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lunes, 2 de abril de 2018

Colombia: Fluye el petróleo, sangra la tierra.

Foto: Oneida Suarez

Por Tatiana Roa y Claudia Gimena Roa
Observatorio Petrolero Sur, 30 de marzo, 2018.- 

Varios activistas recorrimos la quebrada La Lisama, veníamos de Bucaramanga, de celebrar el día mundial del agua, triste ironía. El dolor es grande, las dimensiones del derrame son aterradoras, más de 20 días lleva el crudo manando a superficie y aún no lo controlan, el petróleo fluye mientras sangra la tierra, mueren los peces, los lagartos, las serpientes, los mamíferos, las aves, las avispas. En la reunión de las comunidades, anunciaban que tendrán que desplazar hacia otras tierras las reses, los caballos, las cabras: desplazamiento ambiental.

La dimensión del derrame es inmenso, pero a gran parte de los hombres sólo les preocupan los puestos de trabajo, mientras tanto las mujeres, con más sensibilidad a lo que sucedió, lloran el río y reclaman a Ecopetrol por su futuro. Un futuro incierto, que de acuerdo a maestros de la Unipaz, tomará años o décadas la recuperación de estas tierras. La empresa petrolera ni siquiera aparece, o por lo menos, a esa reunión de la mañana del viernes 23 de marzo, no llegó.

Al dolor de la construcción de la hidroeléctrica del Sogamoso que acabó las grandes subiendas de peces que nutrían la economía local, se suma ahora este derrame. Un pescador nos contaba que ya el pescado sabe a petróleo y que sube buscando los caños aùn sanos. “Nadie nos compra el pescado, nos dicen que está contaminado”: insiste el pescador de La Cascajera, un poblado a varios kilometros de La Fortuna. Más de 600 familias viven de la pesca en esta región de la Cuenca del Sogamoso.

Recorrimos la zona, vimos los multiples pozos petroleros que como vampiros chupan la “sangre de la tierra”. La gente teme que lo que pasó fue un fracturamiento hidraúlico (fracking), porque Ecopetrol ya había anunciado un pozo piloto para fracking en la Marteja, que es ahí mismo en Lizama. El olor de hidrocaburos estuvo presente durante todo el recorrido. El caño contaminado recorre gran parte del territorio y va esparciendo la contaminación con un manto de muerte.

Foto: Oneida Suarez

El rector del colegio de la Fortuna está preocupado por los efectos a largo plazo que tendrá el derrame. Nos dice que si bien el agua de consumo humano proviene de otro acuìfero, las aguas de La Lizama sirven para las siembras, el pan coger y para los animales domésticos. Le preocupan los olores, la contaminación de los suelos, la salud de sus estudiantes, más de 600 entre primaria y bachillerato.

Las camionetas de los otros vampiros, los constratistas de las petroleras, acechan La Fortuna, triste nombre de un pueblito polvoriento, al que 50 años de petrólero no le ha dejado nada. La explotación petrolera sólo ha sido un espejismo para la gente cada vez más empobrecida, mientras otros se enriquecen a costa de el territorio, nos dicen el rector.

Del derrame quieren ganar todos, y en época electoral, más de un político de los que poco les importa la gente y el territorio y que promueven el extractivismo, ha llegado a tomarse fotos con la gente, junto a la quebrada. La vida no importa solo su imagen, solo seguir acumulando para ellos.
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martes, 25 de abril de 2017

Doble rechazo a la minería a cielo abierto.


"Tanto en Honduras como en El Salvador la conciencia ambientalista cobra cada vez más vigor y fuerza, a nivel popular y oficial, concluyendo que los daños a la salud y a la ecología provocados por la minería extractiva superan, con mucho, los pírricos beneficios originados".

Tanto en Honduras como en El Salvador la conciencia ambientalista cobra cada vez más vigor y fuerza, a nivel popular y oficial, concluyendo que los daños a la salud y a la ecología provocados por la minería extractiva superan, con mucho, los pírricos beneficios originados en la contratación de mano de obra local y el pago de impuestos nacionales y municipales. La experiencia derivada de la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, la tala de bosques y la exposición de la población a productos químicos venenosos ocasionada tanto por las multinacionales mineras como por empresas locales dedicadas a ese rubro, ha pesado en la toma de trascendentales decisiones en ambas naciones.

Así, en nuestro país, los pobladores de los municipios de Minas de Oro y San José del Potrero realizaron plebiscito el 31 de marzo del corriente año, coordinado por el Comité Ambientalista de los Municipios del Noreste de Comayagua, para que sus habitantes se pronunciaran a favor o en contra de la explotación minera en sus respectivas jurisdicciones. El resultado final del conteo de votos arrojó las siguientes cifras: en Minas de Oro, 98.14% de los votos emitidos se pronunció por el ‘no’, y el 0.65% por el ‘sí’, el resto fueron votos nulos y abstenciones; en San José del Potrero: 98.14% favorecieron el ‘no’, 0.73% el ‘sí’.

