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martes, 28 de febrero de 2017

El hambre como limpieza étnica en Sudán del Sur.


Agop Manut, de 11 meses, sufre malnutrición en un centro de Médicos Sin Fronteras en Aweil (Sudán del Sur). ALBERT GONZÁLEZ FARRÁNAFP

La ONU declara la hambruna en el país más joven del mundo, usada contra civiles como arma de guerra

ALBERTO ROJAS 20/02/2017 


Miles de niños, en algún lugar entre la vida y la muerte, luchan en pequeños centros de desnutrición repartidos por toda su geografía atendidos por trabajadores humanitarios cuya existencia está más amenazada que nunca. Al otro lado, señores de la guerra sin escrúpulos y un ejército que no cobra desde hace 10 meses con permiso para saquear, violar y matar como salario. No es una película de terror: es Sudán del Sur.

Ni las sequías ni las plagas ni las inundaciones son tan destructivas como la mano del ser humano. Esta hambruna, oficialmente declarada este lunes en el Estado más joven del mundo, tiene un carácter diferente a las de otras regiones. No sólo porque la produce la guerra y el colapso de la economía del país, que ya sólo existe como líneas en un mapa. En este caso, el ejército está cerrando carreteras y desabasteciendo zonas enteras para que la comida no llegue, es decir, el hambre inducida, una manera muy efectiva de aplicar la limpieza étnica que desangra el país desde el año 2013, cuando se rompió el sueño de una nación unida que le llevó a la independencia en 2011.

En la actualidad hay, según Unicef, Fao y el Programa Mundial de Alimentos, 100.000 personas en alto riesgo de muerte en estados como Unity y un millón más clasificadas al borde del desastre. Se espera que el número total de personas en situación de inseguridad alimentaria aumente a 5,5 millones en el punto álgido de la temporada de carestía en julio, cuando la cosecha se haya agotado, si no se hace nada para frenar la severidad y propagación de la crisis alimentaria. Al tratarse de hambruna inducida, combatirla no sólo depende del despliegue humanitario, sino de la acción del propio Gobierno de Sudán del Sur, más ocupado en combatir a parte de sus propios ciudadanos que en alimentarlos.

Esta hambruna, que no se había declarado antes por motivos políticos (los recursos económicos que se deberían haber liberado estaban centrados en Irak y Siria) es la segunda en lo que va de siglo tras la del Cuerno de África en 2011, la peor en 60 años, con un millón de muertos, la mayoría niños.

La guerra civil entre la facción dinka del presidente Salva Kiir y su ex vicepresidente, Riek Machar, de etnia nuer, ha dejado el país en bancarrota. "Nuestros peores temores se han hecho realidad", afirma Serge Tissot, de la FAO. Nadie sabe cuánta gente ha muerto en el conflicto porque las organizaciones dejaron de contar los muertos en 2015. Millones de personas han huido a Uganda, República Centroafricana, Congo e incluso a Sudán, en el norte, hacia la peligrosa región de Darfur. Cualquier lugar mejor que Sudán del Sur. Todos los días miles de personas abandonan el país por caminos de tierra, acosados por una soldadesca alcoholizada e indisciplinada.

Dos de los principales generales del ejército de Kiir (Henry Oyay Nyago y Khalid Ono Loki) han dimitido por no querer participar en "atrocidades, actos de genocidio y limpieza étnica" contra la población civil. Ambos militares han enviado una carta al presidente indicándole que les resulta imposible "mantener la disciplina". "No podemos continuar manteniendo silencio cuando tú estás asesinando y esclavizando a gente inocente", aseguran. Mientras, crecen las matanzas en lugares como Malakal y Bentiu, en los estados del Norte, o Nimule y Yambio, en el Sur, donde también se han alzado en armas contra el Gobierno los llamados Arrow boys, los chicos flecha, una milicia que se armó con arcos y lanzas ante los secuestros del criminal ugandés Joseph Kony.

Todo esto sucede en medio de las críticas a la fallida intervención de Naciones Unidas en el país y a la advertencia de un "genocidio" como el de Ruanda de 1994 en cuanto acabe la estación seca, porque las lluvias impedirían a la gente moverse por el cierre de carreteras. Es difícil competir con los militares de Sudán del Sur en vileza y corrupción, como demuestra su historia reciente de crímenes y violaciones masivas.

