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sábado, 27 de abril de 2013

El Salvador: intervención imperial “humanitaria” y resistencia popular.


Por Roberto Pineda | kaosenlared.net

Existe un nuevo equipo manejando la política exterior y la seguridad de Estados Unidos en esta segunda administración del presidente Obama (2012-2016). Lo integran el nuevo secretario de estado John Kerry, el nuevo jefe del Pentagono, el exsenador republicano Chuck Hagel y el nuevo jefe de la CIA;John Brennan.

Es un equipo hábil y experimentado que tratará de recuperar la hegemonía estadounidense en el mundo. Es un equipo que le dará continuidad a la labor realizada desde el inicio de la primera administración Obama (2008-2012) y a la Estrategia de Defensa divulgada oficialmente en enero de 2012.

La Estrategia de Defensa del presidente Obama tiene cinco componentes: fuerzas armadas reducidas en número pero más ágiles y tecnificadas; priorizar la región Asia-Pacífico; construir alianzas de defensa en todos los continentes; mantener capacidad de derrotar a más de un enemigo a la vez y finalmente, priorizar la inversión en nuevas tecnologías ( drones, guerra cibernética, etc).

A diferencia de la politica exterior de Bush, que se basaba en las amenazas y el uso de la fuerza, Obama desde su primera administración ha priorizado la necesidad de robustecer la economía interna, recuperar la hegemonía económica internacional e impulsar la diplomacia de “la presencia discreta.” Esta se basa en sanciones, alianzas, acciones encubiertas y la ciberguerra. Y el uso de drones, de aviones no tripulados.

Y de relaciones públicas que proyecten la tesis del imperio benefactor. Libia fue atacada no para apoderarse de sus reservas de petróleo sino para derribar la “dictadura sanguinaria de Kadafi” y conquistar “la democracia.”Corea del Norte es atacada porque existe en ese país “una grosera tiranía.” Vean CNN para enterarse de lo que pasa en el mundo.

Pero se cuidan de no desplegar tropas sobre el terreno y se prioriza el uso de drones. La guerra aérea sobre la guerra terrestre. Las computadoras de la ciberguerra sobre las botas de las intervenciones. Son mucho más sofisticados, coordinados y realistas. Curiosamente es el alicaído imperio colonial francés y la Unión Europea los que recientemente desplegaron tropas en Malí.

En la guerra terrestre hay bajas y estas conllevan altos costos políticos. Le temen a las lágrimas provocadas por la llegada de ataúdes. Esto explica que así como se realizó en el 2010 la retirada de tropas de Irak hoy se están yendo de Afganistán. Y Guantánamo esta pendiente pero en lista. Están terminando con la vergonzosa herencia de Bush pero a la vez eliminando un gasto militar insoportable para la deteriorada economía imperial.

Las prioridades de la política exterior de Obama son el Oriente Medio ( el conflicto palestino .israelí, Irán) ; la ola terrorista en el Sahel; la región Asia-Pacífico (donde esta China, Japón) y las relaciones con Rusia. Y de estos cuatro el principal es la región Asia-Pacífico que es a donde están gradualmente ubicando el grueso de su poderío militar. Es en estos cuatro ejes que se mueven las coordenadas y las preocupaciones de Washington.

Y aunque América Latina no forma parte de las prioridades actuales del imperio, esta visión nos afecta. Determina políticas, giros y estilos diplomáticos y de presencia militar. Explica la presencia de la embajadora puertorriqueña Aponte. Y de la IV Flota. Y de las bases militares.

Y explica el tratamiento a Cuba y a Venezuela. A Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Explica el apoyo a la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia, Mèxico). Y la política “respetuosa” hacia Brasil. Y hasta explica las actuales “diferencias” de nuestro gobierno con el poderoso y cercano “aliado estratégico.”

Y es esta visión estratégica de la administración Obama la que rodeara la próxima reunión con los presidentes centroamericanos el 3 y 4 de mayo en San José Costa Rica. Los temas en agenda son seguridad, comercio y migración. Y en seguridad su esfuerzo prioritario es el combate al tráfico de drogas mediante la CARSI. En comercio el TLC. Y en migración la iniciativa en proceso.

