jueves, 16 de marzo de 2017

“Nos quieren exterminar. No quieren que haya más indígenas en Argentina”

Imagen: Jorge Larrosa / Página 12

Representantes de siete comunidades originarias del norte salteño están desde hace quince días en el centro porteño. Denuncian que sus reclamos sobre tierras, salud, vivienda y educación no fueron atendidos por ningún funcionario.

Por Darío Aranda

Página 12, 15 de marzo, 2017.- “Nos quieren exterminar. No quieren que haya más indígenas en Argentina”, denunció Gabriel Espinoza, uno de los voceros de los siete pueblos indígenas de Salta que acampan desde hace quince días en el centro porteño. Entre los reclamos sobresalen territorio, salud, vivienda y educación. Fueron recibidos por funcionarios del Gobierno pero no obtuvieron respuestas favorables, por lo que la medida se mantiene por tiempo indeterminado. En Embarcación (norte salteño), la comunidad guaraní Happo P’au hace 35 días que sostiene un acampe por un conflicto con un empresario de agronegocios.

“Por nuestro legítimo derecho a la tierra”, es una de las consignas de las comunidades de los siete pueblos acampantes, guaraní, chané, wichí, qom, tapiete, chulupí y chorote. Presentaron un petitorio con 16 puntos: entrega de títulos de tierras y prórroga de la Ley Nacional 26160, entrega de DNI, viviendas, letrinas para personas con movilidad reducida, agentes sanitarios indígenas, educación intercultural bilingüe, agua potable y enseñanza de los idiomas indígenas, entre otros.

Están ubicados en la esquina de Hipólito Yrigoyen y 9 de Julio. Una larga bandera recuerda los siete pueblos involucrados y los nombres de las comunidades (muchas del departamento de San Martín, uno de los más afectados por las topadores y desmonte del agronegocio). Un prolijo cartel recuerda que este año vence la Ley 261610, sancionada en 2006 y que ordenaba relevar (en tres años) todos los territorios indígenas. Pasaron once años y es mínimo el porcentaje de comunidades con relevamiento terminado (13 por ciento).

Desde hace años reclaman al gobierno provincial (primero a Juan Carlos Romero –entre 1995 y 2007–, luego a Juan Manuel Urtubey, gobernador desde hace diez años). Nunca tuvieron respuestas positivas. Decidieron llegar hasta Buenos Aires el lunes 20 de febrero. Casi no recibieron visitas de sectores políticos, de organizaciones sociales ni de medios de comunicación.

Sí los visitaron desde el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). Les prometieron estudiar sus reclamos y ayudas futuras. Lo único firme: les ofrecieron los pasajes de regreso a Salta. El lunes 6 de marzo, con ya quince días de acampe, fueron recibidos en el Ministerio de Desarrollo Social (dirigido por Carolina Stanley), pero tampoco tuvieron respuesta concretas. Esa misma tarde dieron una conferencia de prensa, rodeados de un puñado de militantes indígenas y medios de comunicación alternativos.

Reynaldo Durán, cacique qom de la comunidad Zanja Honda, recordó la situación “crítica” que viven en Salta y aseguró que la misma situación están padeciendo en el centro porteño, donde tampoco tienen agua y escasean los alimentos. Explicó que dejaron sus pedidos por escrito en la Casa Rosada, Ministerio de Trabajo, Desarrollo Social y Congreso Nacional. “No nos dan respuesta, no nos sentimos acompañados por la gente que nos representa (funcionarios y políticos). Sólo queremos soluciones para volver a nuestras comunidades”, explicó el cacique.

Gabriel Espinoza, de la comunidad qomlaje de Tartagal, relató que tocaron “puertas en todos lados”, pero nadie les dio respuestas. Destacó que la prórroga de la Ley 26160 sería una ayuda (vence este año), pero que las comunidades salteñas quieren los títulos de propiedad, que es lo único que les dará seguridad sobre el territorio. “Hay comunidades que fueron relevadas pero ni los jueces ni los políticos respetan eso”, cuestionó. Y explicó que los organismos estatales se excusan de brindarles asistencia (agua, planes de vivienda, electricidad) porque no tienen títulos. La paradoja: es obligación del Estado dar esos títulos.

Espinoza reveló la estrategia del poder: “Mientras nos entretienen con el relevamiento, nos niegan los títulos. Y mientras nos van sacando tierra de a pedazos para dejarnos sin nada. Quieren exterminarnos, que no existamos más”.

Contó del robo de tierras, el avance de las topadoras para desmontar y abrir paso a los agronegocios, el robo de animales, los alambrados que imponen los empresarios y dificultan la vida de las comunidades. “Nos tratan como animales en nuestro propio territorio”, denunció y precisó que hasta quieren arrebatarles la parcela de tierra donde está el cementerio de la comunidad. Allí dieron sepultura al abuelo y a la madre de Espinoza. “Nunca molestamos, pero todo los derechos se nos niegan”, resumió. Y alertó que la defensa de la tierra será hasta las últimas consecuencias y que el acampe se mantiene hasta que el gobierno nacional dé respuestas.

En Hipólito Yrigoyen y 9 de Julio, una bandera blanca con letras negras resume: “Basta de desalojos. La tierra es nuestra, faltan los títulos. ¡Es simple!”.

En la localidad de Embarcación (Salta), la comunidad guaraní Happo P’au mantiene un acampe a la vera de la ruta nacional 34 desde hace 35 días. Denuncian al empresario Humberto Bourlon De Rouvre, que en octubre pasado instaló un portón en el camino que utilizan las comunidades indígenas y comenzó a denunciarlos vía Twitter por “invadir” su tierra.

