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domingo, 27 de enero de 2019

Mercenarios rusos ya estarían en Venezuela para proteger a Maduro.


El gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó durante un discurso en el Tribunal Supremo de Justicia el 24 de enero de 2019 que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, le mostró todo su apoyo durante una conversación telefónica. 

Mercenarios que ejecutan misiones secretas para Rusia llegaron a Venezuela para reforzar la seguridad del gobernante Nicolás Maduro, reportó la agencia de noticias Reuters citando dos personas cercanas a círculos militares rusos.

En declaraciones a la agencia, el líder del capitulo local del grupo paramilitar conocido como los Cosacos, Yevgeny Shabayev, dijo que había escuchado que podrían ya haber 400 mercenarios en Venezuela.

La tarea de los llamados contratistas es brindar protección a Maduro de algún intento de detenerlo por parte del naciente gobierno interino de Juan Guaidó o por cualquier unidad del estamento militar del país.

“Nuestra gente está allí principalmente para su protección”, dijo Shabayev en declaraciones a Reuters.


Shabayev dijo que el contingente partió hacia Venezuela a inicios de esta semana, uno o dos días antes que comenzaran las protestas en Venezuela, reportó Reuters.


Agregó que viajaron en dos vuelos charter que aterrizaron en La Habana y que desde allí tomaron vuelos comerciales con destino a Venezuela.

El embajador ruso en Caracas, Vladimir Zaemsky, nego el viernes el reporte de la agencia Reuters.

“No tengo idea de ninguna compañía militar privada en Venezuela. Es otro engaño”, indicó a la agencia rusa RIA Novosti.


If the military & security forces are so loyal to Maduro then why did he have to hire mercenaries linked to Putin to provide for his personal security? https://t.co/LwmpgBQDlr— Marco Rubio (@marcorubio) January 25, 2019

por VTV vía Youtube



El gobernante venezolano Nicolás Maduro se dirige a la Asamblea Constituyente en Caracas el 14 de enero del 2019.ARIANA CUBILLOSAP

viernes, 5 de diciembre de 2014

“Es dificil luchar contra el cambio climático en las condiciones del capitalismo salvaje”


Servindi, 4 de diciembre, 2014.- Es difícil una lucha eficaz contra el cambio climático en las condiciones del capitalismo salvaje, reticente a regulación alguna, y que es hegemónico actualmente en el planeta, observó el editorial del colectivo Otra Mirada.“Es cierto que las responsabilidades no son las mismas para cada grupo de países, pero solo será posible una lucha eficiente si es que se desarrolla a nivel global y si la misma va de la mano con una forma de crecer, en términos económicos, distinta de la actual, que privilegie el derecho a un ambiente sano como un derecho ciudadano” agregó.

Otra Mirada destacó la organización de laCumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático que debe cumplir un papel movilizador y orientador de primer orden para exigir y acompañar a los estados, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, a asumir su papel frente a este tema del cambio climático en el que se juega la vida humana.

Las organizaciones de la sociedad civil, sindicatos, comunidades y pueblos originarios tienen el deber de influenciar, denunciando y presentando alternativas para reconducir la grave situación por la que atraviesa el Perú con la convicción de que la lucha contra el Cambio Climático es una tarea de todos, concluye el editorial.


A continuación el artículo completo:
La política del Cambio Climático

Con la COP 20 Lima será en los próximos días escenario de una nueva pugna política mundial. En esta reunión se hará una pulseada previa para ver a qué acuerdos se pueda llegar en la COP a realizarse el próximo año en París, Francia.

Si algún tema expresa como ningún otro eljuego de poder en el mundo es el del cambio climático. Para la foto todos están de acuerdo – grandes potencias, países en desarrollo y sociedad civil – pero a la hora de pasar a compromisos concretos vienen los problemas. Las grandes potencias, donde curiosamente se originan los desastres en discusión y se han hecho los principales estudios sobre el cambio climático, son las más reticentes a compromisos concretos. Sin embargo, algunos países europeos han desarrollado una posición más abierta como es el caso de Noruega y sus ayudas financieras. Por otra parte, aunque bajo mucha presión, gigantes industriales como Estados Unidos y China se han comprometido a metas importantes pero para dentro de diez y quince años respectivamente.