El genocidio alertado por Naciones Unidas puede ser una realidad en lugares en los que no hay Centros de Protección de Civiles, esas microislas creadas y vigiladas por las tropas de Naciones Unidas para evitar una matanza aún mayor. Pero ni llegan a todos sitios ni son del todo seguros en sí mismos. El 17 de enero de 2016 soldados del Gobierno entraron a sangre y fuego en la base de Malakal, donde se esconden 52.000 personas. Hubo unos 60 muertos y medio campo de desplazados ardió en medio del pánico general.

En algunos lugares, como la ciudad de Leer, aún son visibles los llamados "campos de la muerte", multitud de cadáveres de civiles ejecutados junto a los caminos y comidos por los buitres. Según Amnistía Internacional son prisioneros torturados y asesinados dentro de contenedores metálicos, donde se asfixiaron. Después, los militares dejaron los cuerpos a la intemperie y ahí siguen. Una fuente humanitaria que aún permanece en Juba habla de un "ambiente de terror general, con toque de queda y criminalidad en las calles". "Y todo va a peor", concluye.

Fuente: elmundo.es

jueves, 27 de agosto de 2015

México: “Vivimos el fracaso de la política social y del combate a la pobreza”.


– La política pública para pueblos indígenas ha sido ineficaz e ineficiente. Los indígenas siguen siendo los más pobres entre los pobres. Guerrero, Oapobres, xaca y Chiapas siguen siendo los estados con mayor pobreza en México, advierte investigador Marcos Matías Alonso.

Servindi, 27 de agosto, 2015.- Un descarnado análisis sustentado en cifras compartió Marcos Matías Alonso, investigador titular del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) quién afirmó que la política pública en México para pueblos indígenas ha sido ineficaz e ineficiente.

“Los indígenas siguen siendo los más pobres entre los pobres. Guerrero, Oaxaca y Chiapas siguen siendo los estados con mayor pobreza en México” aseveró Matías Alonso.

“Este es el México de los pobres y de las grandes desigualdades sociales; donde las políticas públicas han fracasado. Un país con un panorama oscuro. Una nación que sigue en deuda con sus pueblos indígenas” prosigue Matías Alonso en un artículo donde reflexiona sobre las promesas incumplidas para con los pueblos indígenas.

A continuación compartimos el artículo completo de Marco Matías Alonso:
Día Internacional de los Pueblos Indígenas: promesas incumplidas

Por Marcos Matías Alonso*


27 de agosto, 2015.- Desde 1994, año en que el sistema de la ONU instauró el 9 de agosto como el Día internacional de los Pueblos Indígenas, varios jefes de Estado y de gobierno, las agencias de cooperación internacional, el sistema de las Naciones Unidas y los pueblos indígenas de diversas regiones del mundo celebran año con año dicha efemérides. Las celebraciones son múltiples y diversas.

Año con año es relevante el mensaje del Secretario General de la ONU. En su alocución del 9 de agosto pasado, Ban Ki-moon declaró: “Este Día Internacional estamos centrando la atención en la salud y el bienestar de los pueblos indígenas del mundo…, comprometámonos a esforzarnos más para mejorar la salud y el bienestar de los pueblos indígenas y que no queden a la zaga…”.

No es la primera vez que la máxima autoridad de la ONU lanza un exhorto a la comunidad internacional. Desde 1994 se realiza este protocolo. En 1986 se dio a conocer el Estudio del Problema de la Discriminación Contra las Poblaciones Indígenas (E/CN.4/Sub.2/1986/7 y Add. 1-4). Los resultados del primer estudio de la ONU fueron alarmantes: grandes rezagos sociales en áreas de salud, vivienda, educación, lengua, cultura, trabajo, procuración de justicia y derechos humanos.

Tres décadas después el rezago social continúa siendo alarma mundial. La salud y el bienestar social de los pueblos indígenas es una de tantas promesas incumplidas.

Los esfuerzos de la comunidad internacional han sido insuficientes. Por ello, el 10 de agosto pasado, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, presentaron la “Agenda después de 2015: garantizar la salud y el bienestar de los pueblos indígenas”. La prioridad de la agenda en salud muestra los limitados avances en las décadas recientes. Crece el rezago, la desigualdad se agiganta y aumenta pavorosamente la pobreza indígena en el mundo.

Al igual que en la esfera mundial, el pronóstico regional y nacional es desalentador. México no es la excepción. Lejos de avanzar hay regresión en varios rubros. Las cifras y la reciente estadística muestran un panorama preocupante.

