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lunes, 11 de febrero de 2019

Chile: Una escuela se transforma en modelo de energía y agua en Rapa Nui.



Por Orlando Milesi


IPS, 11 de febrero, 2019.- Una escuela da el ejemplo en la capital de la Isla de Pascua (Rapa Nui, en lengua indígena) sobre el manejo limpio con uso de energía solar, la recuperación de agua lluvia y una huerta orgánica, además de salas y espacios construidos con materiales de desechos, en este territorio chileno de la Polinesia.
Rapa Nui (rapa grande) está en el triángulo polinesio de Oceanía: Hawai en el norte, Nueva Zelanda en el sur, y Maori y Rapa Nui en el este. En la isla chilena cerca de 8.000 personas en forma estable, la mayoría familias originarias del pueblo rapanui. A ellas se suman 120.000 turistas que la visitan cada año.
Con una superficie de 163,6 kilómetros cuadrados y una forma que semeja un triángulo, a la isla la apodan “ombligo del mundo” porque está a 3.800 kilómetros del continente.
En este territorio especial y municipio chileno, su denominación administrativa, nació hace siete años la Fundación Toki, por el impulso de 11 jóvenes, entre ellos la premiada pianista pascuense Mahani Teave, de 35 años, hija de una estadounidense y de un artista plástico local.
Gracias a la escuela de la Fundación, emplazada a tres kilómetros de Hanga Roa, la capital de la isla y su único centro poblado, cientos de niños rapanui han pasado por talleres de música.
Unos estudian música clásica (violín, piano, violoncelo y trompeta) y otros la tradicional, con el popular ukelele. Niños desde los seis años asisten a los talleres por la tarde, luego de ir a la escuela regular.


El estadounidense Michael Reynolds, apodado el arquitecto de la basura, diseñó la casa escuela sede de Toki, de 850 metros cuadrados con ocho salas de clase más un pequeño auditorio y una terraza techada.
Reynolds estuvo unos dos meses en Hanga Roa para construir junto a 80 voluntarios la peculiar instalación, usando neumáticos, botellas de vidrio, cartón, latas y tierra compactada.


“Construyeron con basura la estructura y obra gruesa”, resaltó a IPS Carla León, de 30 años y coordinadora de la escuela de la Fundación, que el año pasado atendió a 120 alumnos, quienes volverán en marzo a las aulas, tras el periodo de vacaciones del verano austral.
En su techo la casa tiene desde hace tres años 18 paneles solares para aprovechar la fuerte radiación y convertirla en energía eléctrica. Los paneles generan 10 kVA de potencia y abastecen el total de la electricidad que requiere la escuela.
Pero Enrique Icka, de 34 años, director de la Fundación y pareja de Mahani, dijo a IPS que quieren ampliar la experiencia a un recinto aledaño donde funcionará la gestión cultural creando así una micro red eléctrica.
La generación de electricidad usando paneles solares es muy relevante en esta isla cuyo abastecimiento eléctrico depende de los 300.000 litros de petróleo que barcos cisternas traen cada mes desde el continente para responder al consumo de sus habitantes que es de 2,5 megavatios (MW).
La generación y distribución eléctrica está a cargo de la empresa Sasipa, que en noviembre del 2018 inauguró la primera planta fotovoltaica, Tama Te Ra (primeros rayos del sol, en rapanui), cuya generación es solo diurna, mediante 400 paneles fotovoltaicos, con una potencia de 105 kilovatios.
Atiende así entre dos y el ocho por ciento de las necesidades de energía de Rapa Nui.
La Fundación Toki es también añopionera en la recuperación de agua lluvia. El techo curvilíneo de su casa recoge el agua lluvia que es llevada a ocho estanques con forma de torreones de piedra, cada uno con capacidad para 5.000 litros.


