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viernes, 5 de diciembre de 2014

“Es dificil luchar contra el cambio climático en las condiciones del capitalismo salvaje”


Servindi, 4 de diciembre, 2014.- Es difícil una lucha eficaz contra el cambio climático en las condiciones del capitalismo salvaje, reticente a regulación alguna, y que es hegemónico actualmente en el planeta, observó el editorial del colectivo Otra Mirada.“Es cierto que las responsabilidades no son las mismas para cada grupo de países, pero solo será posible una lucha eficiente si es que se desarrolla a nivel global y si la misma va de la mano con una forma de crecer, en términos económicos, distinta de la actual, que privilegie el derecho a un ambiente sano como un derecho ciudadano” agregó.

Otra Mirada destacó la organización de laCumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático que debe cumplir un papel movilizador y orientador de primer orden para exigir y acompañar a los estados, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, a asumir su papel frente a este tema del cambio climático en el que se juega la vida humana.

Las organizaciones de la sociedad civil, sindicatos, comunidades y pueblos originarios tienen el deber de influenciar, denunciando y presentando alternativas para reconducir la grave situación por la que atraviesa el Perú con la convicción de que la lucha contra el Cambio Climático es una tarea de todos, concluye el editorial.


A continuación el artículo completo:
La política del Cambio Climático

Con la COP 20 Lima será en los próximos días escenario de una nueva pugna política mundial. En esta reunión se hará una pulseada previa para ver a qué acuerdos se pueda llegar en la COP a realizarse el próximo año en París, Francia.

Si algún tema expresa como ningún otro eljuego de poder en el mundo es el del cambio climático. Para la foto todos están de acuerdo – grandes potencias, países en desarrollo y sociedad civil – pero a la hora de pasar a compromisos concretos vienen los problemas. Las grandes potencias, donde curiosamente se originan los desastres en discusión y se han hecho los principales estudios sobre el cambio climático, son las más reticentes a compromisos concretos. Sin embargo, algunos países europeos han desarrollado una posición más abierta como es el caso de Noruega y sus ayudas financieras. Por otra parte, aunque bajo mucha presión, gigantes industriales como Estados Unidos y China se han comprometido a metas importantes pero para dentro de diez y quince años respectivamente.

En el caso de los países en desarrollo la situación no es muy distinta. Un grupo, los que creen estar más cerca de convertirse en desarrollados, nos referimos a los denominados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), son reticentes a compromisos mayores que dicen deberían ser adoptados por los países más ricos. Mientras tanto, los que venimos detrás, con diferencias también, solemos caracterizarnos por una retórica ampulosa, no solo a nivel de política general sino de políticas públicas, pero con escaso efecto práctico. El ejemplo concreto entre estos últimos es el de nuestro país que proclama estar comprometido con el tema y hospeda la presente COP 20, pero a la vez da “paquetazos” contra el medio ambiente como una forma de reactivar nuestro alicaído crecimiento.

En el fondo está la relación entre cambio climático y modelo económico. Es difícil una lucha eficaz contra este fenómeno en las condiciones de capitalismo salvaje, reticente a regulación alguna, que es hegemónico actualmente en el planeta. Es cierto que las responsabilidades no son las mismas para cada grupo de países, pero solo será posible una lucha eficiente si es que se desarrolla a nivel global y si la misma va de la mano con una forma de crecer, en términos económicos, distinta de la actual, que privilegie el derecho a un ambiente sano como un derecho ciudadano.

En esta perspectiva, distintas organizaciones de la sociedad civil global han cumplido un papel movilizador y orientador de primer orden en los últimos años que se expresa en buena medida en la denominada “Cumbre de los Pueblos”. Ellas deberían exigir y acompañar a los estados, tanto desarrollados como en vías de desarrollo, a asumir su papel frente a este tema del cambio climático en el que se juega la vida humana. De igual forma a nivel nacional, no solo las ONG sino también las organizaciones sociales –sindicatos, comunidades y pueblos originarios- tienen el deber de influenciar, denunciando y presentando alternativas para reconducir la grave situación por la que atraviesa el Perú.

Esta convicción, de que la lucha contra el Cambio Climático es una tarea de todos, es la que debe presidir nuestra acción.

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Fuente: Servindi

jueves, 19 de junio de 2014

La formación política: herramienta para el cambio, instrumento para la resistencia.


Uno de los debates fundamentales giró en torno a la naturaleza y los objetivos que los procesos de formación política tienen, en función de las coyunturas políticas que se viven en cada país


Abya Yala, 18 de junio, 2014.- En el marco del III Encuentro Internacional de Escuelas Indígenas de Formación Política (EIFP), celebrado en Cochabamba, Bolivia, entre el 1 y el 6 de junio se plantearon distintas cuestiones que afectan al desempeño de estas experiencias y que influyen en su capacidad de participar en cambios estructurales en beneficio de los pueblos.

Uno de los debates fundamentales giró en torno a la naturaleza y los objetivos que los procesos de formación política tienen, en función de las coyunturas políticas que se viven en cada país. Dichas coyunturas son heterogéneas y extremadamente complejas y sin duda condicionan las propuestas de las escuelas, sus metodologías y sus contenidos.

Por un lado, en países como Colombia y Guatemala, donde los pueblos indígenas enfrentan un escenario de conflicto profundo que se concreta en forma de agresiones permanentes, de criminalización contra los movimientos sociales y de exclusión étnica y de género, las escuelas se convierten en un instrumento imprescindible para la resistencia cultural y popular. Para mantener la identidad, para defender el territorio y, en muchos casos, para levantar la defensa de la vida física de dirigentes y comunidades que viven en permanente amenaza.

En el lado opuesto está Bolivia. Aquí las escuelas han jugado y juegan un papel fundamental en la construcción del proceso de transformación que -con innumerables contradicciones- está en marcha. Y lo hacen formando a dirigentes que ejercen cargos institucionales y fortaleciendo a unas comunidades cada vez más empoderadas, que necesitan insumos para la elaboración de sus planes de vida y sus proyectos de autonomía.

En este camino, también deben enfrentar enormes retos, como el riesgo real de cooptación de dirigentes, la naturaleza colonial y patriarcal que persiste en el Estado y las contradicciones de un Gobierno y unas instituciones públicas deudoras de un modelo extractivista que únicamente con la presión social abordan políticas realmente transformadoras.

Finalmente, encontramos la compleja situación que atraviesan las escuelas indígenas en el Ecuador. Mientras el discurso del Gobierno se sigue situando en el eje del Sumak Kawsay y la construcción de un Estado Plurinacional, la práctica de las instituciones está atacando las líneas de flotación del movimiento indígena.

Así, recientemente, una decisión política obligó a la clausura de la Universidad Intercultural Amawtay Wasi y otra, acabó con el sistema de educación intercultural bilingüe que funcionaba incluso bajo Gobiernos neoliberales.

