sábado, 18 de junio de 2016

Los tres muros.



El primero

Ha sido denominado el muro de la vergüenza. Cayó al final del pasado siglo, no por sí solo sino más bien por la sorda y eficaz resistencia social de miles de actores, en miles de acciones. Con él terminó el experimento del comunismo estaliniano de una vez por todas.

Las sabias y esperanzadas palabras de John Berger ilustran, hacia atrás y hacia delante, el porqué, a veces, caen los imperios sin grandes aspavientos.

A estas palabras nos referimos:

En primer lugar están los operadores del orden mundial, los cuales toman cada minuto alguna decisión que afecta directamente a millones de vidas en todo el mundo, sin responder ante nadie, ni mucho menos ante los políticos individuales que han perdido gran parte de su poder pero no quieren admitirlo. Tenemos después a millones y millones de personas que en un cierto sentido no tienen poder o no actúan políticamente, por lo menos no en el sentido tradicional del término. Estas personas trabajan para ofrecer pequeñas soluciones que les permitan sobrevivir con la mayor simplicidad; representan un amplio movimiento, en cierto sentido amorfo pero que comparte muchas prioridades, ligadas a las acciones a emprender y a las formas de resistencia y de solidaridad a poner en marcha. Las personas que forman este movimiento no están planificando el cambio, simplemente lo construyen con sus propias vidas. Pienso que es la primera vez en la historia que sucede una cosa de este tipo y, si miro al cielo, veo algo que se parece a este movimiento que prepara la alternativa al poder actual que gobierna el mundo y que esperando prepara la alternativa para la supervivencia. Si miro en el espejo que el cielo me ofrece veo un espacio que contiene dentro de sí a todas las personas que intentan restituir un sentido a sus vidas”

El segundo

Lo hemos bautizado como muro de la codicia. Estamos viviendo su desmoronamiento, más por su propia autodestructividad “genética” que por la resistencia de los muchos damnificados, aunque también. La culminación de su ocaso necesitará una ayuda eutanásica.

El tercero

Lo hemos llamado muro de la ceguera y está por caer. En ella nos aplicamos los ecologistas.

La cuestión es centrarse en los ecosistemas y reconocer la evidencia de que nosotros como especie estamos insertos en la trama de la vida, es decir que dependemos esencialmente de la biosfera (esencialmente es psicológica, espiritual y materialmente)

No hay manera humana de sustraernos a nuestra propia esencia: somos hijos de las estrellas y desde ese nacimiento estamos entramados en las redes de interdependencia planetaria.

Este tipo de cosmovisión, que en principio es biocéntrica encierra un gran humanismo: nos ocupamos de los sistemas ecológicos de los que depende la vida de los seres humanos. Es un humanismo del presente y del futuro, y de toda la especie.

Los que dicen de sí mismos que son meramente humanistas son, con frecuencia, antropocéntricos, y tanta soberanía exhiben que acaban, en su ceguera, aserrando la rama del árbol de la vida sobre el que se sustentan.

Como la desmesura que se practica en el capitalismo está colocada a interés compuesto, arrasan con todo hasta acabar con la propia especie. Esa es la tendencia.

A los que nos acusen de “radicales” o “catastrofistas” lejos de molestarnos hemos de reconocerles cierta razón, pues no en vano somos parte de esos dos gremios y venimos a decir que, in extremis, de seguir así las cosas el Apocalipsis está asegurado. Pero como esta escatología la consideramos responsabilidad humana puede ser obra nuestra, también, el evitarla. Hay mimbres antropológicos, psicológicos y simbióticos para lograrlo.

Por eso hoy resulta de los más revolucionario y radical derribar el tercer muro y, en contra de la prohibición, atreverse a ver la evidencia de nuestra grandiosa y modesta inserción en la urdimbre inconsútil de la biosfera. 


Para derribar este muro sería indispensable formar parte de ese espacio que está en el cielo que contiene dentro de sí a todas las personas que intentan restituir un sentido a sus vidas.

Mil personas, mil gestos, mil días en la direcciones biomiméticas adecuadas.

Hay otros muros, pero están en estos.



Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente: Rebelión

viernes, 17 de junio de 2016

Inmigrantes: El mediterráneo como fosa común.



Adital

Como un trágico cuento de nunca acabar, nuevamente, el Mar Mediterráneo – en este caso frente a las costas libias - se convierte en el cementerio para hombres y mujeres – incluidos menores de edad.

Ellos buscan mejores perspectivas de vida y encaminan sus pasos y se lanzan, en precarias embarcaciones a navegar, para llegar a una Europa que se resiste a aceptar su responsabilidad en la mayor ola migratoria desde la Segunda Guerra Mundial. Seres humanos venidos del África Subsahariana, del Magreb, del Sahel, África Oriental, pero también de Eritrea y Siria. Mostrando con ello que las guerras y la crónica situación económica de subdesarrollo que vive África son causas que alientan el desplazamiento de millones de seres humanos, que miran desde la orilla sur del mediterráneo las luces de una Europa opulenta y lejana.