“Es tiempo de cuidar el agua”, dijo a IPS el alcalde de Isla de Pascua, Pedro Edmunds Paoa.
“Hace cuatro gobiernos (16 años) que solicito que se instalen pozos de medición para saber cuánta agua tenemos y cuán peligroso es la forma como la estamos obteniendo. Esa información es importante hoy y no se está haciendo la inversión”, aseveró.
“Mientras tanto, iniciamos nuestro propio tema de concientización trabajando con fábulas para que los niños comprendan el valor del agua, la cuiden y digan a sus padres que no rieguen cuando hay lluvia, por ejemplo”, indicó.
El agua potable en Rapa Nui es proporcionada también por Sasipa que tiene seis pozos de extracción, desde la cual el líquido se canaliza a igual número de estanques para potabilizarla.
Mientras, el sistema de recolección del agua lluvia de la Fundación Toki comenzó a ser replicado en algunas casas de la isla, y se espera que el modelo siga extendiéndose.
Eso resulta importante para la isla porque en el futuro “vamos a tener una gran escasez del recurso hídrico”, advirtió a IPS la abogada Tiare Aguilera Hey, de 37 años y experta en planificación urbana y territorial.
Carolina Campos, de 42 años y directora ejecutiva de la Fundación, destacó el impulso a una huerta agroecológica con riego tecnificado con agua de pozo “que busca rescatar cultivos tradicionales como el taro (Colocasia esculenta), un tubérculo de sabor neutro”.
La huerta está en parte del terreno de 2,5 hectáreas cultivables que ocupa Toki y para cuyo riego se necesitarán unos 700.000 litros de agua.
La iniciativa recibió una valoración positiva de la gubernamental Fundación para la Innovación Agraria,  que la respaldó con un aporte equivalente a unos 90.000, en un proyecto de dos años de duración.
Diego Valenzuela, de 29 años, quien trabaja hace seis meses en estos cultivos, mostró a IPS orgulloso el crecimiento de tomates, lechugas, limones, naranjas, chirimoyas y 80 plataneros, próximos a producir.
En el mismo lugar se impulsan también los manavai o jardines de piedra, que facilitan la agricultura pues sus piedras protegen a los cultivos de la erosión, mantienen la humedad, conservan la temperatura y dan minerales a las plantas.

Foto: John Gowans

Con este tipo de jardines sobrevivieron los rapanui en tiempos más duros, recordó Valenzuela.
En el futuro los jardines se usarán para recuperar otra especies ancestrales, como el toromiro (Sophora toromiro), árbol endémico de Rapa Nui que hoy solo está en los viveros de la estatal Corporación Nacional Forestal.
Cuatro niños del liceo Aldea Educativa de Rapa Nui fueron invitados a participar en la última Conferencia de las Partes sobre cambio climático, en Polonia, para explicar estos jardines.
“Son varias las líneas que impulsamos. La primera fue la escuela de música y arte para dar oportunidades que no existían a los niños”, explicó Teave a IPS.
“Que practiquen música, vengan a clases y compartan implica que no están en las calles drogándose. Aquí aprenden lo del respeto: si tú puedes tocar al lado de una mujer chelista, escucharla y estar de igual a igual, probablemente en tu matrimonio no la vas a golpear”, aseveró.
Según Teave, Toki busca “hacer un aporte acá en la isla que, por ser tan visible a nivel mundial, puede tener un impacto en otros lugares, inspirar a otra gente y servir como modelo”.
Icka destacó a IPS que todas estas iniciativas en Toki “nacen de la cosmovisión rapanui y por el impulso de gente joven de la isla”.
Destacó asimismo el trabajo colaborativo expresado “con la participación de más de 1.000 voluntarios en todos estos años”.
Tehave subraya la necesidad de recuperar las raíces del pueblo rapanui, incluido el idioma “que es la raíz de toda esta cultura”.
“Necesitamos poner todo de nosotros para recuperar esa cosmovisión ancestral que tiene que ver con el respeto y muchos conocimientos que se estaban perdiendo y que algunas personas de acá también están tratando de rescatar”, sostiene.
La artista cree, asimismo, que recuperar especies que no se están cultivando usando sistemas más eficientes puede derivar en “producir acá, en la isla, lo que nosotros mismos comemos”.
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Fuente: Inter Press Service (IPS): https://www.pressenza.com/es/2019/02/una-escuela-se-transforma-en-modelo-de-energia-y-agua-en-rapa-nui/

IMPORTANTE: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net

viernes, 6 de octubre de 2017

Energía, cambio climático y desarrollo sostenible en América Latina.


