Mostrando entradas con la etiqueta dominación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dominación. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de abril de 2013

Atentado en Boston: la doble dimensión de la vida y la muerte.


Luis Arce Borja

La vida y la muerte tienen diferente dimensión en el mundo capitalista. La desvalorización del ser humano es una aberración originada por la perversión enajenante del sistema imperialista.

En todo el transcurso de la historia de la lucha de clases y dominación de los imperios, todo se ha reducido a los intereses de los poderosos. La vida y la muerte, la moral y la ética, los sentimientos y mismo la solidaridad, se han convertido apéndices del poder, en algo hipócrita sin sentido y útil solamente para reforzar el poder.

El mundo se estremeció el 15 de abril, cuando un niño de ocho años y dos adultos fueron muertos en un atentado en Boston (Estados Unidos). Los medios de comunicación de las potencias señalaron: el mundo entero se conmocionaba con un nuevo atentado en Estados Unidos”. La famosa cantante Pink lloró y dijo: “Nuestros pensamientos y oraciones están con todos aquellos afectados por las explosiones de Boston”. Barak Obama aseguró que el peso de la justicia caerá sobre los responsables. Todos los gobernantes del mundo se pronunciaron contra este ataque en el corazón de los Estados Unidos. Argentina condenó “firmemente” y calificó de “acto criminal” el atentado en Boston. China, Rusia, Europa, Brasil, Guatemala, Chiles, etc. etc., dijeron lo mismo.

Es justo llorar la muerte de un niño y dos adultos. Pero seria mas justo que los mismos que ahora sufren y se lamentan los estragos de un atentado, harían lo mismo por la muerte injusta de cientos de niños inocentes en Afganistán, Irak, Libia y otros países atacado por las tropas norteamericanas y la Unión Europea. Un niño, sin tomar en cuenta su color, su estatura, su medio social, su educación, debe tener el mismo valor en cualquier parte del mundo. Nadie debe matarlo, nadie debe torturarlo, nadie debe hacerle daño, nadie debe violarlo. Estados Unidos llora la muerte de un niño ahora, pero nunca ha soltado una lágrima por los niños afganos asesinados por sus soldados. Nunca ha tenido un gesto de solidaridad con los cientos de niños torturados y violados por sus militares.

El problema es que los Estados Unidos, y las potencias imperialistas de Europa asesinan y masacran a pueblos enteros. Cerca de un millón de civiles asesinados en Irak, y hasta ahora que se sepa nadie ha establecido un día de conmemoración de estas victimas de una guerra injusta. En los países ricos no hay un solo lamento por estos atroces crímenes en los que se cuenta cientos de niños masacrado por militares norteamericanos. En febrero del 2013, el Comité sobre los Derechos del Niño de la ONU con sede en Ginebra denuncio la muerte de cientos de niños afganos, asesinados en los últimos 5 años por las fuerzas militares USA. Dijo que las muertes infantiles causadas por soldados de EE.UU. en Afganistán se duplicaron entre 2010 y 2011. Según esta institución, muchos niños fueron capturados y sometidos a tortura. “Las fuerzas estadounidenses detuvieron a cientos de niños en Afganistán. Muchos de ellos se quedaron sin acceso a asistencia jurídica, educación o servicios de rehabilitación desde hace más de un año”, indica el informe de la ONU. Agrega también que los niños menores de edad fueron detenidos junto con adultos, algo que va en contra de las normas internacionales. Algunos de ellos, además, fueron sometidos a torturas.

En abril del 2012 la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (Unama) entregó un informe donde detallaba que 110 niños habían muerto y 68 resultaron heridos en un bombardeo mixto de tropas de la OTAN y los Estados Unidos. La “Operación Libertad” de Estados Unidos para invadir Afganistán se inicio el 7 de octubre del 2001. Hasta la actualidad, esta guerra de conquista ha dejado, aparte de los niños torturados y muertos, más de 20 mil civiles asesinados. El 6 de abril 2013 en un ataque aéreo realizado por la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN mato diez niños y una mujer de Afganistán. Los niños tenían entre dos meses y siete años de edad. El 30 de marzo del 2013, la OTAN lanzó proyectiles desde su helicóptero en la ciudad de Ghazni. Fueron asesinados dos niños.

