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domingo, 2 de septiembre de 2018

California apuesta por tener el 100% de sus energías limpias.


El Senado de California aprobó un proyecto que busca migrar a fuentes renovables el 100% de la energía que consume este estado. Solo hace falta que el gobernador californiano Jerry Brown firme el documento que ya se encuentra en su oficina. De esta manera se convertiría en el segundo estado de los Estados Unidos en aplicar esta decisión.

Por José Díaz

Pese a las políticas anti-ambientales asumidas por la administración de Donald Trump desde Washington, no todo es oscuro en el panorama ecológico de los Estados Unidos. Esta semana el Senado de California aprobó el proyecto de ley que obligaría a dicho estado a cambiar el 100% de su matriz de energía por fuentes renovables.

Por el momento la aprobación final de la ley se encuentra en manos del gobernador californiano Jerry Brown, quien aún no ha expresado su posición personal frente a este tema. El proyecto busca una transición moderada de las fuentes de energía en California convirtiéndolas en 60% renovables al 2030 y 100% renovables al 2045.

“Es un momento realmente monumental en la historia de California, y tal vez esto marcará un punto de inflexión para el país”, comentó el director de la organización Environment California, Dan Jacobson.

Si se aprueba el proyecto, California se convertiría en el segundo estado de los Estados Unidos en aprobar una ley para migrar todas sus fuentes de energía hacia una matriz renovable. El primer estado que tomar una decisión como esta fue Hawái.




Decisión política

El autor del proyecto, el senador demócrata Kevin de León se mostró confiado en que el gobernador californiano, también demócrata, aprobará la ley. De esta manera California se convertiría en el estado norteamericano con la economía más grande en iniciar un proceso de migración hacia fuentes de energía renovable y en establecer una lucha directa contra las emisiones. 

En la actualidad California es ya uno de los estados que viene introduciendo con más agresividad fuentes renovables en su producción. Para el 2017 el 29% de sus fuentes eran renovables, siendo sus principales fuentes la hidroenergía, la energía nuclear y el gas que es el insumo principal para la generación de electricidad en este estado.

California, uno de los bastiones política del Partido Demócrata y uno de los estados más concientizados en la lucha contra el cambio climático, consolida así una política ambiental auténtica pese a la posición de la Casa Blanca desde que inició su administración Donald Trump. Pese a la oposición del pequeño sector conservador en California todo hace indicar que el proyecto será aprobado y que, tarde o temprano, este estado renovará el 100% de sus fuentes de energía.

Fuente: Servindi

martes, 8 de septiembre de 2015

EE.UU.: Nativos rechazan canonizar a “destructor de su cultura”.


Retrato del fray Junípero Serra en una basílica de California. Foto: AP

– Aparece en escuelas, calles y plazas y el Vaticano lo considera un gran evangelizador.

Indígenas del estado de California rechazan la canonización del misionero franciscano Fray Junípero Serra, prevista por el Vaticano para el 23 de setiembre, en Washington, pues lo consideran un “destructor de su cultura”, informa AP.

Los nativos sostienen que la intención de elevar a Serra se contradice con las disculpas del papa Francisco, por los crímenes de la Iglesia Católica a los pueblos nativos, durante su visita a Bolivia y otros países de América del Sur a inicios de julio.

En ese sentido se expresó la vocera de los indígenas gabrieleños, Norma Flores, quien sostuvo que la disculpa del Papa no tiene sentido si no detiene la canonización del misionero que vivió en el siglo XVIII.

“El papa Francisco fue a Sudamérica y pidió perdón (…), pero va a canonizar a la persona responsable del genocidio del pueblo nativo”, aclaró Flores.

Por su parte, Ron Andrade, de la reserva indígena La Jolla, en Estados Unidos, aseguró a AP que las disculpas del Papa parecieron más un pedido de “borrón y cuenta nueva” que un reconocimiento verdadero de los abusos de la Iglesia.

Serra junto a los conquistadores españoles trajeron el cristianismo a la tierra que luego se llamaría California.

En ese proceso las misiones desvincularon a los primeros habitantes de su lengua y cultura, esclavizaron a los conversos y trajeron enfermedades que provocaron el exterminio masivo de la población.