La amarga experiencia de los vecinos de San Ignacio, Cedros y El Porvenir, en el valle de Siria, donde se ubica la mina de San Martín, que han sido afectados por el cianuro encontrado en los ríos y quebradas, ha significado que actualmente sufran de cáncer de estómago y afecciones dérmicas, entre otras enfermedades, resultado del empleo de dicho tóxico.

En La Unión, departamento de Copán, donde se localiza la mina de San Andrés, iguales resultados ha causado el empleo del cianuro por aspersión en patios de lixiviación para separar la broza de la plata y el oro.

Adicionalmente, ocurrió un enfrentamiento entre aquellos que se oponían a la continuación de dicha actividad y quienes la favorecían, atraídos por el señuelo de obtener un empleo, temporal, en tanto no se agotaran los depósitos argentíferos y auríferos.

En la vecina república allende el Goascorán, los diputados integrantes de la Asamblea Legislativa, por unanimidad, decretaron en marzo del 2017 que ya no se permitirá dicha actividad depredadora en el territorio cuzcatleco.

El estudio elaborado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, con sede en Guatemala, con el título ‘Diagnóstico de la situación minera en Honduras 2007-2012’, concluye que ‘la contribución de la industria minera a la economía nacional continúa siendo baja, al igual que es baja su contribución en materia de generación de empleo… en el ámbito de su contribución al fisco nacional, los aportes han sido pequeños; reportes internacionales muestran como el país no ha aprovechado el aumento de los precios (de los minerales) para agenciarse mayores recursos… el desarrollo minero… ha ocasionado una serie de conflictos entre el Estado, las compañías mineras y las comunidades donde se asientan los proyectos mineros, así como con agrupaciones ambientalistas y de derechos humanos a nivel nacional e internacional… los conflictos resultantes también encuentran a sus actores en condiciones asimétricas: por una parte, compañías mineras que tienen muchos recursos y acceso a las decisiones de poder político; por la otra, organizaciones locales y ambientales que, pese a que reciben apoyo externo, no son capaces de competir con los recursos de las mineras…’




martes, 13 de diciembre de 2016

Entrevista a la nueva presidenta de Amigos de la Tierra Internacional.

Karin Nansen. Foto: Pablo Vignali

Con la uruguaya Karin Nansen, la nueva presidenta de Amigos de la Tierra Internacional

Se enteró en Indonesia. Es la nueva presidenta de una de las organizaciones ambientalistas más importantes del mundo, que bajo la forma de federación reúne a 76 organizaciones autónomas en todo el planeta bajo un programa común. Los pilares son resistir, movilizar y transformar, dice. Cuenta que sus ejes centrales son cuatro: soberanía alimentaria, justicia climática y energética, justicia económica y resistencia al neoliberalismo, y bosques y biodiversidad. De estos y otros temas habló Karin Nansen con la diaria.

¿Cuáles son las principales preocupaciones de Amigos de la Tierra?

-No nos preocupa solamente la resistencia, ya sea a las políticas neoliberales, los monocultivos, el proceso de mercantilización de la naturaleza que se está dando, o el cambio climático. También hacemos foco en cómo vamos transformando nuestros sistemas energéticos, alimentarios, lo que implica una gran apuesta a la generación de propuestas de transformación que lleven a un cambio de sistema. Una preocupación central es el sistema alimentario, que requiere una transformación total. Hay que democratizarlo y volverlo viable para la producción familiar y campesina, para que seguir produciendo sea un derecho. Los ciudadanos tenemos que tener más control sobre los sistemas alimentarios, para que estos no estén en manos de las grandes corporaciones, que definen qué se produce, cómo y para qué. La concentración del sistema y una muy mala distribución de los alimentos que se producen a nivel mundial nos han conducido a grandes crisis alimentarias. Cuando se trabaja la soberanía alimentaria, claramente tiene consecuencias positivas en materia de cambio climático. Si promovemos la agroecología reducimos las emisiones, porque se promueve la comercialización de cercanía, hay menor transporte de alimentos, no se usan agrotóxicos, y todo esto ayuda a que las comunidades tengan mayores fortalezas para resistir el cambio climático.


¿Cómo entra la política en estos debates?


