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jueves, 16 de marzo de 2017

“Nos quieren exterminar. No quieren que haya más indígenas en Argentina”

Imagen: Jorge Larrosa / Página 12

Representantes de siete comunidades originarias del norte salteño están desde hace quince días en el centro porteño. Denuncian que sus reclamos sobre tierras, salud, vivienda y educación no fueron atendidos por ningún funcionario.

Por Darío Aranda

Página 12, 15 de marzo, 2017.- “Nos quieren exterminar. No quieren que haya más indígenas en Argentina”, denunció Gabriel Espinoza, uno de los voceros de los siete pueblos indígenas de Salta que acampan desde hace quince días en el centro porteño. Entre los reclamos sobresalen territorio, salud, vivienda y educación. Fueron recibidos por funcionarios del Gobierno pero no obtuvieron respuestas favorables, por lo que la medida se mantiene por tiempo indeterminado. En Embarcación (norte salteño), la comunidad guaraní Happo P’au hace 35 días que sostiene un acampe por un conflicto con un empresario de agronegocios.

“Por nuestro legítimo derecho a la tierra”, es una de las consignas de las comunidades de los siete pueblos acampantes, guaraní, chané, wichí, qom, tapiete, chulupí y chorote. Presentaron un petitorio con 16 puntos: entrega de títulos de tierras y prórroga de la Ley Nacional 26160, entrega de DNI, viviendas, letrinas para personas con movilidad reducida, agentes sanitarios indígenas, educación intercultural bilingüe, agua potable y enseñanza de los idiomas indígenas, entre otros.

Están ubicados en la esquina de Hipólito Yrigoyen y 9 de Julio. Una larga bandera recuerda los siete pueblos involucrados y los nombres de las comunidades (muchas del departamento de San Martín, uno de los más afectados por las topadores y desmonte del agronegocio). Un prolijo cartel recuerda que este año vence la Ley 261610, sancionada en 2006 y que ordenaba relevar (en tres años) todos los territorios indígenas. Pasaron once años y es mínimo el porcentaje de comunidades con relevamiento terminado (13 por ciento).

Desde hace años reclaman al gobierno provincial (primero a Juan Carlos Romero –entre 1995 y 2007–, luego a Juan Manuel Urtubey, gobernador desde hace diez años). Nunca tuvieron respuestas positivas. Decidieron llegar hasta Buenos Aires el lunes 20 de febrero. Casi no recibieron visitas de sectores políticos, de organizaciones sociales ni de medios de comunicación.

Sí los visitaron desde el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). Les prometieron estudiar sus reclamos y ayudas futuras. Lo único firme: les ofrecieron los pasajes de regreso a Salta. El lunes 6 de marzo, con ya quince días de acampe, fueron recibidos en el Ministerio de Desarrollo Social (dirigido por Carolina Stanley), pero tampoco tuvieron respuesta concretas. Esa misma tarde dieron una conferencia de prensa, rodeados de un puñado de militantes indígenas y medios de comunicación alternativos.

Reynaldo Durán, cacique qom de la comunidad Zanja Honda, recordó la situación “crítica” que viven en Salta y aseguró que la misma situación están padeciendo en el centro porteño, donde tampoco tienen agua y escasean los alimentos. Explicó que dejaron sus pedidos por escrito en la Casa Rosada, Ministerio de Trabajo, Desarrollo Social y Congreso Nacional. “No nos dan respuesta, no nos sentimos acompañados por la gente que nos representa (funcionarios y políticos). Sólo queremos soluciones para volver a nuestras comunidades”, explicó el cacique.

Gabriel Espinoza, de la comunidad qomlaje de Tartagal, relató que tocaron “puertas en todos lados”, pero nadie les dio respuestas. Destacó que la prórroga de la Ley 26160 sería una ayuda (vence este año), pero que las comunidades salteñas quieren los títulos de propiedad, que es lo único que les dará seguridad sobre el territorio. “Hay comunidades que fueron relevadas pero ni los jueces ni los políticos respetan eso”, cuestionó. Y explicó que los organismos estatales se excusan de brindarles asistencia (agua, planes de vivienda, electricidad) porque no tienen títulos. La paradoja: es obligación del Estado dar esos títulos.

