RÍO DE JANEIRO, 05 Ago. 16 / 12:48 pm (ACI).- Yusra Mardini salió de Siria como otros miles de personas huyendo de la guerra que azota a su país desde hace cinco años. Cuando recién se iniciaba el conflicto, la familiaMardini se había mudado de ciudad en varias ocasiones para evitar que los bombardeos dificultaran el entrenamiento de Yusra, quien destacaba por un futuro prometedor en la natación.
Sin embargo, su familia, sus vidas y sus esperanzas en la competición debían quedar atrás. Se vieron obligados a dejarlo todo para huir de la guerra e intentar ponerse a salvo.
Tras pasar por el Líbano y Turquía, Ysura y su hermana Sara pagaron a unos traficantes para alcanzar las costas de Grecia. Junto con otras 20 personas, una noche salieron en una barca con la ilusión de llegar a la puerta de Europa. Pocos minutos después de zarpar y habiendo pagado más dinero del que podían permitirse, la patera comenzó a hundirse.
En ese momento Yusra y Sara no dudaron y, venciendo el miedo y el frío, saltaron al agua, junto con otras dos personas para arrastrar la barcaza en medio de las olas hasta la orilla de la isla de Lesbos (Grecia) y salvar no sólo sus vidas, sino también las de otras 20 personas con las que compartían el arriesgado trayecto.
La joven sabía que ella podría nadar hasta la orilla más cercana, pero tenía la “responsabilidad” de que las otras 20 personas también llegaran sanas y salvas.
“Si hubiera dejado a cualquiera ahogarse y morir, no me lo hubiera perdonado jamás”, asegura la joven.
Siguió su viaje a pie, en tren y autobús durante 25 días cruzando las fronteras de Macedonia, Serbia, Hungría y Austria, para finalmente llegar a Berlín (Alemania), donde un asociación de ayuda a los refugiados puso en contacto a las hermanas Mardini con el Wasserfreunde Sandau 04, un club de natación cercano al centro de refugiados en el que vivían. Allí se les dio la oportunidad de demostrar que Yusra había nacido para nadar.
Ahora Yusra se encuentra en Río de Janeiro, en donde participará en los Juegos Olímpicos como parte del equipo de refugiados, que compite en igualdad de condiciones que cualquier a de los otros 206 países que participan.
Yusra representó a Siria en un campeonato mundial en Turquía en 2012 y asegura que sabe en qué pensará cuando entre en el estadio Maracaná en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos: “pensaré en mi familia, en mi entrenador, en mis amigos y en todas las personas que me han ayudado”.
Para formar parte del equipo olímpico de refugiados, el primer equipo de estas características en la historia, los atletas además de alcanzar los niveles deportivos necesarios deben contar con el estatus oficial de refugiados verificado por la ONU.
Está previsto que este equipo marche en la ceremonia de apertura antes de Brasil, el país anfitrión de estas olimpiadas.
El sueño de Yusra no es otro que conseguir una medalla de oro.
Los 31° Juegos Olímpicos tendrán lugar del 5 al 21 de agosto en Río de Janeiro (Brasil), en ellos participan aproximadamente unos 10.500 atletas de más de 200 países, que competirán en 42 disciplinas.
Brasil, el país que evoca carnaval a ritmo de samba y paseos por Copacabana, despierta ahora expectación mundial por los Juegos Olímpicos de 2016. Pero basta con rascar un poco la superficie para que aparezca su lado más oscuro. Porque lo que su popular imagen no cuenta es el escandaloso trato a sus pueblos indígenas.
Sus estadios y pabellones deportivos se asientan sobre tierra indígena. Y buena parte de su riqueza procede de la desposesión de los indígenas y del robo de sus territorios.
Ahora Brasil planea un nuevo asalto a sus pueblos originarios. El objetivo: las tierras que los indígenas han conseguido conservar.
Los recintos deportivos
El estadio con mayor capacidad es el Maracanã, en Río de Janeiro, con cabida para 78.838 espectadores. Una cifra considerablemente superior a los 51.000 que conforman el pueblo indígena guaraní, el más numeroso de Brasil. Algunos de ellos viven a solo 50 kilómetros de Río.