-Ese es un debate en todo el ambientalismo. Nosotros en Amigos de la Tierra Internacional estamos muy preocupados por el crecimiento de la derecha en todo el mundo. Es una organización que se opone a las derechas, que vienen con todo lo que hablábamos antes y con una gran carga de criminalización. Los golpes de Estado en Brasil, en Paraguay y en Honduras nos preocupan muchísimo. Defendemos la justicia ambiental, no somos solamente ambientalistas ni conservacionistas. Peleamos por la justicia ambiental, que implica justicia social. La justicia es fundamental en todas sus dimensiones, igual que la soberanía de los pueblos; son valores centrales de la federación. Nos sentimos más cercanos y con posibilidad de diálogo con un gobierno que apuesta a la justicia social que con uno que no lo hace. En Uruguay todavía no hay una conciencia fuerte de que la justicia social requiere justicia ambiental, y nuestra tarea es generar esa conciencia. Nos proponemos acompañar a los pueblos que están siendo afectados por este modelo depredador, pero también generar propuestas de transformación y que eso sea apoyado por políticas públicas. No queremos un ambientalismo de mercado.


¿Qué significa “desarrollo” para ustedes?


-Lo que nos preguntamos es si el desarrollo es seguir el camino de los países del norte. Algo que está claro en todo el mundo es que el crecimiento económico no necesariamente implica desarrollo; pero cuando se habla de modelos de desarrollo, generalmente se habla de modelos que priorizan el crecimiento económico -que requiere inyecciones de dinero, inversión extranjera directa-, y eso mucha veces se entiende como desarrollo ya de por sí. Eso no es así, en la medida en que la renta esté concentrada y no se distribuya adecuadamente, haya necesidades básicas insatisfechas y contaminación. No es que estemos en contra del desarrollo, no somos una organización antidesarrollo, pero sí cuestionamos lo que hoy en día se concibe como tal.


¿Amigos de la Tierra tiene enemigos?


-No sé si tenemos enemigos, pero nos oponemos con mucha fuerza a las empresas transnacionales y al control que ejercen, cada vez más, sobre nuestras vidas. Consideramos que hay que desmantelar su poder; no es viable una sociedad en la que haya empresas con semejante poder, que además constantemente cometen brutales violaciones de los derechos humanos en toda América Latina y que están a la orden del día en Asia y África. Desde asesinatos en los que las empresas tienen una responsabilidad directa, hasta desplazamientos forzados, criminalización y persecución. Pensamos que eso tiene que acabar y que las empresas tienen que ser juzgadas. Estamos trabajando en un tratado vinculante sobre derechos humanos y empresas transnacionales, que se está discutiendo en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, a instancias de Ecuador y Sudáfrica. En este sentido, también nos preocupan mucho las ONG [organizaciones no gubernamentales] que en nombre de la conservación privatizan naturaleza y territorios, y desplazan a poblaciones; en aras del discurso conservacionista se puede hacer mucho daño. Nosotros creemos que el ambiente no es algo separado de las personas, sino que la respuesta es la defensa de los territorios desde los pueblos.


¿Cómo se llevan con la visión de que el ambientalismo en algún punto es un negocio y las ONG lucran con la conservación de la naturaleza?


-Desde Amigos de la Tierra pensamos que es importante caminar más y más hacia ser movimiento social, no una ONG. Estamos articulando con movimientos de todo el mundo, sobre todo porque nuestro trabajo no se puede hacer solamente sobre la base de proyectos financiados o de la cooperación internacional, que generan mucha dependencia. Muchas de nuestras organizaciones más grandes cubren su presupuesto con una cuota mensual de sus miembros, como en Alemania o Inglaterra. No es que todas las organizaciones dependan de la cooperación internacional. Nuestro trabajo va mucho más allá. Cuando nos planteamos nuestro plan de trabajo, no lo hacemos con base en los posibles proyectos, sino que primero nos planteamos el plan y después vemos cómo lo financiamos. Lo hacemos siempre con recursos públicos, no recibimos fondos de empresas.


¿Cómo se acercan a las personas que no tienen el chip ambiental o no les interesa el tema?


-Ese es uno de los desafíos: cómo hacemos para llegar a más y más gente con nuestras propuestas y análisis, y para comprometerlas con estas luchas. ¿Por qué decimos que queremos ser más un movimiento social? Porque esto no es ni puede ser un trabajo de especialistas ni de organizaciones puntuales, sino que es necesario que se vaya asumiendo cada vez más como sociedad. De hecho, el ambientalismo más fuerte hoy está en los pueblos, no en las organizaciones que trabajamos en el tema. La conciencia ambiental está muy prendida en los territorios y es muy anterior a nosotros. Estas organizaciones lo que hacemos es tratar de que esos debates permeen más en la sociedad en su conjunto. Lo ambiental no surge de las organizaciones llamadas ambientalistas, surge desde los pueblos que están en su territorio defendiéndolo, y nosotros nos nutrimos de eso. El ambientalismo no son las ONG ambientalistas.


¿Cómo lidian con la demonización del ambientalismo?


