sábado, 20 de agosto de 2016

El planeta pierde 33 mil hectáreas de tierra fértil por día.


Por Baher Kamal

El mundo pierde 12 millones de hectáreas de tierra fértil por año, lo que equivale a 33.000 hectáreas diarias, de 30 a 35 veces más que la proporción histórica.

Estudios científicos calculan que la superficie terrestre en condiciones de sequía pasó de 10 a 15 por ciento a principios de 1970 a más de 30 por ciento a principios de 2000, y que esas cifras seguirán aumentando.

"La sequía ya no es más un evento aislado y ni siquiera una ‘crisis’. Va a ser más frecuente, grave y de mayor duración. Es un riesgo constante”: Daniel Tsegai. 

Aunque las sequías ocurren en todas partes, África parece ser el continente más perjudicado. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD, en inglés), dos tercios de las tierras africanas son desierto o tierras áridas.

El reto es enorme para el segundo continente en tamaño del planeta, con 1.200 millones de habitantes distribuidos en 54 países y que fue la región más afectada en 2015-2016 por el fenómeno climatológico conocido como El Niño.

“A nivel mundial, las sequías son cada vez más graves, con mayor frecuencia, más duración y extensión espacial. Su impacto es cada vez mayor e incluye al desplazamiento humano masivo y la migración. La sequía actual es evidencia”, expresó Daniel Tsegai, funcionario de la UNCCD, en la Conferencia sobre la Sequía en África que se desarrolla en Windhoek hasta el viernes 19, organizada por el organismo y el gobierno de Namibia.

La conferencia hace hincapié en la llamada “resiliencia ante la sequía”.

“La resiliencia ante la sequía se define simplemente como la capacidad de un país para sobrevivir sequías consecutivas y ser capaz de recuperar las condiciones previas”, explicó Tsegai, en diálogo con IPS.

“Para empezar, hay cuatro aspectos en la sequía, el meteorológico (clima), el hidrológico (aguas superficiales), el agrícola (cultivo) y el socioeconómico (las consecuencias para los seres humanos)”, indicó.


Daniel Tsegai


Los cinco grandes “ausentes”

Para Tsegai, los principales obstáculos para lograr la resiliencia ante la sequía en África son:

1. La falta de una adecuada base de datos que incluya al clima, los recursos hídricos – superficiales y subterráneos -, la humedad del suelo, así como las incidencias de sequías pasadas y sus impactos.

2. La mala coordinación entre los diversos sectores y actores relevantes en un país y entre países de una región.

3. El bajo nivel de capacidad para aplicar medidas de reducción del riesgo de sequía, especialmente a nivel local.

4. La falta de voluntad política para implementar políticas nacionales de sequía.

5. El elemento económico de la preparación para la sequía no está bien investigado.

En cuanto a los objetivos de la UNCCD, Tsegai explicó que esta procura mejorar la productividad de la tierra, restaurar o preservarla para establecer un uso más eficiente del agua y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas por la sequía y la desertificación.

El funcionario señaló algunas de las estrategias que se pueden adoptar para aumentar la resiliencia ante la sequía. En primer lugar, un cambio de paradigma en la manera de lidiar con el problema. Debemos cambiar la forma de pensar sobre la sequía, añadió.

“La sequía ya no es más un evento aislado y ni siquiera una ‘crisis’. Va a ser más frecuente, grave y de mayor duración. Es un riesgo constante”, aseguró Tsegai.

“Por lo tanto, tenemos que dejar de ser reactivos y ser proactivos, pasar del enfoque de la gestión de crisis a la gestión de riesgos, del enfoque fragmentado a uno más coordinado / integrado. Tratar a la sequía como una crisis implica tratar con los síntomas… y no las causas”, advirtió.

“En resumen, el camino a seguir es el desarrollo de una (política de) sequía nacional basada en los principios de la reducción del riesgo”, recomendó.

En segundo lugar es necesario fortalecer los sistemas de control y de alerta temprana de las sequías. También es importante evaluar la vulnerabilidad del país ante el fenómeno y realizar perfiles de riesgo: quiénes se verán afectados, en qué zonas y cuáles serán los impactos.