Estadios y pabellones deportivos del sur
Los pueblos indígenas del sur de Brasil (los guaraní-mybás, los guaraní-ñandevas, los kaingangs, los xoklengs y los xetás) viven en diminutas parcelas de tierra, a raíz del robo de la mayor parte de sus territorios por los colonos.
Tribu amenazada: los xetás resultaron prácticamente exterminados en la década de los años 50 a medida que sus tierras fueron usurpadas. En 1999 solo quedaban ocho supervivientes: tres hombres y cinco mujeres, todos ellos emparentados entre sí.
Las tierras de los guaraníes fueron robadas por terratenientes ganaderos y agricultores de caña de azúcar, que han arrasado sus bosques. Los indígenas ya no tienen dónde vivir más que a los lados de las carreteras.
Maracanã, Río de Janeiro
Maracanã, el nombre del estadio más conocido de Río, es un término indígena tupi que significa loro (también puede referirse a maraca-na, una maraca con semillas que utilizan los guaraníes en sus ceremonias religiosas). Su nombre real es Estadio Mário Filho.
Cuando se iniciaron las obras de reconstrucción de cara al Mundial de fútbol de 2014, se expulsó a un grupo de 70 indígenas de diecisiete tribus diferentes que ocupaba una mansión abandonada del siglo XIX. Su hogar fue destruido para la construcción de un enorme aparcamiento y de un museo del fútbol. Los indígenas querían que el centro fuera preservado como un Centro Cultural Indígena.
Esta mansión colonial acogió el primer instituto de investigación cultural indígena de Brasil en 1910. Poco después se convirtió en la oficina central del Servicio de Protección del Indio, hoy en día reconvertido en FUNAI. Hasta 1978 fue la sede del Museo de los Pueblos Indígenas en Brasil.
Tribu extinguida: la tribu goitacá que vivió junto a la costa de Río fue exterminada durante el conflicto armado con los colonizadores europeos.
Estadio de Belo Horizonte
A unos 100 kilómetros al nordeste de la ciudad de Belo Horizonte se encuentra un territorio indígena llamado “Fazenda Guarani”, que habitan los krenaks y los pataxós. Ambos han sufrido enormes pérdidas mientras se resistían a la expansión de la frontera colonial.
En la década de 1960, el estado brasileño estableció dos prisiones secretas dirigidas por la policía militar para castigar y reformar a los indígenas que se resistían a la invasión de sus tierras. Un exrecluso las llamó campos de concentración donde se forzaba a los indígenas a trabajar y donde se los golpeaba y aislaba en solitarios confinamientos si se negaban a ello. “Yo fui prisionero aquí durante doce años. La policía nos golpeaba tanto a los krenaks que luego teníamos que bañarnos con agua y sal”. Manelão Pankararu.
Tribu amenazada: los krenaks hoy suman 350 personas.
Estadio de Manaos
Manaos, la capital del estado Amazonas, es la única ciudad amazónica que acoge los Juegos Olímpicos. El estadio ha sido construido imitando el estilo de una cesta indígena.
Tribu extinguida: Manaos recibió este nombre por el pueblo indígena extinguido manáos. Este pueblo luchó contra la dominación portuguesa en la zona, encabezado por su gran líder Ajuricaba, que unió a varias tribus en la resistencia pero que finalmente fue derrotado.
Manaos creció de forma masiva a finales del siglo XIX con la riqueza generada por lafiebre del caucho. Decenas de miles de indígenas fueron esclavizados y forzados a extraer el látex de caucho. Se cometieron atrocidades abominables contra los indígenas: miles murieron como consecuencia de la tortura, de las enfermedades y de la desnutrición. Algunos indígenas evitaron la esclavitud adentrándose en las remotas cabeceras de los afluentes que irrigan el Amazonas, donde sus descendientes todavía siguen evitando cualquier tipo de contacto con la sociedad nacional.
