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viernes, 13 de julio de 2012

Entrevista con el teólogo Rubén Dri: “Jesús, el primer socialista de la historia”



Punto Final
El teólogo Rubén Dri, autor de El movimiento antimperial de Jesús y otros libros(1), nació en la provincia de Entre Ríos, Argentina, en 1929. Sus padres eran campesinos pobres, católicos y peronistas. Rubén se ordenó sacerdote salesiano siguiendo los deseos de su madre. Estudió teología en Turín, Italia. Hizo estudios de filosofía y ciencias sociales en Francia y México. En los años 60 comenzó a militar en las Fuerzas Armadas Peronistas y participó en la fundación del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.
En 1974 colgó los hábitos y pasa a la clandestinidad, luego de escapar en la norteña provincia del Chaco a un cerco que el ejército tendió a la guerrilla de las FAP: trabajó dos años en un frigorífico y tuvo que exiliarse en México después del golpe militar de 1976. Regresó a su país en 1984 y es profesor universitario e investigador. Estuvo recientemente en Venezuela donde fue entrevistado por el semanario Debate Socialista, publicación hermana de Punto Final.
“El Movimiento Sacerdotes para el Tercer Mundo -explica Rubén Dri- se caracterizó por su intento de recuperar las raíces liberadoras del cristianismo. Teníamos una inserción social y política muy fuerte. Esto nos llevó a identificarnos con los sectores populares cometiendo lo que podría denominarse ‘una traición de clase’. Traición a una estructura que perteneció siempre a la clase dominante. Nos habíamos pasado al bando de los dominados, de los pobres, de la clase obrera. Esto nos llevó a muchos enfrentamientos, tanto con los poderes políticos como militares, también con las estructuras eclesiásticas, porque todos estaban mancomunados”.

¿Leían literatura marxista y revolucionaria?

En el proceso de identificación con las luchas populares, es natural que uno recurra a Marx. En la medida que fuimos asumiendo compromisos políticos descubrimos a quienes podían alimentarnos en esa ruta. Necesariamente llegamos a Marx. Una puerta a Marx fue Hegel, es decir, la dialéctica. Es en el mundo de la dialéctica que comencé a entender a Marx. Pero la confluencia de cristianismo y marxismo, cuando se dan compromisos revolucionarios, es una confluencia natural. Los que temen un conflicto insondable entre marxismo y cristianismo son siempre dogmáticos, ya sea de derecha o de Izquierda.
LA RELIGION: ¿OPIO DEL PUEBLO?
¿De dónde proviene la afirmación de que marxismo y cristianismo son antagónicos?
Para la derecha y para la Iglesia, lo son. Pero el socialismo no empieza con Marx, tiene una historia de siglos y en el cristianismo hay raíces socialistas. De hecho, encontramos proyectos de sociedades socialistas 1.200 años antes de Cristo. Lo que conocemos con el nombre de Doce Tribus, era un proyecto de sociedad antimonárquica, los bienes se compartían, era una sociedad que podemos denominar socialista. El origen del pueblo hebreo está en los pactos intertribales y en un pacto central.
Uno de los grupos es el que escapa de Egipto, el de Moisés; después hay otros grupos, que se habían sublevado contra las monarquías reinantes. Todos habían sido oprimidos. Del grupo que viene de Egipto surge la propuesta de un pacto central para construir un nuevo tipo de sociedad. En ese nuevo tipo de sociedad se reflexiona que no puede ser monárquica, porque si Dios los había liberado de la monarquía, no podía querer otra sociedad monárquica sino una liberada. Entonces surge el pacto central, pactan todos los grupos que se constituyen ahora como tribus, entre sí y con Dios.
En ese pacto no se reconocen tributos, no se reconoce el ejército ni la monarquía, tampoco las deudas; es un tipo de sociedad socialista. Ese es el modelo de sociedad liberada que tenían en mente los profetas y es el modelo de sociedad que tiene en cuenta Jesús, por eso enfrenta a los sacerdotes, los escribas y al Imperio Romano. Dios está en el pueblo, Dios quiere la liberación.
De manera que cuando uno recupera desde el cristianismo estas raíces, naturalmente se encuentra con el marxismo. Pero no con un marxismo burocratizado, o dogmático, sino con un marxismo que enseña a hacer los análisis de clase, y por lo tanto, a saber desde dónde estamos actuando.
¿Y la frase de Marx de que la religión es el opio del pueblo?
Esa frase no hay que descontextualizarla: pertenece al trabajo de Marx Introducción a la crítica de la filosofía del derecho. Se publicó en los Anales Francoalemanes, que por lo demás fue el único número de ese periódico. Es un trabajo brillante. En lo literario, es uno de los trabajos más brillantes de Marx, tiene metáforas realmente impactantes. Marx considera en ese escrito que la religión es el mundo al revés, porque pone la realidad material como producto de Dios y de la religión; entonces sostiene que esa concepción es el opio del pueblo. En ese sentido tiene razón. No obstante, en el mismo trabajo Marx señala que la religión pone de manifiesto la opresión, porque es clamor del oprimido.
Ahora bien, a Marx hay que interpretarlo por su trabajo filosófico de fondo, como la epistemología de Las tesis sobre Feuerbach por ejemplo, o La ideología alemana, o Los Grundrisse que contienen los fundamentos de El Capital. En esos trabajos de ninguna manera se expresa que la religión sea el opio del pueblo, o ese no es un tema central de Marx. En todo caso es en el fetichismo cuando interpreta que la religión es el opio del pueblo. Está indicando que el fetichismo religioso es el opio del pueblo.
En los análisis que hacemos los cristianos comprometidos con las luchas del pueblo y que trabajamos con el marxismo, entendemos que este fetichismo que Marx analiza y denuncia, es el que también denunciaron los profetas cuando denunciaron a los que se arrodillaban para adorar una estatua. Ellos dicen lo mismo que Marx analiza en el fetichismo de las mercancías. Entonces, en la medida en que muera el dios-fetiche, se recuperará realmente el dios-vida, que es la vida del ser humano, que no termina en la materialidad, sino que trasciende.
El sentido de trascendencia es fundamental en el marxismo y en el ser humano. No queremos el socialismo simplemente para que la gente pueda comer y hartarse. Queremos un socialismo para que el ser humano se realice en todas las facetas de su vida, para que sea libre.