En el caso de El Salvador Obama estará hablando con el presidente de un país que tiene una tercera parte de su población en territorio imperial; una Base Militar bajo el nombre de Centro de Monitoreo del narcotráfico en el Aeropuerto de Comalapa desde el año 2000; un Tratado de Libre Comercio ratificado en el 2004 y la ILEA y su respectiva oficina del FBI desde el 2005.


La resistencia popular global


Por otra parte, la historia sigue su rumbo y los deseos de Obama de un imperio benefactor chocan con las realidades de las crisis financieras del capitalismo; las resistencias nacionales y populares en el mundo, y de las nuevas alianzas internacionales de países emergentes. Entre estas se encuentran la crisis financiera ya permanente de la Unión Europea, uno de sus principales aliados, o el aliado principal. Estados Unidos sigue siendo una superpotencia pero ya no hace lo que se le antoja sino lo que puede.

El fortalecimiento de la alianza conocida como BRICS que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, incluso con la creación reciente de una banca de desarrollo, expresa la emergencia de una situación novedosa de multipolaridad desde el Sur, lo que le mueve el piso a los imperios.

Asimismo la resistencia nacional del pueblo y gobierno sirio contra la arremetida imperial sigue invicta. No han logrado derribarlo como ocurrió con Kadafi. No logran detener el fortalecimiento económico y militar de Irán. También está la victoria electoral de Maduro sobre Carriles en Venezuela. No lograron derrotar este esfuerzo. Existe la resistencia mundial a los imperios.

Intervención “humanitaria” con rostro sonriente de “muchacha salvadoreña”: Más allá del horizonte 2013

Los imperios a lo largo de la historia siempre han disfrazado sus intereses geopolíticos y los han identificado con el progreso de la humanidad. Así han justificado sus intervenciones militares y “humanitarias.”Así fue en Corea, Vietnam, Irak. Así fue en Centroamérica durante los años ochenta del siglo pasado.

Los españoles justificaron su invasión y conquista hace quinientos años alegando que difundían la “civilización y la religión católica.”Los Estados Unidos intervenían en el pasado para defender a nuestras naciones del comunismo y promovían “la democracia y la libertad.” Y lo siguen haciendo.

La semana pasada el ejército estadounidense inició una serie de ejercicios militares “humanitarios” en nuestro país incluso con la llegada de una sonriente joven salvadoreña en el ejército imperial. Esta vez le tocó el turno a Sonsonate y Ahuachapán que disfrutaran durante tres meses de la presencia rotativa de 1,473 soldados del Comando Sur. Atrás han quedado los tiempos de yankee go home…hoy parece ser el tiempo de yankee come home.


Este esfuerzo “humanitario” del imperio benefactor incluye como en anteriores ocasiones la reparación de escuelas, letrinas, puentes, casas comunales y consultas médicas y odontológicas. Se realiza cada dos años. Y en esta vez hasta invitaron a esta fiesta cívica a compadres militares de Canadá. Chile y Colombia. Se trata, explicaron los organizadores, de afianzar relaciones “de amistad” entre los ejércitos participantes.


Hace dos años estuvieron realizando estos “ejercicios” en San Vicente. Y es un proyecto que surgió un año después de los acuerdos de paz de 1992. En 1993 se realizaron los ejercicios militares conjuntos Fuertes Caminos, que se repitieron en 1994 y 1995; los cuales luego adoptaron el nombre de Nuevos Horizontes y se realizaron en 1996, 1998, 2000, 2002, 2005, 2007, 2009 para terminar en Más allá del horizonte en 2011 y 2013. En total han sido 12 ejercicios militares desde 1993. Y los “chelitos” han cubierto casi todo el territorio nacional.


El ENADE 2013


La gran empresa salvadoreña, que aglutina a sectores de la antigua oligarquía transformados en dueños de hoteles, comerciantes, y gestores de bienes raíces, han montado su 13 versión de ENADE, con el sugestivo título de Mejorando empresas, transformando vidas.


Y esta vez han desechado la táctica fallida de elaborar recomendaciones para el gobierno y han optado por publicar un documento dividido en tres partes: listado de sectores y empresas más exitosos del país; resultados de encuesta sobre inversión social empresarial y descripción del modelo de empresario 2024.