A 100 kilómetros de Manaos está la tierra de los indígenas waimiri-atroaris. Desde el siglo XVIII esta tribu ha resistido con valentía a los cazadores invasores y a los trabajadores del caucho, y muchos perecieron en violentos conflictos. Pero el contacto se estableció en la década de 1970 cuando el Gobierno construyó una carretera a través de su territorio. Centenares murieron por enfermedades contraídas y en violentos enfrentamientos con unidades del ejército enviadas a la zona para sofocar cualquier tipo de resistencia a la carretera. El General Gentil Noguera Paes dijo: “La carretera debe finalizarse, incluso si para ello tenemos que abrir fuego sobre esos indígenas asesinos. Ya nos han desafiado en gran medida y se están interponiendo en la construcción”. La Comisión Nacional de la Verdad de Brasil investigó las atrocidades contra los waimiri-atroaris durante este periodo y averiguó que 2.650 fueron asesinados entre 1960 y 1980, durante el régimen dictatorial militar.
Tribu amenazada: para 1988 la población waimiri-atroari había caído en picado de 6.000 integrantes a solo 374. En la actualidad son más de 1.500. Se piensa que al menos un grupo de indígenas no contactados habita en su territorio.
Tribu amenazada: a solo 370 km de Manaos hay dos pueblos indígenas aislados. En Brasil viven más tribus no contactadas que en ningún otro país: FUNAI estima que hay más de un centenar de grupos en aislamiento voluntario. Muchos, como loskawahivas y los awás, están huyendo a medida que madereros y ganaderos armados destruyen su selva.
La historia ignorada de los indígenas de Brasil
La página web de los Juegos Olímpicos ni siquiera menciona a los indígenas.
La línea del tiempo con que relatan la historia de Río de Janeiro comienza en el año 1500, cuando los europeos invadieron la tierra que ahora se conoce como “Brasil”. Ignoran de este modo los miles de años que los indígenas habitaron esta vasta región, y también la esclavitud, la violencia, la enfermedad y el genocidio a los que fueron sometidos durante siglos tras la llegada de los europeos.
El Papa crea una comisión sobre el diaconado de la mujer, presidida por monseñor Ladaria
La comision de estudio está integrada por seis mujeres y seis hombres
Redacción periodista digital
El Papa ha creado la comisión de estudio que tendrá como finalidad analizar la posibilidad de reinstaurar en la Iglesia católica la figura de la mujer diaconisa, tal y como sucedía en el pasado. "Tras una intensa oración y una madura reflexión, el Papa ha decidido instituir la Comisión de Estudio sobre el diaconado de las mujeres", según ha señalado la Oficina de prensa del Vaticano.
La comisión estará presidida por un jesuita español, el secretario de la Congregación de la Doctrina de la Fe, monseñor Luis Francisco Ladaria Ferrer, pero la mitad de sus miembros serán mujeres.
Así, en la comisión habrá seis mujeres: la rectora de la Pontificia Universidad 'Antonianum', la hermana Mary Melone, S.F.A.; la profesora de Teología Espiritual en la Universidad de Viena y miembro de la Comisión Teológica Internacional, Marianne Schlosser; la profesora de Teología Fundamental en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, Michelina Tenace; la profesora en la 'Hofstra University' Hempstead (Nueva York), Phyllis Zagano; Nuria Calduch-Benages, miembro de la Pontificia Comisión Bíblica; la profesora en la Univesidad de 'La Sapienza' y en el Instituto Patrístico 'Augustinianum' de Roma,Francesca Cocchini.
Los otros seis miembros serán hombres, entre ellos, otro español, el profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, Santiago Madrigal Terrazas. Asimismo, formarán parte de este órgano el presidente del Instituto Universitario Sophia, monseñor Piero Coda; el presidente del Instituto Patristico Augustinianum, Robert Dodaro; el profesor emérito de Teología de la Universidad de Bonn, Karl-Heinz Menke; el profesor de Eclesiología de la Universidad Pontificia Salesiana de Roma, Aimable Musoni; el profesor del Instituto de Estudios Teológicos de Bruselas Bernard Pottier.
