domingo, 24 de agosto de 2014

OMS: Detener epidemia de ébola no será fácil y llevará muchos meses de trabajo sin descanso.


Miedo, hospitales abarrotados y una cifra incierta de contagiados son parte del alarmante anuncio sobre la epidemia de ébola en África Occidental efectuado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Ginebra.
La OMS ha calculado que la cifra de fallecidos por “el peor brote de ébola de la historia” ha superado los 1,427 muertos, en los países africanos: Liberia, Sierra Leona, Guinea y Nigeria.

Sin embargo, esta semana en una conferencia de prensa la OMS explicó que el número exacto es difícil de estimar, puesto que muchos casos no son informados a las autoridades sanitarias, y algunos portadores del virus son reticentes a dirigirse a los centros de salud y aislamiento.

Servindi

Varios de los casos no reportados se habrían dado en zonas rurales donde es difícil investigar por la oposición de la población y la falta de medios de transporte, señaló la OMS al explicar por qué se subestimó la dimensión del problema.

“En los pueblos se incineran cadáveres sin informar a las autoridades sanitarias y sin que se puedan investigar las causas de la muerte”, indicó la organización.

Los centros de salud en los países afectados están mayormente desbordados, y que en algunas zonas de Monrovia, capital de Liberia –principal país afectado– la atención médica está paralizada, debido a que por miedo tanto pacientes como el personal médico han huido.

Ante la grave situación el organismo anunció que ha elaborado un “plan operativo” para afrontar el mal en los próximos seis a nueve meses en África Occidental.

Por otra parte, desde Liberia, el director adjunto de seguridad sanitaria de la OMS, Keji Fukuda, advirtió que detener la epidemia no será fácil y que llevará muchos meses de trabajo sin descanso.

El experto calificó la rapidez y expansión del mal como un hecho sin precedentes. “La tendencia no se va a invertir de un día para otro” advirtió.


Esperanzador tratamiento

Los dos voluntarios estadounidenses afectados por el ébola ha sido dado de alta tras haberle sido suministrado el tratamiento experimental denominado ZMapp, informaron el jueves 21 de agosto los médicos del Hospital Universitario de Emory de Atlanta.

Ambos se contagiaron el mal cuando trabajaban en un centro médico de Liberia, pero fueron llevados a Estados Unidos a principios de agosto, para ser tratados.

Los médicos celebraron la recuperación de los voluntarios y anunciaron que ya no representan un peligro para la salud pública pues no presentan rastros del virus en su cuerpo.
Violencia en Liberia

Como se recuerda, ante la crisis por el aumento de casos de ébola en Liberia, -unos 843 según la Organización Mundial de la Salud (OMS)-, la presidenta Ellen Johson Sirleaf, decretó en cuarentena al barrio de West Point, impidiendo por la fuerza a los habitantes abandonar la zona.

La disposición presidencial fue cumplida por las fuerzas de seguridad, cercando con mesas, sillas y alambres de púas en el precario barrio costero que sólo cuenta con cuatro baños públicos.

Tras haberse aislado la localidad, el miércoles la población se enfrentó a la policía, luego de que efectivos armados ingresaran al barrio –donde viven unas 75.000 personas– para evacuar al comisario de la zona, que habría sido tomado como rehén.

En el incidente algunos habitantes quisieron salir de la zona aislada y arremetieron contra la policía arrojando piedras. El enfrentamiento dejó cuatro personas heridas.

Luego del violento encuentro, el Ministro de Defensa, Brownie Samukai, rechazó que los efectivos hayan disparado directamente a los manifestantes.

Aseguró que hicieron disparos al aire para dispersarlos y que los heridos probablemente se hayan lastimado al querer pasar por los alambres de púas.

La disposición de la cuarentena se dio tras la fuga de un grupo de diecisiete presuntos portadores del ébola de un centro de aislamiento, el fin de semana pasado.

La medida ha afectado a los residentes de esta zona pobre de Monrovia pues se ha incrementado el precio de bienes como el agua potable y no pueden desplazarse para ir a trabajar ni comprar alimentos.

Según los pobladores del barrio en cuarentena no se les avisó oportunamente del bloqueo.

Por su parte, la presidenta explicó que la medida tiene como fin “salvar vidas” y permitirá que el Gobierno haga esfuerzos para controlar l enfermedad con rapidez.
Toque de queda

Además de la cuarentena, la presidenta decretó desde el jueves un toque de queda que va desde las 21.00 horas hasta las 6.00 horas.

