miércoles, 10 de agosto de 2016

Muchedumbres solitarias o solidarias.



José Carlos García Fajardo 
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

Ante el temor a nuevas decepciones, se extiende la necesidad de recuperar nuestras señas de identidad mediante la lucidez, la fraternidad y la comprensión de nosotros mismos. Cómo sería la humanidad si nos mostrásemos más bondadosos con nuestras imperfecciones.
“Estar en armonía con todas las cosas significa carecer de ansiedad acerca de nuestras imperfecciones”, afirmaba el maestro zen Dogen. Nos parece una luz en este profundo malestar que recorre el mundo, como en el siglo XIX Marx afirmó que un fantasma recorría Europa, el comunismo.

Este malestar, malaise, se extiende exponencialmente en nuestro caso a través de los medios, sobre todo electrónicos. Ya nadie puede librarse de sus impactos al caminar por la calle, ir al cine, entrar en Google, abrir su correo electrónico. O ver a multitudes cada vez más solitarias con las que te cruzas cada día; hasta en nuestros sueños se abren camino y dejan sus trazas. Influyen en nuestro inconsciente más de lo que podamos imaginar, en costumbres, gestos, expresiones y hasta en ese hontanar de los silencios que arropan nuestros miedos. Jamás se hubiera imaginado David Riesman lo acertado de sus intuiciones cuando publicó, en 1950, “Las muchedumbres solitarias” (The loneley crowd) que, en cierto modo, no es ajeno a la irrupción de los jóvenes de los 60’ hartos de los dirigentes políticos, sociales, económicos, religiosos y frustrantes que padecían. Puesto que “Dios ha muerto”, al igual que Darwin, Marx, Freud, y un largo etcétera, ellos, los jóvenes, tampoco “se encontraban demasiado bien”. Les habían engañado con el mito de una Era de prosperidad, que no era otra cosa que utopías en busca de una Edad de oro que jamás había existido.

Trabajo para todos, amor libre, educación, sanidad, comunicaciones sin fronteras, igualdad, libertad y justicia universal casi sin esfuerzo, trabajo ni compromisos sociales. Mientras, en dos espantosas guerras mundiales con decenas de millones de jóvenes muertos en campos de batalla que trataban de superar las descolonizaciones de inmensas tierras y la esclavitud de millones de seres en África, Latinoamérica, Oriente próximo y el Lejano de India, China y el sudeste asiático. Para sustituirlas por economías de casino, mano de obra miserable, creación de dependencia que ocasionó una “deuda eterna” imposible de pagar y que llevó a millones de seres a descubrir que no tenían que perder más que sus cadenas en una desesperanza manejados por dictadores, golpes militares, ejércitos privados, redes de explotación de sus riquezas naturales y de la mano de obra a la que calificaron de “recursos” necesarios para producir inmensos beneficios pues esa era la dinámica de los nuevos zares, de los déspotas y oligarcas ocultos detrás de cuentos con los que pretendían “acunarnos”, adormecernos y utilizarnos como denunció con infinita tristeza León Felipe.

Junto a una decepción desesperanzada muchos jóvenes se lanzaron a las calles al grito de “seamos razonables, pidamos lo imposible” buscando la playa bajo los adoquines de las ciudades. Junto a esa bendita explosión desde Berkeley a Paris, Berlín y otras ciudades o falsos paraísos que enajenaban, sí, pero que no les abrían a horizontes de libertad, de justicia, de trabajos dignos, de espacios en los que sentirse realizados, queridos y necesarios. Albert Camus se alzaba como paradigma del tránsito del gozo en Bodas, al absurdo de El Extranjero y tantas obras geniales que lo abrieron a la révolte. Era yo muy joven y lo escuché en Paris asumiendo esas etapas que, decía, lo encaminaban a la fase expresada en aquel lienzo con una sola frase que no se sabía muy bien si quería decir “solitaire” o “solidaire”. La muerte cegó a la aurora, la noche a la esperanza. Pero no sin causa fue en esos años cuando alborearon grupos de jóvenes en Europa y América que se sentían responsables solidarios y querían aportar su esfuerzo, iniciativas de voluntariado, compromisos inseparables de una auténtica compasión con alternativas viables, sostenibles, endógenas y universales.