DESDE PUERTOS LIBIOS ZARPA LA MUERTE

Los días 25 y 26 de mayo, dos naufragios volvieron a poner a Libia en el centro noticioso, tragedias que siguen sumando muertos. En este caso 50 fallecidos y un tercer naufragio, el pasado viernes 27 que incrementaría aún más el número de víctimas – sigando por el Alto Comisionado Para Los refugiados de las Naciones Unidas – ACNUR – en 700 víctimas. Según cifras entregadas por la Organización Internacional Para las Migraciones – OIM – los rescatados de aguas del mediterráneo cercanas a Libia, en la semana comprendida entre el lunes 23 y el viernes 27 de mayo suman 14 mil personas. En lo que va corrido del año han sido, aproximadamente, 195 mil los inmigrantes que han llegado por mar a Europa, de los cuales 40 mil han arribado a Italia. De ese total han perdido la vida 2.000 personas. Ciudadanos de Eritrea, Somalia, Siria, Mali, Senegal, Sierra Leona, Costa de Marfil, Etiopia, Libia han sido, fundamentalmente, los pasajeros de los barcos que se volcaron frente a las costas libias. Abarrotados de desesperados, estas embarcaciones más que plataformas para una mejor vida, sirvieron de salto a la muerte.

Desde el año 2011 a la fecha, Libia ha sido el centro de gran parte de las tragedias de naufragios en el Mediterráneo. Coincidente con la invasión de ese país, que terminó con la ejecución, en octubre del año 2011, de Muammar el Gadafi y el fin del gobierno de la Jamahiriya destruyendo así a uno de los Estados más estables y prósperos de África, que fue capaz de utilizar la riqueza hidrocarburífera de su país para sostener programas sociales, que permitió a 7millones de libios disfrutar de los mejores indicadores de desarrollo humano, la tasa de mortalidad infantil más baja y la expectativa de vida más alta de África. Altos estándares de salud, educación gratuita, un sistema económico que permitió subsidiar los gastos cotidianos de la sociedad libia, como también atraer a cientos de miles de inmigrantes que encontraron en suelo libio trabajo y derechos negados en sus países de origen.

Indudablemente el gobierno libio estaba fuera de los estándares de las democracias representativas, pero lo "paradójico” es que esa condición no fue impedimento para que, sobre todo en la última década previo a su caída,El Gadafi haya establecido fuertes lazos políticos y económicos con los gobiernos de los mismos países, que organizaron su derrocamientoy establecieron el papel de Libia como un Estado que permitiese detener el flujo de inmigrantes desde el continente africano hacia Europa. Muammar el Gadafi estableció así estrechas contactos con el ex Primer Ministro Silvio Berlusconi de Italia, José Maria Aznar de España, el ex Presidente francés Nicolás Sarkozy y el ex Primer Ministro Inglés Tony Blair. Cooperó con los servicios de inteligencia de España e Inglaterra para desarticular comandos, tanto de la ETA como del Ejército Repúblicano Irlandés. Cumplió las exigencias internacionales, para levantar las sanciones establecidas tras el atentado contra el avión de PanAm en los cielos de la ciudad escocesa de Lockerbie el año 1988.

Los ataques de la organización del Tratado del Atlántico Norte – OTAN – digitados por Washington y bajo el pretexto de democratizar el país – el mismo con el cual tenían excelentes relaciones, pero que había decidió buscar derroteros distintos en materia económica y ampliar su base de socios comerciales - destrozaron el país norafricano convirtiéndolo en el depósito y centro de tráfico de armas más grande del mundo. Fragmentando al país en zonas dominadas por distintos sectores políticos: unos, más cercanos a occidente, otros, aliados de grupos takfirí liderados por un aliado incondicional de Estados Unidos como es el caso de Abdelhakim Belhadj(1 Pié de Página). Un país que cuenta con dos poderes ejecutivos enfrentados, además de un Gobierno de Unidad Nacional creado en las oficinas de la OTAN y de la cual se espera por la alianza noratlántica la excusa de una autorización, para volver así a invadir el país, ahora, bajo el pretexto de combatir a las bandas terroristas ligadas al salafismo.

Poco se ha modificado el escenario que describíamos hace un año atrás sobre Libia"que constata un territorio fragmentado, convertido en coto de caza de grupos y empresas transnacionales, que al amparo del apoyo a las distintas facciones en pugna esquilman sus riquezas naturales. En específico, aquellos que lucharon contra Gadafi y sirvieron a los intereses de actores de mayor peso formaron milicias en base a criterios regionales, tribales y religiosos, que se han intensificado y hecho irreconciliable cualquier idea de establecer un Estado Unitario.En este escenario de confrontación la Unión Europea ha declarado su intención de promover una intervención política y militar para establecer un gobierno de Unidad Nacional. La lógica detrás de esto radica en la ubicación de Libia en el concierto mediterráneo y el papel que desempeñó en los últimos años del régimen de Gadafi: servir de freno a las oleadas de inmigrantes subsaharianos que buscaban allende el mediterráneo el bienestar que se les negaba en sus pueblos. Sume a ello los fabulosos contratos de explotación de petróleo y gas que se firmaron con empresas europeas”

En ese contexto, tras la muerte de Muammar El Gadhafi, comenzó el lento y sostenido proceso de concretar en Libia, el mayor centro de salida de inmigrantes del continente africano, cuyo destino principal es Europa. Proceso que bajo El Gadafi estaba controlado, gracias a acuerdos establecidos con la Unión Europea, por ejemplo con Italia que proporcionaba, a la par de acuerdos de compra de petróleo y gas, unidades navales de patrullaje, apoyo diplomático, político y acceso al círculo de gobiernos de la unión Europea. Todo ello se rompió en mil pedazos. Se calcula hoy que 800 mil personas se encuentran en las costas libias dispuestas dar el salto, desde una orilla del otrora Mare Nostrum, para embarcarse camino a Europa, utilizando para ello a las mafias, que año a año se embolsan cerca de 4 mil millones de dólares en este tráfico de personas.

