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jueves, 24 de noviembre de 2016

Europeos están empeorando la situación de los refugiados.



Las políticas de los países europeos en materia de migración están empeorando la situación de los refugiados, ya que han protegido a los solicitantes de asilo y violan los derechos humanos en muchas ocasiones, denunció hoy Human Rights Watch (HRW).

En un informe titulado “las políticas europeas ponen en riesgo a los refugiados: agenda para restablecer la protección”, el organismo humanitario acusa a la Unión Europea (UE) de haber puesto en marcha medidas políticas para eludir la responsabilidad social y legal que tiene con los refugiados.

Los esfuerzos por parte de la UE para intentar mantener fuera de sus fronteras a los solicitantes de asilo sólo están empeorando la situación en los países cercanos a las zonas de conflicto, como es el caso de Turquía, Líbano y Jordania, señaló.

En su reporte divulgado en su página web, la organización remarcó que la legislación europea supone una grave violación de algunos de los derechos más fundamentales de los solicitantes de asilo.

“El año 2016 destaca como el año en el que la UE decidió cerrar sus puertas a los refugiados e hizo la vida más difícil para los que ya estaban dentro de sus fronteras”, dijo la directora de HRW para Europa y Asia Central, Judith Sunderland.

Para Sunderland, los esfuerzos de la UE por convertir Europa en un terreno hostil para los refugiados “menosprecian los grandes riesgos” que toman los refugiados para huir del conflicto y la persecución, algo que “va en contra de los valores europeos”.

El informe destaca que la falta de coordinación entre los gobiernos europeos contribuyó a la crisis humanitaria de 2015, cuando llegó a Europa más de un millón de personas a través del mar Mediterráneo, cruzando por una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.

Según HRW, la mala gestión por parte de las autoridades europeas de la llegada de inmigrantes ha sido una de las principales causas de que el problema migratorio se haya transformado en una de las peores crisis humanitarias de los últimos tiempos.

A pesar de que en 2016 sólo han llegado 340 mil personas por mar, ha sido el año con más víctimas mortales en la travesía, pues más de cuatro mil 600 personas han perdido la vida o desaparecido intentando cruzar el Mediterráneo.

HRW denunció que las políticas de la UE, con iniciativas como el acuerdo con Turquía, se han centrado en prevenir la llegada de nuevos refugiados y en externalizar la responsabilidad de atender a los solicitantes de asilo a los países de la frontera.

En su informe, HRW concluye pidiendo a la UE más liderazgo en la crisis global de migración y que aumente sus compromisos de acogida, seguridad y salvamento de refugiados.

Notimex

domingo, 15 de febrero de 2015

Las patronas: hace 20 años que mujeres ayudan a migrantes indocumentados.


por Ilka Oliva Corado

El 5 de febrero cumplieron 20 años de ardua labor humanitaria al servicio de los migrantes indocumentados que atraviesan territorio mexicano en su paso hacia Estados Unidos.

Su pueblo La Patrona, Amatlán, Veracruz, México es parada obligatoria para el tren llamado “La Bestia”, que trasporta en el lomo de sus vagones a miles de indocumentados que han sido arrojados a la indefensión migratoria, desde sus países de origen por gobiernos corruptos y sistemas en decadencia que los olvidan en las alcantarillas de las clases sociales y la imposibilidad del desarrollo.

Las Patronas es un grupo de mujeres que sale a las vías del tren y lanzan bolsas de comida y botellas de agua a los migrantes que van sobre “La Bestia.” Son el ejemplo vivo de lo que es dar sin esperar nada a cambio. Con ellas se vive la acción. El actuar. El movilizar. Concientizar de la situación de la migración indocumentada es parte vital de su aporte a esta problemática mundial.

Conocidas en el mundo entero por tan íntegra entrega, Las Patronas están de aniversario — cabe mencionar que es primera vez que lo celebran. Tuve el enorme privilegio de conversar vía telefónica con Norma Romero, coordinadora de Las Patronas. Una charla que nada tuvo de entrevista periodística, más bien una plática entre una indocumentada que muy bien pudo ir sobre cualquier vagón de “La Bestia” en su camino hacia Estados Unidos y una mujer que en cualquier instante pudo tenderle la mano para ayudarla.

Crónicas de una Inquilina tiene el gusto de presentarles, en Encuentros, a: Las Patronas. Disfrútenla y si les nace coméntenla y compártanla, porque las heroínas de pies de barro son candiles encendidos en los rincones más oscuros de la indiferencia.


¿Qué es lo que sucede el 05 de febrero de 1995?


Dos de mis hermanas —Rosa y Bernarda— fueron a comprar el pan y la leche para desayunar, y cuando el tren venía pasó despacio porque como es paso ahí tiene que bajar la velocidad, y nosotros pensábamos que la gente que venía en el tren era mexicana y que se subía en éste para aventurarse, a veces los jóvenes tiene inquietudes, verdad. Pensábamos que como nadie les cobraba el transporte se podían subir pero, ellas escucharon que les gritaron “madre tenemos hambre” y ellas pensaban que las estaban vacilando, y pasó el siguiente grupo y también les dijo “madre tenemos hambre regálanos un pan” entonces una de ellas les tiró la bolsa de pan y vino el grupo de atrás y también les pidió entonces les lanzaron las cajas de leche. Y llegaron a la casa y mi mamá les preguntó qué habían hecho con el pan y la leche que les había encargado y ellas le comenzaron a decir: fíjate mamá que la gente que va en el tren pues no es mexicana porque tienen un acento no sé cómo hablan ellos, y nos gritaron que tienen hambre.


Entonces nos reunimos en casa y conversamos toda la familia, la verdad en ese tiempo alcanzaba el dinero y hasta sobraba, porque eran baratas las cosas, hoy en día lastimosamente está más cara la canasta básica. Entonces empezamos a hacer taquitos, que arrocito, que huevitos y frijolitos. Y pusimos 8 taquitos en cada bolsita. El día después de que mis hermanas reglaron el pan y la leche empezamos a hacer la comida y fueron 30 “lonches” y resulta que mi “apá” dijo bueno y les van a dar el taco, ¿y con qué se lo van a bajar? Pues llenen una botellitas de agua dice. Las botellitas de agua no las podían agarrar porque se les resbalaban de las manos, llegamos a casa y le contamos a mi “apá” y nos dijo que las amarráramos en par un hilo y eso hicimos.

[Y así inicia la historia de Las Patronas, que le ha vuelta al mundo; con una familia que no fue apática a la necesidad de desconocidos. ¿Cuántos de nosotros haríamos eso?]

