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lunes, 25 de julio de 2016

Protestantismo latinoamericano analiza su pasado y futuro.

Foto de grupo del encuentro de la FTL en Wheaton Foto: Gene Green

Consulta de la Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL) en Norteamérica, en Wheaton.

Los núcleos de la región Norteamérica de la Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL) se reunieron para una consulta teológica en Wheaton del 30 de junio al 2 de julio. La reunión giró alrededor de la temática del histórico congreso de iglesias y organizaciones misioneras protestantes que se realizó en Panamá en 1916, en lo que se considera como el primer gran encuentro de protestantes latinoamericanos en el siglo XX. 

Se trataba de celebrar dicho congreso y revisar el impacto histórico que tuvo y sus repercusiones en la historia del protestantismo latinoamericano, visto con la perspectiva de un siglo. Se consideró también la significación de dicho evento para el futuro, ahora que el pueblo evangélico de América Latina está participando en la misión global con el envío de misioneras y misioneros a otras partes del mundo. 

Participaron 8 mujeres y 28 varones, representando a los núcleos de Chicago, Cleveland/Chattanooga, Los Ángeles, Miami y Phoenix, la mayoría de los cuales tienen una larga trayectoria en la FTL. Se unieron a ellos dos miembros de la FTL de otras regiones: Samuel Escobar que vive en España y Tomás Gutiérrez del Perú. 

FTL, Wheaton 2016 / G. Green 

En la buena tradición de la FTL, las ponencias fueron preparadas de antemano y circuladas para su consideración previa a la consulta, lo cual facilitó la reflexión colectiva y la redacción de conclusiones. 

Escobar ofreció una breve referencia misionológicaa la conferencia misionera protestante de Edimburgo 1910, en la cual por influencia anglo-católica no se permitió la participación de misiones que trabajaban en países considerados cristianos como los de América Latina, católicos, o los de Europa oriental, ortodoxos. El esfuerzo por corregir tamaño error histórico se manifestó en la convocación del Congreso de Panamá, como expuso Juan Martínez del Seminario Fuller en el análisis histórico de su ponencia: Panamá 1916 - Sus raíces y sus frutos en el mundo evangélico,comentada por Lindy Scott del WithworthCollege. 

Pasado y presente fueron objeto de la reflexión en dos ponencias, la de Samuel Pagán, biblista y profesor del Centro de Estudios Bíblicos en Jerusalén :Panamá 1916 y 2016: Lecturas, comprensiones y aplicaciones del mensaje de la Biblia,y la del historiador Tomás Gutiérrez Sánchez, Protestantismo y democracia en América Latina: La incidencia del congreso de Panamá en las sociedades latinoamericana scomentada por Oscar García-Johnson del Seminario Fuller. 


 FTL, Wheaton 2016 / G. Green 

La mirada se dirigió al futuro en dos ponencias. La de Alexandra Zamora, promotora de misiones y organizadora de la consulta :El rostro del mundo misionero tiene rasgos latinos, comentada por Wilmer Estrada-Carrasquillo del Seminario Bíblico Pentecostal en Cleveland Tennessee y por Sídney Rooy, historiador y uno de los fundadores de la FTL. Zamora examinó la realidad de la presencia latinoamericana en las misiones a nivel global y el desafío que se presenta a los evangélicos de habla hispana en Norteamérica. Por su parte Elizabeth Conde-Frazier, Decana Académica en Esperanza College de Filadelfia, expuso su ponencia: La misión evangelizadora de la educación cristiana, que fue comentada por Gretchen Abernathy, quien colabora en la publicación dela revista semestral de la FTL en inglés Journal of LatinAmerica Theology, que dirige Lindy Scott. FTL, Wheaton 2016 / G. Green Durante la reflexión en las plenarias y en pequeños grupos un tema que se fue imponiendo fue el de la identidad del protestantismo latinoamericano y en particular la del pueblo evangélico de habla hispana en Norteamérica. 

