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jueves, 23 de mayo de 2019

Agroecología: futuro alimentario del mundo.

Foto: Enrique Osorno

La agroecología es una de las muchas aportaciones que México ha hecho al mundo.

Por Francisco J. Rosado May

La Jornada Maya, 23 de mayo, 2019.- Entre el 12 y el 17 de mayo del año en curso, San Cristóbal de las Casas fue testigo del primer Congreso Mexicano de Agroecología organizado por 53 instituciones nacionales e internacionales, con la participación de más de mil personas de México, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Colombia, Uruguay, Ecuador, Guatemala y Brasil.

Académicos del más alto nivel compartieron espacios de discusiones intensas con campesinos, estudiantes, organizaciones de la sociedad civil, autoridades del gobierno federal y autoridades de la FAO.

El Colegio de la Frontera Sur y la Universidad Intercultural del estado de Chiapas, ambos en San Cristóbal de las Casas, fueron los anfitriones. Sus espacios académicos se vieron saturados por momentos porque diversas condiciones propiciaron que México, una vez más, tome el liderazgo en materia de agroecología.

El contexto mundial de crisis ambiental, calentamiento global, impactos negativos del uso de pesticidas y transgénicos, reportados por diversos medios, y la necesidad de producir alimentos en forma sostenible, se combinaron con la posición del gobierno federal en materia de producción de alimentos. Las condiciones para la respuesta obtenida y las expectativas para resolver adecuadamente esos grandes retos se reflejaron en la atención nacional e internacional al Primer Congreso Mexicano de Agroecología.

En la lista de los 100 compromisos que estableció el Presidente AMLO, el número 74 dice: “Protegeremos la diversidad biológica y cultural de México. Impulsaremos prácticas agroecológicas que aumenten la productividad sin dañar la naturaleza. No se permitirá la introducción y el uso de semillas transgénicas”. Este compromiso también se refleja en el proyecto de Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024.

Por supuesto que la intención política representa un reto enorme. Y para ello se requiere de las capacidades, experiencias y colaboración de todos aquellos expertos en agroecología, académicos, campesinos, sociedad civil, gobierno y organizaciones internacionales. La gran mayoría de los participantes del Congreso antes mencionado manifestó la necesidad de lograr esa sinergia. La situación ambiental, la necesidad de crear sistemas sostenibles de producción de alimentos respetando y potencializando los saberes y culturas locales, no solo representan la necesidad del cambio, sino que también pueden aportar experiencias para lograrlo.

La agroecología es una de las muchas aportaciones que México ha hecho al mundo. Nació en Tabasco, en el extinto Colegio Superior de Agricultura Tropical a fines de los años 1970’s. Es el resultado de un proceso intercultural de intercambio de saberes entre campesinos mayas, estudiantes mexicanos de diversa procedencia cultural y académicos mexicanos e internacionales. Destaca el papel de Efraim Hernández Xolocotzi y de Stephen R. Gliessman, uno creando las bases y el otro formalizando la agroecología como ciencia. Como parte activa de esa historia puedo decir que inicia entendiendo un concepto local único. En Tabasco los campesinos no usaban la palabra maleza, llamaban monte a las plantas que crecen con sus cultivos y los clasifican como buen o mal monte dependiendo de lo que causaban a su cultivo.

Si el efecto era malo, la hierba era mal monte porque “calienta” el suelo; si el efecto era bueno, la hierba era buen monte porque “enfría” el suelo. Todo esto se basa en la liberación de sustancias alelopáticas que fueron identificadas científicamente. La alelopatía es un concepto en ecología que se refiere al efecto que causa una planta sobre otra debido a la liberación de sustancias químicas al medio, inhibiendo el crecimiento de la otra. Agroecología es un bello ejemplo de intercambio de saberes entre diferentes culturas; un proceso intercultural del cual emergió como ciencia. Una aportación del México indígena (maya) al mundo, interactuando con la ciencia de la ecología y la participación de personas culturalmente abiertas y sensibles a no encerrarse en sus propios mundos.

A partir de los debates en San Cristóbal se reconoció que hay diferentes agroecologías. No hay una sola agroecología. Lo hay con la mirada de género, con la mirada campesina, con la mirada urbana, con la mirada de preferencia sexual, con la mirada artística, etc. No obstante, todas estas agroecologías comparten tres elementos articuladores: Agroecología es a la vez una ciencia, una práctica y un movimiento, que puede tener diversas formas.

En San Cristóbal estuvo presente Crispim Moreira, brasileño representante de la FAO en México, quien anunció que el gobierno mexicano ha establecido un acuerdo con la FAO para recibir la asesoría que permita crear un Programa Nacional de Agroecología. Esto es un indicador de la importancia que tiene hoy la agroecología, de la enorme necesidad de resolver grandes problemas ambientales y de producción de alimentos y del reconocimiento del potencial que tenemos en México para aportar al mundo respuestas adecuadas para esos grandes retos. 

¡Y pensar que con este ejemplo podemos crear nuevos campos del conocimiento y resolver así problemas que nos agobian con aplicación local! Aún no es tarde, la gran expectativa la está generando y apoyando las nuevas políticas federales, se están sumando diferentes actores con un bagaje científico y práctico único y competitivo de calidad mundial. Necesitamos crear el Colegio Superior de Agroecología Tropical. La invitación está abierta.
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Fuente: Publicado el día 21 de mayo 2019 por La Jornada Maya: https://www.lajornadamaya.mx/2019-05-21/Agroecologia--futuro-alimentario-del-mundo

viernes, 2 de marzo de 2018

Convocan a Cumbre de los Pueblos y Acto de Solidaridad Continental.


El Comando Nacional Unitario de Lucha (CNUL) asi como movimientos populares, partidos políticos e indígenas llaman a celebrar la "Cumbre de los Pueblos y el Gran Acto de Solidaridad Continental por la Unidad Latinoamericana y Caribeña".

Bajo el lema “Por la Articulación Social de Nuestra América” convocan a organizaciones civiles, políticas, sindicales, campesinas, etc. del continente americano a unirse en defensa de la soberanía nacional y de una integración regional con voz propia.

El evento se desarrollará del 10 al 14 de abril en Lima, capital del Perú, país que atraviesa una crisis política en base a denuncias de corrupción reservadas hechas al sistema político nacional peruano.

“La Cumbre de los Pueblos” tiene como fin alzar voces en protección de los derechos de los pueblos del hemisferio, y en contra de los intentos de dominación imperial.

Estas actividades se desarrollarán en paralelo a la VIII Cumbre de las Américas, a la acudirán Jefes de Estado y Gobiernos del hemisferio.

Dicho encuentro promueve proyectos económicos de la Alianza del Pacífico así como intereses políticos del Grupo de Lima, de posición contraria a la posición y beneficio de los pueblos latinoamericanos y caribeños expresados en la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe (ALBA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Las organizaciones y demás interesados que deseen mayor información pueden dirigirse al correo electrónico: cumbredelospueblos2018lima@gmail.com

Twitter: @CumbreLima



A continuación el comunicado completo:
Convocatoria



Cumbre de los Pueblos y Gran Acto de Solidaridad Continental
Por la Articulación Social de Nuestra América



Lima, del 10 al 14 de abril del 2018

El Comando Nacional Unitario de Lucha (CNUL-CGTP), el movimiento popular, sindical, las redes y plataformas de la sociedad civil, los pueblos indígenas, el movimiento feminista, juvenil, los partidos políticos y movimientos sociales peruanos reunidos como Comité Organizador, convocan a todas las organizaciones hermanas del continente americano a la celebración de la Cumbre de los Pueblos y al Gran Acto de Solidaridad Continental por la Unidad Latinoamericana y Caribeña, los días 10, 11, 12, 13 y 14 de abril de 2018 en Lima, Perú, bajo el lema: “Por la Articulación Social de Nuestra América”.

Estos eventos se desarrollarán en paralelo a la VIII Cumbre de las Américas, encuentro que reunirá a los Jefes de Estado y Gobierno del hemisferio en la capital del Perú.