La oligarquía pretende presentarse como un sector responsable y también humanitario y de esta forma borrar en la mente popular su conocida tradición autoritaria y explotadora. Incluso se oponen al raquítica aumento del 10% al salario mínimo propuesto por el presidente Funes y lo están regateando a un 8%. Y es esto lo que comprende como valores compartidos y responsabilidad social empresarial. Y es esto lo que la ANEP trata de vendernos como una nueva filosofía humanista y respetuosa del medio ambiente.


Administración Funes


El reciente viaje de dos días del presidente Funes a Washington parece que estuvo orientado principalmente a aclarar “personalmente” malos entendidos con el poderoso “aliado estratégico.”Y es que en la rama latinoamericana de la administración Obama existe desde hace algún tiempo preocupación por diversas situaciones espinosas.


Entre este largo listado de quejas y facturas que también agobian las noches de la embajadora Aponte, sobresalen entre otras las tensas relaciones del Presidente Funes con la cúpula empresarial de ANEP; el estancamiento de Asocio para el Crecimiento; el tácito respaldo a la controversial candidatura de Saca; el inexplicable atraso en la aprobación de la ley de asocio publico-privado, el abierto apoyo presidencial el año pasado al FMLN-GANA en su pugna contra los 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional de la CSJ; la elección fallida de los magistrados de la Corte de Cuentas; el retraso en el nombramiento de representantes al tribunal de ética y al Instituto de Libre Acceso a la Información; la sorpresiva destitución del embajador Altschul por el embajador Zamora; los vericuetos de la lucha contra el narcotráfico y el débil apoyo al CARSI; el impacto en empresas farmacéuticas estadounidenses por la Ley de Medicamentos; los indiscretos coqueteos con Venezuela; y hasta la controversial tregua entre pandillas, grupos a las cuales los Estados Unidos considera como “estructuras criminales transnacionales” por lo que opta como AID por realizar un trabajo paralelo en 55 municipios. Y quizás haya más temas. Parece que el cipote les salió rebelde.


Esta preocupación del socio estratégico ha sido expresada con inmejorable sutileza, primeramente por la inesperada alerta para viajar al país y recientemente por el informe del departamento de estado sobre derechos humanos que denuncia la corrupción generalizada en el sistema judicial, violencia y discriminación contra las mujeres e impunidad por violaciones imperante en nuestro país. El secretario de estado John Kerry también lo habrá expresado. Y seguramente dentro de poco el mismo presidenteObama se encargara de recalcarlo en la próxima reunión delSICA en Costa Rica.


Parece ser que para Washington los altos niveles de popularidad del presidente Funes y de su esposa, no son suficientes para aliviar el malestar existente, aunque como premio de consolación y para no despedirlo con las manos vacías, le otorgaron la posibilidad de instalar una planta de ensamblaje de sistemas sensoriales de iluminación. Pero todavía no recibe la confirmación del segundo compacto de los Fondos del Milenio. Lo tienen en lista de espera. Y socando…


El movimiento popular y social


Se acercan las celebraciones del 1 de mayo y lamentablemente ya existen tres convocatorias a marchas separadas, que reflejan la atomización del movimiento sindical, popular y social. Esta convocando la CTD en el Hospital Bloom. Esta convocando la “Izquierda Anticapitalista” en la Minerva de la UES. Y esta convocando la CSTS al Parque Infantil. Triste realidad.


Pero es una realidad del movimiento popular y social heredada y a la vez construida desde al menos dos matrices: la primera es la ofensiva ideológica desplegada por la derecha durante cuarenta años (1970-2010) para debilitar la conciencia política de los sectores populares y obligarlos a rechazar el cambio social y abrazar la “salvación” individual, y priorizar la sobrevivencia impuesta por los cambios en la economía sobre la organización y la lucha.


Ha sido una tormenta cultural neoliberal que nos ha golpeado fuertemente.20 años de ARENA no solo impusieron un modelo económico, sino también cimentaron la hegemonía cultural oligárquica (iglesias, universidades, arte, cultura, deporte, etc.). Y revertir esta tendencia nos va demandar ingentes esfuerzos.


El otro vector esta vinculado a los niveles de frustración popular originados por la lentitud en los cambios a partir de la llegada al gobierno de una coalición de izquierda encabezada por el FMLN y el presidente Funes en 2009. En el 2012 se escuchó el primer campanazo.