Frente a todo ello, las escuelas asumen un doble desafío: por un lado, desvelar las contradicciones y la incoherencia de un proceso que se autodefine como transformador y por otro, seguir avanzando en la construcción de la alternativa. “Necesitamos una verdadera revolución desde la educación, es decir, una formación realmente comunitaria, que tome en cuenta los distintos saberes de los pueblos.”

No obstante y a pesar de todas las diferencias existentes, las escuelas sí comparten entre ellas un objetivo: la reconstrucción y la defensa de la autonomía de los pueblos indígenas. Autonomía territorial, pero también política y económica.

Y para ello, como señala Clemente Salazar -dirigente de base de las Comunidades Interculturales de Bolivia y participante en la Escuela de Formación de CEFREC- “necesitamos una verdadera revolución desde la educación, es decir, una formación realmente comunitaria, que tome en cuenta los distintos saberes de los pueblos”.

Luis Macas, director del Instituto Científico de Culturas Indígenas (ICCI), abunda en esta idea: “lo que se hace en estos espacios formativos es complementar el conocimiento comunitario, no suplirlo. Los temas son decididos por las organizaciones locales, en base a las necesidades de cada comunidad”. Y ello desde la certeza de que “no vamos a transformar la realidad a través de la escuela tradicional, que es colonial”.

Rosalba Velasco, de la Casa de Pensamiento de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, (ACIN), de Colombia, concreta lo que esto significa: “más que una escuela, se trata de procesos formativos levantados desde las comunidades”, procesos de largo plazo que fortalecen al movimiento indígena y que deben ser asumidos por las organizaciones y las autoridades propias como un aporte fundamental para su propuesta de transformación.

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domingo, 1 de junio de 2014

Guatemala: cuando mayas y campesinos se resisten a seguir muriendo para el desarrollo de los “desarrollados”.


Ollantay Itzamná

Las y los mayas, al igual que otros pueblos aborígenes del mundo, son profundamente silenciosos y acogedores, salvo cuando el dolor es demasiado agudo. La contemplación, que nace de la silenciosa interconexión con el entorno, es el modo de estar permanente de los pueblos mayas, siempre hospitalarios.
Esta mística de la contemplación silenciosa, fue y es estigmatizada por muchos como indolencia, indiferencia y resignación maya. “Pensadores” guatemaltecos, en su limitación mental y su obsesión por el “progreso”, catalogaron aquellas y otras virtudes milenarias como vicios biológicos y culturales a aniquilar. Incluso el Estado blacoide etnofóbico emprendió políticas fallidas de asimilación y aniquilación, vía eugenesia y genocidio, siempre en nombre del progreso y de la modernización.

Durante la invasión y la Colonia española, los pueblos mayas no prestaron mayor resistencia. Sus filosofías de vida, centradas en la no apropiación y en la hospitalidad, permitieron que los foráneos habitados por el dios del metal invadieran sus territorios. Martínez Peláez, en su obra “Motines indios”, habla de algunos amotinamientos locales de pueblos indios (mayas) en contra de los abusos exacerbados durante la Colonia, sin mayor trascendencia.

En aquel período, para asegurarse el cobro del quinto real, y mano de obra disponible para las haciendas de los invasores, la Corona estableció reducciones de pueblos indios (más de 700 pueblos, dice Martínez Peláez). Dichos pueblos de prisioneros para trabajos forzados y para el adoctrinamiento religioso, contaban con tierras comunales para convivir y cultivar.

Durante la República criolla, en palabras de Martha Casaús, el racismo fue asumido como una tecnología del poder, al límite de aplicar sistemáticamente el genocidio, en la década de los 80 del pasado siglo, para aniquilar genética y culturalmente a los pueblos mayas. La élite gestora del Estado etnofático habría promovido la guerra interna con la finalidad de blanquear Guatemala: aniquilar por completo a los pueblos mayas, apropiarse de todos sus bienes y establecer un moderno sistema capitalista sobre las cenizas de los pueblos aborígenes. Pero, no pudieron. Los pueblos indígenas sobrevivieron a la guerra interna y a los incumplidos y paralizantes Acuerdos de Paz (1996).

Durante la Colonia y la República, los pueblos mayas “aceptaron” la titulación individual de las tierras, los sistemas educativos colonizantes, los adoctrinamientos cristianos, los servicios militares obligatorios, la infotoxicación de los medios masivos de información y la “democracia” inmoral de los patrones. Dicha “aceptación” sólo fue una estrategia de sobrevivencia. Una especie de autismo maya. En el fondo, estos pueblos milenarios siguieron creyendo en el corazón del Cielo y corazón de la Tierra.

En los últimos años, cuando se creía que en Guatemala la Vida había perdido la batalla final ante la muerte neoliberal, las comunidades indígenas y campesinas simultáneamente se declararon y se declaran en resistencia y le hacen frente a la violenta invasión del capitalismo herido. En diferentes rincones del país se organizan resistencias pacíficas y permanentes para rechazar e impedir el paso a las maquinarias y operadores de las empresas hidromineras. En 298 municipios del país (de los 336) indígenas y campesinos se declararon en resistencia (se resisten a pagar el consumo de energía eléctrica por los cobros abusivos) exigiendo la nacionalización de este servicio. Estas resistencias, por momentos, inundan con sus movilizaciones las calles de las principales ciudades, aunque la prensa empresarial y pro oligárquica tiende a minimizarlos.

Justo cuando se creía que todo estaba perdido en Guatemala, indígenas y campesinos excluidos y expoliados en sus cuerpos y bienes, encienden luces de esperanza y dignidad en esta casi petrificada oscuridad neoliberal. La Puya es una de ellas.

Pero, estos actos estoicos de resistencia, provenientes desde la Guatemala profunda, son aún ignorados por muchos académicos y organizaciones de derecha e izquierda. Quizás porque aún no creen que de la irredenta Guatemala maya puede salir algo bueno. Lo cierto es que en este país de la muerte y saqueo, donde cada instante de vida es casi un acto de fe, indígenas y campesinos se constituyen en la reserva moral y en el baluarte activo de la dignidad de todo un pueblo que se resiste a morir.

Campesinos e indígenas mayas saben, por experiencia propia, que los mitos de la prosperidad, el desarrollo infinito y la inversión privada para el desarrollo del pueblo son sólo eso. Leyendas rentabilizadas por los mismos de siempre. Por eso, ahora, desde sus silencios activan la inédita resistencia simultánea en diferentes puntos del país porque el pulso del corazón del Cielo y del corazón de la Tierra desfallece. Y, una vez más, muchos profesionales, intelectuales, analistas, académicos, universidades, ONGs, etc., se quedan en la zaga estupefactos sin creer lo que ven. Quizás porque no creen que indígenas y campesinos pueden ser sujetos. O quizás porque esta realidad supera los conocimientos aprendidos en las universidades colonizantes. Lo cierto es que esta resistencia social avanza sin libretos, ni guiones para transformarse en una fuerza política.

martes, 6 de agosto de 2013

Los Sin Tierra, entre la embestida estatal y la resistencia.