-En general nos demonizan diciendo que nos oponemos al desarrollo, pero nosotros hablamos de justicia ambiental. De cómo construir sistemas alimentarios y energéticos justos y sustentables. No nos abstraemos de la necesidad de puestos de trabajo en la sociedad, por ejemplo. Ese también es nuestro compromiso, por eso tenemos tan buenas relaciones con el movimiento sindical, el movimiento campesino y el de mujeres. Esa es nuestra fortaleza. Si fuéramos un ambientalismo que está para proteger el medioambiente como una cosa abstracta o separada de lo social, seríamos una organización más; lo que nos hace diferentes es el compromiso social con los cambios y la creencia de que estos se construyen desde los pueblos.


¿Cuáles son los principales problemas ambientales que identifican en el país?


-Como Amigos de la Tierra tenemos una preocupación enorme con respecto al cambio climático, y eso es válido para Uruguay. Estamos en una trayectoria hacia un proceso alarmante y sin retorno. En Uruguay quizá todavía no tengamos conciencia de ello. Parece algo lejano, más allá de que la variabilidad climática nos afecte. Lo triste es que las más afectados son las poblaciones más desfavorecidas y que cuentan con menos recursos; esa es otra materialización de la injusticia ambiental, que hace que quienes generan el problema no sean quienes más lo sufren. La pérdida de biodiversidad también es un problema gravísimo y tiene mucho que ver con el avance del agronegocio. Es más grave aun en el contexto de cambio climático, porque cuanto menos biodiversidad, menos capacidad para resistir el cambio climático. El problema del agua es un tema central. No podemos ver por separado cambio climático, agricultura y biodiversidad, sino que todos los procesos se retroalimentan. Para bien o para mal.


El Estado invierte dinero en el agronegocio. ¿Creen que la inversión estatal en agroecología podría ser un camino?


-Claro que invierte. Absolutamente. En todas las áreas pensamos que es fundamental la inversión pública y estatal. En el caso del cambio climático creemos que los países industrializados del norte fueron los que generaron el problema y son los mayores emisores [de gases de efecto invernadero], por lo que tienen que hacer frente a la deuda climática volcando recursos hacia el sur. Además, planteamos la necesidad de eliminar todo tipo de sistemas de propiedad intelectual que eviten que el sur pueda hacerse de las tecnologías necesarias para los cambios. Para nosotros es fundamental que los recursos sean públicos y no sean las empresas privadas las que tienen que venir supuestamente a resolver el problema del cambio climático. Es una pelea política difícil; lo reconocemos y la estamos dando. Un problema es que los estados del sur están aceptando estas lógicas en el sentido de que las asociaciones público-privadas son la solución a todos los problemas de la humanidad y del planeta. Se le está poniendo precio a la biodiversidad. Una minera destruye biodiversidad y compensa pagando conservación en otro lado; eso es una locura, porque los territorios son totalmente diversos y no son solamente factores biofísicos: son cultura, historia, el lugar donde los pueblos desarrollan su vida, sus relaciones sociales y de producción. Cuando se lo destruye se está destruyendo mucho más. Se está tratando de imponer un cambio de lógica, en el que la naturaleza se puede traducir en dinero, y eso nos mete a una lógica de la mercantilización total de todo, de las relaciones sociedad- naturaleza. Es muy perversa, porque después de que lo convertiste en dinero, lo comprás y vendés en el mercado, y después es muy fácil de privatizar.


Uno de los cuestionamientos que se le hacen a la agroecología es su imposibilidad de generar grandes producciones y una logística similar a la del agronegocio, del que quizá esto sea su punto más fuerte. ¿Creés que la agroecología lo hace o podría hacerlo?


-A nivel mundial, hoy se producen suficientes alimentos para alimentar la producción mundial, no es que falten. La agroecología puede producir la cantidad de alimentos suficientes, pero es un modo de producción diferente, en el que se produce más diversidad, y la distribución busca generar un vínculo más cercano entre productores y consumidores. Sabemos que la agroecología puede alimentar al planeta. La FAO dice que la producción familiar y campesina, las huertas urbanas, todo eso sumado, produce 70% de los alimentos a nivel mundial. No quiere decir que todo eso sea agroecología, pero hay mucha que en realidad lo es, porque es una producción a pequeña a escala, tradicional, con muy bajo uso de insumos. Tenemos más alimentos, pero la gente muere de hambre, y ese problema no lo ha podido resolver el agronegocio, aunque ha sido una de sus grandes promesas. Por eso hoy estamos planteando en Uruguay, junto a la Red de Agroecología, la Red de Semillas Criollas y la Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología, el Plan Nacional de Agroecología, que en muchos países se está planteando, ya que en la mayoría no ha habido inversión estatal para la agroecología.


Por Marcelo Aguilar

Fuente: La Diaria

viernes, 11 de noviembre de 2016

La biodiversidad amenazada; el capital va por la vida.