Publican estudio «Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina», realizado por la Unidad de Energía y Recursos Naturales CEPAL, México.

"Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina" es el nombre de una nueva publicación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), de más de 500 páginas y que se encuentra disponible para su libre descarga en internet.

El volúmen compila artículos —preparados por sus autores con motivo de la convocatoria al Premio Dr. Fernando Cuevas 2010— y ha sido editado por la Unidad de Energía y Recursos Naturales (UERN) de la Sede Subregional de la CEPAL en México.

Con tal motivo fueron invitados profesionales del sector energético de América Latina y el Caribe a presentar trabajos sobre el tema materia del título.

El contenido en el módulo uno trata sobre biocombustibles, reducción de emisiones, políticas y legislación. En el módulo dos hacen referencia al uso eficiente de la energía, demanda y alternativas para el mejor aprovechamiento, y también sobre la regulación jurídica. El módulo tres, energías renovables y desarrollo sostenible.

Continúa el módulo cuatro con el sector energético en el contexto del cambio climático; módulo cinco, todo lo referente al tema de sostenibilidad energética; y el módulo seis sobre el sector energético, características, diagnóstico y política.

Compartimos también la presentación del documento compilado para mayores alcances del abordaje de esta publicación:

Presentación

Esta publicación está dedicada a la memoria del doctor Fernando Cuevas Moreno, quien formara parte del primer equipo de profesionales centroamericanos que, bajo la coordinación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), analizaron y estudiaron en 1974 los primeros esquemas de interconexión eléctrica regional.

Fernando Cuevas tuvo una destacada carrera profesional, la que se remonta a los primeros años de la década de 1970, cuando trabajó como ingeniero en la Empresa Nacional de Luz y Fuerza (ENALUF), en su país natal, Nicaragua.

En 1980 fue nombrado Viceministro de Energía de Nicaragua, cargo que desempeñó durante más de diez años y desde donde pudo apoyar e impulsar importantes proyectos de desarrollo energético de su país, así como otras iniciativas de integración energética regional, entre ellas el Consejo de Electrificación de América Central (constituido legalmente en 1985) y en las primeras negociaciones del Sistema de Interconexión Eléctrica de América Central (SIEPAC).

En 1994 se incorporó a la Sede Subregional de la CEPAL en México, desempeñando el cargo de Jefe de la Unidad de Energía y Recursos Naturales, hasta el día de su lamentable partida, en septiembre de 2009.

Durante sus 15 años de trabajo en la CEPAL realizó una fructífera labor que incluyó la coordinación de muchos proyectos regionales y subregionales, tanto a nivel centroamericano como mesoamericano.

Destacan, por ejemplo, la coordinación de los estudios y propuesta para la Estrategia Energética Centroamericana Sostenible 2020. Asimismo, promovió la participación de la CEPAL en los estudios sobre el cambio climático en Centroamérica, coordinando la primera evaluación regional sobre ese tema.

En su memoria, la CEPAL organizó y convocó al «Premio Fernando Cuevas» en 2010. Fueron invitados profesionales del sector energético de América Latina a presentar trabajos sobre el tema «Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina».

