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lunes, 1 de agosto de 2016

La verdadera sombra del olimpismo es el dólar, no el doping.


dice el experto Benjamín Ruiz Loyola


Por Mónica Maristain julio 31, 2016 - 12:04 am • 0 Comentarios


Mientras ya está en Río de Janeiro el diezmado equipo olímpico ruso, sometido al juicio de lo que se ha dado en llamar “doping de Estado”, el deporte de alto rendimiento enfrenta en Brasil una débil contienda con la ausencia de atletas de primer nivel como la saltadora de garrocha Yelena Isinbayeva.

Ciudad de México, 31 de julio (SinEmbargo).- El jueves pasado partió el diezmado equipo olímpico ruso, rumbo a Río de Janeiro, donde tendrá lugar la II edición de los Juegos Olímpicos, entre el 5 y el 21 de agosto próximos.

Sometidos al escrutinio internacional de lo que se ha dado en llamar “doping de Estado”, los 270 atletas volaron junto a sus técnicos y asistentes a Brasil para participar en la cita olímpica, rodeados por la sombra del dopaje que ha puesto en jaque no sólo la competencia, sino también de los criterios con el Comité Olímpico Internacional analiza y combate este flagelo que no es patrimonio exclusivo de Rusia.


Precisamente, “la doble campana” de las “seudo-medallas” que serán otorgadas a los “seudo-atletas”, ha denunciado la saltadora de garrocha Yelena Isinbayeva, la gran ausente junto con el tenista Roger Federer (por lesión) y el futbolista Lionel Messi, de esta importante contienda deportiva.

Isinbayeva, una de las mejores atletas rusas de los últimos tiempos, perdió el recurso que presentó ante la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) y definitivamente no podrá competir en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.


La doble campeona olímpica y triple oro mundial de salto con garrocha había pedido a la IAAF un permiso especial para competir como atleta neutral en Río, después de que el ente rector del olimpismo hubiera excluido de los Juegos a todo el equipo ruso por los continuos escándalos de doping.


Isinbayeva, de 34 años, nunca dio positivo por doping.

En los Juegos de Río sólo podrá competir una atleta rusa, Daria Klishina, saltadora de longitud, quien consiguió la autorización de la IAAF, debido a que entrena desde hace años en Estados Unidos.

Yelena Isinbayeva, una de las grandes ausencias en los Juegos Olímpicos de Río. Foto: Facebook


UNA CURIOSA POLÍTICA DE EXCLUSIÓN

A último momento, el Comité Olímpico Internacional (COI) resolvió no excluir totalmente a Rusia de los Juegos Olímpicos y dejó en manos de las federaciones internacionales de cada deporte la decisión.

Así, la Unión Ciclista internacional (UCI) autorizó aa once ciclistas rusos a participar en los Juegos Olímpicos, mientras que otros tres integrantes del equipo no podrán tomar parte de las competencias de Río de Janeiro por tener antecedentes de doping.

Esta medida de la UCI, aplicada a un deporte cuya sospecha de dopaje trasciende las fronteras nacionales (baste ver el caso del estadounidense Lance Armstrong, sólo la punta de un oscuro iceberg, como sabemos), resulta más política que ejemplificadora. Toma a Rusia como chivo expiatorio de un problema –el del doping- que mancha la trayectoria de casi todos los ciclistas de alto rendimiento contemporáneos.

En una medida similar, la Federación Internacional de lucha libre (UWW) hoy a 16 de los 17 integrantes del equipo ruso a participar de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y sólo el luchador Viktor Lebedev no podrá tomar parte del certamen, por haber dado positivo en un control durante el campeonato mundial juvenil de 2006.

El lugar de Lebedev, en la categoría hasta 57 kilogramos, será ocupado por un luchador bielorruso, de acuerdo a lo que informó la UWW.



EL DOPAJE DE ESTADO


Mientras las autoridades deportivas de Rusia niegan que en ese país haya tenido lugar un dopaje de Estado, el universo olímpico recuerdas siniestros casos en la historia, como los ya conocidos de la Alemania Oriental y Bulgaria, sin que podamos realmente asegurar que las trampas de la química fueron usadas durante la Guerra Fría sólo por los países ubicados detrás de la Cortina de Hierro.