El asesinato de niños no sólo es un hecho dramático en Afganistán o Irak. En agosto del 2011, la prensa publicó que aviones de la OTAN comandados por pilotos norteamericanos en un solo ataque mataron a 85 civiles entre ellos 33 niños, 32 mujeres y 20 hombres. Como dio cuenta un medio de comunicación: “Ellos (la OTAN) no diferencian entre soldados, niños y ancianos”, dijo Abdulkader Al-Hawali, un estudiante de quinto año de Medicina en el hospital de la cercana Zlitan, donde las autoridades dicen que se trasladó a algunos de los muertos y heridos.

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 con cerca de 3 mil victimas sirvieron a los Estados Unidos de símbolo para acelerar sus planes de invasiones militares a nivel mundial. Los atentados en Boston, sin sabe aun quienes son los autores, serán una herramienta más para ampliar los planes “antiterroristas” y militaristas del gobierno de Obama al interior de este país, y extender su política de agresión imperialista a nivel mundial. Este atentado, que aun no tiene reivindicación, es útil también para desviar la atención de los verdaderos problemas de la pobreza y desocupación creciente que afecta a la población norteamericana.

Fuente: ApiaVirtual

jueves, 22 de diciembre de 2011

Ecuador: pronunciamiento en defensa de la Pachamama y de la vida.