Centenares de familias asentadas en los campamentos construyen comunidades autosuficientes, a la espera del largo proceso de reconocimiento de la tierra por parte de las instituciones brasileñas.

Por Diana Itzu Gutiérrez Luna

Maranhão, Brasil. “Esta tierra ha sufrido de más”, sostiene doña Teresinha con mirada desafiante, para referirse a la tierra que antes ocuparon cuatro haciendas. Esta mujer de 83 años se sumó, desde el 15 de noviembre del 2006, a la ocupación de dos de estos grandes latifundios, hoy divididos en dos poblados: CipóCortado, donde resisten 144 familias, y Cipociña, con 34. Estos asentamientos están organizados por el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), quienes mantienen a mil 100 familias ocupando tierra en la región Tocantina, en el estado del Maranhão, ubicado en el noroeste de Brasil.

Teresinha rememora las más de 8 mil 500 hectáreas que estuvieron en posesión de dos hacendados; muerte y desprecio fueron sus primeros mandatos hacia quienes buscaron un pedazo de tierra para subsistir. Pasaron décadas, y la especulación reconfiguró la geografía de la región y borró gente, floresta y fauna.

Los hacendados entraron pausadamente a la dinámica de capital, esclavizando fuerza de trabajo y enclavando ganadería extensiva. Aún hoy es evidente que la esclavitud en Brasil no se abolió en 1888 porque no se acabó con el latifundio.

Finqueros y grandes empresarios, con el cobijo de los tres niveles de gobierno, disputan el territorio y exprimen trabajo de niños, mujeres y hombres sin tierra. De forma escandalosa se impulsan el agronegocio y la extracción de “recursos naturales”: eucalipto, soja, caña de azúcar, caucho, celulosa, maderas preciosas, minerales, entre otros. Paralelamente se cimentan grandes obras viales e hidroeléctricas en el Maranhão, como parte del megaproyecto denominado Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA). Frente a ellos, se yergue el asalto de ocupación de tierra, resistencia organizada y Reforma Agraria de los sin tierra.

La Cuarta Guerra Mundial

En el estado del Maranhão, la embestida de las trasnacionales (Petrobras, Vale S.A., Odebrech, Gerdau y Braskem) fortalece la extracción, explotación y exportación (en la forma de commodities), como tentáculo de la mundialización del capitalismo neoliberal.

El contexto es similar en toda América Latina, y el mundo, sólo que quienes más lo viven son los pueblos indios, campesinos y negros. Hablamos de “la Cuarta Guerra Mundial”, anunciada y recurrentemente reflexionada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, desde hace 16 años: la reconfiguración territorial comandada por la “Sociedad del Poder” que instaura la dinámica de transacciones transfonterizas desde organismos supranacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio), empresas trasnacionales (Petrobras, Vale) y multinacionales (Monsanto, Cargill). El nuevo papel de los Estados-nación y de su “clase política” es garantizar los “derechos” del capital mundial sobre la propiedad mediante actos legislativos y judiciales (destacan la cancelación e inoperancia de una reforma agraria verdadera). Todo, sostenido por la fuerza de un poder policial y militar.

En Brasil, el nuevo papel del Estado se hizo más cínico con el gobierno de Luiz Ignacio de “Lula” da Silva, que facilitó la incursión y despliegue de dichos agentes estratégicos, y limitó y restringió las funciones de instancias intermedias -como el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INCRA) y Fundación Nacional de Asuntos Indígenas (FUNAI)- que contribuyen a la gestión y administración territorial.

Lula y Dilma Rousselff, los más neoliberales de todos

El MST ha vivido 16 intentos de desalojos en la región tocantina. La política de reforma agraria está congelada, y a cambio incursionaron políticas públicas focalizadas como “Bolsa Familia”, dirigida a personas calificadas como pobres y extremamente pobres, entre las que se encuentran los sin tierra, pueblos indígenas y quilombolas. Un ocupante de tierra, parte del Frente de Masas del MST, menciona enojado: “De un supuesto gobierno de los trabajadores, pasó a ser un gobierno contra los trabajadores. Está claro que reforma agraria no, y sí bolsa familia. Tenemos claro que pretenden que la gente se conforme con ésta para que se acomoden y no luchen organizada ni comunitariamente por tierra digna”.

El triunfo del Partido de los Trabajadores (PT) en el 2002 fue resultado del compromiso de miles de trabajadores, expresado en la consecuencia organizativa de casi tres décadas. El carisma de Lula sumó para tomar el escenario del poder del Estado. Sin embargo, lo hizo con el pie derecho y sostenido de la mano de la burguesía empresaria desde un inicio. Así, de ser un partido de los trabajadores, hoy va contra los trabajadores. Otro hombre sin tierra irrumpe y para especificar: “Lula y Dilma resultaron los más neoliberales de todos”.

El estado del Maranhão tiene el mayor porcentaje de tierras federales, lo que permite que siga el acaparamiento de tierra y su especulación. La estructura agraria es sostenida por la alianza capital y latifundio, expresada en el elevado precio de la tierra. Según información local, por ejemplo, 12 hectáreas tienen un valor especulativo de 185 mil reales, equivalente a 88 mil dólares. Esto habla de la tremenda especulación sobre un tercio de lo que es una unidad económica campesina reconocida para el INCRA (35 hectáreas).

CipóCortado y Cipociña

Hace siete años, las sin tierra de CipóCortado y Cipociña comenzaron la lucha: ocupar, resistir y producir, fue la consigna, previa y posterior a ejercer su derecho por una vida digna como clase trabajadora. No tenían nada que perder y sí mucho que ganar. La mayoría de ellos son hijos de campesinos, desheredados o despojados, que previo a su decisión de luchar por tierra, se vieron empujados por el hambre a buscar sobrevivir, usando su fuerza de trabajo como garimpeiros, buscadores de oro, en la trágicamente conocida Sierra Pelada, en el vecino estado amazónico de Pará. Recuerdan haber sido ser testigos y objeto de explotación, maltrato y muertes en una cosecha que para muy pocos ofreció resplandor.

La lucha del MST en esta región es de larga data. La primera ocupación de tierras fue hace 26 años, desde la articulación organizativa con otros movimientos y sindicatos. Hoy, aquel primer asentamiento lleva el nombre de Conceiçao, en homenaje a Manuel da Conceiçao Santos, luchador social que desde los años sesenta decidió, junto con su compañera Denise, asumir el compromiso y la convicción de luchar junto a los desposeídos de tierra y vida digna. Cipó Cortado y Cipociña se suman a los poblados acampados que componen los asentamientos del MST en la región de Tocantina.

