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domingo, 27 de abril de 2014

La manipulación mediática.





Controlar los medios es controlar las mentes y controlar las mentes es controlar las conductas de las gentes.

Si algo caracteriza a la época que estamos viviendo es el bombardeo mediático a que está sometido el pueblo. Nos llegan muchísimas más noticias de las que podemos atender, indagar y reflexionar. La mente no da para tanto y quizá por esa razón, o quizá porque pensar es cansado y aun peligroso, la gente se traga lo que le echan y lo digiere bien porque se lo dan aliñado con toda clase de entretenimientos.

Los medios de difusión se convirtieron durante el pasado siglo XX en el principal instrumento de manipulación mental de los pueblos. A los tradicionales carteles publicitarios, cuyos ancestros encontramos ya en el arte representativo de la antigüedad y más cercanamente en las pinturas murales de los templos medievales, se le sumó la palabra escrita y más tarde la voz a través de la radio y posteriormente la imagen en pantalla. Hoy son incontables los instrumentos de que dispone el poder para difundir su ideología.

En el lavado de cerebro que ese bombardeo mediático representa podemos sin duda hallar respuesta a la pregunta que se hace el sociólogo López-Aranguren en el vídeo cuyo enlace ofrecemos al pie [1] cuando dice: “¿Cómo puede ser que ocho millones de trabajadores en nuestro país voten PP?”.

Esa base ideológica inconsciente que late en las mentes de la población es el caldo de cultivo que hace fecundas la manipulación de noticias y las mentiras que los medios propagan, las cuales no tendrían ni de lejos el mismo efecto sin ese embotamiento mental programado que las custodia.

Es innecesario que señalemos los innumerables casos de ocultación y falsedad que transmiten prensa, radio y TV, pero como ejemplo podemos dar lo que el profesor Vicenç Navarro dice en el escrito cuyo enlace ofrecemos [2].

Esta manipulación mental que señalamos no sería posible sin la colaboración inconsciente de las personas manipuladas. El engaño es posible porque la persona engañada goza soñando las maravillas que el timador le ofrece, lo cual hace que renuncie de antemano a cualquier reflexión o análisis que pueda llevarle a rechazar eso que tanto le satisface. La gente busca el placer que envuelve a las mentiras, lo cual hace que los medios de difusión sean objetos de negocio tan codiciados como indica el escrito de Ignacio Ramonet [3].

Pero la población mundial no está formada tan solo por esa masa amorfa de mentes obstruidas sino que hay por fortuna en ella cantidad ingente de seres pensantes. Y por fortuna también esas mentes tienen a su disposición medios de comunicar sus conocimientos y reflexiones. Ahí están Facebook, Twitter, YouTube, blogs personales, etc., los cuales son fruto a la vez de la desmesurada necesidad que los opresores tienen de hacer negocio. A través de esas redes, las mentiras del poder van cayendo día a día [4]. Cabe pensar que dentro de un tiempo los poderosos habrán encontrado la forma de establecer filtros censores en esos grandes medios, pero de momento no les queda otra sino batirse en ellos con el pueblo.

En esta guerra sin cuartel que el capitalismo tiene declarada al mundo entero, son muchos los campos de batalla. Además de los medios de comunicación recién vistos tenemos los tradicionales, es decir las acciones personales directas, tales como manifestaciones, huelgas, etc. y la prensa veraz impresa y digitalizada. Prueba de ello nos la dan las múltiples publicaciones existentes que el gran capital no controla y que se sustentan por el esfuerzo de quienes las realizan. Entre tantos encomiables esfuerzos nos complace citar en el día de hoy el de la revista digital e impresa CAFEAMBLLET.COM, que ahora nos llega en edición impresa gracias a la financiación de aportaciones personales de sus lectores y a la tenacidad de quienes la realizan.

Una sola cosa es necesaria para poder dar la batalla en esta guerra: creer en aquello por lo cual luchamos. Creer en la posibilidad de vivir con justicia, en la igualdad de derechos y deberes para todo ser humano, en que podemos y debemos colaborar con el resto de la humanidad en hacer ese mundo de libertad y paz que anhelamos.