El mes pasado, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) presentó el inventario de la pobreza en México; sus conclusiones no son nada halagadores. La política social del gobierno de Enrique Peña Nieto (EPN) no ha mejorado las condiciones de vida de la mayoría de los mexicanos. Entre 2012 al 2014, la población pobre creció en dos millones de personas, al pasar de 53.3 millones de mexicanos (45%) a 55.3 millones (46.2%).

Los datos son contundentes. De acuerdo al estudio del CONEVAL, crece la pobreza en México. Más de la mitad de la población se encuentra en situación de pobreza, es decir, 63 millones 800 mil mexicanos sobreviven en condiciones precarias. El secretario ejecutivo de CONEVAL indicó que entre 1992 a 2014 la pobreza es la misma (Jornada, 26/VIII/15).

El diagnóstico adverso en el país indica el fracaso de la política social y el fracaso del combate a la pobreza. Los indicadores sociales, lejos de mejorar, empeoran. Tan solo en el 2014 se destinaron aproximadamente 457 mil millones de pesos para política social del gobierno federal. Se dilapidaron recursos financieros del país sin obtener resultados óptimos.

Guerrero, Oaxaca y Chiapas siguen siendo los estados con mayor pobreza en el país. En el 2014 Chiapas fue de las entidades más beneficiadas por la Cruzada Nacional contra el Hambre. Recibió 2 mil 358 millones de pesos del Programa Prospera, 2 mil millones de pensiones 65 y más, 319 millones en tarjetas Sin Hambre y 179 millones de Diconsa, entre otros subsidios gubernamentales.

Antes del levantamiento del EZLN, Chiapas era el estado más pobre del país. El que tenía mayor grado de analfabetismo, carencia de electricidad, con más hacinamiento, donde se ganaba menos de un dólar al día.

Hoy Chiapas es más pobre y con más hambre que en 1994. Chiapas tiene más habitantes sin primaria terminada que antes del levantamiento zapatista. Es la entidad con mayor analfabetismo en el país. El porcentaje de personas que no saben leer y escribir es de 21%, muy por encima del 9% nacional. A pesar de todo, Chiapas dejó de ser el más pobre del país. Fue superado por Guerrero, que tiene los indicadores sociales con mayor atraso.

Ante este desastre nacional, son responsables todas las dependencias del gobierno federal, estatal y municipal. Sin embargo, la SEDESOL y La Cruzada Nacional contra el Hambre son quienes cargan con la mayor responsabilidad social.

En el panorama social de los pueblos indígenas del país tampoco hay avances significativos. Revisemos las cifras relevantes:

En los últimos 8 años, el gobierno federal destinó 453 mil millones de pesos destinados para el desarrollo integral de los pueblos y comunidades indígenas. De éstos, 73 mil millones fueron ejercidos por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). Ver cuadro 1 de estas inversiones.

A pesar de esta derrama millonaria, la política pública para pueblos indígenas ha sido ineficaz e ineficiente. Sustento mi afirmación con los siguientes datos de CONEVAL.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del 2010, el volumen de la población indígena era de 18 millones de ciudadanos indígenas, que representa el 16% de la población total del país.

En el reciente estudio de CONEVAL se estimó que las tres cuartas partes de la población indígena se encuentra en situación de pobreza. Es decir, más de 13 millones de indígenas viven en situaciones de pobreza. Los indígenas siguen siendo los más pobres entre los pobres. La política social no ha logrado mejorar el nivel de vida de los pueblos indígenas. La CDI, como organismo rector en materia de desarrollo integral de los pueblos indígenas, tiene que rendir cuentas a la nación de este fracaso inocultable.

Entre el 2012 y el 2014, la tasa de pobreza extrema entre los indígenas se incrementó de 1.2% a 31.8% de la población, más de cuatro veces la tasa de pobreza en la población no indígena. En este mismo período, el porcentaje de población indígena en pobreza pasó de 72.3 a 73.2%. En promedio, un incremento de 8 millones y medio de indígenas pobres. Este es el saldo de la política indígena que impulsa el gobierno de EPN.

La situación de pobreza entre los pueblos indígenas es más grave de la que prevalece en la población en general. El CONEVAL alerta: “La población con algún rasgo de pertenencia étnica se encuentra en mayor precariedad que las personas que no lo presentan. Entre más ‘estructural’ sea el rasgo que da la pertenencia étnica, mayor es la pobreza”.