MATERIALISTA O IDEALISTA

También se dice que la religión es puramente idealista y que hay que basarse en el materialismo para enfrentar los problemas científicamente. ¿Qué opina?

La religión es una expresión cultural. De hecho es una creación, pero forma parte de las identidades populares. En este sentido la experiencia cubana debe servir mucho; yo creo que los cubanos están de vuelta en cuanto a esto. Aquello de que para ser revolucionario hay que ser ateo, ha terminado y si no ha terminado, tiene que terminar. De lo que se trata es de dar instrumentos (y esto sí para mí es una preocupación central) a los cristianos para que su religión no sea un obstáculo para la lucha revolucionaria.
Esa debe ser la tarea principal. No se logra tratando que los creyentes se vuelvan ateos, sino haciendo que sus creencias sean un momento fundamental de su realización como sujeto, lo cual no es asunto individual, tiene que ser la realización de la sociedad.
En Latinoamérica proliferan las sectas religiosas norteamericanas. ¿Qué opinión tiene usted?
El imperio no ignora el poder de penetración de lo religioso. Hay que recordar que se afirmaba que el enemigo fundamental de EE.UU. en Latinoamérica era la Teología de la Liberación. Sabían que si el cristianismo latinoamericano tomaba conciencia de sus raíces liberadoras, la revolución sería incontenible.
No hay que confundirse, no se trata de una lucha para que el militante sea ateo, o creyente, sino que su ateísmo no lo encierre en el dogmatismo o que la creencia religiosa lo encierre en otro dogmatismo.
¿Cuáles son las corrientes que pugnan por el control de la Iglesia Católica?
La Iglesia Católica se ha conformado como una institución de poder. Es una construcción para la dominación y ha perdurado con distintas transformaciones. En nuestro tiempo cercano se produce un paréntesis de 1959 a 1979, dos décadas en las cuales hubo dos Papas que rompieron algo esta tradición: Juan XXIII y Pablo VI. Se dieron cuenta que la Iglesia perdía terreno y tenía que cambiar; producen una apertura que posibilitó la expresión y el crecimiento de movimientos de liberación al interior de la Iglesia.
Esto sólo duró dos décadas, que a su vez fueron de grandes luchas en el Tercer Mundo. Cuando muere Pablo VI eligen a Juan Pablo I, con el proyecto de cerrar ese periodo, pero ocurrió que no era el Papa adecuado sino que amenazaba continuar la apertura. El Papa Juan Pablo I pasa a la otra vida y eligen a Juan Pablo II, con quien comienza una nueva etapa de predominio absoluto de la derecha en la Iglesia.
En esta lucha de clases y de proyectos, comienza a triunfar el proyecto de la dominación junto con el triunfo del neoliberalismo. Una cosa no está separada de la otra, la victoria del neoliberalismo está signada por Margaret Thatcher, Ronald Reagan y Juan Pablo II.
En 1989 el Papa proclama en una encíclica a la economía de mercado como la solución de los problemas del Tercer Mundo, es decir, legitima al neoliberalismo. Esto sigue vigente.
JESUS Y EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
¿Cómo ve usted el escenario político de Venezuela en relación con la Iglesia?
