requieren un enfoque con una fuerte perspectiva de género.

Otro caso sería Nigeria, donde hay denuncias de que las “mujeres que logran escapar de Boko Haram sufren violaciones a manos de las fuerzas de seguridad nigerianas, que dicen ser sus rescatadores”.
¿Qué deberían hacer los estados miembro?

La mayoría de los expertos y dirigentes políticos sostienen que la lucha contra el terrorismo debería ser responsabilidad de los estados miembro, porque controlan las fronteras y aprueban leyes, que pueden otorgar privilegios o marginar a las organizaciones.

También debería dar ejemplo e incluir la perspectiva de género en el diseño de las políticas.

“La integración de la cuestión de género debería darse en el trabajo y los programas tanto de los estados miembro como de la ONU”, subrayó la fuente de la UE.

Manion coincide en que ellos tienen la clave de la prevención.

“Las leyes represivas y la falta de seguridad, del imperio del derecho y de buena gobernanza son poderosos motores de la radicalización de mujeres y hombres”, puntualizó.

“Tienen que asegurarse de que las leyes que aprueban para responder a las amenazas terroristas no impongan cargas insostenibles sobre las mujeres, incluidas las organizaciones civiles que a menudo trabajan en el frente para identificar y prevenir la radicalización y la reintegración de los retornados”, añadió.

Pero Tayler alertó que si bien el género debe formar parte del foco de la lucha contra el terrorismo, “ni la ONU ni los gobiernos deben asumir que es la panacea”.

“Tildar la casilla de ‘género’ no es una estrategia efectiva contra el terrorismo. Las autoridades deben atender la miríada de causas (de ese flagelo)”, añadió.

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Traducción: Verónica Firme

Fuente: Servindi.org

lunes, 18 de mayo de 2015

El polvorín de Kenia.


El País

Los ataques de Al Shabab hacen peligrar el mayor campo de refugiados del mundo.
“Si vuelvo a Somalia, tengo tres opciones: Al Shabab, el Ejército o la piratería. No hay alternativa”, asegura Mohamed Olow, somalí menudo de atípicos y penetrantes ojos azules. Olow tiene 30 años y vive desde los siete en Dadaab, el mayor campo de refugiados del mundo. Situado en el noreste de Kenia, acoge a 351.538 personas —el 93% somalíes—. Su continuidad, hoy, está en juego.

Construido en 1991 para alojar a 90.000 somalíes que escapaban de la guerra civil, se ha convertido en el símbolo de respeto de Kenia a las leyes internacionales sobre asilo y refugio. Pero al mismo tiempo, el Gobierno lo considera un coladero de terroristas de Al Shabab, la milicia islamista somalí vinculada a Al Qaeda que los ataca regularmente.
Esta milicia comenzó a atentar en Kenia después de que este país enviara tropas en octubre de 2011 a Somalia para ayudar al debilitado Gobierno a combatir a los terroristas y recuperar el control de su territorio. En el último ataque, ocurrido el 2 de abril en la Universidad de Garissa, a 98 kilómetros de Dadaab, el grupo terrorista mató a 148 estudiantes cristianos. Fue el detonante para que el vicepresidente de Kenia, William Ruto, exigiera a la ONU el desmantelamiento del campo de Dadaab en 90 días.

“Existen el contrabando y el tráfico de armas, cada semana la policía se incauta de varias”, asevera sobre el campo Harun Komen, comisionado del Departamento de Refugiados del Gobierno. Los informes de ACNUR (la agencia de la ONU para los refugiados, que facilitó la logística para este reportaje), revelan, además, frecuentes ataques a cooperantes y refugiados. La reclamación de Ruto, no obstante, fue matizada por el presidente keniano, Uhuru Kenyatta, y no se ha puesto fecha a un posible cierre.

“A nosotros también nos matan”, asegura Adar, de 28 años. Su tienda fue asaltada hace unos años y ya no se siente segura en el campo, un espacio sin vallar cercano a la frontera con Somalia. Apenas hay vigilancia que impida cruzarla, aunque se acaba de iniciar la construcción de una valla a lo largo de sus 700 kilómetros. “Entre 2012 y 2014 asesinaron a cinco compañeros de mi equipo”, asegura Mohamed Olow, que también es jefe de seguridad en IFO1, uno de los cinco asentamientos del campo de Dadaab. “No soy policía, no tengo armas; mi vida está en riesgo. Nuestro trabajo es voluntario y tenemos familia e hijos. Si nos matan, ¿Qué pasará con ellos?”, se pregunta.