Con trabajo y organización colectiva se hizo comunidad

Sembrar conciencia para hacer trabajo colectivo no fue fácil, como tampoco lo fue sembrar arroz, frijol, maíz y mandioca. Finalizar con la costumbre impuesta por los latifundistas de “comer tierra mientras ponen el lomo” fue un acto de dignidad. El 15 de noviembre cumplirán siete años acampados. Corren seis años de mucha angustia; niños, niñas, mujeres, todos, sufrieron las circunstancias de estar en sus barracas en tierras anegadizas al lado del río Indaré, hasta que decidieron ocupar tierra firme y fértil sin pedir permiso y construir dos poblados, Cipó Cortado y Cipociña. Comenzaron a juntar palma, troncos y tierra para construir sus moradas. Demarcaron la tierra con trabajo y organización colectiva para hacer comunidad.

Hoy, a tan solo un año de ocupado el nuevo espacio, la economía familiar es autosustentable, lograron tener suficiente ganado lechero para el consumo interno y una producción de hortalizas que comercializan en el mercado municipal de la región. Esto les permite resistir con más respiro mientras esperan, conscientes de que puede ser larga la lucha, el reconocimiento legal como asentados por parte del INCRA. Son conscientes también que ronda la violencia, pues apenas a mediados de julio, en Cipociña arremetió un grupo de pistoleros y dejó herido de bala a un militante del MST.

Estamos todos y todas juntas, compañeras zapatistas

Los días 13 y 14 de julio se llevó a cabo el Tribunal Popular, constituido por estudiantes y profesores organizados políticamente desde la Asociación de Geógrafos de Brasil, una decena de estudiantes de derecho, las más de 180 familias del MST, además de militantes e investigadores nacionales y latinoamericanos. Ahí se analizó, reflexionó y compartió la situación de desprecio histórico hacia pueblos campesinos, indígenas y población negra, así como la necesidad de articulación ante la acometida del agronegocio y la respuesta del gobierno federal.

En el Tribunal se reconoció que “bolsa lula” se distribuyó a entre dos y tres millones de personas tan sólo en el estado deMaranhão, pero en el país se convirtió en un instrumento que tiene por objetivoc ontrolar la rebeldía de los pueblos, soslayando el verdadero problema estructural del Brasil: el latifundio, así como su vía de solución: la Reforma Agraria.

La consigna fue clara: “Reforma Agraria: ocupar, resistir y producir. ¡Reforma Agraria! una lucha de todos, por justicia social y soberanía popular”, se señaló en el encuentro. Los asistentes prometieron acabar con los latifundistas ocupando tierra y derrumbando cercas, para construir un nuevo mundo. “Vamos a acabar con el analfabetismo, y transformar los campamentos y asentamientos en territorio libre con educación del campo. Acabaremos con la fragmentación de los movimiento sociales”, agregaron. Otra de las promesas fue terminar de una vez con el trabajo esclavo, que “es nuestra mayor vergüenza como país”.

El propósito último es mantener el compromiso con la lucha de los pueblos originarios, campesinos y quilombolas que preservan la tierra y territorio contra la embestida del capital. En el contexto de las actividades desarrolladas en el Tribunal, con el propósito de extender la mirada para fortalecer la resistencia en la lucha por la libertad de los pueblos en América Latina, estuvo presente la referencia al movimiento zapatista de México, su lucha desde las bases de apoyo, desde la autogestión y el autogobierno como derecho ante el desprecio de los malos gobiernos.

Se resaltaron las similitudes en las estrategias del capital, en sus variadas formas de restructuración territorial (agronegocio, desarrollo de infraestructura, megaminería, extracción de bienes naturales), pero también se reconoció el camino común en la lucha por una vida digna de parte de los compañeros zapatistas del sureste mexicano y las compañeras del MST en esta sufrida tierra maranhense. El encuentro fue fundamental, además de para condenar las responsabilidades del Estado Brasileño, para entender que la Madre y Patria Grande que nos une atraviesa una “nueva” embestida del capital mundial, para lo cual es necesario encontrarse como pueblos en lucha, con y desde la lucha de los trabajadores del campo, el mar y la ciudad.

Publicado el 5 de agosto de 2013

Fuente: Biodiversidad

sábado, 27 de abril de 2013

El Salvador: intervención imperial “humanitaria” y resistencia popular.


Por Roberto Pineda | kaosenlared.net

Existe un nuevo equipo manejando la política exterior y la seguridad de Estados Unidos en esta segunda administración del presidente Obama (2012-2016). Lo integran el nuevo secretario de estado John Kerry, el nuevo jefe del Pentagono, el exsenador republicano Chuck Hagel y el nuevo jefe de la CIA;John Brennan.

Es un equipo hábil y experimentado que tratará de recuperar la hegemonía estadounidense en el mundo. Es un equipo que le dará continuidad a la labor realizada desde el inicio de la primera administración Obama (2008-2012) y a la Estrategia de Defensa divulgada oficialmente en enero de 2012.

La Estrategia de Defensa del presidente Obama tiene cinco componentes: fuerzas armadas reducidas en número pero más ágiles y tecnificadas; priorizar la región Asia-Pacífico; construir alianzas de defensa en todos los continentes; mantener capacidad de derrotar a más de un enemigo a la vez y finalmente, priorizar la inversión en nuevas tecnologías ( drones, guerra cibernética, etc).

A diferencia de la politica exterior de Bush, que se basaba en las amenazas y el uso de la fuerza, Obama desde su primera administración ha priorizado la necesidad de robustecer la economía interna, recuperar la hegemonía económica internacional e impulsar la diplomacia de “la presencia discreta.” Esta se basa en sanciones, alianzas, acciones encubiertas y la ciberguerra. Y el uso de drones, de aviones no tripulados.

Y de relaciones públicas que proyecten la tesis del imperio benefactor. Libia fue atacada no para apoderarse de sus reservas de petróleo sino para derribar la “dictadura sanguinaria de Kadafi” y conquistar “la democracia.”Corea del Norte es atacada porque existe en ese país “una grosera tiranía.” Vean CNN para enterarse de lo que pasa en el mundo.

Pero se cuidan de no desplegar tropas sobre el terreno y se prioriza el uso de drones. La guerra aérea sobre la guerra terrestre. Las computadoras de la ciberguerra sobre las botas de las intervenciones. Son mucho más sofisticados, coordinados y realistas. Curiosamente es el alicaído imperio colonial francés y la Unión Europea los que recientemente desplegaron tropas en Malí.

