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viernes, 23 de marzo de 2012

Chile: Racismo, discriminación, xenofobia y criminalización al pueblo mapuche.


Mapuexpress, 23 de marzo, 2012.- 
Tras la conmemoración por el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, el Esado chileno continúa profundizando sus transgresiones al pacto internacional de DDHH sobre esta materia y continúa sin avanzar frente a las denuncias acogidas en el comité ONU–CERD para que el Estado cumpla con sus obligaciones ante los Pueblos Indígenas. A continuación algunos antecedentes sobre los conflictos territoriales entre el Estado y los mapuches.
El lema de este año para celebrar el día es «Racismo y Conflicto», con la intención de destacar el hecho de que el racismo y la discriminación a menudo están en la raíz de graves conflictos, de acuerdo a los expresado en un mensaje por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.
El lema, según dijo, fue escogido para captar la muchas veces ignorada y, sin embargo, mutuamente retroalimentada relación entre el racismo y el conflicto. “En muchas partes del mundo, el racismo, los prejuicios, y la xenofobia crean una tensión extrema y se usan como poderosas armas para generar miedo u odio en tiempos de guerra. Los prejuicios y la xenofobia pueden llevar, incluso, al genocidio, los crímenes contra la humanidad, la limpieza étnica y los crímenes de guerra”, indico.
Para la ONU, el lema de este año tiene como objetivo aumentar la concientización sobre estos temas y recordar el sufrimiento de las víctimas que han sufrido o siguen sufriendo como resultado de los conflictos relacionados con el racismo.
Cabe mencionar que el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma que «todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos». El Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial recuerda las obligaciones estatales que establece el Pacto Internacional Onu de DDHH contra el racismo, la xenofobia, la discriminación y en el caso del estado chileno deja mucho sigue sin avanzar en estos estándares minimos.

Conflictos Territoriales y racismo en Chile al Pueblo Mapuche

En el año 2009 / 2010 se forjo un proceso en el marco de la autoconvocatoria Mapuche en el sur para preparar diversos informes, denuncias y de contribuir a fortalecimientos territoriales y que logró articular de manera autónoma y autogestionada a diversas expresiones y representatividades organizacionales y territoriales.
Uno de estos informes dejo en evidencia la situacion de racismo en Chile contra el pueblo Mapuche que, recogiendo a su vez otros antecedentes presentados, insto al comité de eliminación de la Discriminación Racial – CEDR a generar una serie de preguntas y preocupaciones al estado chileno que sigue sin responder en el marco de su examen periodico.
A continuacion acceder en formato pdf a informe de organizaciones y autoridades ancestrales mapuche ante el CEDR sobre conflictos territoriales y racismo en contra del Pueblo Mapuche en Chile:

Otras noticias:


Fuente: Servindi

martes, 10 de enero de 2012

Movimientos sociales de Brasil rechazan proyecto de reforma al Código Penal.


Sectores de la sociedad civil brasileña temen que la inclusión del delito de terrorismo en el nuevo Código Penal de ese país signifique la criminalización de los movimientos sociales. Los cambios serán discutidos por un comité especial en el Senado.



El ministro del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil, Gilson Dipp, afirmó que ese país no puede prescindir de una ley antiterrorista.

Según el funcionario, dicha necesidad se debe a que la nación sudamericana se prepara para recibir mega eventos deportivos como la Copa Mundial de Fútbol, en 2014 y las Olimpiadas, en 2016.

Por tal motivo, el Ministro defendió la creación de una legislación especial que tipifique los delitos de terrorismo y financiamiento de grupos terroristas.

Por su parte, el asesor jurídico de la organización de Derechos Humanos "Tierra de Derechos", Fernando Prioste, señaló que la creación de una ley antiterrorista puede ser utilizada para criminalizar a los movimientos sociales. 

Asimismo, destacó que la Ley de Seguridad Nacional creada durante la dictadura militar en Brasil continúa vigente. La normativa no es interpretada de la misma manera, aunque sigue siendo válida. 
 
En ese sentido, Prioste pone como ejemplo un caso relacionado con el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Río Grande Do Sul.

Integrantes de este movimiento debieron responder en 2008 a acciones penales por supuestos crímenes contra la seguridad nacional, interpretados como actos terroristas.

Por último, Fernando Prioste manifestó que la interpretación de la ley antiterrorista es "absolutamente abierta". Además, manifestó que las decisiones que contempla esa norma de crear leyes más represivas provienen de grupos con intenciones "mediáticas".