El pasado 12 de mayo, en un encuentro en el Vaticano con 900 religiosas de la Unión Internacional de las Superioras Generales que le interpelaron sobre este tema, Francisco señaló su intención de "constituir una comisión oficial que pueda estudiar la cuestión" del diaconado de las mujeres, sobre todo en relación con los "primeros tiempos de la Iglesia".
Un diácono es una figura eclesiástica a la que se le confiere el sacerdocio de tercer grado, que es el que ordinariamente se otorga de forma provisional a los seminaristas que van camino del presbiterado (sacerdocio de segundo orden).
También se confiere actualmente a varones -solteros y casados- que ejercerán este ministerio durante toda su vida: los diáconos permanentes.
Entre sus tareas, se encuentran la de impartir los sacramentos del Bautismo y el Matrimonio. La eucaristía, la confesión y del resto de sacramentos son de exclusiva competencia de los sacerdotes.
Los nombres de los integrantes de la Comisión de Estudios sobre el Diaconado de las Mujeres:
Presidente:
Mons. Luis Francisco Ladaria Ferrer, S.I., Arzobispo tit. de Tibica, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Miembros:
Sor Nuria Calduch‑Benages, M.H.S.F.N., Miembro de la Pontificia Comisión Bíblica;
Francesca Cocchini, Docente en la Universidad «La Sapienza» y el Instituto Patrístico «Augustinianum», Roma;
Mons. Piero Coda, Presidente del Instituto Universitario «Sophia», Loppiano, y Membro de la Comisión Teológica Internacional;
P. Robert Dodaro, O.S.A., Presidente del Instituto Patrístico «Augustinianum», Roma, y Docente de patrología;
P. Santiago Madrigal Terrazas, S.I., Docente de Eclesiología en la Universidad Pontificia «Comillas», Madrid;
Sor Mary Melone, S.F.A., Rectore Magnífico de la Pontificia Universidad «Antonianum», Roma;
Rev.do Karl‑Heinz Menke, Docente emérito de Teología dogmática en la Universidad de Bonn y Miembro de la Comisión Teológica Internacional;
Rev.do Aimable Musoni, S.D.B., Docente de Eclesiología en la Pontificia Universidad Salesiana, Roma;
Rev.do P. Bernard Pottier, S.I., Docente en el «Institut d'Etudes Théologiques», Bruselas, y Miembro de la Comisión Teológica Internacional;
Marianne Schlosser, Docente de Teología espiritual en la Universidad de Viena y Miembro de la Comisión Teológica Internacional;
Michelina Tenace, Docente de Teología fundamental en la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma;
Phyllis Zagano, Docente en la «Hofstra University», Hempstead, Nueva York
Todos los 1° de agosto se le agradece a la Tierra por todo aquello que le provee al hombre
Los pueblos originarios de América Latina celebrarán durante todo el día una de las fechas más significativas para los seres humanos: el Día de la Pachamama, la Tierra Madre. Como todos los 1° de agosto, habrá festivales con música, bailes tradicionales y el ritual ancestral que consiste en encender caña y ruda y enterrar comida como agradecimiento por el alimento que la tierra provee.
Jujuy, Salta, Formosa, Catamarca y Tucumán son algunas de las provincias que ya están preparadas para recibir y celebrar esta creencia que se ha extendido en el tiempo pese a la colonización española. Los indígenas agradecen al universo ("Pacha") toda la cosecha que la tierra les ofrece para vivir enterrando comida a modo de ofrenda y gratitud.
"Seguimos haciendo este ritual porque consideramos que la Pachamama nos ha parido, nos alimenta y es ella quien nos va a recoger en su seno cuando muramos. Hay que andar bien con la madre tierra", explicó a La Nación Toqo, director del Museo Indígena de Salta.
Se cavan pozos en la tierra donde se dejan las ofrendas a modo de agradecimiento./ Foto: Infobae.