Este tema tiene particular importancia cuando se piensa en la vocación específica de la FTL en Estados Unidos, donde los hispanos constituyen una minoría creciente con su problemática misional y pastoral inconfundible. FTL, Wheaton 2016 / G. Green Los asistentes constituídos en Asamblea decidieron pedir a Alexandra Zamora que continuase como Secretaria Regional de la FTLy encargar la publicación de los materiales de la consulta en castellano a Oscar García-Johnson y Juan Martínez, esperando que el Journal de la FTL las publique en inglés. En un momento culminante de la consulta los pastores Silvina y Javier Kosacki dirigieron la celebración de la cena del Señor al son de música latinoamericana. 

viernes, 3 de junio de 2016

El Autor que escribió en piedra y arena.

¿Qué pudo escribir Jesús en el suelo, cuando querían apedrear a la mujer adúltera? Esta pregunta llevó a Daniel Jándula a reflexionar sobre la Biblia, la escritura y Dios como autor.

AUTOR Daniel Hofkamp

Daniel Jándula reflexiona sobre la autoría de la Biblia en el ebook ‘Escrito en Piedra’.

La colección Kyrie de la Alianza de Escritores y Comunicadores Evangélicos (Adece) presenta su tercer libro en descarga gratuita. Se trata de ‘Escrito en Piedra. Dios como autor’, un ensayo breve de Daniel Jándula Martín en el que el joven escritor se acerca a la Biblia para ofrecer una perspectiva fresca sobre la “autoría” de las Escrituras. La semilla del libro se puso en la conferencia que Jándula ofreció en el encuentro que Adece celebró en Barcelona en abril de 2014. 

En el prólogo al ensayo, Juan Carlos Martín recuerda aquella conferencia, en la que el ponente “no nos mareó con ningún recorrido por la bibliografía teológica liberal ni ortodoxa en torno al tema de Dios como autor. Saber prescindir de esas pretendidas ayudas contextuales, que en otros autores no son más que lorzas de erudición, coloca a Jándula en la posición ideal para situar el libro de Dios y su lectura camino de una estanqueidad de experimento cuántico, algo necesario para aportar un mensaje relevante. ¡Qué delicia escuchar algo nuevo!”. Escrito en Piedra. Kyrie, 2016. 

A lo largo de algo más de 70 páginas, el lector se puede acercar a esta peculiar lectura de las páginas de la Biblia buscando las pistas que nos deja el gran Autor por medio de muchos autores. 


“La relación entre el autor y su obra es algo relativamente moderno”, explica Jándula en una entrevista a Protestante Digital. La Biblia “no es sólo literatura”, pero no siempre “lo analizamos desde el punto de vista literario”, explica. 


EL MENSAJE DE LA BIBLIA 

Es en ese análisis que Jándula considera fundamental encontrar la perspectiva que ofrece la centralidad de Jesucristo en las Escrituras. “En el colegio aprendimos que sin el verbo no podemos construir ninguna frase; de la misma forma, sin Cristo la Biblia no tiene sentido. Tomando la idea del “verbo hecho carne” quería explorar la comunicación de Dios, el Autor de la Biblia a través de muchas manos”, apunta. Daniel Jándula Martín. 


Para Jándula, el prisma de Cristo permite evitar lecturas cientifistas o literalistas que pueden confundir el objetivo principal de la Biblia. 

“Para mí fue un descubrimiento el entender que de no ser por Jesús, no tendría sentido todo lo demás”. A su vez, Jándula advierte de la tendencia tan en boga en la actualidad de intentar simplificar el mensaje de la Biblia. 

“Es un error que cometemos en general, intentar sintetizar, convertirlo todo en sota-caballo-rey no ayuda. Básicamente creo que el evangelio no es algo simple; sí es algo que puede entender todo el mundo, pero no algo que se pueda simplificar. Porque hay una parte importante que depende de lo que uno vive, de cómo el Verbo se manifiesta en ti. Por eso no se puede simplificar”. 

 El libro se puede descargar de forma gratuita y está disponible en PDF y en EPUB

viernes, 27 de mayo de 2016

La Biblia del Oso.