La realización de la COP 13 en México visibiliza las batallas por la biodiversidad. La biodiversidad es escenario de enfrentamientos entre conservacionistas en alianza con la ciencia, los capitalistas y los pueblos indígenas

Por Víctor M. Toledo

Regeneración, 10 de noviembre, 2016.- Desde hace al menos una década las fuerzas descomunales del capital corporativo se han movido de manera coordinada para hacer efectiva una economía verde que rompa los candados levantados por el conservacionismo y el ambientalismo, y permita acceder lo más libremente posible sobre la variedad de la vida (biodiversidad), concebida como un depósito de mercancías potenciales. La vida, visualizada no solamente como un conjunto de organismos, sino sus genes y sustancias químicas, y las masas forestales y aún los paisajes que forman más los servicios que ofrece. Privatizar la biodiversidad y convertirla en un inmenso supermercado es el objetivo final de esta nueva andanada. ¿Lo están logrando?

Los defensores de la naturaleza lograron a partir de la cumbre de Río en 1992 promulgar un Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que es un tratado internacional jurídicamente vinculante, signado por 193 países, que establece tres objetivos claves: la conservación de la diversidad biológica, el uso sustentable (no destructivo) de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos. Los componentes de la diversidad biológica son todas las formas de vida que hay en la Tierra, incluidos ecosistemas, animales, plantas, hongos, microorganismos y genes. En años subsecuentes el CDB gestó a su vez otros dos acuerdos torales:

(a) El Protocolo de Cartagena, que busca salvaguardar la vida ante las innovaciones de la biotecnología, es decir, asegurar la manipulación, transporte y uso seguro de los organismos vivos; y

(b) el Protocolo de Nagoya, que tiene como objetivo compartir de manera justa y equitativa los beneficios derivados de los recursos genéticos.

Ambos tratados surgen en respuesta a los problemas y conflictos generados por la voracidad corporativa (principalmente farmacéuticas y biotecnológicas) y los riesgos que desencadenaron sus innovaciones tecnológicas. Como respuesta a lo anterior, las empresas organizadas han estado intentando influenciar los principales foros internacionales (como la Cumbre de Johanesburgo y la de Río+20) y de introducir una visión que justifique y facilite la mercantilización de la vida.

En diciembre próximo México será sede nada menos que de la decimotercera conferencia de las partes, que es la asamblea de la CDB, donde se toman las grandes decisiones. Ahí de nuevo este foro internacional (COP 13) será el escenario de cruentas batallas acerca de cómo hacer efectivas las tres encomiendas centrales sobre la biodiversidad del planeta. Alcanzo a ver al menos tres posiciones de manera nítida. Una es la de los conservacionistas y ambientalistas, sustentada en general por las tesis y aportes derivados de la investigación científica, que es la que ha logrado construir acuerdos vinculantes en estos 25 años.

La segunda es la que surge desde las esferas de los negocios y las corporaciones basadas en ideas como las de la economía verde y el capital natural. Y una tercera que comienza a ganar presencia que proviene de quienes conforman los pueblos y culturas que por miles e incluso decenas de miles de años han sobrevivido y (co-)evolucionado en íntima conexión con la biodiversidad que les circunda. No es casual que en la COP 13 habrá justamente grandes foros dedicados a la ciencia, los negocios y los pueblos indígenas (ver: cop13.mx/cop-13/).

Dos acontecimientos han comenzado a calentar el ambiente. El pasado 17 de octubre se constituyó la Alianza Mexicana por la Biodiversidad y los Negocios, formada por 27 entidades nacionales y globales, entre las que destacan (por sus acciones depredadoras y otros abusos) empresas como Bimbo, Cemex, Nestlé, Grupo México, Walmart, Fundación Televisa, Syngenta (líder mundial en el mercado de semillas y agroquímicos), y el gigantesco corporativo químico alemán BASF, dedicado a producir insecticidas, fungicidas, herbicidas, sustancias contra plagas urbanas, biotecnología agrícola y 757 productos químicos en decenas de ramas. BASF es la corporación más poderosa de la industria química mundial, con presencia en 80 países y un largo historial de contaminación por sustancias tóxicas. El segundo es la propuesta hecha por el Partido Verde en el Senado de la República para promulgar una nueva Ley General sobre Biodiversidad, contenida en 75 páginas. Más allá de las buenas intenciones y de sus claroscuros, esta propuesta comete dos faltas graves: no ha realizado una consulta suficiente, amplia y legítima a los actores sociales, expertos e instituciones involucradas (ni siquiera a la Conabio), y pretende ser aprobada fast track en tres semanas.

