domingo, 12 de marzo de 2017

La Agonía de la Solidaridad, el Último Paso para la Victoria del Neoliberalismo.


El principio fundamental de las antiguas religiones, y en especial del Cristianismo, es la llamada Solidaridad. Siendo esta el motor de la vida comunitaria en favor de todos sus actores, lo que Rousseau determina como el impulso natural de los humanos que permitió la vida en Sociedad. Pero fue el mismo filósofo francés el que señala la fragilidad de los individuos y su condición natural de ser seres corruptibles, corruptibles por la sociedad, y es aquí donde vemos una sociedad moderna basada en el individualismo y la competencia. La extrema desigualdad, la falta de justicia, la miseria son un producto de una Infraestructura económica y una Superestructura política y cultural que corrompe y condiciona a las personas.

Este proceso de individualización y enajenación es un proceso del sistema neoliberal, pues incluso en el capitalismo escrito en tinta por Adam Smith –el cual se basa en el principio de que la compasión es un rasgo humano fundamental – y el desarrollo del capitalismo hasta mediados de los 50 –específicamente lo que conocemos como Estado de Bienestar- está basado bajo un principio de Solidaridad. El reemplazo del mundo productivo en las potencias industriales –la externalización de producción- y la liberalización de la economía a nivel global han creado una Sociedad que atenta a su misma etimología, los continuos colapsos económicos van de la mano de las continuas crisis sociales que hacen visible la extrema desigualdad. La economía de Hayek y Friedman han hecho estragos en la humanidad, y hoy han llegado al punto a poner en juego la base fundamental de las tres grandes ideologías que han movido a la humanidad –liberalismo, socialismo y anarquismo-: la Solidaridad.

Cuando un sistema económico se basa en la acumulación infinita de riquezas, se basa a la vez en la acumulación infinita de poder, en un círculo vicioso donde el dinero compra poder y el poder legisla para aumentar el dinero de quienes pagaron sus campañas electorales. Y es en ese tránsito como se fundó por ejemplo EEUU, donde el verdadero poder estaba en el Senado, que no era electo, sino designado por los terratenientes que habían reemplazado a los Ingleses, pero incluso países como el “Tío Sam” o el Imperio Ingles, es insostenible la falta de democracia, desde abajo siempre hay un empuje violento que fuerza a los amos. La Ilustración y la dialéctica de la Lucha de Clases llevaron a la Democracia con Voto Universal, como al desarrollo de una prevención de los capitalistas a la espontaneidad de los proletarios desposeídos: Un Estado de Bienestar.

Un sistema que imponía una dura regulación e impuestos, otorgando Derechos como Vivienda y Salud a la enorme masa de personas comunes, pero este acceso a los que eran privilegios de pocos, provoco el desorden y desato la fuerza del acobardado pueblo en varias partes del mundo, desde el Mayo del 68 en Paris a las largas y extenuantes luchas en Estados Unidos de la mujer y los negros –un pueblo bien alimentado y educado a veces es tan peligroso como uno famélico y analfabético-. Provocando una reacción inmediata entre los amos de la humanidad para frenar lo que el primer informe importante de la Comisión Trilateral de Norteamérica (1975) –The Crisis of Democracy- denomino como “un exceso de democracia”. La búsqueda de que los grupos sociales alguna vez pasivos y apáticos dejen de presionar el orden institucional, debían volver a la pasividad y despolitizarse, para ello tenían que hacer dos cosas: Rediseñar la Economía y matar la Solidaridad.

Rediseñaron la Economía, ahora el Mercado no tiene límites, todo se compra o vende, han globalizado finalmente al sistema capitalista. En palabras de Slavoj Zizek en La Nueva Lucha de Clases: los refugiados y el terror: “Compro mi forma física visitando el gimnasio; compro mi iluminación espiritual apuntándome a cursos de meditación transcendental; compro la satisfactoria experiencia de mi compromiso ecológico adquiriendo solo fruta orgánica, etc” (Barcelona: Anagrama, 2016, p.23). Todo es negocio y la acumulación de riquezas por parte de una minúscula parte de la Sociedad parece imparable para cualquier legislación o regulación, la fragilidad de las condiciones laborales han permitido a los ricos ser súper ricos y a la masa trabajadora estar preocupada por trabajar, impidiendo la asociación entre ellos e incluso la vida, creando una Sociedad del Rendimiento donde ya no se trabaja para vivir, sino, se vive para trabajar.