En la guerra terrestre hay bajas y estas conllevan altos costos políticos. Le temen a las lágrimas provocadas por la llegada de ataúdes. Esto explica que así como se realizó en el 2010 la retirada de tropas de Irak hoy se están yendo de Afganistán. Y Guantánamo esta pendiente pero en lista. Están terminando con la vergonzosa herencia de Bush pero a la vez eliminando un gasto militar insoportable para la deteriorada economía imperial.

Las prioridades de la política exterior de Obama son el Oriente Medio ( el conflicto palestino .israelí, Irán) ; la ola terrorista en el Sahel; la región Asia-Pacífico (donde esta China, Japón) y las relaciones con Rusia. Y de estos cuatro el principal es la región Asia-Pacífico que es a donde están gradualmente ubicando el grueso de su poderío militar. Es en estos cuatro ejes que se mueven las coordenadas y las preocupaciones de Washington.

Y aunque América Latina no forma parte de las prioridades actuales del imperio, esta visión nos afecta. Determina políticas, giros y estilos diplomáticos y de presencia militar. Explica la presencia de la embajadora puertorriqueña Aponte. Y de la IV Flota. Y de las bases militares.

Y explica el tratamiento a Cuba y a Venezuela. A Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Explica el apoyo a la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia, Mèxico). Y la política “respetuosa” hacia Brasil. Y hasta explica las actuales “diferencias” de nuestro gobierno con el poderoso y cercano “aliado estratégico.”

Y es esta visión estratégica de la administración Obama la que rodeara la próxima reunión con los presidentes centroamericanos el 3 y 4 de mayo en San José Costa Rica. Los temas en agenda son seguridad, comercio y migración. Y en seguridad su esfuerzo prioritario es el combate al tráfico de drogas mediante la CARSI. En comercio el TLC. Y en migración la iniciativa en proceso.

En el caso de El Salvador Obama estará hablando con el presidente de un país que tiene una tercera parte de su población en territorio imperial; una Base Militar bajo el nombre de Centro de Monitoreo del narcotráfico en el Aeropuerto de Comalapa desde el año 2000; un Tratado de Libre Comercio ratificado en el 2004 y la ILEA y su respectiva oficina del FBI desde el 2005.


La resistencia popular global


Por otra parte, la historia sigue su rumbo y los deseos de Obama de un imperio benefactor chocan con las realidades de las crisis financieras del capitalismo; las resistencias nacionales y populares en el mundo, y de las nuevas alianzas internacionales de países emergentes. Entre estas se encuentran la crisis financiera ya permanente de la Unión Europea, uno de sus principales aliados, o el aliado principal. Estados Unidos sigue siendo una superpotencia pero ya no hace lo que se le antoja sino lo que puede.

El fortalecimiento de la alianza conocida como BRICS que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, incluso con la creación reciente de una banca de desarrollo, expresa la emergencia de una situación novedosa de multipolaridad desde el Sur, lo que le mueve el piso a los imperios.

Asimismo la resistencia nacional del pueblo y gobierno sirio contra la arremetida imperial sigue invicta. No han logrado derribarlo como ocurrió con Kadafi. No logran detener el fortalecimiento económico y militar de Irán. También está la victoria electoral de Maduro sobre Carriles en Venezuela. No lograron derrotar este esfuerzo. Existe la resistencia mundial a los imperios.

Intervención “humanitaria” con rostro sonriente de “muchacha salvadoreña”: Más allá del horizonte 2013

Los imperios a lo largo de la historia siempre han disfrazado sus intereses geopolíticos y los han identificado con el progreso de la humanidad. Así han justificado sus intervenciones militares y “humanitarias.”Así fue en Corea, Vietnam, Irak. Así fue en Centroamérica durante los años ochenta del siglo pasado.

Los españoles justificaron su invasión y conquista hace quinientos años alegando que difundían la “civilización y la religión católica.”Los Estados Unidos intervenían en el pasado para defender a nuestras naciones del comunismo y promovían “la democracia y la libertad.” Y lo siguen haciendo.

La semana pasada el ejército estadounidense inició una serie de ejercicios militares “humanitarios” en nuestro país incluso con la llegada de una sonriente joven salvadoreña en el ejército imperial. Esta vez le tocó el turno a Sonsonate y Ahuachapán que disfrutaran durante tres meses de la presencia rotativa de 1,473 soldados del Comando Sur. Atrás han quedado los tiempos de yankee go home…hoy parece ser el tiempo de yankee come home.


Este esfuerzo “humanitario” del imperio benefactor incluye como en anteriores ocasiones la reparación de escuelas, letrinas, puentes, casas comunales y consultas médicas y odontológicas. Se realiza cada dos años. Y en esta vez hasta invitaron a esta fiesta cívica a compadres militares de Canadá. Chile y Colombia. Se trata, explicaron los organizadores, de afianzar relaciones “de amistad” entre los ejércitos participantes.


Hace dos años estuvieron realizando estos “ejercicios” en San Vicente. Y es un proyecto que surgió un año después de los acuerdos de paz de 1992. En 1993 se realizaron los ejercicios militares conjuntos Fuertes Caminos, que se repitieron en 1994 y 1995; los cuales luego adoptaron el nombre de Nuevos Horizontes y se realizaron en 1996, 1998, 2000, 2002, 2005, 2007, 2009 para terminar en Más allá del horizonte en 2011 y 2013. En total han sido 12 ejercicios militares desde 1993. Y los “chelitos” han cubierto casi todo el territorio nacional.


El ENADE 2013


La gran empresa salvadoreña, que aglutina a sectores de la antigua oligarquía transformados en dueños de hoteles, comerciantes, y gestores de bienes raíces, han montado su 13 versión de ENADE, con el sugestivo título de Mejorando empresas, transformando vidas.


Y esta vez han desechado la táctica fallida de elaborar recomendaciones para el gobierno y han optado por publicar un documento dividido en tres partes: listado de sectores y empresas más exitosos del país; resultados de encuesta sobre inversión social empresarial y descripción del modelo de empresario 2024.


La oligarquía pretende presentarse como un sector responsable y también humanitario y de esta forma borrar en la mente popular su conocida tradición autoritaria y explotadora. Incluso se oponen al raquítica aumento del 10% al salario mínimo propuesto por el presidente Funes y lo están regateando a un 8%. Y es esto lo que comprende como valores compartidos y responsabilidad social empresarial. Y es esto lo que la ANEP trata de vendernos como una nueva filosofía humanista y respetuosa del medio ambiente.


Administración Funes


El reciente viaje de dos días del presidente Funes a Washington parece que estuvo orientado principalmente a aclarar “personalmente” malos entendidos con el poderoso “aliado estratégico.”Y es que en la rama latinoamericana de la administración Obama existe desde hace algún tiempo preocupación por diversas situaciones espinosas.