La comunidad guaraní en Embarcación reclama lo mismo que las comunidades que acampan en Buenos Aires: que se cumplan las leyes que protegen los derechos indígenas (comenzando por el acceso a la tierra y los títulos de propiedad): Ley 26160, Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), artículo 75 de la Constitución Nacional y la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de Pueblos Indígenas.
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Fuente: Servindi

miércoles, 15 de marzo de 2017

Los episcopales difieren en el activismo de la Iglesia y en mezclar la fe y la política


El Obispo de Maryland Eugene Taylor Sutton dirige una marcha a favor de los refugiados el 4 de febrero en Baltimore. Foto de la Diócesis de Maryland, vía Facebook.


[Episcopal News Service] Política y religión. Son los temas de los que no se supone que uno hable si quiere evitar una explosión apasionada.

Pero en el clima político intensamente polarizado de la actualidad, donde los debates políticos con frecuencia giran en torno a valores y a cómo cada lado ve el papel del gobierno en las vidas de los estadounidenses, esos debates están siendo influidos por personas que se pronuncian como cristianos, desde evangélicos a episcopales, e incluso el papa Francisco.


La participación episcopal en causas y demostraciones políticas ha aumentado en los últimos ocho meses. Episcopales se unieron a millones de personas a través del país el 21 de enero para participar en la Marcha de las Mujeres y otras manifestaciones afines. Varios centenares participaron en una Marcha por los Refugiados el sábado 4 de marzo en Baltimore, una de las varias ciudades donde tuvieron lugar manifestaciones semejantes. Y el 10 de marzo, algunos líderes episcopales se unieron a otros activistas en Washington, D.C., para una marcha en apoyo de la tribu sioux de Roca Enhiesta en su lucha contra un oleoducto en Dakota del Norte que la tribu dice que amenaza su agua potable y sus tratados territoriales.


Episcopales de Minnesota hicieron acto de presencia frente el capitolio estatal en San Pablo en una de las aproximadamente 600 “marchas hermanas” del 21 de enero. Foto de LeeAnne Watkins


En congregaciones episcopales más progresistas, la conversación acerca de un “movimiento de Jesús” dirigido por la Iglesia puede coincidir con un continuo activismo político. Pero no todo el mundo cree que las protestas y otras formas de activismo se derivan de manera fácil y natural de Jesús, la historia de la Iglesia y la teología.


“Una protesta es un instrumento contundente” le dijo Garwood Anderson, profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Nashotah House en Wisconsin, Episcopal News Service. “Una protesta no estimula realmente un discurso matizado. Estimula un pensamiento simplista”.


Anderson dijo que él aun cree que puede haber una manera que merezca la pena de hacer causa común con otros, de llamar la atención de problemas y de satisfacer nuestro “deseo de no consentir pasivamente con cosas que creemos injustas” y él personalmente siente simpatía por algunos de los debates que las recientes protestas políticas han suscitado nacionalmente.


Pero se muestra cauteloso de mezclar las enseñanzas cristianas con mensajes políticos. Se corre el riesgo de distorsionar el significado de esas enseñanzas, apuntó Anderson. Si como cristianos nos sumamos indiscriminadamente a las protestas políticas, podemos perder de vista “lo que es distintiva y exclusivamente cristiano” respecto a nuestro activismo político, tal como las enseñanzas de Jesús en el Sermón del Monte y las Bienaventuranzas.


¿Puede ser la protesta una expresión correcta de la fe de uno? En la trayectoria cristiana, ¿existe el riesgo de comprometerse demasiado profundamente con el dominio secular? ¿Cómo sabemos cuando es apropiado hablar en el nombre de Jesús? Diversas congregaciones en Estados Unidos están lidiando con estas interrogantes.


Esa diversidad en la Iglesia es parte de lo que atrae a la Rda. Noelle York-Simmons, rectora de la iglesia de Cristo [Christ Church] en Alexandria.


“Uno puede encontrar un lugar que responda a sus necesidades espirituales o políticas, teológicas o sociales, o a todas ellas”, afirmó.


York-Simmons vio la “idiosincrasia” de su parroquia en acción con la decisión de la junta parroquial a principios de febrero de publicar una declaración en la que se oponía a la supremacía blanca, respuesta a un clamor que se produjo en Alexandria luego que un prominente nacionalista blanco, Richard Spencer, se mudara en el barrio y abriera una tienda.


De izquierda a derecha, David Hoover, William Roberts y la Rda. Heather VanDeventer representan a la iglesia de Cristo en Alexandria en una protesta el 29 de enero frente a la casa donde el nacionalista blanco Richard Spencer abrió recientemente una tienda.


Algunos miembros de la congregación también han participado en manifestaciones pacíficas frente al nuevo cuartel general de Spencer, y la congregación ocasionalmente ha ayudado a movilizar a miembros para protestar. Su mensaje: “Nuestra ciudad y nuestro barrio no son lugares que van a permitir tranquilamente que ese tipo de odio se encone y viva en nuestra área”, dijo York-Simmons.


Ella ve este tipo de activismo como parte de ser cristiano, no lo contrario.


“Si vamos a seguir nuestros votos bautismales, luego vamos a tener que salirle al paso, ocasionalmente, a las injusticias que vemos”, afirmó.