En la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy, estarán los festejos más destacados con música, platos tradicionales, bailes, alcohol y otras actividades. En San Antonio de los Cobres, en Salta, también se espera un gran despliegue regional con coplas para consolidar la relación del humano con la Tierra.
Para los pueblos originarios, todo lo esencial viene de la tierra. Sin ella, los seres humanos serían incapaces de producir absolutamente nada para su supervivencia. La materia prima, la vida misma, tiene su origen en la "Pacha", a la cual "el hombre le pertenece porque es ella la fuerza germinadora de la naturaleza".
Además, la creencia sostiene que como la Tierra cobija al hombre, también siente hambre y sed, por eso la ceremonia consiste en darle de comer. Para eso, se cavan profundos pozos en los que se dejan alimentos y bebidas, mientras que se invocan a los dioses. De acuerdo con los creyentes, la Pachamama es generosa con la gente buena, pero "no tolera a los ingratos".
Entre las ofrendas que se le hacen a la Tierra en su día hay hojas de coca, alcohol, cigarrillos, comida, chicha y hasta se prenden sahumerios para ahuyentar los males que quieran atentarla. En el mientras tanto, se arma un círculo en el que los creyentes se toman de la mano y rezan oraciones.
Mientras ya está en Río de Janeiro el diezmado equipo olímpico ruso, sometido al juicio de lo que se ha dado en llamar “doping de Estado”, el deporte de alto rendimiento enfrenta en Brasil una débil contienda con la ausencia de atletas de primer nivel como la saltadora de garrocha Yelena Isinbayeva.
Ciudad de México, 31 de julio (SinEmbargo).- El jueves pasado partió el diezmado equipo olímpico ruso, rumbo a Río de Janeiro, donde tendrá lugar la II edición de los Juegos Olímpicos, entre el 5 y el 21 de agosto próximos.
Sometidos al escrutinio internacional de lo que se ha dado en llamar “doping de Estado”, los 270 atletas volaron junto a sus técnicos y asistentes a Brasil para participar en la cita olímpica, rodeados por la sombra del dopaje que ha puesto en jaque no sólo la competencia, sino también de los criterios con el Comité Olímpico Internacional analiza y combate este flagelo que no es patrimonio exclusivo de Rusia.
Precisamente, “la doble campana” de las “seudo-medallas” que serán otorgadas a los “seudo-atletas”, ha denunciado la saltadora de garrocha Yelena Isinbayeva, la gran ausente junto con el tenista Roger Federer (por lesión) y el futbolista Lionel Messi, de esta importante contienda deportiva.
Isinbayeva, una de las mejores atletas rusas de los últimos tiempos, perdió el recurso que presentó ante la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) y definitivamente no podrá competir en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
La doble campeona olímpica y triple oro mundial de salto con garrocha había pedido a la IAAF un permiso especial para competir como atleta neutral en Río, después de que el ente rector del olimpismo hubiera excluido de los Juegos a todo el equipo ruso por los continuos escándalos de doping.
Isinbayeva, de 34 años, nunca dio positivo por doping.
En los Juegos de Río sólo podrá competir una atleta rusa, Daria Klishina, saltadora de longitud, quien consiguió la autorización de la IAAF, debido a que entrena desde hace años en Estados Unidos.
Yelena Isinbayeva, una de las grandes ausencias en los Juegos Olímpicos de Río. Foto: Facebook
UNA CURIOSA POLÍTICA DE EXCLUSIÓN
A último momento, el Comité Olímpico Internacional (COI) resolvió no excluir totalmente a Rusia de los Juegos Olímpicos y dejó en manos de las federaciones internacionales de cada deporte la decisión.
Así, la Unión Ciclista internacional (UCI) autorizó aa once ciclistas rusos a participar en los Juegos Olímpicos, mientras que otros tres integrantes del equipo no podrán tomar parte de las competencias de Río de Janeiro por tener antecedentes de doping.