Solamente con una clara y bien reflexionada fe en los principios que señalamos podremos dar con alguna posibilidad de éxito la batalla. Mantengamos, pues, despierta la mente y abierto el corazón para que el espíritu que nos alienta nos sostenga.

NOTAS

[1] Manipulacion medios de comunicacion


[2] Las falsedades de los mayores medios españoles en su cobertura de Ucrania


[3] Ignacio Ramonet, “Todos bajo control”


[4] Thierry Meyssan, “Hacia el fin de la propaganda estadounidense”


[5] Revista “cafèambllet.com”


Pep Castelló

Nacido en Barcelona el 12 de febrero de 1935, vivió y padeció la Guerra Civil Española y su posguerra. Maestro de Enseñanza Primaria Especialista en Educación Musical, cursó Electrotecnia en la Escuela Industrial, música en el Conservatorio Municipal y Pedagogía Musical en el Instituto Willems de Educación Musical con el Maestro Jacques Chapuis. Colabora en KAOSENLARED.NET desde mayo de 2004 y en ECUPRES desde setiembre de 2009.

jueves, 20 de febrero de 2014

Venezuela y Twitter, la orgía desinformativa.


Redacción de Atrio, 19-Febrero-2014



En Venezuela la derecha está manifestándose. Pero lo peor son las tácticas sucias alarmista para exagerar los crímenes del Gobierno y multiplicar las muhedumbres antichavistas. Y esto llega a las discusiones de ATRIO, llamando valientes a quienes denuncian la pretendida revolución bolivariana. Este artículo que hoy presentamos es extremadamente revelador. Todo hace pensar que se calienta elambiente para justificar el golpe contra Maduro, utilizando las redes.


Fotos antiguas y acontecimientos en cualquier otro lugar del mundo han nutrido toda una catarata de mentiras donde resulta más laborioso desmontar las mentiras que contar la verdad.


Pascual Serrano

Primero fue internet, y después las redes sociales. La conclusión parece indiscutible, había llegado la democratización de la información. Los ciudadanos, vigilantes, testigos, armados con nuestros artilugios tecnológicos y nuestra conexión a internet móvil de banda ancha habíamos derrocado el oligopolio de los grandes medios de información y pondríamos fin a sus manipulaciones e intereses que condicionaban el periodismo. El periodismo ciudadano, con sus blogs primero y sus redes sociales ahora nos llevaría a casa la realidad sin mediaciones perversas de las empresas de comunicación.

Efectivamente el diagnóstico sobre el poder y aplicación de la manipulación por parte de los grandes medios era acertado; pero la ilusión de que íbamos a llegar a conocer la verdad mediante la masiva participación ciudadana y todo el potencial tecnológico parece que fue un espejismo.

Una vez más, Venezuela se ha convertido en el campo de pruebas de las nuevas tendencias (des)informativas. Los enfrentamientos entre opositores al gobierno de Nicolás Maduro y defensores, y la violencia desencadenada han tenido un reflejo en las redes sociales, y en especial en Twitter, que nos muestra hasta qué punto internet y esta red social se pueden convertir en un estercolero gracias a la intervención de militantes paranoicos y campañas dirigidas por manos ocultas. Fotos antiguas y acontecimientos en cualquier otro lugar del mundo han nutrido toda una catarata de mentiras donde resulta más laborioso desmontar las mentiras que contar la verdad.

La violencia y represión policial ha tenido un protagonismo especial. Han presentado imágenes de policía reprimiendo en el Estado venezolano de Mérida que procedían del año 2010 y de un cuerpo de policía que ya no existe en la actualidad.



Imagen de policía venezolana de 2010


En otras ocasiones se han utilizado imágenes de Brasil en 2013



Policía brasileña en 2013

O de estudiantes que se manifestaban contra el gobierno chileno en 2012.