Es decir, no hay por un lado un deporte impoluto, libre del dopaje y por el otro una actividad deportiva sostenida sólo por el uso de sustancias ilegales. El asunto es mucho más complejo que eso y los dirigentes internacionales, atados a compromisos políticos más que deportivos, no parecen ser los más adecuados para resolver el problema del doping en el alto rendimiento.

De unos 390 deportistas que deberían viajar a Río, el castigo afecta a 112. De los 68 atletas, sólo la saltadora de longitud Daria Klishina, que entrena en Estados Unidos, podrá competir, unas cifras que ponen en duda la verdadera legitimidad de los Juegos Olímpicos, en lo que el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha considerado “una campaña dirigida contra nuestros deportistas”.

“Nos han convertido en una Corea del Norte. Nos atacan de todas partes y no podemos hacer nada”, dijo el entrenador de la atleta Yelena Isinbayeva, Yevgeni Trofimov, mientras que el patinador sobre hielo Sergey Lisin apeló a los sentimientos de agravio para redoblar esfuerzos en los Juegos, donde pidió que cada medalla ganada venga acompañada del apéndice: “Ganó en Río pese a que era ruso”.

La jugadora de balonmano Anna Sen, en tanto, prometió “pelear por los deportistas que fueron excluidos”.


¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DOPING?


El doping en el siglo XXI no parece ser un flagelo de otros tiempos. Por el contrario, el dopaje genético, imposible de detectar por ahora, es la gran amenaza que se cierne en la mayoría de atletas de todo el mundo, como asegura en entrevista con SinEmbargo el experto Benjamín Ruiz Loyola, profesor titular de la carrera de Química Orgánica en la UNAM, químico de profesión y diplomado en la especialidad de periodismo científico.


¿De qué drogas hablamos en el doping deportivo del siglo XXI?


–Hablamos de las de siempre más otras alternativas. Las de siempre tienen que ver con aumentar el rendimiento con las hormonas de crecimiento, los esteroides. Ya que se han conocido muchas de estas sustancias químicas, que se detectan y se castiga a quienes las utilizan, lo que hacen los laboratorios es reproducir nuevas hormonas hasta que éstas comienzan a ser detectadas y así… También hablamos de la posibilidad del dopaje genético y creo que eso es lo que va a ser más difícil de poder manejar.



¿El doping siempre va delante de los controles oficiales?


–Sí, lamentablemente es una realidad a la que se ha llegado por el hecho de que los verdaderos deportistas compiten no sólo por una corona de laureles sino por miles millones de dólares. Ese es el mayor atractivo de la competencia de alto rendimiento hoy.


–Lo curioso es que países que no tienen posibilidades de ganar medallas, como muchos latinoamericanos, también recurren al dopaje…


–Porque aunque no sea una situación de carácter mundial, el tener los primeros lugares en su propio país, les da por lo menos prestigio.


¿El problema del dopaje pone en duda las marcas quebradas en las últimas décadas?


–No, no diría eso, porque cuando se ha demostrado que los competidores habían recurrido a sustancias prohibidas, se los ha despojado de las marcas y de las medallas. Como ha pasado con el campeón de ciclismo Lance Armstrong, que tuvo que admitir que había recurrido al dopaje.


–Aunque no fue ni será el único en el ciclismo


–Lo que pasa que ese fue un caso que él negó durante mucho tiempo y por eso se volvió paradigmático. Al final tuvo que admitir el doping.


¿Diría usted que el doping es la gran sombra del deporte moderno?


–No, creo que la gran sombra del deporte es el dólar. El dopaje es un reto para los propios atletas, pues debe haber ética para no consumir sustancias no autorizadas. Lo que ocurre en realidad es que el deporte se ha comercializado mucho y la figura de los deportistas destacados se ha vuelto verde no de laureles sino de billetes. El dinero condiciona no sólo el deporte olímpico, como vimos al destaparse la cloaca de la FIFA. Todo se reduce a la falta de ética profesional. El dopaje es un elemento más de esa carencia de moral. En la marcha, por ejemplo, los jueces suelen sancionar cosas que sólo ellos vieron y eso también es un grave problema para el deporte de alto rendimiento.