LOS RESPONSABLES DE LA TRAGEDIA

No es posible quedarse sólo en la constatación de número de muertos, naufragios, luchas tribales, la presencia de 1.700 grupos armados, un tráfico de armas considerado el más grande y multimillonario del mundo, que ha llenado de armas al Magreb, el Sahel y el Mashrek africano. No es posible analizar la fragmentación de un país sin examinar cómo se llegó a este estado de cosas. Y la respuesta a esta pregunta surge nítida: la ambición, la codicia, la pugna hegemónica de las potencias occidentales decididas a invadir un país y apoderarse de su riquezas hidrocarburíferas en aras de ampliar su radio de influencia en el norte africano, como una manera de direccionar a sus intereses el denominado Despertar islámico.

No es casual la invasión y destrucción del Estado libio. Se dio en el marco de un proceso de ofensiva de Washington y sus aliados europeos en el Magreb, Oriente Medio y Asia central. El propio presidente estadounidense estadounidense BarackObama, reconoció que su mayor fracasofue no plantearse dos veces en pensar en las consecuencias de la intervención de Libia en 2011, después de la cual el país norteafricano se vio sumido en el caos absoluto. Palabras típicas de los mandatarios estadounidenses, que luego de invadir, agredir, influenciar, financiar o realizar operaciones clandestinas destinadas a derrocar gobiernos suelen tener una autocrítica, que sólo sirve para confirmar la doble moral de esta potencia.

Operaciones que significaron la caída del régimen de Hosni Mubarak en Egipto. La agresión sostenida contra Siria e Irak a través del uso de las bandas takfirí como EIIL – Daesh en árabe – y el Frente al Nusra, junto a decenas de otros movimientos salafistas financiados, armados y avalados por la Casa al Saud. La agresión de la Monarquía saudí contra Yemen y el apoyo a la represión de la sociedad bahreiní bajo el régimen de los Jalifa. Sumemos las operaciones de la entidad sionista contra la Franja de Gaza y las maniobras de desestabilización que el régimen de Erdogan lleva a cabo, tratando de situar a Turquía como la mayor potencia regional a través de una ideología militarista:el neo- otomanismo.Todas ellas maniobras políticas y militares estratégicas, destinadas a intensificar la islamofobia, cercar a la República islámica de Irán y al mismo tiempo detener la ampliación de la Federación Rusa hacia el occidente.

En el caso libio, a Europa poco le importa el número de muertos que el Mediterráneo día a día se lleva a sus profundidades. Escaso interés tiene en ofrecer mejores perspectivas de desarrollo económico, de comercio justo, de relaciones solidarias con el continente africano, que impidan, desde la base, el que sus hombres y mujeres abandonen sus países natales. A Europa no le quita el sueño que cientos de miles de posible de inmigrantes se hacinen en las costas de Zabratha, Misrata, Trípoli o Zuwara esperando el momento de zarpar camino a la frontera sur europea. Y menos le remece la conciencia que muran cien, mil o decenas de miles de sers considerados de segunda categoría.

A Europa lo que verdaderamente le importa es que ninguno de esos "indeseables” toque suelo europeo y para ello está utilizando la excusa de sostener que apenas el Gobierno de Unidad Nacional libio lo autorice"la OTAN estaría dispuesta a volver a intervenir si el gobierno de Fayez al Sarraj interpone una solicitud al respecto. Estamos dispuestos a ayudar a Libia para que construya sus propias instituciones de Defensa en caso de ser solicitados”señaló el jefe de la Organización del Tratado del Atlántico Norte – OTAN - Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa conjunta con el Primer Ministro de Italia, Matteo Renzi, en Roma.

A pesar de la parafernalia mediática representada por los reclamos de países europeos, alarmados ante la "avalancha de refugiados” tal temor dista mucho de la realidad. Pues, cuando hablamos de refugiados, la carga mayor no se la llevan los países más desarrollados, sino que justamente aquellos más carenciados o donde ya existen dificultades. Un 86% de los refugiados en el mundo también calificados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas Para los Refugiados - ACNUR – como personas en situación de desplazamiento forzado tanto interna como externa – calculados en 60 millones – viven en países no desarrollados. Esta cifra representa un 30% mayor que hace una década atrás. Países como Irán, Turquía, El Líbano son hoy por hoy las naciones que más refugiados acogen en su territorio.

He ahí el meollo del asunto, la hipocresía de un occidente, que a pesar de haber desintegrado un país, desestabilizado toda la zona del Magreb y Oriente Medio y generado el mayor número de desplazados y refugiados en los últimos 70 años, desea continuar el trabajo de destrucción, de crímenes y sometimiento para millones de seres humanos. Invadir Libia hoy, para Washington, Francia, Gran Bretaña e Italia, principalmente, no es para hacer florecer al otrora ejemplo de Estado en África, es lisa y llanamente para frenar la salida de decenas de miles de hombres y mujeres, que a riesgo de su vida zarpan desde puertos libios para ingresar a la fortaleza europea. La meta es reflotar a Libia como Gendarme, como lo fue en los últimos años de El Gadafi.