Por eso, ante el temor a nuevas decepciones, se extiende la necesidad de recuperar nuestras señas de identidad mediante la lucidez, la fraternidad y la comprensión de nosotros mismos. Cómo sería la humanidad si nos mostrásemos más bondadosos con nuestras imperfecciones. De ahí la oportunidad de transformar nuestros fallos en oportunidades y en desafíos. Cada momento puede ser una oportunidad para perfeccionar la comprensión hacia nosotros mismos. Reconocer la imperfección, advertir los prejuicios de pensamientos negativos y prestar atención a ese sentimiento que quizás no sea más que una sensación física conectada a una emoción pasada. Tenemos que aprender a reírnos de nosotros mismos, sin perder la atención debida. Todos tenemos pensamientos negativos que nos acompañan desde largo tiempo. Pero su presencia nos brinda la oportunidad de liberarnos de ellos, lo que nos devuelve el control para tomar decisiones positivas. Como se dice en el Desiderata: Tú tienes derecho a estar aquí. Esfuérzate por ser feliz.

Twitter: @GarciaFajardoJC

martes, 9 de agosto de 2016

Hoy es el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Imagen: Elemental Oaxaca.


Naciones Unidas, 9 de agosto, 2016.- Este día se celebra desde 1995, año que marcó el inicio del Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (1995-2004). La Asamblea General de la ONU eligió esta fecha para conmemorar el día en que el Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indígenas de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías celebró su primera reunión en 1992.

El objetivo de festejar esta fecha es reconocer a las comunidades indígenas -sus tradiciones, valores, idiomas y costumbres- y el aporte que estas han brindado en el fortalecimiento de las culturas nacionales.

También con esta observancia, Naciones Unidas busca obtener el mayor respaldo de los gobiernos y todos los sectores de la sociedad para hallar juntos la solución de los problemas con que se enfrentan las comunidades indígenas en esferas como los derechos humanos, el medio ambiente, el desarrollo, la educación y la salud.

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Mensaje del Secretario General con ocasión del Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo
9 de agosto de 2016

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobada el año pasado por los dirigentes mundiales, se sustenta en el principio de no dejar a nadie atrás en el camino hacia un mundo de paz, dignidad, oportunidades y prosperidad. Entre los más vulnerables a quedarse atrás están los pueblos indígenas.

Estos pueblos, que se enfrentan a muy diversos problemas, como la discriminación sistemática, la negación de sus derechos a la tierra y a los territorios y un acceso insuficiente a servicios esenciales, sufren sistemáticamente la estigmatización de su identidad cultural y la falta de respeto y de reconocimiento a su patrimonio y sus valores, en particular en los libros de texto y otros materiales educativos. Su marginación a menudo se ve agravada por las barreras lingüísticas, ya que la enseñanza se imparte principalmente en el idioma nacional, y la instrucción en los idiomas indígenas y su reconocimiento son escasos o nulos.

Esto tiene consecuencias graves. Los jóvenes indígenas de todo el mundo terminan la enseñanza secundaria a un ritmo mucho más lento que el promedio nacional. En algunos países, menos del 40% de los niños indígenas asisten a la escuela a tiempo completo, y en muchos otros, pocos de ellos terminan la enseñanza secundaria. Esto es inaceptable. No alcanzaremos los Objetivos de Desarrollo Sostenible si no abordamos las necesidades educativas de los pueblos indígenas.

En las últimas décadas, el mundo ha avanzado considerablemente en la promoción de los derechos de los pueblos indígenas. Las Naciones Unidas cuentan ahora con tres mecanismos específicos para promover su causa: el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, el Relator Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas y el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, además de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada por la Asamblea General el 13 de septiembre de 2007, que es el punto de referencia definitivo para el reconocimiento, la promoción y la protección de los derechos de los pueblos indígenas.

En septiembre de 2014, la primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas aprobó un documento final orientado a la acción para cumplir los objetivos de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Como consecuencia directa de ello, ahora contamos con un Plan de Acción para Todo el Sistema de las Naciones Unidas orientado a promover la sensibilización y las actividades para apoyar la aplicación de la Declaración de las Naciones Unidas, en particular en el plano nacional.

En este Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, hago un llamamiento a todos los Gobiernos a que aprovechen la orientación que brinda este marco internacional para mejorar el acceso a la educación para los pueblos indígenas y a que reflejen las experiencias y la cultura de esos pueblos en los lugares de aprendizaje. Comprometámonos a garantizar que los pueblos indígenas no se queden atrás en nuestros esfuerzos por cumplir la visión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
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lunes, 8 de agosto de 2016

República Dominicana: Festival de cortos cristianos.