Scott Bader-Saye, profesor de ética cristiana en el Seminario del Sudoeste en Austin, Texas, le dijo a Episcopal News Service que él intenta conseguir que los estudiantes piensen en lo que significa desarrollarse como un ser humano creado a imagen de Dios, y cree que “ser espiritual a la manera de Jesús es comprometerse con lo que creemos de las cuestiones políticas actuales”.


Nuestras respuestas a esas cuestiones deben típicamente configurarse por quienes somos como cristianos, afirmó, y espiritualmente también debe configurar los medios que usamos para procurar esos fines. Bader-Saye señaló la adhesión de Martin Luther King Jr. a la protesta no violenta como un ejemplo de una táctica determinada por su fe cristiana.


Desde la elección del presidente Donald Trump, Bader-Saye ve aún más razones para que los episcopales se expresen sobre los problemas de actualidad, al tiempo que ellos y la Iglesia Episcopal ponen a prueba la urgencia de este momento por un compromiso espiritual y político.


“Ahora mismo, siento que si una reunión de la Iglesia no se percibe como un acto de resistencia, estamos haciendo algo mal”, dijo él.


Sobran ejemplos de problemas políticos asumidos recientemente por la Iglesia Episcopal: reasentamiento de refugiados, inmigración, [protesta de la tribu sioux] de Roca Enhiesta, reforma de la atención sanitaria —incluso si EE.UU. debería mudar su embajada en Israel a Jerusalén, a lo cual la Red Episcopal de Política Pública se opuso en una alerta política el 14 de febrero.


Lo que Bader-Saye llama “protesta colectiva”, como opuesta a la actividad política de individuos episcopales, es orientada por las resoluciones aprobadas por la Convención General. Le corresponde al Obispo Primado, a la presidente de la Cámara de Diputados y al Consejo Ejecutivo determinar cómo tal orientación debe conformar la posición de la Iglesia sobre los temas de actualidad.


En un ejemplo reciente, el obispo primado Michael Curry y la presidente de la Cámara de Diputados, Rda. Gay Clark Jennings fueron los primeros signatarios de un informe amistoso presentado el 2 de marzo por 1.800 clérigos y líderes religiosos en un caso ante el Tribunal Supremo de EE.UU. que implicaba las normas sobre el uso de baños públicos para transexuales. El 6 de marzo, el tribunal dio a conocer que no juzgaría el caso, un revés para el adolescente transexual cuyo reclamo apoyaban Curry y Jennings.


El Rdo. Michael Battle, profesor de Iglesia y sociedad en el Seminario Teológico General, ve los recientes ejemplos de activismo episcopal como parte de un cambio profundo en la Iglesia desde que llegó por primera vez a América en la era colonial.


“La Iglesia Episcopal ha pasado de ser la Iglesia de la clase dirigente a una Iglesia de activismo social”, afirmó él, identificando el año 2003 y la ordenación de Gene Robinson, el primer obispo [abiertamente] homosexual, como un punto de inflexión clave.


Según cambia la perspectiva de la Iglesia, de una [institución] de poder a una que aboga por los que no tienen poder, Battle ve paralelos con la Iglesia negra como institución al servicio de los oprimidos.


“Si formas parte de los grupos que están siendo victimizados y no están en el poder, luego hay otra manera completamente distinta de entender la Iglesia”, subrayó.


Battle se vio influido por el tiempo que prestó servicios en Sudáfrica con el arzobispo Desmond Tutu a principios de los años 90. Tutu era políticamente franco en su oposición al apartheid, pero Battle dijo que él también desplegaba un cristianismo profundo que conformaba todo lo que hacía en la esfera pública.


“Siempre rezaba sus oraciones diariamente. Siempre conservó hábitos que lo mantenían afincado en Jesús”, dijo. Battle cree que hay mucho activismo que carece de ese tipo de profundidad espiritual, la cual puede trascender esta o aquella protesta.


El valerse de esa profundidad espiritual como una fuente para las acciones de la Iglesia en el mundo está a la vanguardia de lo que Curry ve como el Movimiento de Jesús, y él no ha rehuido los problemas políticos y sociales. En septiembre, visitó el sitio de las protestas en [la reserva indígena de] Roca Enhiesta [Standing Rock] en Dakota del Norte para mostrar la solidaridad de la Iglesia Episcopal con la tribu, a partir del llamado cristiano a defender la dignidad humana y la justicia medioambiental. Ha habido episcopales en las primeras filas de las manifestaciones allí desde agosto.


El obispo primado Michael Curry de pie junto a la Autopista 1806 de Dakota del Norte el pasado 24 de septiembre para presenciar como los agentes de la fuerza pública llegan a un pequeño campamento de opositores al Oleoducto para el Acceso a las Dakotas para arrestar a personas acusadas de quitar los carteles de “prohibido el paso” de los terrenos de una estancia cercana que había comprado recientemente la compañía constructora del oleoducto. Foto de Mary Frances Schjonberg/ENS.


“Siempre se nos presentan problemas e intereses en la esfera pública. Esa es la vida. Y nosotros los que seguimos en los caminos de Jesús debemos participar de lo público”, dijo él en comentarios al Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal el 8 de febrero. “Somos un pueblo encarnacional, lo cual significa que la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. La manera en que uno participa de ese ambiente, y los problemas e intereses que surgen, eso se convierte en la cuestión decisiva”.