Este es un gobierno que es más parecido al pasado de ARENA que al futuro que soñábamos y prometimos en el 2009, y la gente pasa la factura. La gente nos observa, ve la televisión y nos juzga. Nos mira como y donde vivimos. Como nos vestimos. Como actuamos. Saca conclusiones, analiza.


Hemos avanzado pero de tal manera que parece que estamos estancados. Caminamos en cámara lenta. La ley de Medicamentos es un ejemplo. Debería de permitirnos masivas movilizaciones a su favor. Es una valiosa conquista popular de un gobierno de izquierda, que se enfrenta a las transnacionales farmacéuticas.


Pero la gente prefiere ser espectadora. Se la ha educado desde lo electoral a ser espectadora, respetuosa de la legalidad. Incluso en lo electoral, el actual nivel de alianzas es mucho menor que en el 2009, y esto explica en parte que la fórmula no avance en la aceptación popular como se esperaría por su planteamiento programático. La gente protesta mediante las encuestas.


Y aunque hay algunas señales esporádicas pero esperanzadoras en la movilización popular, lo cierto es que estas todavía no maduran lo suficiente como para constituirse en factores que modifiquen la actual dinámica de la lucha de clases, y permitan acercar la necesaria ruptura con el sistema existente. No estamos en ese momento.


Otra matriz importante que explica la actual situación es la visión del FMLN frente al movimiento popular. Es una visión en la cual el movimiento popular y sus luchas son fundamentalmente aspectos complementarios de su estrategia electoral. Lo electoral es lo determinante y la lucha social se considera puede atemorizar a sectores de votantes “indecisos.”


Incluso lo electoral que pudiera ser un factor de movilización y educación política se convierte en factor de adormecimiento y la gente se transforma en espectadora del duelo de titanes en la cancha electoral. Espectadora silenciosa porque no esta ni aplaudiendo. Mejor cambia de canal. Pero al final el esfuerzo por organizar y movilizar hay que hacerlo. La lucha continúa…

sábado, 21 de julio de 2012

Nosotros los occidentales, los principales responsables.



El conjunto de crisis que avasalla a la humanidad nos obliga a parar y hacer un balance. Es el momento filosofante de todo observador crítico, siempre que quiera ir más allá de los discursos convencionales e intrasistémicos.
¿Por qué hemos llegado a la situación actual que objetivamente amenaza el futuro de la vida humana y de nuestra obra civilizatoria? Respondemos sin mayores justificaciones: los principales causantes de este recorrido son aquellos que en los últimos siglos detentaron el poder, el saber y el tener. Ellos se propusieron dominar la naturaleza, conquistar el mundo entero, someter a los pueblos y poner todo al servicio de sus intereses.
Para esto utilizaron un arma poderosa: la tecnociencia. Por la ciencia identificaron cómo funciona la naturaleza y por la técnica realizaron intervenciones para beneficio humano sin reparar en las consecuencias.
Los señores que realizaron esto fueron los europeos occidentales. Nosotros latinoamericanos fuimos agregados a ellos a la fuerza como un apéndice: el Extremo Occidente.
Esos occidentales, sin embargo, están hoy enormemente perplejos. Se preguntan aturdidos: ¿cómo podemos estar en el ojo de la crisis si tenemos el mejor saber, la mejor democracia, la mejor economía, la mejor técnica, el mejor cine, la mayor fuerza militar y la mejor religión, el cristianismo?
Ahora estas “conquistas” están puestas en entredicho, pues ellas, no obstante su valor, es innegable que ellas no nos proporcionan ningún horizonte de esperanza. Sentimos que el tiempo occidental se ha agotado y ha pasado ya. Por eso ha perdido cualquier legitimidad y fuerza de convencimiento.
Arnold Toynbee, analizando las grandes civilizaciones, notó esta constante histórica: siempre que el arsenal de respuestas para los desafíos ya no es suficiente, las civilizaciones entran en crisis, empiezan a descomponerse hasta que colapsan o son asimiladas por otra. Esta trae renovado vigor, nuevos sueños y nuevos sentidos de vida personales y colectivos. ¿Cuál vendrá? ¿Quién lo sabe? He aquí la pregunta crucial.
Lo que agrava la crisis es la persistente arrogancia occidental. Incluso en decadencia, los occidentales se imaginan como la referencia obligatoria para todos.
Para la Biblia y para los griegos este comportamiento constituía el supremo desvío, pues las personas se colocaban en el mismo pedestal de la divinidad, considerada como la referencia suprema y la Última Realidad. Llamaban a esa actitud hybris, es decir, arrogancia y exceso del propio yo.
Fue esta arrogancia la que llevó a Estados Unidos a intervenir con razones mentirosas en Irak, después en Afganistán y antes en América Latina, sosteniendo durante muchos años regímenes dictatoriales militares y la vergonzosa Operación Cóndor mediante la cual centenares de líderes de varios países de América Latina fueron secuestrados y asesinados.
Con el nuevo presidente Barak Obama se esperaba un nuevo rumbo, más multipolar, respetuoso de las diferencias culturales y compasivo con los vulnerables. Craso error. Está llevando adelante el proyecto imperial en la misma línea del fundamentalista Bush. No ha cambiado sustancialmente nada en esta estrategia de arrogancia. Al contrario, inauguró algo inaudito y perverso: una guerra no declarada usando “drones”, aviones no tripulados. Dirigidos electrónicamente desde frías salas de bases militares en Texas atacan, matando a líderes individuales y a grupos enteros en los cuales suponen que puede haber terroristas.
El propio cristianismo, en sus distintas vertientes, se ha distanciado del ecumenismo y está asumiendo rasgos fundamentalistas. Hay una disputa en el mercado religioso para ver cuál de las denominaciones consigue reunir más fieles.
Hemos presenciado en la Río+20 la misma arrogancia de los poderosos, negándose a participar y a buscar convergencias mínimas que aliviasen la crisis de la Tierra.
Y pensar que, en el fondo, solamente buscamos la sencilla utopía, bien expresada por Pablo Milanés y Chico Buarque: “la historia podría ser un carro alegre, lleno de un pueblo contento” .