Parte de la portada de La Biblia del Oso

En el cuarto centenario de su muerte: Cervantes y la Biblia "protestante"- Bien pudo Cervantes haber tropezado con uno de estos ejemplares en sus andanzas.

Juan Pérez de Pineda dispuso que a su muerte toda su herencia fuese empleada para publicar literatura religiosa, y especialmente para la traducción y publicación de una Biblia completa al castellano.

Esta ardua empresa fue emprendida por Casiodoro de Reina, granadino, nacido en la ciudad andaluza el año 1556. En su traducción empleó Reina doce años de trabajo, siendo acabada en Basilea, terminándose el mes de septiembre de 1569.

La primera edición fue de 2.600 ejemplares, y se la conoce como La Biblia del Oso, porque tiene en su portada un emblema grabado que representa el tronco de un árbol con una hendidura en medio en la que hay un enjambre de abejas y un oso que está lamiendo la miel que destila por el tronco.

Menéndez y Pelayo dice de esta obra que “aunque como trabajo filológico no es ninguna maravilla..., como hecha en el mejor tiempo de la lengua castellana, excede mucho la versión de Casiodoro, bajo tal aspecto, a la moderna de Torres Amat y a la desdichadísima del Padre Scío”.

La versión de Casiodoro de Reina fue revisada más tarde por Cipriano de Valera, andaluz, de la ciudad de Sevilla. Valera era graduado por las Universidades de Cambridge y Oxford y conocía bien el hebreo y el griego. En su trabajo de revisión empleó veinte años. El Nuevo Testamento fue publicado en Londres en 1596, y la Biblia completa en Amsterdam en 1602, tres años antes de la aparición de El Quijote en su primera parte.

Todas las ediciones que posteriormente se han hecho de esta versión revisada, y han sido muchísimas a través de los años llevan el nombre de Versión Reina-Valera.

Del trabajo de Valera escribe Menéndez y Pelayo: “Los veinte años que dice que empleó en preparar su Biblia deben de ser ponderación e hipérbole andaluza, porque su trabajo, en realidad, se concretó a tomar la Biblia de Casiodoro de Reina y reimprimirla, con algunas enmiendas y notas que ni quitan ni ponen mucho. Tampoco he de negar que, en general, mejoró el trabajo de su predecesor, y que su Biblia, considerada como texto de lengua, debe tener entre nosotros la misma autoridad que la de Diodati entre los italianos. Al fin y al cabo, está hecha en el siglo de oro.” (1)

¿Tuvo Cervantes conocimiento de estas traducciones? ¿Llegó a leerlas?

Todas las traducciones de Valdés, Encinas, Pineda, Reina y Valera estaban perseguidas por la Inquisición, prohibida su lectura y cerrada herméticamente su entrada en España. No obstante, aunque en pequeñas cantidades, teniendo en cuenta el total de la población española por entonces, estas Biblias circularon por nuestra Patria.

Menéndez y Pelayo nos habla de un curioso personaje llamado Julián Hernández, a quien apodaban Julianillo, debido a su pequeña estatura. Era manchego, natural de Villaverde del Campo. Se hacía pasar por arriero y con sus bestias de carga introducía clandestinamente en España su “mercancía”.

“Transportó de Ginebra a España en 1557 dos grandes toneles... de Nuevos Testamentos, traducidos por el doctor Juan Pérez, y los esparció profusamente en Sevilla.” De la versión de Reina dice Menéndez y Pelayo que “logró introducir en España ejemplares, a pesar de las severas prohibiciones del Santo Oficio”. Creemos que igual ocurriría con otras traducciones de aquella época, cuya entrada en España no se toleraba legalmente.

Bien pudo Cervantes haber tropezado con uno de estos ejemplares en el curso de sus andanzas por España. En Sevilla y en Valladolid vivió nuestro glorioso escritor y éstas fueron las dos ciudades españolas donde principalmente, a juicio de Menéndez y Pelayo, se distribuían los Nuevos Testamentos y Biblias de lectura prohibida. Cervantes, hombre de letras, es natural que se sintiera interesado por toda clase de lectura, y la de la Biblia no le era desconocida, como ya hemos demostrado.