“Llamándonos” a la oración y al testimonio público”


Los valores cristianos también han aportado profundidad a Obispos Unidos contra la Violencia Armada, un grupo de 80 obispos episcopales que se ha arraigado y sigue persistiendo en su misión años después de que se creará luego de la masacre de la escuela de Newtown, Connecticut, en diciembre de 2012 y de otros tiroteos de gran relieve.


El Rvdmo. Jim Curry era obispo sufragáneo de la Diócesis de Connecticut en el momento de la masacre de Newtown. Él y otros dos obispos de la diócesis quisieron hacer algo que convocara a los cristianos a un ministerio de oración, al tiempo que también diera un testimonio público sobre el problema de la violencia armada.

La obispa Mariann Edgan Budde, de la Diócesis Episcopal de Washington, reza las oraciones de la primera estación del Via Crucis el 21 de marzo de 2013, en la Plaza Lafayette, en Washington, D.C. Junto a ella, de izquierda a derecha, James Curry, obispo sufragáneo de la Diócesis de Connecticut, y Ian Douglas, obispo de Connecticut. Foto de Mary Frances Schjonberg/ENS.


Ellos organizaron un a Vía Crucis por el corazón de Washington, D.C., en marzo de 2013, durante la Semana Santa, añadiéndole un significado contemporáneo a la representación tradicional del camino de Jesús al Calvario y a la tumba. En la procesión participaron unos 400 episcopales, entre ellos 30 obispos.


No fue una “protesta confrontacional, dijo Curry, pero llevo la tradición cristiana del Vía Crucis a la escena pública, para provocar una “solemne reflexión sobre el don de Jesús”, así como del “quebranto de nuestras vidas”.


“Ese es el lugar de la Iglesia, llamándonos a la oración y al testimonio público”, dijo Curry, actualmente jubilado, a Episcopal News Service. “E hicimos eso desde lo profundo de nuestra propia tradición, pero con la esperanza de que la comunidad en general pueda ver en ese testimonio tanto esperanza como posibilidad”.


Al igual que Battle, Jim Curry cree que la Iglesia Episcopal tuvo razón en incorporar más activismo social en su misión, una evolución que él remonta a los derechos civiles y a los movimientos antibélicos de los años 60 y 70. Vale la pena, afirmó, que la Iglesia se alce como un líder moral en cuestiones políticas, aunque ese activismo debe fundamentarse en la fe. Pero, advirtió él, “es responsabilidad de los líderes de la Iglesia no ir demasiado lejos al frente de la comunidad no sea que pierdan de vista su responsabilidad de ser pastores de todo el rebaño”.


El activismo cristiano también ha suscitado diferentes opiniones respecto a cuán político fue Jesús. Eruditos bíblicos y teológicos tienden a convenir en que él fue una figura política, aunque la “política” en tiempos de Jesús significaba algo totalmente diferente de lo que significa hoy.


“Es una suerte de anacronismo hablar de protesta en los tiempos bíblicos”, cuando los sistemas políticos no eran democráticos y no le daban cabida a la protesta tal como la conocemos hoy, dijo Bader-Saye, el profesor del Seminario del Sudoeste. Las protestas y el activismo político de hoy día tienen por objeto influir en la opinión pública, pero el objetivo último es influir en la manera en que los funcionarios electos votan sobre ciertos proyectos de leyes. Ese tipo de estructura de poder “simplemente no existía en tiempos de Jesús”.


No obstante, las palabras y acciones de Jesús pueden verse como políticas, afirmó él, en la manera en que lo pusieron en conflicto con los poderes de su tiempo, como se ve en su viaje a Jerusalén al final de su vida. Bader-Saye ve ese viaje como análogo a algunas de las grandes marchas de protesta de nuestro tiempo, desde la marcha por los derechos civiles de Selma a Montgomery en 1965 a la Marcha de las Mujeres este año.


“Jesús deliberadamente fue llevando su testimonio y su proclamación al lugar en que iba a ser oído por la gente que estaba en el poder”, explicó él.


Pero Anderson, el profesor de Nashotah House, advierte a los cristianos políticamente activos que no esperen que Jesús ofrezca una precisa justificación espiritual a las causas políticas del presente.


“Jesús tal como le conocemos en las Escrituras se convierten en una especie de talismán para causas con las que ya estamos comprometidos”, dijo Anderson, pero al leer implicaciones sociopolíticas en sus enseñanzas podemos estar oscureciendo su significado con un bagaje partidario.


“A veces la participación en asuntos políticos desvirtúa en verdad el carácter distintivamente cristiano en pro de los fines políticos que procuramos”, dijo.


‘Participación basada en valores’


El Obispo Primado pareció abordar esas preocupaciones en sus comentarios al Consejo Ejecutivo el 8 de febrero, al decir que la Iglesia Episcopal debe hacer más que “convertirse en otro grupo de interés”.


“Participar en el nivel de los valores y los compromisos que tanto apreciamos, los cuales provienen de Jesús de Nazaret y de nuestra tradición como cristianos episcopales anglicanos… esa participación basada en valores no es simplemente un grupo de interés”, dijo Curry.


Abordando el activismo de la Iglesia en los problemas del reasentamiento de refugiados y la inmigración, Curry invocó la parábola de Jesús del Buen Samaritano al expandir el significado de “ama a tu prójimo” y animando a Estados Unidos a acoger a extranjeros provenientes de otros países que necesitan nuestra ayuda.


“Vean ustedes, eso no es un problema, eso es un valor. Luego uno se compromete con los refugiados y la política de inmigración, no a partir del problema, sino de los valores de Jesús,” afirmó.