En el caso de los países en desarrollo la situación no es muy distinta. Un grupo, los que creen estar más cerca de convertirse en desarrollados, nos referimos a los denominados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), son reticentes a compromisos mayores que dicen deberían ser adoptados por los países más ricos. Mientras tanto, los que venimos detrás, con diferencias también, solemos caracterizarnos por una retórica ampulosa, no solo a nivel de política general sino de políticas públicas, pero con escaso efecto práctico. El ejemplo concreto entre estos últimos es el de nuestro país que proclama estar comprometido con el tema y hospeda la presente COP 20, pero a la vez da “paquetazos” contra el medio ambiente como una forma de reactivar nuestro alicaído crecimiento.

En el fondo está la relación entre cambio climático y modelo económico. Es difícil una lucha eficaz contra este fenómeno en las condiciones de capitalismo salvaje, reticente a regulación alguna, que es hegemónico actualmente en el planeta. Es cierto que las responsabilidades no son las mismas para cada grupo de países, pero solo será posible una lucha eficiente si es que se desarrolla a nivel global y si la misma va de la mano con una forma de crecer, en términos económicos, distinta de la actual, que privilegie el derecho a un ambiente sano como un derecho ciudadano.

En esta perspectiva, distintas organizaciones de la sociedad civil global han cumplido un papel movilizador y orientador de primer orden en los últimos años que se expresa en buena medida en la denominada “Cumbre de los Pueblos”. Ellas deberían exigir y acompañar a los estados, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, a asumir su papel frente a este tema del cambio climático en el que se juega la vida humana. De igual forma a nivel nacional, no solo las ONG sino también las organizaciones sociales –sindicatos, comunidades y pueblos originarios- tienen el deber de influenciar, denunciando y presentando alternativas para reconducir la grave situación por la que atraviesa el Perú.

Esta convicción, de que la lucha contra el Cambio Climático es una tarea de todos, es la que debe presidir nuestra acción.

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Otras noticias:

Fuente: Servindi

sábado, 8 de noviembre de 2014

Dolor: los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala fueron asesinados.


El procurador general anuncia que los normalistas fueron transportado hasta un basurero de Cocula y ahí ejecutados.


México se dio este viernes un largo abrazo con la muerte. La confirmación, tan temida como esperada, de que los 43 estudiantes de Magisterio desaparecidos el 26 de septiembre habían sido asesinados hizo saltar en mil pedazos las últimas y frágiles ilusiones y empujó al país a un abismo de dolor de magnitudes históricas. El heraldo de la terrible nueva fue el procurador general, Jesús Murillo Karam. En una multitudinaria conferencia de prensa, anunció los resultados de la investigación que, en las últimas semanas, ha mantenido en vilo al país. En tono grave, evitando las espinas que pudiesen aumentar el dolor de las familias, Murillo Karam explicó que aquella noche los normalistas detenidos por la Policía Municipal fueron entregados a sicarios de Guerreros Unidos, el cartel que controlaba Iguala, y que fueron conducidos, hacinados en un camión y una camioneta, hacia un basurero de Cocula, una localidad vecina.


Los sicarios levantaron una inmensa pira con los cuerpos, que ardió durante horas

Amontonados, malheridos, golpeados, muchos de los estudiantes, quizá hasta una quincena, murieron asfixiados en el trayecto. Una vez en el paraje, los sicarios, siempre según la confesión de los criminales detenidos, fueron bajando, con los brazos en alto, a los normalistas vivos e interrogándolos. Querían saber por qué habían acudido a Iguala, por qué se habían enfrentado al alcalde y su esposa. Luego, con frialdad abismal, los tumbaban en el suelo y los mataban. Con sus cuerpos levantaron una inmensa pira que alimentaron con maderas, desperdicios y neumáticos. La hoguera, el fuego de la barbarie que a buen seguro seguirá crepitando durante años en la memoria de muchos mexicanos, ardió desde la madrugada hasta las tres de la tarde sin que nadie viese o dijese nada. Luego, por orden de sus superiores, los sicarios recogieron los restos calcinados, los fracturaron y los arrojaron en bolsas de basura al río Cocula. La corriente se los llevó hasta un destino desconocido.