Por otra parte, está dentro de lo posible que Cervantes se hiciera con estos ejemplares durante sus viajes por el extranjero. Como el objeto de este artículo es simplemente enumerar Biblias que pudo conocer Cervantes en lengua castellana, sin interés alguno en atribuirle una determinada, no entraremos en detalles de fechas y circunstancias, pero sí queremos observar que durante su permanencia en Italia apareció en Suiza la traducción de Reina, como también se encontraba en Sevilla cuando el tal Julianillo “esparció profundamente” por la capital del Betis los Nuevos Testamentos de Pérez de Pineda; y otra vez en Sevilla, ya maduro en edad, cuando circulaba secretamente por la ciudad de la Giralda la versión revisada por Valera. 

Si conoció o no estas traducciones, es cosa que sólo Dios y Cervantes lo saben, según pienso yo.

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Nota
(1) Menéndez y Pelayo, “Historia de los Heterodoxos Españoles”, tomo IV, página 176.



jueves, 19 de mayo de 2016

El poder transformador de la palabra.


John Lennox: “hay una falta de equidad en la cultura; si crees, mantenlo en privado; si no crees, hazlo público. Mucha gente cree que el cristianismo es una fe y el ateísmo no”.

El 10 de mayo Salamanca tuvo el privilegio de recibir al reconocido catedrático de Matemáticas de la Universidad de Oxford y también profesor de Fe y Ciencia en el Oxford Centre for Christian Apologetics, que impartió una interesante charla sobre su nuevo libro Disparando contra Dios (Publicaciones Andamio, 2016), donde presenta argumentos sólidos y creíbles para desmontar las posturas de los que afirman que "la religión es peligrosa y también mata". Llegó acompañado del representante de la Fundación RZ, Andy Wickham, entidad que ha organizado su visita a España. 

La jornada, celebrada en el Colegio Mayor Fonseca de la Universidad de Salamanca, empezó con una masiva rueda de prensa a la que asistieron representantes de los periódicos locales, tanto en papel como digitales, además de diversas agencias de noticias de ámbito regional y nacional. 

Posteriormente impartió una impactante charla a unos invitados entre los que estaban profesores de la Universidad de Salamanca, estudiantes, poetas, políticos y miembros de iglesias locales y de otros lugares de la Comunidad castellanoleonesa como Valladolid. El profesor de la Usal, Alfredo Pérez Alencart, fue el encargado de presentar al conferenciante, comentando que es todo un privilegio contar con la presencia de John Lennox para abordar un tema de gran trascendencia. 

El escritor empezó diciendo: "Es una alegría ver este libro en castellano. Es una labor que empezó hace unos diez años cuando escribí mi libro ‘¿Ha enterrado la ciencia a Dios?’. Los dos abordan el tema del ateísmo, común en la cultura europea tal como lo podemos percibir en la afirmación de Dawkins y otros que afirman que "la religión es peligrosa, y que el 11-S lo ha causado la religión extremista. Pero esta crece en medio de la religión moderada. La única solución es deshacernos de la religión e institucionalizar el ateísmo a través de la autoridad que tiene la ciencia". ¿Cómo hacerlo?, preguntó Lennox, contestando que hoy la voz poderosa es la autoridad que tiene la ciencia. 

En su primer libro aborda el debate sobre si la ciencia y Dios están en contraposición y en el que todo el desarrollo del mismo gira en torno a esa confusión intelectual. Porque Dios no compite con la ciencia. Ed. Andamio, 2016. Y para reforzar citó a dos premios Nobel, uno ateo y otro cristiano. "¿Qué los divide? ¿La ciencia? No. Su cosmovisión. Uno es ateo, otro teísta. El conflicto existe en el nivel de las cosmovisiones". 