Mientras la Solidaridad como un valor tradicional y un impulso natural se ve en mejores condiciones, pero tras la Guerra Fría y la Globalización el sistema neoliberal está golpeando duramente a su último enemigo. Tras la caída del Bloque del Este y la URSS; la crisis de la Socialdemocracia; el estancamiento del Socialismo Africano ante el FMI; el desequilibrio y fragilidad del Socialismo Bolivariano tras la muerte de Hugo Chávez, ya no quedan enemigos estables u opciones alternativas al sistema capitalista y a la competencia e individualismo como base valórica. En los países capitalistas el Estado de Bienestar se ha desmantelado, hasta la salud y la vejez son parte del Mercado, se ha inculcado en los medios de comunicación de que todos somos “emprendedores” y “competidores” que deben conseguir los sueños de grandeza y realización individual para hacernos olvidar de los valores del comunitarismo e igualitarismo, para olvidar que todos –sin importar el apellido o bienes familiares-: tuvieron acceso a la educación estatal gratuita y de calidad ; a la atención médica gratuita; a una vivienda propia para poder dormir sin miedo a que un banco te la quite; a una vejez digna con pensiones que realmente equivalgan a décadas de duro trabajo; al acceso universal de medicamentos y alimentos saludables que hoy tanto faltan para una población global que tambalea entre la obesidad y anorexia.

La muerte de la Solidaridad significara irremediablemente el fin de todas las ideologías emancipadoras y de todas las religiones, será el asesinato de Dios y su creación, viviríamos en un mundo vacío, una cascara seca donde no solo se vive explotación, violencia e injusticia, sino que a nadie le importaría, pues en nuestro camino solo veríamos nuestros egos y miedos, no veríamos ni al vecino, ni al compañero de trabajo y menos a la familia. La teoría de Byung-Chul Han será una realidad, y el sistema neoliberal será parte de nuestro inconsciente y cuando la historia juzgue nos reprochara para siempre el fin de la esperanza.

Por ello es que hay dos escenarios donde cada individuo debe desenvolverse en el enfrentamiento final que definirá si el sistema neoliberal triunfa sobre la humanidad: el privado y el público. En nuestras vidas privadas debemos guiar con el ejemplo, vivir la vida por lo que es, no una carrera o competencia para ver qué tan importante puedes ser ni por imitar a nadie. Saludar en el trasporte público a los choferes y pasajeros, ceder asientos, intervenir cuando ocurren situaciones que dañen a otros, darse el tiempo por hablar con la gente sola que solo busca momentos de conversación para alegrar sus días, ayudar a cruzar la calle a quien lo necesite, ser honesto y transparente, buscar lo mejor para conocidos y desconocidos, aportar en los mínimos granos de arena que cada uno puede dar durante sus días. En la vida pública de cada uno está la política, algo que muchos rechazan pero al final toda la vida gira entorno a esta y todo es en sí mismo política. Aquí está el labor no necesariamente de militar en partidos políticos, sino el labor de la organización, participar en juntas de vecinos, movilizaciones, hablar con todo el mundo sobre lo malo que ocurre y la necesidad de actuar, votar en todas las elecciones, opinar cuando se pueda opinar, debatir, participar, sindicalizarse, etc. Buscar la organización en pos de una Sociedad de Derechos y no Privilegios, luchar por mantener los beneficios que quedan y buscar extender los deberes del Estado a los que ya se privatizaron.

Es deber fundamental de cada persona, construya resistencia desde su vida personal a lo más público que existe para mantener viva la Solidaridad. Si el neoliberalismo pierda su lucha contra la Solidaridad en lo privado y público, será automáticamente desmantelado, no habrá contrapeso a el rediseño de la economía para mantener esa metamorfosis, se caerá de la balanza y morirá.
Alonso Ignacio Salinas Garcia (Chile).

sábado, 11 de marzo de 2017

México hace el trabajo sucio de EU contra inocentes: Solalinde, candidato al Nobel de la Paz.


Por EFE


El fundador del albergue de migrantes Hermanos en el Camino, ubicado en Oaxaca, defiende que todos los recursos que lleguen a sus manos por esta postulación o por el premio, en el caso de ganarlo, los administraría “para las causas nobles” y así gastarlo “en favor de los que lo necesiten”.


