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lunes, 1 de julio de 2013

Bolivia: El Vivir Bien y los Derechos de la Madre Tierra como alternativa al Capitalismo.


y sus modelos de desarrollo

Por Freddy Delgado Burgoa*

29 de junio, 2013.- El 15 de octubre del 2012 se promulgó la Ley Nº 300 “Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien” que tiene por objeto: establecer la visión y los fundamentos del desarrollo integral en armonía y equilibrio con la Madre Tierra para Vivir Bien, garantizando la continuidad de la capacidad de regeneración de los componentes y sistemas de vida de la Madre Tierra, recuperando y fortaleciendo los saberes locales y conocimientos ancestrales, en el marco de la complementariedad de derechos, obligaciones y deberes; así como los objetivos del desarrollo integral como medio para lograr el vivir bien, las bases para la planificación, gestión pública e inversiones y el marco institucional estratégico para su implementación.

Esta ley marco, elaborada por los movimientos sociales, principalmente indígenas originarios campesinos y representantes de diferentes sectores urbanos y rurales del país a través de talleres organizados por la Asamblea legislativa plurinacional (gestión 2012), la Cancillería y el Ministerio de Medio Ambiente y Aguas, en el que el centro universitario AGRUCO de la UMSS participóbjn o activamente, consideramos que es el mayor esfuerzo y logro concreto en cuanto a políticas públicas se refiere, ante las corrientes extractivistas y contrarias a los derechos de la madre tierra (definidas en la ley 071 denominada justamente como Ley de derechos de la madre tierra).

La Ley tiene alcance a todos los sectores del nivel central del Estado Plurinacional de Bolivia y de las entidades territoriales autónomas en el Marco de las competencias asignadas en la Constitución Política del Estado, la Ley Nº 031 Marco de Autonomías y Descentralización “Andrés Ibáñez” y la Ley Nº 071 de Derechos de la Madre Tierra y se constituye en Ley Marco y de preferente aplicación para el desarrollo de leyes específicas, políticas, normas, estrategias, planes, programas y proyectos.

Cabe destacar en la ley marco, la consideración como uno de los 17 principios, el diálogo de saberes que asume la complementariedad entre los saberes y conocimientos tradicionales y/o ancestrales y las ciencias. Esto implica de por sí, el reconocimiento pleno de las sabidurías de las naciones indígenas originarias para garantizar la continuidad de la capacidad de regeneración de los componentes y sistemas de vida de la madre tierra, pero también la urgente necesidad de apertura de la ciencia occidental moderna de origen eurocéntrico, que es la que se imparten en nuestras universidades, casi hegemónicamente en todas las disciplinas científicas y áreas del conocimiento. En la UMSS creemos que se han dado pasos sustantivos que deberán ser incluidos en el debate y análisis de fondo en el congreso universitario, que consideramos es una urgente necesidad de vida o muerte.

La Ley Marco de la Madre Tierra es el contexto jurídico pertinente para la consecución de los objetivos y resultados del Programa Nacional BIOCULTURA en la perspectiva de promover condiciones sociales, económicas, normativas e institucionales adecuadas, que posibiliten la implementación de sistemas, modelos e iniciativas endógenas integrales y sostenibles, a través de la construcción o actualización de políticas públicas, en el marco de un dialogo Inter científico y los saberes locales.

El Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAYA) está trabajando activamente en la implementación del Programa Nacional Biocultura (PNB) que cuenta con cuatro líneas de vinculadas al concepto y práctica del vivir bien a través de la conservación de la biodiversidad, la generación de espacios de gobernabilidad, la recuperación de saberes ancestrales y la seguridad con soberanía alimentaria – producción, que contribuyen de dotar de una concepción holística de los recursos naturales que provee la madre tierra. En este contexto, el PNB ha asumido la responsabilidad de apoyar el proceso de análisis, concertación y aprobación de la Ley de la madre tierra y el desarrollo integral como interface para vivir bien, así como su posterior difusión. La Unidad de Monitoreo y evaluación del PNB es realizada por la UMSS y la UMSA a través del Centro Universitario AGRUCO, el Centro de Postgrado en desarrollo (CIDES) y el Instituto de Ecología, en 32 municipios del país en forma directa y 18 más en forma indirecta con la ejecución de proyecto endógenos bioculturales, donde se destaca la elaboración de una línea base de indicadores del vivir bien que surgen desde los actores locales y se complementan con los objetivos del milenio de las Naciones Unidas.