Cuando el presidente Chávez define el socialismo del siglo XXI incorporándole la ética cristiana y ve a Jesús de Nazaret como el primer socialista de la historia, se le produce un shock a la jerarquía eclesiástica, que tiene que luchar contra Chávez porque le está robando el símbolo fundamental que sirve de fundamento a la Iglesia: Jesús de Nazaret. Cristo ya no es interpretado por la Iglesia sino por un líder popular.
La Iglesia venezolana está por completo en contra del proyecto de la revolución bolivariana. Pero eso tiene que ser así, no debe extrañarnos. Sin embargo, no hay que confundir la jerarquía con el conjunto de la Iglesia Católica. Muchos curas que están en contacto con el pueblo, trabajan en el movimiento que respalda la revolución y se transforman en sujetos muy importantes para el movimiento popular. Yo ayudo a veces a algunos de estos curas, que hacen un trabajo formidable en Argentina. Me llaman precisamente para hacer este tipo de reflexiones, para ayudarlos a reflexionar con los grupos de base. También para entregarles instrumentos teóricos.
¿Cómo era la organización que fundó Cristo, cómo funcionaba?
Jesús prepara su movimiento en el seno del pueblo; en cuanto a su organización, podemos pensar en una ‘dirección’, en que estaban Jesús y algunos pocos. En los datos evangélicos se cita a Pedro, Santiago y Juan, a veces también a Andrés, y ahí debería estar Magdalena, seguramente, cosa que no dicen los textos que se escriben varias décadas después. Existe, por lo tanto, una especie de mesa grande de dirigentes: los apóstoles, que eran los que recorrían el territorio. Y después estaba la militancia de base en las aldeas, que era donde tenían que trabajar para construir la contrahegemonía cultural, y por supuesto una conciencia antiimperial.
Jesús también recorría el territorio, pero desde el principio fue perseguido, corría peligro de ser asesinado. Por lo tanto, tenía escondites, no podía entrar en las ciudades. La única ciudad en la que entró fue Jerusalén y allí lo mataron. Jesús andaba por las aldeas y sus alrededores, tenía también grupos clandestinos de apoyo, sobre todo en la parte sur de Palestina, llamada Judea, que era terreno enemigo. De eso tenemos noticias porque la entrada a Jerusalén y la toma del templo se prepararon en forma clandestina. El lenguaje en que se comunicaban era en clave, propio de la clandestinidad. La última cena la preparan de la misma manera.
CRISTIANISMO Y CAPITALISMO SON INCOMPATIBLES
¿Finalmente, es compatible el capitalismo con el cristianismo?
No, son absolutamente incompatibles, eso está muy claro. Jesús lo dijo: los ricos no pueden entrar al reino de Dios. Jesús no va a hablar de capitalismo, pero sí de aquellos que habían acumulado riqueza, los ricos, que son los que ocasionan la pobreza; ellos no pueden entrar en el reino de Dios, es decir, no pueden ser cristianos. En eso Chávez tiene toda la razón, más razón que todos los obispos”.
Y si le dijera que en Venezuela hay “empresarios socialistas”, ¿qué diría usted?
Es una contradicción en los términos: capitalista y socialista es contradictorio, capitalista y cristiano es contradictorio, es así. Ahora, que uno se llame cristiano siendo capitalista, bueno, no se le puede impedir. Pero, es contradictorio, no hay ninguna duda.
Nota
(1) Revolución burguesa y nueva racionalidad; Razón y libertad; Autoritarismo y democracia en la Biblia y en la Iglesia; La utopía de Jesús; Hegel y la lógica de la liberación.