La Cumbre de las Américas se realizará en un contexto de crisis política peruana de pronóstico reservado, por las graves denuncias por corrupción a las principales figuras del sistema político, incluyendo al actual presidente Pedro Pablo Kuczynski.

Asimismo, el encuentro de mandatarios se realizará en un contexto regional signado por la contraofensiva de la derecha continental, que pretende relanzar a la Cumbre de las Américas para promover el proyecto económico de la Alianza del Pacífico y los intereses políticos del Grupo de Lima, que se contraponen a los intereses de los pueblos latinoamericanos y caribeños expresados en UNASUR, ALBA y CELAC.

Frente a la ofensiva imperialista e intervencionista de parte del gobierno norteamericano dirigido por Donald Trump, asumimos la defensa de nuestra soberanía nacional y de una integración regional con voz propia. Por ello, convocamos a las organizaciones de la sociedad civil, políticas, sindicales, campesinas, juveniles, estudiantiles, indígenas, de derechos humanos, el movimiento de mujeres, de la diversidad sexual, y a todas aquellas que deseen sumarse, tanto de América Latina, el Caribe como de Estados Unidos y Canadá, con una vocación de unidad y pensamiento progresista, a participar de la Cumbre de los Pueblos y al Gran Acto de Solidaridad Continental, a fin de alzar nuestras voces en defensa de los derechos de los pueblos del hemisferio, y en contra de los intentos de dominación imperial.

Las voces allí reunidas deberán ser escuchadas por los gobiernos de la región y difundidas por los medios de comunicación lo más ampliamente posible.

El Comité Organizador de la Cumbre de los Pueblos está integrado por una base amplia y representativa de organizaciones. No obstante, con un sentido de inclusión y unidad, convocamos a todas las entidades peruanas que deseen sumarse a este esfuerzo, con independencia de su área de trabajo o tendencia política.

Las organizaciones y demás interesados que deseen mayor información pueden dirigirse al correo electrónico: cumbredelospueblos2018lima@gmail.com

Twitter: @CumbreLima

Lima, 26 de febrero del 2018


Fuente: Servindi

martes, 14 de febrero de 2017

Costa Rica - Nace La Agroecóloga, revista campesina.


Esta semana se dieron cita campesinos y campesinas, técnicos agrícolas, representantes de organizaciones campesinas, investigadores y docentes universitarios para crear el consejo editorial de la primera revista especializada en agroecología del país. 

La revista La Agroecóloga se funda por la necesidad de ampliar la discusión y la difusión a nivel nacional sobre los saberes y los conocimientos de la producción agrícola socialmente justa y ecológicamente equilibrada.

Costa Rica es uno de los países con más consumo de agrotóxicos por hectárea cultivada, lo cual hace que sea dependiente de insumos derivados del petróleo, que tienen serios impactos sobre la vida cotidiana y la comunidades locales. La historia nacional está marcada por más de 14.000 personas afectadas por el químico llamado DBCP, más conocido como Nemagón, utilizado en las plantaciones bananeras en los años setenta.

Sumado a esto, en la actualidad comunidades de la provincia de Limón cumplen casi 10 años no tener agua potable en sus casas a causa de la presencia de agroquímicos en los acueductos comunitarios. Esta contaminación está asociada a la producción industrial de piña para la exportación.

Más de 12.000 personas de El Cairo, La Francia y Milano no pueden tomar agua sin sufrir afectaciones estomacales, o no pueden bañarse con esa agua sin que les provoque serios problemas en la piel, como alergias o llagas. Alarmante es también el hecho de que niños pequeños estén experimentando afectaciones en la vista.

Según el Informe del Estado de la Nación 2016 el país ha incrementado el volumen de importación de agroquímicos potencialmente peligrosos. Se reportan alrededor de ocho toneladas anuales de ingrediente activo importado para el periodo 2105.

Asimismo, las condiciones económicas hacen que la población joven salga de forma más acelerada del campo. Se sabe que la edad promedio de personas encargadas de labrar la tierra está por encima de los 50 años de edad, según el último Censo Agrícola, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Mientras todo esto ocurre, existen cada vez más emprendimientos de agricultura orgánica, mercados y ferias con productos locales libres de agroquímicos, y fincas productoras y distribuidoras de productos agroecológicos. Estas iniciativas no deben de estar atomizadas, sino que deben permitir crear redes y espacios de difusión, investigación, formación y fomento de la agricultura orgánica por y para las personas.

En este contexto es que nace la revista La Agroecóloga, un medio de comunicación gestionado por la Red de Coordinación en Biodiversidad (RCB) con apoyo del Programa Puntos de Cultura, del Ministerio de Cultura y Juventud.

En la reunión realizada este 8 de febrero, el equipo editor de la revista se reunió con el consejo editorial de La Agroecóloga para crear la estructura y acordar el funcionamiento y los mecanismos de publicación de la revista; y brindar elementos teóricos y prácticos sobre las formas narrativas y su importancia.

En el espacio nos acompañó el editor del suplemento Ojarasca del periódico La Jornada de México, Ramón Vera-Herrera, quien creó un dialogo e intercambio sobre publicaciones creadas desde pueblos indígenas y campesinos.

Puede seguir esta nueva revista mediante el sitio web: www.agroecologa.org o a través de Facebook en: https://www.facebook.com/RevistaAgroecologa/

La Red de Coordinación en Biodiversidad (RCB) es un espacio de encuentro entre organizaciones campesinas, ecologistas, de mujeres y académicas de Costa Rica.


Contactos:


Henry Picado, cel. 8760-9800, agrobici@gmail.com


Fabiola Pomareda, cel. 8433-2985, pomaredafabiola@gmail.com


Fuente y foto: Revista La Agroecóloga

domingo, 2 de octubre de 2016

Agroecología: la medición de su impacto.

Portada revista LEISA


La revista Leisa especializada en temas agroecológicos comparte una nueva edición dedicada al tema: "La medición del impacto de la agroecología" con artículos cuyos autores, en muchos casos son protagonistas de las experiencias publicadas.

En la presentación resalta que para avanzar en la práctica de la producción agraria sostenible es importante conocer los impactos a través de los cuales es posible valorar la eficiencia de los esfuerzos invertidos para los procesos de transición hacia la agroecología.

Cabe destacar que LEISA cumplirá muy pronto treinta años de la difusión continua de experiencias de prácticas agroecológicas para un desarrollo sostenible a nivel latinoamericano.

La agroecología es una ciencia joven que incorpora y reconoce el valioso aporte del conocimiento tradicional de los campesinos e indígenas, depositarios vivientes y vigentes en el mundo.

Esta modalidad de hacer agricultura para producir productos de calidad nutricional y saludables, comprendiendo la naturaleza de los ecosistemas y no depredándolos, es cada vez más reconocida por los consumidores, y valorada por organismos de la salud, asimismo por los pobladores urbanos.

Las ferias de productos agroecológicos se ven cada vez con mayor frecuencia y con tendencia de ascenso, multiplicándose además tiendas exclusivas de productos orgánicos y la venta en los grandes mercados.

Sin embargo, esta creciente demanda de productos ecológicos tiene el peligro de que ante una oferta insuficiente, existan productos “camuflados” de orgánicos o ecológicos.

Es por ello que el consumidor informado de lo que es la producción ecológica y consciente de la importancia de una alimentación con productos nutritivos y sanos —sean estos frescos o procesados— cumple un rol fundamental en el avance de la agroecología.

Es fundamental que el consumidor esté bien informado para ser protagonista de la expansión de una cultura alimentaria nueva, acorde a las exigencias contemporáneas relativas al cuidado de la naturaleza y la salud, al reconocimiento del valor de los productores campesinos y a valorar la biodiversidad que albergan los países latinoamericanos.

A continuación reproducimos la editorial del volúmen 32-3.
Medir el impacto de la agroecología

Para este número de Leisa hemos recibido artículos cuyos autores, en muchos casos protagonistas mismos de la experiencia, refieren que para avanzar en la práctica de la producción agraria sostenible es necesario medir sus impactos, pues con ello es posible valorar la eficiencia de los esfuerzos invertidos para los procesos de transición hacia la agroecología o para confirmar la importancia de continuar practicándola.