Para eludir las controversias del nuevo Código Penal, la Comisión especial del Senado incluyó en el proyecto algunas salvedades. Una de ellas señala que no pueden ser calificadas como terroristas aquellas personas movilizadas por fines sociales. (PÚLSAR)

lc/ea
10/01/2012

jueves, 22 de diciembre de 2011

Ecuador: pronunciamiento en defensa de la Pachamama y de la vida.



"Nuestra lucha es en defensa de la vida, por eso es sagrada y no violenta. Seguimos, luego de tantos siglos, siendo custodios de la Pachamama con sus bosques, páramos, ríos, manglares... Por eso se nos califica de salvajes e ignorantes, para justificar su intervención civilizadora y modernizadora."
Las comunidades, organizaciones, colectivos y personas, reunidas en el Encuentro de Pensamiento Ecologista los días 17 y 18 de noviembre de 2011, convocadas por la Red de Ecologistas Populares y el Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo, logramos una vez más construir conocimiento en base al diálogo, compartiendo información y experiencias sobre las amenazas que nos afectan, a partir de lo cual reafirmamos nuestra decisión de mantenernos en resistencia para defender nuestra vida como pueblos y nuestros derechos territoriales. Sólo sobre esta base es posible un Sumak Kawsay, entendido como la vida en plenitud, en armonía con la naturaleza.
Venimos de un proceso histórico de enfrentar al capitalismo, a la modernización que deshumaniza y mercantiliza la vida, y en tiempos actuales, a la “revolución ciudadana”, que con estrategias, discursos y banderas distintas pretenden seguir despojándonos de nuestras fuentes de vida. No nos reconocemos pobres, pues si lo fuéramos, las empresas y el estado no nos tuvieran en su mira para quitarnos el agua, la biodiversidad, riquezas naturales que se han convertido en las nuevas bases de acumulación capitalista bajo los criterios de la perversa “economía verde” que se busca imponer como la nueva forma de enriquecimiento de las empresas.
En este Encuentro constatamos que a pesar de incorporar el término del Buen Vivir en el Plan Nacional de Desarrollo, éste no es más que una continuidad de las propuestas extractivistas, agroindustriales, la mercantilización de la naturaleza, con prácticas clientelares y basadas en el control y manipulación de la población para cumplir con sus fines. Este plan incluye otra imposición más del capitalismo, como es la utilización de nuestras tierras en sembrar productos para fabricar combustibles, en lugar de sembrar alimentos.
En muchos de nuestros pueblos, la palabra “pobre” no existe. En el kichwa, por ejemplo, se ha adaptado el concepto a la palabra “wakcha”, que literalmente significa “huérfano/a”, pues para este pueblo, pobre es quien carece de familia o comunidad, y por tanto no tiene cómo aplicar la complementariedad, la solidaridad y la reciprocidad, porque se convierte en individualista.
Somos expresión viva de la diversidad porque tenemos identidades y valores, porque a pesar de todo existen entre nosotros tejidos comunitarios con los que hemos defendido nuestros derechos territoriales, soberanía alimentaria, autonomía y dignidad. Esto lo conoce el Estado, por eso promueve un Plan Nacional del Buen Vivir cuyas prioridades son la minería industrial, el petróleo en las zonas más distantes y profundas, los agrocombustibles, las cadenas agroindustriales, plantaciones forestales y numerosas hidroeléctricas y represas para el control del agua en beneficio de todo este modelo. Su objetivo es destruir nuestras inter-relaciones no capitalistas para favorecer a grandes intereses privados nacionales y extranjeros, para integrarnos e incluirnos en su dinámica consumista, mercantilista, y volvernos dependientes de un sistema controlado por las empresas y el Estado.
Analizamos también las implicaciones del Código de la Producción, el Código de Ordenamiento Territorial -COOTAD, el mecanismo REDD y la nueva política de endeudamiento, que apuntan a controlar absolutamente todo lo referente a la administración territorial y la producción. Bajo el principio de la competitividad, instalan en el país el “capitalismo popular” con la idea de que todas y todos seríamos supuestas/os socias/os dentro de una lógica empresarial. En realidad estas políticas nos atan a los encadenamientos productivos de las grandes corporaciones. A través de los “servicios ambientales”, por medio de los programas socio bosque y socio páramo, buscan despojar de todos los territorios a pueblos y nacionalidades indígenas, campesinos/as y afro ecuatorianos, para favorecer al mercado del carbono controlado por mafias que dominan las nuevas formas de acumulación capitalista.