Otra medida fue el cierre de los centros de diversión, desde las 18:00 horas.
Escasez

Tras la alerta por la propagación del mal, los países afectados están empezando a afrontar desabastecimiento y escasez, debido a que aerolíneas y compañías de cargo les han suspendido sus servicios.

Así lo informó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), precisando que la carencia es de bienes básicos, incluidos alimentos y combustibles.

Fuente: Servindi

sábado, 23 de agosto de 2014

México: Cementerio de cuerpos y esperanzas para migrantes.


Denise González Núñez / Desinformémonos

El territorio mexicano es un cementerio de cuerpos y de esperanzas para muchas personas migrantes que intentan llegar a Estados Unidos de manera indocumentada. La masacre de San Fernando en agosto de 2010, que fue conmemorada el pasado 19 de agosto por el capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos es una prueba de ello. Ahí, en el rancho San Fernando en Tamaulipas, quedaron sepultados no sólo los cuerpos de 72 hombres y mujeres centroamericanas, sino también sus sueños de una mejor vida para sus familias.

Lamentablemente no ha habido grandes cambios en la conciencia respecto a este tema, puesto que miles de migrantes siguen siendo víctimas de incontables abusos, entre los que se encuentran el secuestro, la tortura, la violencia sexual, la ejecución, la desaparición y, como lo revela el caso de Ángel Amílcar Colón Quevedo, el encarcelamiento injusto por delitos falsos.

Tal como señaló Felipe González, Relator sobre los Derechos de los Migrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), durante la presentación del informe Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México, “observamos una persistencia de un cuadro de graves violaciones a derechos humanos de migrantes en México”.

Sin duda destaca el uso de la palabra “persistencia” por parte del Relator. Es decir, pese a las escandalosas violaciones contra derechos humanos que se han cometido y que se cometen a diario contra las personas migrantes y al llamado continuo de familiares y personas defensoras que exigen verdad y justicia, la situación de migrantes en México no ha sido adecuadamente atendida por el Estado mexicano hasta la fecha.

De acuerdo con el informe de la CIDH, que abarca del 2008 al 2013, enfatizó su visita a México en el año 2011, “[l]a gravedad de los hechos que se abordan […] indica que, antes que mejorar, la situación de las y los migrantes en situación irregular en México ha empeorado de forma grave con el paso de los años, sin que el Estado haya adoptado una política pública integral orientada a la prevención, protección, sanción y reparación de los actos de violencia y discriminación de los que son víctimas las personas migrantes en México”.

La contundencia de estas palabras es indiscutible y sus implicaciones son trágicas, por las vidas humanas que representa, y vergonzosas para un Estado que dice cumplir sus obligaciones internacionales y, más aún, que exige cierto comportamiento de otros Estados para con las y los migrantes indocumentados mexicanos.

En esta tesitura la CIDH reconoció en su informe lo que para defensoras y defensores de derechos humanos en México ya era claro: existe una “ruptura definitiva de la dicotomía de la protección que México pide a otros Estados para los migrantes mexicanos en el exterior y la protección que brindan las autoridades mexicanas a los migrantes de otros países que viven o transitan por México”.

La historia de Ángel Amílcar Colón Quevedo, sobre quien ya se ha escrito en este y otros espacios, es un ejemplo paradigmático precisamente de la “ruptura definitiva” entre la protección que exige el gobierno mexicano a migrantes mexicanos y la protección que brinda a migrantes de otros países. Su historia, como la de miles de migrantes que cruzan el territorio mexicano, es la historia de la tragedia sobre la tragedia. Pero, además, pone en evidencia una realidad que no ha sido considerada dentro del fenómeno de la migración en México y que requiere mayor visibilidad: la incriminación de migrantes por delitos falsos.

“Que no sufran otros migrantes lo que yo he sufrido” es una de las exigencias de Ángel Amílcar, quien, desde el Centro Federal de Readaptación Social No 4, donde se encuentra encarcelado injustamente, reafirma su convicción como defensor de derechos humanos. Acompañémoslo a él y a otros migrantes haciendo nuestra esta misma exigencia: que no sufran más migrantes lo mismo que las y los centroamericanos cuyos sueños yacen inertes a lo largo del territorio mexicano, ya sea en fosas clandestinas, como en el caso de las víctimas de la masacre de San Fernando, o en las cárceles, como en el caso de Ángel Amílcar. Que resuenen fuerte claro estas palabras en todos los rincones del país.