Pero es entonces cuando los criterios de los agricultores campesinos y los de los agroecólogos discrepan de los criterios usados por la agricultura convencional representada (todavía) en los organismos oficiales de desarrollo rural y de agricultura, los cuales generalmente toman al rendimiento (kg/ha) como el único indicador válido de la rentabilidad de la inversión.

Desde el enfoque de los que producen agroecológicamente, la medición de la eficiencia es más compleja, pues considera “indicadores que se aplican a la unidad productiva, entendida esta como un sistema multifuncional, y que además de producir e innovar como la agricultura convencional, conserva la biodiversidad y garantiza alimentos” (Campos, p. 14).

La sostenibilidad de los agroecosistemas es de hecho una dimensión compleja pues su realización a través del tiempo comprende lo ecológico, lo social, lo productivo, lo cultural. Varias propuestas metodológicas han sido ya aplicadas para la construcción de indicadores que, al usarse en los campos del agricultor, han contado con su participación pues sin la contribución directa de quienes trabajan la tierra es difícil validar la eficiencia del “instrumento” con el que se miden los impactos de la práctica agroecológica en los agroecosistemas (Schiller, p. 17; López, p. 20; Infante y San Martin, p. 23; Le Moal y otros, p. 32).

Es importante citar aquí los avances teóricos y prácticos de agrónomos latinoamericanos que, como Santiago Sarandón y Claudia Flores, han trabajado y difunden desde hace más de 10 años. Estos avances se encuentran reunidos en el libro Agroecología, bases teóricas para el diseño y manejo de agroecosistemas sustentables (capítulo 14, “Análisis y evaluación de agroecosistemas: construcción y aplicación de indicadores”, reseñado en “Fuentes”, p. 35). Los programas de formación de los nuevos agrónomos y de la educación de la juventud rural deben considerar que no basta con modelos teóricos, sino que la práctica, sistematizada, es indispensable para evaluar o medir los impactos de la dimensión agroecológica.

Con el fin de apreciar en toda su dimensión el impacto de la agroecología, es igualmente importante poder medir la calidad nutricional de los alimentos producidos agroecológicamente. Este número de leisa no incursiona en ese tema, pero existen estudios que demuestran las ventajas nutricionales de la producción agroecológica y que hemos citado en ediciones anteriores (leisa 30-4, “Nutrición y agricultura familiar”).

Es necesario que esta información se difunda para que el consumo de productos agroecológicos tenga mayor demanda en los mercados urbanos, un factor imprescindible para la sostenibilidad de la producción agroecológica de alimentos de los agricultores familiares campesinos. El impacto de la agroecología en las urbes es una dimensión importante por medir, donde los indicadores adecuados deben considerar el consumo y sus efectos en la salud: un reto interdisciplinario entre diferentes vertientes de investigadores, consumidores y productores.

Para que la agroecología escale posiciones de influencia son los mismos agricultores quienes deben demostrar a los decisores de las políticas ambientales, económicas, de salud pública —sobre todo alimentarias—, las ventajas de producir alimentos y fibras de forma sostenible. Y como lo mencionan Funes Monzote y Márquez (p. 9), “La agroecología se ha convertido en una opción política en defensa de los más pobres y cumple un papel activador de movimientos campesinos alrededor del mundo”. Pero como los mismos autores señalan, es necesario que los involucrados en la agroecología, críticos de la agricultura convencional, pongan en práctica sus principios de cómo hacer producción agrícola sostenible.

Los editores

Acceda a la revista completa haciendo clic en el siguiente enlace:

- "La medición del impacto de la agroecología" (versión PDF, español, 40 páginas)

Fuente: Servindi

martes, 15 de marzo de 2016

Indígenas y campesinos en resistencia crean su propio instrumento político.


Por Ollantay Itzamná*

15 de marzo, 2016.- El 12 y 13 de marzo pasado, en el Municipio de Santo Domingo, Departamento de Suchitepéquez, a 170 Km al Sureste de la ciudad Capital de Guatemala, cerca de 1300 defensores/as, delegas de 580 comunidades en resistencia articuladas en el Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), provenientes de 98 municipios, de 18 departamentos del país, realizaron su asamblea ordinaria para deliberar sobre el proceso constituyente popular plurinacional, la creación o no de un instrumento político propio y la renovación de su junta directiva nacional.

¿Dónde se realizó la asamblea?

Indígenas mayas (provenientes de los 22 pueblos), xincas y empobrecidos campesinos mestizos, con la presencia de una delegación mixta de capitalinos (autodenominados CODECA urbana), luego de varias horas de viaje arribaron, con sus petates, platos, tazas y cucharas, al cacaotal (predio rústico) donde se llevó acabo la asamblea.

Este pequeño predio rural fue adquirido en su totalidad recientemente con el aporte económico de la mayoría de las comunidades. Cuenta con una galera (tinglado) pequeña y pozo séptico (hecho por los mismos comunitarios). 

Allí, bajo los árboles del cacao, rodeados en su totalidad por el monocultivo criminal de la caña de azúcar, las delegadas/os pusieron en común las esperanzas e ideas que traían consigo desde sus comunidades. Sin cámaras de televisión, ni periodistas. Salvo la honrosa excepción de la transmisión por las radios emisoras de la Federación Guatemalteca de Escuelas Radiofónicas (FEGER), deliberaron, concertaron y celebraron.

Como ya es costumbre en esta organización, cada comunidad cubrió los gastos de transporte y alimentación en el trayecto de sus delegados/as.

¿A qué acuerdos y compromisos arribaron?

Las y los delegados de las comunidades, si bien ya traían los acuerdos consensuados desde sus comunidades, en la asamblea se reunieron por departamentos, y por unanimidad expusieron y decidieron proseguir con la construcción del proceso constituyente en base a los contenidos construidos y socializados desde CODECA.(1)

Para impulsar el proceso de la Asamblea Constituyente Popular Plurinacional decidieron crear un instrumento político propio bajo el control de los movimientos sociales para disputar el poder a los ricos en los procesos electorales, y así posibilitar, en su momento, la realización de la Asamblea Constituyente para la concertación de la nueva Constitución Política. El instrumento político, de ser inscrito en el Tribunal Supremo Electoral, se llamará Movimiento Político para la Liberación de los Pueblos

¿Por qué le apuestan al proceso de una Asamblea Constituyente Popular Plurinacional?

La indígena maya mam, Telma Cabrera, Presidenta de CODECA, graficó en su intervención inaugural las razones del por qué del proceso constituyente, en los siguiente términos:

“Nosotras y nosotros indígenas y campesinos en Guatemala, nunca hemos tenido Estado. Nunca hemos tenido una casa común construida por nosotros mismos. Ahora, Guatemala (Estado) se cae a pedazos (…) Por eso, desde nuestra humildad estamos dispuestos a construir una Casa común y verdadera entre todos y para todos. (…) Aunque truene, llueva o relampaguee, nosotros, cada uno de nosotros y nosotras, vamos a construir la nueva Guatemala”.

Históricamente, en Guatemala las nueve asambleas constituyentes para la redacción de otras tantas constituciones políticas del país nuca tomaron en cuenta la participación de los sectores excluidos, mucho menos de indígenas y campesinos. Y es más, el Estado ladino emergente de esas constituciones políticas fue y es esencialmente racista, elitista y colonialista con los pueblos. Y, ese Estado bicentenario, en la actualidad, está tocando fondo en sus contradicciones internas infiltrado por el crimen organizado, la corrupción y la injerencia norteamericana.

Por eso, desde la Guatemala profunda, la reserva moral y espiritual del país (indígenas y campesino) está dispuesta a recorrer el postergado camino de la dignidad y de la soberanía que los “ciudadanos plenos” (mestizos), académicos e incluso los revolucionario neoliberales de izquierda le rehúyen.

¿Por qué optan por crear un propio instrumento político?

En los 195 años de vida republicana de Guatemala, los pueblos indígenas y los campesinos jamás tuvieron una organización política propia. Los esfuerzos como el partido político de los trabajadores que nucleó la década de la primavera revolucionaria (1944-1954) jamás asumieron a indígenas y campesinos como sujetos políticos, mucho menos sus agendas históricamente postergadas.