Espinoza reveló la estrategia del poder: “Mientras nos entretienen con el relevamiento, nos niegan los títulos. Y mientras nos van sacando tierra de a pedazos para dejarnos sin nada. Quieren exterminarnos, que no existamos más”.

Contó del robo de tierras, el avance de las topadoras para desmontar y abrir paso a los agronegocios, el robo de animales, los alambrados que imponen los empresarios y dificultan la vida de las comunidades. “Nos tratan como animales en nuestro propio territorio”, denunció y precisó que hasta quieren arrebatarles la parcela de tierra donde está el cementerio de la comunidad. Allí dieron sepultura al abuelo y a la madre de Espinoza. “Nunca molestamos, pero todo los derechos se nos niegan”, resumió. Y alertó que la defensa de la tierra será hasta las últimas consecuencias y que el acampe se mantiene hasta que el gobierno nacional dé respuestas.

En Hipólito Yrigoyen y 9 de Julio, una bandera blanca con letras negras resume: “Basta de desalojos. La tierra es nuestra, faltan los títulos. ¡Es simple!”.

En la localidad de Embarcación (Salta), la comunidad guaraní Happo P’au mantiene un acampe a la vera de la ruta nacional 34 desde hace 35 días. Denuncian al empresario Humberto Bourlon De Rouvre, que en octubre pasado instaló un portón en el camino que utilizan las comunidades indígenas y comenzó a denunciarlos vía Twitter por “invadir” su tierra.

La comunidad guaraní en Embarcación reclama lo mismo que las comunidades que acampan en Buenos Aires: que se cumplan las leyes que protegen los derechos indígenas (comenzando por el acceso a la tierra y los títulos de propiedad): Ley 26160, Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), artículo 75 de la Constitución Nacional y la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de Pueblos Indígenas.
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Fuente: Servindi

miércoles, 3 de junio de 2015

Pérez Esquivel cuestiona actitud racista y discriminatoria del gobierno argentino.



- Casa Rosada no quiso recibir el viernes la Declaración de la Cumbre de los Pueblos Indígenas suscrita por comunidades indígenas de 17 provincias.

“Este gobierno no quiere atendernos, esto es una actitud racista y discriminatorio. El Gobierno Nacional nos tuvo esperando 4 horas en la calle con frío y finalmente ni siquiera nos dejaron entregar el texto en mesa de entradas” afirmó el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.

“Hoy fuimos [el viernes 29 de mayo] con Félix Díaz y Pablo Pimentel en representación de pueblos originarios y organizaciones de derechos humanos para entregar el documento que firmaron comunidades de 17 provincias argentinas luego de la Cumbre Nacional de Pueblos Originarios”.

“Me dijeron que sólo podía entrar yo y les dije que no, que los hermanos indígenas también debían entrar. Este racismo discriminatorio y falta de diálogo, ampara la violencia institucional que viven estos pueblos en sus territorios.” expresó Pérez Esquivel.

A continuación el texto de la declaración:

Declaración de la Cumbre de los Pueblos Indígenas

Buenos Aires, Argentina, 27-29 de mayo de 2015

Nosotros, las autoridades de 25 pueblos indígenas provenientes de 17 provincias del país, reunidos en esta Cumbre Nacional de los Pueblos Indígenas, enviamos un saludo fraternal a todas las hermanas y hermanos indígenas del país y de toda América. Asimismo enviamos un fraternal saludo a todo el pueblo argentino que, en gran parte, también sufre las consecuencias de un modelo económico no-sustentable.

Este modelo económico, conocido desde los años 90 como el capitalismo neoliberal, es un modelo occidental, hoy globalizado. Ha resultado en una profundización sin precedentes de la desigualdad y el empobrecimiento, la violación de los derechos humanos, la incapacidad del sistema judicial, la explotación y saqueo de los llamados “recursos naturales” (biodiversidad para los pueblos indígenas) y, por consecuencia, el destrozo del medio ambiente, la salud humana y el patrimonio cultural. Todo esto atenta contra el equilibrio y la vida armónica de la Madre Tierra y todos los seres vivientes que habitan en este planeta.

Venimos desde nuestros territorios ancestrales para manifestar que seguimos vivos como pueblos y culturas indígenas, para dejar una vida en base a nuestros principios y valores a las próximas generaciones.