Dos de estas bolsas han sido recuperadas por la policía federal. Sus restos están siendo investigados. Debido a su estado, según la procuraduría, no se ha podido efectuar la prueba de ADN y, por lo tanto, el último eslabón de la investigación sigue sin cerrar. Para conseguirlo, el Gobierno mexicano anunció que pedirá ayuda a los mejores centros internacionales. En cualquier caso, el relato ofrecido por el procurador general tiene una base firme. Su reconstrucción viene acompañada de imágenes y grabaciones de los tres sicarios, plenamente identificados, que participaron en la matanza. Con voces juveniles, como si hablaran de un transporte de ganado, los asesinos confesos describían ante las cámaras cómo eliminaron a esos jóvenes. Su indiferencia producía escalofrío. El crimen masivo, metódico, abismal de los 43 normalistas era para ellos poco menos que una rutina. Difícilmente, México podrá olvidar sus palabras. Y aún menos los padres.


MÁS INFORMACIÓN

Desde el primer día, se han negado a aceptar, al menos en voz alta, la muerte. Aferrados a la esperanza de que estuviesen secuestrados e incluso, como se dijo en un primer momento, ocultos en la sierra para evitar la represión, las familias no han querido dar su brazo a torcer ante las evidencias que se acumulaban a diario. Y este viernes, al conocer el alud de dolor que se les venía encima, rechazaron las confesiones de los sicarios y redujeron el relato oficial al hallazgo de “seis bolsas con cenizas y huesos”.“Nuestros hijos siguen vivos. Ya los dieron por muertos una vez y no era cierto”, aseguró un portavoz. Altamente movilizados, apoyados por numerosos grupos políticos y organizaciones sociales, los padres no están dispuestos a reconocer la pérdida de los estudiantes (que mientras no se identifiquen los restos seguirán como desaparecidos) hasta que no medien pruebas periciales internacionales. Pero estas tardarán y, tratándose de restos calcinados, quizá nunca lleguen.

Lo que sí que permanecerá son esas confesiones que abren un escenario sísmico en el que bailan de la mano la impunidad y la violencia, el narcotráfico y la corrupción. Pocos en México hallan explicación a la barbarie que acabó con decenas de muchachos de extracción humilde, maestros rurales en ciernes, que armados solo con sus ideales osaron enfrentarse a la tenebrosa figura del alcalde de Iguala y su esposa, dos terminales del sanguinario cartel de Guerreros Unidos. El atrevimiento les costó la vida. Ese día el crimen organizado lanzó una demostración de poder que ha sobrepasado mucho de los límites vistos hasta ahora en México. La sangría ha dejado en estado de conmoción una tierra que hace pocas semanas, enfrascada en grandes proyectos, miraba al futuro con optimismo.


Los restos calcinados fueron fracturados y arrojados en bolsas de basura al río Cocula

Golpeada por esta pérdida de confianza, la presidencia de Enrique Peña Nieto se va a tener que enfrentar al reto más difícil de su mandato y posiblemente más complejo en décadas: demostrar al mundo que, pese a esta vorágine de violencia, México, el vecino de la mayor potencia planetaria, es un país moderno y pujante, capaz de encabezar la América hispana. Ese será un trabajo en el que los líderes de esta República de 120 millones de habitantes tendrán que volcarse en los próximos años y que, a la postre, condicionará el lugar en la historia de Peña Nieto. “Los hallazgos indignan y agravian a la sociedad mexicana. Llegaremos hasta el final para dar con los culpables de estos crímenes abominables. Comparto el dolor y la angustia de las familias”, declaró Peña Nieto.

Como primer paso para esta ingente tarea, el presidente ha convocado a los partidos y fuerzas sociales a un gran pacto nacional. La iniciativa, cuyo objetivo declarado es evitar que se repita una matanza como la de Iguala, llega en un momento de fuertes turbulencias. No se trata sólo de una crisis de seguridad. El PRD, elpartido que gobierna Guerrero y que permitió la entrada en el ayuntamiento del alcalde Abarca, ha quedado malparado. Y perdido este amortiguador, la confesión de la muerte de los normalistas y, con ella, la bestial exhibición de fuerza del narco en el Estado más violento de México, hace temer que la incipiente revuelta de los compañeros de las víctimas se transforme en una marejada de imprevisibles consecuencias.

domingo, 13 de julio de 2014

Un monstruo grande que pisa fuerte.