Los actuales reducidos partidos políticos de izquierda tradicional como WINAQ, URNG, Convergencia (ANN), no representan los intereses, ni las agendas de los movimientos sociales como CODECA. Es más, esta izquierda tradicional y neoliberal está en contra del despertar político de los pueblos indígenas y campesinos.

Por eso las comunidades en resistencia emprenden el camino de la resistencia al poder mediante un instrumento político propio.

¿Qué lecciones y aprendizajes deja esta asamblea histórica?

Las y los explotados y despojados por la colonia europea y la actual colonia estatal republicana, desde sus cenizas son capaces de levantarse, aglutinarse y construir caminos libertarios alrededor de una demanda común (el camino constituyente plurinacional), incluso en el corazón mismo de la prepotencia de los monocultivos (cercados por los cuatro lados por la mortal caña de azúcar).

Lo que la clase media, profesionales, citadinos, ni izquierda neoliberal, no está dispuesta a hacer por el país, indígenas y campesinos criminalizados y en resistencia están dispuestos a hacerlo para el bienestar de todos.

El empobrecimiento económico o la exclusión cultural/escolar no es un método eficiente para mantener postrado y callado a los pueblos excluidos. Sin mayor cooperación internacional. Fuera de la ciudad principal de las ONGs (Guatemala ciudad), indígenas y campesinos de CODECA hacen historia para correr tras sus añoranzas libertarias.

Así como son muy pocas las veces que presenciamos el momento precio en el que la semilla sembrada rompe la tierra y se yergue como nueva planta sobre el suelo fecundo, así también son contadas las oportunidades que la historia nos permite observar el instante histórico y geográfico en el que las acumuladas luchas sociales (sembradas y regadas con sangre de mártires) se transforman en conciencia sociopolítica expresada y consensuada en asambleas multitudinaria y festiva. Y, fue esto lo que ocurrió y vimos en la multitudinaria asamblea deliberativa de CODECA.
Nota:

(1) Véase propuesta de proceso constituyente y contenidos para la nueva Constitución Política de Guatemala desde CODECA. https://drive.google.com/file/d/0B5Q4zSjn89zsMEc3ZVgya0V4MTQ/view?usp=sharing

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*Ollantay Itzamná es indígena quechua. Acompaña a las organizaciones indígenas y sociales en la zona maya. Conoció el castellano a los diez años, cuando conoció la escuela, la carretera, la rueda, etc. Escribe desde hace más de 10 años no por dinero, sino a cambio de que sus reflexiones que son los aportes de muchos y muchas sin derecho a escribir se conozcan.

Fuente: Servindi

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Argentina: Se inicia Encuentro Latinoamericano de Comunicación Campesino e Indígena.



Del 1 al 3 de diciembre se desarrolla en la Universidad de Buenos Aires (UBA) el Encuentro Latinoamericano de Comunicación Campesino Indígena: Territorio en movimiento. Voces múltiples. La convocatoria está abierta a todas las personas, organizaciones e instituciones interesadas.

El evento es organizado por la Defensoría del Público y cuenta con el apoyo del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA), la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y la Fundación Friedrich Ebert.

La agenda del Encuentro incluye paneles y mesas de trabajo para debatir sobre la participación de las audiencias; la importancia de la agenda propia; la interculturalidad y la descolonización cultural y mediática.

El último día estará dedicado al intercambio entre los proyectos comunicacionales de Argentina y América Latina y distintos organismos estatales que trabajan la cuestión campesino indígena.

El objetivo es contribuir a visibilizar experiencias de comunicación campesino indígenas; compartir el trabajo que el organismo viene desarrollando con ellas; relevar, evaluar y planificar conjuntamente sus necesidades y estrategias de capacitación.

En el encuentro se presentará “La comunicación en lenguas originarias. Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual 26.522”, una selección de artículos en los idiomas de los pueblos ava guaraní, quechua, mapuche, qom y wichi.


Trabajo previo

La propuesta del encuentro surgió a partir del trabajo que la Defensoría del Público desarrolla en los territorios con los colectivos de comunicación campesino indígenas.

Desde su creación, la Defensoría del Público definió entre sus líneas de trabajo prioritarias impulsar y promover el derecho a la comunicación de las organizaciones campesinas y de los pueblos originarios.

En junio de 2014, la titular del organismo, Cynthia Ottaviano, recibió el pedido de referentes del sector para generar un espacio de intercambio entre los distintos proyectos comunicacionales del sector.

A tres años de su creación, el organismo ha trabajado con los pueblos originarios Chorote, Comechingón sanavirón, Diaguita, Diaguita Calchaquí, Guaraní, Kolla, Mapuche, Mocoví, Lule Vilela, Qom, Sanavirón, Toba, Tupí Guaraní, Vilela y Wichi.

Asimismo, con diversas comunidades campesinas de Chaco, Córdoba, Jujuy, Mendoza, Misiones, Neuquén, Salta, San Juan, Santa Fe y Tucumán.

El trabajo se centró fundamentalmente en el acompañamiento y capacitación en gestión integral de sus proyectos comunicacionales.


Fuente: Servindi

domingo, 1 de junio de 2014

Guatemala: cuando mayas y campesinos se resisten a seguir muriendo para el desarrollo de los “desarrollados”.


Ollantay Itzamná

Las y los mayas, al igual que otros pueblos aborígenes del mundo, son profundamente silenciosos y acogedores, salvo cuando el dolor es demasiado agudo. La contemplación, que nace de la silenciosa interconexión con el entorno, es el modo de estar permanente de los pueblos mayas, siempre hospitalarios.
Esta mística de la contemplación silenciosa, fue y es estigmatizada por muchos como indolencia, indiferencia y resignación maya. “Pensadores” guatemaltecos, en su limitación mental y su obsesión por el “progreso”, catalogaron aquellas y otras virtudes milenarias como vicios biológicos y culturales a aniquilar. Incluso el Estado blacoide etnofóbico emprendió políticas fallidas de asimilación y aniquilación, vía eugenesia y genocidio, siempre en nombre del progreso y de la modernización.

Durante la invasión y la Colonia española, los pueblos mayas no prestaron mayor resistencia. Sus filosofías de vida, centradas en la no apropiación y en la hospitalidad, permitieron que los foráneos habitados por el dios del metal invadieran sus territorios. Martínez Peláez, en su obra “Motines indios”, habla de algunos amotinamientos locales de pueblos indios (mayas) en contra de los abusos exacerbados durante la Colonia, sin mayor trascendencia.

En aquel período, para asegurarse el cobro del quinto real, y mano de obra disponible para las haciendas de los invasores, la Corona estableció reducciones de pueblos indios (más de 700 pueblos, dice Martínez Peláez). Dichos pueblos de prisioneros para trabajos forzados y para el adoctrinamiento religioso, contaban con tierras comunales para convivir y cultivar.

Durante la República criolla, en palabras de Martha Casaús, el racismo fue asumido como una tecnología del poder, al límite de aplicar sistemáticamente el genocidio, en la década de los 80 del pasado siglo, para aniquilar genética y culturalmente a los pueblos mayas. La élite gestora del Estado etnofático habría promovido la guerra interna con la finalidad de blanquear Guatemala: aniquilar por completo a los pueblos mayas, apropiarse de todos sus bienes y establecer un moderno sistema capitalista sobre las cenizas de los pueblos aborígenes. Pero, no pudieron. Los pueblos indígenas sobrevivieron a la guerra interna y a los incumplidos y paralizantes Acuerdos de Paz (1996).

Durante la Colonia y la República, los pueblos mayas “aceptaron” la titulación individual de las tierras, los sistemas educativos colonizantes, los adoctrinamientos cristianos, los servicios militares obligatorios, la infotoxicación de los medios masivos de información y la “democracia” inmoral de los patrones. Dicha “aceptación” sólo fue una estrategia de sobrevivencia. Una especie de autismo maya. En el fondo, estos pueblos milenarios siguieron creyendo en el corazón del Cielo y corazón de la Tierra.