York-Simmons dijo que ella personalmente favorece una mayor participación política de parte de las congregaciones episcopales, pero no esperaría eso de todas las congregaciones. Servir a los menos afortunados puede asumir una variedad de formas, y las congregaciones más tradicionales pueden llevar a cabo su pacto bautismal por sus propios medios.


“Todo no va a parecer un movimiento político”, dijo ella. “Y eso está bien”.


— David Paulsen es redactor y reportero de Episcopal News Service. Pueden dirigirse a él a dpaulsen@episcopalchurch.org. Mary Frances Schjonberg colaboró en este reportaje. Traducción de Vicente Echerri.

martes, 14 de marzo de 2017

Biodiversidad para erradicar la pobreza en Latinoamérica.


Fuente de la imagen: Deutsche Welle 

Cientos de asistentes participaron esta semana en Bonn en la quinta sesión plenaria de la IPBES. Varios expertos creen que una gestión eficaz de la biodiversidad es vital para erradicar la pobreza en América Latina.

El uso sustentable de los bosques, la pérdida de especies, la gestión del agua, el crecimiento de las ciudades, el deshielo de los glaciares debido al cambio climático, la presión de los humedales, así como la gran diversidad de la región son algunos de los retos que debe afrontar América Latina en materia de biodiversidad, puntualizó Diego Pacheco, representante del GRULAC (Grupo Regional de América Latina y el Caribe) y viceministro de Planificación y Coordinación de Bolivia, en el marco de la quinta sesión plenaria de la Plataforma Intergubernamental en Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) que se llevó a cabo esta semana en Bonn (Alemania).


“Hay que lograr resolver la pobreza pero avanzar en la protección de la biodiversidad y generar modelos productivos que sean sustentables en el tiempo” consideró Pacheco recordando que hay “una fuerte presión de los recursos naturales”. 


Bonn Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services ( IISD/ENB|Sean Wu) 

Para Almonte, la biodiversidad puede ser un medio para combatir la pobreza en República Dominicana.


Se trata de una visión compartida por José Rafael Almonte, asesor del viceministerio de Áreas Protegidas y Biodiversidad de la República Dominicana. “La biodiversidad es un medio importante para combatir la pobreza” en el caso de su país “que tiene limitaciones económicas importantes”. “El PIB sigue creciendo pero los niveles de deuda social y las necesidades humanas satisfechas son muy altas”, añadió. 


Ambos expertos participaron durante esta semana en la quinta sesión plenaria de la IPBES, un organismo intergubernamental independiente que tiene como objetivo elaborar información científica sobre el estado de la biodiversidad mundial y de los servicios eco sistémicos que proporciona a la sociedad que sirvan de apoyo para la toma de decisiones políticas en materia de conservación y uso sustentable de la biodiversidad. “Políticos y científicos nos sentamos para aprender de todos, para dar opciones de cómo podemos entender los beneficios de la naturaleza hacia la sociedad”, aclaró Ana María Hernández, jefa de la Oficina Política y Asuntos Internacionales del Instituto Alexander von Humboldt de Colombia.


Considerada como el equivalente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en materia de biodiversidad, la plataforma estableció un plan de trabajo para los años 2014-2018 en el que se acordó la elaboración de varios documentos entre los que se encuentran la creación de herramientas, evaluaciones temáticas, cinco evaluaciones regionales (Américas, Europa, Asia, África y Oceanía) y una evaluación global.


Bonn Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services ( IISD/ENB|Sean Wu ) 

Benítez recordó que el organismo tiene pendiente elaborar informes sobre temas específicos de vital importancia para la región.


El primer trabajo: ‘Evaluación de los polinizadores, polinización y la producción de alimentos’ ya está siendo tomada en consideración por la FAO, según apuntó Hesiquio Benítez, director general de Cooperación Internacional e Implementación de de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad de México. No obstante, “hay tres evaluaciones que tendrían que terminarse en 2018: uso sustentable de la diversidad biológica, especies exóticas y valoración de la biodiversidad de manera multidimensional, no sólo desde el punto de vista monetario ya que de ahí dependen las comunidades locales e indígenas”.
¿Quien paga, manda?


El hecho que todavía no se haya empezado a trabajar en dichos informes ha provocado un “desencanto general en el conjunto de los países del GRULAC”, manifestó Pacheco. “La expectativa del trabajo de la plataforma no corresponde con las posibilidades reales de promover las propuestas que están en el plan del trabajo. Hay una preocupación grande porque se prioriza las evaluaciones de un grupo de países que contribuyen con recursos de financiación para la promoción de “su” interés y no del conjunto”, lamentó.


En este sentido, José Luis Echevarría, director de la Oficina Nacional Biodiversidad (Consejo Nacional de Áreas Protegidas) de Guatemala, apuntó que los principales beneficiarios de la evaluación de los polinizadores son Europa y Estados Unidos y criticó el hecho que dicho informe “es un estudio sobre abejas, no se menciona a los murciélagos. En Guatemala tenemos más de 100 especies de murciélagos más que en Europa”.


Bonn Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services ( IISD/ENB|Sean Wu ) 

Pacheco criticó que solo se hayan elaborado evaluciones que benefician los intereses de los países que han contribuido económicamente al organismo.