La realización de la COP 13 en México da la oportunidad de develar el entramado profundo de las batallas por la biodiversidad que hasta ahora han permanecido ocultas, sumergidas por los discursos superficiales, la autocensura, los acuerdos secretos y una visión maniquea del tema. La razón es que la biodiversidad mexicana ha sido motivo de cruentos enfrentamientos entre tres fuerzas: los conservacionistas en alianza con la ciencia, los capitalistas y los pueblos indígenas, lo cual se expresa en la política pública.

Cuatro décadas de realizar investigación sobre el tema me permiten arribar a tres principales y significativas conclusiones:

(a) Si algo impide alcanzar los objetivos de la CDB, esta es la lógica o racionalidad del capitalismo, basada en la generación masiva de una sola mercancía que entra en contradicción inmediata con la diversidad de la vida, además de su incapacidad para detener la voracidad derivada de sus procesos de acumulación;

(b) Que el conservacionismo + ambientalismo y ciencia han sido gradualmente cooptados y/o penetrados por los valores mercantiles y los afanes de control y dominio sobre la naturaleza, que es la ideología de la modernidad capitalista y tecnocrática; y

(c) Que si algún sector de la sociedad ha sido y sigue siendo el único capaz de llevar a la práctica los tres objetivos del CDB, este es el de las culturas rurales no modernas (pueblos indígenas, campesinos, pescadores artesanales, afrodescendientes). En una próxima entrega ofreceré abundantes ejemplos que confirman plenamente estas tesis.
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Fuente: Servindi

miércoles, 14 de mayo de 2014

Miles de uruguayos marchan contra el proyecto minero de Aratirí.


Miles de personas, varias decenas de ellas a caballo y en carros de tracción animal, volvieron a marchar hoy por sexto año consecutivo por el centro de Montevideo contra el proyecto minero de capital indio Aratirí y en defensa del medio ambiente.

Esta marcha fue convocada por varias organizaciones ambientalistas agrupadas en la Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra, plataforma que lucha desde hace años contra la instalación de Aratirí, una gigantesca mina de mineral de hierro a cielo abierto que se ubicará en el corazón del país, así como contra el desarrollo de proyectos complementarios como un puerto de aguas profundas y una planta regasificadora.

Los manifestantes, de toda edad y condición, corearon gritos contra el proyecto, contra el Gobierno del presidente José Mujica que defiende la iniciativa, y contra la “recolonización” que a su juicio implica la misma.


“Marchamos para evitar que se dé un saqueo de nuestro país. Una multinacional planea penetrar y quedarse con el hierro, depredar el medio ambiente y no dejar ninguna riqueza en el país”, explicó a Efe Rafael Fernández, uno de los manifestantes y candidato presidencial del Partido de los Trabajadores en las elecciones de octubre próximo.

Fernández indicó que el proyecto Aratirí “no va a desarrollar ni industrializar, sino colonizar” Uruguay y que además “dinamitará una parte grande del territorio, dejará agujeros enormes por ochenta años y contaminará las aguas”.


El proyecto, en manos de la multinacional Zamin Ferrous, pretende invertir más de 1.000 millones de dólares en un complejo de 6.210 hectáreas, además de la construcción de un mineroducto de 212 kilómetros y una terminal portuaria en el océano Atlántico para exportar 18 millones de toneladas de hierro al año.


En un primer momento, el acuerdo se iba a cerrar en 2011, pero presiones ambientalistas y políticas obligaron al Gobierno a modificar las leyes mineras para acomodarlas a un proyecto de una envergadura sin precedentes en el país.


La nueva norma, aprobada el año pasado, establece nuevas normas de gestión ambiental y social y el aprovechamiento fiscal de las rentas obtenidas por la venta del mineral.


Según el Gobierno y la empresa, el proyecto generará grandes beneficios económicos y empleo de calidad en la zona, hoy dedicada a la ganadería, y podría derivar en un incremento de la industria en el país.


Sin embargo, para los ambientalistas el proyecto, unido al puerto en el Atlántico y a la planta regasificadora que se construye en Montevideo “para abastecer de energía a Aratirí”, forma parte de un ataque a la ciudadanía que no votó desarrollar esas iniciativas y que le saldrán “muy caras al país”.


Precisamente, varias organizaciones que se plegaron a la marcha exigieron un plebiscito para dictaminar si la iniciativa se puede hacer y que ésta no dependa de la decisión del Ejecutivo.


Tras la reforma de la ley de minería, Uruguay y Zamin Ferrous anunciaron que firmarían un contrato a principios de este año para comenzar con la explotación.


Sin embargo, dicho contrato aún no se ha ratificado, sin que oficialmente se haya anunciado el motivo.

Más información actualizada: http://elmuertoquehabla.blogspot.com


lunes, 22 de abril de 2013

En el Día de la Tierra los pueblos de Chile se movilizan por las aguas y por la vida.