Esta medida de la UCI, aplicada a un deporte cuya sospecha de dopaje trasciende las fronteras nacionales (baste ver el caso del estadounidense Lance Armstrong, sólo la punta de un oscuro iceberg, como sabemos), resulta más política que ejemplificadora. Toma a Rusia como chivo expiatorio de un problema –el del doping- que mancha la trayectoria de casi todos los ciclistas de alto rendimiento contemporáneos.
En una medida similar, la Federación Internacional de lucha libre (UWW) hoy a 16 de los 17 integrantes del equipo ruso a participar de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y sólo el luchador Viktor Lebedev no podrá tomar parte del certamen, por haber dado positivo en un control durante el campeonato mundial juvenil de 2006.
El lugar de Lebedev, en la categoría hasta 57 kilogramos, será ocupado por un luchador bielorruso, de acuerdo a lo que informó la UWW.
EL DOPAJE DE ESTADO
Mientras las autoridades deportivas de Rusia niegan que en ese país haya tenido lugar un dopaje de Estado, el universo olímpico recuerdas siniestros casos en la historia, como los ya conocidos de la Alemania Oriental y Bulgaria, sin que podamos realmente asegurar que las trampas de la química fueron usadas durante la Guerra Fría sólo por los países ubicados detrás de la Cortina de Hierro.
Es decir, no hay por un lado un deporte impoluto, libre del dopaje y por el otro una actividad deportiva sostenida sólo por el uso de sustancias ilegales. El asunto es mucho más complejo que eso y los dirigentes internacionales, atados a compromisos políticos más que deportivos, no parecen ser los más adecuados para resolver el problema del doping en el alto rendimiento.
De unos 390 deportistas que deberían viajar a Río, el castigo afecta a 112. De los 68 atletas, sólo la saltadora de longitud Daria Klishina, que entrena en Estados Unidos, podrá competir, unas cifras que ponen en duda la verdadera legitimidad de los Juegos Olímpicos, en lo que el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha considerado “una campaña dirigida contra nuestros deportistas”.
“Nos han convertido en una Corea del Norte. Nos atacan de todas partes y no podemos hacer nada”, dijo el entrenador de la atleta Yelena Isinbayeva, Yevgeni Trofimov, mientras que el patinador sobre hielo Sergey Lisin apeló a los sentimientos de agravio para redoblar esfuerzos en los Juegos, donde pidió que cada medalla ganada venga acompañada del apéndice: “Ganó en Río pese a que era ruso”.
La jugadora de balonmano Anna Sen, en tanto, prometió “pelear por los deportistas que fueron excluidos”.
¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DOPING?
El doping en el siglo XXI no parece ser un flagelo de otros tiempos. Por el contrario, el dopaje genético, imposible de detectar por ahora, es la gran amenaza que se cierne en la mayoría de atletas de todo el mundo, como asegura en entrevista con SinEmbargo el experto Benjamín Ruiz Loyola, profesor titular de la carrera de Química Orgánica en la UNAM, químico de profesión y diplomado en la especialidad de periodismo científico.
–¿De qué drogas hablamos en el doping deportivo del siglo XXI?
–Hablamos de las de siempre más otras alternativas. Las de siempre tienen que ver con aumentar el rendimiento con las hormonas de crecimiento, los esteroides. Ya que se han conocido muchas de estas sustancias químicas, que se detectan y se castiga a quienes las utilizan, lo que hacen los laboratorios es reproducir nuevas hormonas hasta que éstas comienzan a ser detectadas y así… También hablamos de la posibilidad del dopaje genético y creo que eso es lo que va a ser más difícil de poder manejar.
–¿El doping siempre va delante de los controles oficiales?
–Sí, lamentablemente es una realidad a la que se ha llegado por el hecho de que los verdaderos deportistas compiten no sólo por una corona de laureles sino por miles millones de dólares. Ese es el mayor atractivo de la competencia de alto rendimiento hoy.
–Lo curioso es que países que no tienen posibilidades de ganar medallas, como muchos latinoamericanos, también recurren al dopaje…
–Porque aunque no sea una situación de carácter mundial, el tener los primeros lugares en su propio país, les da por lo menos prestigio.