Por Isabel Reviejo


México, 11 mar (EFE).- El sacerdote católico y activista Alejando Solalinde aseguró hoy a Efe que su postulación al Premio Nobel de la Paz 2017 le hace “fuerte” para defender a las personas migrantes frente a las políticas impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.


“Si Donald Trump está yendo con todo, yo seguiré también defendiendo con todo a las personas migrantes”, afirma el sacerdote mexicano en una entrevista realizada horas después de que se diera a conocer que el Comité Noruego del Nobel aceptó la postulación para este reconocimiento.

El sacerdote, un comprometido defensor de los derechos de los migrantes, considera que hay una “confrontación” entre los valores que ha dejado ver el republicano, de “xenofobia, discriminación, racismo y misoginia”, y los que esgrimen los defensores de derechos humanos.

Por ello, en su camino hacia el Nobel representará “a aquellas personas solidarias que ayudan a los migrantes, que son hermanos, que tienen derechos”.


“Esta postulación me hace fuerte a mí para apoyar a las personas migrantes”, asevera Solalinde.





Asimismo, señala que le llama la atención haber sido postulado en momentos “muy críticos para México, de mayor corrupción, mayor crisis de derechos humanos y en el momento en el que peor tratan a los migrantes”.

Durante los últimos años, defiende, en materia de migración el país “ha hecho el trabajo sucio para EU ” y ha tratado “con desprecio” y “como delincuentes” a las miles de personas que anualmente recorren el país -la mayoría centroamericanos- en busca de una mejor vida en el vecino del norte.

La nominación es, “antes que nada, una responsabilidad muy grande”, apostilla el sacerdote.

Recuerda que participó en la década de los 90 en el comité que defendió la postulación al Nobel del defensor de los derechos de los indígenas Samuel Ruiz, y que entonces mucha gente se acercaba al que fuera obispo de San Cristóbal de las Casas “como si fuera el mesías” buscando protección y justicia.

Si bien esta es una situación similar a la que él mismo experimenta en su día a día, este acercamiento de las víctimas “va a ser el doble” con la postulación.

“No me pesa, porque mi vida es para ellos, pero conozco mis límites”, reconoce Solalinde, quien espera poder encontrar la forma de dar respuesta a estas personas canalizando sus peticiones a activistas y a las instituciones, “que también deben hacer lo suyo y no lo hacen”.





El fundador del albergue de migrantes Hermanos en el Camino, ubicado en el sureño estado de Oaxaca, defiende que todos los recursos que lleguen a sus manos por esta postulación o por el premio, en el caso de ganarlo, los administraría “para las causas nobles” y así gastarlo “en favor de los que lo necesiten”.


“Yo no me quiero quedar con nada porque no lo necesito, tengo todo lo que necesito para vivir, soy el hombre más rico del mundo, no tengo necesidad de nada, al contrario”, reflexiona.


Y concluye diciendo: “No quiero que acabe mi vida y pensar que guardé algo que pudo haberse empleado para ayudar a alguien”.



viernes, 10 de marzo de 2017

Del proselitismo al silencio: cristiandad protegida y cristianismo perseguido.


El filme reciente de Scorsese (Silencio, 2017) y su trasfondo en la novela Silencio (1966), de Endô Shûsaku (1923-1996), invitaban a reflexionar sobre el conflicto interior de la fe puesta a prueba en la encrucijada de “martirios y apostasías”. (cf. mis dos posts anteriores).

Pero el examen de conciencia sobre la memoria histórica del cristianismo misionero en sus encuentros y desencuentros con otras cuturas y religiones, aconseja reconocer honestamente las ambigüedades de la misión cristiana cuando la propagación de la fe olvida el respeto a las culturas, confunde la evangelización con el proselitismo y, en el peor caso, se deja utilizar por intereses colonizadores.

Historiadores católicos acredItados como el investigador J. Schütte, especialista sobre san Francisco Javier, han reconocido las ambigüedades de la cristiandad japonesa protegida por gobiernos locales de daimyös regionales con anterioridad al rechazo del cristianismo por parte de las políticas de expulsión de misioneros, prohibición del cristianismo y persecución de los cristianos (1587,1597 y 1612).

Cuando, en 1580, el daimyô (gobernador) cristiano Omura Sumitada cede el puerto de Nagasaki a los jesuitas, crece la situación de cristiandad protegida en algún área de Japón.