Venimos con nuestra memoria ancestral, ella nos da la posibilidad de rescatar nuestros conocimientos tradicionales. Es desde la memoria donde nos conectamos con el pasado, con el presente y con el futuro, sabemos de donde venimos, quienes somos y también hacia donde vamos. Rescatamos nuestra propia historia, educación autónoma, medicina tradicional, derecho consuetudinario, idioma, el mandato ancestral transmitido de generación en generación. La memoria es la base de la identidad de un pueblo que se ha conservado por miles de años.

Manifestamos que:

1) Estamos dispuestos a seguir luchando y afirmando nuestros valores y derechos ancestrales, defendiendo cualquier violación de nuestros pueblos y derechos, y protegiendo a nuestras tierras y territorios.

2) Durante décadas hemos tratado de establecer un diálogo con el Gobierno Argentino, para que se respeten nuestros derechos, reconocidos en el Derecho Internacional Público y consagrado en la Constitución Nacional, Constituciones Provinciales y diversas leyes nacionales y provinciales; sin embargo, esta solicitud de diálogo no ha sido nunca correspondida, mientras que se llevan a cabo grandes violaciones de dichos derechos.

3) En los últimos 10 años, decenas de hermanas y hermanos han sido asesinados por las balas de la policía, los mercenarios y los terratenientes que asaltan nuestros territorios. Mas de mil hermanas y hermanos estan siendo judicializados por defender sus territorios y la Naturaleza. Hay represion, intimidación y un plan sistemático de judicializar nuestra resistencia y la protesta de nuestros luchadores que defienden la vida, nuestros territorios y la Madre Tierra.

4) El gobierno argentino continua violando con total impunidad las leyes nacionales y los acuerdos internacionales ratificados sobre los derechos indígenas, así como el derecho ambiental internacional y el derecho a tener una vida sana y saludable. Se trata de que el gobierno argentino respete:

- La Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos Indígenas;

- El Convenio 169 de la OIT;

- El Foro Permanente sobre Asuntos Indígenas y sus decisiones y recomendaciones;

- La Relatoría Especial de Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas

- El Grupo Asesor de la ONU de Expertos Indígenas y sus recomendaciones;

- El Convenio sobre la Diversidad Biológica (especialmente los artículos 8j, 10c y artículosconexos) y otros convenios ambientales internacionales;

- El Convenio sobre el Cambio Climático.

- El Convenio RAMSAR sobre humedales

- Instrumentos Jurídicos y Jurisprudencia del Sistema Inter-Americano de la OEA;

- La Convención Americana de Derechos Humanos (art. 75, inc.22)

- La Constitución Argentina y las constituciones provinciales;.

- Ley de Bosques

- Ley de Glaciares

- Ley General del Ambiente

- Toda ley argentina nacional y provincial y ordenanzas municipales repecto de los pueblos indígenas y la conservación ambiental

5) Consideramos que la forma de solucionar los problemas es a través del diálogo para todo proceso de construcción política, proyecto de ley o actividad nacional y el respeto por los principios democráticos básicos reconocidos a nivel internacional o sea:

a) La consulta con los pueblos indígenas para cualquier proyecto del llamado desarrollo respetando nuestras estructuras, autoridades y tiempos;

b) La participación plena y efectiva, respetando el proceso de llegar al consenso;

c) El libre consentimiento informado previo, con el derecho de decir “no” en caso de no estar de acuerdo.

6) Durante estos tres días, escuchamos dramáticos testimonios de hermanas y hermanos sobre la situación de injusticia que se vive en los territorios. Deliberamos para unificar criterios, buscar soluciones y proponer acciones sobre los temas que deben ser considerados con urgencia, como son: la violación de los derechos humanos, el despojo de nuestros territorios, la exploración y explotación convencional del petróleo y el fracking, la minería, los desmontes, la contaminación, el avance sojero, las represas hidroeléctricas, la falta de atención sanitaria y otros temas críticos.

7) Desde este espacio y en el espíritu de nuestros ancestros queremos hacer un llamado a todo el pueblo argentino para reflexionar sobre el futuro y las generaciones venideras para construir juntos una sociedad más justa, equitativa y plural en armonía con la Naturaleza.