Fuente: Chacatorex

viernes, 22 de agosto de 2014

“La vida de las negras y negros no tiene valor social en Brasil”



Entrevista a Beatriz Silvia Santos, coordinadora nacional de la marcha mundial contra genocidio negro en Brasil

Abuy Nfubea


El 22 de agosto, en Brasil se desarrolla la segunda marcha contra el genocidio negro.

El 22 agosto, en más de 26 ciudades de Brasil y embajadas brasileñas de Europa, EE UU y África, tendrá lugar la segunda marcha internacional contra el genocidio del pueblo negro. La marcha está impulsada por más de 500 organizaciones panafricanistas de base agrupadas en la campaña Reaja ou Será Morta, Conversamos con Andrea Beatriz Silvia Santos, mujer negra, médica, militante del movimiento negro y trabajadora del sistema carcelario, coordinadora nacional de la marcha mundial contra genocidio negro en Brasil, portavoz de la Campaña Reaja ou Será Morta, y de la organização Quilombo Xis- Ação Cultural Comunitária.



Durante el Mundial de fútbol se han visto imágenes de represión policial en movilizaciones… pero ¿cuál es la situación de la comunidad negra en términos de violencia y genocidio?

Aquí en Brasil vivimos cotidianamente lo que llamamos el genocidio del pueblo negro, no sólo de la juventud negra. En Brasil, y en el resto de América, los africanos, la comunidad negra, hemos sido blanco de la persecución institucional, primeramente a través de sus brazos armados. Los jóvenes negros han sido eliminados sistemáticamente mediante la brutalidad policial siendo asesinados por armas de fuego, también humillados con numerosas faltas de respeto, tratados como primeros sospechosos sólo por el color de la piel. La arbitrariedad de la violencia contra esos jóvenes negros, al ser sistemáticamente asesinados, ha dejado muchas secuelas de violencia. Las mujeres negras son cabeza de familia, están buscando los cuerpos muertos o enfermos en comisarías de policía militar o en los institutos de medicina legal. Ésta es parte del marco de realidad en la que vivimos…

¿Cómo surgió la campaña y cuáles son las organizaciones o entidades mayoritarias de esta campaña?

La campaña nació en 2005. Desde entonces, las cifras que se refieren a nuestras muertes sólo han aumentado, dejando consecuencias irreparables (psicológicas y físicas en las personas, las familias y las comunidades negras). ¿Cómo hablar del proceso? Bueno, nos inspiramos en el movimiento de conciencia negra de Steve Biko en Sudáfrica. Para la Campaña Reaja, el proceso de esclavización, cuyo objetivo fue la acumulación de recursos, explotación por parte de los colonizadores, se basa en la jerarquía entre las distintas razas establecida a partir de teorías académicas racistas y eugenistas, que no nos atribuían ninguna humanidad, sólo atribuida a blancos.

Por eso, nuestras muertes y linchamientos, nuestro trabajo esclavo, nuestra imposibilidad de formar familias, todo esto fue naturalizado. Por eso, casi 100 años después, la vida de los negras y negros no tiene valor social en Brasil. Estas teorías y prácticas, utilizadas durante cuatro siglos, se mantienen muy vivas hasta el día de hoy. Nuestra humanidad negada produce que las muertes, los desmantelamientos, los desahucios de nuestras familias negras, la falta de respeto a las mujeres negras, en fin, nuestro genocidio, no sea reconocido como tal, lo que refuerza nuestra muerte. Por esto la Campaña retoma nuestras voces: hablamos de nuestras propias muertes, de nuestra realidad de nuestro dolor. Los blancos no hablan de cómo nos sentimos.

Uhuru África TV fue el primer medio en hablar del genocidio del pueblo afro de Brasil. ¿Por qué hay dificultades para hablar del tema en los medios de izquierda?