Crece el rezago social en indicadores como alimentación, vivienda, educación, electrificación, salud, desnutrición, carreteras, analfabetismo, agua potable, producción agrícola, migración, discriminación y acceso a la justicia. En estos rubros los porcentajes se elevan y, de seguir en la tendencia actual, en el futuro próximo la población indígena empeorará aún más.

Comparto otro dato alarmante. En fecha reciente, la Secretaría de Gobernación elaboró un “Estudio de la Minería en México”. Sus conclusiones sobre la intromisión minera en los últimos 20 años son de alta preocupación nacional. De 1993 a 2012 “se han otorgado 43 mil 675 concesiones mineras que representa una superficie territorial de 95 millones, 765 mil 800 hectáreas, lo que significa casi la mitad del país”.

Las concesiones mineras han sido entregadas al capital transnacional: Canadá (74%), Estados Unidos de Norteamérica (15%) y China (8.3%). En la práctica, el Estado mexicano no está dispuesto a cumplir el derecho a la consulta bajo consentimiento libre, previo en informado ni otras disposiciones jurídicas que dimanan de convenios y tratados internacionales del sistema de la ONU. La inversión extranjera viola disposiciones constitucionales al amparo de la ley.

Este es el México de los pobres y de las grandes desigualdades sociales; donde las políticas públicas han fracasado. Un país con un panorama oscuro. Una nación que sigue en deuda con sus pueblos indígenas. Una República en donde las reformas constitucionales en esta materia han sido insuficientes para mejorar la situación social de sus pueblos indígenas. Las promesas se han incumplido tanto en el ámbito nacional como en la esfera internacional.

*Marco Matías Alonso es investigador titular del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

Fuente: Servindi

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La espiritualidad como engaño.


Darío Mollá. 

Quizá el título de este post parezca fuerte, provocador o injusto… Pero San Ignacio nos recuerda que el buen engaño tiene una buena apariencia, y que cosas muy buenas y sagradas pueden servir o ser utilizadas como engaño, y que personas muy piadosas pueden vivir engañadas…

En tiempos duros para millones de personas y familias, aquí, bien cerca de nosotros, el engaño de la espiritualidad se hace cómodo para algunos, patente e incluso descarado para otros y odioso, muy odioso, para quienes intentamos vivir la espiritualidad del evangelio.

Ese engaño se utiliza para aplacar a los que sufren (aunque cada vez, gracias a Dios, cuela menos la cosa…); basta con pervertir palabras sagradas: paciencia o esperanza son algunas de ellas (paso muchos días en Valencia por delante de una tienda que se llama “Esperanza real”; me picó la curiosidad y me acerqué a ver de qué iba: me bastó con ver lo primero: se vendía un “loft” por la módica cifra de 155.000 euros…). El engaño sirve, y eso sigue colando más, para tranquilizar conciencias y aplacar remordimientos de quienes generan sufrimiento (que, por cierto, están muy molestos con este Papa que incordia más que tranquiliza…) Y el engaño funciona como escape o subterfugio para quienes ignoran el sufrimiento de tanta gente a su alrededor.

Esa espiritualidad tiene unas palabras-clave: paz, sosiego, alegría… No son malas palabras; lo malo es que ignoran otras igual más evangélicas: pobres, compasión, justicia, misericordia… Esa “paz” y esa “alegría” no son, claro está, infinitas: a veces son puestas en cuestión por las “contrariedades” de la vida (es aquello de “los ricos también lloran…”). Contrariedades que se elevan a niveles de crisis cuando el narcisismo las sobredimensiona.

“El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha ungido para que dé la buena noticia a los pobres”: son las palabras que Jesús recoge de todo el Antiguo Testamento (¡y cuidado que había dónde escoger!) para definir el Espíritu que le mueve: su espiritualidad.

No creo que el “sosiego” de quienes viven bien o con todo o casi todo resuelto sea buena noticia para los pobres. Me imagino que la buena noticia que esperan es que la gente se movilice contra la injusticia, que se active la compasión auténtica… aunque por ello y en ello se pierda el “sosiego” e incluso la vida… La auténtica alegría cristiana es, como dice San Ignacio, compartir la alegría de Cristo Resucitado y de sus amigos los pobres.

sábado, 31 de agosto de 2013

Cristianos y Futuro.


A los 50 años del Concilio Vaticano II, menciono una de las personas que más aportaron a su contenido; Yves M. Congar. En el número 1 de la revista Concilium, (comenzó a publicarse en aquel momento), hay un artículo de él, sobre el termino conciliar, “Pueblo de Dios”. Nadie más indicado para comentarlo.