Los premios para los dos trabajos ganadores —Primer Lugar: «Monopolios de Estado y Política del Cambio Climático en México ¿Bastiones de Cambio o Barreras Estratégicas?», de Miriam Grunstein, y Segundo Lugar, «Cuentas de energía como instrumento para evaluar eficiencias sectoriales en la región Centroamericana», de Juan Pablo Castañeda, Juventino Gálvez, Renato Vargas y Héctor Tuy— fueron entregados durante el Tercer Encuentro Latinoamericano de Economistas de Energía («3ELAEE: Energía, cambio climático y desarrollo sostenible: los desafíos para América Latina»), realizado los días 18 y 19 de abril de 2011 en el Centro de Convenciones de la Universidad Católica, Buenos Aires, Argentina. Esta compilación contiene los trabajos recibidos y aceptados para revisión por parte del Comité Académico del evento. 

Acceda a la publicación completa haciendo clic en el siguiente enlace:


Fuente: Servindi

lunes, 8 de abril de 2013

Seis pasos, ¡estúpidos!, para reconstruir el Mundo.


Por Ricardo Natalichio*
8 de abril, 2013.- En seis pasos simples, simples por lo estúpidos y no porque fuera fácil realizarlos, el trágico final que nos acecha, podría cambiar rápidamente. Ningún genial invento, ningún milagro es necesario. Bastaría con usar los conocimientos que tenemos. Hacer, lo que todos ya sabemos que hay que hacer.
Estos pasos no pretenden ser una guía, y seguramente no son los mejores ni los ideales, sino que sólo intentan mostrar que la crisis social y ambiental en la que estamos inmersos, podría finalizar solamente tomando la decisión de que así fuera.

Paso 1. Las armas y las guerras

De todas las cosas ridículamente autodestructivas del mundo, las armas se encuentran en la posición de honor. Los recursos económicos destinados al negocio de las armas son tan enormes que se gasta 200 veces más que en alimentos. Los recursos naturales utilizados y la contaminación generada para su fabricación, su traslado y por supuesto el combustible y la energía malgastados en su utilización, son tan inmensos como innecesarios.
En el primer Paso de la reconstrucción del mundo, deberían desaparecer las armas. Reutilizarse las miles de millones de toneladas de hierro y otros materiales para otros fines, para cubrir otras necesidades. Deberían los cientos de millones de personas que conforman los ejércitos del mundo, comenzar dedicarse a otras tareas constructivas y no destructivas, como la agricultura, las ciencias, la salud, la educación, la reforestación de los bosques, etc.

Paso 2. La tierra

Durante las últimas décadas, la frontera agrícola-ganadera ha ido rápida y constantemente ganando espacio a costa principalmente de los bosques. La propiedad de la tierra viene siendo concentrada por grandes grupos económicos, que han suplantado la diversidad de cultivos y la utilización de técnicas tradicionales, por inmensos desiertos verdes donde monocultivos transgénicos como la soja, el maíz o la palma, son fumigados cada día con miles de millones de litros, de los más tóxicos y contaminantes venenos químicos.
En el segundo Paso, los campesinos y agricultores deberían volver al campo, a trabajar la tierra y a producir alimentos sanos y diversos. No debería quedar sobre el planeta un solo monocultivo, ni un solo terrateniente. Pero además, deberíamos establecer claramente que tierra se destina a la agricultura y cual debe volver a ser bosque, o monte.

Paso 3. El agua

Actualmente el derroche y la contaminación innecesaria del agua potable anulan toda posibilidad de supervivencia futura sobre el planeta. Malgastamos ese vital elemento de todas las formas imaginables y lo contaminamos con una irresponsabilidad terrorífica.
Estamos agotando rápidamente el elemento de la naturaleza más necesario para conservar la vida. La ecuación es simple, sin agua, no hay vida.
En el Paso 3 de la reconstrucción del mundo, deberían suspenderse todas las actividades humanas que consuman o contaminen el agua potable de forma innecesaria.