"Nuestra lucha es en defensa de la vida, por eso es sagrada y no violenta. Seguimos, luego de tantos siglos, siendo custodios de la Pachamama con sus bosques, páramos, ríos, manglares... Por eso se nos califica de salvajes e ignorantes, para justificar su intervención civilizadora y modernizadora."
Las comunidades, organizaciones, colectivos y personas, reunidas en el Encuentro de Pensamiento Ecologista los días 17 y 18 de noviembre de 2011, convocadas por la Red de Ecologistas Populares y el Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo, logramos una vez más construir conocimiento en base al diálogo, compartiendo información y experiencias sobre las amenazas que nos afectan, a partir de lo cual reafirmamos nuestra decisión de mantenernos en resistencia para defender nuestra vida como pueblos y nuestros derechos territoriales. Sólo sobre esta base es posible un Sumak Kawsay, entendido como la vida en plenitud, en armonía con la naturaleza.
Venimos de un proceso histórico de enfrentar al capitalismo, a la modernización que deshumaniza y mercantiliza la vida, y en tiempos actuales, a la “revolución ciudadana”, que con estrategias, discursos y banderas distintas pretenden seguir despojándonos de nuestras fuentes de vida. No nos reconocemos pobres, pues si lo fuéramos, las empresas y el estado no nos tuvieran en su mira para quitarnos el agua, la biodiversidad, riquezas naturales que se han convertido en las nuevas bases de acumulación capitalista bajo los criterios de la perversa “economía verde” que se busca imponer como la nueva forma de enriquecimiento de las empresas.
En este Encuentro constatamos que a pesar de incorporar el término del Buen Vivir en el Plan Nacional de Desarrollo, éste no es más que una continuidad de las propuestas extractivistas, agroindustriales, la mercantilización de la naturaleza, con prácticas clientelares y basadas en el control y manipulación de la población para cumplir con sus fines. Este plan incluye otra imposición más del capitalismo, como es la utilización de nuestras tierras en sembrar productos para fabricar combustibles, en lugar de sembrar alimentos.
En muchos de nuestros pueblos, la palabra “pobre” no existe. En el kichwa, por ejemplo, se ha adaptado el concepto a la palabra “wakcha”, que literalmente significa “huérfano/a”, pues para este pueblo, pobre es quien carece de familia o comunidad, y por tanto no tiene cómo aplicar la complementariedad, la solidaridad y la reciprocidad, porque se convierte en individualista.
Somos expresión viva de la diversidad porque tenemos identidades y valores, porque a pesar de todo existen entre nosotros tejidos comunitarios con los que hemos defendido nuestros derechos territoriales, soberanía alimentaria, autonomía y dignidad. Esto lo conoce el Estado, por eso promueve un Plan Nacional del Buen Vivir cuyas prioridades son la minería industrial, el petróleo en las zonas más distantes y profundas, los agrocombustibles, las cadenas agroindustriales, plantaciones forestales y numerosas hidroeléctricas y represas para el control del agua en beneficio de todo este modelo. Su objetivo es destruir nuestras inter-relaciones no capitalistas para favorecer a grandes intereses privados nacionales y extranjeros, para integrarnos e incluirnos en su dinámica consumista, mercantilista, y volvernos dependientes de un sistema controlado por las empresas y el Estado.
Analizamos también las implicaciones del Código de la Producción, el Código de Ordenamiento Territorial -COOTAD, el mecanismo REDD y la nueva política de endeudamiento, que apuntan a controlar absolutamente todo lo referente a la administración territorial y la producción. Bajo el principio de la competitividad, instalan en el país el “capitalismo popular” con la idea de que todas y todos seríamos supuestas/os socias/os dentro de una lógica empresarial. En realidad estas políticas nos atan a los encadenamientos productivos de las grandes corporaciones. A través de los “servicios ambientales”, por medio de los programas socio bosque y socio páramo, buscan despojar de todos los territorios a pueblos y nacionalidades indígenas, campesinos/as y afro ecuatorianos, para favorecer al mercado del carbono controlado por mafias que dominan las nuevas formas de acumulación capitalista.
A propósito de los “servicios ambientales”, rechazamos que se quiera reducir a la naturaleza y sus funciones a “recursos” y “servicios”, sabemos que el lenguaje es otro mecanismo de dominación e imposición. Nuevamente, basados en nuestras culturas, en las cuales estas nociones no existen, no aceptamos tales palabras; la Pachamama no es un recurso y no presta servicios. Como dice Taita Lorenzo Muelas, del Pueblo Guambiano-Misak de Colombia: “El Derecho Mayor indígena originario es legado por nuestros antepasados, es imprescriptible, inalienable e intransferible y no está en venta en todo el continente”
Rechazamos cualquier pretensión de ampliar la frontera petrolera en el país; y de manera particular en el Parque Nacional del Yasuní, bloque ITT, 31 y campo Armadillo; territorios indígenas y de los pueblos en aislamiento voluntario. Creemos en la iniciativa de mantener el crudo bajo tierra como el primer paso hacia un país y un mundo post-petroleros. No es por dinero que defendemos el Yasuní y otros lugares amenazados, sino porque estamos conscientes de todo el daño que ocasiona la explotación petrolera en todas sus fases. En las zonas ya afectadas demandamos un proceso de reparación integral y la cancelación del Complejo Petroquímico de la Refinería del Pacífico.
Nos solidarizamos con los hermanos y hermanas que han sido criminalizados, desalojados, reprimidos, por defender el agua, sus tierras y territorios, utilizando mecanismos ilegales y la fuerza pública. Con esto se quiere intimidar para acallar las voces que se oponen a este modelo. No entendemos cómo es que se tilda de terroristas a quienes defienden su propia casa, a quienes defendemos a nuestra Madre.
Repudiamos los hechos de violencia y desalojo acaecidos en Río Grande (Manabí), a causa de la construcción de una represa, y en la comunidad Topo (Tunguragua), reprimida para hacer viable una hidroeléctrica de interés de un poderoso grupo económico. De igual manera rechazamos el chantaje ejercido sobre el Pueblo Secoya a causa de una historia marcada por el petróleo, las plantaciones de palma, los servicios ambientales e incluso la militarización en nombre de la conservación.
Rechazamos todo proyecto extractivista y monocultivos industriales que atentan contra los derechos de la naturaleza. Exigimos la salida de estas empresas.
Nos solidarizamos con todos los compañeros y compañeras afectadas, pues compartimos su mismo espíritu de lucha y resistencia. Más allá de cualquier acuerdo y convenio que se ha impuesto sobre los pueblos, nos queda seguir el camino de la resistencia para defender los territorios, ejerciendo los derechos consagrados en la Constitución e instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y los que protegen los derechos humanos y de la naturaleza.
Valoramos la importancia de difundir ampliamente sobre los peligros y amenazas de estas políticas y planes pensados como nuevas formas de saqueo, utilizando todos los medios disponibles.
Nos comprometemos a trabajar fortaleciendo la articulación entre comunidades, movimientos sociales, colectivos y población en general, pues todos y todas somos afectadas, de una u otra forma, por estas crueles obras de “desarrollo”.
Tomando en cuenta todos estos aspectos, convocamos a una MINKA POR LA VIDA Y DE RESISTENCIA. Una minka fundamentada en la revaloración, recuperación, mantenimiento y transmisión de nuestra sabiduría ancestral, con la comprensión de los diferentes procesos de vida que nos hermanan con los espíritus del agua, las plantas, los animales, los cerros…
Nuestra lucha es en defensa de la vida, por eso es sagrada y no violenta. Seguimos, luego de tantos siglos, siendo custodios de la Pachamama con sus bosques, páramos, ríos, manglares... Por eso se nos califica de salvajes e ignorantes, para justificar su intervención “civilizadora” y “modernizadora”.
Como diría Galeano, “en este mundo, la palabra y el hecho pocas veces se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan”. Nosotras y nosotros queremos, como lo han hecho siempre nuestros pueblos, continuar rompiendo esta fragmentación, vivenciando y poniendo en práctica el Sumak Kawsay, no sólo como palabras bonitas, sino en complementariedad, solidaridad y reciprocidad tanto entre nuestros pueblos como con la sagrada tierra, y resistiendo. Nuestra propuesta política es construir un poder de todos los pueblos para defender la Vida en plenitud.
Quito, 18 de Noviembre de 2011