Represión en Chile

No podían faltar las imágenes de violencia sexual, siempre de gran éxito viral. Difundieron una fotografía de policías obligando a un estudiante a hacerles una felación, pero se trataba de una escenificación procedente de una web porno.



Violación en una página porno

Incluso presentaron como estudiantes muertos en Maracay, una docena de cadáveres de sirios en Alepo de 2012.



Muertos en Siria

No solo los brasileños, los chilenos y los sirios tienen una segunda oportunidad para ser protagonistas en Venezuela, también el ciudadano vasco Unai Romano, deformado por las lesiones tras su paso por el cuartel de la Guardia Civil en 2001, acusado de pertenencia a ETA, acabó presentado como víctima de tortura del “régimen” venezolano.



Torturado vasco

Además de la represión había que presentar unas condiciones del país que pudieran justificar ese “levantamiento” contra el gobierno de Maduro. Afirman que en el Hospital Central de Maracay la situación era tan precaria que los bebés los debían de colocar en cajas y adjuntaban fotos que resultaron ser de Honduras de 2012.



Bebés en cajas en Honduras

En cuanto a presentar un masivo apoyo ciudadanos a las movilizaciones contra el gobierno, se difundieron imágenes de la cadena humana a favor de la independencia de Cataluña diciendo que era en Venezuela (Táchira).



Cadena humana en Cataluña

Desde las redes también podemos asistir a unos razonamientos bastantes limitados mentalmente para demostrar sus tesis.

Fuente: Atrio

miércoles, 9 de mayo de 2012

55.000 cuentas de Twitter hackeadas.



Dentro de las buenas prácticas que un usuario debe seguir encontramos la costumbre de renovar nuestras contraseñas de manera periódica además de buscar contraseñas seguras (combinando mayúsculas, minúsculas, números y algún que otro carácter especial) que mantengan a salvo nuestros perfiles en redes sociales o nuestros archivos si utilizamos algún servicio de almacenamiento en la nube. Parece que un buen número de personas no ha estado siguiendo este tipo de pautas porque un grupo de hackers que no se han identificado han publicado en Pastebin las credenciales (correos electrónicos y contraseñas) de55.000 usuarios de Twitter.
Cómo han conseguido las 55.000 credenciales es algo que aún no se ha revelado, lo que sí que podemos consultar todas las cuentas en 5 páginas de Pastebin y, la verdad, no estaría de más realizar una búsqueda para comprobar que nuestro correo electrónico no se encuentra dentro de las cuentas comprometidas:
La noticia se publicó en Airdemon haciendo mención a “fuentes cercanas a Twitter” que indicaban que el servicio era consciente de este agujero y estaba trabajando en minimizar el impacto sobre las cuentas de los usuarios afectados, algo que The Next Web ha podido constatar confirmando que Twitter ha enviado correos para resetear las contraseñas de los usuarios afectados. Otro detalle bastante interesante que Twitter ha confirmado es que dentro de la lista de estas 55.000 cuentas de correo comprometidas, se encuentran un buen número de cuentas de Twitter que son origen de mensajes de spam, algo que se puede comprobar viendo algunas de las cuentas de correo que aparecen en los listados.
¿Deberíamos preocuparnos? ¿Tiene Twitter un problema de seguridad? No creo que haya que alarmarse más de lo necesario, es decir, es bastante llamativo que se hayan publicado las credenciales de 55.000 cuentas de correo pero, viendo que muchas son fuentes de spam, seguramente no tuvieran contraseñas fuertes que se cambiasen con cierta regularidad.
Precisamente, de este hecho deberíamos aprender dicha lección; el primer mecanismo de defensa somos nosotros mismos y debemos velar por la seguridad de nuestras cuentas y, sobre todo, por nuestros datos para evitar cualquier suplantación de identidad o el acceso no autorizado a nuestros datos personales.
Fuente: alt1040.com

lunes, 14 de marzo de 2011

El Gran Hermano del siglo XXI.


Ana Muñoz

ALAI, América Latina en Movimiento
Más de 600 millones de personas en el mundo están registradas en Facebook y, alrededor de 150 millones, en Twitter.