Entre este largo listado de quejas y facturas que también agobian las noches de la embajadora Aponte, sobresalen entre otras las tensas relaciones del Presidente Funes con la cúpula empresarial de ANEP; el estancamiento de Asocio para el Crecimiento; el tácito respaldo a la controversial candidatura de Saca; el inexplicable atraso en la aprobación de la ley de asocio publico-privado, el abierto apoyo presidencial el año pasado al FMLN-GANA en su pugna contra los 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional de la CSJ; la elección fallida de los magistrados de la Corte de Cuentas; el retraso en el nombramiento de representantes al tribunal de ética y al Instituto de Libre Acceso a la Información; la sorpresiva destitución del embajador Altschul por el embajador Zamora; los vericuetos de la lucha contra el narcotráfico y el débil apoyo al CARSI; el impacto en empresas farmacéuticas estadounidenses por la Ley de Medicamentos; los indiscretos coqueteos con Venezuela; y hasta la controversial tregua entre pandillas, grupos a las cuales los Estados Unidos considera como “estructuras criminales transnacionales” por lo que opta como AID por realizar un trabajo paralelo en 55 municipios. Y quizás haya más temas. Parece que el cipote les salió rebelde.


Esta preocupación del socio estratégico ha sido expresada con inmejorable sutileza, primeramente por la inesperada alerta para viajar al país y recientemente por el informe del departamento de estado sobre derechos humanos que denuncia la corrupción generalizada en el sistema judicial, violencia y discriminación contra las mujeres e impunidad por violaciones imperante en nuestro país. El secretario de estado John Kerry también lo habrá expresado. Y seguramente dentro de poco el mismo presidenteObama se encargara de recalcarlo en la próxima reunión delSICA en Costa Rica.


Parece ser que para Washington los altos niveles de popularidad del presidente Funes y de su esposa, no son suficientes para aliviar el malestar existente, aunque como premio de consolación y para no despedirlo con las manos vacías, le otorgaron la posibilidad de instalar una planta de ensamblaje de sistemas sensoriales de iluminación. Pero todavía no recibe la confirmación del segundo compacto de los Fondos del Milenio. Lo tienen en lista de espera. Y socando…


El movimiento popular y social


Se acercan las celebraciones del 1 de mayo y lamentablemente ya existen tres convocatorias a marchas separadas, que reflejan la atomización del movimiento sindical, popular y social. Esta convocando la CTD en el Hospital Bloom. Esta convocando la “Izquierda Anticapitalista” en la Minerva de la UES. Y esta convocando la CSTS al Parque Infantil. Triste realidad.


Pero es una realidad del movimiento popular y social heredada y a la vez construida desde al menos dos matrices: la primera es la ofensiva ideológica desplegada por la derecha durante cuarenta años (1970-2010) para debilitar la conciencia política de los sectores populares y obligarlos a rechazar el cambio social y abrazar la “salvación” individual, y priorizar la sobrevivencia impuesta por los cambios en la economía sobre la organización y la lucha.


Ha sido una tormenta cultural neoliberal que nos ha golpeado fuertemente.20 años de ARENA no solo impusieron un modelo económico, sino también cimentaron la hegemonía cultural oligárquica (iglesias, universidades, arte, cultura, deporte, etc.). Y revertir esta tendencia nos va demandar ingentes esfuerzos.


El otro vector esta vinculado a los niveles de frustración popular originados por la lentitud en los cambios a partir de la llegada al gobierno de una coalición de izquierda encabezada por el FMLN y el presidente Funes en 2009. En el 2012 se escuchó el primer campanazo.


Este es un gobierno que es más parecido al pasado de ARENA que al futuro que soñábamos y prometimos en el 2009, y la gente pasa la factura. La gente nos observa, ve la televisión y nos juzga. Nos mira como y donde vivimos. Como nos vestimos. Como actuamos. Saca conclusiones, analiza.


Hemos avanzado pero de tal manera que parece que estamos estancados. Caminamos en cámara lenta. La ley de Medicamentos es un ejemplo. Debería de permitirnos masivas movilizaciones a su favor. Es una valiosa conquista popular de un gobierno de izquierda, que se enfrenta a las transnacionales farmacéuticas.


Pero la gente prefiere ser espectadora. Se la ha educado desde lo electoral a ser espectadora, respetuosa de la legalidad. Incluso en lo electoral, el actual nivel de alianzas es mucho menor que en el 2009, y esto explica en parte que la fórmula no avance en la aceptación popular como se esperaría por su planteamiento programático. La gente protesta mediante las encuestas.


Y aunque hay algunas señales esporádicas pero esperanzadoras en la movilización popular, lo cierto es que estas todavía no maduran lo suficiente como para constituirse en factores que modifiquen la actual dinámica de la lucha de clases, y permitan acercar la necesaria ruptura con el sistema existente. No estamos en ese momento.


Otra matriz importante que explica la actual situación es la visión del FMLN frente al movimiento popular. Es una visión en la cual el movimiento popular y sus luchas son fundamentalmente aspectos complementarios de su estrategia electoral. Lo electoral es lo determinante y la lucha social se considera puede atemorizar a sectores de votantes “indecisos.”


Incluso lo electoral que pudiera ser un factor de movilización y educación política se convierte en factor de adormecimiento y la gente se transforma en espectadora del duelo de titanes en la cancha electoral. Espectadora silenciosa porque no esta ni aplaudiendo. Mejor cambia de canal. Pero al final el esfuerzo por organizar y movilizar hay que hacerlo. La lucha continúa…

domingo, 7 de abril de 2013

Una globalización de la resistencia.