Como pueblos originarios queremos resaltar el rol de la mujer no solo como trasmisoras del conocimiento tradicional y guardianas de la biodiversidad, sino también como protagonistas en la construcción política de nuestros pueblos, en donde la dualidad de género y generación son la base de nuestra cosmovisión.

9) Impulsamos la creación y fortalecimiento de los medios de comunicación propios para garantizar una comunicación con identidad.

10) El Estado debe garantizar el derecho a la educación autónoma e intercultural.

11) Impulsamos la creación de políticas públicas con la participación plena y efectiva de los pueblos originarios.

12) Subrayamos nuestra preocupación por la protección de nuestro patrimonio genético que se ve amenazado por industrias que emiten contaminación tales como la radiación nuclear, los organismos genéticamente modificados (por e j. Monsanto) y experimentos de biotecnología tales como el proyecto del genoma humano.

Exigimos:

a) La derogación de la ley antiterrorista. Un país que se proclama defensor de los derechos humanos ha promulgado una ley, en plena democracia, cuya única función es la represión de la protesta social y la penalización de los líderes indígenas que reclaman sus derechos en defensa de sus territorios.

b) El desprocesamiento de todas las autoridades indígenas procesadas, como el caso de Relmu Ñamku de la comunidad mapuche Winkul Newen de la Provincia de Neuquén acusada de tentativa de homicidio por defender su territorio. Que el gobierno nacional que solicite un informe urgente sobre la situación.

c) Que la Presidenta Cristina Fernández reciba de manera urgente a los hermanos de QOPIWINI que hace 104 días acampan por segunda vez en pleno corazón de la ciudad de Buenos Aires, denunciando la sistemática violación de sus derechos. Exigimos la apertura de un diálogo politico para la elaboración de una agenda de trabajo y entendimiento que garantice la aplicación de los derechos vigentes.

¡Nunca más una hermana o hermano muerto o violentado por defender sus territorios y la Madre Tierra !

Impulsamos desde esta Cumbre un gran Movimiento de Unidad de los Pueblos Originarios que nos permita afrontar esta realidad que estamos viviendo. Porque más allá de que vengamos del norte o del sur, del este o del oeste, todos luchamos por volver a ser pueblos libres, autónomos y en nuestros propios territorios y ejerciendo el pleno derecho a la libre determinación.
Otras noticias:

Fuente: Servindi

viernes, 29 de mayo de 2015

Argentina: El gobierno nacional, Monsanto, las semillas y todos nosotros.


"Desde muchísimos espacios la discusión en la sociedad viene avanzando en que cada vez más gente entiende al modelo del agronegocio como un sistema a superar, porque ni siquiera puede solucionar los problemas que el mismo sistema generó: desertificación, degradación de suelos, cambio climático, desmontes, concentración económica, fumigacoines con agrotóxicos que enferman y contaminan, migraciones, pérdida de la calidad de los alimentos, monocultivos, etc"


El 19 de mayo pasado el Ministro de Agricultura Carlos Casamiquela y el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández anunciaron un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) sobre el uso de las semillas [1].

Se han dicho muchas cosas en estos pocos días. Vamos a ver algunas y reflexionar sobre la situación, buscando los alcances y los peligros de estos anuncios.

Ir contra Monsanto haciendo prolijamente lo que Monsanto pidió:

La Nación tituló “Con un DNU, el Gobierno intenta frenar a Monsanto” [2]

En el mismo sentido Página 12 afirmó “El Estado busca impedir el cobro de regalías por fuera de la ley”, en el marco de la “guerra de las semillas”[3].

Dos medios tan dispares ya se habían puesto de acuerdo, también con Clarín, en interpretar los acuerdos entre el Gobierno Nacional y los actores nacionales del Agronegocio como avances de la democracia, antes y después del conflicto por la resolución 125. Y es más fácil, incluso, si hay un malo externo, en este caso la transnacional semillera / agrotóxica Monsanto.

El centro de la noticia es para ellos la discusión de parte de la renta de la soja, concretamente el pago o no a los semilleros de las “regalías extendidas” [4] por parte de los productores. La nota del diario La Voz del Interior apunta “Si bien la medida oficial abarcaría a un universo de productos y eventos, en este caso viene a interceder en el sistema implementado por Monsanto para el cobro del canon tecnológico por la soja Intacta que –junto con un contrato de partes con los usuarios– determinó que los acopios y exportadores deben retener el canon si este no hubiera sido abonado previamente con la semilla”[5].