“Aquí viven más de 300.000 personas, cualquiera puede cometer actos ilegales, como en cualquier otra ciudad”, defiende Leonard Zulu, coordinador de la misión de ACNUR en Dadaab, que insiste en la vulnerabilidad de los refugiados y en los esfuerzos para mejorar la seguridad, que se traducen en los dos millones de euros donados por la Comisión Europea desde 2012, las 11 comisarías de policía existentes, los 71 vehículos que patrullan día y noche, los 35 miembros del servicio de inteligencia infiltrados y las dietas que reciben 483 agentes.

Zulu recuerda que hasta la fecha no se ha detenido ni acusado formalmente a ningún refugiado de haber participado en un acto terrorista en Kenia, pero en Dadaab víctimas y verdugos viven puerta con puerta y las mujeres que cargan a sus hijos malnutridos se cruzan con los que esconden fusiles en su casa. “Saben todo lo que ocurre, pero no colaboran con las autoridades por miedo”, se queja Komen.

Nadie admite en Dadaab haber visto actividad terrorista, aunque algunos piensan que sí es un lugar donde Al Shabab recluta adeptos. “La vida de los jóvenes es difícil: no tienen dinero ni ocupación, ni pueden salir salvo que sean reasentados. Es fácil que acaben por unirse a estos terroristas, tienen familias que mantener”, alega Aberisak, imán de una mezquita de Dadaab.

Los somalíes quieren volver a su hogar y la prueba es que el número de refugiados se reduce a medida que los soldados de Amisom (la fuerza militar de la Unión Africana) recuperan territorio en Somalia. Pero Dadaab seguirá abierto hasta que todos puedan regresar voluntariamente. Eso ocurrirá cuando Al Shabab quede neutralizado y el Gobierno somalí gane estabilidad. Para facilitar el regreso, Acnur y los Gobiernos de Kenia y Somalia acordaron llevar a cabo en 2013 un programa de retorno del que se han beneficiado 2.060 refugiados, aunque se estima que 50.000 más se fueron por su cuenta. Otros, como Olow, no ven el momento de partir: “El Gobierno es débil y el país no es seguro. Si 22.000 soldados de AMISOM no han echado a Al Shabab, ¿qué garantías tenemos nosotros?”.

jueves, 21 de agosto de 2014

El precio injusto. Los secuestros radicales.


Al Qaeda se financia secuestrando occidentales en Africa. Aunque los gobiernos europeos lo niegan siempre terminan pagando y así, inadvertidamente, financian el terrorismo que más combaten.

Rukmini Callimachi, The New York Times sáb ago 16 2014

El dinero en efectivo llenó tres maletas: cinco millones de euros. El oficial alemán asignado a entregar ese cargamento llegó aquí a bordo de un avión militar casi vacío, y fue directamente a una reunión secreta con el presidente de Mali, quien le había ofrecido a Europa una solución, que le evitase una vergüenza, a un molesto problema.

Oficialmente, Alemania había presupuestado el dinero como ayuda humanitaria para Mali, una nación pobre y sin salida al mar.

En realidad, de acuerdo a seis altos diplomáticos que estuvieron involucrados directamente en el intercambio, todas las partes sabían que el dinero era para un oscuro grupo de extremistas islámicos que retenía a 32 rehenes europeos,

Las maletas viajaron cientos de kilómetros al norte hasta el Sahara, donde los combatientes barbados, quienes pronto se convertirían en un brazo oficial de Al Qaeda, contaban el dinero en una manta tirada sobre la arena. Eso pasó en 2003 y fue una experiencia de aprendizaje para ambas partes. Once años más tarde, la transferencia en Bamako se ha convertido en un ritual bien ensayado, uno de docenas de ese tipo de transacciones repetidas a lo largo del mundo entero.

El secuestro de europeos para cobrar rescate se ha vuelto un negocio mundial para Al Qaeda, financiando sus operaciones a lo largo del planeta.

Si bien gobiernos europeos niegan que paguen rescates, una investigación de The New York Times arrojó que Al Qaeda y sus afiliados directos han ganado cuando menos 125 millones de dólares en ingresos por secuestros desde 2008, de los cuales 66 millones de dólares fueron solo el año pasado.


En diversos comunicados de prensa y declaraciones, el departamento del Tesoro de Estados Unidos ha citado montos de rescate que, tomados en conjunto, ponen el total cerca de 165 millones de dólares durante el mismo periodo.