Aunque Almonte consideró que tal información es de utilidad para toda la comunidad, Pacheco recordó que desde el GRULAC se está promoviendo que se lleve a cabo la evaluación sobre el uso sostenible de la diversidad biológica, así como del resto de evaluaciones que son de vital importancia para la región. “Para nosotros, los países en vías de desarrollo y con alta biodiversidad, el de especies exóticas es muy relevante. En Guatemala, el 80 por ciento de los peces para pescarse son exóticos, pero pueden ser tóxicos”, aseguró Echevarría.


La plataforma se mantiene gracias a las aportaciones económicas voluntarias que realizan un cierto número de países. No obstante, éstas no son suficientes para llevar a cabo todas las acciones previstas. “El escaso dinero ha ido a los productos que se consideran una prioridad para los países que más aportan”, lamentó el asesor del viceministerio de Áreas Protegidas y Biodiversidad de la República Dominicana, quien solicitó que en el futuro las evaluaciones “no estén atadas a productos, sino que obedezcan a las expectativas y necesidades de todos los miembros de la plataforma”.


Mexiko UN-Artenschutzkonferenz in Cancún zu Ende (picture alliance/Photoshot/M. Collado) 
Cancún albergó la Conferencia sobre Biodiversidad de la ONU el pasado mes de diciembre.


Aporte latino


A pesar de que los recursos económicos limitados de la región impiden que ésta pueda contribuir al organismo, América Latina “ha manifestado su apoyo abierto y decidido en el marco de su propia particularidad”, puntualizó Almonte. De esta manera, la aportación de la región pasa por recursos técnicos y expertos de países como México, Brasil, Argentina y Colombia, entre otros. En el caso de México, Benítez detalló que hay 25 científicos mexicanos en el Panel de Expertos Multidisciplinarios y recordó el hospedaje de la Conferencia de sobre Biodiversidad de Naciones Unidas (COP13), el pasado mes de diciembre en Cancún.


Por otro lado, el experto mexicano también destacó “el aporte de Bolivia en el fomento y reconocimiento del conocimiento tradicional desde el inicio”. Un hecho del que se ha congratulado Onel Masadurle, director ejecutivo de la Fundación para la promoción del conocimiento indígena. “Se van a tomar en cuenta a los expertos indígenas (los sabios), es un avance teniendo en cuenta que esto es un espacio científico”, recordó.


Para Ana María Hernández, “la región está aportando no solo en experiencia y conocimiento” sino con auspicios. En este sentido, subrayó que en el caso de Colombia, el país hospeda la sede de la Unidad de Soporte Técnico de la evaluación de las Américas.


Aunque todavía habrá que esperar hasta el próximo año para conocer los detalles del estado de la biodiversidad del continente, Pacheco avanzó que se han hecho progresos tras un primer borrador. “Era muy precario, no se detallaban los problemas socio-ecológicos. Tenía una visión muy simplista”, consideró. 


El informe, que empezó a elaborarse el año pasado, cuenta con un segundo borrador en marcha que debe ser comentado por los gobiernos durante este año y aprobarse en la próxima sesión plenaria que también albergará Colombia, concretamente en Medellín en marzo de 2018. Las evaluaciones regionales servirán de apoyo para elaborar la evaluación mundial, que está prevista que se inicie el próximo año. Aunque “las evaluaciones regionales son muy importantes, también es que la evaluación mundial esté lista para 2019 porque en 2020 termina el Convenio sobre la Diversidad Biológica”, concluyó Benítez.
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Fuente: Servindi

lunes, 13 de marzo de 2017

La humanidad amenazada por guerras altamente destructivas.



Leonardo Boff

Nosotros en Brasil conocemos una gran violencia social, con un número de asesinatos de los más altos del mundo. No gozamos de paz pues hay mucha rabia, odio, discriminación y perversa desigualdad social.
Sin embargo estamos al margen de los grandes conflictos bélicos que se están llevando a cabo en 40 sitios del mundo, algunos verdaderamente amenazadores para el futuro de la especie humana. Estamos en plena nueva guerra fría entre USA, China y Rusia. Se ha reiniciado una nueva carrera armamentística, sea en Rusia, sea en Estados Unidos con Trump, para producir armas nucleares todavía más potentes, como si las ya existentes no pudiesen destruir toda la vida del planeta.

Lo más grave es que la potencia hegemónica, Estados Unidos, se ha transformado en un estado terrorista, haciendo una guerra despiadada a todo tipo de terrorismo, exteriormente invadiendo países de Oriente Medio e interiormente cazando inmigrantes ilegales y deteniendo a sospechosos sin respetar los derechos fundamentales, como consecuencia del “Acto patriótico” impuesto por Bush Jr que suspendió el habeas corpus, acto no abolido por Obama, como había prometido.

Francisco, el obispo de Roma, al volver de Polonia dijo en el avión el 12 de julio de 2016: «hay guerra de intereses, hay guerra por dinero, hay guerra por recursos naturales, hay guerra por el dominio de los pueblos: esta es la guerra. Alguien podría pensar: está hablando de guerra de religiones. No. Todas las religiones quieren la paz. Las guerras las quieren otros. Capito?» Es una crítica directa al actual orden mundial, de acumulación ilimitada que implica una guerra contra la Tierra y la explotación de los pueblos más débiles. Todos hablan de libertad, pero sin justicia social mundial. Irónicamente se podría decir: es la libertad de las zorras libres en un gallinero de gallinas libres.

Comentaristas de la situación mundial poco mencionados en nuestra prensa hablan del peligro real de una guerra nuclear ya sea entre Rusia y Estados Unidos o entre China y Estados Unidos.