En 1587, Toyotomi Hideyoshi promulga decretos controladores de la práctica cristiana y de expulsión de misioneros extranjeros. Se pasa de la situación de cristiandad protegida a la era del cristianismo perseguido, que culmina en el edicto de Tokugawa Ieyasu, en 1612, una de las marcas del aslacionismo japonés durante más de dos siglos

Los historiadores han constatado actos de agresividad misionera y violencia contra la cultura y religión locales por parte de cristiandades en las que la conversión al cristianismo del señor feudal había conllevado conversiones en masa de sus súbditos.

Por ejemplo, en la década siguiente a la conversión del gobernador de Omura (actualmente provincia de Aichi), se registra un aumento de cuarenta mil bautizados y del número de iglesias hasta ochenta y siete, a la vez que se citan actos de destrucción de templos budistas o sintoistas en 13 aldeas de dicha provincia. Este caso es solo una muestra entre la decena de ejemplos que leemos en el Archivum Romanum Societatis Iesu.

Estos hechos son de la década anterior al decreto citado de 1587, en que se critica al cristianismo diciendo que “acercarse al pueblo de nuestras provincias y distritos y convertirlos en sectarios cristianos, hacerles destruir los santuarios de sus divinidades y los templos de los budas es algo inaudito...”

Hoy día nos resulta inconcebible esta intolerancia exclusivista. Pero los europeos del siglo XVI, aunque no tuvieran la facilidad de comunicar rápidamente navegando por nuestras redes mediáticas, sí tenían acceso a la información sobre aquel proselitismo intolerante a través de las cartas de misioneros.

Un reflejo de esa mentalidad en el arte religioso: la estatua inmensa conocida con el nombre de “Triunfadora sobre los ídolos”, que contemplamos en la iglesia del Gesú, en Roma, junto al altar de san Ignacio. Es una imagen de María pisando una serpiente y unos libros paganos. La inscripción reza así: “Camis, Fotoques, Amidas, Xacas”
(Es decir, divinidades sintoistas,Kami;Budas; el Buda Amida y el Buda Shakamuni"

Pero el problema del proselitismo exclusivista no se reduce a episodios del pasado. En plena actualidad, y en el contexto de la llamada a una nueva evangelización, los obispos japoneses se han visto confrontados con la irrupción en la iglesia japonesa desde España, Filipinas o Brasil de grupos –supuestamente evangelizadores-, enviados por nuevos movimientos eclesiales (con etiquetas de “carisma”, “catecumenado” “neo-espiritualidad” etc.,.) con características de proselitismo fanático, exclusivismo eclesiástico e intolerancia dogmática y rechazo de la cultura, a la vez que rechazo de las directrices del Concilio Vaticano II.

Otra es la orientación del Papa Francisco, en su carta La Alegría del Evangelio: “Que la predicación del Evangelio, expresada con categorías propias de la cultura donde es anunciado, provoque una nueva síntesis con esa cultura”(Evangelii gaudium, 129).

“No podemos pretender los pueblos de todos los continentes, al expresar la fe cristiana, imiten los modos que encontraron los pueblos europeos en un determinado momento de la historia” (id., 118) .

Fuente: JuanMasia

jueves, 9 de marzo de 2017

Mujeres de América Latina son cada vez más pobres.


Mujeres de la región son cada vez más pobres y, en el sector rural, todavía prevalecen brechas importantes en el acceso a tierras, crédito, insumos productivos y oportunidades de trabajo decente.

Servindi, 08 de marzo, 2017.- Aunque la pobreza general de la región ha disminuido, la pobreza de las mujeres aumentó. Según el índice de feminidad de la pobreza por cada cien hombres indigentes en América Latina y el Caribe hay 121 mujeres indigentes.

En el Día Internacional de la Mujer la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca la necesidad de empoderar a las mujeres e invertir en actividades que aumenten significativamente su productividad.

Solo de esta manera se podrá disminuir de forma significativa el hambre y la malnutrición y avanzar hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), indicó la FAO.
Situación preocupante de la mujer rural


Además, las mujeres rurales sólo poseen una fracción de la tierra, el crédito, los insumos productivos y la educación en comparación a los hombres.

Un estudio de seis países halló que el porcentaje de propietarias mujeres es mayor en México (32,2, %) y en Paraguay (29,7%), mientras que en Nicaragua y Honduras el porcentaje sólo alcanza el 20% y 14% respectivamente.