Fray Junípero Serra fue un franciscano misionero español que llevó el cristianismo a tierras norteamericanas. Desde México pasó a evangelizar el oeste americano, especialmente los estados de California, Nuevo México, Texas, Louisiana y Florida.

Fuente: Servindi

sábado, 14 de junio de 2014

¡Ni son hippies, ni corruptos, ni quieren emigrar!


Editorial de Redes Cristianas

Cuenta la historia que, allá por la década de los sesenta del pasado siglo, San Francisco (California) se convirtió en la meca de la juventud americana. Desencantada con los valores y la moral estándar surgida de la Segunda Guerra Mundial y harta de la interminable guerra del Vietnam, comenzó a reunirse en comunas en el distrito Haight-Ashbury no solo para fumar marihuana, tocar guitarra, consumir LSD y escuchar música rock, sino también para huir de la sociedad homogeneizada, guerrera y consumista por medio de la meditación, la simplicidad de vida, la no-violencia y el apego a las religiones orientales. Se llamaron a sí mismos Hippies y la sociedad “legal”, que inicialmente los miró con simpatía, acabó pensando que su estilo de vida estaba poniendo en peligro el sistema y que había que volverlos… ¡a casa! Y así se hizo, aunque no pudo borrar todas sus marcas.

Se cuenta también que en la primera década del s. XXI la juventud de toda la ribera sur del Mediterráneo comenzó a concentrarse en las plazas de las ciudades donde levantaron tiendas de campaña para quedarse. Allí se organizaron asambleas de debate sobre los problemas reales de la ciudadanía y manifestaciones por las principales vías de la ciudad en las que, mirando a todos los poderes del Estado (legislativo, administrativo y judicial, al gobierno y a la monarquía) gritaron consignas como “no nos representan” y “fuera el gobierno de la troika”. Estaban hartos de esperar un trabajo que nunca llegaba, de asistir en silencio a la privatización de la sanidad y la enseñanza, a los desahucios de las propias viviendas y a los recortes en todos los servicios públicos, y… ¡a tener que emigrar para poder vivir! Estaban hartos de una forma de política corporativista, engañosa y corrupta, sometida a los holdings económico-financieros e impuesta por la troika, que se despertaba cada mañana mirando no a las necesidades de la gente sino a la evolución de los mercados. Esta juventud, que no lo era solo en edad, no quiso emigrar, decidió quedarse —contra el deseo de los viejos roqueros de la política— para visibilizar su “indignación” y buscar alternativas desde las Primaveras Árabes, el 15 M, el Occuppy Wall Street… ¡No estaba en fiesta, estaba profundamente “indignada”!

La historia sigue ahora siendo testigo del nacimiento de una nueva era política. Las voces de la indignación no han huido de la sociedad de su tiempo como los hippies, ni han emigrado como querían los roqueros de la vieja política. Intelectual y moralmente mejor equipadas que los gobernantes en el poder, han venido para quedarse y poner de manifiesto que ni la mentira, ni la corrupción, ni el sometimiento a los poderes fácticos van a doblegar la soberanía del pueblo. Se han quedado para poner su talento en servicio de la transformación del mundo, subvirtiendo el viejo paradigma político.

Para “recrear esa nueva forma de hacer política” a la que se aspira, van a necesitar la complicidad de todas las voces, estamentos y situaciones sociales en que se encuentra la ciudadanía. Redes Cristianas saluda con alegría y participa activamente en este nuevo intento de recrear la política y la democracia.

miércoles, 23 de enero de 2013

El modelo California y la crisis de civilización.