Empezaron con 30 almuerzos, ¿hoy en día cuántos dan?

Ahorita a partir de 2014 fue el cambio — debido al Plan Frontera Sur, que criminaliza a los indocumentados por parte de autoridades mexicanas y hace que estos busquen otras vías de transporte para llegar a la frontera con Estados Unidos — porque nosotros estábamos dando entre 600 y 700 “lonches” porque era mucha gente la que estaba cruzando, llegamos a tener hasta más de mil personas al día. Buscándole pan de dulce, tortillas, lo que hubiera, lo que encontráramos y pidiéndole a la tente que donara su comida que no la tiraran porque luego la tiran cuando les sobra. Y hacíamos recolectas y la gente se empezó a dar cuanta que sí había necesidad y comenzaron a donar. Y así fue como se dio y la gente se empezó a involucrar.


Claro que no ha sido fácil porque antes ayudar a un indocumentado era un delito y era donde teníamos que tener cuidado. Después de formar un grupo con mi familia formé otro grupo en la parte centro del pueblo con otras mujeres para que nos pudieran ayudar, así ellas daban comida allá y nosotras por acá. Y fue ahí donde comenzamos pero después vinieron los malos comentarios de la gente: “no que esas viejas están locas, que ayudar al migrante es un delito, que las van a acusar de polleras.” Ellas estuvieron ayudando como dos años, pero después los esposos comenzaron a decirles “no que si te metes en problemas a ver cómo le haces, que quién sabe qué,” entonces las mujeres por miedo nos dijeron, mira mejor no. Yo les dije que estaba bien porque tampoco quiero ser la causante de que tengas roces con sus maridos. De las 25 que éramos quedamos 15, de las cuales hoy en día estamos 14.


Hoy en día estamos dando 100 “lonches” en el tren, y los que llegan a la casa caminando, porque hay migrantes que se bajan o van heridos o cansados y llegan al comedor y ahí los atendemos. Bajó la cantidad debido al cobro de las mafias.

[Que están conformadas por las propias autoridades municipales, estatales y migratorias en contubernio con los grupos criminales reconocidos por la violencia con la que tratan a los migrantes indocumentados]


Veinte años es un mar de memorias…


Mira, hay que ser agradecido con Dios por todo lo que nos da, agradezco a Dios haberme dado unos padres que me enseñaron a trabajar y que me dieron valores. Tuve la oportunidad de tener una pareja que se portó bien y que no se metió en mis decisiones y que me apoyó [su esposo falleció] y que me dio un hijo que es tranquilo, que está estudiando y que le está echando ganas.

El cambio de la palabra a la acción

Norma era catequista en la iglesia de su pueblo pero sentía un vacío, sentía que no era suficiente lo que hacía, tuvo algunos roces con otras mujeres de la iglesia porque para ella no era solo ir a misa y afuera vivir con envidias, prejuicios y doble moral. Se alejó del catequismo y pidióa Dios una señal, ella quería pasar de la palabra a la acción y la señal llegó el día menos pensado.

Ese día en el 1996 terminamos de dar la comida y después de haber terminado la jornada del día me voy a mi casa y nos acostamos a dormir y como a eso de las 11:30 llega una compañera del grupo y toca la puerta y me dice: “oye Norma, el tren se acaba de parar y trae como quinientas personas pero viene un enfermo y aquí está su esposa y un compañero” los vi por la ventana y les dije que me esperaran porque me iba a cambiar. Ella se fue a su casa a dormir y me los dejó ahí en la puerta y cuando salgo esta mujer me dice ayúdame por lo que más quieras y se arrodilla frente a mí, inmediatamente le dije que se levantara, no lo pensé dos veces y le dije que me llevara a donde estaba su marido, ésa era la señal que yo necesitaba, fue ése el momento en que cambió todo en mi vida.

Agarré la camioneta de mi esposo y no me puse a pensar en que en el 96 era delito ayudar a un indocumentado, solo salí y les dije que me llevaran a donde estaba su esposo, llegamos y vi la multitud de gente que estaba en el tren, llego a las vías y le dio a Dios, “Señor si tú me pusiste aquí, tú me vas a ayudar” en ese momento algo me cubrió desde la cabeza hasta los pies, nunca he vuelto a sentir algo similar. Fue como un cobijo, como si alguien me hubiese abrazado. Como si alguien me hubiera quitado la venda de los ojos, desde ahí perdí el miedo. Y la certeza que Dios estaba actuando y que quería mi servicio. El miedo se me fue quitando poco a poco y es como si él me hubiera dicho: “ahora sí, ven y trabaja.”

Se acercan los muchachos indocumentados y me dicen, “madre por lo que tú más quieras ayúdanos” y yo les dije voy a ayudar al que viene enfermo no los puedo ayudar a todos y me dicen, “no, con que los ayudes a ellos ya nos estás ayudando a nosotros.” Ahí había amor, solidaridad, ahí no había fronteras, ahí había algo hermoso.

Era un muchacho que había defendido a su esposa porque el tren fue asaltado por las mafias y querían abusar sexualmente de ella y él la defendió y lo acuchillaron, imagínate de Agua Blanca a La Patrona el tren hace tres horas, y en ese tiempo la persona se desangró y venía con mucha temperatura y además perdió el sentido.

Entonces todos comenzaron a ayudar a bajarlos del lomo del vagón y fue algo tan hermoso, todos éramos hermanos ahí, y lo bajaron con tanto cuidado. El muchacho era negro, negro que solo sus dientes blancos se le miraban, y vi a aquel hombre como le extendieron las manos y le juntaron los pies, mientras unos lo sostenían de los brazos, otros lo agarraban de los pies, y fue como ver a un Cristo negro.

Nos negaron el servicio en el hospital cercano del pueblo porque era indocumentado, también un doctor de una clínica privada porque dijo que no se quería meter en problemas. Eso fue como la segunda llamada de Dios, de decir pues ahora háganlo ustedes, cúrenlo ustedes. Y me lo llevé a mi casa y estuvo en mi cama, sabía algo de primeros auxilios y llamé a un amigo que también sabía de primeros auxilios y él me dijo cómo proceder pero tampoco se atrevió a ir a mi casa porque pensaba que se nos iba a morir y no quería problemas.

Compramos medicina para la fiebre y para controlar la infección. Llegando a la casa lo bañamos con agua fría para bajarle la fiebre y revisamos la herida. Estuvo en mi casa más de 20 días recuperándose y se fue en septiembre y nos llamaron por teléfono el 25 de diciembre para decirnos que había logrado cruzar a Estados Unidos. Y eso es lo más bonito, de servir y no esperar nada a cambio. Y mucha gente dice “esto lo hacen y de seguro les pagan” y no es así, el pago más grande viene de la bendición de Dios.