Festival de Cortos Cristianos de República Dominicana es el nombre del evento que busca presentar propuestas fílmicas de contenido social, familiar y cargados de espiritualidad
Buscando despertar un nuevo matiz entre los géneros cinematográficos, un grupo de jóvenes apasionados a todo lo relacionado al mundo del séptimo arte, ha tomado la iniciativa para darle vida a este festival que se visualiza en dar respuesta a un blanco de público que demanda realizaciones de buenas historias, englobada en un nuevo renglón: el cine cristiano.

Es el primer festival de cortos de este género que se realizará en el país, producido por la firma 7-70 Films, quienes hacen un llamado, no solo a las iglesias, sino a todo productor, director, actor, que aun no siendo cristianos se animen a realizar propuestas de alto contenido social, enfocadas a la familia y cargadas de espiritualidad.

La muestra busca seleccionar las 32 mejores propuestas, una por cada provincia del país, por lo que será un certamen bien competitivo que contará con una preselección, en donde cada participante tendrá la oportunidad de representar su provincia, sin dejar de mencionar que también se aceptaran propuestas de factura internacional.

La Cinemateca Dominicana será la sede central que durante cuatro noches, del primero al 4 de febrero de 2017, presentará al público los trabajos seleccionados, los cuales serán premiados las tres mejores propuesta, así como las categorías de Mejor Actor, Mejor Actriz, Mejor Actor de Reparto, Mejor Actriz de Reparto, Mejor Director, Mejor Director de Fotografía, Mejor Vestuario, Mejor Director/a de Arte, Mejor Productor/a, Mejor Canción Original, Mejor Musicalización, Mejor Edición, Mejor Sonido, Mejor Guión y Mejor Afiche.

La fecha límite de entrega de los trabajos es hasta el 15 de enero del 2017, los participantes deben escribir un correo afestivalcinecristianord@gmail.com para recibir el formulario de inscripción y buscar las bases generales del participante en el fans page oficial. Festival de Cortos Cristianos, @FCCRD, o llamando a los teléfonos 849 295 6115 / 829 519 0405.

domingo, 7 de agosto de 2016

Aconsejan que los pueblos indígenas controlen su sistema educativo.

Foto: Sociales CEUJA Tercero
Un grupo de expertos de las Naciones Unidas afirmaron que los Estados y los pueblos indígenas deben trabajar juntos para satisfacer el derecho de esos pueblos a establecer y controlar sus sistemas e instituciones educativas.
Mediante un comunicado conjunto los expertos también llamaron a los gobiernos a asegurar un sistema educativo libre de discriminación y sensible a las culturas de los pueblos indígenas, que tome en cuenta sus lenguas y su historia.
El comunicado dado a conocer como anticipo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el próximo 9 de agosto, fue suscrito por Claire Charters, presidenta del Fondo Voluntario de la ONU para los Pueblos Indígenas; Victoria Tauli-Corpuz, relatora sobre los derechos de esos pueblos; y Álvaro Pop, presidente del Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas.
Señalan que los niños y jóvenes indígenas siguen teniendo dificultades para acceder a la educación en formatos accesibles y apropiados, a pesar de que han pasado casi diez años desde la adopción de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas.
El comunicado señala que los Estados deben comprometerse y trabajar de manera constructiva con los pueblos indígenas para hacer frente a las barreras a la educación, incluida la estigmatización de la identidad indígena, la discriminación en las escuelas, además de las barreras lingüísticas entre los estudiantes y profesores.
La educación es vital para cumplir con los derechos contenidos en la Declaración y en otros tratados internacionales, afirmaron los relatores. 
También llamaron la atención sobre la situación de las mujeres y las niñas y pidieron a los gobiernos priorizar el acceso a esa educación relevante.
Los expertos apuntaron que los datos disponibles dan cuenta de que existe gran disparidad entre las poblaciones indígenas y las no indígenas en el acceso a la educación, la retención y los logros en el sistema escolar en todas las regiones del mundo.

Fuente: Servindi

sábado, 6 de agosto de 2016

Será la tierra quien derrote al capital.