Estos pagos fueron efectuados casi exclusivamente por gobiernos europeos, los cuales canalizan el dinero a través de una red de representantes, a veces haciéndolo pasar como ayuda para el desarrollo, de acuerdo a ex rehenes, negociadores, diplomáticos y funcionarios del gobierno en 10 países de Europa, África y Oriente Medio. Los procedimientos internos del negocio del secuestro también fueron revelados en miles de páginas de documentos internos de Al Qaeda hallados por este reportero, mientras estaba en una asignación para The Associated Press en el norte de Mali el año pasado.

En sus primeros años Al Qaeda recibió la mayoría de su dinero de donadores de bolsillos llenos, pero funcionarios de contraterrorismo creen que ahora el grupo financia su reclutamiento, entrenamiento y adquisición de armas con los rescates por la liberación de europeos.

Expresado en términos más audaces, Europa se ha convertido inadvertidamente en un financiador de Al Qaeda.

"Actualmente, el secuestro para cobrar un pago de rescate se ha convertido por sí solo en una fuente más considerable de financiamiento para el terrorismo", comentó David S. Cohen, el subsecretario de terrorismo e inteligencia financiera del departamento del Tesoro, en un discurso de 2012. "Cada transacción alienta otra transacción".

Además, el negocio está en auge: Si bien los secuestradores recibieron alrededor de 200.000 dólares por rehén en 2003, actualmente llegan hasta 10 millones de dólares, dinero que el segundo al mando de la dirigencia central de Al Qaeda describió hace poco como casi la mitad de sus ingresos operativos.

"El secuestro de rehenes es un botín fácil", escribió Nasser al-Wuhayshi, el líder de Al Qaeda en la península Arábiga, "tanto que lo podría describir como un lucrativo comercio y un preciado tesoro".

El flujo de ingresos generado es tan considerable que documentos internos demuestran que incluso hasta hace cinco años atrás, el comando central de Al Qaeda en Pakistán estaba supervisando negociaciones por rehenes capturados incluso en sitios tan lejanos como el África. Y más, las versiones de supervivientes detenidos con miles de kilómetros de separación entre sí muestran que los tres principales afiliados del grupo terrorista -Al Qaeda en el Magreb Islámico, en el norte de África; Al Qaeda en la Península Arábiga, en Yemen; y al-Shabab, en Somalia- están coordinando esfuerzos, así como ciñéndose a un protocolo común de secuestro.

Si bien los secuestradores amenazan con matar a sus víctimas, una revisión de los casos conocidos reveló que solo un pequeño porcentaje de rehenes retenidos por Al Qaeda han sido ejecutados en los últimos cinco años, un giro respecto de hace una década, cuando videos que mostraban decapitaciones de extranjeros atrapados por la filial del grupo en Irak aparecían con regularidad. Ahora, el grupo ya se dio cuenta de que puede lograr el progreso de la causa de la yihad manteniendo con vida a los rehenes e intercambiándolos por prisioneros y maletas de dinero en efectivo.

Solo un puñado de países se ha resistido a pagar, encabezados por Estados Unidos y Gran Bretaña. Si bien estos dos países han negociado con grupos extremistas —evidenciado en fecha más reciente por el intercambio que hiciera Estados Unidos de prisioneros talibán por el sargento Bowe Bergdahl—, han trazado una línea cuando se trata de pagos de rescate.

Es una decisión que ha tenido funestas consecuencias. Si bien docenas de europeos han sido liberados sin daño alguno, pocos estadounidenses o británicos han salido vivos. Unos pocos afortunados huyeron, o fueron rescatados por fuerzas de operaciones especiales. El resto fueron ejecutados o aún están detenidos.

"Los europeos tienen mucho por lo cual responder", dijo Vicki Huddleston, la ex subsecretaria asistente de defensa para asuntos africanos, quien era la embajadora ante Mali en 2003 cuando Alemania pagó el primer rescate. "Es una política totalmente de dos caras. Pagan rescates, y después lo niegan", dijo. "El peligro de esto es no solo que eso acrecienta el movimiento terrorista, sino que eso hace que nuestros ciudadanos sean vulnerables".

En 2004, un operador de Al Qaeda, Abdelaziz al-Muqrin, publicó una guía práctica del secuestro, en la cual puso de relieve la exitosa negociación por un rescate de "nuestros hermanos en Argelia". A los pocos años, hubo una escisión en Al Qaeda, con el afiliado del grupo en Irak capturando extranjeros específicamente para matarlos.

En Argelia, los secuestradores de turistas europeos fueron por otro lado: usaron los cinco millones de euros como el capital semilla para su movimiento, reclutando y entrenando a combatientes que escenificaron una serie de ataques devastadores. Se convirtieron en una fuerza regional y fueron aceptados como una rama oficial de la red de Al Qaeda, que los llamó Al Qaeda en el Magreb Islámico. A medida que los secuestros se convirtieron en su principal línea vital, ellos mejoraron y perfeccionaron el proceso.