Fuente: Koinonia


domingo, 27 de mayo de 2012

La intervención criminal de EE.UU. en Honduras, México y América Central



LLAMADO URGENTE DEL MOPASSOL
La reciente masacre de integrantes de la comunidad miskita en el Río Patuca, en Honduras, el pasado 11 de mayo cuando dos helicópteros de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA en sus siglas en ingles), dispararon sobre una canoa en la que viajaban los campesinos matando a dos mujeres embarazadas, dos hombres e hiriendo gravemente a otros cuatro, evidencia no sólo la continuidad del terrorismo de Estado impuesto por el golpe militar de junio de 2009 contra el presidente Manuel Zelaya, sino también la trágica ocupación militar norteamericana en ese país.
Detrás de este ataque que “se investiga” en Washington -según se informa- no sólo se advierte la militarización estadounidense de Honduras, con cinco bases y centros de operaciones además de Palmerola (estratégica para la IV Flota) sino que se trata de un ataque directo contra los miskitos, para facilitar la ocupación de la zona y la imposición del corredor mesoamericano de agrocombustibles.

Los asesinatos cotidianos de campesinos, dirigentes sindicales y políticos, maestros, estudiantes y periodistas – en este caso suman  25 asesinados desde principios de 2010- permiten comprobar que el actual gobierno de Porfirio Lobo, surgido de elecciones convocadas y digitadas por los militares golpistas de  junio de 2009, es sólo una continuidad de esa dictadura.    Los asesinatos cometidos por la fuerzas de ocupación en este país son cotidianos y evidencian que ése es el proyecto-guión de Estados Unidos para América Latina, si los dejamos avanzar. La tasa de crímenes alcanza al 86,5 por ciento por cada cien mil habitantes. Se estiman alrededor de 700  homicidios mensuales y unas  20 víctimas diarias.  El 55 por ciento de los homicidios ocurrieron en la zona norte del país (Atlántida, Cortés y Francisco Morazán). El 84,6 por ciento con armas de fuego, Y en casi el 28 por ciento de los asesinatos participaron sicarios.