Paso 4. La energía

Utilizamos una cantidad de energía extremadamente superior a la que producimos de forma sustentable. Tenemos los conocimientos necesarios para revertir esa ecuación, sin embargo los intereses económicos lo evitan. Aun sigue siendo más rentable la producción de energía sucia, contaminante. Como así también, continúa siendo un buen negocio para algunos el derroche de esa energía.
Reduciendo el consumo a lo verdaderamente necesario, e invirtiendo fuertemente en energías renovables, el colapso energético podría evitarse.
En el cuarto Paso, deberían retirarse todos los subsidios a los hidrocarburos, apagarse las marquesinas, dejar de realizarse espectáculos públicos sin luz natural. Desconectar de la red eléctrica todo aparato que no estemos utilizando. Apagar las centrales eléctricas que funcionan con hidrocarburos y las atómicas y reemplazarlas por fuentes de energía renovables. Sea o no sea un negocio económicamente hablando, el mejor negocio es preservar la vida.

Paso 5. Las grandes ciudades

No es sano, ni para las personas ni para el planeta que existan grandes ciudades. No hay posibilidad alguna de que sean sustentables. El sólo hecho de tener que abastecer de alimentos, agua y energía a una ciudad con millones de habitantes, la convierte en un vampiro insaciable de recursos naturales.
Los medios de transporte necesarios para el movimiento interno de sus habitantes y de los que entran y salen cada día. El transporte de alimentos y demás productos desde otros sitios, ya que una gran ciudad no puede autoabastecerse. La concentración de efluentes cloacales. Las escaleras mecánicas, los elevadores, las bombas de agua, la iluminación de las calles, los semáforos, son sólo una pequeña muestra de la insustentabilidad de una gran ciudad.
En el quinto Paso, la población humana debería ser redistribuida. Establecerse en cada bioregión un número máximo de habitantes para que una población pueda autoabastecerse en cuanto a sus necesidades básicas de forma sustentable y en base a eso repoblar el mundo. Las grandes ciudades sólo deben ser utilizadas para reutilizar los materiales con los que están construidas.

Paso 6. La reeducación, una nueva conciencia

En la actualidad, la gran mayoría de nosotros, hemos sido educados bajo los preceptos de una sociedad capitalista-consumista, exacerbando el egoísmo y la competencia. Hemos sido educados para la búsqueda del éxito individual, por sobre el beneficio colectivo.
De tal forma, sin un cambio de mentalidad, que ubique la búsqueda del bien común como premisa fundamental de cada individuo, a través de la cooperación, de la solidaridad, de la comprensión de que debemos pensar como especie y no como individuos aislados y egoístas, volveremos a caer rápidamente en los mismos errores que nos trajeron hasta este punto crítico en la historia de la humanidad.
Habiendo resuelto los puntos anteriores, es necesario un cambio de conciencia para que el Nuevo Mundo, además de ser sustentable ambiental y socialmente, sea sostenible y así perdure en el tiempo.
En el sexto paso será necesario transmitir a los niños una escala de valores que sea sana para la vida, socialmente justa y ambientalmente sustentable.

*Ricardo Natalichio es director de Ecoportal.net
—-
Fuente: El presente texto es el editorial de Ambiente y Sociedad, boletín electrónico semanal y gratuito, año 13 Nº 548, correspondiente al 8 de abril de 2013:http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Desarrollo_Sustentable/Seis_pasos_!estupidos!_para_reconstruir_el_Mundo

* Ricardo Natalichio es director de Ecoportal.net. El presente texto es el editorial de Ambiente y Sociedad, boletín electrónico semanal y gratuito, año 9 Nº 376, correspondiente al 18 de febrero de 2009.

Otras noticias:

Fuente: Servindi

domingo, 3 de junio de 2012

La energía creadora (ruah) nos hace creer y crear.