Unos Juegos Olímpicos sin la presencia de los atletas rusos parecen unos Juegos disminuidos, ¿verdad?


–Bueno, yo esperaría que se revisara la sanción a algunos atletas como la pertiguista Yelena Isinbayeva (no ocurrió, como sabemos), porque efectivamente su ausencia restará de una primera figura a la competencia de salto con garrocha. No quiero decir que ella es la que iba a ganar el oro sí o sí, pero sin duda hablamos de una atleta estelar que al no participar dejará incompleta la prueba de su especialidad. Lo mismo podemos decir con otros atletas rusos, quienes tienen razón en decir que no se han drogado, pero es muy difícil creer que no sabían que había en Rusia un dopaje de Estado. Al no haberlo denunciado, se convierten en cómplices aunque sea por omisión.


Es dudoso ese concepto de “doping de Estado”, porque convierte a Rusia en el único país que ejerce presión estatal sobre sus deportistas, cuando sabemos que no es así


–Nuevamente tenemos que hablar de la falta de ética. El deporte debería estar fuera de la política y con estas sanciones a Rusia vemos que no es así. Recordemos de todos modos que Bulgaria fue durante mucho tiempo la reina en el levantamiento de pesas y muchos de sus competidores habían consumido esteroides. Luego está todo lo que se supo de Alemania Oriental, lo que quiero decir es que este concepto de “doping de Estado” no es nuevo en el deporte olímpico. Lo que es nuevo es castigar el dopaje de Estado. Me parece que lo que habría que hacer es una investigación mucho más amplia y castigar no solamente a un país a unos meses antes de los Juegos Olímpicos. Es absurdo que ahora se estén cuestionando resultados de China 2008 y Londres 2012. ¿Por qué recién ahora, a poco tiempo de Río 2016?


¿Cómo cree que será la participación mexicana en Río?


–Lamentablemente el deporte en México no ha sido debidamente impulsado y lo que hay son grandes fallas. Las federaciones no actúan con la debida ética profesional. Una cuestión de carácter político muestra a los dirigentes hacer como que apoyan a nuestros deportistas, pero la realidad es que eso no sucede. Si nos fijamos, la mayoría de las medallas que ha ganado México ha sido ganada por deportistas individuales, como en la marcha, el taekwondo, por ejemplo. Son casos individuales, con la excepción del equipo de futbol, un garbanzo de a libra. El deporte en México es fruto de un esfuerzo individual y no de un trabajo organizado que colabore con un proyecto colectivo. Mientras el deporte sea un factor político, no vamos a avanzar. Los políticos aparecen para colgarse las medallas, diciendo que ellos impulsaron esos logros, pero sólo son palabras al viento.

Fuente: sinembargo


miércoles, 30 de julio de 2014

Pasó el Mundial, quedó el Ejército.


El Gobierno de Brasil confirmó este martes la autorización al Ejército para su permanencia indefinida en las favelas del Complexo da Maré, que fue ocupado por los militares poco antes del Mundial 2014.

Río de Janeiro (Brasil)EFEmar jul 29 2014 18:40


El Gobierno brasileño autorizó hoy la permanencia del Ejército por tiempo indefinido en el Complexo da Maré, un conjunto de favelas en la ciudad de Río de Janeiro en el que viven 130.000 personas y cuyo control fue arrebatado a bandas de narcotraficantes en una operación de ocupación en abril pasado.La decisión para que 2.400 militares permanezcan en las barriadas pobres para ayudar a garantizar su seguridad fue anunciada este martes tras una reunión entre los ministros de Defensa, Celso Amorim, y de Justicia, José Eduardo Cardozo, y el gobernador del estado de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao.

Inicialmente, los miembros de las Fuerzas Armadas, que ayudaron a ocupar las barriadas y a expulsar a los narcotraficantes, iban a permanecer en las favelas hasta el 31 de agosto, cuando serían sustituidos por agentes de policía. Pero como los uniformados que los sustituirán aún no han terminado su formación, el Gobierno optó por autorizar la permanencia de los soldados en un número aún no definido y por el tiempo que sea necesario. "La operación (de expulsión de narcotraficantes) fue un éxito y por eso decidimos prorrogar la permanencia del Ejército", explicó el ministro de Justicia, quien adelantó que en una nueva reunión fijada para el 11 de agosto será discutido el cronograma de transición de las responsabilidades de seguridad en el Complexo da Maré del Ejército a la Policía.