Fuente: Biodiversidad

domingo, 25 de septiembre de 2011

Alertan expertos sobre lenguas nativas en riesgo de desaparecer.



Entre las razones que las han puesto en peligro están la marginación y migración de los pueblos, falta de transferencia a las nuevas generaciones e imposición de idiomas dominantes, explicaron.
México, DF. Las lenguas yagan de Chile, chaná de Argentina, xetá de Brasil y awakateko de México son algunas de las lenguas en América Latina que están en riesgo de desaparecer a causa de diversos factores, alertaron expertos de cuatro naciones.
Participantes del IV Encuentro de Lenguas en Peligro, que se realiza en el Museo Nacional de Antropología (MNA), explicaron que entre las razones que las han puesto en peligro están la marginación y migración de los pueblos, falta de transferencia a las nuevas generaciones e imposición de idiomas dominantes.
En la actividad que forma parte de la XXIII Feria del Libro de Antropología e Historia, los lingüistas refirieron que de dichas hablas nativas, las tres primeras son practicadas por un sólo hablante, y la mexicana sólo por tres, lo que refleja el riesgo de su extinción.
Durante el acto, Rosa María Rojas Torres, investigadora de la Dirección de Lingüística del INAH y directora de investigación del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), destacó la riqueza de México en esta materia.
Recordó que el país cuenta con 68 lenguas, agrupadas en 11 familias lingüísticas, y 364 variantes a lo largo y ancho del país, según el Catálogo de Lenguas Indígenas Nacionales del Inali, lo que representa el 10 por ciento de los idiomas nativos a nivel mundial.
Asimismo, la experta en lenguas indígenas mexicanas mencionó que tomando como referencia los datos del censo de 2005, a nivel nacional existen seis millones 11 mil 202 hablantes, de los cuales 49.2 por ciento corresponde a hombres y 50.8 por ciento a mujeres.
“Esto refiere que, en comparación con las cifras del censo de 2000, en cinco años hubo una baja de 33 mil 345 personas que hablaban algún idioma nativo”, explicó.
“Hablar de lenguas nativas en peligro en México, es referirse a todos los idiomas maternos del país, mismos que sabemos que están sometidos a las lenguas dominantes: español e inglés, esta última a nivel global, de acuerdo con la definición que emitió el Comité Consultivo para la Atención a las Lenguas Indígenas en Riesgo de Desaparición (Ccalird) del Inali”, destacó.
“Mismo que refiere que son ‘aquellas que muestran señales de que su comunidad de hablantes está dejando de usarla y de transmitirla a las nuevas generaciones a favor de una lengua dominante’”, añadió la investigadora del INAH.
Durante el foro, expertos citaron ejemplos de casos con alto y muy alto riesgo de desaparición en sus países, como “140 hablas maternas brasileñas con menos de mil hablantes”, entre ellas “la xetá que es hablada por dos personas, una de ellas sorda, lo que dificulta la comunicación y desarrollo de la lengua”.
En Argentina, está el caso del chaná, el vilela y el tehuelche, que a la fecha únicamente tienen un hablante de edad avanzada y sin descendientes a quienes trasmitirles la lengua y cultura.
Del caso mexicano, se dio a conocer que peligran el ahuacateco, con tres hablantes; el kiliwa y tuzanteco (cinco), el ixcateco (seis) y el ayapaneco (ocho).
Por su parte, en Chile están en riesgo el kawesqar, que sólo tiene siete practicantes, el aonikenk con cuatro, y el yagan con uno, además que se tienen ya dos lenguas desaparecidas: la selknam, que hay cuatro herederos que la estudian para recuperarla, y la likan antay.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cada dos semanas desaparece una lengua a nivel mundial, lo que representa la pérdida de 26 al año. De manera que en el presente siglo dejará de existir 50 por ciento de las hablas indígenas que se practican hoy.


Fuente: Chacatorex