Roberto Carlos Palacios es Director del semanario Debate Socialista, Venezuela.

sábado, 21 de enero de 2012

Solidaridad con el pueblo mapuche.



Desde el territorio mapuche llegan cada día informaciones que hablan de atropellos que remecen conciencias en nuestro país y en el mundo. La militarización de La Araucanía ha dejado una estela de represión policial, brutales allanamientos y castigos humillantes a mujeres, hombres, ancianos y niños.
El gobierno del empresario Sebastián Piñera y en especial su ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, revelan un racismo intolerable en el marco de una democracia respetuosa de los derechos humanos. Usando los incendios forestales como excusa, el gobierno se ha precipitado a acusar sin prueba alguna a las organizaciones mapuches de ser responsables de esos siniestros.
Se trata de una maniobra destinada a abusar de la Ley Antiterrorista, vergonzoso legado dictatorial con que el Estado se ensaña con hombres y mujeres que luchan por su tierra y su dignidad.
Solidarizamos con los hermanos mapuches que vuelven a ser víctimas de la represión, la persecución y el racismo del Estado chileno. Hacemos llegar nuestro afecto a cada uno de los presos mapuches perseguidos por su valerosa y justa lucha.
Exhortamos al gobierno a retirar las tropas de Carabineros que ocupan la región y que han llevado dolor y mayores sufrimientos al pueblo mapuche, víctima de la pobreza y la discriminación.

Denunciamos la política racista y genocida del Estado, cuyo comportamiento es dictado por su compromiso con las empresas forestales que han usurpado grandes extensiones de tierras ancestrales.
Invitamos a enviar mensajes de adhesión a los dirigentes mapuches recluidos en la cárcel de Angol y a expresarles su solidaridad visitándolos en prisión.
Unimos nuestra voz y nuestra solidaridad al clamor del pueblo mapuche y de todas las personas y entidades que se unen a ese clamor. Basta de genocidio amparado por calumnias rastreras y por intereses neoliberales. La lucha del pueblo mapuche es parte de la gran lucha de todos los pueblos originarios de Nuestra América. Son 500 años de resistencia, hoy más consciente, más organizada, más invencible.
PEDRO CASALDALIGA
Obispo emérito de Sao Félix do Araguaia, Mato Grosso, Brasil.