Se conoce que hay asesores israelíes, paramilitares y sicarios colombianos, después de un acuerdo de los golpistas con el ex presidente  de Colombia Alvaro Uribe, así como ex militares argentinos y de la Fundación Uno América, que participó activamente en el golpe. Centenares de personas han sido detenidas y torturadas. Pero al no poder doblegar la resistencia y al entender que  no tienen posibilidad de ganar en nuevas elecciones, la represión aumenta cada día. No podemos dejar solo al pueblo hondureño. Es nuestro deber pronunciarnos solidariamente ante las enérgicas denuncias que realizan las organizaciones populares de Honduras, denuncias que la gran prensa silencia de manera sistemática.

Lo más grave, en el caso de los miskitos fue el intento de justificación de esos asesinatos  por parte del  Director de la Policía Nacional,  Ricardo Ramírez Cid, quien dijo que ”hubo un intercambio de disparos en la escena”. Aún  cuando se observó que las víctimas estaban desarmadas y los sobrevivientes hospitalizados en La Ceiba relataron que les dispararon a mansalva  con ametralladoras y  granadas.  Lo mismo sucede con los crímenes y amenazas contra los campesinos del Aguán. El pueblo miskito es uno de los más golpeados por la tragedia de la ocupación de ese país centroamericano, así como por la corrupción policial y militar en el tema del narcotráfico, además del  feudalismo imperante en esa zona del país, sumida  en una enorme pobreza. Hay más de  1700 lisiados y decenas de muertos en la comunidad miskita.

El diario New York Times en su edición del pasado 5 de mayo encabeza un artículo señalando que la “Armada de los  Estados Unidos, usando lecciones del conflicto de la década pasada (Irak) en la guerra que está siendo peleada en la selva miskita, ha construido un    campamento (centro operativo) con poca notoriedad pública pero con apoyo del gobierno   hondureño”. El citado artículo reconoce la instalación de tres “bases de operaciones de avanzada” ubicadas en Mocorón, Puerto Castilla y El Aguacate”.

El Comando Sur del Pentágono está auspiciando en toda Centroamérica lo que llaman “estados fallidos” para justificar las intervenciones en nombre de la seguridad nacional, el viejo esquema con que sembraron dictaduras en todo el continente en el siglo XX. En esa dirección apuntan los “acuerdos de seguridad” que Estados Unidos viene estableciendo con los países de la región.

A la situación de Honduras que se agrava cada día sumando ya miles de muertos, se suma la tragedia mexicana, sobre la que se extiende un silencio cómplice. Desde que México firmó con Estados Unidos el Plan Mérida en el año 2006 (una réplica del Plan Colombia) y Washington envió armas y asesores para una supuesta guerra contra el narcotráfico, más de 55 mil personas han sido secuestradas y asesinadas en forma atroz, sembrando el terror en el norte de ese país. Existen unos diez mil desaparecidos. Las Fuerzas Armadas intervienen directamente en el conflicto y nadie ignora a esta altura de los acontecimientos que  la mayoría de esos muertos nada tienen que ver con el narcotráfico y que Estados Unidos entregó armas a los grupos paramilitares como los Zetas, como se ha descubierto investigando la Operación Castaway (Operación Náufrago ) o Rápido y Furioso.

Supuestamente, se trataba de una operación encubierta de la DEA para entregar armas y “conocer” las vías del contrabando. Pero esas armas fueron a  parar a manos de los paramilitares mexicanos, que se entrenan en tortura con la población civil, y con inmigrantes que van hacia Estados Unidos y son asesinados y despedazados, como se ha visto en la aparición de cadáveres en distintos lugares.

México ha sido convertido en un estado fallido, y caótico que según políticos republicanos amenaza ahora “la seguridad de Estados Unidos”, y por lo tanto podría ser pasible de una intervención, especialmente si en las elecciones próximas no ganan sus “elegidos” como gobernantes. Las armas de EE.UU también fueron para las “maras” creadas en ese país y luego enviadas a sus países de origen, tanto El Salvador como Honduras y Guatemala, con la finalidad de mantener el crimen y el caos.

Honduras bajo  terrorismo de Estado encubierto y Guatemala, donde el feminicidio y la violencia del viejo militarismo y paramilitarismo contrainsurgente se potencia con la llegada a la presidencia de un oficial de los “Kaibiles” la fuerza especial más brutal de todos los tiempos,  preparada en Estados Unidos y autora de crímenes de lesa humanidad y  de desaparición de aldeas enteras, cuyos pobladores fueron eliminados.
Estos integran la cifra de más de 90 mil desaparecidos durante las dictaduras militares guatemaltecas, la más alta de América Latina considerando además la población de poco más de diez millones de habitantes.