Entrevista a Leonardo Boff, teólogo

UNISINOS

Traducción del portugués para Rebelión de Susana Merino.

La humanidad no será capaz de derrotar al capital pero comienzan a organizarse nuevos modelos de sociedad que pueden evitar el fin del planeta. Tal es el análisis del teólogo, escritor y profesor Leonardo Boff en cuanto al futuro de la “Casa Común”, término acuñado por el papa Francisco para referirse al mundo en que vivimos.

“Creo que no lograremos derrotar al capital con nuestros propios medios. Quién derrotará al capital será la Tierra, negando los medios de producción, como el agua y los bienes de servicio, obligando a cerrar las fábricas, a terminar con ilusorios grandes proyectos de crecimiento”, opina.

En una entrevista exclusiva a Brasil de Fato y a Jornalistas LIvres en la XV Jornada de Agroecología Boff también es optimista identificando nuevos modelos de organización que tienen por objeto central la subsistencia y el cuidado de la naturaleza y los ensayos sobre biorregionalismo.

“Existen más de 1010 lugares en los que se intenta vivir de manera sostenible y superando límites artificiales que los seres humanos han instalado, como los municipios y las regiones geográficas”, explica.

El teólogo también se refiere al escenario político que esta antecediendo a la votación del impeachment en el Senado. “Si Dilma tiene que irse, puedo imaginar adónde irá a parar el país, porque Temer es un presidente sin legitimidad, referente de sí mismo y que no puede salir a la calle sin ser abucheado”, agrega.

La entrevista es de Camila Hoshino y Camila Rodrigues da Silva para el diario Brasil de Fato.

Casa Común y agroecología

Existen dos categorías básicas sin las cuales no garantizamos el futuro de una nueva civilización. La primera es la sostenibilidad que garantiza el mantenimiento de los seres y su reproducción, tanto para nosotros como para las futuras generaciones.

Pero la sostenibilidad por sí misma carece de la fuerza intrínseca para realizarse. Precisa del cuidado. El cuidado entraña una relación inversa de la que produce la agresión de la modernidad, que es violenta, destruye y agota los ecosistemas.

De modo que el cuidado no es solo un gesto sino un paradigma. Es decir, un conjunto de valores, de ciclos, de actitudes que tiene como efecto la protección y el mantenimiento de lo que existe y de lo que vive. La categoría cuidado cumple una función de columna que sustenta un nuevo ensayo civilizatorio.

Es muy importante el título que dio el papa Francisco a la encíclica “Cuidando la Casa Común” Si nosotros no cuidamos nuestra casa común esta se convertirá en una tapera y nadie puede vivir en una tapera. Va perdiendo su biocapacidad, es decir, su capacidad de producir vida y puede amenazar el futuro de la especie humana y la vida de la naturaleza.

Hemos llegado a un punto en que resulta fundamental cuidar todo y responsabilizarnos de los seres que allí viven porque la biodiversidad, que es la relación con todos, teje aquella trama que sustenta a todos y lleva adelante el proceso.

La agroecología ha entendido que se debe producir según los ritmos y la lógica de la naturaleza, no según la lógica de la producción que consiste en la superexplotación. Es preciso extraer de ella lo que necesitamos pero darle tiempo para que se autoreproduzca y siga dándonos vida a nosotros y a toda la comunidad.

No basta con producir buenos elementos para la salud humana, la agroecología implica una nueva relación con la naturaleza. Una relación de respeto y de cooperación. No estamos sobre ella con el puño cerrado del que domina sino con las manos abiertas de quien acaricia.

Biorregionalismo, otro modelo de relación con la Tierra

Existen actualmente no menos de 1010 ensayos de biorregionalismo, que diseñan un desarrollo adecuado a una biorregión, a un territorio. Se aprovechan los medios, bienes y servicios que la naturaleza aporta, y se produce de forma colectiva en pequeñas empresas de manera orgánica teniendo en cuenta las tradiciones del lugar, conociendo cómo se formaron sus montañas, cómo son sus ríos.

Este tipo de experiencias se iniciaron en Escocia y se fueron difundiendo en el mundo. Hoy en día existen muchas de estas comunidades, en India, en Minas Gerais, Brasil. No sé en cuantos países pero sí sé la cantidad. Hay más de 1010 lugares donde se trata de vivir de manera sostenible, superando los límites artificiales que han establecido los seres humanos los municipios y las regiones geográficas. Dentro de esos espacios se trata de aprovecharlos de manera más racional. Son economías de subsistencia y no de acumulación.