FIRMAS
Pedro Casaldáliga, obispo emérito de Sao Félix do Araguaia, Mato Grosso, Brasil.
Alfonso Baeza Donoso, sacerdote católico.
Armando Uribe Arce, poeta, Premio Nacional de Literatura 2004.
James Petras, sociólogo, EE.UU.
Alvaro Ramis, teólogo, ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica.
Juan Pablo Cárdenas, periodista, Premio Nacional de Periodismo 2005.
Darío Vásquez Salazar, secretario general del Colegio de Profesores de Chile A.G.
Cindy Orellana Donoso.
Danilo Quijano.
Miguel Caro R., profesor.
Guillermo Riedemann, poeta.
Jorge Bustos, presidente de la Confederación de Gente de Mar (Congemar).
Jorge Rozas Ramírez, ex presidente Agrupación Cultural Universitaria.
Natividad Llanquileo.
Manuel Hidalgo Valdivia, economista.
Patricia Troncoso Robles, ex-prisionera política.
Sergio Grez Toso, historiador, académico.
Patricio Véjar, coordinador Comunidad Ecuménica Martin Luther King.
Guillermo Orrego Valdebenito, presidente Corporación Memoria Prisioneros Políticos Campo de Concentración Chacabuco.
Patricio Rivera Moya, periodista.
Walter Garib, escritor.
Lenka Chelén Franulic, pintora.
Juan Jorge Faundes Merino, periodista y escritor.
Tito Tricot, sociólogo, director Centro de Estudios de América Latina y el Caribe (CEALC).
Alejandro Toro, movimiento Generación 80.
Leopoldo Pulgar Ibarra, periodista.
José Palomo, dibujante, México.
Luisa Castro Nilo, académica Universidad Arcis.
Robert Austin, University of Queensland, Australia.
Hernán Rojas, Red de Apoyo de los Pueblos Indígenas- Noruega y Centro Cultural Newen.
Mauricio Feller, periodista, poeta.
Ricardo Klapp Santa Cruz, Socialismo Allendista.
Corriente Sindical Proletaria.
Unión de Estudiantes Secundarios (UES).
Colectivo de Trabajadores del Arte y Cultura “Todos Trabajando”.
Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PC (AP).
Comité Chileno de Solidaridad con Palestina.
Eduardo Artés.
Pilar Tordera, España.
Werner Simon, ex preso político.
Iván Vitta Altamirano, miembro del movimiento G-80.
Paula Montenegro Dihmes, profesora de historia y Plataforma Nexos.
Paulina Acevedo Menanteau, periodista.
Dr. Julio C. Pino, profesor, Kent State University, EE.UU.
Jacques Boivin, Québec, Canadá.
Viviana Ramírez, profesora Beerwah State High School, Australia.
Dr. Haroldo Dilla Alfonso, coordinador Grupo Ciudades y Fronteras Santo Domingo, República Dominicana.
Jorge Montealegre Iturra, escritor.
Arnaldo Pérez Guerra, periodista.
Claudia Drago Camus, profesora.
Patricio Orellana Vargas, profesor.
Boris Enrique Sáez, Confederación de Trabajadores de la Educación- Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación (SUTE).
Héctor R. Oyarzún G., Bélgica.
Domingo Chávez, ex cónsul de Chile, Edmonton, Canadá.
Mónica Días Martins, profesora de la Universidad Estadual do Ceará, Brasil.
David Barkin, profesor de economía, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, México.
Jorge Luis Núñez Alvarado, periodista.
Bartolomé Leal, escritor.
Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual, Valparaíso.
Bernardo González Koppmann, poeta.
Ernesto Guajardo Oyarzo, escritor y editor.
Salvador Misleh Cardoch.
Claudio Andrés Maldonado Maldonado, Temuco.
Julio José Leite, poeta, Argentina.
Pedro Pablo Achondo Moya.
Viviana Bravo Vargas, doctora en estudios latinoamericanos, UNAM, México.
Edmundo Moure Rojas, poeta.
Nora Corvalán, docente, Lago Puelo, Argentina.
Carlos Alvarez, Argentina.
Juan Alvarez, Argentina.
María Teresa Fulgi, Argentina.
Víctor Pueyes Zúñiga, poeta.
Jorge Carrasco, profesor, escritor, Villa Regina, Argentina.
Lila Díaz Calderón, poeta.
Valentina Leal R., estudiante.
Virginia Vidal, periodista y escritora.
Alejandro Wasiliew.
Carlos Donoso Pacheco, periodista, profesor.
Sonia Klimpel.
Leonardo Maturana, profesor.
Silvia Rodríguez Bravo.
Gonzalo Taborga Molina, abogado.
Tito Alvarado, presidente honorario Proyecto Cultural SUR Internacional.
Nolberto Díaz S., director Federación Nacional de Trabajadores del Petróleo, consejero nacional CUT.
Víctor Hugo de la Fuente, director de la edición chilena de “Le Monde Diplomatique”.
Juan Garrido Salgado, Australia.
Marcos Roitman Rosenmann, sociólogo, profesor Universidad Complutense de Madrid.
Oscar Paillacán, España.