Ha trascendido que el gobierno de Londres definió el envió de Buques de Guerras a la zona del Golfo de Sirte – en aguas territoriales libias – con la excusa de frenar, tanto el tráfico de personas como de armas, que se han incrementado en el país norafricano desde la ejecución del ex líder libio Muammar El Gadafi, en octubre del año 2011 a manos de los rebeldes financiados por occidente. En Japón, donde se realizó el último encuentro del denominado Grupo de los Siete – G7 – la oficina de comunicaciones del Primer Ministro Inglés, David Cameron – uno de los principales responsables de la debacle libia – señaló que su país está buscando los caminos y soluciones tendientes a acabar con la crisis de los refugiados que zarpan de puertos libios a Europa.

Según lo sostenido por el gobierno inglés, la línea de trabajo de Cameron va encaminada a consensuar con el Consejo de Seguridad de la ONU la posibilidad de desplegar sus buques de Guerra en aguas libias , ya que eso requiere la aprobación de la Organización de las Naciones Unidas – ONU – pero, la historia nos ha mostrado en múltiples ocasiones, que a las potencias occidentales las negativas de organismos internacionales o los vetos de algún miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, no son un impedimento, para llevar a cabo sus planes de agresión, ataques e invasión sobre pueblos como el serbio, libio, sirio o cualquiera que responda a la denominación de enemigo de Washington y sus aliados de la OTAN.

Lo más probable es, que en pocos días, no sólo sean visibles naves de Guerra Inglesas, sino también, en plena operación de intervención, a la VI Flota Estadounidense del Mediterráneo, con sede en la ciudad italiana de Nápoles, que proveerá toda la potencia destructiva que dicha Flota pose y que ya el año 2011 bajo el marco de la Resolución N°1973 del Consejo de seguridad de la ONU puso en actividad portaviones, buques de asalto anfibio, buques de apoyo logístico, destructores, aviones y hombres enmarcados en las denominadas Task Forces. Todas ellas, fuerzas que se encontrarán que en el Mediterráneo hay también fuerzas navales de la Flota del Mediterráneo de la Federación Rusa y de la República Popular China, que a través de la 20 Flotilla naval que el año 2015 ejecuto importantes ejercicios navales con la Flota rusa estacionada en el puerto sirio de Tartus y unidades venidas desde el Mar Negro.

La operación militar que Washington y sus socios europeos están tramando: especialmente Francia, Inglaterra e Italia, se hace bajo el supuesto objetivo es impedir que negros, árabes, pobres y marginales salgan por puertos libios y sigan incomodando a las sociedades Europeas. Y uso el concepto de pretendido o aparente objetivo, pues el fondo de la política del Leading From Behind de Washington es hacer que otros actúen en función de sus intereses regionales. En materia de inmigrantes, ya se encuentra controlada la zona de África Occidental a través del trabajo de la Monarquía marroquí y sus enclaves de Ceuta y Melilla. La zona de Oriente Medio a través de la labor represiva del régimen turco y su acuerdo de control con la Unión Europea. La decisión ahora es ocupar Libia y con ello impedir que la frontera sur europea se vea desbordada. Mientras ello no suceda la fosa común en que se ha convertido el Mar Mediterráneo seguirá cobrando su cuota diaria de muertos.


Articulo del autor cedido por Hispantv

Nota al Pié de Página

(1)Según señaló el medio Red Voltaire Interpol distribuyó una nota basada en el pedido oficial del fiscal General de Egipto, Hichem Baraket, donde seacusa a Abdelhakim Belhadj de ser el jefe del Emirato Islámico en Magreb. Ex jefe del Grupo Islámico Combatiente en Libia - grupo rebautizado en2007 como al-Qaeda enLibia, Abdelhakim Belhadj trató de asesinar a Muammar el-Gadhafii en 4ocasiones –entre los años1995 y 1998– porcuenta del MI6 británico. Estuvo en Afganistán junto a Osama ben-Laden. Se le acusa de haber ordenado los atentados perpetrados en Madrid el 11 de marzo de 2004. Arrestado en malasia, el 6 de marzo de2004, Belhadj es trasladado a una cárcel secreta de la CIA. Como resultado de un acuerdo entre Washington y Trípoli, es reenviado a Libia, donde nuevamente será torturado… poragentes británicos. Liberado el año 2010, Belhadj se refugia en Qatar. En2011 desempeña un papel crucial en el derrocamiento de la Yamahiriya Árabe Libia y el Consejo Nacional de Transición lonombra, apedido de la OTAN, gobernador militar de Trípoli. Desde ese puesto exige y obtiene excusas de Washington y de Londres por el tratamiento que ambos países le habían infligido anteriormente. A fines de 2011, Belhadj se va Siria, donde se pone a la cabeza del Ejército Sirio Libre, creado por Francia para derrocar la República Árabe Siria. Pero notarda en volver a Libia y pone a la Hermandad Musulmana en el poder en Trípoli. Fue recibido el 2 de mayo 2014 en el Quai d’Orsay – Ministerio de Relaciones exteriores de Francia

Pablo Jofré Leal

Corresponsal de Adital en Chile

Fuente: Adital

jueves, 16 de junio de 2016

Concilio Panortodoxo: cuando alguien falta a su palabra.


"No parece que un Concilio fragmentado transmita imagen de unidad"

Redacción, 16 de junio de 2016 

La Iglesia de Moscú no hizo ningún esfuerzo para que el proyecto del Concilio panortodoxo llegara a buen puerto.