Se comprende que es preciso mejorar los bosques ribereños para que las aguas sigan fluyendo en abundancia, en empresas pequeñas para reducir el transporte desde otros mercados gracias al consumo de petróleo y contaminando más, integrando a las personas, conocer la historia de la región, sus comidas, las personas destacadas que allí vivieron, sus poetas, sus artistas, sus cantores. Es exactamente la Casa Común. Y no ver a la Tierra como una forma de producción, que es lo que hace el capitalismo partiendo de una visión absolutamente instrumental.

En mis viajes percibo que está surgiendo una nueva conciencia. Y si partimos de la noción de que la Tierra es un organismo vivo, de que tiene vida en sí misma, de que tiene objetivos, irán apareciendo nuevas ideas, nuevas utopías, nuevas formas de producir y de construir casas, de utilizar los bienes y los servicios de modo que se reduzca la pobreza hasta medidas responsables y sostenibles.

Es preciso que estas biorregiones se abran a otras comunidades porque hay cosas que no se pueden mantener en áreas reducidas, como la electricidad e internet. De modo que todo eso nos genera esperanza. El ser humano está comenzando a tomar conciencia del riesgo que corre y de que con tecnología e inteligencia puede encontrar salidas salvadoras.

Cambios culturales y políticos

Tenemos un gran problema porque teóricamente desmantelamos el sistema capitalista. Sabemos que comete dos injusticias. Por un lado sabemos que acumula mucha riqueza en pocas manos mientras existe una enorme pobreza. Es decir una injusticia social.

Comete una injusticia ecológica devastando ecosistemas íntegros, creando verdaderos desiertos, especialmente a causa de la minería. El capitalismo es un buen sistema para producir riqueza, pero pésimo para generar igualdad y justicia.

Pero todavía somos víctimas de la cultura del capital cuya gran fuerza nos obliga a cambiar periódicamente nuestro celular o nuestras zapatillas, seguir la moda, comprar sus productos que se ofrecen en abundancia. Eso nos vuelve consumistas. Cambiar esa actitud exige educación y conciencia. Estamos bastante atrasados.

A partir de los últimos datos que publicó la ONU sabemos que necesitamos 24 elementos fundamentales para mantener la vida, agua, suelo, clima, fibras, metales básicos para fabricar entre otras cosas instrumentos. De estos 24 elementos, 15 están en alto grado de agotamiento. Dos de ellos pueden generar el colapso de nuestra civilización: la falta de agua y el calentamiento global. La coincidencia de los dos puede producir un desastre mundial como el hambre de millones de personas que no aceptarán el veredicto de muerte. Puede convertirse en una catástrofe mundial.

La irracionalidad del capital

El sistema capitalista se está dando cuenta que no consigue reproducirse. Solo hace más de lo mismo. Eso ya lo decía Marx. Cuando al capital se agota a partir de los bienes que puede explotar, va a explotar el dinero. Hoy el capital se usa especulativamente. Hay 60 trillones dedicados a la producción produciendo autos, heladeras, zapatos, y hay 300 trillones en la Bolsa, en la especulación, en el dinero virtual que no existe pero que la gente usa para intercambiar y negociar. El gran objetivo histórico del sistema es acumular lo más posible.

Creo que no lograremos derrotar al capital con nuestros medios Quien derrotará al capital será la Tierra, negando los bienes productivos como el agua y los bienes de servicio, haciendo cerrar sus fábricas y terminando con sus grandes e ilusorios proyectos de crecimiento.

Pero también puede producir unas enormes consecuencias negativas para la humanidad. Desestabiliza gobiernos para instalar el neoliberalismo que constituye la mayor acumulación posible de capital. En los EEUU el 1% acumula el equivalente al 90% de la población. En Brasil 71.000 personas controlan la mitad de la renta nacional. Y con ese dinero manipulan al Estado, compran políticos y manejan el funcionamiento de la economía. Eso demuestra la irracionalidad del sistema.

De modo que no estamos en una crisis sistémica. Por eso debemos concienciar a la gente, tenemos que ser insistentes en el sentido de retomar continuamente los temas ecológicos. El papa ha escrito la Encíclica no para los cristianos sino para la humanidad. El tiempo cronológico corre en nuestra contra. O cambiamos ahora o será demasiado tarde.