Hemos tenido y vamos a tener este mismo tipo de presión aquí. La campaña Reaja también defiende que la izquierda blanca –no sólo en Brasil sino en toda América Latina– no nos reconoce en cuanto pueblo con una historia, tradiciones, derechos y epistemología específica. Estamos haciendo hincapié en que, de acuerdo con los principios de la marcha, nuestra lucha es contra el genocidio de los negros. Lo que ha sucedido a nivel federal en esta administración es apoyar a los Estados de la oposición o no, lo que refuerza las prácticas de la opresión y la violencia policial. En el proceso de genocidio en Brasil, la policía es un brazo que nos degrada, vilipendia y mata. Pero la ausencia de medidas para garantizar el acceso público a otros bienes comprendidos en la Constitución también se destaca como una práctica genocida. Lo más importante es mantener nuestras acciones permanentemente, al margen de la coyuntura partidaria, pero sin olvidar que son acciones de naturaleza política. De hecho, la campaña Reaja nació en una coyuntura política en el Estado de Bahía, con un gobierno de derecha. Nuestra reivindicación era entonces que cesaran las muertes violentas y la enorme brutalidad policial, los actos de resistencia seguidos de muerte, ocupación militar de comunidades, el encarcelamiento en masa.

En el último año, se han producido más de 2.200 asesinatos de negros por parte de la policía. ¿Cuál es la posición del gobierno, Segib, OEA, Aecide, Unesco, UA ante tantas muertes?

Brasil posee la segunda mayor población africana. Las instituciones actúan como cualquier gobierno de América latina y del mundo. En Brasil, todos los gobiernos defienden el mito de la democracia racial, pero sin tomar ninguna medida para proteger nuestras vidas. Ahora, en Brasil los blancos son minoría, los afrodescendientes somos casi el 70%. Cuando argumentan que el genocidio negro es sólo un problema de crisis económico aislado, lo que hacen es no reconocer la violencia institucional histórica que constituye para nosotros no un caso aislado sino una plaga durante cuatro siglos.


Fuente: Apia Virtual

Rubem Alves: El teólogo que escapó del gueto de las iglesias.



(El País, 27 de julio de 2014)

La muerte del brasileño Rubem Alves el 19 de julio de 2014 a los 80 años ha teñido de luto a la teología latinoamericana, y muy especialmente a la teología de la teología de la liberación, de la que algunos autores le consideran el padre y fue, ciertamente, uno de sus principales iniciadores, junto con otras grandes figuras como José Comblin, José Míguez Bonino, Juan Luis Segundo, Gustavo Gutiérrez, Segundo Galilea y sus compatriotas Hugo Assmann y Leonardo Boff. Su tesis doctoral Hacia una teología de la liberación humana, defendida en 1968 y publicada un año después en inglés con el título de A Theology of Human Hope, causó un profundo impacto en el panorama filosófico, teológico y científico-social mundial.

La editorial española Sígueme, cuyo director de publicaciones era entonces Alejandro Sierra, hoy director de la prestigiosa editorial Trotta, la publicó en 1973 bajo el sugerente título Cristianismo, ¿opio o liberación? con una presentación del teólogo norteamericano Harvey Cox, autor de la paradigmática obra La ciudad secular, que empezaba de esta guisa: “¡Ojo con este libro, vosotros, los ideólogos, teólogos y teóricos del mundo opulento, del mundo denominado ‘desarrollado’! El tercer mundo de forzada pobreza, hambre, impotencia y creciente enojo ha encontrado una resonante voz teológica. Rubem Alves, protestante brasileño y brillante intelectual latinoamericano, habla con autoridad…”. A continuación Cox definía a Alves como un intelectual que sabía “combinar el corazón apasionado y comprometido del Tercer Mundo con una inteligencia refinada” y cuya mente “puede agrupar, como herencia, bajo un solo enfoque, las opiniones de Franz Fanon, Karl Marx, Jürgen Moltmann, Mario Savio, Karl Barth y Paul Lehmann, y enriquecerlos con las ideas de intelectuales latinoamericanos, tal como Esdras Costra y Paulo Freire”.

¿Se extralimitaba Cox con tal reconocimiento? Claro que no. Alves se convirtió muy pronto en referencia obligada para la elaboración de una teoría crítica de la civilización actual y de la teología, tanto tradicional como moderna, así como en un crítico de la dictadura brasileña y del fundamentalismo de las iglesias cristianas. Por ambas críticas tuvo que pagar un doble precio: la persecución de la dictadura de su país, que le obligó a exiliarse y la expulsión de la Iglesia Presbiteriana, a la que pertenecía. Con todo, fue esta una condena beneficiosa, ya que, según la interpretación de Leopoldo Cervantes-Ortiz, uno de los mejores especialistas en la obra del teólogo brasileño, “Alves salió para siempre del gueto de las iglesias para entrar de lleno en el terreno de la imaginación”. Es la experiencia que hemos vivido muchos teólogos y teólogas heterodoxos de nuestras iglesias, que nos han conducido por los caminos de una teología inclusiva, interreligiosa, intercultural, interétnica e interdisciplinar, que nos ha enriquecido humana y religiosamente y a la que nunca hubiéramos llegado si nos hubiéramos instalado en el regazo eclesiástico materno.