Sínodo ortodoxo

(Pedro Langa).- A solo un día de la apertura del Concilio panortodoxo, siguen fluyendo declaraciones y desmentidos. Una pena, la verdad, el espectáculo al que estamos asistiendo esta última semana. Hasta la fecha, sin embargo, sale lo que me temía. Las preguntas, por eso, llegan con su carga de inquietud y temor, también de extrañeza y dolor: ¿Quieren las Iglesias ortodoxas todas este Concilio? ¿Lo han reflejado así desde el principio? ¿Estarían ahora mismo dispuestas al acatamiento conciliar? Un simple recurso a la hemeroteca puede que hiciera ruborizarse a más de un barbudo jerarca.

En el curso de una entrevista sobre los últimos desmarques, el metropolita de Mesenia, Chrysostomos Savatos, dejaba caer el pasado 7 de junio esta perla: «El Espíritu Santo iluminará las mentes de los primados. Debemos transmitir la imagen de la unidad». Mucho me temo que ni una cosa ni otra. Es el recurso del eclesiástico ante lo inevitable. A poco que Su Eminencia recuerde los estudios de teología, sabrá perfectamente que el Espíritu Santo no ilumina sino a quien se deja iluminar. Por otra parte, tampoco parece que un Concilio fragmentado transmita imagen de unidad. Si acaso, lo contrario. Y lo que hasta la fecha está saliendo al exterior es que hay sutiles manipulaciones tendentes a crear la ceremonia de la confusión. Que nadie nos venga luego con milongas.

Uno de los que más sutilmente lo ha dejado caer, aunque me temo que sin querer mojarse del todo, es Andrea Riccardi, historiador de la Iglesia y fundador de la Comunidad de Sant'Egidio. En entrevista con Vatican Insider (14/06/2016) sobre la decisión de no participar por parte de la Iglesia ortodoxa rusa, desmarcada ella también a última hora (13 de junio) ha dicho cuanto sigue: «Moscú permanece apegada a su dimensión imperial y no secunda la misión universal que sueña Bartolomé». Para Riccardi la decisión rusa «expresa y plasma la fragmentación de los ortodoxos encerrados en sus fronteras nacionales. Al contrario, el gran sueño del Patriarca ecuménico de Constantinopla, siempre ha sido el de sacar a la ortodoxia del tradicionalismo y del nacionalismo, para decir y anunciar algo al mundo».

Preguntado por qué está haciendo (la Iglesia ortodoxa rusa) que fracase este proyecto, Riccardi, que tiene buenos amigos en el Patriarcado de Moscú, responde: «En lo personal, no creo que el fracaso se deba completamente a una maniobra de los rusos. Creo, más bien, que al final la Iglesia de Moscú no hizo ningún esfuerzo para que el proyecto del Concilio panortodoxo llegara a buen puerto.

Me explico: una cosa es pensar que las divisiones, las nuevas dudas, las recriminaciones que provocaron la petición de postergar las fechas entre algunas Iglesias ortodoxas fueron ‘provocadas' por los rusos. Y no me parece así. Incluso porque si hubieran querido verdaderamente hacer que fracasara el Concilio, habrían podido hacerlo en la fase preparatoria. Otra cosa es, en cambio, constatar que, frente a las primeras defecciones, la Iglesia ortodoxa rusa no haya hecho nada para impedirlo o para resolverlo. Y esto es lo que me parece que ha sucedido, y no hay que olvidar tampoco las divisiones presentes en la misma ortodoxia rusa». Seguro que más de un lector, ante esta respuesta, podrá aprender bien del bueno de Andrea Riccardi, qué quiere decir eso de nadar y guardar la ropa. Y tampoco dejará de haber quien le recomiende acudir al oculista.

Porque, acto seguido, ante la sutil pregunta del periodista - "En otras palabras, usted dice que no actuaron para hacer que fracasara pero no hicieron nada para que saliera bien..."- no le duelen prendas en responder: «Exacto. Moscú decidió dejar correr las cosas, y demuestra que no le interesa mucho el Concilio. Demuestra que no siente la necesidad de esa dimensión universal que Bartolomé persigue, a pesar de la debilidad del Patriarcado de Constantinopla, una debilidad que representa su fuerza. Bartolomé quiere dar un nuevo impulso a la misión de la ortodoxia en el mundo, confrontándose con los problemas del mundo y enseñando el rostro de una Iglesia unida».

«Los rusos siguen pensando en términos de fronteras ‘imperiales' y dirigen sus miradas al confín de su gran país. Las otras Iglesias que decidieron abandonar el Concilio al último momento corren el peligro de convertirse en minorías nacionalistas y tradicionalistas en países que tienen crisis demográficas y en los que cobran fuerza grupos de cristianos protestantes. Estamos frente a una grave crisis de la ortodoxia». Y tanto. Como que al metropolita Hilarión se le impidió hace poco entrar en Ucrania, que es donde está la madre del cordero del problema conciliar afrontado por Moscú. Seré más explícito.

Ahora mismo, cuando faltan horas para que se abra en Creta el Concilio panortodoxo,declinan acudir a él las Iglesias de Bulgaria, Antioquía, Serbia, Georgia y Moscú. Excepto Antioquía, las demás son Iglesias de área eslava. Afines en tal sentido a la Iglesia ortodoxa rusa. Si el metropolita Hilarión hubiera puesto tanto empeño en convencer a estas Iglesias para estar presentes en Creta como el que se trae con la zarabanda del consenso, es más que probable que el Concilio no hubiera conocido ninguna fisura; ninguna. Si eso no es dejar que las cosas corran a su aire y evitar poner remedio a tiempo, que baje Dios y lo vea. Dejémonos de historias que, más que aclarar, confunden. Si la Iglesia ortodoxa rusa quería de verdad acudir al Concilio, tiempo tuvo para convencer a los morosos o remisos o indolentes.