“El acceso de las mujeres a la tierra y otras formas de propiedad es esencial, ya que les permite gozar de derechos humanos críticos como la seguridad alimentaria, la salud, el acceso al agua, a un trabajo decente y un hogar seguro”, señaló Claudia Brito, Oficial de Género de la FAO.
Cerrar las brechas de género

En enero de este año, América Latina y el Caribe dio un gran paso hacia el cierre de la brecha de género, cuando la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) adoptó la estrategia de género del mayor acuerdo regional de lucha contra el hambre, el Plan SAN CELAC.

“Para lograrlo todos los países deben incorporar el enfoque de igualdad de género en sus políticas públicas, garantizar su efectiva implementación y convertirlo en un tema del más alto nivel político”, sostuvo Brito.
Inequidades en el mercado laboral y rural

Aunque representan el 20 por ciento de la mano de obra agrícola en América Latina y el Caribe, los censos agrícolas indican que en América Latina las mujeres a cargo de una explotación agrícola (mayoritariamente granjas para cultivo) van del 8% en Belice y Guatemala a no más de un 30% en Chile, Jamaica y Saint Lucia.

Sin embargo, por lo general los predios encabezados por mujeres son más pequeños y en tierras de menor calidad.

Un estudio de la FAO que analizó las cadenas de valor de la yuca (Belice), quinua (Bolivia), maíz (Guatemala) y el cultivo del algodón a nivel regional desde una perspectiva de género encontró que en el ámbito rural las mujeres realizan una gran parte de las actividades en la finca, además del trabajo doméstico y el cuidado no remunerado en los hogares.

Según el estudio, la participación de las mujeres es más marcada en actividades que involucran tiempo y esfuerzo físico, como plantar, desmalezar y cosechar. Contrariamente, participan menos en los eslabones de la cadena productiva asociados a la generación de mayores ingresos.

El estudio “Mujeres de Algodón” identificó diversos factores de desigualdad en las cadenas de valor de dicho cultivo en Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú, como el limitado acceso a créditos y esquemas de apoyo financiero, su falta de control sobre las ganancias obtenidas, y su bajo poder de decisión sobre bienes productivos.

Fuente: Servindi

miércoles, 8 de marzo de 2017

8 de marzo. Un largo camino de luchas entre olvidos y esperanzas.


Manuel Humberto Restrepo Domínguez

Los imperdonables olvidos

Las significativas revoluciones de 1776 en América y de 1789 en Europa, dejaron conscientemente por fuera de las declaraciones de derechos a los esclavos y a las mujeres. El levantamiento del pueblo de Virginia, se selló en el parlamento, (creado a instancias del pacto de Bill Of Rigths, que limitó la potestad del rey en materia de impuestos, confiscaciones y asesinato), con una declaración de derechos del pueblo contra la dominación Británica. El principio fundamental de la declaración fue que todas las personas tenían derechos naturales inherentes y por tanto merecían su libertad e independencia, pero olvidaron a los cerca de 600.000 esclavos, que virtud de las leyes de sometimiento, continuaron siendo simples mercancías. Los propietarios según la ley no tenían límite de compra y venta de esclavos y poseían de 10 a 12 cada uno, a quienes continuaron tratando como animales sin alma, raptados del continente africano. Al pueblo de Virginia llegaron justamente los primeros 19 esclavos en 1619 traídos por comerciantes holandeses como parte de un botín de más de 12 millones de estas mercancías humanas que enriquecieron a América. Fue gracias a los levantamientos contra tal barbarie y no en virtud de leyes de abolición que obtuvieron su libertad.

En la Europa de las guerras y de la lucha por la libertad de cultos, fue sellado en las calles de Paris, el primer gran pacto de clases antagónicas, para reconocerse humanos, iguales y libres, dejando cada una para si la mejor parte de su poder. La una dejó la propiedad privada y la otra su derecho de resistencia y rebelión ante la tiranía. La declaración de derechos del hombre y del ciudadano de 1789, dejó en el centro la figura masculina del varón y propietario. Allí también quedaron en el olvido los esclavos y las mujeres. En 1794 fue abolida la esclavitud en Francia y apenas en 1926 declarada para todo el mundo, por la Sociedad de Naciones, como una práctica ilegal. Las mujeres que estuvieron en las luchas de parís, se levantaron rápidamente en rebeldía a cuestionar el texto de la declaración de derechos personales y universales, que la dejaba por fuera y formularon su propia declaración de derechos de la mujer y la ciudadana, en 17 artículos, leídos en 1791 en la tribuna pública, por Olimpe de Gouges, que por tal acto de sublevación enseguida fue guillotinada y algunas de sus compañeras como Rosa Locombe, encerradas en hospicios acusadas de locura.