Juan Masiá ClavelTeología


Creemos en el Espíritu Santo, decimos en la tercera parte del Credo. Espíritu de Vida, que nos hizo nacer; Espíritu de Verdad, que nos hace creer; Espíritu creador, que nos hace capaces de recrear; Espíritu reconciliador, que nos hace capaces de sanar a la persona y transformar la sociedad; Espíritu resucitador, que nos vivifica definitivamente.
Los catecismos postridentinos nunca olvidaban mencionar el papel del Espíritu en el nacimiento de Jesús (aunque no aclaraban que también en todos los demás nacimientos actúa el dinamismo de su energía). Pero sí relegaban al olvido el papel del Espíritu en la Resurrección.
El libro de texto del cuarto curso de bachilerato, con el que preparé en 1954 el examen de la asignatura de religión, explicaba en la pregunta número 258 del programa, que la resurrección “por su propia virtud” era el “principal de los milagros que realizó”. Y, usando los conceptos aristotélico-escolásticos y la lectura bíblica literal, explicaba en el n. 247 cómo fue la resurrección, diciendo así: “En la madrugada del domingo, tercer día después de su muetre, al alma de Jesucristo volvió a juntarse con su cuerpo según lo había predicho, y, por un acto de su omnipotencia, salió, vivo, glorioso y triunfante del sepulcro” (El dogma católico, ed. Edelvives, Zaragoza, 1954).
Hoy la teología se recupera del olvido del Espíritu Santo, no se siente obligada a apuntalar la fe con el andamiaje de categorñias escolásticas y no necesita lecturas literales de las narraciones simbólicas de los evangelistas. Redescubrimos la riqueza de la tradición bíblica sobre la Ruah, el Espíritu creador y resucitador. Podemos decir: Jesús resucitó por obra de Espírtu .
El dálogo catquético sobre la resurrecciçón se puede reformular, por ejemplo, así:
¿Qué es resucitar? ¿Revivir o sobrevivir? No, sino renacer transformado, transfigurado y recreado para vivir definitivamente.
¿Qué es morir? Nacer transformado (Vita mutatur, non tollitur; la vida no es arrebatada, sino transformada).
¿Qué es resucitar? Respirar en Espíritu para vivir eternamente.
¿Quién resucitó a Jesús? El Espíritu de Vida.
¿Cómo resucitó Jesús? Por obra de Espíritu santo, inhalando, al morir, Espíritu de Vida.
¿Cómo nos da vida Jesús? Exhalando al morir, el Espíritu de Vida para transformarnos como Él fue transformado.
Ha sido lamentablemente olvidado uno de los textos principales sobre la resurrección en las cartas paulinas: “Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de la muerte habita en vosotros, el mismo que le resucitó dará vida también a vuestro ser mortal, por medio de ese Espíritu suyo que habita en vosotros” (Rom 8, 11). Es decir, el mismo dinamismo de la Ruah o energía divina que transformó la última expiración humana de Jesús en inhalación de Espíritu resucitador de Cristo y la convirtió en exhalación de Espíritu vivificador del mundo, esa misma energía vivificará nuestra vida y transformará nuestra muerte en vida definitiva en el seno de la Vida de la vida. Tomada en serio esta fe, debería tener fuertes repercusiones místicas, psicológicas y políticas, para la liberación y transformación de las personas y de la sociedad. Esta fe en el Espíritu resucitador debería desencadenar fuertes consecuencias terapéuticas, políticas y espirituales.
Esta intuición paulina, muy olvidada en muchas comunidades, se mantuvo viva en la tradición de comunidades que se remontan al discípulo Juan. La comunidad que transmitió la tradición de Juan, llamado portavoz del amor, debía respirar “Espíritu de Vida”, a juzgar por sus capacidades terapéuticas, políticas y místicas reflejadas en el cuarto evangelio.