Pero no todo ha sido bailarle el agua al patriarca Kirill y al metropolita Hilarión. Valgan de ejemplo los testimonios de dos pesos pesados alineados con el Patriarcado Ecuménico. El primero es del 10 de junio, en el portal electrónico Romfea.gr. Teodoro II, patriarca de Alejandría y de toda el África, pedía a las Iglesias ortodoxas participar en el Concilio. Y en entrevista a la estación de radio 98,4, calificaba de histórico dicho Concilio, declarando también, ya de pasada -ojo-, que la Iglesia ortodoxa debiera estar lejos de intereses políticos, nacionales y raciales. A título de ejemplo, citó la Iglesia católica y el papa Francisco.

Y fue más lejos aún: « Es imposible imaginar que, al último momento, en razón de aspiraciones personales y de la amargura hacia el puesto del primado y el rol de coordinador del que goza el patriarca de Constantinopla, no venir al Concilio, aun cuando la decisión fue tomada por unanimidad! ». Y así proseguía Teodoro II todavía más contundente: « Es impensable hoy, cuando el mundo sufre, plantear la cuestión de saber quién se sienta dónde. Es difícil para toda la Iglesia decir « no », revocar su decisión», añadió el patriarca, para proponer seguidamente a los primados que expresan puntos de vista sobre la superioridad de ciertos pueblos, levantarse de sus sillas ornamentales y visitar África para que así comprendan el significado de los pobres y de los humildes de Cristo». Se podrá decir más alto, desde luego, pero no más claro. La cita del papa Francisco más arriba lo viene a corroborar cumplidamente.

Dos días después de Teodoro II, salía a la palestra en nombre de la Iglesia ortodoxa griega, su beatitud Jerónimo, arzobispo de Atenas y toda Grecia para opinar sobre la ausencia de ciertas Iglesias en el Concilio panortodoxo. Y a fe que tampoco se mordió la lengua expresando reproches indirectos a las Iglesias que declaran su ausencia del santo y gran Concilio en Creta. Su censura fue recogida por el periodista griego Georges Ferdis (diplomado del Instituto San Sergio) para el sitio griego Orthodoxia.info. « Puesto que nosotros hemos decidido comúnmente que el Concilio tendrá lugar, ¿cómo es que ahora cada uno puede decidir que él no vendrá?», se pregunta Jerónimo desde Chios, donde está pasando unos días.

Tras abogar por que el Concilio se desarrolle normalmente, con independencia de las ausencias, Jerónimo hizo saber claramente que la Iglesia de Grecia participará según lo convenido. Y prosiguió sin ambages: « ¡Estoy asombrado! Y lo digo porque nosotros decidimos comúnmente que el Concilio tendría lugar. ¿Cómo es eso de que ahora cada uno puede decidir que no vendrá? Cada uno es libre de decidir aquello que quiere, por supuesto. Pero, desde otro punto de vista, el Concilio no es panortodoxo, él es llamado «santo y gran Concilio». Por consiguiente, todos cuantos seamos (estemos presentes), haremos este Concilio».

Lo del sociólogo ruso Roman Silantyev -ex secretario ejecutivo del Consejo Interreligioso de Rusia y actual miembro del Departamento de Relaciones con las Iglesias Externas del Patriarcado de Moscú (es decir, un adjunto a Hilarión) a la agencia de noticias rusa Interfax, sosteniendo que los problemas que siguen amenazando a la organización del Concilio panortodoxo que debe celebrarse esta semana se han podido prever por presiones pro-estadounidenses -e incluso pro-islamistas- ejercidas sobre el Patriarcado de Constantinopla, tiene, hoy por hoy, poco recorrido. Dejemos a Obama en paz, que bastante penitencia tiene con haber dejado a la sufrida negritud de sus ancestros a los pies de los caballos, o carros de combate del ISIS. Y en cuanto a Erdogán, el asunto del jet derribado, junto a Siria, motivo del traslado de la sede del Concilio de Estambul a Creta, denota que su santidad Bartolomé I en ningún momento dio su brazo a torcer.

Eso de mandar recaditos por un subalterno no le ha de reportar ningún bien a su eminencia Hilarión, no señor. Sabe muy bien Hilarión, y lo sabe Kirill que no es rompiendo el cerco de la unanimidad, por donde podían ganarse el aplauso de las otras Iglesias ortodoxas, que, sin plegarse a caprichos, han decidido tirar hacia adelante, cueste lo que cueste, aunque tengan que subir las gradas del altar con la lengua fuera. El tiempo nos dirá quién tenía razón. Pero el testimonio de Teodoro II y el de Jerónimo II son irrebatibles. Sencillamente dicho con su beatitud Jerónimo: la palabra, una vez dada, hay que cumplirla. Pero con esto, estamos metidos de lleno en el corazón de la Sagrada Escritura.


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miércoles, 15 de junio de 2016

Evangélicos preparan Domingo Mundial de los Refugiados.


Entidades e iglesias evangélicas celebrarán un culto especial para considerar el drama de la crisis de refugiados, el 19 o el 26 de junio.