La Internacionalización

Mira nos ha ayudado mucho los documentales que se han hecho acerca de nuestro trabajo, eso nos ha dado a conocer a nivel internacional, y como nosotros abrimos las puertas a quién guste venir a conocer lo que hacemos han llegado personas de muchos países. Documentalistas, cineastas, periodistas. Y abrimos las puertas porque queremos concientizar a la sociedad civil, para que no solo juzguen, para que más bien conozcan a la gente, a veces es mejor enseñarle lo malo al ser humano que enseñarle lo bueno. Cuando tu ves a una persona migrante lo que primero que dices es “es un delincuente” ¿ya fuiste a investigarlo? Por qué mejor no te preguntas si tiene hambre, si necesita abrigo, en qué lo puede ayudar. Por qué no hacemos todo lo contrario y te das el tiempo de conocerlo.

Nosotros en todos estos años hemos visto pasar a miles de migrantes y para nosotros es bendición ayudarlos. Y les decimos que cuando lleguen a Estados Unidos no se olviden de su familia y hagan las cosas bien para que les vaya bien.

El comedor-albergue

Ya teníamos el comedor pero no el albergue porque no teníamos quién nos apoyara en lo económico, entonces un documental que se llama La Patrona el director lo llevó a varios festivales, y estuvo en Francia y de allá le preguntaron qué era lo que nosotros necesitábamos y yo le dije: un cuarto para voluntarios, un cuarto para que duerman los muchachos –indocumentados- y una oficinita. Unas regaderas y baños para los muchachos también. Y gracias a los documentales que se han realizado acerca de nuestro trabajo nos han invitados de varias universidades a dar pláticas y a concientizar a los estudiantes. Y siempre los invitamos a conocer la experiencia y llegan a nuestro comedor y nos llevan víveres. Nosotras necesitamos calzado, ropa, porque los migrantes van solo con la mudada puesta y por lo menos que se cambien cuando llegan al albergue, es sumamente importante el calzado y la ropa.

Tenemos una camioneta –pickup- que nos donaron cinco familias de Jalapa y eso vamos por las compras para hacer los almuerzos.

Cabe mencionar que el comedor-albergue está construido en el terreno que le regaló su padre a Norma. Nada de ayuda municipal o estatal.

¿Cómo es la relación con las entidades migratorias?

Es buena, hemos estado trabajando en equipo y ayudan en los hospitales cuando llevamos a migrantes heridos, claro el trato es distinto cuando van solos, tiene que ir una de nosotras para acompañarlos en todo el proceso y verificar que las autoridades les den trato humano. Yo siempre he dicho no es en sí la identidad la que está mal sino las personas y cuando es así yo hablo con ellas directamente y de buen modo y eso nos ayuda mucho. Trato de concientizarlos y que vean a los migrantes como hermanos que somos.

Si el paciente necesita prótesis se coordina con las autoridades, realiza la terapia y se envía a un albergue para que vayan asimilando lo de su prótesis y su nueva realidad.

El Plan Frontera Sur

El Plan Frontera Sur vino a afectar más la situación de los migrantes porque los criminaliza, lo que los obliga a buscar otras alternativas para atravesar México y los expone a bandas de criminales, caminan más y sin agua ni comida. Ha bajado el afluente porque antes atendíamos al día a 600 o 700 y hoy a 100 o 120.

El Instituto Nacional de Migración

Bueno por estos lares están más concientizados porque nosotros nos hemos encargado de no quitar el dedo del renglón, y porque tampoco nos confiamos, lo que sucede en otros albergues es que solo les brindan protección dentro de las instalaciones y cuando salen ya no se hacen responsables. Aquí es lo contrario, los apoyamos dentro y fuera, los acompañamos abordar los autobuses o si tienen que subir el tren también vamos. Entones cuando las autoridades nos ven respetan al emigrante. Esto requiere que nosotros nos involucremos por completo y salgamos de nuestra zona de confort, si vamos a ayudar que sea bien no a medias.

Concientizar a la sociedad civil

Todos los migrantes en mi camino han sido un regalo de parte de Dios, hay momentos en lo que no solo tienes que batallar con las personas que lastiman al migrante, sino también con la sociedad civil que desconoce el dolor que carga el emigrante, pero también los pastores evangélicos. Es un conjunto de gente que solo critica y habla con prejuicios pero que no se involucra, muy fácil es hablar pero qué difícil es actuar.

Nosotras como ya sabemos les hablamos a los migrantes y les decimos “por estos lugares sí pueden pasar, por estos lugares no, a tal hora sí a tal hora no.” La sociedad civil ahí podría ayudar muchísimo pero ni las personas como comunidady mucho menos los pastores de inglesa. Y te das cuenta que no puedes decaer y que tu deber es crear conciencia. Hay mucha gente que se ha sumado pero que no actúa y lo que necesitamos en su acción. Es muy fácil encerrarse en la iglesia y orar y orar pero las cosas no se resuelven orando, tenemos que involucrarnos todos.

Tú eres de las pocas como Padre Solalinde, Pantoja y Fray Tomás, que son de armas tomar

Hombres como ellos nos hacen muchísima falta, que tengan el acercamiento hacia las personas ignorantes, que no solo hablen de la biblia sino que se comprometan con la acción que Dios nos ha enseñado. Fácil es decir de la boca hacia fuera cuando no sale del corazón.

En el 2013 reciben el Premio Nacional de Derechos Humanos

Con ese Premio nos dimos a conocer más, y mucha gente se sorprendió porque son muchas las organizaciones que trabajan en la defensa de los Derechos Humanos en México, y nos preguntaban que cómo le hicimos para ganarlo y nosotras les decimos que solo con el favor el de Dios y haciendo bien a los demás. Ese reconocimiento yo lo considero como un regalo de parte de él, porque eran 356 organizaciones las que estaban propuestas.

A Las Patronas las propusieron para el Premio Príncipe de Asturias 2015.

Es un trabajo arduo no solo con atender a los migrantes sino con la sociedad civil que no se involucra y los ve como delincuentes y luego que piensan que los migrantes cuando cruzan nos mandan dólares y no es así, solo las gracias recibimos y también creen que la gente que llega de otros países a conocer nuestro comedor nos deja mucho dinero y eso también es falso. La gente piensa que esto es como un negocio. Yo siempre les dijo que si fuera cierto que nos pagaran entonces no fuéramos 14 mujeres seríamos 100. Es muy fácil hablar pero tampoco tienen la capacidad de acercarse y ver cómo lo estamos haciendo y mucho menos involucrarse sabiendo que no van a recibir más que las gracias. Y las que se han acercado solo tardan una semana y con la misma se van, porque no es del corazón y esperan recibir algo más.