La semana post-Foro Social Mundial tiene siempre algo de resaca. La intensidad de estos días tunecinos le deja a uno con la sensación de haber asistido a un torrente de ideas, conflictos, soluciones, posibilidades, límites… Esta sensación, que es común a todos los Foros, en Túnez se ha multiplicado por diez, por las circunstancias que allí se viven, y que dan a la ciudad un carácter febril de laboratorio político y de ideas.
La primavera árabe tiene, salvando todas las distancias, algo de revolución de los 60 con esperanzas e incertidumbres movilizadas a la vez. El laicismo más militante de sustrato francés, convive estos días en la arena pública con las propuestas islamistas, y entre ellos una gama inmensa de grises que para el no iniciado producen un espectáculo, cuando menos sorprendente.
Más allá de la coyuntura local, el Foro es un enorme escaparate de las grandes causas globales. Aquellas causas que se han ido tejiendo como resistencia a un modelo político y económico que esta tensando la cuerda de la inhumanidad hasta límites insospechados. El Foro nació en el Sur, cuando ese Sur experimentaba en su propia carne las contradicciones de un sistema que ya entonces aparecía como el único posible, el final perfecto de la historia. Brasil, en aquel momento uno de los llamados países en vías de desarrollo, y más en concreto una ciudad, Porto Alegre, levantó la bandera de la contra-globalización, o mejor de la altermundialización. La intuición sigue siendo válida: ante la globalización liberal y capitalista que mercantiliza y destruye a los seres humanos, una globalización de la resistencia y de los damnificados.
Hoy el Foro resuena o debería resonar también en el Norte, desde que a partir de la crisis financiera que estalló en 2008 y de la deslocalización de parte de nuestro tejido industrial, despertamos de un sueño, y tomamos conciencia de que, a causa de una deuda impagable, nuestras políticas ya no se decidían ni en Barcelona ni en Madrid, sino en otras partes del mundo al dictado de los llamados “mercados financieros”. Ningún país en solitario puede hacer frente a esta nueva dictadura del capital, y necesitamos articularnos con otros para hacer fuerza juntos. Hoy en día, los movimientos altermundistas, con todas sus debilidades, son el único contrapeso real a una situación que no para de generar violencia, pobreza y desigualdad. Una china en el zapato del sistema, pero una china que molesta e incomoda.
Pero no solamente el sistema económico y la deuda requieren de actuaciones y contrapesos globales:
1. La cuestión del cambio climático, por sus causas y por sus efectos, solamente puede abordarse a partir de grandes tratados vinculantes a nivel mundial. Los fracasos de las recientes cumbres climáticas no han hecho sino corroborar tanto el peso de determinados lobbies, como la poca o nula capacidad de los gobiernos para afrontar un tema en el que se juega algo tan “insustancial” como la supervivencia del planeta.
2. Respecto a la soberanía alimentaria, el Foro abogó una vez más por las pequeñas explotaciones agrarias que destinan la producción al consumo de base local. Explotaciones respetuosas con la tierra y que extraen de ella lo necesario para la alimentación de las comunidades del entorno. Fenómenos como el acaparamiento de tierras, la producción destinada a biocombustibles, el papel de las agroindustrias, la especulación con el precio de los alimentos… además de provocar en algunas zonas escasez de alimentos y hambre, está desmantelando las estructuras agrícolas tradicionales, impulsando a millones de personas a desplazarse hacia las ciudades y generando modelos de desarrollo económico basados en la explotación agraria que no son sostenibles a largo plazo. Organizaciones como Vía Campesina han recogido experiencias de resistencia en diferentes lugares del planeta, y han denunciado la enorme presión que se está ejerciendo sobre las estructuras agrícolas tradicionales.
3. La inmigración fue otra de las cuestiones globales presentes en el Foro. A pesar de que la libre circulación es uno de los derechos humanos fundamentales (Art. 13), lo cierto es que esta movilidad ha quedado reducida al comercio con seres humanos. La inmigración es hoy simplemente un flujo de mano de obra que se deja abierto cuando existe demanda de fuerza y brazos, pero que se cierra con grandes muros en el momento en que el flujo migratorio no se puede asumir. Una patera de la que surgía una lista de más de 16.000 nombres, víctimas todas ellas de un intento desesperado por llegar Europa, era el signo visible de una realidad inabordable solamente con políticas migratorias restrictivas.
4. La declaración final del Foro incluyó una referencia a los medios de comunicación, propugnando su democratización y reconociendo en ellos un actor clave de la altermundialización. La poca presencia que los medios oficiales tuvieron en Túnez, en relación a la cobertura que se da por ejemplo a eventos como el Foro Económico de Davos, es un ejemplo claro del largo recorrido que existe aún para que estos grandes temas que amenazan la humanidad tengan un merecido espacio en los medios de comunicación convencionales.
5. Y, finalmente, Túnez fue también el Foro de la mujer. El volumen de actividades dedicadas a la cuestión de género, la enorme presencia y participación de las mujeres en ponencias y debates… han sido un signo de que algo está cambiando de facto en la situación mundial. Porque muchas de las cuestiones tratadas en el foro, son causas que afectan directamente a las mujeres de todo el mundo. Éstas acostumbran a ser el último eslabón en la cadena de los efectos y las consecuencias de los problemas que hemos ido enumerando. Ellas son también las más interesadas en el cambio, por una particular vinculación a la Vida y una especial empatía con el sufrimiento.
Cabe mencionar también la discreta pero significativa presencia de la teología y la espiritualidad en el Foro, presencia que desde Cristianisme i Justícia entendemos como una muestra de la íntima y profunda vinculación entre los temas discutidos y lo esencial que hay en todas las religiones: respeto profundo por la justicia, la creación y la vida humana.
La “tensa cuerda de la inhumanidad” termina por afectar a la humanidad entera, a todos y a todas y solamente desde la humanidad en su conjunto podrán generarse en el futuro alternativas portadoras de esperanza.
Podéis leer la declaración final del Foro Social Mundial de Túnez 2013 aquí.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Guatemala : Obispo exige “coherencia ética” a los países del Norte.


Obispo Álvaro Ramazzini exige coherencia ética 

a los paises del Norte.



El oro no es la vida para las comunidades guatemaltecas
“Apoyamos la resistencia pacífica de las comunidades indígenas contra la minería”
Sergio Ferrari*