Trump, al decir del intelectual francés Bernard-Henri Lévy (O Globo 5/3/216) «es una catástrofe para Estados Unidos y para el mundo. Y también una amenaza». De Putin, en el mismo periódico, afirma: «es una amenaza explícita. Sabemos que quiere desestabilizar a Europa, acentuar la crisis de las democracias, y que apoya y financia a todos los partidos de extrema derecha. Sabemos también que en todos los lugares en que se traba una batalla entre la barbarie y la civilización, como en Siria y en Ucrania, está del lado equivocado. Ahí está una verdadera y gran amenaza».

Según Moniz Sodré en su grandioso libro El desorden mundial, Putin quiere vengarse de la humillación que Occidente y Estados Unidos infligieron a su país al final de la guerra fría. Alimenta pretensiones claramente expansionistas, no en el sentido de recuperar la antigua URSS sino los límites de la Rusia histórica. El riesgo de una confrontación nuclear con Occidente no está excluido.

Estamos perdiendo la conciencia de los llamamientos de los grandes nombres del siglo pasado, como el de Bertrand Russel y Albert Einstein del 10 de julio de 1955 y unos días después, el del 15 de julio de 1955, secundado por 18 premios Nobel, entre los cuales Otto Hahn y Werner Heisenberg, afirmando: «vemos con horror que este tipo de ciencia atómica ha puesto en las manos de la humanidad el instrumento de su propia destrucción». Lo mismo afirmaron varios premios Nobel durante la Rio-92.

Si en aquel momento la situación se presentaba grave, hoy es dramática. Pues además de las armas nucleares, hay disponibles armas químicas y biológicas que también pueden diezmar la especie humana.

Algunos analistas de los conflictos mundiales suponen que el próximo paso del terrorismo ya no sería con bombas y hombres-bomba sino con armas químicas y biológicas, algunas tomadas de la reserva bélica dejada por Gadafi.

En la raíz de este sistema de violencia está el paradigma occidental de voluntad de potencia, es decir, una forma de organizar la sociedad y la relación con la naturaleza basada en la fuerza, la violencia y el sometimiento. Ese paradigma privilegia la competencia a costa de la solidaridad. En vez de hacer de los ciudadanos socios, los hace rivales.

A ese paradigma del puño cerrado se impone la mano extendida como una alianza para salvaguardar la vida; ante el poder-dominación debe prevalecer el cuidado, que pertenece a la esencia del ser humano y de todo lo viviente. O damos este paso o presenciaremos escenarios dramáticos, fruto de la irracionalidad y de la prepotencia de los jefes de Estado y de sus halcones.

*Leonardo Boff es articulista del JB online y escribió: La gran transformación, Nueva Utopía 2014.

domingo, 12 de marzo de 2017

La Agonía de la Solidaridad, el Último Paso para la Victoria del Neoliberalismo.


El principio fundamental de las antiguas religiones, y en especial del Cristianismo, es la llamada Solidaridad. Siendo esta el motor de la vida comunitaria en favor de todos sus actores, lo que Rousseau determina como el impulso natural de los humanos que permitió la vida en Sociedad. Pero fue el mismo filósofo francés el que señala la fragilidad de los individuos y su condición natural de ser seres corruptibles, corruptibles por la sociedad, y es aquí donde vemos una sociedad moderna basada en el individualismo y la competencia. La extrema desigualdad, la falta de justicia, la miseria son un producto de una Infraestructura económica y una Superestructura política y cultural que corrompe y condiciona a las personas.

Este proceso de individualización y enajenación es un proceso del sistema neoliberal, pues incluso en el capitalismo escrito en tinta por Adam Smith –el cual se basa en el principio de que la compasión es un rasgo humano fundamental – y el desarrollo del capitalismo hasta mediados de los 50 –específicamente lo que conocemos como Estado de Bienestar- está basado bajo un principio de Solidaridad. El reemplazo del mundo productivo en las potencias industriales –la externalización de producción- y la liberalización de la economía a nivel global han creado una Sociedad que atenta a su misma etimología, los continuos colapsos económicos van de la mano de las continuas crisis sociales que hacen visible la extrema desigualdad. La economía de Hayek y Friedman han hecho estragos en la humanidad, y hoy han llegado al punto a poner en juego la base fundamental de las tres grandes ideologías que han movido a la humanidad –liberalismo, socialismo y anarquismo-: la Solidaridad.

Cuando un sistema económico se basa en la acumulación infinita de riquezas, se basa a la vez en la acumulación infinita de poder, en un círculo vicioso donde el dinero compra poder y el poder legisla para aumentar el dinero de quienes pagaron sus campañas electorales. Y es en ese tránsito como se fundó por ejemplo EEUU, donde el verdadero poder estaba en el Senado, que no era electo, sino designado por los terratenientes que habían reemplazado a los Ingleses, pero incluso países como el “Tío Sam” o el Imperio Ingles, es insostenible la falta de democracia, desde abajo siempre hay un empuje violento que fuerza a los amos. La Ilustración y la dialéctica de la Lucha de Clases llevaron a la Democracia con Voto Universal, como al desarrollo de una prevención de los capitalistas a la espontaneidad de los proletarios desposeídos: Un Estado de Bienestar.