Los días 14 y 15 de febrero Las Patronas celebrarán por primera vez su aniversario, cumplen 20 años tendiéndole la mano a los migrantes indocumentados que pasan por La Patrona, Veracruz. En sus actividades está una misa que oficiará el Obispo de Saltillo, Raúl Vera, -quién apoya contra viento y marea a los indocumentados que atraviesan México- contarán con la presencia de los sacerdotes Alejandro Solalinde, Pedro Pantoja y Fray Tomás González. Se hará una procesión en el pueblo.

Cumplimos 20 años pero también es un agradecimiento a Dios a todas y a cada una de las personas que han caminado a nuestro lado todos estos años. Sin el apoyo de quienes donan nosotras no podríamos ayudar a los migrantes y esto es para agradecerles a ellas. Somos un gran equipo. Entre sacerdotes, asociaciones, fundaciones y sociedad civil.

Los 43 estudiantes de Ayotzinapa

El dolor de ellos es nuestro dolor, así como cada año recibimos a las madres centroamericanas en su caravana buscando a sus hijos migrantes desaparecidos en México. Yo le comento a la gente que cuando fue la masacre de San Fernando que mataron a 72 migrantes indocumentados, no se hizo tanto ruido porque eran migrantes, tuvimos que esperar a que pasara esto con los 43 normalistas para que sintiéramos el dolor que sienten las madres centroamericanas. Les digo, imagínense todo el dolor que se les ha causado a aquellos países hermanos, ahora estamos viviendo en carne propia con estos padres que lamentablemente también están en la lucha.

Es que tenemos que levantar la voz, tenemos que caminar unos con los otros. Apoyándonos y exigiendo esa justica que todos necesitamos. Hoy estamos aquí pero mañana estamos expuestos todos, necesitamos seguridad, nadie es intocable. No tenemos que ser indiferentes al dolor de las demás personas. Hay que unirnos, hay que echarnos la mano. Yo me doy cuenta cuando viene la caravana de madres centroamericanas, la gente las ve como preguntándose, ¿y éstas qué vienen a hacer? Y yo les digo, acérquense a ver las fotos, tus hijos también pueden migrar. Que conozcan a las mamás y que conversen con ellas y que se enteren por qué vienen. Informar si alguien vio pasar a alguno de las fotografías que llevan las madres colgadas en su cuello.

Que no sean espectadores y que se acerquen. Es tan poco lo que nos piden y nosotros con tanta indiferencia. No entiendo por qué somos así.

¿Deseás agregar algo para dar por terminada ésta conversación?

Bueno, decirle a la gente que no discriminemos, que no juzguemos, así como está Centroamérica hoy vive México y así nos vamos, los mexicanos no cantamos mal las rancheras. Nos hace falta solidaridad, el sentir que muchas personas están viviendo momentos difíciles, que no seamos indiferentes al dolor de las demás personas, no estamos salvos, en cualquier momento nos puede tocar a nosotros. Que nos empecemos a respetar. Todos somos hermanos, no importa la religión, la raza, la nacionalidad, el color.

Nota: si usted desea colaborar con víveres, dinero, ropa o calzado puede hacerlo comunicándose con ellas en las redes sociales: @LasPatronas_dh en Facebook: La Patrona.

Fuente: Apia Virtual
Texto completo en: http://www.lahaine.org/las-patronas-hace-20-anos

lunes, 24 de noviembre de 2014

Trabajadoras migrantes de casa de familia en Chile.


Un abrazo de humanidad

“¿Lo peor? Que nos hagan trabajar peor que a la Cenicienta antes de la llegada de ningún príncipe y sin horario. Que nos miren casi como a bestias y nos paguen lo que les da la gana.”

“Ave del mar, espuma migratoria, / ala del Sur, del Norte, ala de ola, / racimo desplegado por el vuelo, / multiplicado corazón hambriento / (…) y a contraviento y contramar, la vida.”
Pablo Neruda

por Andrés Figueroa Cornejo

Visiblemente agotada luego de trabajar 20 horas continuadas para obtener medio día libre para sus trámites sindicales, la Presidenta del Sindicato Nacional Interempresa de Trabajadoras/es Inmigrantes de Casa Particular (Sinaincap, https://www.facebook.com/groups/139480892851864/), Rosa Flores, se sienta sobre una silla azul de la junta de vecinos Nº 15 de la comuna de Independencia de Santiago de Chile. Rosa es de origen peruano, de la provincia de Barranca, distrito Supe Puerto y reside en la capital chilena desde hace 5 años. Es madre y padre de 6 hijos, 4 de los cuales permanecen en su país, donde ella se desempeñó como obrera calificada y profesional de la costura antes de migrar.

La dirigenta sindical informa que la organización que lidera lleva dos años de vida, cuenta con un centenar de socias, y recibe el apoyo tanto de voluntarios independientes, como del Fondo Alquimia. Su sede se encuentra en la calle Barnechea Nº 320, también situada en la comuna de Independencia (zona norte de Santiago, a metros de la corriente del río Mapocho).

Rosa Flores dice que el salario promedio de las trabajadoras migrantes de casa particular es de alrededor de $250 mil pesos mensuales (USD420), con contrato laboral o sin él, de los cuales, al menos ella, remesa de $150 a $200 mil pesos al Perú.

Trabajadora empobrecida, mujer, madre sola y migrante es la confabulación matemática de todas las maldiciones bajo las relaciones sociales de clase, patriarcado, y de poder capitalistas.

-¿Cuáles son las formas de explotación y discriminación más brutales que sufren?

“Que nos hagan trabajar peor que a la Cenicienta antes de la llegada de ningún príncipe y sin horario. Que nos miren casi como a bestias, que nos paguen lo que les da la gana. Que, resultado de la presión y la sobreexplotación laboral, muchas padezcan cuadros depresivos y deterioro de su salud mental.”

Rosa dice que trabaja normalmente desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche, sin descanso, y añade que “muchas compañeras son víctimas de acoso sexual. Tenemos los testimonios que lo acreditan, como también indican que sobretodo le ocurre a las migrantes. Las agresiones, la violencia y los malos tratos de los empleadores/as, lamentablemente, no son extraños. Y, por supuesto, nuestros jefes/as no logran advertir nuestra tristeza salida de la distancia que nos separa de nuestros seres más queridos. Hay indolencia.”