El PNB es la primera experiencia del Estado Plurinacional de Bolivia, que lleva el discurso del vivir bien y de la madre tierra a la gestión pública y la ejecución de proyectos en una red muy amplia de organizaciones indígenas campesinas originarias, municipios, ONG, universidades (con proyectos de investigación y formación), con financiamiento de la Agencia Suiza de Cooperación para el Desarrollo (COSUDE) y bajo la dirección del MMAYA.

El apoyo del PNB al proceso de análisis y difusión de la ley y reglamentación de la madre tierra y el desarrollo integral para vivir bien, es un trabajo conjunto con otras instituciones como la Secretaria de los Derechos de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba, que se ha iniciado a fines de abril del presente.

Actualmente se está trabajando en la reglamentación de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra que se constituye como una entidad estratégica y autárquica de derecho público y con autonomía de gestión administrativa, técnica y económica, bajo la tuición del MMAYA cuyo funcionamiento será establecido por decreto supremo. Actúa en el marco de la política y plan plurinacional de cambio climático para vivir bien con enfoque transversal e intersectorial, es responsable de la formulación de políticas, planificación, gestión técnica, elaboración y ejecución de estrategias, planes, programa y proyectos, administración y transferencia de recursos financieros relacionados con los procesos y dinámicas del cambio climático.

Estos espacios de análisis, discusión y concertación de políticas, programas y proyectos deben permitir a la universidad pública y en particular a nuestra universidad y comunidad san simoniana ampliar el trabajo con las diferentes instancias del Estado y de la sociedad boliviana, actualizando permanentemente nuestros programas de formación de pregrado, postgrado, investigación e interacción social, donde los centros de investigación y postgrado juegan un rol fundamental.
*Freddy Delgado Burgoa es director ejecutivo de AGRUCO (UMSS-FCAPFyV-COSUDE): www.agruco.org
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Fuente: Servindi

jueves, 9 de agosto de 2012

9 de agosto "Día Internacional de los pueblos indígenas": El movimiento indígena avanza, se fortalece y aporta.