Dos sistemas en juego

Lo que está en juego son dos sistemas. Un sistema que supone una sociedad más pequeña de un 20% de personas que tendrán los mejores productos. Un proyecto de sociedad cerrada, con una democracia más reducida, con baja representatividad, es decir, puro neoliberalismo.

Y otro proyecto existente es el de una democracia más amplia, abierta a los temas sociales y que tiende a incluir a los que históricamente han estado excluidos. Ese era el proyecto del Partido de los Trabajadores (PT) y de sus aliados, que pretendía establecer políticas sociales significativas tendentes a terminar con el hambre y procurar casa, electricidad, acceso a otros bienes, créditos accesibles, formación de cooperativas, apoyo a la agroecología, etc. Todavía no es la solución, pero abre ya un camino de esperanza.

Pero no es suficiente con generar consumidores, hacer que las personas accedan a los bienes. Es preciso formar ciudadanos críticos, que critiquen el sistema, que pretendan una democracia no solo representativa, sino participativa, que quieran una mejor educación, transportes mejores, espacios para el ocio y la cultura. El PT y sus aliados no atendieron suficientemente estos aspectos. Se hizo bastante, pero lo cierto es que con la crisis quienes apenas eran consumidores o que habían superado el hambre, corren el riesgo de volver a la antigua miseria. Si fueran ciudadanos críticos buscarían caminos alternativos.

Entonces, tenemos dos visiones del mundo contrapuestas y aquí viene la pregunta: ¿cuál de ellas incluye una esperanza de futuro? No es la primera, porque ya lleva 200 años produciendo desgracias en la mayor parte de los continentes. Una nueva democracia abierta, más humana y más amiga de la vida es la que contiene la esperanza. Está acumulando energías hasta producir un tsunami de buena voluntad y creatividad. Ahí sí comienza para mí el siglo XXI.

El escenario Dilma o Temer

La actual situación política de Brasil es extremadamente confusa. Es como un vuelo a ciegas y nadie sabe decir hacia dónde vamos. Si se confirma el impeachment y Dilma tiene que renunciar, puedo imaginar adónde irá a parar este país, porque Temer es un presidente sin legitimidad, que solo es referente de sí mismo y que no puede salir a la calle sin ser abucheado.

Tiene una bajísima aceptación popular. Creará un problema social que desembocará en un problema político debido al montaje especialmente excluyente que ha hecho, por su ataque a los programas sociales inaugurados por los gobiernos de Dilma y de Lula. Una situación que va a forzar posiblemente la realización de un plebiscito y regresaremos al primer párrafo de la Constitución que dice que el pueblo debe decidir porque es él el sujeto del poder.

El otro escenario es que vuelva Dilma. Existe un gran debate entre los senadores para conquistar a los indecisos.

Si ella vuelve, ella misma ha prometido que hará otro gobierno. Ha descubierto al pueblo brasileño y su cariño, especialmente por parte de las mujeres. De modo que hará un gobierno diferente con personalidades destacadas del país, más allá de los partidos.

Va a atacar el problema más urgente que es el económico y a orientar una reforma política porque con el actual parlamento es imposible hacer casi nada. Es uno de los más retrógrados y reaccionarios de la historia republicana brasileña. Si vuelve será otra Dilma con otras políticas y otras estrategias.

Hasta ahora no sabemos cómo será la votación del impeachment. Espero que haya un mínimo de racionalidad y que se comprendan los argumentos.

Hay una ley que está presente en todas las jurisdicciones desde Hamurabi hasta la actualidad y que es in dubio pro reo, esto es, ante la duda quien tiene primacía es el reo.

Los grandes juristas, como Dalmo Dallari, dicen que no hay delito. Pero para mí el mayor argumento procede del Ministerio Público Federal que dice:” Aquí no ha habido dolo, por lo tanto no hay delito, aconsejamos cerrar el proceso”.

La presión no solo es brasileña sino también internacional. Se trata finalmente de defender lo poco de democracia que tenemos. Por muy frágil que sea, aun es el lugar en que podemos convivir y discutir sobre quienes nos representarán. Dilma representa la democracia. Negar a Dilma es negar la democracia. Y negar la democracia es un golpe. Y debemos decir que efectivamente es un golpe.



Fuente: Rebelión