El Obispo guatemalteco Álvaro Ramazzini  de la diócesis de San Marcos exigió en Suiza una mayor “coherencia ética en la política de desarrollo” hacia su país. Y llamó a la sociedad civil del Norte a exigir más transparencia en las relaciones comerciales Norte-Sur.
“Hoy nadie sabe realmente cuáles son las ganancias de las empresas que operan en nuestro país”, enfatizó.
“La sociedad civil debe poner todas sus fuerzas para que las relaciones comerciales se basen en la justicia y no en el provecho”, señaló el alto prelado durante una visita a Berna, organizada por la Red Guatemala y Amnistía Internacional /Suiza con el apoyo de otras ONG helvéticas que promueven la Campaña “Derecho sin Fronteras”.
Es importante, insistió el obispo católico romano, hacer conciencia para que la sociedad del norte entienda que su bienestar no debe basarse en la falta de bienestar de los pueblos del sur.
“No se debe perder la mirada y la atención hacia Guatemala”, subrayó el obispo de San Marcos, diócesis donde se concentra la empresa minera canadiense Marlin, cuya explotación de recursos naturales, en particular el oro y la plata, “no le deja nada a nuestra gente” y produce, solamente, “daños ecológicos irreparables”, subrayó.
Situación guatemalteca
Una radiografía rápida de la situación social actual del país centroamericano, incluye, como síntoma principal  el aumento del problema ya crónico de la pobreza, con corolarios significativos como el incremento de la migración hacia los Estados Unidos de Norteamérica, a pesar de las medidas cada vez más restrictiva de este país, expresó Ramazzini.
La situación de miseria, insiste el prelado de San Marcos, se expresa también en los altos niveles de desnutrición infantil, que golpean al 59 % de los niños de entre 1 y 5 años.
Esa realidad estructural,  “ligada estrechamente al actual modelo neoliberal imperante”, empuja a sectores campesinos – como los de su región-, a “producir amapola para ganar dinero. Se ha ido fortaleciendo en los últimos años el poder del narcotráfico en diversas zonas del país”, con su consecuencia  de armas, militarización y violencia creciente.
Drogas y armas, un “binomio inseparable” según  el dirigente católico, quien advirtió sobre el aumento significativo en los últimos años, particularmente,  de la violencia contra las mujeres.
La responsabilidad del Estado
A nivel económico, se mantiene el actual modelo polarizante, con el correlato de la “gran concentración”. Diversas fuentes, analiza el obispo, indican que la riqueza del país se concentra hoy, prácticamente,  en las manos de 59 familias.
En ese marco, el Estado presenta una gran fragilidad. “Llama a la inversión extranjera sin imponer medidas  o reglamentaciones que ayuden al país a salir de la pobreza”.
Eso se expresa, por ejemplo,  en el terreno de la minería, con explotaciones de trasnacionales que no respetan los convenios de la Organización Internacional del Trabajo, suscriptos por Guatemala. Como el 169, que exige la consulta previa de las comunidades indígenas antes de implementar cualquier proyecto en sus territorios, explica.
Y de allí que “el derecho a la consulta previa aparece hoy como una clara y sostenida reivindicación de las comunidades. Es un momento en que los pueblos indígenas van ganando conciencia sobre sus derechos”, enfatiza. Por eso, “apoyamos la resistencia pacífica de las comunidades contra la minería…Y lo seguiremos haciendo”.
Un ejemplo concreto: la Mina Marlin, de la Goldcorp, de origen canadiense –  explotada a través de la Montana Exploradora de Guatemala-  instalada en el territorio del Municio San Miguel de Ixtahuacán,  en San Marcos. “Sus directivos, no dan información ni sobre las ganancias reales, ni sobre la contaminación de los ríos o las aguas subterráneas,  ni sobre el impacto del drenaje ácido”, enfatiza Ramazzini.
Con el agravante del desprecio total por  ajustar sus riquezas a las necesidades sociales, explica el miembro de la Conferencia Episcopal de Guatemala. “El contrato original establecía que la Marlin debía pagar por impuestos y regalías el 1%. En ese entonces, hace 4 años, la onza de oro se vendía a 420 dólares estadounidenses. Hace apenas dos meses la onza de oro llegó a 1.510 dólares…Y sin embargo siempre siguen pagando el 1% del precio de base de hace cuatro años”, denuncia.
Conciencia ciudadana internacional
Nos rebelamos, subraya el líder católico de San Marcos, “contra la actitud de los países ricos que mantienen su estilo de vida a costa de la pobreza de las naciones pobres y luego dan un poco de cooperación, muchas veces condicionada a exigencias  sobre lo que hay que hacer con la misma”.
Y subraya, en ese sentido, la importancia de iniciativas de las sociedad civil del norte, como la suiza, que acaba de lanzar la Campaña “Derecho sin Fronteras” para exigir a las filiales de las trasnacionales helvéticas que operan en el sur, el respeto  de los derechos humanos y ambientales según los mismos criterios vigentes en Suiza.
“No solo es importante la Campaña en marcha, sino también asegurar que luego,  los términos de la iniciativa se cumplan plenamente”, subraya el obispo guatemalteco.
El respeto de esta iniciativa “sería una muestra de coherencia ética en la política del desarrollo” de Suiza. Indicando, a manera de síntesis, grandes desafíos y responsabilidades de las naciones ricas.
En un momento internacional muy importante y oportuno.  “Estamos a solo cuatro años  del plazo definido para que se apliquen los Objetivos del Milenio…Y son muy pocas las naciones que han cumplido, por ejemplo, con la proposición de destinar el 0. 7 % del Producto Interno Bruto para la cooperación al desarrollo. Es hora de dar pasos significativos”,  concluye Ramazzini.
*Sergio Ferrari, colaboración de prensa de E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria miembro de la Campaña “Derecho sin Fronteras”
Fuente: Apia Virtual

miércoles, 12 de octubre de 2011

Perú: 12 de Octubre. Por el reconocimiento de los Pueblos Indígenas u Originarios.



Por Formabiap*
12 de octuibre, 2011.- De acuerdo al calendario cívico escolar propuesto por el Ministerio de Educación, el 12/10 conmemoramos oficialmente el Día de la llegada de Cristóbal Colón a América. Lo cierto es que en muchos rincones del Perú esta fecha es conocida como Día de la Raza o del Descubrimiento de América. Entonces, existe una incertidumbre nominal para la fecha, pero ¿Por qué?
En otros países de América Latina, esta fecha ha motivado reflexiones en diversas esferas de la sociedad civil y política. Incluso, se ha llegado a optar por oficializar nombres como Día de la resistencia indígena (en Venezuela, desde 2002) o Día del respeto a la diversidad cultural (en Argentina, desde 2010).
En nuestro país no se ha producido tal debate con seriedad, donde participen una amplitud de sectores sociales involucrados. Pensar algo así durante los últimos cinco años de Alan García, incluso fue un imposible.
Este vacío en el debate público sobre el tema es proporcional al reconocimiento oficial, el cual hace una vaga referencia descriptiva del hecho histórico, como se si eludiera cualquier compromiso. Esta actitud recuerda a alguien que ofrece un dato y huye inmediatamente. Evidentemente, tal evasión trae consigo un trasfondo político.
La llegada de occidente a territorios de poblaciones indígenas representó un punto de inflexión en la historia. A un tiempo propio y de autonomía, prosiguió el tiempo ajeno, de opresión, agravios, invisibilización y despojo.
En los últimos años, luego de decir basta, los pueblos indígenas apuestan por escribir su propia historia. Además, prácticas propias como el buen vivir, la convivencia con el bosque o la medicina natural, cobran inusitada y trascendental vigencia en tiempos de crisis sociales y económicas. Luego de 500 años, el regreso a la semilla para un nuevo aprendizaje se hace impostergable.
Nos encontramos en un tiempo donde, nunca como hoy, el Estado y los pueblos indígenas buscan mecanismos de diálogo concretos. La promulgación de la Ley de Derecho a la Consulta Previa a los Pueblos Indígenas u Originarios y los actuales trabajos para su reglamentación, son signo de ello.
Es momento que desde las instancias gubernamentales a nivel local, regional y finalmente nacional, se haga una posición clara en cuanto a las consideraciones oficiales sobre el 12/10, para que se asuma en las instancias del Estado y la sociedad civil de nuestro país iniciativas que puedan derivar en buenas prácticas de pluralismo social, cultural y lingüístico.


*Programa Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana (Formabiap),

Otras noticias:


Fuente: Servindi