Un sistema que imponía una dura regulación e impuestos, otorgando Derechos como Vivienda y Salud a la enorme masa de personas comunes, pero este acceso a los que eran privilegios de pocos, provoco el desorden y desato la fuerza del acobardado pueblo en varias partes del mundo, desde el Mayo del 68 en Paris a las largas y extenuantes luchas en Estados Unidos de la mujer y los negros –un pueblo bien alimentado y educado a veces es tan peligroso como uno famélico y analfabético-. Provocando una reacción inmediata entre los amos de la humanidad para frenar lo que el primer informe importante de la Comisión Trilateral de Norteamérica (1975) –The Crisis of Democracy- denomino como “un exceso de democracia”. La búsqueda de que los grupos sociales alguna vez pasivos y apáticos dejen de presionar el orden institucional, debían volver a la pasividad y despolitizarse, para ello tenían que hacer dos cosas: Rediseñar la Economía y matar la Solidaridad.

Rediseñaron la Economía, ahora el Mercado no tiene límites, todo se compra o vende, han globalizado finalmente al sistema capitalista. En palabras de Slavoj Zizek en La Nueva Lucha de Clases: los refugiados y el terror: “Compro mi forma física visitando el gimnasio; compro mi iluminación espiritual apuntándome a cursos de meditación transcendental; compro la satisfactoria experiencia de mi compromiso ecológico adquiriendo solo fruta orgánica, etc” (Barcelona: Anagrama, 2016, p.23). Todo es negocio y la acumulación de riquezas por parte de una minúscula parte de la Sociedad parece imparable para cualquier legislación o regulación, la fragilidad de las condiciones laborales han permitido a los ricos ser súper ricos y a la masa trabajadora estar preocupada por trabajar, impidiendo la asociación entre ellos e incluso la vida, creando una Sociedad del Rendimiento donde ya no se trabaja para vivir, sino, se vive para trabajar.

Mientras la Solidaridad como un valor tradicional y un impulso natural se ve en mejores condiciones, pero tras la Guerra Fría y la Globalización el sistema neoliberal está golpeando duramente a su último enemigo. Tras la caída del Bloque del Este y la URSS; la crisis de la Socialdemocracia; el estancamiento del Socialismo Africano ante el FMI; el desequilibrio y fragilidad del Socialismo Bolivariano tras la muerte de Hugo Chávez, ya no quedan enemigos estables u opciones alternativas al sistema capitalista y a la competencia e individualismo como base valórica. En los países capitalistas el Estado de Bienestar se ha desmantelado, hasta la salud y la vejez son parte del Mercado, se ha inculcado en los medios de comunicación de que todos somos “emprendedores” y “competidores” que deben conseguir los sueños de grandeza y realización individual para hacernos olvidar de los valores del comunitarismo e igualitarismo, para olvidar que todos –sin importar el apellido o bienes familiares-: tuvieron acceso a la educación estatal gratuita y de calidad ; a la atención médica gratuita; a una vivienda propia para poder dormir sin miedo a que un banco te la quite; a una vejez digna con pensiones que realmente equivalgan a décadas de duro trabajo; al acceso universal de medicamentos y alimentos saludables que hoy tanto faltan para una población global que tambalea entre la obesidad y anorexia.

La muerte de la Solidaridad significara irremediablemente el fin de todas las ideologías emancipadoras y de todas las religiones, será el asesinato de Dios y su creación, viviríamos en un mundo vacío, una cascara seca donde no solo se vive explotación, violencia e injusticia, sino que a nadie le importaría, pues en nuestro camino solo veríamos nuestros egos y miedos, no veríamos ni al vecino, ni al compañero de trabajo y menos a la familia. La teoría de Byung-Chul Han será una realidad, y el sistema neoliberal será parte de nuestro inconsciente y cuando la historia juzgue nos reprochara para siempre el fin de la esperanza.

Por ello es que hay dos escenarios donde cada individuo debe desenvolverse en el enfrentamiento final que definirá si el sistema neoliberal triunfa sobre la humanidad: el privado y el público. En nuestras vidas privadas debemos guiar con el ejemplo, vivir la vida por lo que es, no una carrera o competencia para ver qué tan importante puedes ser ni por imitar a nadie. Saludar en el trasporte público a los choferes y pasajeros, ceder asientos, intervenir cuando ocurren situaciones que dañen a otros, darse el tiempo por hablar con la gente sola que solo busca momentos de conversación para alegrar sus días, ayudar a cruzar la calle a quien lo necesite, ser honesto y transparente, buscar lo mejor para conocidos y desconocidos, aportar en los mínimos granos de arena que cada uno puede dar durante sus días. En la vida pública de cada uno está la política, algo que muchos rechazan pero al final toda la vida gira entorno a esta y todo es en sí mismo política. Aquí está el labor no necesariamente de militar en partidos políticos, sino el labor de la organización, participar en juntas de vecinos, movilizaciones, hablar con todo el mundo sobre lo malo que ocurre y la necesidad de actuar, votar en todas las elecciones, opinar cuando se pueda opinar, debatir, participar, sindicalizarse, etc. Buscar la organización en pos de una Sociedad de Derechos y no Privilegios, luchar por mantener los beneficios que quedan y buscar extender los deberes del Estado a los que ya se privatizaron.

Es deber fundamental de cada persona, construya resistencia desde su vida personal a lo más público que existe para mantener viva la Solidaridad. Si el neoliberalismo pierda su lucha contra la Solidaridad en lo privado y público, será automáticamente desmantelado, no habrá contrapeso a el rediseño de la economía para mantener esa metamorfosis, se caerá de la balanza y morirá.
Alonso Ignacio Salinas Garcia (Chile).