-La reunión que tienen hoy es para conocer los verdaderos efectos de la reciente ley aprobada para trabajadoras de casa particular y, en especial, de las consecuencias para las mujeres migrantes que laboran en el área. ¿Para qué sirve el sindicato, además?

“Ya es valioso tener un espacio para reunirnos y solidarizarnos. Un lugar de humanidad. La condición de migrante es muy dura. La mayoría que llega -sea peruana, boliviana, haitiana, nicaragüense, colombiana, e incluso chilenas que provienen del interior del país-, no tiene idea de cómo defenderse frente a los atropellos. El sindicato cumple la función de colectivo que informa sobre nuestros derechos y sus procedimientos legales. Los domingos realizamos actividades desde la mañana. Hay talleres de computación e Internet, de danza, de inglés, de francés, comunicación, xilografía, de organización. Nuestra agrupación es un abrazo.”

La Presidenta del sindicato aclara que no todos los empleadores tienen un mal comportamiento y respecto del vínculo con otras organizaciones de trabajadores/as, “hemos participado en diversos encuentros sindicales. Si bien existen buenas relaciones, también hemos observado la falta de compañerismo con los migrantes. Se sufre un nivel de discriminación y corporativismo “chileno” desde nuestros propios pares como asalariados/as. Y varios de esos mismos trabajadores/as, los mejor pagados, tienen una “nana” migrante criando a sus hijos/as. Cuando los chicos son adoptados, la situación es más grave. Nosotras hasta dormimos con los pequeños/as.”

En el sindicato conviven mujeres profesionales de la salud, la confección, cosmetólogas. Casi todas tienen terciaria y todas, primaria y secundaria escolar completa, pese a que por las dificultades del visado, muchas deben cursar nuevamente sus estudios para validar lo que ya saben.

Aquellas trabajadoras que deseen informarse o ingresar al sindicato, basta que escriban al correo de Rosa, floresrosita56@gmail.com

“Con la nueva ley, el empleador tiene todas las de ganar”

El abogado Patricio Rojas (rojasmesina@gmail.com) es uno de los colaboradores centrales de la organización. Se desenvuelve en la Clínica Jurídica de la Universidad Diego Portales, en el Programa Refugio ligado al derecho migratorio. Aquí se refiere la nueva ley sobre el sector –compuesta por tres legislaciones que modifican el actual Código Laboral- que ya fue aprobada y que entrará en vigencia en dos tramos: en enero y luego en noviembre de 2015.

Rojas precisa que la ley “hace una distinción entre las trabajadoras de casa particular puertas adentro y puertas afuera. En materia de jornada laboral, la jurisdicción no realiza ningún cambio para las trabajadoras puertas adentro, por tanto no existe ningún avance en ese aspecto. Sólo establece un mínimo de descanso de 12 horas para las asalariadas contratadas, y que el domingo es un día libre que puede dividirse en dos medios días libres: la mitad del domingo y la mitad de otro día de la semana. Todo ello sujeto a un acuerdo entre las partes, entre empleador y trabajadora.”

-Siempre y cuando exista un contrato…

“La nueva ley establece que debe existir un contrato de trabajo escrito, el cual debe ser inscrito en la Inspección del Trabajo con las cláusulas que señala el Departamento de Extranjería e Inmigración. Por eso para las trabajadoras migrantes, el contrato, además, tiene que ser notariado.”

El abogado indica que la ley registra las funciones específicas de las trabajadoras (lavado, aseo, cuidado de niños, etc.), “y en el caso de que se trate de una labor especial, como la atención de adultos mayores o de alguna persona discapacitada, ello también debe estar contemplado en el contrato. Por otro lado, es preciso que ahora las tareas especiales deban explicitar la dirección (ubicación puntual) donde se efectúan. Y sobre la ropa de trabajo, la ley dice que ella sólo puede usarse dentro de la casa, en el ámbito privado. O sea, el empleador no puede obligar a la trabajadora, por ejemplo, a ir a la playa –o a cualquier espacio público- a cuidar chicos vestida de “nana”.”

-¿La nueva ley es un beneficio real?

“Es complejo. El convenio 189 de la OIT, suscrito por Chile, afirma que debe haber igualdad para las trabajadoras de casa particular, que han sido por largas décadas las más vulnerables. No obstante, pese a ser aprobadas ambas legislaciones, la nueva ley sancionada no dice nada de la jornada de trabajo de las trabajadoras de casa particular puertas adentro.”

Patricio Rojas manifiesta que hay dos elementos de la ley que “parecen avances, pero que no lo son. Para las trabajadoras de casa particular puertas afuera se iguala el horario de trabajo respecto del conjunto de los empleados que en Chile es de 45 horas semanales. Empero, la ley agrega 15 horas de labor que no son tomadas como extraordinarias, sino que como “adicionales” y negociables con el empleador. Sin embargo, y muy claramente, en una relación laboral hay una subordinación entre dos orillas, donde el empleador tiene la fuerza. Es decir, se podría llegar a las 60 horas de trabajo sin necesidad de acuerdo entre las partes debido a que, de no haberlo, la trabajadora puede ser despedida.”

-¿Y la fiscalización?

“La ley expresa que la fiscalización se realizará a través de los funcionarios de la Inspección del Trabajo, haciendo visitas a domicilio, siempre y cuando las trabajadoras realicen una denuncia. Y aquí está el grave problema. Para ser fiscalizado, el empleador tiene la opción de dejar ingresar al inspector a su domicilio, y si no quiere, puede solicitar una hora y día para ir él mismo a la Inspección del Trabajo. En buenas cuentas, la fiscalización no es real.”

-En general, y considerando que desde el Estado hasta el sector privado, la tercerización, el subcontrato, el trabajo informal van convirtiéndose diariamente y desde hace mucho tiempo, en la forma dominante del empleo, ¿para qué sirve esta ley?

“Yo me hago eco de las palabras del prestigiado abogado laboralista José Luis Ugarte, en términos de que esta ley no reporta ningún beneficio real y que, en consecuencia, nada hay que celebrar al respecto. Con esta legislación el empleador tiene todas las de ganar y todas la posibilidades para incumplirla.”

Fuente: Apia Virtual

martes, 10 de diciembre de 2013

La cifra de niños que emigran solos a Estados Unidos se multiplica en tres años.


El tránsito de menores sin acompañante en el corredor entre Centroamérica y Estados Unidos es el mayor del continente.