La ejecución de medidas de reducción del riesgo incluye el desarrollo de sistemas de riego sostenible para los cultivos y el ganado, el seguimiento y la medición del abastecimiento de agua y sus usos, el reciclaje y la reutilización de las aguas, y la posibilidad de cultivos más tolerantes a la sequía y la ampliación de seguros de cosechas.
Las cinco grandes opciones

Tsegai espera cinco resultados de la conferencia de Windhoek:

1. Un documento de estrategia común a nivel de África para fortalecer la preparación ante la sequía del continente, que pueda aplicarse y compartirse entre los países.

2. Que conduzca al desarrollo de políticas nacionales integradas destinadas a la construcción de sociedades más resilientes a la sequía, basadas ​​en el uso sostenible y la gestión de los recursos naturales – tierra, bosques, biodiversidad, agua, energía, etc.

3. Se espera que los países acuerden un protocolo que sea vinculante y que se presentará en la Conferencia Ministerial Africana sobre el Ambiente en 2017, para su aprobación en la cumbre de la Unión Africana (UA).

4. Los resultados de la conferencia se presentarán ante los gobernantes de la UA para obtener su respaldo.

5. Se espera, además, que la conferencia fortalezca las alianzas y la cooperación Sur-Sur, para apoyar el desarrollo de políticas nacionales y la mejora de las ya existentes sobre gestión de la sequía.

---
Traducido por Álvaro Queiruga
---

Importante: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net

Fuente: Servindi

viernes, 19 de agosto de 2016

19 de agosto: Día Mundial de la Asistencia Humanitaria.


«El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es un recordatorio anual de la necesidad de actuar para aliviar el sufrimiento. Es también una ocasión para honrar a los trabajadores humanitarios y los voluntarios que se afanan en la primera línea de las crisis. Quiero rendir homenaje a los entregados hombres y mujeres que afrontan peligros para ayudar a otros que afrontan riesgos aún mayores.» — Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU

Servindi, 19 de agosto, 2016.- De acuerdo al calendario de las Naciones Unidas hoy es un día destinado a un recordatorio a la Asistencia Humanitaria, tema crucial casi en todas partes del mundo frente a las necesidades, hambre, frío, violencia y una serie de sufrimientos que enfrenta a diario la humanidad.

Con motivo de esta fecha el coordinador de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brien, dió un mensaje al mundo. A continuación la nota publicada en la página del Centro de Información de las Naciones Unidas (CINU).
Un mensaje contundente de la ONU por el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

Esta noche, 130 millones de personas en el mundo se irán a dormir necesitando algún tipo de ayuda vital o de protección porque han sido afectados por guerras, violencia o desastres naturales. El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, este 19 de agosto, sirve para recordar al mundo la importancia de aliviar ese sufrimiento.

Uno de los mecanismos más importantes para responder a las necesidades de esas personas es la financiación de las operaciones en el terreno.

De esto habló con Radio ONU el coordinador de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brien.

"Naciones Unidas y nuestros socios humanitarios estamos listos, tenemos la capacidad, las habilidades y el personal para entregar esa ayuda esta noche. Para ello, no sólo necesitamos los recursos. Es cierto, debemos generar más fondos y el mundo ha sido muy generoso en proveer esos recursos. Pero no son suficientes para cubrir todas las necesidades ya identificadas (...) Más allá de esto, necesitamos tener acceso seguro y sin restricciones. Sin condicionamientos políticos. Reclamamos un derecho. Los trabajadores humanitarios necesitan acceso irrestricto donde se requiera, según lo establecen las leyes humanitarias", apuntó.

Esos trabajadores humanitarios están en el frente de las emergencias, ya sean éstas desastres o conflictos. En muchos casos exponiendo sus vidas.

El objetivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es también reconocer ese enorme aporte.

El coordinador para Asuntos Humanitarios de la ONU habló de los desafíos que afrontan esas personas en la actualidad.

"Debemos saludar el inmenso valor y arrojo de los trabajadores humanitarios tanto en Naciones Unidas como entre los socios en el sistema (...) Nuestro desafío es respetar su valentía y a la vez reconocer que tenemos el deber de proveerles seguridad para que lleven adelante su abnegada labor. Estas no son misiones suicidas y debemos asegurar que aquellos que causan los enfrentamientos, los bloqueos, sean desafiados", dijo.