A propósito de los “servicios ambientales”, rechazamos que se quiera reducir a la naturaleza y sus funciones a “recursos” y “servicios”, sabemos que el lenguaje es otro mecanismo de dominación e imposición. Nuevamente, basados en nuestras culturas, en las cuales estas nociones no existen, no aceptamos tales palabras; la Pachamama no es un recurso y no presta servicios. Como dice Taita Lorenzo Muelas, del Pueblo Guambiano-Misak de Colombia: “El Derecho Mayor indígena originario es legado por nuestros antepasados, es imprescriptible, inalienable e intransferible y no está en venta en todo el continente”
Rechazamos cualquier pretensión de ampliar la frontera petrolera en el país; y de manera particular en el Parque Nacional del Yasuní, bloque ITT, 31 y campo Armadillo; territorios indígenas y de los pueblos en aislamiento voluntario. Creemos en la iniciativa de mantener el crudo bajo tierra como el primer paso hacia un país y un mundo post-petroleros. No es por dinero que defendemos el Yasuní y otros lugares amenazados, sino porque estamos conscientes de todo el daño que ocasiona la explotación petrolera en todas sus fases. En las zonas ya afectadas demandamos un proceso de reparación integral y la cancelación del Complejo Petroquímico de la Refinería del Pacífico.
Nos solidarizamos con los hermanos y hermanas que han sido criminalizados, desalojados, reprimidos, por defender el agua, sus tierras y territorios, utilizando mecanismos ilegales y la fuerza pública. Con esto se quiere intimidar para acallar las voces que se oponen a este modelo. No entendemos cómo es que se tilda de terroristas a quienes defienden su propia casa, a quienes defendemos a nuestra Madre.
Repudiamos los hechos de violencia y desalojo acaecidos en Río Grande (Manabí), a causa de la construcción de una represa, y en la comunidad Topo (Tunguragua), reprimida para hacer viable una hidroeléctrica de interés de un poderoso grupo económico. De igual manera rechazamos el chantaje ejercido sobre el Pueblo Secoya a causa de una historia marcada por el petróleo, las plantaciones de palma, los servicios ambientales e incluso la militarización en nombre de la conservación.
Rechazamos todo proyecto extractivista y monocultivos industriales que atentan contra los derechos de la naturaleza. Exigimos la salida de estas empresas.
Nos solidarizamos con todos los compañeros y compañeras afectadas, pues compartimos su mismo espíritu de lucha y resistencia. Más allá de cualquier acuerdo y convenio que se ha impuesto sobre los pueblos, nos queda seguir el camino de la resistencia para defender los territorios, ejerciendo los derechos consagrados en la Constitución e instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y los que protegen los derechos humanos y de la naturaleza.
Valoramos la importancia de difundir ampliamente sobre los peligros y amenazas de estas políticas y planes pensados como nuevas formas de saqueo, utilizando todos los medios disponibles.
Nos comprometemos a trabajar fortaleciendo la articulación entre comunidades, movimientos sociales, colectivos y población en general, pues todos y todas somos afectadas, de una u otra forma, por estas crueles obras de “desarrollo”.
Tomando en cuenta todos estos aspectos, convocamos a una MINKA POR LA VIDA Y DE RESISTENCIA. Una minka fundamentada en la revaloración, recuperación, mantenimiento y transmisión de nuestra sabiduría ancestral, con la comprensión de los diferentes procesos de vida que nos hermanan con los espíritus del agua, las plantas, los animales, los cerros…
Nuestra lucha es en defensa de la vida, por eso es sagrada y no violenta. Seguimos, luego de tantos siglos, siendo custodios de la Pachamama con sus bosques, páramos, ríos, manglares... Por eso se nos califica de salvajes e ignorantes, para justificar su intervención “civilizadora” y “modernizadora”.
Como diría Galeano, “en este mundo, la palabra y el hecho pocas veces se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan”. Nosotras y nosotros queremos, como lo han hecho siempre nuestros pueblos, continuar rompiendo esta fragmentación, vivenciando y poniendo en práctica el Sumak Kawsay, no sólo como palabras bonitas, sino en complementariedad, solidaridad y reciprocidad tanto entre nuestros pueblos como con la sagrada tierra, y resistiendo. Nuestra propuesta política es construir un poder de todos los pueblos para defender la Vida en plenitud.
Quito, 18 de Noviembre de 2011

Fuente: Biodiversidad