Por Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI)
Este año, el 9 de Agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas encuentra al movimiento indígena en pleno debate de las políticas globales, preparándose para la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas convocada por las Naciones Unidas para el año 2014. Su protagonismo político en la defensa de sus derechos y los derechos de la Madre Tierra, lo ha llevado de manera progresiva a trascender desde el nivel comunal hasta enfrentar el modelo hegemónico global que está en crisis.
Heredero de civilizaciones milenarias, el movimiento indígena del Abya Yala en particular ha conservado su espiritualidad como hijo de la Madre Tierra, defendiendo sus territorios de la contaminación, actualizando sus saberes y conocimientos ancestrales para enfrentar los nuevos desafíos que impone la modernidad, manteniendo sus propias formas de organización política.
El movimiento indígena sí entiende al mundo occidental y le respondemos con nuestras propias propuestas. La cultura occidental, en cambio, recién empieza a tomarlo en cuenta, cuando todos sus paradigmas –libre mercado, Estado nación, democracia representativa, crecimiento y desarrollo– están en aguda crisis y buscan respuestas nuevas en nuestros saberes y prácticas ancestrales de diálogo y armonía con la Madre Tierra, porque sus alternativas ya no logran convencer siquiera a sus propios Estados.
Algunos de esos Estados incluso incorporan a sus discursos los paradigmas centrales de los pueblos indígenas: los Estados Plurinacionales y el Buen Vivir / Vivir Bien. Pero se trata solo de discursos huecos porque persisten en el modelo económico neoliberal, incompatible con la realización práctica de estos paradigmas.
En la construcción de propuestas alternativas a la globalización neoliberal, el movimiento indígena no está solo; teje alianzas con otros movimientos sociales: de mujeres, de jóvenes, de ambientalistas y otros que también cuestionan el modelo dominante.
Así con pasos seguros, los pueblos indígenas y sus organizaciones hemos logrado avanzar en el contexto global: participamos en los espacios internacionales de discusión y nos hacemos escuchar en ellos. Para ello fortalecemos nuestras organizaciones, nos capacitamos, formamos nuevos liderazgos, con énfasis en las mujeres y los jóvenes indígenas.
Y en este constante caminar, utilizamos todas las herramientas tecnológicas para incidir y convencer. No somos pasadistas ni bárbaros salvajes, mucho menos terroristas, como nos estigmatizan los Estados y las corporaciones multinacionales. Somos hijos de la Madre Tierra que amamos y defendemos la vida.
El proceso que enfrentamos es muy duro, porque los Estados entienden la inclusión como sinónimo de asimilación, que es otra forma de exterminio cultural, y no como reconocimiento de la diversidad. Por ello no diseñan políticas públicas interculturales en salud, educación, justicia, producción económica. Por ello carecen de políticas frente al cambio climático, no implementan siquiera sus propios acuerdos adoptados en Río+20, y solo se hacen presentes en nuestros territorios para ejercer la represión y entregar los bienes de la Madre Tierra para explotarlos y destruirlos.
Nos enfrentamos también a la voracidad de esos monstruos con nombre y sin rostro: las corporaciones multinacionales y su voracidad por los bienes naturales que albergan nuestros territorios, traducida en la imposición de megaproyectos extractivos. Corporaciones que cuentan con un inmenso poder económico que les permite vulnerar derechos impunemente. Hace ya tiempo secuestraron a los Estados y hoy han secuestrado también a los organismos internacionales, por eso no hay mecanismos de salvaguarda ni fiscalización de sus actividades, por eso imponen sus intereses económicos y sus normas en la Organización Mundial de Comercio y en sus tratados de libre comercio. Siempre para apropiarse de nuestros territorios, de nuestros saberes ancestrales, de nuestros bienes naturales.
Y en este duro proceso enfrentamos también la criminalización del ejercicio de nuestros derechos y la militarización de nuestros territorios. Lo vemos con los Nasa, Embera y otros pueblos en el Cauca, Colombia, en Chile con los Mapuches, en Guatemala con los Mayas, con los Quechuas, Aimaras y Kichwas en Perú, Bolivia y Ecuador. Hay un rechazo creciente a la criminalización y la militarización en todo el continente, porque los Estados no garantizan la seguridad en nuestros territorios, donde fuerzas regulares e irregulares pelean guerras que no son nuestras.
Para hacer frente a todos estos desafíos, los pueblos indígenas reivindicamos nuestro derecho a la comunicación, que consideramos también una herramienta estratégica para la incidencia. Y demandamos a los medios de comunicación masiva que nos incluyan en su agenda, ya no como folclor sino en nuestra real dimensión, para que dejen de estigmatizarnos como “arcaicos” y sepan que, por el contrario, tenemos mucho que ofrecer para garantizar el futuro a todos y todas.
El 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, los pueblos indígenas y sus organizaciones seguimos debatiendo y aportando, para que en la Conferencia Mundial del 2014 los Estados discutan nuestra agenda y no la que les impongan los países poderosos y las corporaciones multinacionales.
El 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, los pueblos indígenas y sus organizaciones seguimos debatiendo y aportando, para hacer realidad los Estados Plurinacionales y el Buen Vivir / Vivir Bien; para insistir en el reconocimiento de los Derechos de la Madre Tierra y desde allí construir un nuevo paradigma civilizatorio que garantice la paz y la equidad.
Lima, agosto del 2012.

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Fuente: Servindi