El Complexo da Maré, localizado en un lugar estratégico de Río de Janeiro, atravesado por tres importantes avenidas y a pocos kilómetros del aeropuerto internacional, fue ocupado por las autoridades dos meses antes del inicio del Mundial de Fútbol Brasil 2014. Los militares tan sólo saldrán de las barriadas cuando el Gobierno regional de Río de Janeiro instale en el conjunto de barriadas una Unidad de Policía Pacificadora (UPP), como son conocidos los cuarteles policiales permanentes que la gobernación ha abierto en favelas antes dominadas por bandas de narcotraficantes.

La instalación de las UPP, reforzada con inversiones en infraestructura, educación y salud, forma parte de una política de seguridad pública iniciada por el Gobierno de Río de Janeiro en 2008 para expulsar a los narcotraficantes de las favelas de la ciudad antes de los Juegos Olímpicos que la ciudad organizará en 2016. Esta política, que ha reducido significativamente los índices de violencia y criminalidad en los barrios beneficiados, ha sido considerada como modelo para otros países de la región por organizaciones multilaterales.

Hasta el momento, la Policía ha instalado sus cuartelillos en una treintena de favelas o conjuntos de barriadas pobres, incluyendo el Complexo do Alemao, otrora principal fortín del grupo criminal Comando Vermelho, y la Rocinha, la mayor favela de Brasil. El complejo de Maré, compuesto por 15 favelas, era considerado como el último gran bastión del narcotráfico en Río de Janeiro hasta abril pasado, cuando 1.200 policías liderados por el Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) y apoyados por 21 blindados militares ocuparán las barriadas. Una semana después los militares sustituyeron a los policías en las tareas de patrullar las calles de estas favelas.

martes, 23 de julio de 2013

Brasil: El papa Francisco arremete contra la cultura de la exclusión.



Francisco: “Un pueblo tiene futuro si cuenta con los jóvenes y los ancianos”

El Pontífice expresa un fuerte mensaje contra “la cultura de la exclusión”

Brasil vive la llegada del Papa Francisco como una visita histórica.
A las 10.30 de la mañana, de camino a Río de Janeiro, el papa Francisco aparece en la zona del avión dedicada a los periodistas. A diferencia de sus predecesores, que contestaban unas cuantas preguntas pactadas, Jorge Mario Bergoglio decide explicar en unos minutos el sentido de su viaje a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y luego saludar uno a uno, durante una hora, a los 70 enviados especiales.

De pie, sin papeles delante y ni una cita a Dios o la Iglesia, el papa Francisco lanza un fuerte mensaje contra “la cultura del descarte”, que no solo amenaza a los jóvenes —”una generación sin trabajo por la crisis mundial”— sino también a los ancianos. “Los dejamos de lado”, explica el Papa, “como si no tuvieran nada que ofrecernos, pero tienen la sabiduría de la vida, de la historia, de la patria, de la familia. Un pueblo no tiene futuro si no va adelante con los dos extremos: con los jóvenes porque tienen la fuerza y con los ancianos porque tienen la sabiduría de la vida”.

Cuando aislamos a los jóvenes hacemos una injusticia. Les quitamos la pertenencia: a una familia, a una patria, a una cultura, a una fe… No debemos aislarlos de la sociedad

El Airbus 330 de Alitalia, con el código AZ4000, que se destina a los vuelos papales, despega de Roma, cruza el Mediterráneo para sobrevolar Argelia, Mauritania y Senegal antes de alcanzar el Atlántico con destino a Brasil. Francisco, que ha cursado telegramas de saludo a los presidentes de los distintos países que atraviesa, aparece en la cola del avión apenas una hora después del despegue. Es su primer viaje internacional. Antes, solo salió de Roma para encontrarse en la isla italiana de Lampedusa con los inmigrantes que cruzan el Mediterráneo entre África y Europa a bordo de barcazas destartaladas. Miles de ellos no lo consiguen. Por eso, el primer gesto de Francisco al llegar a la isla fue lanzar una corona al mar en recuerdo de la muerte invisible de quienes quisieron dejar de serlo jugándose la vida.

