Blog personal de Juan Carlos Urquhart de Barros - Arzobispo Primado de la Iglesia Católica Episcopal Antigua en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.-
lunes, 25 de enero de 2016
"Somos todos ramas separadas que peregrinan hacia el tronco de Cristo"
jueves, 15 de octubre de 2015
Actitudes idolátricas.
viernes, 16 de mayo de 2014
Iglesia de pastores y ovejas.
sábado, 26 de enero de 2013
Pese a todo, esperanza.
Autor/a: Juan María Tellería
martes, 10 de julio de 2012
Joan Llopis, el evangelio humanizador.
sábado, 18 de febrero de 2012
Homilías: donde «el hijo de Dios» oscurece al «hijo del hombre»
martes, 18 de octubre de 2011
El empujón del Espíritu.
por Floren de Estepa
Estas breves palabras me sirven hoy, para reflexionar sobre el titular del cardenal Cañizares en Religión Digital, respecto de la eucaristía. No es una reflexión impulsiva, pues es algo que vengo madurando desde hace años –y que aun medito-, para llegarme a una vivencia autentica y feliz de toda la dimensión eucarística y sus posibilidades. Por ello esta mañana temprano poco antes de las siete, me dedicaba en el silencio de mi ermita a pensar sobre esta cuestión, que ahora plasmo en la finitud de las letras inspiradas.
miércoles, 9 de marzo de 2011
El Miércoles de Ceniza.

Miércoles de ceniza, fiesta religiosa. Para la Iglesia Católica, es el primer día de la Cuaresma, que culmina con el Domingo de la Resurrección. Cientos de católicos se congregarán en las iglesias del país para recibir la imposición de la ceniza. Este ritual, que encierra el significado de la renovación del espíritu, simboliza el inicio de la Cuaresma
¿Por qué miércoles?
Cuando en el siglo IV, se fijó la duracion de la cuaresma en 40 días, ésta comenzaba 6 semanas antes de la Pascua (Para calcular la fecha de la Pascua se usaba el computus), en domingo, el llamado domingo de “cuadragésima”. Pero en los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal. Y aquí surgió un inconveniente: desde los orígenes nunca se ayunó en día domingo por ser “día de fiesta”, la celebración del día del Señor. Entonces, corrieron el comienzo de la Cuaresma al miércoles previo al primer domingo.
Imposición de la ceniza
Este día, que es para los católicos día de ayuno y abstinencia, igual que el viernes santo se realiza la imposicion de la ceniza a los fieles que asisten a misa. Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del domingo de ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza o la frente de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el antigua testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma.
En el rito católico la imposición de la ceniza es realizada por el sacerdote sobre los fieles. El sacerdote puede hacer una cruz con la ceniza en la frente de los fieles o dejar caer un poco de ceniza en su cabeza. En el caso de los clérigos se puede aplicar en la tonsura. Mientras lo hace puede emplear una de las siguientes frases extraídas de las escritura:
- Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida (Gén. 3:19)
- Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás (Mc. 1:15)
- Arrepiéntete y cree en el Evangelio (Mc. 1:15)
Es costumbre dejar no lavar la ceniza hasta que esta desaparezca por sí misma.
La imposición de las cenizas, de acuerdo al rito, recuerda que la vida en la tierra es pasajera y que la vida definitiva se encuentra en el Cielo. La Cuaresma comienza con el miércoles de Ceniza y es para los católicos un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos y otros pueblos de Oriente Próximo acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como gesto de arrepentimiento profundo. La Biblia menciona múltiples ocasiones y pueblos que utilizaban la ceniza en significado de duelo como en Mt 11:21.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un “hábito penitencial”. Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma solía poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. De acuerdo a la creencia, esto recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que recuerda a los que la practican que algún día vamos a morir y que el cuerpo se ha a convertir en polvo.
Salmo: Tomado del Libro del Salmista (Coeditores Liturgicos) - Pag. 76
Aclamación antes del Evangelio: Señor Tu tienes palabras (A.Alcalde) - Sal. 94, 8ab
Canto procesional de Ofrendas: Te ofrecemos Señor (F. Palazon)
Padre Nuestro: Padre Nuestro (M. Gregoriana)
Agnus Dei: Cordero de Dios (Misa Sinodal - Francisco Palazon)
Canto procesional de Comunion: Porque nos invitas (C. Gabarain), Dios no quiere la muerte (C. Gabarain)


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