La historia oficial ha hecho caso omiso de estos hechos en un estratégico y consciente olvido, ejercitado desde unas estructuras elitistas de poder, que a pesar de las innumerables declaraciones y conquistas, se resiste a entender que ser iguales y libres implica construir el poder político y distribuir la riqueza social en colectivo, sin ventajas, sin ansias de dominación, colonización, explotación, ni sometimiento de unos por otros. De la esclavitud del siglo XVIII, se pasó a la Trata de Personas o moderna esclavitud, del Siglo XXI, con cifras de más de 70 millones de personas en esta condición. De la mujer el silencio se mantuvo hasta 1972, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, después de múltiples revueltas y grandes movilizaciones a lo largo de los siglos XIX y XX, declaró a 1975 como el año de la mujer y al 8 de marzo como el día internacional de la mujer trabajadora, que ratificó en 1977 instando a los estados del mundo a reconocer conforme a sus costumbres y tradiciones un día de reconocimiento a los derechos de la mujer y la paz internacional.

La larga carrera de lucha por el derecho a ser reconocidas humanas

La larga carrera de lucha social, de grupos, colectivos, comunas y activistas en el camino de humanización encontró al final del Siglo XVIII, a una Francia convertida en potencia política, a Inglaterra victoriosa en sus guerras civiles contra el absolutismo y a Holanda trazando un camino de tolerancia religiosa y política. Este marco de triunfos contra el oscurantismo, de derrota de la era feudal y de compuertas abiertas para redefinir al ser humano libre de humillaciones y crueldad, afianzó las condiciones para que las mujeres levantaran su voz en las tribunas, anunciaran controversias con sus escritos y se dispusieran a enfrentar el olvido provocado por el capitalismo naciente que se resistía a abandonar las prácticas de sumisión y enajenación del modelo patriarcal. Las mujeres pusieron a prueba toda su capacidad de lucha y de expresiones de libertad para proponer y promover el reconocimiento de la mujer en los derechos.

De entre esa multiplicidad de ejemplos, me referiré brevemente a una mujer: Mary Wollstonecraff. De clase media, filosofa y escritora Británica, que se enfrentó al poder reinante a través de sus escritos, señalando que ninguna mujer es inferior en nada a un hombre y que es la falta de oportunidades de una falsa educación que se le ofrece la que la desiguala y le permite a los hombres mantener la sumisión y tratarlas como seres subordinados y no como parte de la especie humana. Su libro llamado Vindicación de los derechos de la mujer, pregunta ¿por qué sí las mujeres no son una manada de seres frívolos y efímeros, se les mantiene en la ignorancia bajo el engañoso nombre de inocencia? Cuestiona a Rousseau, -de quien su obra si fue ampliamente difundida-, reprochándole que sus escritos insistan en una educación para el hombre que lo capacite para el logro de sus prácticas de virtud y de independencia y otra para la mujer que la prepare para los quehaceres de la casa y para dar placer a sus esposos. Pone en conocimiento que a las niñas se les enseñaba a llevar una casa, manejar técnicas de conversación y de arreglo personal que les sirviera para ser institutrices como mucho. En el ensayo sobre la educación de las hijas de 1887, convoca a entender que la educación debe comenzar en el pecho materno, lo que resultaba profundamente revolucionario, porque las clases privilegiadas consideraban desde la antigüedad que las mujeres eran solo hembras que no debían amamantar a sus críos si no dejar que el instinto los distanciara de su animalidad, mientras que el cuerpo del bebe era atado a tablas rígidas para que logrará la posición erecta.

Wollstonecraff, considera que las clases altas son infantiles y se opone a aceptar que sea normal que su padre maltrate a su madre y que las mujeres de los sectores populares apenas existan en la condición de servidumbre, expuestas al maltrato. La naciente clase media le ofrecía a las mujeres la posibilidad de acceder a oficios como costureras, modistas o dependientas, mientras que el foro político, los negocios, la economía, la administración, el derecho, la marina o el ejército eran cosa de hombres. Ellas no podían tener sueños, ni hacer públicos sus deseos e inconformidades, menos aún trazar por cuenta propia su propio destino, su realización como mujeres solo se podía obtener en la casa, con un marido, unos hijos y guardando un eterno silencio. Wollstonecraff de manera personal renuncia a casarse, intenta abrir una escuela, lee a Locke y a Rousseau y participa como testiga directa de la revolución francesa y de las movilizaciones de mujeres en rebeldía, que estuvieron en la conquista del primer gran pacto de derechos que aun así las dejo afuera.