Tras los acontecimientos en las revueltas ciudadanas de diversos puntos del planeta, ya nadie duda de la importancia de las redes sociales y de la oportunidad para convertirse en el ágora ciudadana del siglo XXI. Sin embargo, no todo lo que reluce es oro. Las redes sociales tienen un punto débil: los datos que identifican a sus usuarios.

Cuando nos registramos para ser usuarios de alguna red social o para tener un blog, estamos ofreciendo muchos datos que nos identifican. No sólo como persona individual, también como sujeto social. Dejamos en el ciberespacio una huella de nuestros gustos, nuestros amigos, nuestra familia, nuestras ideas… También nuestra dirección, nuestro teléfono o nuestra dirección de correo electrónico. Información que puede ser útil para empresas, pero también para los gobiernos.

Las revueltas de Egipto, Túnez, Bahrein o Libia son ejemplo de cómo los gobiernos están cambiando de actitud ante las posibilidades de Internet y las redes sociales. Hasta a ahora, la mayoría de los dirigentes y gobiernos antidemocráticos querían mantener controlada la información que fluía a través de estos canales. Quizás, el máximo exponente es China, donde se controlan las búsquedas en Google. A la mínima que los ciudadanos intercambiaban críticas o informaciones molestas, Internet se cerraba. Se producía el apagón digital. Ni salía ni entraba información. Este tipo de medidas eran muy criticadas por los medios de comunicación, por ciudadanos y por activistas de todo el mundo. Pero las cosas están cambiando. Estos mismos dirigentes y gobiernos se han dado cuenta de que las redes sociales e Internet son herramientas de las que pueden disponer y que pueden ser eficaces para conseguir sus propios objetivos.

Los usuarios dejamos en la red datos por los que pueden identificarnos e investigar dónde vivimos, dónde trabajamos, dónde hemos estudiado, quiénes nos acompañan… Cientos de activistas por los derechos humanos o a favor de regímenes democráticos de todo el mundo han sido capturados, torturados… tras ser identificados en Facebook, un vídeo de Youtube o por las ideas expresadas en Twitter.

Los vídeos y las fotografías que se cuelgan en Youtube, Flickr… o cualquier otra red pueden ser peligrosos. Con ellas, se puede conocer qué personas van a una manifestación o quiénes son los cabecillas. Una realidad para aquellos que han participado, o siguen participando, en las revueltas de los países árabes. Los activistas de derechos humanos y aquellos que quieren democracia y libertad están en peligro si utilizan estos canales, que, por otro lado, son fundamentales para dar a conocer su lucha.

La red social Facebook, por ejemplo, permite a las autoridades conocer nuestros datos personales y los de toda nuestra red de amigos. Si Facebook, además, detecta que los datos de una cuenta no son ciertos, esa página se cierra inmediatamente. A pesar de las peticiones a esta empresa, directivos de Facebook, declaraban hace unos días que no tomarán medidas de ningún tipo y que los datos reales son “un requisito indispensable para proteger a los usuarios contra cualquier posibilidad de fraude”.

Desde los atentados del 11 de Septiembre en Nueva York, se repite la idea de que la libertad está jugando un partido de alto riesgo contra la seguridad. Y por ahora, la libertad va perdiendo. Hoy, todo parece valer con tal de sentirnos más seguros. Las autoridades pueden leer nuestros correos electrónicos o hacer uso de nuestros datos personales sin ningún tipo de autorización, sólo con la sospecha de que podemos ser terroristas. Así hemos ido abriendo la puerta de nuestras vidas y la de aquellos que nos rodean.

Las nuevas tecnologías, Internet, las redes sociales… han ayudado a que millones de personas hablen entre sí, se creen espacios de encuentro… Son unas pequeñas alas de libertad para muchos que de otra manera estarían encerrados. Tenemos que conseguir que lo sigan siendo y no se conviertan en el “gran hermano que todo lo ve”.

- Ana Muñoz es Periodista
Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS), España

Fuente:ApiaVirtual