Imágenes: 1) Pewen, cordillera araucanía. 2) Río Truful Truful, Melipeuco. 3) Columna: marcha del norte llegando a Santiago por la “defensa y recuperación de las aguas”. Foto: Adolfo Romero – RAN
Mapuexpress, 22 de abril, 2o13.- El Día por (o de) la Tierra, 22 de abril, es un día reconocido por diversos sectores políticos, sociales, ambientalistas, de derechos humanos, estudiantiles, artísticos y culturales de diversos pueblos, preocupados por la vida y existencia del planeta y los impactos que vienen ocurriendo en diversos territorios a causa de prácticas dañinas. Asimismo, ha sido reconocido y declarado oficialmente por organismos internacionales como las Naciones Unidas.
En este día, los movimientos sociales en Chile se están expresando masivamente, con delegaciones provenientes desde diversas regiones, del norte y sur, quienes han convergido en Santiago por las aguas, DESDE UNA PERSPECTIVA INTEGRAL CON RESPECTO A LO QUE OCURRE EN LOS TERRITORIOS, ante la crisis que se vive y la mercantilización de este vital elemento, apropiado indebidamente por corporaciones privadas que la controlan, depredan y contaminan.

Las aguas en Chile

El agua es un elemento vital. Puede sonar a lugar común, pero nadie discute la importancia que tiene para el desarrollo de la sociedad. ¿Es el acceso a ella un derecho fundamental de la población?
La mayor parte de los derechos de aguas en Chile está en manos de privados de forma gratuita y a perpetuidad. El Código que norma el uso de los recursos hídricos permite que se regulen de acuerdo al mercado y la Constitución consagra al agua como un bien privado.
Este marco regulatorio ha permitido que diversas actividades de la mega industria se desplacen a la región de la Araucanía e intervengan recursos hídricos ya sea succionando este vital elemento o bien contaminándolo.
Es el caso de la industria forestal y de celulosa, que en el centro sur de Chile tienen más de 3 millones de hectáreas de monocultivos de plantaciones de pino y eucaliptus y que pretende duplicarse, actuando como verdaderas bombas de agua, reemplazando tierras agrícolas, frutícolas, de bosque nativos, espacios fundamentales para la vida, la soberanía alimentaria y el desarrollo de la vida rural.
Las localidades forestales entre el Bio Bio y la Araucanía, a pesar de las abultadas utilidades que perciben las compañías, son lugares donde se concentran los mayores niveles de pobreza. Asimismo, pueblos que son centros medulares de la actividad forestal prácticamente son poblados “fantasmas” y donde existe un notable aumento emigratorio.
Asimismo, decenas de proyectos se emplazan en las zonas cordilleranas buscando captar e intervenir fuentes de agua, tal es el caso de la industria salmonera con múltiples pisciculturas; O bien de corte energética como diversas centrales hidroeléctricas y de geotermia; O la propia expansión de la industria forestal.
A esto se suma la privatización de servicios básicos de agua y alcantarillado con empresas que solo buscan lucro, generando fuertes aumentos de costos en las zonas urbanas y contaminaciones en sectores rurales vulnerables. Lo mismo con descontrolados vertederos en las diversas comunas que contaminan las aguas necesarias para la agricultura y la vida.
Para graficar la situación crítica en la región, entre enero y febrero del 2012, fueron más unas 46.000 personas de zonas rurales las afectadas por la falta de agua y con serios trastornos a su agricultura de subsistencia , hechos que llevaron a establecer un decreto de emergencia agrícola a finales, siendo las mujeres y niños y niñas las más afectadas por estas situaciones.
Como se señalaba, el aspecto más crítico del Código de Aguas de 1981 es que define el agua como “un bien nacional de uso público”, pero al mismo tiempo como un “bien económico, autorizando la privatización del agua a través de la concesión de derechos en forma gratuita y a perpetuidad, no fijando límites a dicha concesión”. Es aquí donde está el problema, ya que deja en entre dicho el uso público del agua dejando el espacio para su usufructo privado lo que ha derivado a diversos mega proyectos, especulaciones y palos blancos que han causado estragos a territorios y al agua.
Hoy, en Chile, el 90% de los derechos de aprovechamiento de aguas consuntivas (no devuelven un caudal al río), en el norte, se encuentra en manos de empresas mineras y agroexportadoras, mientras que prácticamente el 100% de los derechos de aprovechamiento de aguas no consuntivos (devuelven un caudal al río) se encuentra en manos de transnacionales como ENDESA (más del 70 %).
Del total del recurso hídrico existente en el planeta, el 97 por ciento corresponde a agua salada y sólo un 3 por ciento a dulce, sin embargo, sólo un 1 por ciento está disponible para los ecosistemas y el consumo humano y animal. El 2 por ciento restante está congelado en glaciares y Polos. El 20 por ciento de la población mundial carece del agua necesaria para una vida sana y se espera que para el 2025 esta situación afecte a un 30 por ciento de los seres humanos. Hoy, 5 millones de personas mueren al año por enfermedades asociadas a aguas contaminadas.