Al final de la entrevista, Stephen O'Brien se refirió específicamente a la situación en Siria, la crisis humanitaria más compleja en este momento.

"A las partes enfrentadas de ambos lados y a todos los que tienen influencia sobre ellos: deben reconocer que hace falta un alto al fuego, un cese de hostilidades o una pausa, como quieran llamarlo. Siempre y cuando las armas sean silenciadas y haya seguridad para los trabajadores humanitarios para atender a los que lo necesitan", puntualizó.

Para ilustrar la gravedad de lo que ocurre en ese país, estas son algunas cifras de OCHA, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, que lidera O'Brien: Siria es la crisis con mayor número de desplazados, desde que empezó el conflicto en 2011, 4,8 millones abandonaron el país y 6,5 millones se han desplazado forzosamente dentro del territorio sirio.

OCHA estima que en la actualidad hay 13,5 millones que necesitan ayuda humanitaria. De estos, casi 6 millones están ubicados en áreas de difícil acceso, incluidos 600.000 en zonas sitiadas.
----

Fuente: Servindi

jueves, 18 de agosto de 2016

El Evangelio y la familia.



José M. Castillo, teólogo

Una de las cosas que más llaman la atención, cuando se leen detenidamente los evangelios, es la actitud personal de Jesús y las enseñanzas que transmitió respecto a la familia. No es posible, en el limitado espacio de este artículo, analizar al detalle la abundante documentación que ofrecen sobre todo los sinópticos sobre este asunto. Aquí me limito a señalar dónde y en qué está el problema. Más adelante (y con tiempo) espero poder explicar la hondura que entraña todo esto y las consecuencias que tiene.

Lo primero, que hizo Jesús al iniciar su ministerio público, fue abandonar su trabajo, su casa y su familia. A partir de aquella decisión, las relaciones de Jesús con sus parientes fueron tensas, complicadas y hasta difíciles. Su familia más cercana pensaba de él que había perdido la cabeza (Mc 3, 21). Y cuando fue a su pueblo, sin duda para explicar su mensaje, ni los vecinos de Nazaret creyeron en él, se escandalizaron de lo que enseñaba y el propio Jesús se sintió despreciado por los de su casa (Mc 6, 1-6; Mt 13, 53-58; Lc 4, 16-30). En el relato, que hace Lucas de esta visita, la cosa llegó hasta el extremo de que los vecinos del pueblo intentaron matarlo (Lc 4, 28-29). Y es que Jesús revolucionó el tema de la familia hasta el extremo de que, para él, su madre y sus hermanos son, ante todo, los que hacen la voluntad del Padre del cielo (Mc 3, 31-35; Mt 12, 46-50; Lc 8, 19-21). Aquí y en esto es donde se ve más claro hasta qué punto Jesús puso las cosas en su sitio. Y hasta qué extremo reordenó todas nuestras relaciones personales, económicas y sociales.

Por otra parte, cuando Jesús llamaba a los discípulos, que se agregaban al grupo, lo primero que les exigía, para “seguirle”, era abandonar la familia y los bienes (el dinero) (Mc 10, 17-31; Mt 19, 16-22; Lc 18, 18-30) sin poner condición alguna (Mc 1, 16-21; Mt 4, 18-22; Lc 5, 1-14). Jesús fue tan radical, en este orden de cosas, que no admitió, como justificante para retrasar la decisión de “seguirle”, ni el entierro del propio padre, ni siquiera despedirse de la familia (Mt 8, 18-22; Lc 9, 57-62).

Ahora bien, a partir de este radicalismo evangélico, lo más duro y lo más fuerte, que planteó Jesús, fue el conflicto radical en la institución familiar: “No he venido a sembrar paz, sino espadas”, destrozando las relaciones de parentesco. Las palabras de Jesús son elocuentes y sobrecogedoras por sí solas y por sí mismas (Mt 10, 34-42; Lc 12, 51-53; 14, 26-27).