Como Wollstonecraff son decenas, cientos y miles de mujeres olvidadas y negadas por la historia, que en pasado y en presente, mantienen la memoria de que los derechos no caen del cielo, ni se deben a los gobernantes, ni son simples leyes de garantía, definidas por expertos de oficina. La gran conquista humana en términos de derechos es el reconocimiento pleno de la existencia política de la mujer como ser humano, dueña de sus conductas, de su destino, de su cuerpo y de sus sueños, rebelde y libre para construir nuevos mundos sin sumisiones, ni dominaciones.

El guardado patriarcal de la sumisión

Las declaraciones iniciales de derechos humanos, Americana de 1776 y del hombre y ciudadano de 1789, guardaron muy adentro de sus contenidos algunas inconcebibles explicaciones expuestas por hombres liberales ilustrados de la época que dijeron cosas como que: La mujer debe dedicarse a las ocupaciones domésticas, tiene escasa instrucción, su único poder que puede ejercer sobre el hombre es el de su sexo y sus conflictos solo pueden ser domésticos (Bentham, condecorado como ciudadano honorario por la naciente república francesa). El dominio del hombre sobre la mujer está por fuera del ámbito político como también lo están la subordinación conyugal, la autoridad del varón y la sumisión de la mujer (Locke). Hay dos esferas en la sociedad, una publica para los hombres y otra privada para las mujeres y; a un monarca le puede resultar indiferente reinar sobre hombres o mujeres con tal que obedezcan, pero en una república se necesitan hombres en la base de sus constituciones (Rousseau). La educación de las mujeres es el mayor absurdo de la época (Stendhal). Solo eran ciudadanas las que servían mejor a la republica quedándose en casa y dejando hacer la revolución a los hombres (Proudhom, Louis).

En el seno de la revolución francesa con este espíritu de que la subordinación de la mujer es un asunto natural, normal y legítimo, 4 mujeres fueron llevadas al cadalso el 30 de octubre de 1793, acusadas de ser malas mujeres, pretender hacer cosas de hombres y de abandonar tareas propias de su sexo. Ese mismo día fueron prohibidas todas las organizaciones femeninas. J. Sieyès, uno de los teóricos principales de la constitución francesa, definió que la diferencia entre ciudadanos activos y pasivos era que los primeros eran varones y los otros eran niños, sirvientes, extranjeros y mujeres.

En el fondo de la letra y el contenido se mantuvo en estas declaraciones el espíritu del principio constituyente de que en la familia el hombre es la protección y la mujer la obediencia, que sigue ahí convertido en la barrera infranqueable del poder para limitar el acceso a los bienes materiales y simbólicos indispensables para realizar a plenitud sus derechos a trabajar, actuar, disponer de dinero y tomar sus propias decisiones sin intermediación de los hombres y sin la injerencia de la sociedad, que desde el siglo XIX le confirió el poder absoluto al varón consagrado a través de la familia.

Colorario de homenaje

El 8 de marzo es un día cuyo significado y sentido hace parte de las conquistas humanas por el reconocimiento de los seres humanos como tales y sobre todo para las mujeres que exigen respeto por parte de las estructuras del poder excluyente y discriminatorio que se empeñan en impedir la realización de su dignidad en igualdad de condiciones y libertades como parte de la civilización y no solo como encargadas de parir y ser objeto de deseo. El 8 de marzo es un día para hacer memoria, seguir buscando la verdad de los olvidos y las manipulaciones y sumando fuerzas para derribar los muros que impiden la emancipación, tanto del sistema patriarcal y sus estructuras de poder autoritario, como del capitalismo indolente que todo lo convierte en mercancía.


P.D. Bienvenidas las mujeres que se alzaron en armas y hoy ponen sus esperanzas en la rebelión desarmada; Bienvenidas las mujeres víctimas de la guerra evitable que nunca se evitó; Bienvenidas las mujeres que convierten las celdas de venganza en trincheras de esperanzas; Bienvenido otro 8 de marzo de esperanzas...Feliz día a las mujeres incansables en sus luchas... mis estudiantes y mis colegas...

Fuente: alainet.org