Información relacionada

Hoy, en el día de la Tierra: Transmisión Especial Radial Marcha-Caminata-Carnaval por el Agua / Entre 11 y las 13 hrs de este lunes 22 de abril, Radio Juan Gómez Millas transmitirá la Marcha-carnaval por la Recuperación y Defensa del Agua en coordinación con diversas radios comunitarias a lo largo del territorio. La Marcha Carnaval de este lunes 22 de abril ha sido convocada por más de 100 organizaciones medioambientales, estudiantiles, sociales chilenas y de Pueblos indígenas del norte, centro y sur de Chile, debido a la grave situación hídrica que aqueja a gran parte del país. / leer mas aquí.»» http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10182
La noche antes de la Marcha Carnaval por la defensa y recuperación del agua /http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10181
Marcha por la recuperación y defensa del agua reafirma su apuesta por la vida, pese a las provocaciones de autoridades de gobierno / http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10180
Los puntos de encuentro de la marcha y carnaval por el Agua y detalles de los recorridos / Expresiones del sur, norte y centro de Chile, propios de un País pluricultural-nacional, se reunirán en Santiago este Lunes 22 de abril, cuyo recorrido comienza este Domingo para converger como un gran río ante el llamado por la defensa y recuperación de las aguas en Chile, tema matriz y estructural sobre las enormes injusticias y desigualdades que son parte de la herencia neoliberal de poderes fácticos. Ver los detalles de los puntos de encuentro que se han debido corregir ante el absurdo de ciertas autoridades de restringir la libertad de expresión. / leer mas aquí.»»http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10179
Marcha Carnaval por la Recuperación y Defensa del AGUA: Convocantes mantenemos la apuesta por la vida, pese a la inflexibilidad por parte del Estado / A las 22.00 horas de este viernes 19 de abril, luego de más de tres semanas de tramitaciones ante la Intendencia de Santiago, la autoridad notificó la negativa a que la marcha llegue hasta la Plaza de la Ciudadanía, lugar donde habíamos solicitado desarrollar una ceremonia multicultural por las aguas ancestrales. / Las comunidades hemos interpretado como una provocación este tipo de maniobras, justo en momentos en que ya se encuentra caminando hacia Santiago la marcha nacional. Sin embargo, reafirmamos nuestra apuesta por la vida; exigimos que se nos garanticen mayores facilidades para la confluencia horaria de las tres columnas y se frenen todo tipo de despliegues policiales que pretendan traducir nuestras legítimas demandas en imágenes violentas. / leer mas aquí.»»http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10176
Radio: Transmisión Especial Marcha-Caminata-Carnaval por el Agua – Santiago 22 de abril– RJGM / http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=7693
Videos – spots – informativos: “Por la defensa y recuperación del Agua” – Movilización en Chile 22 de Abril / Este 22 de abril, en el día internacional de la Tierra, diversas manifestaciones y expresiones sociales Chilenas y de Pueblos Indígenas se manifestarán por la defensa y recuperación del agua. / http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=7691
Programa Radial Mapuexpress 69: Marcha por el Agua, Semillas, Expansión Forestal /http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10172
22 de abril: MARCHA CARNAVAL por la recuperación y defensa del agua / Más de un centenar de organizaciones medioambientales, sociales y comunidades chilenas ey de Pueblos Indígenas desde el norte, centro y sur de Chile convergen en Santiago en una masiva manifestación para sensibilizar a la ciudadanía sobre la urgente situación que viven diferentes sectores del país por la grave crisis hídrica. / leer mas aquí.»» http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10162
Estudiantes se suman a la marcha y carnaval por el agua este 22 de abril /http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10155
Desde Temuco, cobertura de prensa internacional campaña “Por la defensa y recuperación del agua” / http://www.mapuexpress.net/content/publications/print.php?id=7660
Organizaciones alistan gran marcha por el agua: “Debe ser un derecho constitucional” /http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10130
22 de abril: Declaración oficial por Marcha del Agua / En Chile la privatización de las aguas, la institucionalidad creada para maquillar el saqueo descarado de que somos víctimas, y la prevalencia del mercado como rector de las aguas, simplemente han hipotecado la vida de las mayorías, provocando además daños ecológicos irreparables. Hay que romper la muralla del lucro para que las aguas puedan otra vez correr libres por nuestros valles y alimentar la vida, no los bolsillos insaciables de esta cultura de muerte. / leer mas aquí.»» http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=10116

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Fuente: Servindi