Resalta la dignidad de la “existencia cristiana”: lo anterior a cualquier división por razón de ministerios; resalta la “cualidad común de todos los miembros de la iglesia, antes de diferenciarlos, según la función”. “Valor primero…la dignidad inherente a la existencia cristiana”… “y luego la estructura jerárquica de organización “; pero lo prioritario, lo primero.

Sin embargo, “al pronunciar la palabra iglesia, - dice -, se piensa en la institución como tal… como si no estuviera esencialmente compuesta de cristianos”.

“Pueblo de Dios”…”permite afirmar a la vez, la igualdad de todos los creyentes en la dignidad de la existencia cristiana y la desigualdad orgánica en función de algunos miembros”.

El Concilio y sus expertos nos comunican muy bien lo más Grande y el mejor titulo que tenemos; SER CRISTIANOS. El día del cura de Ars en el seminario de Santiago, el cardenal de Viena habló al presbiterio. Pongo una cita; “cuestionó la visión del sacerdote como un ser aparte y esencialmente diferente de los laicos, un ser superior, elevado del común de los mortales…” (DOP Arzobispado); mencionando y explicando el exceso de clericalismo.

DIFICULTADES

- Un hecho; Visitamos unas familias en sus casas nuevas. Ofrecimos orar a Dios, junto con ellos, para que los bendiga en su nuevo hogar. En una de las casas.

- Atiende una señora y nos dice; “¿ustedes son católicos?”, si, respondimos. “Pero en esta familia somos cristianos”. También oramos, -dijo-, pero como cristianos que somos. ¿Los católicos, no seríamos cristianos? Preguntamos “yo no se añadió muy atenta”.

Está muy extendido entre algunos otros credos que ellos son cristianos y que nosotros solo somos católicos. ¿Cómo se creó este mal entendido?. ¿Quién lo aclara eficazmente? .

- Este término de “cristiano” parece que estuviera desvalorizado, también entre nosotros. Pasó a ser una tradición cultural en bastantes casos; se nace cristiano. Frecuentemente no conlleva una personalización del creyente. Se desvaneció su contenido profundo, en muchos casos, también entre nosotros. No decimos iglesia cristiana católica, sino iglesia católica. ¿Por qué suprimimos el substantivo o adjetivo prioritario?.

Sin duda que hay muchas excepciones.

- Como que la igualdad en lo fundamental, de la “existencia cristiana” que menciona Congar, se diluyó. Y el cuerpo eclesiástico tomó para sí sus contenidos. Nos hemos hecho un poco dueños de los salmos, de la liturgia, de la autoridad jurídica, de la palabra iglesia, de la Biblia, de los manuales de moral… No sería justo olvidar que hay muchas excepciones; y avances que el Espíritu suscita.

- El Antiguo Testamento habla de los “consagrados”, referidos a los rabinos de Israel. Al llegar el Mesías, él es el único sacerdote del cual participamos como “pueblo de Dios” que somos. En teoría se explica claro. Pero en la práctica dividimos en forma tajante, entre “consagrados” y no “consagrados”; los primeros son el cuerpo de pastores y quienes tienen votos; los segundos, la inmensa mayoría del pueblo creyente. Increíble; se olvida la “consagración”.

Propia de la fe consciente y del bautismo; esto quiere decir, la consagración prioritaria. Habría que mejorar el lenguaje y ese sentir que parece estar generalizado.

- Todos valoramos los carismas diversos que sirven al conjunto del Cuerpo de Cristo; también el servicio de “Gobierno” (1ª Cor. 11,28); dentro del Don prioritario que nos iguala; LO CRISTIANO. Sin embargo, y aun sabiendo que se ha mejorado en la incorporación del laicado al anuncio del Evangelio y labores del Reino, resta mucho por hacer; como sería crear más instancias de dialogo verdadero, derecho de los creyentes a voto; al menos en aquellas decisiones que más les afectan. Abrirles responsabilidades en otros servicios eclesiales que muchos de ellos y ellas podrían muy bien hacer y no tienen acceso.

CRISTIANOS POBRES

La acumulación de riqueza de algunos, a costa del empobrecimiento de otros, está a la vista. En muchos lugares la brecha crece escandalosamente. En este continente el empobrecimiento injusto sobrepasa lejos, - se dice- , los doscientos millones de personas. Además se encuentran muchos más millones todavía en África y Asia; y los marginados y desechables, también en continentes ricos.