Esta es parte de la realidad centroamericana, a lo que se añade el gobierno derechista de Panamá, que ya ha producido matanzas indígenas, persecución de trabajadores y firmado con Estados Unidos la instalación de doce bases militares y centros operativos rodeando todo el país, que había logrado liberarse del Comando Sur a fines de 1999.

La tragedia ilimitada en Centroamérica se continúa con la virtual ocupación de Colombia con por lo menos ocho bases militares  extranjeras y un terrorismo de Estado encubierto desde hace años y ahora  en una supuesta “Democracia de Seguridad”, donde continúan las matanzas militares y paramilitares día por día y se impide cualquier proceso de paz que signifique  producir un verdadero cambio en ese país. Colombia es el país de América Latina que junto con Guatemala, tiene la mayor cifra de muertos y desaparecidos del continente a lo largo del siglo XX y  lo que va del XXI.

Ante esta realidad, a lo que se unen los tratados de libre comercio firmados con varios gobiernos de la región, la invasión de las agencias de Estados Unidos en el continente y la militarización de la región en ascenso, con las consecuencias sociales y políticas que estamos viendo, el Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (Mopassol), llama a organizaciones populares a extender su solidaridad y realizar actos y demandas para detener la masacre de pueblos hermanos y denunciar los graves  peligros de una profundización de la intervención extranjera, que inevitablemente se extendería hacia todo el continente.

Es hora de decir basta al crimen y detener la guerra de baja intensidad, la invasión silenciosa de las fundaciones del poder imperial y la militarización que intenta una recolonización regional en el siglo XXI.

Buenos Aires, Argentina, 23 de mayo de 2012

Mopassol, Paso 493, 3º B, CA de Buenos Aires. TE 54 11 4951 4985
www.mopassol.com.ar
Fuente: mopassol

domingo, 15 de enero de 2012

Toda la población mundial vive bajo dictadura.


Rómulo Pardo Silva
El presidente actual de estados Unidos lo clarificó sin rodeos al dar nuevos lineamientos a sus soldados: “tenemos responsabilidades mundiales que demandan nuestro liderazgo”.


En una democracia los ciudadanos entregan responsabilidades a determinadas personas e instituciones a quienes reconocen como jefes, en las dictaduras esos poderes se toman.

El hecho es que nunca los habitantes del planeta han dado responsabilidades y facultades de liderazgo al complejo Washington/Pentágono para ejercerlos sobre ellos. Por tanto el designio estadounidense es una imposición dictatorial.
El estado norteamericano como dictador usa todos los recursos de ese tipo de régimen. La guerra, el asesinato selectivo, la tortura, la desaparición, la amenaza, el soborno.
Su doctrina militar persigue “sostener su liderazgo global” en tierra, aire, mar, ciberespacio y espacio exterior.
Su ordenamiento jurídico establece que puede detener a cualquier persona del mundo por tiempo indeterminado sin juicio.

Como en todo régimen de fuerza algunos pocos lo disfrutan y otros lo sufren y combaten. Los países ricos y los sujetos acomodados de los países pobres defienden este ‘orden’, lo legalizan con tratados, lo ocultan y sacan ventajas de la tiranía. Los pueblos como el cubano, ecuatoriano, venezolano, coreano, iraní… se oponen.
El credo oficial de esta dictadura mundial es la democracia y en lo interno agrega haber recibido un mandato y aprobación divinos.
Es importante que la humanidad junto con tomar conciencia de vivir en dictadura sepa que ella se dirige al apoderamiento de todos los recursos naturales finitos del planeta. Y que a partir de ello levante su alternativa solidaria y sostenible de mayoría. Una civilización nueva.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, afirmó en Cuba: “Estamos observando que el sistema capitalista está en decadencia, en diferentes escenarios, está en un callejón sin salida”.
“Tenemos que estar despiertos, alertas, si nosotros no planeamos el nuevo orden futuro del mundo, serán los herederos de los esclavistas y los capitalistas, quienes nos impondrán un nuevo sistema a nosotros”.

Se usan las palabras imperio, intervención; pero también se pueden utilizar dictadura y represión.

Fuente: ApiaVirtual