Alves incorpora un nuevo lenguaje a la teología: el del humanismo político, que es el de la esperanza; el de la libertad, que anuncia un ser humano y una comunidad alternativos; el histórico, que habla de los sufrimientos, los gozos y las esperanzas de los seres humanos; el secular y secularizado, que abandona la metafísica, “lo religioso” y los absolutos eclesiásticos, pero también los absolutos históricos; el iconoclasta, subversivo y de la imaginación, que rechaza los hechos como límite, da nombre a las cosas ausentes, rompe el hechizo de las cosas presentes y abre caminos hacia el futuro.

Es, en fin, el lenguaje de la esperanza, que define como “el presentimiento de que la imaginación es más real que la realidad y que la realidad es menos real de lo que parece. La esperanza es la convicción de que la abrumadora brutalidad de los hechos que la oprimen y la reprimen no han de tener la última palabra”. Maravillosa definición que le lleva a traducir el prólogo del Evangelio de Juan así: “Y la imaginación se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos comprobado su gracias, su verdad y su promesa” (Juan 1,14).

Pero su propuesta del nuevo lenguaje no se quedó en el papel. La aplicó en las diferentes disciplinas que cultivó con lucidez en sus análisis, sus críticas y sus alternativas. Un ejemplo: compara la civilización actual, con la lógica del dinosaurio en su obra Hijos del mañana. Imaginación, creatividad y renacimiento cultural (Sígueme, Salamanca, 1976; original inglés: Haper & Row, 1972). El grandioso reptil de la época secundaria desapareció no porque fuera demasiado débil, sino por su excesiva fortaleza, por su poderío fantástico. Su poder arrogante resultó inútil ya que no fue capaz de adaptarse a los nuevos desafíos del ambiente. La civilización actual se precipita por los mismos derroteros de destrucción que el dinosaurio. Alves cree que habría que ir preparando el epitafio para la especie en extinción que es el ser humano tal como lo formulara R. May: “Como el dinosaurio, tenía poder sin capacidad de cambio, fuerza sin capacidad de aprender” (Man’s serach for himself, Nueva York, 1953, 20). 

Alves fue un pensador interdisciplinar que transitó por la teología, la poesía, la narrativa, la filosofía política, el psicoanálisis, las ciencias sociales y la educación. Todas sus obras son un intento, creo que logrado, de construir una teología lúdico-poética-erótica centrada en el cuerpo y en la vida en su dimensión real. El lugar de la teología es la vida cotidiana, no la academia. Teología y vida interactúan. Teología y literatura están en diálogo permanente. Su hablar de Dios y con Dios tiene como principales interlocutores a los poetas y otros autores literarios. Una de sus sugerencias finales fue sustituir la palabra teología por teo-poesía. Creo que habría que atenderla en beneficio de la teología y de la poesía. Solo por eso merece un lugar destacado en ambos lares.

jueves, 21 de agosto de 2014

El precio injusto. Los secuestros radicales.


Al Qaeda se financia secuestrando occidentales en Africa. Aunque los gobiernos europeos lo niegan siempre terminan pagando y así, inadvertidamente, financian el terrorismo que más combaten.

Rukmini Callimachi, The New York Times sáb ago 16 2014

El dinero en efectivo llenó tres maletas: cinco millones de euros. El oficial alemán asignado a entregar ese cargamento llegó aquí a bordo de un avión militar casi vacío, y fue directamente a una reunión secreta con el presidente de Mali, quien le había ofrecido a Europa una solución, que le evitase una vergüenza, a un molesto problema.

Oficialmente, Alemania había presupuestado el dinero como ayuda humanitaria para Mali, una nación pobre y sin salida al mar.

En realidad, de acuerdo a seis altos diplomáticos que estuvieron involucrados directamente en el intercambio, todas las partes sabían que el dinero era para un oscuro grupo de extremistas islámicos que retenía a 32 rehenes europeos,

Las maletas viajaron cientos de kilómetros al norte hasta el Sahara, donde los combatientes barbados, quienes pronto se convertirían en un brazo oficial de Al Qaeda, contaban el dinero en una manta tirada sobre la arena. Eso pasó en 2003 y fue una experiencia de aprendizaje para ambas partes. Once años más tarde, la transferencia en Bamako se ha convertido en un ritual bien ensayado, uno de docenas de ese tipo de transacciones repetidas a lo largo del mundo entero.