Eran tres. Tenían entre siete y 10 años y venían de Honduras. La policía los halló en Acayucan, Veracruz (este de México), después de que unos coyotes (traficantes de inmigrantes) los abandonaran a su suerte. El mayor contó que sus padres habían emigrado a EE UU unos meses atrás y que su abuela lo había enviado hacia allá con un hombre al que dijo desconocer. Su historia la publicó el periódico La Tribuna en septiembre. Ellos eran tres, pero son muchísimos más. México es uno de los principales puntos de tránsito de miles de menores que viajan solos para intentar llegar a Estados Unidos. Solo el año pasado detuvieron a 6.000.

Pese a que también hay niños inmigrantes de origen mexicano, la mayoría son centroamericanos. Ocho de cada 10 supera los 12 años de edad y dos de cada tres viajan solos. Huyen de la violencia (Centroamérica es una de las regiones más mortíferas del mundo), la pobreza y en muchos casos para seguir a los padres, que dejan atrás a sus hijos para partir hacia Estados Unidos. En el caso de El Salvador, por ejemplo, se calcula que hay por lo menos 900.000 niños que viven sin madre, sin padre o sin los dos. Y que la mayoría son hijos de emigrantes.

Y en EE UU las cifras no dejan de aumentar: según el departamento de Seguridad Nacional, la cantidad de menores sin acompañante que han emigrado se ha triplicado en los últimos cinco años. La patrulla fronteriza detuvo en 2012 a más de 24.000 niños sin acompañante, una cifra considerablemente mayor a los 8.000 de 2008.

Grant Mitchell, director de la organización ID Coalition que vigila el tránsito de niños inmigrantes en todo el mundo, afirma que México tiene uno de los problemas más serios en cuanto a la detención de menores en su territorio. “Es un caso que solo se puede comparar a países como Turquía y Grecia, por ejemplo, que son la puerta de entrada de muchos países asiáticos y africanos hacia la Unión Europea”. ID Coalition organiza en la capital mexicana el coloquio Dibujando el Futuro: Alternativas de Atención y Cuidados para la Niñez y Adolescencia Migrante, que se celebrará el próximo 4 de diciembre en el Museo Memoria y Tolerancia de México DF.

Mitchell alerta, además, de que la edad de estos chicos causa que caigan en un vacío legal y que permanezcan detenidos por un gran lapso de tiempo, aun cuando va en contra de una ley aprobada en 2011 por el Gobierno de Felipe Calderón, que indica que ningún menor puede ser retenido por las autoridades y que debe de ser conducido a estancias infantiles o juveniles. “Se les trata como criminales”, explica. La situación es tan grave que la directora de Sin Fronteras, Nancy García, afirmó hace unas semanas que los niños retenidos en centros de detención en México tenían menos garantías que“personas mayores que cumplen penas de cárcel”.

El corredor entre Centroamérica, México y Estados Unidos es el más transitado por inmigrantes en el continente, según datos de ID Coalition. Williams subraya que la solución para el problema debe de incluir a Estados Unidos. “Es imposible de hablar de una solución real si no existe una cooperación de todos los países involucrados. La inmigración no es un problema exclusivo de México, es también de Estados Unidos”.

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Fuente: Chacatorex

martes, 22 de octubre de 2013

Santidad: ante tanta vergüenza hace falta más desobediencia.



Colectivo Noviolencia en acción (NenA)

“Vergüenza”, decía el Papa. Y no es para menos. El naufragio de Lampedusa podría haberse evitado según el testimonio de algunos de los supervivientes. Hasta tres grandes pesqueros pasaron de largo. Decidieron no ver una nave en llamas, dejando desaparecer en el agua a cientos de seres humanos. ABC, 4-10-2013

Una vez que los sobrevivientes sean identificados, serán investigados por la Fiscalía de Agrigento por un supuesto delito de inmigración ilegal. Desde que entró en vigor la última ley en agosto de 2009, tras su aprobación por parte del Ejecutivo de Silvio Berlusconi, con la Liga Norte en el Ministerio del Interior, Italia cuenta con el delito de inmigración ilegal, que no conlleva penas de cárcel, pero sí multas y una más rápida expulsión de los indocumentados.

Según esta ley, con la que se obliga además a los funcionarios públicos a denunciar a los in-documentados, los inmigrantes que consiguieron sobrevivir (y que, en algunos casos, pagaron 500 dólares por la travesía) pueden enfrentarse a multas de hasta 5.000 euros. Y luego la expulsión.

A esta norma se suma la llamada ley “Bossi-Fini” de 2002, que adquiere ese nombre por sus ministros conservadores promotores y que prevé el delito de complicidad con la inmigración ilegal para quien lleve a Italia a inmigrantes sin permiso de entrada.
Otra polémica, en tanto, estalló por la mañana, cuando un diario local publicó que dos lanchas de la Guardia de Finanzas permanecieron atracadas en el muelle de Favaloro sin ser utilizadas tras producirse la tragedia. Al tiempo que el propietario de uno de los pesqueros que acudió al rescate de los inmigrantes criticó la actitud de los agentes y desafío a las autoridades a que le apliquen la ley que penaliza a quien ayuda a indocumentados a llegar a Italia. “ La gente se moría en el agua mientras ellos pensaban en hacer fotografías y vídeos”, dijo. Diario Clarín, 6-10-2013

25En esto se levantó un maestro de la ley y le preguntó a Jesús, para ponerlo a prueba : Ma-estro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? 26Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella? 27Él respondió: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo. 28Él le dijo: Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida eterna. 29Pero el maestro de la ley, para justificarse, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30Respondió Jesús: Un hom-bre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo mo-lieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto.

31Por casualidad un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. 32Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. 33Pero un samaritano que iba de viaje, llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció, 34y acercándose, le vendó las heridas echándoles aceite y vino y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. 35Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva. 36¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos? 37Él dijo: El que practicó la misericordia con él. Jesús le dijo: Anda y haz tú lo mismo.

Santidad, cuando un ley como la ley Bossi-Fini sanciona a quienes sean misericordiosos con los desheredados de la tierra, es una que hay que desobedecer, ya nos lo dijo también, Martín Luther King,
“Tenemos obligación de hacer el bien, pero de igual manera, también tenemos la obligación de no colaborar con el mal”

Y es que la criminal ley Bossi-Fini debe ser desobedecida, ¿puede el legislador, legislar sobre la conciencia de los ciudadanos? ¿el ciudadano debe abdicar de su conciencia a favor del legislador? ¿por qué entonces los hombres tenemos una conciencia? ¿el ciudadano debe ser primero hombre o “Vergüenza”, decía el Papa. Y no es para menos. El naufragio de Lampedusa podría haberse evitado según el testimonio de algunos de los supervivientes. Hasta tres grandes pesqueros pasaron de largo. Decidieron no ver una nave en llamas, dejando desaparecer en el agua a cientos de seres humanos. ABC, 4-10-2013

Una vez que los sobrevivientes sean identificados, serán investigados por la Fiscalía de Agrigento por un supuesto delito de inmigración ilegal. Desde que entró en vigor la última ley en agosto de 2009, tras su aprobación por parte del Ejecutivo de Silvio Berlusconi, con la Liga Norte en el Ministerio del Interior, Italia cuenta con el delito de inmigración ilegal, que no conlleva penas de cárcel, pero sí multas y una más rápida expulsión de los indocumentados.