Iglesias de todo el mundo convocan un culto especial para pensar sobre los efectos de la crisis de los refugiados que afecta a millones de personas. La iniciativa reúne materiales que puedan ayudar a informar sobre la situación, reflexionar sobre qué dice la Biblia sobre los migrantes, y presentar motivos específicos de oración, ya sea para el domingo 19 o para el siguiente, 26 de junio.

“Hacemos un llamado a los cristianos de todo el continente a orar por los que buscan refugio en Europa –dice la Alianza Evangélica Europea en un comunicado-. Estamos viendo desesperación e intranquilidad, pero también a Dios trabajando a través de la iglesia”. 

El Domingo Mundial de los Refugiados es una iniciativa que se puso en marcha en 2006. “Es una oportunidad para que las iglesias locales puedan mostrar su preocupación por el bienestar y la protección de las personas desplazadas”, explica Refugee Highway Partnership.

La fecha se elige por cercanía al Día mundial del Refugiado, que la ONU ha designado el 20 de junio. 

RECURSOS 

Se anima a que las iglesias puedan dar difusión a este día, y aprovechar el culto dominical para enfatizar la preocupación de Dios por los refugiados. Entre los recursos, la Alianza Evangélica Europea provee un poster en el que se ofrece información y se anima a la oración. 



Cartel del Domingo del Refugiado. 

Asimismo se recomienda que la predicación pueda hacerse en base a algún texto que se relacione con la crisis de refugiados. Se sugiere textos como Génesis 21:8-21 (Los tres visitantes); Génesis 28:10-17 (El sueño de Jacob en Betel); Éxodo 23:1-9 (Leyes de justicia y misericordia); Rut 1:16-22 (Rut y Noemí dejan Moab y llegan a Belén); o Salmos 137 (Lamento de los exiliados que fueron llevados a Babilonia). ORACIÓN La Alianza Evangélica Europea ha propuesto tres temas principales de oración. Centrado en “los refugiados y los migrantes”, se sugiere orar por “la protección contra los peligros del viaje”, por “el cuidado compasivo de las necesidades inmediatas y el tratamiento justo de acuerdo con las normas internacionales”

“Oremos especialmente para los niños perdidos, por la reconstrucción de la vida, por la curación de las mentes traumatizadas, por la oportunidad de construir amistades y para que se integren bien”. En cuanto a la sociedad, la EEA anima a “orar para que nuestros políticos, servicios sociales y servicios de seguridad sean sabios, justos y compasivos al equilibrar los muchos retos que implica”. Asimismo para que “una mejor cooperación internacional pueda ayudar a los refugiados y prevenir las situaciones desesperadas que hacen que las personas necesiten marcharse de sus países”. Finalmente, en cuanto a la iglesia y los refugiados, se anima a orar “por un espíritu de generosidad en las iglesias locales y que, en medio de todos estos desafíos, la generosidad abunde”. Se enfatiza orar “por todos los refugiados cristianos y los muchos nuevos conversos”. 


VÍDEOS Y REPORTAJES 


En los últimos meses Evangelical Focus y Protestante Digital, asociados con la Alianza Evangélica Europea y Refugee Highway Partnership, ha producido una serie de vídeos y reportajes sobre el tema de los refugiados. Estos vídeos, doblados al español y de una duración entre 4 y 6 minutos, son asimismo una buena herramienta para entender mejor la situación de los refugiados y pueden ser un recurso útil para las iglesias en estos domingos especiales. Los vídeos son: 1. Niños refugiados: dolor y esperanza (Whitney Gredes) 2. ¿Cómo abrir las puertas de mi iglesia a los refugiados? (Robert Strong) 3. Los traumas del refugiado (Marion Knell) 4. Identidad e integración de refugiados (Vimal Vimalasekaran) Más recursos (en inglés) en la web del Domingo Mundial del Refugiado.

martes, 14 de junio de 2016

Más allá del homo sapiens.


José Arregi

Más pronto que tarde, los avances científicos nos obligarán a repensar casi todo lo que la filosofía y la teología nos han enseñado y que en buena medida seguimos pensando acerca del ser humano y de su “singularidad”: su autoconciencia y libertad, su razón y corazón, su mente o espíritu. ¿Somos tan singulares como hemos pensado durante miles de años? Necesitamos una gran cura de humildad, que es como decir sabiduría. O humanidad. O incluso transhumanidad.

Lo cierto es que nos hallamos en camino, aunque no sabemos exactamente hacia dónde. A las religiones monoteístas y sus teologías les está costando más asumir esta visión inacabada, provisional, evolutiva del ser humano; están anclados en un paradigma demasiado antropocéntrico y fixista, ligado a dogmas que consideran revelados e intocables. Pero las ciencias nos irán obligando, nos están obligando ya a superar esa visión.

Las neurociencias demuestran que todo lo que llamamos “humano” depende de las neuronas, que son células, que son moléculas, que son átomos organizados. Y todos los animales, salvo las esponjas, poseemos neuronas, en grados muy diversos de complejidad organizativa. A cerebros más complejos capacidades más altas. Y esa evolución que nos lleva desde el átomo a la autoconciencia es un proceso unitario de saltos cualitativos, y los saltos cualitativos se producen a medida que se da una mayor complejización cuantitativa.