–¿El problema del dopaje pone en duda las marcas quebradas en las últimas décadas?
–No, no diría eso, porque cuando se ha demostrado que los competidores habían recurrido a sustancias prohibidas, se los ha despojado de las marcas y de las medallas. Como ha pasado con el campeón de ciclismo Lance Armstrong, que tuvo que admitir que había recurrido al dopaje.
–Aunque no fue ni será el único en el ciclismo
–Lo que pasa que ese fue un caso que él negó durante mucho tiempo y por eso se volvió paradigmático. Al final tuvo que admitir el doping.
–¿Diría usted que el doping es la gran sombra del deporte moderno?
–No, creo que la gran sombra del deporte es el dólar. El dopaje es un reto para los propios atletas, pues debe haber ética para no consumir sustancias no autorizadas. Lo que ocurre en realidad es que el deporte se ha comercializado mucho y la figura de los deportistas destacados se ha vuelto verde no de laureles sino de billetes. El dinero condiciona no sólo el deporte olímpico, como vimos al destaparse la cloaca de la FIFA. Todo se reduce a la falta de ética profesional. El dopaje es un elemento más de esa carencia de moral. En la marcha, por ejemplo, los jueces suelen sancionar cosas que sólo ellos vieron y eso también es un grave problema para el deporte de alto rendimiento.
–Unos Juegos Olímpicos sin la presencia de los atletas rusos parecen unos Juegos disminuidos, ¿verdad?
–Bueno, yo esperaría que se revisara la sanción a algunos atletas como la pertiguista Yelena Isinbayeva (no ocurrió, como sabemos), porque efectivamente su ausencia restará de una primera figura a la competencia de salto con garrocha. No quiero decir que ella es la que iba a ganar el oro sí o sí, pero sin duda hablamos de una atleta estelar que al no participar dejará incompleta la prueba de su especialidad. Lo mismo podemos decir con otros atletas rusos, quienes tienen razón en decir que no se han drogado, pero es muy difícil creer que no sabían que había en Rusia un dopaje de Estado. Al no haberlo denunciado, se convierten en cómplices aunque sea por omisión.
–Es dudoso ese concepto de “doping de Estado”, porque convierte a Rusia en el único país que ejerce presión estatal sobre sus deportistas, cuando sabemos que no es así
–Nuevamente tenemos que hablar de la falta de ética. El deporte debería estar fuera de la política y con estas sanciones a Rusia vemos que no es así. Recordemos de todos modos que Bulgaria fue durante mucho tiempo la reina en el levantamiento de pesas y muchos de sus competidores habían consumido esteroides. Luego está todo lo que se supo de Alemania Oriental, lo que quiero decir es que este concepto de “doping de Estado” no es nuevo en el deporte olímpico. Lo que es nuevo es castigar el dopaje de Estado. Me parece que lo que habría que hacer es una investigación mucho más amplia y castigar no solamente a un país a unos meses antes de los Juegos Olímpicos. Es absurdo que ahora se estén cuestionando resultados de China 2008 y Londres 2012. ¿Por qué recién ahora, a poco tiempo de Río 2016?
–¿Cómo cree que será la participación mexicana en Río?
–Lamentablemente el deporte en México no ha sido debidamente impulsado y lo que hay son grandes fallas. Las federaciones no actúan con la debida ética profesional. Una cuestión de carácter político muestra a los dirigentes hacer como que apoyan a nuestros deportistas, pero la realidad es que eso no sucede. Si nos fijamos, la mayoría de las medallas que ha ganado México ha sido ganada por deportistas individuales, como en la marcha, el taekwondo, por ejemplo. Son casos individuales, con la excepción del equipo de futbol, un garbanzo de a libra. El deporte en México es fruto de un esfuerzo individual y no de un trabajo organizado que colabore con un proyecto colectivo. Mientras el deporte sea un factor político, no vamos a avanzar. Los políticos aparecen para colgarse las medallas, diciendo que ellos impulsaron esos logros, pero sólo son palabras al viento.