Para nosotros el eje es el futuro del modelo: este decreto es un paso clave en la apropiación del sistema agroalimentario por parte de las empresas transnacionales, en uno de sus eslabones más sensibles: las semillas.

El mercado potencial de alimentos, recordémoslo, es más grande que el automotriz y el de petróleo sumados[6]. Una forma clave para el control por parte de las empresas es el control sobre las semillas y por medio de estas sobre qué se cultiva y que no.

La discusión por el uso propio: la locura de tener que pedir permiso para hacer algo tan natural como respirar:

En el parte de prensa del ministerio (el texto definitivo del dnu todavía no está disponible) habla de la creación de un “registro de uso propio“. Esto estaba ya en los textos de los proyectos de ley que circularon desde 2012 y fue uno de los centros de las críticas.

Esto implicaría que la familia campesina, legítima dueña de las semillas, le tendría que pedir permiso al Estado, a instancias de las transnacionales semilleras/ agrotóxicas, para hacer lo que hizo siempre, y que el conjunto de la sociedad necesita cada vez más. Una locura total.

La Federación Agraria Argentina salió a repudiar esta parte de la medida y dijo: “hay que defender el uso propio irrestricto”. La entidad no cuestiona el modelo de la Agricultura Industrial aunque es clara en su repudio a Monsanto en sus políticas de semillas.

Una de las mentiras del parte de prensa del Ministerio de Agricultura es que la voluntad del Gobierno está en combatir la “bolsa blanca”, o sea el comercio ilegal de las semillas. No hace falta un decreto para prohibir la bolsa blanca: ya es ilegal con la legislación actual [7].

Que nos dejen tranquilos y controlen a las corporaciones:

El Movimiento Nacional Campesino Indígena (organización argentina de la CLOC y la Vía Campesina) afirmó:

El uso propio es un derecho inalienable para los campesinos indígenas y agricultores familiares, y para ejercerlo no necesitamos estar en ningún tipo de registro, ni ser tratados como excepciones a ninguna normativa.

Cualquier tipo de regulación sobre las semillas, deberá ser dirigida exclusivamente hacia el espectro de la cadena de agronegocios, sin afectar los derechos de los campesinos indígenas y agricultores familiares. Porque claramente ésta es la trampa en la que pretenden meternos las corporaciones: imponer sus negocios ilegítimos para arrebatar los derechos de nuestro pueblo a producir sus propias semillas. Luego seremos todos los agricultores sospechados de delincuentes por no aparecer en un registro de las corporaciones.

“Que hagan una ley para la soja, no para todas las semillas” El ejemplo del trigo.

Walter Pengue [8] relata que el control de las semillas creció enormemente con la invención de las semillas híbridas: la tecnología de los cruzamientos, que implican que los “hijos de híbridos” son menos productivos que los híbridos originales, hizo avanzar enormemente el control sobre las semillas de maíz, girasol y sorgo.

Por medio de esa tecnología no pudieron controlar, además de la soja, otros cultivos claves en la mesa de los argentinos como por ejemplo el trigo. Ahora, con la excusa del conflicto coyuntural de la soja, quieren hacer una legislación para todas las semillas.

Algunos “avances” en la genética de trigo incluyen transgénicos de resistencia a la sequía y al frío. Las empresas no los lanzan al mercado hasta asegurarse la “protección a sus derechos” que este tipo de políticas garantizaría.

Con el maíz Bt la jugada de las empresas fue descarada: Las empresas generaron la tecnología, pero los productores no la compraban, porque los rendimientos eran más bajos que las semillas que estaban en el mercado. ¿Qué hicieron?: compraron los semilleros de los híbridos que rendían más, y sacaron esas semillas del mercado. ¿Qué pasó? Los productores “adoptaron” los híbridos Bt. Conclusión: si el mercado semillero manda, los productores obedecen. ¿Y los consumidores? Pueden opinar, pero cada vez con menos poder de decisión real.