La corrupción de los políticos y los gobiernos es cada vez más cuestionada por las sociedades e investigada por la Justicia.

Luisa Corradini, La Nación sáb jul 12 2014

"El talento se hace raro y la corrupción avanza. Esa corrupción es el arma de la mediocridad que abunda, cuya acerada punta sentirán donde quiera que vayan", anotó Honoré de Balzac en 1835 en las páginas de Papá Goriot.

Esa célebre frase del autor de La comedia humana fue apenas el recordatorio de un fenómeno que es tan viejo como el mundo y que sigue minando a las sociedades con una persistencia que provoca desconcierto.

Como muestran impactantes casos de las últimas semanas en Francia, España, China y Argentina, la corrupción en la política y en los gobiernos es cada vez más cuestionada por las sociedades e investigada por la justicia. Sin embargo, paradójicamente, el fenómeno no para de crecer en todo el mundo.

En los últimos 10 días, Francia fue sacudida por la detención provisoria e inculpación del ex presidente conservador Nicolas Sarkozy. Los jueces sospechan que prometió un alto cargo en Mónaco a un magistrado del tribunal de casación, a cambio de informaciones sobre el estado de varias investigaciones judiciales que le conciernen.

En Argentina, mientras trata de evitar el default tras la decisión de la justicia de Estados Unidos de pagarles a los fondos buitre, el gobierno sufrió otro duro golpe con el procesamiento de su vicepresidente Amado Boudou, también acusado de corrupción.

En China, el general Xu Caihou era, hasta el año pasado, vicepresidente de la Comisión Militar Central, uno de los órganos más importantes del país, pues -desde ese puesto- comandaba el Ejército Popular de Liberación. A los 71 años, Xi acaba de ser relevado de sus funciones y será sometido a una corte marcial. Según la prensa china, el general es acusado de utilizar su posición para favorecer la promoción de ciertos miembros de su familia y de aceptar sobornos.

La corrupción, sin embargo, no necesariamente se manifiesta en los más altos niveles. En Tanzania, 13 funcionarios fueron detenidos esta semana por exigir dinero a los pasajeros que llegaban al país por el aeropuerto de la capital. Mientras que en la India, Ram Singh, un modesto trabajador de 22 años cuyos ingresos mensuales no superan los 75 dólares, pasó tres años pagando 15 dólares cada mes para obtener la tarjeta de racionamiento que le corresponde por ley para alimentar a sus hijos.En España, el flamante nuevo rey, Felipe VI, tiene el desafío de despegar a la casa real del escándalo de desvío de fondos públicos por el que están procesados su hermana, la infanta Cristina, y su cuñado Iñaki Urdangarin. Ambos son sospechosos de lucrar ilegalmente con dinero público a través de la falsa ONG Nóos.

Según la ONG Transparencia Internacional, una persona de cada cuatro pagó algún tipo de soborno el año pasado en el mundo. En su último informe anual, la organización basada en Berlín estimó que 70% de los países tienen un "problema serio" de venalidad entre sus funcionarios. Ninguno de los 177 países estudiados en 2013 obtuvo una nota perfecta.

Más preocupante aún: en el informe de 2013 más de 50% de los encuestados afirmó estar convencido de que la corrupción aumentó en los últimos años y 27% reconoció haber pagado sobornos de algún tipo a fin de acceder a un servicio público o institucional.

La casi totalidad de quienes participaron en la encuesta están convencidos de que la tendencia se mantendrá, mientras que el 88% no cree en la capacidad de sus respectivos gobiernos para luchar contra la corrupción.

El estudio de Transparencia Internacional permitió además individualizar las cinco categorías que, a juicio de la gente, están más sujetas a la corrupción: la policía, la justicia, la administración pública, los partidos políticos y los propios ciudadanos.

El informe revela que, por falta de confianza en sus gobiernos, 21% de los ciudadanos no está dispuesto a denunciar un hecho de corrupción. En 16 de los países estudiados, la mayoría de la gente prefiere mantener silencio por temor a represalias.

Fuente: Elpais.com.uy