Según la ONU, para el 2030 la “huella urbana” alcanzaría los 1,5 millones de kilómetros cuadrados, el mismo territorio que suman Francia, Alemania y España (Foto: VeoVerde).
Si, sobrevivimos al 21 de diciembre, pero no se sienta tan seguro de lo que sucederá con el planeta dentro de 50 años. El siguiente artículo es más que esclarecedor.
Por Oswaldo de Rivero*
Ideele, 22 de enero, 2013.- Las ciudades de California han sido las que más han crecido, no solamente en los Estados Unidos, sino en todo el mundo industrializado. Durante décadas la población urbana californiana aumentó cada año en medio millón de habitantes, hasta tal punto, que hoy el 80% vive en áreas metropolitanas que pasan el millón de habitantes. Una metástasis urbana que comienza a producir escasez de agua, energía y una contaminación del aire que esta  afectando la salud.
El gran problema con California es que, no es sólo la forma más extremista del american way of life, sino que además es el modelo de la actual urbanización planetaria. Todo el mundo sueña vivir como un californiano, tener un auto, si se puede dos, comprar una casa nueva en los suburbios, donde además se construyen centros comerciales, clubes, piscinas y lugares para divertirse. Y así, todas las ciudades del mundo se expanden como California plantando cemento en tierras agrícolas, devorando insaciablemente agua y energía, usando el contaminante motor de explosión  y lanzando a la atmósfera toneladas de C02 que contaminan el aire y recalienta cada vez más el clima de la Tierra.
Uno ejemplo de la inviabilidad del modelo California es la explosiva urbanización de China. Su población urbana  es hoy la mitad de la población, es decir, unos 650 millones. Según el Banco Mundial, esta explosión urbana ha hecho que China sufra hoy una grave escasez de agua para el funcionamiento de las ciudades y también para la producción agrícola. Esto último, hace que China importe cada vez más alimentos, aumentando con su enorme demanda, los precios internacionales de los mismos. Por otro lado, el uso del carbón y petróleo en China han producido la más letal contaminación del aire urbano que existe en el mundo, originando enfermedades respiratorias, que están causando casi medio millón de muertes anuales.
El 2010 fue un año decisivo para el destino de la especie humana porque por primera vez, desde la era neolítica, la población urbana del planeta fue mayor que la población rural. Hoy más del 50% de la humanidad vive en megalópolis, en cientos de ciudades de más de medio millón de habitantes y millones de asentamientos urbanos con más de 100 mil. Esta urbanización sigue imparable hasta el punto que, en el 2025, casi el 70% de la población del mundo será urbana.
Según las Naciones Unidas, la mayor parte de esta explosión urbana se esta realizando en el mundo subdesarrollado. Hoy, las ciudades de América Latina, Asia y África, en su conjunto, se expanden al ritmo de medio millón de personas a la semana destruyendo muchas veces zonas agrícolas, consumiendo el agua para producir alimentos y demandando cada vez más energía. También esta urbanización subdesarrollada está llena de automotores, tráfico caótico y contaminación. Contribuye así a añadir más CO2 al acumulado en la atmósfera desde la revolución industrial.
Este año se han roto el record mundial de emisiones CO2 y los científicos consideran que ya es casi imposible evitar que la Tierra se recaliente más de 2 grados centígrados. Incremento que se hará sentir, como ya lo estamos viendo, con eventos climáticos extremos, cada vez más catastróficos.

El uso del carbón y petróleo en China han producido la más letal contaminación del aire urbano que existe en el mundo, originando enfermedades respiratorias, que están causando casi medio millón de muertes anuales.