En los últimos años, cuando se creía que en Guatemala la Vida había perdido la batalla final ante la muerte neoliberal, las comunidades indígenas y campesinas simultáneamente se declararon y se declaran en resistencia y le hacen frente a la violenta invasión del capitalismo herido. En diferentes rincones del país se organizan resistencias pacíficas y permanentes para rechazar e impedir el paso a las maquinarias y operadores de las empresas hidromineras. En 298 municipios del país (de los 336) indígenas y campesinos se declararon en resistencia (se resisten a pagar el consumo de energía eléctrica por los cobros abusivos) exigiendo la nacionalización de este servicio. Estas resistencias, por momentos, inundan con sus movilizaciones las calles de las principales ciudades, aunque la prensa empresarial y pro oligárquica tiende a minimizarlos.

Justo cuando se creía que todo estaba perdido en Guatemala, indígenas y campesinos excluidos y expoliados en sus cuerpos y bienes, encienden luces de esperanza y dignidad en esta casi petrificada oscuridad neoliberal. La Puya es una de ellas.

Pero, estos actos estoicos de resistencia, provenientes desde la Guatemala profunda, son aún ignorados por muchos académicos y organizaciones de derecha e izquierda. Quizás porque aún no creen que de la irredenta Guatemala maya puede salir algo bueno. Lo cierto es que en este país de la muerte y saqueo, donde cada instante de vida es casi un acto de fe, indígenas y campesinos se constituyen en la reserva moral y en el baluarte activo de la dignidad de todo un pueblo que se resiste a morir.

Campesinos e indígenas mayas saben, por experiencia propia, que los mitos de la prosperidad, el desarrollo infinito y la inversión privada para el desarrollo del pueblo son sólo eso. Leyendas rentabilizadas por los mismos de siempre. Por eso, ahora, desde sus silencios activan la inédita resistencia simultánea en diferentes puntos del país porque el pulso del corazón del Cielo y del corazón de la Tierra desfallece. Y, una vez más, muchos profesionales, intelectuales, analistas, académicos, universidades, ONGs, etc., se quedan en la zaga estupefactos sin creer lo que ven. Quizás porque no creen que indígenas y campesinos pueden ser sujetos. O quizás porque esta realidad supera los conocimientos aprendidos en las universidades colonizantes. Lo cierto es que esta resistencia social avanza sin libretos, ni guiones para transformarse en una fuerza política.

lunes, 31 de marzo de 2014

Chile celebra triunfo contra Ley Monsanto y Convenio UPOV.



Servindi, 20 de marzo, 2014.- El retiro de la ley Monsanto sobre privatización de las semillas campesinas y la no adhesión al Convenio UPOV 91 sobre protección de obtenciones vegetales es celebrado por la ciudadanía chilena que se movilizó activamente en defensa de la producción agroecológica y la agricultura familiar campesina.


La presión fue generada por un amplio movimiento en el campo y la ciudad en defensa de semillas libres de patentes, transgénicos y plaguicidas articulado en la Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile, RAP-Chile.

La Presidenta Bachelet y su coalición de gobierno anunció el 17 de marzo el retiro del proyecto conocido como ley Monsanto y que fue enviado al parlamento en 2009 por la propia presidenta durante su gestión anterior.

La iniciativa legal pretendía entregar a empresas transnacionales como Monsanto, Syngenta, Pioneer/Dupont y Bayer, productoras de semillas híbridas y transgénicas, amplias garantías a costa de los derechos de los campesinos y campesinas y del patrimonio genético del país.

La campaña desplegó masivas movilizaciones, intercambios de semillas, y un despliegue de recursos visuales por las redes sociales.

Un rol especial tuvieron las mujeres campesinas e indígenas, los agricultores biodinámicos, junto a organizaciones socio-ambientales, indígenas y de consumidores, y familias- todos ellos interesados en optar por alimentos sanos y seguros. Estos formaron el corazón del movimiento de defensa de la semilla.

Cabe destacar que en los últimos años en Chile se ha fortalecido el redescubrimiento del valor de la agricultura familiar campesina, y de la agroecología como alternativas reales para enfrentar problemas como el cambio climático, y la necesidad de contar con más y mejores alimentos para la población.

Agua, tierra y semillas son componentes esenciales para lograr la soberanía alimentaria, objetivo perseguido por la campaña Yo no quiero transgénicos en Chile, entendido como el derecho de todos y todas a decidir libremente sobre los alimentos que consumen, considerando la cultura tradicional y sin que esto quede en manos de las transnacionales que monopolizan el comercio de la semilla.

La ex senadora Ximena Rincón, actual ministra secretaria general de gobierno, encabezó en el Senado la oposición al proyecto de ley y gracias a la vigilancia ciudadana una mayoría de legisladores se informó y unió a la oposición de la norma.

La organización internacional Vía Campesina celebró la decisión la cual consideró un triunfo del movimiento ciudadano y advirtió que hay que tener presente que el peligro de UPOV 91 no ha terminado pues el gobierno “se ha comprometido a desarrollar un nuevo proyecto de ley escuchando a los distintos sectores involucrados y afectados”.

Al respecto indicó que “no nos cabe duda de que las empresas harán millonarias campañas de lobby y de desinformación, incluso de cooptación de organizaciones, a través de las cuales esperan seguir difundiendo sus mitos, amenazas y mentiras” puntualizó.

El senador Alejandro Navarro, presidente del Partido MAS, expresó: “esto no acaba aquí, pues el análisis anunciado por el ejecutivo requiere de consulta indígena. Piñera fue un maestro en realizar consultas indígenas mal hechas, campeón en llamar a dialogar sólo a quienes aprobaban sus proyectos, sin respetar los requisitos de la consulta tal como lo disponen los tratados internacionales”.

“Así ocurrió con la ley de pesca, con la ley de fomento forestal y con la ley de concesiones eléctricas. Espero que como Nueva Mayoría no hagamos lo mismo, consultas indígenas fraudulentas, pegándonos avivadas contra los derechos de los pueblos indígenas” aseveró Navarro.
Convenio UPOV

El movimiento ciudadano denunció un lobby ejercido por Monsanto desde hace seis años a favor que Chile suscriba el Convenio UPOV 91, un tratado promovido por el sector privado y que se actualiza periódicamente para generar mayores ganancias a las empresas.

Indican que dicho convenio no ha nacido bajo el patrocinio de las Naciones Unidas y varios de los países que registran sus semillas híbridas en Chile, tales como Nueva Zelanda, Canadá, Sudáfrica no están adscritos al UPOV 91.

Tampoco lo están países que valoran altamente su patrimonio genético como Brasil, Perú y China, por lo que es innecesario firmar la actualización del año 1991 (UPOV 91) de ese convenio.
Propuesta de Ley de Semillas

El propósito de la ciudadanía chilena es gestar una nueva Ley de Semillas que permita avanzar hacia la soberanía alimentaria, estableciendo programas de producción y distribución de semillas campesinas locales.

La norma debe permitir la comercialización de las semillas campesinas locales, reconociendo el rol y autonomía de las comunidades en la recuperación de las semillas tradicionales para el campo y los huertos urbanos.

La propuesta ciudadana propone además respaldar la moratoria a los cultivos transgénicos como una forma de proteger la biodiversidad y el etiquetado de los alimentos con transgénicos, que consagra el derecho de los consumidores a optar por alimentos sanos.

Otro aspecto concierne a eliminar del registro del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) los plaguicidas altamente peligrosos (PAP) y dañinos para las abejas.

Asimismo, apoyar en cada región de Chile la creación de ferias locales y poderes de compra de los organismos del Estado, tales como hospitales y escuelas, para permitir el abastecimiento de la población con alimentos agroecológicos producidos en forma sana y sin agrotóxicos.

Declaración de la CLOC- Vía Campesina Chile al retiro de la ley de obtentores del proceso legislativo


Las organizaciones de la CLOC-Vía Campesina-Chile celebramos la decisión del gobierno de la Presidenta Bachelet de retirar del proceso legislativo el Proyecto de Ley de Protección de Derechos de Obtentores Vegetales, proyecto que buscaba implementar en Chile UPOV 91 y que se hizo conocido como Ley Monsanto.