Para el 2 de febrero de 2011, cuando sus vigías en el sur de Argelia detectaron a una turista italiana de 53 años, Mariasandra Mariani, admirando las ondulantes dunas a través de un par de binoculares, manejaban una operación elegante.

Mariani se enteraría más tarde que tenían una infraestructura de provisiones enterradas en la arena y marcadas con coordinadas de GPS.

Una tarde, se detuvieron justo en el borde de una duna. Los combatientes bajaron con una pala. Después ella oyó el sonido de un motor de automóvil. Repentinamente, una camioneta de carga arrancó a toda velocidad: habían enterrado un vehículo entero en la montaña de arena.

"Fue en ese momento que me di cuenta, estos no son delincuentes normales", dijo Mariani. Pasaron semanas antes de que los captores de Mariani anunciaran que le permitirían hacer una llamada telefónica. Le pasaron un guión y marcaron el número de Al Jazeera.

Durante los 14 meses que pasó cautiva, cada vez que los secuestradores sentían que la atención había menguado, montaban una casa de campaña en el desierto y obligaban a Mariani a grabar un mensaje en video, mostrándola rodeada por sus captores armados.

Familias a lo largo de Europa se unieron, presionando a gobiernos para que pagaran. Mariani fue liberada junto a dos rehenes españoles, por un pago de rescate que un negociador dijo que estaba cerca de ocho millones de euros.

Después de casi un año de estar cautiva en 2012, Mariani pensó que ya no podía soportarlo. Le dijo a su guardia que su modesta familia, que cultiva olivos en las colinas arriba de Florencia, no tenía el dinero, y que su gobierno se negaba a pagar por rescates. Su captor la tranquilizó.

"Sus gobiernos siempre dicen que no pagan", le dijo a Mariani. "Cuando regrese, quiero que le diga a su gente que su gobierno sí paga. Siempre pagan".
LOS PAÍSES CON MÁS REHENES

De los 53 rehenes que se sabe han sido secuestrados por ramas oficiales de Al Qaida en los últimos cinco años, un tercio eran franceses. Además, naciones como Austria, Suiza y España, que no cuentan con grandes comunidades de expatriados en los países secuestran, representan más de 20% de las víctimas.

Decisión. Estados Unidos y Gran Bretaña no pagan rescates y pocos rehenes sobreviven.

Los negociadores creen que ramas de Al Qaeda tiene claro cuáles gobiernos pagan.

Marcando un contraste, solo se sabe de tres estadounidenses que han sido secuestrados por Al Qaida o sus afiliados directos, representando apenas 5% del total.


"Para mí, es obvio que Al Qaeda los está atacando por nacionalidad", dijo Jean-Paul Rouiller, el director del Centro Ginebra de Entrenamiento y Análisis de Terrorismo, quien ayudó a crear el programa suizo de contraterrorismo.

Fuente: elpais.com.uy

martes, 4 de junio de 2013

Drones (VANT) son aviones asesinos de EEUU que vuelan con misiles y sin piloto.


Pedro Echeverría V.

1. Cuando veas unos aparatos volar por los cielos, aparentemente sin objetivos claros, debes correr inmediatamente a esconderte en algún subterráneo o refugio que ya debes tener preparado, porque pueden ser los llamados “drones” de EEUU sin pilotos y con misiles. Advierten los yanquis que estarán por todo el mundo volando y haciendo inspecciones para buscar a los agentes de Al Qaeda y a miles de “terroristas a sus órdenes” dispersos en el mundo por que buscan acabar con “la muy humana y justa democracia occidental”. Pero si los “terroristas” poseen buenas armas para bombardear a los “drones” sólo derribarán los aparatos pero nadie morirá porque no están tripulados. Es uno de los más grandes inventos de los científicos de EEUU en estos años que el “terrorismo” crece sobre todo en los países que han seleccionado como muy peligrosos encabezado por Corea del Norte, Irán y Venezuela.

2. Barack Obama ha sentenciado: “En esta nueva era, es más importante la inteligencia que los fusiles”. Según explicó el presidente de los EEUU, los ataques con aviones no tripulados (drones), que han protagonizado la lucha antiterrorista en los últimos años, se guiarán por unas reglas conocidas. (Seguramente “no matarán sin haber razón para ello”) Sin ser nada nuevo las nuevas normas dejan amplio espacio de maniobra al gobierno que “busca aplacar a sus críticos en la izquierda” y en los países blancos de las bombas preocupados por las muertes de civiles que han causado. Aunque las fuerzas de seguridad británicas y españolas derrotaron policialmente (a las izquierdistas) IRA y a ETA respectivamente, no fue hasta que las sociedades en que encontraban apoyos dijeron basta de sangre que abandonaron las armas.