Expresaban su fe diciendo: “Soplo vital es Dios” (Pneuma ho Theós, Jn 4,24). No necesitaban reunirse en el templo de un “dios nacional”, ni en los templos de “otros dioses extranjeros”, porque sabían que el templo (es decir, el lugar de adoración y celebración, de gratuidad y comensalidad, de misericordia en vez de sacrificio) eran todos ellos y ellas cuando se reunían “trans-religionalmente”en “verdadero espíritu” (en pneumati kai aletheia, Jn 4,24).
Comunicaban entre sí y transmitían la tradición de la buena noticia de Jesús, heredada a través de Juan y Malena, que contaron infinidad de veces y de mil maneras lo de Jesús El Que Vive, para animarnos a tener fe en el soplo de vida que da vida (Jn 20, 31). El mensaje no necesitaba exponerse en un diccionario grueso o en un curso complicado de teología, consistía en decir decir simplemente: Que hay Vida, hay Vida desde siempre, Vida que no muere; que Jesús, rostro de esa Vida, la manifestó; que esa vida nos reune como comunidad de personas llamadas a darse vida mutuamente con alegría (1 Jn 1,1-4).
Palabras y gestos, vida y muerte de Jesús fueron desvelación de esa Vida. Se siguen contando de generación en generación para que vivifiquen a quienes, al escucharlas, crean (Jn 20, 31). Creer en el Espíritu y ser vivificada por el Espíritu da a la comunidad creyente capacidad terapéutica, política y mística.
La comunidad que recibe el soplo de vida de Jesús (Jn 20, 21-22) es enviada al mundo con la misma misión de Jesús: curar, liberar y contemplar. La comunidad recibe del Espíritu capacidad para realizar esa misión terapéutica, política y mística. “Os envío, dice Jesús, con la misma misión con que fui enviado. Recibid soplo de vida y capacidad de curar, liberar y desvelar; ayudad a que haya sanación en lugar de enfermedad; liberación en lugar de opresión; reunificación y reconciliación, en lugar de ruptura y desintegración; desengaño y lucidez en lugar de ilusión; conciencia en lugar de manipulación… A quienes anunciéis la liberación, que se liberen, y a quienes denunciéis como opresores, que se conviertan (Jn 20,23). “Yo he venido para una crisis de discernimiento, es decir, para que quienes no ven vean y quienes presumen de ver, a pesar de no ver, reconozcan su ceguera y se conviertan” ( Jn 9, 39). Para que la personas oprimidas se liberen y las opresoras, que no se alegran de la liberación o la impiden, se conviertan y dejen de oprimir (cf. Jn 5, 14-18 y 9, 1-41).
La celebración principal, la mejor fiesta del año para esta comunidad, es la del Espíritu de Vida. Pentecostés es revivir el corazón del misterio pascual: el éxodo o tránsito de muerte a vida, el momento decisivo de la Muerte-Resurrección-Comunicación del Espíritu de Vida (Jn 19, 30-35: “entregó su espíritu… una lanza le traspasó el costado).
Para la catequesis popular han resultado casi siempre utilizadas las imágenes y narraciones del evangelista Lucas: ascensión de Jesús al cielo cuarenta días después y envío del Espíritu desde las alturas en la mañana de Pentecostés, seísmo, viento, lenguas de fuego y poliglotismo inexplicable. Pero la profundiad de Juan alimenta mejor la fe adulta. La presentación simultánea de muerte, glorificación y envío del Espíritu concentra el tránsito pascual y la efusión pentecostal en el crucificado con el pecho traspasado, como en el Apocalipsis la imagen de un cordero “degollado” y, al mismo tiempo, “en pie”, vivo y victorioso (cf. Ap. 5, 69). Jesús, al morir, pone en manos de Abba su espíritu y recibe el Espíritu resucitador que envía a la iglesia, nacida de su costado traspasado, sin necesidad de tener que esperar hasta unas semanas más tarde.
Ese Espíritu resucitador actúa resucitándonos ya ahora y aquí. Y actúa resucitando continuamente a su iglesia y suscitando nuevos Pentecostés en ella, purificando continuamente todo ambiente irrespirable para convertirlo en lugar habitable de vida.
(Publicado en el blog de Juan Masiá, “En La frontera“)