Este es un gran triunfo, obtenido a través de las muchas acciones, reuniones, foros, entrevistas e iniciativas amplias y movilizadoras de las organizaciones de la CLOC-VC-Chile y los movimientos sociales, que permitieron una amplia comprensión de parte de la ciudadanía, mediante el desarrollo de argumentos sólidos y un trabajo de difusión masivo que incluyó a cientos de comunidades campesinas e indígenas, así como una discusión seria y metódica con una importante cantidad de Senadores.

Desde la CLOC-VC-Chile nos enorgullecemos de haber participado de manera permanente y sin vacilación en este proceso de resistencia social, de haber impulsado procesos de convergencia y movilización a pesar de las incomprensiones y los apoyos prestados al proyecto de ley por otras organizaciones campesinas con las cuales nos vimos confrontadas y confrontados. Nos place haber contribuido a desarmar el conjunto de mitos que se difundían desde los aparatos de lobbystas de las empresas y haber sido capaces de romper el cerco comunicacional y hacernos escuchar, aún cuando nuestra voz inicialmente fue bloqueada o saboteada en los debates parlamentarios y en el Tribunal Constitucional mientras el empresariado era escuchado ampliamente. Nos sentimos estimuladas y estimulados de que nuestros análisis y propuesta hayan contribuido a las luchas contra a UPOV 91 y contra las leyes de semillas de nuestros hermanos de la CLOC y La Vía Campesina en los países enfrentados a esta ofensiva del capital

Como lo hemos afirmado: de haber sido aprobada, la ley habría convertido en delito prácticas campesinas e indígenas milenarias -como es el seleccionar, cuidar, guardar e intercambiar las semillas-, habría permitido que las empresas se apropiaran de las semillas campesinas, y habría permitido castigos como la destrucción de cultivos y confiscación de cosechas.

Debemos tener presente que el peligro de UPOV 91 no ha terminado. El gobierno se ha comprometido a desarrollar un nuevo proyecto de ley escuchando a los distintos sectores involucrados y afectados. No nos cabe duda de que las empresas harán millonarias campañas de lobby y de desinformación, incluso de cooptación de organizaciones, a través de las cuales esperan seguir difundiendo sus mitos, amenazas y mentiras.

Tenemos que mantenernos alertas y mantener con aún más fuerza nuestra campaña de información, continuar con las conversaciones serias y fundamentadas con las organizaciones, los parlamentarios y la ciudadanía, desarrollando nuestros argumentos de manera aun más clara. Sabemos que la verdad y la justicia están de nuestra parte. Asimismo, esperamos y lucharemos porque la participación de las organizaciones campesinas y de pueblos indígenas en la discusión de una nueva ley sea efectiva y suficientemente amplia y representativa, y que cuente con las necesarias garantías de que seremos escuchados.

Son varios las y los Senadores a los cuales agradecemos su disposición a escuchar y a estudiar nuestros argumentos, así como su honradez al expresar sus ideas y establecer compromisos. Agradecemos especialmente a la ex-Senadora Ximena Rincón, por escucharnos y apoyarnos desde el principio.

Triunfamos porque hicimos un enorme trabajo colectivo y socializamos masivamente la nuestra posición. En este proceso, agradecemos y valorizamos el compromiso, los aportes y esfuerzos de GRAIN por poner a disposición su elaboración y análisis participando de manera activa y permanente en la discusión, los debates y elaboración colectiva de posiciones.

Hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales y especialmente a las organizaciones del campo a informarse e involucrarse en los procesos que se desarrollarán a partir de ahora. El derecho campesino e indígena milenario a cuidar, conservar e intercambiar semillas es base de la soberanía alimentaria de los pueblos y debe ser defendido por todos.

¡LAS SEMILLAS SON UN PATRIMONIO DE NUESTROS PUEBLOS INDÍGENAS Y CAMPESINOS, DE SUS MUJERES -PRINCIPALES GUARDADORAS- Y SON NUESTROS PUEBLOS QUIENES GENEROSA Y COMPROMETIDAMENTE LAS HEMOS PUESTO AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD!

¡POR LA SOBERANÍA ALIMENTARIA Y POPULAR, NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LAS SEMILLAS, NO A UPOV 91!

¡LAS SEMILLAS CAMPESINAS E INDÍGENAS SON GARANTÍA DE LA SOBERANÍA ALIMENTARIA PARA LOS PUEBLOS!

ANAMURI CONAPROCH CONFEDERACION RANQUIL ANMI

CLOC – VÍA CAMPESINA CHILE

Información relacionada publicada en Servindi:




Servindi, 7 de marzo, 2013.- Una denuncia presentada por diversas organizaciones indígenas ante el relator de la ONU James Anaya ha llevado a que el Congreso de Chile aplace hasta nuevo aviso el debate del proyecto de ley calificado de protransgénico y conocido como “Ley Monsanto”. Seguir leyendo…



Por Lucía Sepúlveda Ruiz

23 de enero, 2014.- José Pizarro Montoya, 38 años, agricultor sin tierra, y ex productor de transgénicos en la temporada 2009-2010 en Melipilla (RM), es el primer chileno y quizás el único latinoamericano que le ha ganado una demanda a Monsanto/ANASAC por incumplimiento del contrato. Seguir leyendo…




- Denuncian vínculo de Mayol Bouchon con mercado de semillas “transgénicas”.

Servindi, 3 de enero, 2014.- Organizaciones sociales y ambientalistas de Chile otorgaron el “Premio Semillas de Maldad 2013” al ministro de Agricultura de Chile, Luis Mayol Bouchon, por su expresa intención de promover la “Ley Monsanto” en su país. Seguir leyendo…



Adital, 12 de diciembre, 2013.- La industria multinacional de agricultura y biotecnología Monsanto está muy cerca de cambiar los rumbos de la producción y comercialización de semillas. Basada en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), un gran proyecto de libre comercio que incluye 12 países, entre ellos Chile, Perú y México, la empresa puede recurrir a las leyes del acuerdo para tener libre la rotulado de alimentos transgénicos, limitando la siembra y la comercialización sólo para la empresa. Seguir leyendo…




Servindi, 8 de diciembre, 2013.- Organizaciones sociales y ambientales emplazaron a la candidata Michelle Bachelet a fijar posición y marcar distancia frente a los transgénicos y la Ley Monsanto. Asimismo, asumir compromisos a favor de la producción de alimentos sanos que protejan el ambiente. Seguir leyendo…




- Monsanto está a punto de celebrar su gran golpe maestro: tenemos hasta el fin de semana para detenerlo.

Servindi, 6 de diciembre, 2013.- La comunidad activista Avaaz lanzó una campaña para evitar que empresas como Monsanto se salgan con la suya y doce países suscriban el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), un pacto ultra secreto y de altísimo alcance que otorgará a las grandes corporaciones un poder sin precedentes. Seguir leyendo…
Otras noticias:

Fuente: Servindi

viernes, 10 de enero de 2014

Campesinas de Chile enseñarán agroecología a la región.


Una parte del predio y al fondo la casa donde se instalará el Instituto de Agroecología de las Mujeres del Campo. Crédito: Cortesía Anamuri.

Por Marianela Jarroud

IPS, 8 de enero, 2014.- Una organización que reúne a unas 10.000 mujeres campesinas e indígenas de Chile lanza un instituto de agroecología para el campesinado femenino del sur americano.

La Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri) capacita desde hace años a miles de personas a través de la red internacional La Vía Campesina y trabajando en base a la soberanía alimentaria. Pero hoy enfrenta su proyecto más ambicioso.

El Instituto de Agroecología de las Mujeres del Campo, al que pusieron la sigla IALA, será el primero de América Latina destinado solo a un público femenino y se emplazará en la localidad de Chépica, 180 kilómetros al sur de Santiago, en el poblado de Auquinco, “agua que resuena” en lengua mapuche.

Ya se realizan capacitaciones, a pesar de que la sede no está lista.

“Perseguimos no un sueño, sino un reto”, dijo a Tierramérica la directora internacional de Anamuri,Francisca Rodríguez, encargada del IALA.