- Los cristianos pobres por opción, y los que lo son por la injusticia de otros, se parecen a Jesús el Cristo; llevan muy explícita la “fe cristológica” (Aparecida) igualmente quienes sin conocer el Evangelio, llevan en su ser, sentir y actuar, las semillas del Verbo”; lo que constata la historia, desde los tiempos de Eusebio de Cesarea hasta Aparecida” … Abarca grandes masas humanas de nuestro planeta.

- La igualdad fundamental de la mencionada “Existencia cristiana” la desconocen y la violan también muchos que se denominan “cristianos”; dueños de trasnacionales del mundo financiero globalizado, quienes gobiernan naciones ricas y usan hacia los pobres “mecanismos perversos” (Encíclica Sollicitudo rei sociales nº 40).

- No solo se desprecia la fraternidad profunda del – ser – cristiano a causa de la desvalorización de este término; sino que se viola la dignidad de muchos millones de personas.

- Lo anterior; ocurre en el hemisferio sur, en grandes zonas del hemisferio norte; pueblos originarios, mundo obrero, emigrantes, racismo escalofriante. Si el pueblo de Dios tuviera conciencia desarrollada de la dignidad de toda persona humana, y también del Don de la fe cristiana, todo cambiaría.

- Otro hecho; Un buen día nos encontramos unos antiguos amigos. Conversamos de todo. También de los asesinatos de cristianos en varios países de mayoría musulmana y otros; Nigeria, Somalia… como en una veintena de naciones. Dijo uno, “No hay que extrañarse de este hecho, ya que tienen que defenderse del imperialismo norteamericano”… “ese país abusador se dice cristiano”. Se trata, al parecer, de despreciar el nombre cristiano por parte de tan buen amigo. Tenemos que mejorar en todo esto y ojalá con prontitud, para que se pueda volver a decir, del pueblo creyente, lo que se decía en la iglesia primitiva y Apostólica,sobre los cristianos; “obedecen las leyes establecidas, pero con su vida sobrepasan las leyes a todos aman y son perseguidos. Se los desconoce y se los condena. Se los mata y con ello se les da la vida. Son pobres pero enriquecen a muchos” (A Diogneto V. 10-13).

M I S I O N

Se nos llama a la misión; es un gran Don del Espíritu Santo. Se nos pide pasar de una “pastoral de conservación” a una “pastoral misionera”; esto es una clave fundamental para el crecimiento de la iglesia, e iglesias hermanas, de mañana. En ello habríamos de estar todos los seguidores del Maestro de Nazaret. Y todos “volver” al Nuevo Testamento con renovado conocimiento y Amor. Esto último, que alcance también ese amor al lenguaje en el cual está escrito, sin desconocer la debida y actual hermenéutica. En ello deberíamos estar todos los estamentos eclesiales, comenzando por los más sencillos e insignificantes: los que tienen prioridad en el Evangelio. 

- Así, habría Misión.

- En cuanto a los importantes servicios, como el que presta el cuerpo de presbíteros, pastores, votos religiosos y similares, seria urgente usar el verbo OPTIMIZAR; comenzando antes que nada por nuestro – ser – cristiano. Ahí está la Raíz. Ello no empequeñece, sino que agranda la vocación específica, siempre que no nos enredemos tanto en títulos de la edad media o del Antiguo régimen francés, condecoraciones, tratamientos aristocráticos de épocas decadentes, manías autoritarias… Tenemos el testimonio del obispo de Roma Francisco y otros muchos.

Esto contribuiría al avance de la pastoral misionera. 

- “Volver al Amor Primero” (AP. 2,4) Parece fundamental para esta tarea del Nuevo Anuncio. Se necesita la Mística cristiana, - según expresiones de Karl Rahner - , como imprescindible en el siglo XXI. Seria urgente recogerla y darla a conocer; sobre todo tomándola de cómo se vive en la parte más pobre y oprimida del pueblo creyente. “¡Cuantos hombres y mujeres de fe han recibido La Luz de las personas que sufren!” (encíclica Lumen fidei). La mística de siempre, pero hoy compenetrada con el afán de justicia social y las “liberaciones históricas” que urge realizar. En esto último están también los “preámbulos de la fe” para este siglo y el que viene. El libro del Apocalipsis canta esto en su peculiar lenguaje; “las bodas del cordero” . “Si, vengo pronto “… “Ven, Señor Jesús” (Ap. 22, 20).

Jesús Rodríguez Iglesias