Ulises Urriola.
Tadeusz Gedymin Malinowski Rubio.
Rosa Emilia del Pilar Alcayaga Toro, periodista, poeta y profesora.
José-Christian Páez, escritor-periodista, Barcelona, España.
Nano Acevedo, cantor, compositor y escritor.
Gustavo Donoso.
Alvaro Ruiz, poeta.
Rossana Cárcamo Serei, escritora, enfermera, Sint Niklaas, Bélgica.
Ramón Díaz Eterovic, escritor.
Cristina Chain, escritora.
Pablo Ruiz.
Arturo Volantines Reinoso, poeta, editor.
Beatriz García Huidobro M.
Jaime Insunza B., profesor.
Carlos Zarricueta Lagos, profesor.
Susan Soto Gálvez, sicóloga.
Pablo Miranda Cortés, profesor.
Víctor Hugo Robles, periodista y activista.
Miguel Angel Meza.
Christian Formoso.
Francisco Lussich.
Ramiro Rivas, escritor.
Cristián Cruz, escritor y poeta.
Evelyn Fuentes Ortega.
Olivia Mora Campos, periodista.
Oscar Barrientos Bradasic, escritor.
Alexis Patricio Figueroa Aracena, escritor.
Mariela Matamoros.
Pedro Antonio Ormeño Mena.
Lorenzo Loncon, werkén Confederación Mapuche de Neuquén, Argentina.
Diamela Eltit, escritora.
Patricio Manns, escritor y compositor.
Pedro Lemebel, escritor.
Pavel Oyarzún, poeta.
Isabel Gómez, poeta.
Pablo Paredes, poeta y dramaturgo.
Montserrat Nicolás, periodista.
Nelson Avalos, trovador y comunicador social.
Carlos Ordenes Pincheira, poeta.
Bruno Vidal, poeta y documentalista.
Gabriel Rodríguez, poeta.
Andrés Brignardello, escritor y documentalista.
Alejandro Lavquén, escritor.
Jaime Massardo.
Guido del Valle, poeta.
Valentina Lira, fonoaudióloga.
Ursula Starke, poeta.
José Angel Cuevas, poeta.
Norma Fariña, librera.
Rosa Alcayaga, poeta.
Juan Garrido, poeta.
Paul Walder, periodista.
Flora Martínez, enfermera.
Francisca Cabieses, subdirectora de “Punto Final”.
Pedro Felipe Ramírez, Izquieda Cristiana.
Jorge Insunza Becker, miembro de la comisión política del Partido Comunista de Chile.
Rubén Andino, periodista.
Cecilia Magdalena Martínez Vidal, asistente social.
Amanda Pérez Oliva.
Christian Aedo J., escritor y editor.
Iván Caballero.
Luigi Cecchetto.
Pía Barros, escritora.
Askapena-Solidaridad Vasca con los Pueblos, Pamplona.
Sergio Requena Rueda, ingeniero civil.
Claudia Elisabet Sastre, poeta, Puerto Patriada, Argentina.
Laura Alemany.
Atilio A. Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales, Argentina.
Osvaldo Angel, poeta, escritor.
Ricardo E. Ortiz Barría, dirigente social de Macul.
Guillermo Rivera, escritor.
Ricardo Ortiz, dirigente social.
Luis Arnez, fotógrafo.
Marcelo Arce Garín, poeta.
Max González, director MAGO Editores.
Horacio Eloy, poeta y profesor.
Carolina Schmits, poeta.
Gladys González, poeta.
Pedro Ormeño, profesor de historia.
Liliana Montenegro.
Francesca Bravo, Francia.
Cristián Vila Riquelme, escritor y doctor en filosofía por Universidad de Paris,Sorbonne.
Yasna Rojas Alchao, estudiante de trabajo social.
Erick Coñomán, FEUTEM.
Néstor Vega Salazar, animador de “Tribuna Latino Americana”, Radio Libertaire y presidente de la Asociación Tierra y Libertad para Arauco, Francia.
Lise Bouzidi, animadora de “Tribuna Latino Americana” Radio Libertaire, Francia.
Juana Gálvez Molina.
Ricardo Candia Cares, periodista.
Gastón Carrasco Aguilar, poeta.
Daniela Catrileo, poeta.
Isidro G. España, grupo Teatro Camino Real, Honduras.
Franck Gaudichaud, miembro del colectivo editorial de rebelion.org, Francia.
Mario Casasús, periodista, México.
Javier Sicilia, poeta, México.
Francesco Taboada, cineasta, México.
Anna Lisa Melandri, periodista, Italia.
Bertha Oliva de Nativi, activista DD.HH., Honduras.
Ernesto Carmona Ulloa, periodista.
Guillermo Quiroga Araneda, poeta.
Rocío Monserrat Barrientos Loaiza, estudiante sociología.
Daniella Misle Martín, actriz.
Patricio Valenzuela, dentista.
Patricio López, periodista y profesor universitario.
Rosario Carcuro Leone, profesora.
Alejandra Lastra.
Jorge Ventocilla, Centro de Estudios Latinoamericanos “Justo Arosemena”, Panamá.
Mario Amorós, historiador y periodista español.
Ximena Salomón G., diseñadora gráfica.
Roberto Carlos Palacios, director del semanario “Debate Socialista”, Caracas.
Manuel Cabieses, director de la revista “Punto Final”.

(Publicado en “Punto Final”, edición Nº 751, 20 de enero, 2012)
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