El relato del maíz Bt nos hace pensar que en un par de jugadas (esta sería la primera) de repente TODO el pan que comemos podría venir de trigos transgénicos, simplemente con que las empresas tengan una tecnología que quieran vender, y controlen el mercado de las semillas. No queremos eso.

Volviendo a lo anterior: el gobierno da un paso para entregarle uno de los alimentos básicos de los argentinos a las corporaciones (pedido por las corporaciones desde hace décadas), y para algunos medios el gobierno está frenando a Monsanto.

Los alimentos, un tema de todos, que se debate a puertas cerradas:

El control corporativo de los alimentos y los bienes comunes, lo decimos con dolor, crece en la Argentina.

Los responsables de esta profundización, tanto desde el Estado como desde las empresas, no ganan ningún debate: avanzan a puertas cerradas.

En varias actividades el modelo extractivista controla cada vez más bienes comunes y porciones de mercado. Megaminería metalífera, fracking para yacimientos no convencionales, monocultivo forestal, pesca destructiva y soja son las caras visibles de un mismo modelo extractivista de despojo transnacional, que enriquece a unos pocos, y destruye la Naturaleza, poniendo en peligro la reproducción social, sobre todo de los que menos tienen.

El “capitalismo serio”, como modelo colonial, es parte de la Modernidad [9], y como tal se autoproclama portavoz de la ciencia y la razón.

Pero no puede ser científico sin ser público. Y sistemáticamente niegan el debate y las evidencias claras.

Casos recientes:

Con las aprobaciones de transgénicos [10] y agroquímicos [11], el Estado cerró acuerdos a puertas cerradas con las empresas.

Con el PEAA (Plan Estratégico Argentina Agroalimentaria) y La ley de Bosques, la ingeniería política desarrollada en las últimas décadas en otros países, fue puesta en acción absolutamente: foros de discusión, encuentros masivos, documentos intermedios, etc. y cuando las empresas apretaron, el Estado cerró acuerdos para el avance del Agronegocio.

Otro ejemplo: La agricultura agrotóxica y transgénica, principal contaminante de las aguas a nivel mundial [12], por mucho la actividad humana con mayor ocupación del espacio, no cuenta hoy en Argentina con Evaluaciones de Impacto Ambiental. Para aumentar la producción para alcanzar las metas del PEAA el Ministerio de Agricultura lanzó un peligrosísimo Plan Nacional de Riego que de aplicarse tal como se anunció, pondría en peligro a los principales acuíferos de la Argentina [13].

Hoy nos toca vivir la injustica brutal de que un debate, que creció en fuerza, masividad y claridad como el de las semillas, es violentado por el gobierno mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia para, según Aníbal Fernández, “poner un fin a tantos años de discusión".

Nuestra campaña. La voluntad de intensificar el debate.

La campaña “No a la ley Monsanto de Semillas” viene creciendo en articulaciones y debates.

Desde muchísimos espacios la discusión en la sociedad viene avanzando en que cada vez más gente entiende al modelo del agronegocio como un sistema a superar, porque ni siquiera puede solucionar los problemas que el mismo sistema generó: desertificación, degradación de suelos, cambio climático, desmontes, concentración económica, fumigacoines con agrotóxicos que enferman y contaminan, migraciones, pérdida de la calidad de los alimentos, monocultivos, etc

Cada vez más gente ve en el enfoque de la Agroecología una salida a los problemas que el sistema de la Agricultura Industrial generó. Con los bosques nativos, con nuestras propias semillas, sin patrones, con nuestras culturas, sin venenos y sin transgénicos, cualquier sociedad, incluida la nuestra, puede alimentarse sanamente y de a poco recomponer el desastre fenomenal que ha hecho la Agricultura Industrial en las últimas décadas en el planeta. Los saberes tradicionales de la agricultura campesina, lejos de ser anécdotas del pasado, están presentes hoy de forma oprimida por los gobiernos y el capital, pero son claves en el futuro, desde el enfoque de la Agroecología.

En el texto citado afirma Walter Pengue:

La semilla representa la fuente inicial y principal de la vida, el alimento, el abrigo, la energía, de miles de millones de humanos en este planeta y la discusión sobre su patentamiento y el pago del mismo, debe ser analizado en amplitud por todos los miembros de una sociedad y no por unos pocos, directamente representantes de un interés manifiesto.