Así las cosas, el problema de fondo, que aquí se plantea, solamente se puede comprender si se tiene en cuenta lo que han analizado pacientemente los historiadores y juristas, a saber: la casa – y consiguientemente la familia – era (y sigue siendo) “la estructura básica de la sociedad en que el cristianismo nació y se desarrolló, como en realidad lo es de toda sociedad sedentaria preindustrial” (R. Aguirre). Esto es lo que explica que, en el Nuevo Testamento, como indica el mismo profesor Aguirre, se nos habla de la conversión de casas enteras (Jn 4, 53; Hech 11, 14; 16, 15. 31-34; 1 Cor 1, 16; Hech 18, 8) e incluso parece que la casa era la forma básica de organización de la Iglesia en sus inicios (cf. Rom 16, 5; 1 Cor 16, 19; Col 4, 15; Flm 1-2).

Pero esto tuvo consecuencias dramáticas. Porque sabemos que las sociedades mediterráneas del siglo primero estaban estructuradas sobre la base de la organización familiar. Ahora bien, en la familia de aquel tiempo todo estaba organizado y legislado en torno a la figura del “pater-familias”, que era el cabeza, jefe y dueño de la casa y sus componentes. De ahí que lo determinante, en la familia, no eran las relaciones personales, sino el sometimiento al poder. Y, por consiguiente, el sometimiento también a la estructura y al sistema de la sociedad romana. Lo que llevaba consigo una consecuencia que impresiona: “mujeres, esclavos y niños” eran los sujetos que carecían de derechos y tenían que vivir callados y sumisos, es decir, eran seres humanos que tenían siempre sobre ellos a un hombre como dueño (J.Jeremias, J. Leipold). Se comprende, por esto, el enfrentamiento revolucionario de Jesús y su Evangelio a este sistema de familia y, en definitiva, de sociedad.

El problema, que se nos plantea a partir de los orígenes más remotos de la Iglesia, está en que las primeras “iglesias” (o asambleas cristianas) fueron fundadas por Pablo, según el modelo de las “comunidades domésticas” de las que nos habla el mismo Pablo en sus cartas y en las “deuteropaulinas” (Col y Ef), que reproducen el modelo de la sociedad romana: la mujer “callada y sumisa” (Col 3, 18-4, 1; Ef 5, 22-6, 9). Es el modelo que encontramos en las comunidades organizadas por Pablo desde los años 40 a los 60. Pero en aquellos años aún no se conocían los evangelios, en su redacción definitiva (la que ha llegado a nosotros), la que la Iglesia ha aceptado y propuesto como el texto oficial para los creyentes en Jesús.

En todo caso, me parece acertada la reflexión final que propone el profesor Rafel Aguirre: “el hecho de que la Iglesia haya puesto en primer lugar los evangelios y los haya rodeado de una estima muy particular indica que, en medio de las ambigüedades inevitables de sus opciones históricas, (la Iglesia) reconoce los principios carismáticos de Jesús como su norma fundamental… Por eso, el creyente que lee los códigos domésticos del Nuevo Testamento debe ser consciente de las opciones y repercusiones históricas y sociológicas que implican”. A lo que este modesto teólogo añade que, como he dicho recientemente y recordando un texto genial de san Juan de la Cruz, la Palabra definitiva de Dios a la humanidad es Jesús, su vida y su enseñanza.

Esto supuesto, lo que no cabe en mi cabeza es que, a estas alturas y en el momento que vivimos, siga habiendo tantos hombres de Iglesia, profundamente religiosos, que anteponen sus ideas y conveniencias a la Palabra definitiva de Dios en el Evangelio, que nos trasmitió Jesús.

miércoles, 17 de agosto de 2016

La lucha cotidiana por un mundo mejor.


Ken Loach en Locarno

Sergio Ferrari

Llegó a Locarno. Conmovió a la Piazza Grande. Ganó el Premio del Púbico con su última película I, Daniel Blake. Y ratificó desde el palco principal y la gran pantalla su ya innegociable discurso social y su puño izquierdo cerrado.
Ken Loach, el reconocido realizador inglés de 80 años, reiteró en Suiza su crítica al sistema global y su convicción sobre el valor del trabajo como condición de la dignidad humana.
El nuevo film de Loach, escrito junto con Paul Laverty – el mejor cómplice de su larga producción-, realizado en su Newscattle natal, presenta el drama del carpintero Dan Blacke que ya acercándose a la jubilación debe quitar su trabajo por causas graves de salud.