En siglo XXI, la especie humana tiene muchas culturas pero una sola civilización, un solo estilo de vida, que es hoy urbano y que replica el modelo California. Hoy esta civilización urbana global ha hecho crisis porque es incapaz de resolver dos problemas fundamentales para su viabilidad. Primero, no puede sustituir su energía  dominante, el petróleo, cuyas emisiones de CO2 están recalentando, cada vez mas, peligrosamente el clima; y segundo, tampoco puede cambiar sus patrones de consumo urbanos que depredan el planeta y lo convierten en un basurero.
En el siglo XXI, ya no se puede replicar globalmente el sueño americano porque la Tierra, la diosa Gaia como la llamaban los griegos, ha declarado insostenible el modelo urbano California  de gran consumo y desperdicios, envuelto en gases efecto invernadero. Sin embrago, gran parte de los economistas y políticos no comprenden que la actual crisis que aflige al mundo no es solo una grandiosa recesión económica sino una crisis de civilización. Creen que esta crisis es como la de 1929 y la quieren superar por estimulo o por austeridad, es decir, quieren reactivar el modelo California que la ha causado. No comprenden que lo que esta en crisis es un estilo de vida urbano, consumista, dispendioso, ecológicamente insostenible que ha sido fomentado por una gran especulación financiera global que terminó en el Crash del 2008.
Por otro lado, muchos ecologistas tampoco comprenden esta crisis. Es muy común escuchar sus reclamos pidiendo “desarrollo sostenible.” La verdad es que cuando se propone el desarrollo sostenible se está usando un oximorón porque este tipo de desarrollo es hoy imposible. Y esto, porque hasta ahora no existe una sola energía renovable, ni una combinación de todas ellas, que puedan reemplazar los 90 millones de barriles de petróleo diarios que se necesitan, para generar los 320 billones de kilovatios hora, para producir los 58 trillones de bienes y servicios de la economía global.
En todo caso, no existe otra alternativa que reducir las emisiones de gases para evitar que se derritan totalmente los glaciales y el nivel del mar suba aun más. Al mismo tiempo, seguir desarrollando energías renovables más eficaces y baratas para comenzar a reemplazar el petróleo, que aparte de ser el principal factor de las emisiones de gases CO2, no es eterno. Según estudios y opiniones de calificados expertos petroleros las reservas mundiales de petróleo se están agotando, su producción habría llegado ya a su “peak” (al máximo) y dentro de 15 años comenzaría inexorablemente a declinar.
Sin embargo, no será suficiente cambiar el patrón de energía para superar la crisis de nuestra civilización. Es necesario también cambiar los patrones de consumo urbanos que están contaminando las ciudades, los océanos, los ríos, destruyendo la biodiversidad, deforestando y convirtiendo al planeta en un gran basurero. Imaginémonos, a los casi 6 mil billones de habitantes urbanos de los países pobres consumiendo como los californianos, que consumen 32 veces mas que el consumo promedio de todos los habitantes de los países subdesarrollados. Según el Profesor Jared Diamond, que ha hecho el cálculo, esto equivaldría a que el mundo tuviera una población de 72 billones de consumidores californianos, algo que la Tierra no podría sostener. Tendríamos que comprarnos un planeta adicional, o tal vez dos.
Si bien, todos los científicos esta de acuerdo que nuestros patrones de consumo deben cambiar, ninguno tiene la formula mágica y esto se debe a que el cambio de nuestro consumo implica sobre todo un cambio ético. Necesitamos un renacimiento ético que cambie nuestra relación hostil con Gaia, y esto no es nada fácil. No se hace de la noche a la mañana. En todo caso, la historia nos enseña que el homo sapiens solo cambia y se adapta, más que por virtud, por temor o sufrimiento ante las grandes amenazas y tragedias que ponen en peligro su existencia. Y esto puede pasar ante las frecuentes catástrofes producidas por condiciones cada vez más extremas del clima, que no son otra cosa, que la revancha de Gaia después de 200 años de industrialización y olvido.
En el año 2050, el planeta tendrá casi 10 mil millones de habitantes, casi todos viviendo en ciudades. Si para esa fecha, no hemos cambiado el patrón de energía ni gran parte de nuestros patrones de consumo, el planeta será muy hostil con la especie humana. En todo caso, si no nos adaptamos y nuestra especie algún día desaparece, cosmológicamente no pasará nada, la Tierra seguirá dando vueltas alrededor del Sol con otras especies animales y plantas que sobrevivirán al hombre, porque esta no es una crisis del planeta, sino de nosotros.

Este artículo es un resumen del reciente libro en inglés del autor: “The Myth of Development and the crisis de Civlization” Publicado en Londres y Nueva York en setiembre pasado. Se encuentra ahora disponible en Amazon.com y las librerías Barnes and Noble de los Estados Unidos, y será traducido al español el próximo año.
Copyright © Oswaldo de Rivero

*Oswaldo de Rivero ex-embajador del Peru ante las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York y autor de diversas obras como “El mito del desarrollo” traducido a varios idiomas .
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Fuente: Revista Ideele: http://www.revistaideele.com/ideele/content/el-modelo-california-y-la-crisis-de-civilizaci%C3%B3n

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Fuente: Servindi