Según esta ley, con la que se obliga además a los funcionarios públicos a denunciar a los in-documentados, los inmigrantes que consiguieron sobrevivir (y que, en algunos casos, pagaron 500 dólares por la travesía) pueden enfrentarse a multas de hasta 5.000 euros. Y luego la expulsión.

súbdito?
La historia del hombre ha sido la historia de la obediencia. Esta es y ha sido una virtud, de ca-ra a la desobediencia; el mal.
Jean-Marie Muller, con respecto a la desobediencia escribe: “Si las injusticias están tan arraigadas en las sociedades, es porque se aprovechan de la obediencia de estas sociedades”. Así también se expresaba Gandhi: “Los responsables de nuestra sujeción, no son tanto los fusiles británicos como nuestra colaboración voluntaria. Frente a la injusticia, estamos muchos más acostumbrados a resignarnos y a colaborar que actuar incluso con violencia ante ella”

La desobediencia lleva a la puesta en práctica de los métodos de la no-cooperación, que inten-tan de coaccionar al adversario mediante la negativa deliberada a realizar una función cuya ejecución es esencial para el mantenimiento de su posición. Por tanto el mayor número de personas debe desobe-decer a las instituciones, leyes, estructuras, regímenes, etc, que mantengan las injusticias .

En el siglo III; Maximiliano, un joven africano fue convocado ante el procónsul romano para ser incorporado al ejército, (por ser hijo de un veterano, el servicio militar le era obligatorio), pero Maximiliano se negó alegando que era Cristiano y no podía hacer el mal. El procónsul trató de conven-cerle pero él persistió en su actitud, lo que le llevó a la ejecución.
Thoreau escribía: “No conviene cultivar un respeto por las leyes tanto como por la justicia, las leyes nunca han hecho a los hombres un ápice más justos; y mediante el respeto a ellas, incluso los de mejor voluntad son cada día agentes de las injusticias”

La desobediencia no es contra las personas, sino contra los sistemas que las personas imponen. Una cosa será abogar por el orden establecido y defenderlo cuando este es causa de injusticia, y otra será el promover el orden. La obediencia a la ley implica la responsabilidad del ciudadano, y el que se somete a una ley injusta carga con la responsabilidad de esta injusticia. Hitler fue posible gracias a la colaboración y obediencia de la gran mayoría de los alemanes. En los juicios de los “criminales de gue-rra”, todos han argumentado que “obedecieron órdenes” de un gobierno legalmente constituido.

Franz Jagenstätter, campesino austriaco que murió en 1943 ejecutado tras negarse a servir en el ejército de Hitler, no pudo impedir a este seguir su obra, sin embargo fue un testigo solidario, ante el cual, todo el mundo está de acuerdo que fue la actitud más responsable. Si nos preguntamos para qué sirvió su desobediencia, tendríamos que preguntarnos también, para qué sirvió la obediencia.

Se toma como pretexto a menudo, la incompetencia del simple ciudadano para mantenerse en la sumisión incondicional a las decisiones de los poderes establecidos. So pretexto de incompetencia se quiere obligar al ciudadano a la irresponsabilidad. Hoy más que nunca, los poderes establecidos se re-cubren con la autoridad de los tecnócratas para reducir todas las opiniones al silencio. Silencio que no debemos de mantener ante la ley Bossi-Fini.

La teoría tradicional de la democracia postula que el orden social no puede mantenerse más que mediante la obediencia a la ley, suponiendo que esta representa la opinión de la mayoría. Gandhi, con respecto a esto decía: “La experiencia me ha hecho ver que, si quiero vivir en un sociedad manteniendo mi independencia, tengo que limitarme a cuestiones de primera importancia para hacer valer las exigencias de una independencia total. En los demás terrenos en que no entra en juego ni la religión, ni la moral, hay que ceder a la mayoría; pero, la ley de la mayoría no tiene nada que decir donde le toca hablar a la conciencia”.

No es la ley quien debe dictar lo que es justo, sino que lo que es justo es lo que debe dictar la ley. Lo que debe de inspirar al hombre su comportamiento no es lo legal, sino lo que legítimo. El objeti-vo de la desobediencia civil no es el de abolir las leyes, sino el de mejorarlas de tal manera que puedan ser más conformes a las exigencias de la justicia y de la libertad. La desobediencia civil, decía Gandhi, es un derecho que la ley debería dar, pero que niega. Si la desobediencia criminal es efectivamente una amenaza para la democracia y puede conducir a la sociedad del caos; la desobediencia civil. es la garantía para defender a la sociedad de los abusos del gobierno. La desobediencia civil lleva consigo el estar preparado para la aceptación de las sanciones. Gandhi, ante el juez que le juzgaba, se pronunció así: “O dimite y deja así de asociarse con el mal, si considera que la ley que está encargado de adminis-trar es mala y que en realidad soy inocente, o me impone la pena más severa si cree que el sistema y la ley que tiene que aplicar son buenos para el pueblo y que mi actitud, por consiguiente es perniciosa para el bien público”.

La ley Bossi-Fini sería justa, y por consiguiente justificada su obediencia, en la medida que tu-viera por objetivo defender los intereses de los más desfavorecidos contra las ambiciones de los más ricos y poderosos, sin embargo, el objetivo de esta ley es bien distinto, por ello Santidad, hay que lla-mar a la desobediencia de dicha ley.

“La desobediencia civil, escribe Gandhi, es un derecho imprescindible de todo ciudadano. No se puede renunciar a ella sin dejar de ser hombre…El intento de prescindir de la desobediencia civil sería lo mismo que querer aprisionar la conciencia”. Unos actos individuales de desobediencia civil no podrán tener un impacto político que pueda orientar los acontecimientos de una manera decisiva; sin embargo, reciben su justificación y su significación de que son una expresión política de la fidelidad a una exi-gencia de justicia y de verdad. Por esto, Santidad, es necesario llamar a la desobediencia a la Ley Bos-si-Fini.