También ahora, de camino a Brasil, el Papa quiere atraer la atención de los focos hacia quienes, por jóvenes o por viejos, por culpa de la crisis internacional o por egoísmo de un presente que no mira al futuro ni se acuerda del pasado, se están quedando en la cuneta. “Este primer viaje”, advierte Francisco, “es para encontrar a los jóvenes, pero en el tejido social, no aislados de la vida”. “Cuando aislamos a los jóvenes”, explica el Papa, “cometemos una injusticia. Les quitamos la pertenencia: a una familia, a una patria, a una cultura, a una fe… No debemos aislarlos de la sociedad. Ellos son el futuro de un pueblo pero no solo ellos. Ellos son el futuro porque tienen la fuerza, son jóvenes, van hacia adelante. Pero en el otro extremo de la vida, los ancianos son también el futuro de un pueblo. Pienso muchas veces que estamos cometiendo una injusticia con los ancianos. Y por eso os digo que voy a Río a encontrar a los jóvenes, pero en su tejido social, principalmente al lado de los ancianos”.

En este vuelo hacia la periferia, que es el destino preferente de su papado, Bergoglio no habla de Dios ni de la Iglesia, sino de quienes “creyentes o no” sufren en carne propia a gran injusticia de la desigualdad.

Antes de empezar a hablar del sentido de su viaje, el Papa ha bromeado sobre su conocida aversión a las entrevistas y luego dará aún más en el encuentro cercano, atento, con cada uno de los corresponsales. Pero ahora habla poniendo esfuerzo y gravedad en sus palabras, intensidad en una mirada que sale a buscar la complicidad de los demás y, casi siempre regresa con ella. Una buena parte de los que se arremolinan a su alrededor son los llamados vaticanistas, periodistas especializados en la información de la Santa Sede, expertos algunos en desentrañar los discursos del teólogo Joseph Ratzinger. Francisco tiene un estilo distinto. Tan distinto que en este vuelo hacia la periferia, que es el destino preferente de su papado, no habla de Dios ni de la Iglesia, sino de quienes “creyentes o no” sufren en carne propia la gran injusticia de la desigualdad.

“Leí la pasada semana” dice Jorge Mario Bergoglio, “el porcentaje de jóvenes sin trabajo. Pensad que existe el riesgo de tener una generación sin trabajo. Y del trabajo viene la dignidad de la persona. La dignidad es ganarse el pan. En este momento, los jóvenes sufren especialmente la crisis. Y nos estamos acostumbrando a la cultura del descarte. Con los ancianos se hace demasiado a menudo. Pero también ahora con tantos jóvenes sin trabajo. Debemos eliminar esta costumbre de descartar. No. Debemos ir hacia la cultura de la inclusión, del encuentro. Tenemos que hacer un esfuerzo por llevar a todos a la sociedad. Este es el sentido que yo quiero dar a este encuentro con los jóvenes”.

miércoles, 20 de junio de 2012

Boff dinamitó los fundamentos de la “economía verde” de Rio+20



“Obama es un emperador negro” 

“Con pintura verde se maquilla a un
sistema productivo”, dice Boff.


Según Boff, el Hemisferio Sur demanda a los países centrales financiar la devastación causada por siglos de saqueo y advierte que el desarrollo sostenible del medio ambiente empieza por el combate a la pobreza y la desigualdad.



Por Darío Pignotti
Desde Río de Janeiro

El Norte y el Sur vuelven a chocar en Río. Ese es el saldo de los primeros días de negociaciones infructuosas entre los diplomáticos de más de 100 países que participan en la cumbre Río+20 e intentan elaborar un documento único sobre qué hacer con el planeta a la deriva. Hay dos tesis en pugna. La de implantar una “economía verde” al gusto de Estados Unidos y Europa, que se desentienden del costo ambiental causado durante más de un siglo de saquear florestas y mares, una formulación rechazada por el Sur, que demanda a los países centrales financiar la devastación causada y advierte que el desarrollo sostenible del medio ambiente empieza por el combate a la pobreza y la desigualdad.