El secuestro de europeos para cobrar rescate se ha vuelto un negocio mundial para Al Qaeda, financiando sus operaciones a lo largo del planeta.

Si bien gobiernos europeos niegan que paguen rescates, una investigación de The New York Times arrojó que Al Qaeda y sus afiliados directos han ganado cuando menos 125 millones de dólares en ingresos por secuestros desde 2008, de los cuales 66 millones de dólares fueron solo el año pasado.


En diversos comunicados de prensa y declaraciones, el departamento del Tesoro de Estados Unidos ha citado montos de rescate que, tomados en conjunto, ponen el total cerca de 165 millones de dólares durante el mismo periodo.

Estos pagos fueron efectuados casi exclusivamente por gobiernos europeos, los cuales canalizan el dinero a través de una red de representantes, a veces haciéndolo pasar como ayuda para el desarrollo, de acuerdo a ex rehenes, negociadores, diplomáticos y funcionarios del gobierno en 10 países de Europa, África y Oriente Medio. Los procedimientos internos del negocio del secuestro también fueron revelados en miles de páginas de documentos internos de Al Qaeda hallados por este reportero, mientras estaba en una asignación para The Associated Press en el norte de Mali el año pasado.

En sus primeros años Al Qaeda recibió la mayoría de su dinero de donadores de bolsillos llenos, pero funcionarios de contraterrorismo creen que ahora el grupo financia su reclutamiento, entrenamiento y adquisición de armas con los rescates por la liberación de europeos.

Expresado en términos más audaces, Europa se ha convertido inadvertidamente en un financiador de Al Qaeda.

"Actualmente, el secuestro para cobrar un pago de rescate se ha convertido por sí solo en una fuente más considerable de financiamiento para el terrorismo", comentó David S. Cohen, el subsecretario de terrorismo e inteligencia financiera del departamento del Tesoro, en un discurso de 2012. "Cada transacción alienta otra transacción".

Además, el negocio está en auge: Si bien los secuestradores recibieron alrededor de 200.000 dólares por rehén en 2003, actualmente llegan hasta 10 millones de dólares, dinero que el segundo al mando de la dirigencia central de Al Qaeda describió hace poco como casi la mitad de sus ingresos operativos.

"El secuestro de rehenes es un botín fácil", escribió Nasser al-Wuhayshi, el líder de Al Qaeda en la península Arábiga, "tanto que lo podría describir como un lucrativo comercio y un preciado tesoro".

El flujo de ingresos generado es tan considerable que documentos internos demuestran que incluso hasta hace cinco años atrás, el comando central de Al Qaeda en Pakistán estaba supervisando negociaciones por rehenes capturados incluso en sitios tan lejanos como el África. Y más, las versiones de supervivientes detenidos con miles de kilómetros de separación entre sí muestran que los tres principales afiliados del grupo terrorista -Al Qaeda en el Magreb Islámico, en el norte de África; Al Qaeda en la Península Arábiga, en Yemen; y al-Shabab, en Somalia- están coordinando esfuerzos, así como ciñéndose a un protocolo común de secuestro.

Si bien los secuestradores amenazan con matar a sus víctimas, una revisión de los casos conocidos reveló que solo un pequeño porcentaje de rehenes retenidos por Al Qaeda han sido ejecutados en los últimos cinco años, un giro respecto de hace una década, cuando videos que mostraban decapitaciones de extranjeros atrapados por la filial del grupo en Irak aparecían con regularidad. Ahora, el grupo ya se dio cuenta de que puede lograr el progreso de la causa de la yihad manteniendo con vida a los rehenes e intercambiándolos por prisioneros y maletas de dinero en efectivo.

Solo un puñado de países se ha resistido a pagar, encabezados por Estados Unidos y Gran Bretaña. Si bien estos dos países han negociado con grupos extremistas —evidenciado en fecha más reciente por el intercambio que hiciera Estados Unidos de prisioneros talibán por el sargento Bowe Bergdahl—, han trazado una línea cuando se trata de pagos de rescate.