3. Pero, por otro lado, mientras cuatro o cinco países del Consejo de Seguridad de la ONU tienen el control de las armas nucleares y son libres para usarlas cuando deseen, éstos mismos poderosos países prohíben y amenazan a otras naciones que también quisieran tenerlas; esa maniobra denunció abiertamente Muammar Kadaffi en la ONU y ya sabemos como le fue: brutalmente asesinado en 2011. Ahora aparecen los famosos “drones” (aviones no tripulados) que podrán inspeccionar y bombardear –con cualquier pretexto- a pueblos desde las computadoras establecidas en la CIA y el FBI yanquis para seguir dominando al mundo. Espero –como se ha declarado- que países como Pakistán, Afganistán, Irán, Irak, Siria, posean las suficientes armas para bombardearlos y bajarlos; de lo contrario, seguirán siendo asesinados millones de inocentes. ¿Será el precio que deba pagarse por vivir esta “civilización’?

4. La realidad es que EEUU ha ocupado el primer lugar histórico en la invención de las más afectivas armas asesinas. La humanidad lo supo desde aquellos días de agosto de 1945 cuando EEUU, sin ninguna necesidad real, arrojó las bombas a la ciudades de Hiroshima y Nagasaki con el pretexto de frenar a los japoneses en la II Guerra, que ya habían sido derrotados antes. Pero lo que luego se probó es que fue un chantaje que usó el gobierno de EEUU para decirle al mundo: “aquí estoy, soy el poseedor de la bomba atómica y todos los países tienen que respetarme”. Así arrasó EEUU al mundo en todos los negocios económicos que buscó hacer. ¿Está enterada la humanidad, sabe por qué los EEUU nunca han aceptado, no se compromete a firmar ningún documento que lo obligue a la desnuclearización, al desarme general y completo, o para frenar la contaminación de la atmósfera?

5. Se informa que en 2009 la Fuerza Aérea de los Estados Unidos tenía en servicio 5.573 aeronaves tripuladas (3.990 en las unidades de servicio activo de la USAF, 1.213 en la Guardia Aérea Nacional, y 370 en la Reserva de la Fuerza Aérea) Además[] aproximadamente 180 aviones de combate no tripulados, 2.130 misiles de crucero de lanzamiento aéreo,[ ]y 450 misiles balísticos intercontinentales. La USAF dispone de un personal de 330.159 efectivos en servicio activo, 68.872 efectivos en las reservas seleccionadas e individualmente preparada y 94.753 efectivos en la Guardia Aérea Nacional a fecha de septiembre de 2008. Adicionalmente, emplea un total de 151.360 trabajadores civiles,[7] y cuenta con más de 60.000 miembros auxiliares en la Patrulla Aérea Civil,[] lo que la convierte en la mayor fuerza aérea del mundo.

6. Según el instituto británico Bureau of Investigative Journalism, los disparos de drones han matado a 3 mil 587 personas desde 2004 en Pakistán, incluidos más de 800 civiles. Sólo en Pakistán, ¿cuántos miles han sido asesinados en otros países? Y peor: “funcionarios anónimos de la seguridad en Washington consideraron que el ataque fue “un triunfo” en la lucha contra Al Qaeda; por ello el primer ministro paquistaní electo, Nawaz Sharif, quien se ha manifestado contra los ataques con drones en la zona de la frontera con Afganistán, sostuvo que “dicho armamento “es un desafío para nuestra soberanía””, según el The Independent. Pero Sharif –que probablemente seguirá la línea de sumisión anterior -prometió que “hablaremos de esto con los amigos estadunidenses”, en referencia a los constantes ataques con drones en su país.

7. Pronto estará el mundo lleno de “drones” con misiles o sin ellos. El ministro de Defensa francés, Le Drian, confirmó que tiene intención de discutir con EEUU la posible adquisición de aviones no tripulados o “drones” por ser una necesidad perentoria para Europa. “Debemos adquirir drones no armados, para vigilancia, rápidamente”, indicó el ministro galo de Defensa, quien dijo que este es un paso para conseguir esta tecnología que discutirán con todos los participantes posibles incluidos los estadounidenses. Esta es la paz que se vivirá en el mundo en los próximos años: una profunda vigilancia desde los cielos con una “Espada de Damocles” puesta para dejarla caer cuando el imperio quiera. ¿Qué haremos para contrarrestar esta terrible amenaza?

Fuente: ApiaVirtual