El proyecto tiene un centro político, “la producción de alimentos para resolver los problemas del hambre”, precisó.

“Es fundamental buscar los caminos que nos permitan seguir sobreviviendo y existiendo como un sector importante de la agricultura en medio del ataque feroz hacia los campesinos, que tiene que ver con los sectores productivos, pero también con los modelos de consumo”, añadió.

La formación del IALA se orienta a defender la agricultura familiar campesina, dijo.

Es un esfuerzo por sumarse a “la gran tarea” de los Institutos de Agroecología de América Latina de los que tomó su sigla, puntualizó.

Estos proyectos se iniciaron en Venezuela, donde ya egresaron los primeros ingenieros agrónomos, todos hijos de campesinos. Los IALA se replicaron luego en Brasil, Paraguay, Ecuador y en la región andina. El último gran logro fue la Universidad Campesina SURI que se inauguró en Argentina en abril de 2013.

“Es importante que tengamos profesionales del agro para la soberanía alimentaria, para seguir en este proceso que requiere especialistas arrancados desde la misma tierra”, explicó Rodríguez.

“Nadie más que los campesinos podrán sentir esa necesidad de seguir desarrollando una agricultura al servicio de la humanidad”, añadió.

Rodríguez asegura que en Anamuri “entendimos el reto” y se plantearon un instituto que en una primera instancia estará orientado a las mujeres del Cono Sur americano, pero que luego puede ampliarse a los hombres.

En Auquinco poseen el terreno de una hectárea y una amplia casa que acogerá a las estudiantes, adquiridos por unos 23.000 dólares, que consideran un “regalo” de sus anteriores propietarios, un matrimonio de exiliados que retornaron al país y quisieron vender la propiedad a estas mujeres pensando en el buen uso que le darían.

Pero los daños que sufrió la construcción por el terremoto de febrero de 2010 obligan a una restauración, que es posible y que no la hará perder su origen campesino, según los arquitectos que la evaluaron.

Es urgente comenzar con los trabajos, dijo Alicia Muñoz, directora de organización de Anamuri.

“Este es el verano (austral) en el que hay que organizar brigadas voluntarias para que nos ayuden a poner bonita la casa y los jardines, que no pierda su origen”, dijo Muñoz.

Anamuri decidió que 2014 será “el año de restauración”, una campaña de voluntariado que se iniciará el 4 de enero con un viaje a desmalezar e iniciar la reparación de lo más urgente: la techumbre.

“Este es el sueño de tener un instituto para la conservación de esa agricultura que las mujeres saben hacer, que sea realmente confiable desde el punto de vista de la salud, de los nutrientes”, afirmó Muñoz.

En la historia de la agricultura chilena, el hombre siempre dominó la escena, con la mujer “relegada al ámbito doméstico, el procesamiento de alimentos, la mantención de la casa y la crianza de animales menores”, dijo a Tierramérica el antropólogo Juan Carlos Skewes.

Pero “está olvidada su contribución, para mí fundamental, al trabajo agrícola y al proyecto de desarrollo alternativo que es la huerta”, añadió.

“Cada huerta, cada práctica de cultivos familiares campesinos, supone biodiversidad, conservación de material genético, posibilidad de reproducir la semilla y de hacer mejor uso de los recursos locales”, explicó Skewes, director de la Escuela de Antropología de la Universidad Alberto Hurtado.

También está allí el espacio para “articular mejor los recursos, el autoabastecimiento y el fortalecimiento de una economía local”, agregó.

“Entonces, sumando, te das cuenta que hay proyectos autonómicos, hay capacidad de autogestión, de autosostenimiento, de manejo de material genético no modificado y se da una suerte de posibilidad de contrarrestar, resistir o desafiar los procesos industriales tanto de la agroindustria como de la industria del procesamiento de alimentos”, completó.

Para el experto, en estas dimensiones “tremendamente contemporáneas” el jugador clave “pasa a ser la mujer campesina, organizada bajo la forma de protección de las semillas para el autoconsumo y el manejo sostenible de la agricultura”.

En Anamuri, el año que comienza es esperanzador. Confían en que el nuevo gobierno, encabezado por una mujer, la socialista Michelle Bachelet, les abrirá puertas para desarrollar mejor su trabajo.

También confían en el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas, que declaró 2014 Año Internacional de la Agricultura Familiar, al que ellas añaden el apellido “Campesina”.

“Hay mucha gente que está retornando al campo, por lo tanto hay esperanzas”, concluyó Rodríguez. “Sabemos que haremos patria en nuestra parcela de Auquinco”.

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Importante: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net

Otras noticias:

Fuente: Servindi

lunes, 17 de junio de 2013

No más asesinatos de campesinos en Honduras.


Redacción de Atrio

Cuando en 2009 se produjo el golpe de Estado contra el presidente Zelaya, el cardenal Maradiaga, Presidente de Caritas Internacional y persona de la máxima confianza delpapa Francisco, recomendó acatar al nuevo presidentePorfirio Lobo, “para evitar una masacre”. ¿Y qué hace ahora para defender al pueblo masacrado? ¿O es que lo que cuentaOlga Rodríguez en este artículo es mentira? Lo sentimos, cardenal. Mientras no prueben con los hechos que quieren unaIglesia para el Pueblo, con Libertad, Juticia y Paz, nosotros creeremos más a Olga y a Bertha y defenderemos la democracia en Honduras y en Guatermala como podamos, aunque las altas jerarquías sean tan ‘prudentes’ como otrora lo fueron las de Chile y Argentina.


“Esta campaña electoral en Honduras será una contienda a sangre y fuego”

Eldiario.es entrevista a Bertha Oliva, coordinadora del Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos en Honduras
Pide a periodistas y observadores internacionales que vayan a Honduras: “Que no esperen a las elecciones de noviembre, porque aquí la campaña electoral ha comenzado y desde ya se van a registrar grandes violaciones de los derechos humanos”
“Desde el golpe de estado de 2009 Honduras hay una guerra contra un pueblo desarmado”, denuncia



Protesta contra la impunidad y los asesinatos de campesinos en Honduras


Decir Honduras es decir impunidad. Desde el golpe de Estado de 2009, que expulsó del Gobierno al presidente Manuel Zelaya, la violencia ha aumentado considerablemente. En los tres años del Gobierno de Porfirio Lobo han sido asesinadas 119 mujeres, 53 abogados, 35 periodistas, 84 taxistas, decenas de líderes comunitarios, y más de 100 campesinos que luchaban por sus derechos contra terratenientes locales.

De hecho, Honduras tiene el porcentaje de homicidios más alto del mundo. Es el país más violento de América Latina –por encima de México– y el más pobre, después de Haití. La tasa de crímenes mortales por cada 100.000 habitantes es de 86, cuando la media mundial es de 8,8.

Diversos informes vinculan a ciertos sectores policiales con la actividad de escuadrones de la muerte. A pesar de esto, Estados Unidos sigue aportando ayuda económica a las fuerzas militares y policiales hondureñas. Y se realizan operaciones conjuntas –EE.UU y Honduras– contra el narcotráfico. Recientemente en una de estas operaciones se mató acuatro civiles.

A la mayoría de los criminales ni se les detiene ni se les enjuicia. El 90% de los asesinatosquedan impunes. El propio Gobierno ha confesado que solo se investiga el 20% de los crímenes.

“Si dice eso, nos podemos imaginar cuál es el porcentaje real. Este país está sumido en la corrupción y la impunidad, y los gobernantes no hacen su trabajo. Ahora que comienza la campaña electoral la situación va a empeorar”, denuncia en un encuentro en Madrid con eldiario.es Bertha Oliva, coordinadora del Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), una de las organizaciones de derechos humanos más representativas, en funcionamiento desde hace treinta años y fundada por mujeres.



Bertha Oliva, coordinadora del Comité Familiares Detenidos Desaparecidos en Honduras

Desde el golpe de Estado de 2009 los defensores de los derechos humanos están en el punto de mira.