Es una decisión que ha tenido funestas consecuencias. Si bien docenas de europeos han sido liberados sin daño alguno, pocos estadounidenses o británicos han salido vivos. Unos pocos afortunados huyeron, o fueron rescatados por fuerzas de operaciones especiales. El resto fueron ejecutados o aún están detenidos.

"Los europeos tienen mucho por lo cual responder", dijo Vicki Huddleston, la ex subsecretaria asistente de defensa para asuntos africanos, quien era la embajadora ante Mali en 2003 cuando Alemania pagó el primer rescate. "Es una política totalmente de dos caras. Pagan rescates, y después lo niegan", dijo. "El peligro de esto es no solo que eso acrecienta el movimiento terrorista, sino que eso hace que nuestros ciudadanos sean vulnerables".

En 2004, un operador de Al Qaeda, Abdelaziz al-Muqrin, publicó una guía práctica del secuestro, en la cual puso de relieve la exitosa negociación por un rescate de "nuestros hermanos en Argelia". A los pocos años, hubo una escisión en Al Qaeda, con el afiliado del grupo en Irak capturando extranjeros específicamente para matarlos.

En Argelia, los secuestradores de turistas europeos fueron por otro lado: usaron los cinco millones de euros como el capital semilla para su movimiento, reclutando y entrenando a combatientes que escenificaron una serie de ataques devastadores. Se convirtieron en una fuerza regional y fueron aceptados como una rama oficial de la red de Al Qaeda, que los llamó Al Qaeda en el Magreb Islámico. A medida que los secuestros se convirtieron en su principal línea vital, ellos mejoraron y perfeccionaron el proceso.

Para el 2 de febrero de 2011, cuando sus vigías en el sur de Argelia detectaron a una turista italiana de 53 años, Mariasandra Mariani, admirando las ondulantes dunas a través de un par de binoculares, manejaban una operación elegante.

Mariani se enteraría más tarde que tenían una infraestructura de provisiones enterradas en la arena y marcadas con coordinadas de GPS.

Una tarde, se detuvieron justo en el borde de una duna. Los combatientes bajaron con una pala. Después ella oyó el sonido de un motor de automóvil. Repentinamente, una camioneta de carga arrancó a toda velocidad: habían enterrado un vehículo entero en la montaña de arena.

"Fue en ese momento que me di cuenta, estos no son delincuentes normales", dijo Mariani. Pasaron semanas antes de que los captores de Mariani anunciaran que le permitirían hacer una llamada telefónica. Le pasaron un guión y marcaron el número de Al Jazeera.

Durante los 14 meses que pasó cautiva, cada vez que los secuestradores sentían que la atención había menguado, montaban una casa de campaña en el desierto y obligaban a Mariani a grabar un mensaje en video, mostrándola rodeada por sus captores armados.

Familias a lo largo de Europa se unieron, presionando a gobiernos para que pagaran. Mariani fue liberada junto a dos rehenes españoles, por un pago de rescate que un negociador dijo que estaba cerca de ocho millones de euros.

Después de casi un año de estar cautiva en 2012, Mariani pensó que ya no podía soportarlo. Le dijo a su guardia que su modesta familia, que cultiva olivos en las colinas arriba de Florencia, no tenía el dinero, y que su gobierno se negaba a pagar por rescates. Su captor la tranquilizó.

"Sus gobiernos siempre dicen que no pagan", le dijo a Mariani. "Cuando regrese, quiero que le diga a su gente que su gobierno sí paga. Siempre pagan".
LOS PAÍSES CON MÁS REHENES

De los 53 rehenes que se sabe han sido secuestrados por ramas oficiales de Al Qaida en los últimos cinco años, un tercio eran franceses. Además, naciones como Austria, Suiza y España, que no cuentan con grandes comunidades de expatriados en los países secuestran, representan más de 20% de las víctimas.

Decisión. Estados Unidos y Gran Bretaña no pagan rescates y pocos rehenes sobreviven.

Los negociadores creen que ramas de Al Qaeda tiene claro cuáles gobiernos pagan.

Marcando un contraste, solo se sabe de tres estadounidenses que han sido secuestrados por Al Qaida o sus afiliados directos, representando apenas 5% del total.


"Para mí, es obvio que Al Qaeda los está atacando por nacionalidad", dijo Jean-Paul Rouiller, el director del Centro Ginebra de Entrenamiento y Análisis de Terrorismo, quien ayudó a crear el programa suizo de contraterrorismo.

Fuente: elpais.com.uy