Cierto, la mente y los factores sociales que la condicionan contribuyen también a modelar el cerebro, por eso que llaman “plasticidad” del cerebro. Hay una cierta interacción: del cerebro emerge la mente, y la mente actúa sobre el cerebro. La mente o “espíritu” también hace ser en alguna medida al cerebro que nos hace ser inteligentes o espirituales. Los sentimientos, los pensamientos y la conciencia son sin duda más que mera biología (células, genes y neuronas), y la biología es sin duda más que mera química (átomos, moléculas, sustancias). Pero la psicología existe gracias a la biología y no puede existir sin ella, ni la biología sin la química. La mente o “espíritu” no puede ser sin el cerebro. Dependemos de las neuronas para reír y llorar, pensar y hablar, recordar y proyectar, confiar y temer, amar y odiar, ser fieles o infieles, valientes o cobardes. Y para creer y orar, amar e imaginar a Dios para bien o para mal. Nos diferenciamos de las lombrices por el número de neuronas y de conexiones neuronales. Somos más que neuronas, pero siempre por medio de las neuronas, y de los átomos y las moléculas que las forman.

Hay más. Las neurociencias no solo estudian el cerebro, sino que abren caminos para cambiarlo profundamente. Lo que ayer era insospechable es hoy realidad. Lo que hoy solo se empieza a barruntar, e infinitamente más, algún día será realidad. Que sea para bien o para mal, he ahí la cuestión. Pero será. Hace tres meses, en marzo del 2016, 20 años después de que un ordenador venciera al mejor jugador de ajedrez de la época, Gary Kasparov, el programa AlphaGo de Google ganó por 4 a 1 uno al surcoreano Lee Sedol, el mejor jugador mundial de go, una especie de ajedrez oriental que consiste en ir colocando piedras negras y blancas sobre las casillas de un tablero. Parece sencillo, pero debe de ser más complicado que el ajedrez convencional. Pues bien, un ordenador le puede al cerebro humano mejor preparado.

Y la capacidad del ordenador aumentará sin medida. Stephen Hawking no alberga ninguna duda de que este hecho tendrá lugar, sino sobre si cuando tenga lugar será beneficioso para nosotros. En septiembre de 2015, dijo en una entrevista: “Los ordenadores superarán a los humanos gracias a la inteligencia artificial en algún momento de los próximos cien años. Cuando eso ocurra, tenemos que asegurarnos de que los objetivos de los ordenadores coincidan con los nuestros”.

¿Pero no podrán igualmente mejorar las capacidades del cerebro humano? Éste ya es absolutamente portentoso, con sus 100.000 millones de neuronas y 500 billones de conexiones entre ellas (conexión más, conexión menos). Nada impide, sin embargo, pensar que sus capacidades puedan aumentar y sus prestaciones “mejorar” indefinidamente, gracias, por ejemplo, a implantes de nanorobots invisibles. Y entonces ¿qué seremos? Çuando nuestro cerebro actual llegue a ser o lo hagamos ser mucho más capaz…, ¿seremos aún humanos? La pregunta es ineludible, como ineludible parece la futura interacción y simbiosis creciente entre el cerebro y el robot. Cuando Nicholas Negroponte, hace 30 años, predijo libros electrónicos y videoconferencias, nadie le creyó; hace unos meses anunció que podremos aprender idiomas con solo tomar una pastilla, que instalará un nanochip en nuestro cerebro. Así será con todo.

¿Con todo? ¿También con nuestras cualidades “espirituales”: conciencia, libertad, inteligencia, amor? ¿Y por qué no? Todas las funciones que llamamos “espirituales”, insisto, emergen de lo que llamamos materia: de menos surge más, gracias a relaciones u organizaciones más complejas. Pero es ingenuo –y sería descorazonador– pensar que, con nuestra especie humana, la evolución ha llegado al máximo grado de capacidad cerebral o neuronal, al máximo grado de desarrollo “espiritual”, a la última “singularidad” posible… ¿Qué nos permite pensar, además, que no puedan existir ya en algún lugar de este o de otros universos otros seres más “espirituales” que nuestra especie sapiens? En cualquier caso, la evolución prosigue, con una peculiaridad: la de que la especie humana se ha convertido ahora –esto no lo sospechó Darwin– en el factor decisivo de su propia evolución y de la evolución de la vida en general en todo el planeta. ¿Hasta dónde llegaremos? Y vuelve la pregunta más inquietante: ¿Será para bien del ser humano y de la comunidad de los vivientes? ¿Qué habremos ganado con todos nuestros progresos si no nos llevan a cuidar mejor la vida en su conjunto?

El horizonte está lleno de enormes amenazas y de inmensas posibilidades. Todo nos llama a dar un gran salto más allá de nuestros esquemas y conductas tan estrechas, de nuestros intereses tan egoístas, tan engañosos al final. No habrá esperanza para nuestra especie y para todas las especies que dependen cada vez más de nosotros, mientras no superemos nuestro actual nivel “espiritual” de conciencia y libertad. Y no lo logramos solo con las ciencias, pero tampoco sin ellas. Ciencia, educación, política, espiritualidad… todo nos hará falta para ser espirituales o más sabios.

Solo seremos sabios cuando seamos humildes, cuando nos sepamos tierra, humus, misteriosa “materia” dotada de movimiento y relación y gracias a ello de infinita creatividad, de posibilidad de ser más, de misterioso “espíritu” emergiendo de la materia. Seremos sabios cuando queramos y podamos ser de verdad hermanas, hermanos de todos los seres. Y es posible que para eso tengamos que dejar de ser esta especie que hoy llamamos muy impropiamente homo sapiens.

(Publicado en DEIA y en los Diarios del GRUPO NOTICIAS el 12-06-2016)