“Si hacemos públicas las amenazas que recibimos y el nivel de acoso, hostilidad e indefensión en el que nos encontramos, ¿a quién va a acudir entonces la ciudadanía que está siendo atacada?”, se lamenta Bertha.

En los últimos meses la situación ha empeorado. Han sido asesinados más campesinos, abogados, activistas, ancianos.

“Hay una criminalización de la protesta. Y lo que se nos viene es peor de lo que estamos viviendo”, advierte Oliva.

Pregunta: En noviembre, si nada lo impide, se celebrarán elecciones en Honduras. Según las encuestas el Partido Libertad y Refundación, integrado por movimientos sociales y liderado por Xiomara Zelaya, la esposa del depuesto presidente Zelaya, sería el ganador. Sin embargo, en un escenario de semejante impunidad todo puede pasar.

Respuesta: Creo que vamos a vivir meses muy difíciles, casi más sangrientos de los que estamos sufriendo ahora. No dieron un golpe de Estado para entregar el poder cuatro años después. Por mucho que este partido lidere las encuestas, la realidad es la que es. Temo que ni siquiera haya elecciones, y creo que si finalmente se celebran, aunque el partido de Ximoara gane, el Tribunal Supremo electoral acomodará los resultados conforme a los acuerdos que se alcancen.

P: ¿Por qué dice que cree que se avecinan meses muy violentos?

Se abre ya la campaña electoral, esto va a ser una contienda política a sangre y fuego en la que necesitamos la solidaridad internacional. Que vengan ya los periodistas y observadores internacionales, que no esperen hasta las elecciones de noviembre, porque se van a dar ya violaciones despiadadas de los derechos humanos. Honduras es un laboratorio que tienen para ver cómo se pueden generar más golpes de estado en la región. Honduras está en guerra, es una guerra de militares uniformado contra un pueblo desarmado y que no es consciente de que hay una guerra. Vamos a vivir meses muy difíciles, más sangrientos, y vamos a ser objetivo porque no callamos, porque denunciamos.

Un mal síntoma es lo que ha pasado en el vecino Guatemala, con la suspensión de la condena al exdictador Ríos Montt. Esto vuelve a los impunes totalmente inmunes y ahora ya no se van ni a poner capucha, el mensaje es “no importa que te pillen violando derechos”. Que un poder económico se imponga ante la justicia de un país es un mal mensaje.

P: Usted misma ha sufrido persecución…

Convencida estoy de que quizá no me voy a morir como deseo, es decir, morir porque ya me toque descansar. No se respeta a nadie en este país. A mí me han demandado más de tres veces ante los tribunales, es más que posible que alguna de nosotras vayamos a la cárcel, esto da que pensar.

P: Me decía antes que la población hondureña está afectada emocionalmente.

Sí, porque la represión ha sido brutal. Pero al mismo tiempo es interesante observar cómo la gente no tuvo miedo tras el golpe de Estado. El trabajo de activismo y de defensa de los derechos humanos que muchos llevábamos a cabo desde hacía años tuvo sus consecuencias. Por eso cuando se produjo el golpe, la gente salió a la calle durante más de cien días a reivindicar sus derechos, a pesar de que nos disolvían con bombas lacrimógenas, de que nos arrestaban, de que el castigo era enorme. Pero por primera vez Honduras se defendía.

¿Quién participa en los sucesos violentos que se registran en Honduras?

Hay una especie de guerra en nombre del combate al narcotráfico, como sucedió en Colombia, pero lo que quieren es desarticular e intimidar a comunidades enteras e impulsar un proceso de invasión de territorios. No nos queda ninguna duda. Estamos al tanto de casos grotescos en los que operan la DEA (agencia antidrogas de EEUU), el Ejército de Honduras y las fuerzas policiales. Hay una invasión, se producen ataques a comunidades por parte de fuerzas combinadas.

P: ¿Por qué los campesinos son objetivo de tantos ataques?

Los campesinos están exigiendo sus tierras, las que les han quitado los terratenientes. Los campesinos del Aguam son los más movilizados y por eso van a por ellos. Allí ya son más de 98 campesinos asesinados en los dos últimos años y medio. Son los que hemos podido contar, pero hay más. Ellos luchan para recuperar lo que les han quitado los terratenientes de la zona.

Y la respuesta a su reivindicación ha traido asesinatos, desapariciones, torturas, violaciones a las compañeras vinculadas al movimiento campesino, también exilio y por supuesto militarización de la zona, donde convergen ya unidades especiales, hay sicarios, hay paramilitares, escuadrones de la muerte, y además presencia de guardias privados de seguridad de los empresarios, que son los que están en confrontación total con los campesinos.

P: El otro día mataron a un campesino de Buxa…

Sí, y esto significa que esta impunidad ya sale fuera del Aguán…



Protesta en Honduras contra la impunidad de los crímenes cometidos contra periodistas (EFE)


Una desaparición en su propia familia

Bertha conoce bien la impunidad de su país. En el año 1981 presenció el secuestro en su propia casa de su marido, Tomas Nativí, miembro fundador de la Unión Revolucionaria del Pueblo, cuando ella estaba embarazada de cuatro meses. Nunca lo volvió a ver. Lo hicieron desaparecer, como a tantos otros. También en Honduras, como en Argentina, las mujeres se reúnen mensualmente en una plaza de Tegucigalpa para reivindicar la memoria y la justicia.

“Cuando me inicié en la lucha por los derechos humanos estaba lejos de imaginarme que me enfrentaba a un territorio marcado por una desigualdad social terrible. Y a medida que fuimos descubriendo quiénes eran los detenidos desaparecidos nos vimos obligadas a tomar posiciones incluso ideológicas”, explica Oliva.

P: COFADEH fue fundado solo por mujeres, habéis sido símbolo de la defensa de los derechos humanos, usted ha sido premiada con el Premio Tulipán de los Derechos Humanos en La Haya. ¿El hecho de ser mujeres ha significado también impedimentos añadidos?

Yo me siento muy bien siendo mujer. Si fuera hombre quizá ya me habría acomodado. Pero también tiene su lado negativo. Ser mujer, y más aún ser mujer joven, es muy duro, porque la publicidad burguesa en contra de una es muy fuerte. Dicen cosas terribles contra nosotras para minarnos la moral. Cuando yo era joven me decían que andaba buscando novio para reemplazar a mi marido, por ejemplo. He soportado grandes campañas de desprestigio, en las que han usado mi condición de mujer para desprestigiarme. Pero yo no trabajo para agradarlos, sino que lucho contra el poder y me he preparado psicológicamente para ello. Ahora, a lo que me niego es a resignarme a que me peguen dos tiros.

P: ¿Qué hace el COFADEH para ayudar a las comunidades vulnerables?

Creamos comités en algunas comunidades para recoger denuncias, hemos instalados campamentos con integrantes internacionales para prevenir masacres y persecuciones, a modo de prevención, ha funcionado en parte, pero han encontrado otra estrategia que es la de intentar dividir a las propias comunidades, el divide y vencerás. Por ejemplo, empresas mineras que dan trabajo a algunos y estos se enfrentan a los líderes locales que luchan contra los proyectos mineros.

P: La lucha por la tierra está siendo intensa.

Creo que es la guerra de este siglo, la lucha por la tierra. En Honduras se ha visto que a partir del golpe militar la fuerza para desarticular el movimiento campesino y los sindicatos de enseñanza es muy fuerte. A los defensores de sus tierras y de sus recursos les acusan de cualquier cosa, los criminalizan, criminalizan la protesta y la reclamación social.

P: En el valle hondureño del Siria, por ejemplo, hay una intensa protesta contra la minería.

Sí, es un proyecto minero avalado por el Gobierno y que tiene duras consecuencias, los habitantes tienen llagas en su piel, se les cae el pelo a algunos, hay niños con deformaciones, abortos por el estado del agua que consumen, contaminada por la mina. Hemos llevado el caso a los tribunales. En este tipo de cuestiones no podemos ser neutras. Defender los derechos humanos a veces implica asumir posiciones políticas, no partidistas, pero sí políticas. No podemos ser neutrales cuando el país se desangra. A lo que sí estamos obligadas es a ser objetivas.

Fuente: Atrio