En el camino de su dramática lucha por sus derechos contra la burocracia, Dan Blacke encuentra a Katie, madre soltera de dos niños, también sancionada por funcionarios arrogantes. La solidaridad entre seres humanos desposeídos y su rebelión común contra un humillante sistema social cada vez más fragilizado por los recortes neoliberales del Estado, animan esta perla fílmica del realismo social británico.

“Creo que mucha gente ha vivido o vive especialmente en Europa una burocracia hecha para hacer enloquecer a los que necesitan el apoyo social y que, paradójicamente, es pagada con nuestros propios impuestos”, subraya Ken Loach a la prensa durante su reciente estadía en Locarno. Y expresa, también, su gran preocupación de futuro, especialmente por la juventud actual que se confronta a la falta de opciones profesionales y alternativas laborales, tal como lo refleja también en su film.

El cine como militancia

Menos de tres meses atrás, el 22 de mayo pasado, al recibir la Palma de Oro del Festival de Cannes con esta misma película, Loach había ya conmovido al público al recordar en su discurso de premiación que “otro mundo es posible”, principal eslogan del movimiento altermundialista y del Foro Social Mundial.
En esa ocasión –como ahora en Locarno- Loach defendió el valor del cine como forma de protesta y crítica contra un peligroso sistema dominante que con sus continuos ajustes neoliberales “ha provocado la miseria de millones de personas…., con una pequeña minoría que se enriquece de manera vergonzosa”.
Entre discurso conceptual e imágenes de denuncia, para Loach no existe fractura alguna sino coherencia total. Ha sido la columna vertebral de su trabajo como director cinematográfico y de TV en sus 50 años de vida profesional. Y se expresa en gran parte de sus más de 30 films producidos.

Desde Kes (1969) hasta el actual I, Daniel Blacke, pasando por obras maestras del compromiso como Land and Freedom (1995), My names is Joe (1998), Bread and Roses (2000), It’s a free world (2007). O perlas como Carla’s Song (1996), a través de la cual Ken Loach reactualizaba el drama de la guerra de agresión contra Nicaragua de los años ochenta y expresaba su convencimiento en la solidaridad internacional intra-humana.

Con la presencia de Loach en Locarno, el Festival de Cine le hizo un regalo a la conciencia ciudadana, al compromiso social y a la certeza que “otro mundo es posible y necesario”.

martes, 16 de agosto de 2016

Reactivan Grupo Parlamentario Indígena.

Grupo Parlamentario Indígena. Cortesía: Prensa Congreso.
- GPI es un espacio con capacidad de ejercer control político frente a instancias del Estado cuyas decisiones y políticas públicas afecten a los pueblos indígenas.
Este lunes 15 de agosto se instaló en el Congreso de la República el Grupo Parlamentario Indígena  (GPI), para el periodo 2016 – 2021 el cual da continuidad a  sus actividades iniciadas desde su creación en el año 2007.
El GPI es un espacio multipartidario, cuya coordinación será asumida por la congresista Tania Pariona Tarqui (FA), quien fue elegida por unanimidad. Conforman asimismo dicho grupo  los legisladores Alberto de Belaunde (PPK), Jorge Meléndez  (PPK), César Villanueva (APP), Nelly  Cuadros (FP), Oracio Pacori ( FA) y Richard Arce (FA) quienes se hicieron presentes a esta primera sesión.
El GPI tiene un carácter especial, con capacidad de promover iniciativas legislativas, así como para emitir opinión y contribuir a la labor de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología, como a otras cuyos temas y decisiones afecten de modo transversal a los pueblos indígenas (PPII).
Asimismo, es un espacio multipartidario de diálogo, concertación y construcción de consensos desde los cuales puede ejercer control político frente a instancias del Estado que ejecuten políticas públicas en torno a los PPII.
De otro lado, también promueve un diálogo permanente con las organizaciones indígenas e instituciones que trabajen por los derechos de esta población.
Cabe recordar que el pasado martes 9 de agosto, día en que se conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la congresista por la región Ayacucho, Tania Pariona presentó en el Congreso su agenda legislativa para el periodo 2016 -2021 en materia de PPII.

Fuente: Servindi