El religioso brasileño Leonardo Boff lleva años reflexionando y elaborando ensayos sobre ecología desde una perspectiva en la que retoma los fundamentos de la Teología de la Liberación. Boff, uno de los intelectuales de referencia de parte de los miles de militantes que ayer debatían bajo el sol primoroso de Río sobre cómo salvar el planeta, dinamitó los fundamentos de la “economía verde” durante una entrevista con Página/12. Para Boff es “frustrante” que la ONU convoque a la Conferencia Río+20 para abordar a nivel mundial la idea de la economía verde. “Cuando hablamos de economía verde estamos hablando del último asalto del capitalismo a la naturaleza, al patrimonio de la humanidad”, señaló.

“Digo el último asalto porque el primero fue la explotación convencional de los recursos naturales, deforestando la Amazonia para que el agronegocio plante sus millones de hectáreas de soja o para que se derriben los árboles impunemente, ahora entramos en una fase peor que es convertir a la naturaleza en mercadería, se venden créditos de carbono, se convierte a la vida en commodities, la vida no puede ir al mercado.”

El debate sobre la “economía verde” es uno de los tres ejes escogidos por la ONU para la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible Río+20, como parte de su propuesta de reconfigurar el aparato productivo mundial, apuntando hacia la reducción de combustibles fósiles y las prácticas ecológicamente sustentables de las multinacionales.

El economista indio Pavan Sukhdev, del Deutsche Bank, se encuentra en Río, donde ha reivindicado que la “economía verde engloba cuatro temas: bienestar, equidad social, riesgos ambientales y escasez ecológica”.

Para Boff ese tipo de argumentos está cargado de una retórica que “en el fondo solo buscan maximizar el lucro de las empresas...no es más que pintura verde, se quiere maquillar a un sistema productivo que desde la Eco ’92, hace 20 años, ha causado más degradación de la tierra y profundizado la brecha entre ricos y pobres”.

La suerte de la reunión ambientalista más importante del año se resolverá entre el jueves y viernes próximos cuando la presidenta Dilma Rousseff será la anfitriona de los mandatarios que desembarcarán en el predio ferial Riocentro, situado en Barra da Tijuca, uno de los barrios más caros de esta ciudad que se prepara para recibir el Mundial de Fútbol y las Olimpíadas.

En los primeros días de cabildeos en Riocentro uno de los temas dominantes fue la presencia de Barack Obama en la cumbre, dado que la Casa Blanca insinuó durante dos meses que no vendrá pero aún falta una confirmación oficial. “Obama dice que no viene por asuntos internos, por las elecciones donde busca ser reelegido, pero él no vendría en realidad porque se comporta como un emperador, es una especie de emperador negro que sólo se interesa por lo que ocurre en su imperio”, embiste Leonardo Boff.

“Si él (Obama) percibiera que la degradación de la Amazonia afecta directamente el clima en California claro que vendría a Río+20, o le ordenaría a Brasil lo que debe hacer sin sutilezas, o en última instancia mandaría ocuparla, siguiendo la ideología estadounidense que les hace pensar que son los guías de la humanidad.”

Para Boff, los países desarrollados se comportan con “mezquindad” ante la “degradación” del medio ambiente y no advierten que la tierra “puede estar caminando hacia una catástrofe” ecológica en la que “nadie saldrá indemne”. Una de sus preocupaciones centrales es el destino de la Amazonia, la mayor floresta tropical del mundo, objeto de la devastación del agronegocio brasileño. “No creo que Brasil pueda sentirse muy orgulloso de la situación que sufre desde hace décadas y hasta la actualidad; la Amazonia, aquello es el Far West, el Estado no está para aplicar la ley contra los que la deforestan y para proteger a los que quieren cuidarla”, dice el teólogo ecologista.

“Amazonia es una tierra sin ley, donde los terratenientes mandan a matar a los peones y a los miembros de organizaciones campesinas que defienden la producción en armonía con el medio ambiente, desde que fue asesinada la hermana (estadounidense) Dorothy Stang en 2005, nada cambió, se sigue asesinando”, machaca el ex sacerdote.