Entre 1960 y 1963, bajo la dirección del profesor Milgran, se realizaron en la Universidad de Yale (EE.UU), una serie de experimentos sobre la obediencia. Se trataba de comprobar hasta que pun-to una persona normal está dispuesta a obedecer las órdenes de una autoridad cuando tales órdenes son cada vez más absurdas, monstruosas e incluso criminales. Mediante anuncios en la prensa se bus-caban voluntarios de ambos sexos. Se les dice que se trata de estudiar los “efectos del castigo sobre el proceso de aprendizaje”

Intervienen tres personas:
 Un alumno, que debe tratar de aprender una serie de palabras por parejas
 Un monitor, que controla las respuestas del alumno y administra el castigo si son erróne-as
 Un experimentador, que supervisa y da instrucciones al monitor.

Al voluntario se le asigna el papel del monitor. El alumno, (que el monitor cree que es otro volun-tario como él), es instalado en un silla firmemente sujeto para evitar “movimientos incontrolados” y con un electrodo en la muñeca. El monitor (verdadero sujeto del experimento), tiene ante sí un cuadro de mandos que le permiten administrar descargas eléctricas desde 15 hasta 450 voltios. El montaje es ficticio. Las descargas eléctricas no existen, y el alumno es un actor profesional. Pero el monitor está convencido de la realidad del castigo claramente indicado en su cuadro de mandos, con advertencias que van desde “descarga ligera” hasta “atención, descargas peligrosa”.

Las reacciones del alumno co-rresponde a estas advertencias, a los 65 V. gime, a los 120 V. se queja, a los 150 V. pide que le suelten, a los 285 V. da gritos de agonía, a los 315 V. se desvanece. Cada vez que el monitor vacila el experi-mentador le ordena continuar: “el experimento exige que continúe”, “el alumno es un voluntario, ha aceptado someterse a la prueba”, “la Universidad asume toda la responsabilidad”, “debe Ud., seguir las instrucciones”, “la falta de respuesta equivale a una respuesta errónea”, “siga Ud.”.

El resultado fue: casi la mitad de los participantes fueron clasificados como “obedient4es”, ad-ministrando descargas de hasta 450 V., el máximo. Un 5,6 % siguieron pulsando hasta el desvaneci-miento y hasta 375 V., sólo el 45 % desobedecieron antes de los 33o V., sólo el 25,6 % desobedecie-ron antes de llegar a descargas clasificadas como muy fuertes.

Estos altos porcentajes de personas obedientes a órdenes que de modo manifiesto jugaban con la vida de una persona sorprendieron a Milgran. En frío, lo normal es tener un criterio recto. Si se pre-gunta ¿cuál es la respuesta adecuada desde la moral en un caso así? Todos responderían que la des-obediencia. Pero esas mismas personas en ciertas circunstancias para las que no están preparadas se someten a la autoridad y obedecen.

Pero la explicación principal a la obediencia a leyes criminales, como la Ley Bossi-Fini es la trans-ferencia de responsabilidad que el sujeto está dispuesto a aceptar de buen grado. La responsabilidad, como la libertad es una carga pesada en situaciones conflictivas. El individuo cuya personalidad no está suficientemente formada, que no es plenamente humano, se siente aliviado cuando en una situación angustiosa alguien que representa a la autoridad le dice: No te preocupes yo decido por ti; tú sim-plemente tienes que obedecer. Milgran dice: “La ironía es que las virtudes de lealtad, de disciplina de sacrificio, tan altamente apreciadas en el plano individual, son las mismas que conducen al hombre a crear en el plano de la colectividad organizada verdaderas empresas de destrucción… En su mayoría, la gente hace lo que se le ordena sin tener en cuenta la índole del acto prescrito y sin que su conciencia constituya un freno cuando la orden parece emanar de una autoridad o una ley legítima”.

Santidad, para E. Fromm; la gente se inclina a obedecer porque mientras obedecen al poder del Estado, de la Iglesia o de la opinión pública, se sienten seguros y protegidos. Mi obediencia me hace partícipe del poder que reverencio y por ello me siento fuerte.

Para desobedecer debemos tener el coraje de estar solos, de errar y de pecar. Pero el coraje no basta. La capacidad de coraje depende del estado de desarrollo de una persona. Sólo si una persona ha emergido como individuo plenamente desarrollado y adquirido así la capacidad de pensar y sentir por sí mismo, puede tener el coraje de decir “no” al poder, y desobedecer a una ley como la Ley Bossi-Fini.

No sólo la capacidad de desobediencia es la condición para la libertad y la justicia; la libertad y la justicia es también la desobediencia. Si temo a la libertad no puedo atreverme a decir “no”, no pue-do tener el coraje de ser desobediente. En verdad, la libertad, la capacidad de desobediencia y la justicia, son inseparables; de ahí que cualquier sistema social, político y religioso que proclame la liber-tad y la justicia pero que reprima la desobediencia, no puede ser sincero. Santidad en la Iglesia que Usted dirige, hay mucho de esto, por eso la vergüenza de ver cientos de cadáveres, y pensar que mien-tras se ahogaban, había quienes miraban para otro lado, por temor a una ley que no se atrevía a des-obedecer, da que pensar ante la sinceridad de la vergüenza.

Mientras se siga reproduciendo la historia, y presentando a la obediencia como una virtud y a la desobediencia como un pecado, la creación seguirá perteneciendo a unos pocos, mientras que los mu-chos seguirán al servicio de los pocos que deberán de contentarse con las migajas; y para que esto siga siendo así, los muchos seguirán aprendiendo a obedecer.

Para que la obediencia surja del corazón del hombre y no tenga que ser impuesta por la fuerza, la autoridad asume la condición del Sumo Bien, de la suma Sabiduría, otorgándose el poder de procla-mar que la desobediencia es un pecado y la obediencia una virtud; y una vez proclamado esto, los mu-chos pueden aceptar la obediencia porque es buena, y detestar la desobediencia porque es mala, más bien que detestarse a sí mismos por ser cobardes.

Para el poder, para la organización, para el burócrata alienado, el hombre, la mujer y los niños se han transformado en números, ha perdido su capacidad de desobedecer. En este punto de la histo-ria, la capacidad de dudar, de criticar y de desobedecer puede ser todo lo que media entre la posibili-dad de un futuro para la humanidad, y el fin de la civilización.

Esperamos y deseamos que las reformas que está Usted emprendiendo en su Iglesia, favorez-can que algún día, leyes como la Ley Bossi-Fini y otras, sean sólo papel mojado, que nadie esté dispues-to a obedecer.