La seguridad alimentaria mundial, o por lo menos de las regiones más pauperizadas del mundo, no puede dejarse al albedrío y juicio del interés privado o al interés, meramente coyuntural y pobremente analizada, del sector gubernamental.

La participación profunda, seria, dedicada, comprometida e informada de todos los actores, incluidos especialmente los pequeños, medianos, campesinos y los consumidores, en estas decisiones, es una condición imposible de soslayar en una verdadera democracia.

De lo anterior concluimos que:

- Los medios nos mienten para avalar políticas que claramente nos perjudicarán.

- Necesitamos una legislación que garantice que las empresas no puedan apropiarse de ninguna semilla criolla más.

- Las semillas son patrimonio de los pueblos y deben estar al servicio de la humanidad. Nunca aceptaremos la aplicación de derechos de propiedad intelectual ni su apropiación.

Notas:




[4]Se denomina “regalías extendidas” según ArPOV (http://www.arpov.org.ar/ ) a un sistema de “pago de una regalía como contraprestación por la tecnología aportada toda vez que el productor utilice semillas de su propia producción”.


[6]“Hoy en día, a pesar de la globalización, a pesar de esa agresión tan fuerte a los pueblos del campo, la producción de alimentos sigue estando mayoritariamente en manos de campesinos y pueblos indígenas. Y resulta que si nosotros comenzáramos a calcular el posible valor de mercado de todos los alimentos que consume la humanidad, ese mercado que se podría crear, es más grande que cualquiera que conozcamos en la actualidad, es muchísimo mayor que el petróleo, es mayor que la industria automotora, incluso si estos dos aspectos se juntaran. Ese mercado potencial no está en manos del capital y hoy el objetivo del capital es primero, forzarnos a comprar los alimentos y luego, por supuesto, controlar ese mercado de alimentos cuando todos estemos forzados a comprarlos” GRAIN. Leyes para acabar con la agricultura independiente. http://www.grain.org/.

[7] Ley 20247 Art. 27. — No lesiona el derecho de propiedad sobre un cultivar quien entrega a cualquier título semilla del mismo mediando autorización del propietario, o quien reserva y siembra semilla para su propio uso, o usa o vende como materia prima o alimento el producto obtenido del cultivo de tal creación fitogenética. Por lo tanto la venta sin autorización del propietario es ILEGAL y lesiona el derecho de propiedad


[9] Enrique Dussel afirma que “Modernidad, capitalismo, colonialismo y sistema-mundo son aspectos de una misma realidad simultánea y mutuamente constituyente”

[10] Transgénicos: un botón de muestra, y no cualquier botón, es la aprobación de la soja RR a Monsanto: “En Argentina la soja transgénica RR (Resistente al herbicida Glifosato o Round UP, marca comercial de la empresa Monsanto) fue autorizada, como explica el periodista Horacio Verbitsky “en sólo 81 días del verano de 1996. De 136 folios del expediente, 108 son de Monsanto, en inglés y sin traducción”. Verano del ’96 http://www.pagina12.com.ar/. La CONABIA, comisión nacional asesora en Biotecnología Agrícola está conformada en su mayoría por representantes de las empresas y trabaja en secreto: http://www.agenciacta.org

[11] Agroquímicos: En el artículo “El increíble proceso de aprobación de agroquímicos” se relata que ante una solicitud, el funcionario a cargo, el ingeniero Lorenzo Basso, admitió que el SENASA no realiza ensayos de toxicidad de los pesticidas sino que evalúa los ya realizados por “laboratorios que cumplan con los requisitos administrativos y técnicos” inscriptos en la red de laboratorios del organismo. Entre ellos se encuentran: -Monsanto Argentina SAIC. -Nidera SA. -Atanor SA. -Dow Agrosciences Argentina SA.

[12] “La agricultura, en cuanto mayor usuario del agua dulce a escala mundial y principal factor de degradación de los recursos hídricos superficiales y subterráneos como consecuencia de la erosión y de la escorrentía química, justifica la preocupación existente por sus repercusiones mundiales en la calidad del agua a escala mundial” Lucha Contra la Contaminación Agrícola de los Recursos Hídricos.http://www.fao.org/