Ayer Río se mostraba como una ciudad partida. En el oeste carioca continuaban las actividades oficiales y los encuentros discretos entre diplomáticos dentro de la cumbre oficial Río+20, mientras en el Aterro do Flamengo, en el sur de la ciudad, la Cumbre de los Pueblos, convocada por el Foro Social Mundial, debatía fórmulas para enfrentar el capitalismo y hacerlo sin dañar el medio ambiente. En esa Babel alterglobal se mezclaban universitarios de Argentina, Francia y España, comunidades afrodescendientes de Brasil, indígenas colombianos y peruanos, y grupos defensores de los derechos humanos que, en un acto con la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, prometieron realizar un escrache a un represor esta semana.

Boff ve sin interés lo que pueda ocurrir en la cumbre oficial y se esperanza con la Cumbre de los Pueblos. “No podemos esperar mucho de lo que surja en los debates de los líderes mundiales en Río+20, necesitamos un nuevo relato que en lugar de buscar optimizar el lucro de la economía verde parta de la vida y de la tierra, que venga de abajo, de la agricultura familiar, de las comunidades indígenas, de la discusión de la sociedad.”

domingo, 17 de junio de 2012

Países ALBA exigen el respeto por la Madre Tierra en la Cumbre Río+20.


Por AVN

El delegado nicaragüense de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) Paul Oquist Kelly, afirmó este sábado en Río Janeiro, que los países desarrollados deben cumplir con sus compromisos porque no hay nada en los tratados, convenciones, acuerdos internacionales o en la política económica que diga que se suspenden los compromisos en tiempos difíciles.

En una conferencia de prensa conjunta con los delegados de los países del Alba a la Cumbre, Oquist recordó que los países que se comprometieron destinar 0,7% de su producto interno bruto a cooperación externa deben cumplir con su obligación.

Los delegados de los países miembros de la Alianza para los Pueblos de Nuestra América (Alba), se pronunciaron este sábado a favor del respeto de los derechos de la Madre Tierra y en contra de la explotación del hombre, como parte de las discusiones previas a la Cumbre Río+20, que se realizará del 20 al 22 de junio.

Desde el bloque regional se alertó sobre la destrucción de la naturaleza debido a los actuales patrones de producción industrial y en la necesidad de definir políticas medioambientales con la participación activa de la sociedad.

El representante boliviano, René Orellana, advirtió que en la actualidad "tenemos un grave impacto en el medio ambiente y en la naturaleza, acrecentado día a día por unos patrones de producción que generan una devastación de la naturaleza más allá de sus límites de regeneración".

El delegado afirmó que de la Cumbre debe salir "una visión equilibrada" donde se impulse la conservación y respeto de la Madre Tierra, políticas de Estado para terminar con la pobreza y el compromiso para "crear las condiciones necesarias para vivir bien y en armonía con la naturaleza".

La delegada venezolana, Claudia Salerno, agregó que las decisiones de Río+20 tienen que trascender la coyuntura circunstancial que vive el mundo.

La representante además remarcó que las naciones del Alba"están luchando y trabajando" para construir un mundo nuevo que "no sucumba ante las presiones que están ejerciendo las circunstancias particulares".
En tanto, Tarsicio Granizio, delegado de Ecuador, llamó a la sociedad civil a participar de manera activa en las discusiones deRío+20 y saludó el comienzo ayer de la Cumbre de los Pueblos, que se lleva a cabo en Río de Janeiro.

El funcionario expresó que millones de personas esperan que los líderes mundiales "nos den camino para llegar a un verdadero desarrollo sostenible, entendiendo esto como la forma para que se erradique la pobreza, se defina el concepto del buen vivir y se reconozcan los derechos de la naturaleza".
Nicaragua forma parte de los países del Alba que defienden el desarrollo de una economía sostenible, pero consideran que deben reformarse los patrones de producción y consumo impuestos por los países desarrollados.

Las declaraciones fueron emitidas desde la ciudad de Río de Jaranero en Brasil, donde se realizará la Cumbre Río+20.