Señala que "El primero de los diez mandamientos bíblicos contiene la orden de 'amar al Señor tu Dios con toda tu mente". Ello debería ser suficiente para mostrarnos que no podemos considerar a Dios un enemigo de la razón. Después de todo, como Creador, él es responsable de la propia existencia de la mente humana... Sólo ellos son creados como seres racionales a imagen de Dios, capaces de tener una relación con él, que les ha dado la capacidad de entender el universo en el que viven [...] De hecho, como Alfred North Whitehead y otros han señalado, existen poderosas evidencias de que la visión bíblica del mundo tuvo mucho que ver en el avance meteórico de la ciencia en los siglos XVI y XVII. C.S. Lewis lo resume así: “Los hombres se volvieron científicos porque esperaban ley en la naturaleza, y lo hacían porque creían en un legislador". 

Con ejemplos citó publicaciones que ponían en sus noticias titulares como éste: "A Dios hay que culparlo de todo". Pero contraargumentó que lo interesante es que los ateos no conocen bien la historia del siglo XX. Citó la canción de John Lenon "Imagine" y dijo que él también tenía una canción que decía: Imagino qué sería una vida sin Polpot, sin Mao... Y que es difícil comprender cómo los nuevos ateos parecen ignorar las masacres del siglo XX. 

Al citar otro de los capítulos titulado "¿Es venenoso el ateísmo"?, comentó que la religión puede ser venenosa pero el ateísmo también. Y que con el secularismo se constata que esa dimensión trascendente va desapareciendo. Que Dios no viene en la Constitución Europea. 

Por tanto, los ateos tienen un problema: ¿en qué basan la moralidad? A lo que contestó con una afirmación de Fiódor Dostoievsky en su libro "Los hermanos Karamasov", que dice: "Si Dios no existe todo es permisible". Y aseveró que él se centra en el debate que tiene que ver con el mensaje central de la Biblia: que Jesucristo en la cruz murió por el pecador. En Europa la gente no entiende bien este acto. El concepto de pecado ha ido desapareciendo. Pero sí entienden el concepto de culpa.

Una de las cosas por las que soy cristiano es porque Jesús tomó mi culpa; y eso es enorme y nos hace pensar en términos legales. Dawking dice que eso es inmoral y es una tontería; yo digo que no". Y explicó que la evidencia principal de que Cristo es el Hijo, es el milagro de la resurrección. 

¿Y cómo creer si eres matemático, científico de la Universidad de Oxford? Lennox ha debatido con grandes autores como Richard Dawkins, Stephen Hawking, Christopher Hitchens y Daniel Dennett. Hawking, quien escribió el libro El gran diseño de Dios junto a Leonard Mlodinow, donde desafía la creencia religiosa tradicional en la creación divina del universo, explicando que son las leyes de la física y no la voluntad de Dios las que proveen la explicación de los orígenes de la vida en la tierra. 

"Porque existe una ley de la gravedad, el universo puede crearse y se creará de la nada", dice Hawking. A lo que responde Lennox en su libro: "Hawking es culpable de numerosas malinterpretaciones y falacias lógicas graves. En primer lugar, su visión de Dios es defectuosa. Según lo que dice, piensa sin duda que Dios es un Dios tapagujeros, para usarlo como explicación si aún no tenemos una científica. De ahí su conclusión de que en la física no hay lugar para Dios, ya que ha eliminado el último lugar donde se le podía encontrar: el momento de la creación". Y citó a Isaac Newton, ocupante de la cátedra de Hawking en su tiempo, quien cuando descubrió su ley de la gravedad no dijo: "Ahora que tengo la ley de la gravedad no necesito a Dios". Más bien escribió su Principia Mathematica, el libro más famoso de la historia de la ciencia que "expresa la esperanza de persuadir al hombre pensante a creer en Dios". 

Además contradice la afirmación de Hawking que dice que la filosofía está muerta, pues esta declaración es filosófica en sí misma, y no científica. En su libro comenta que "Los nuevos ateos no solo disparan a Dios en el nivel científico, sino también en el moral. Su ataque tiene dos caras. Primero denuncian lo que perciben como la moralidad primitiva, inaceptable, ciertamente aberrante para ellos, de la Biblia. Segundo, declaran que Dios es innecesario para la moralidad. Nos dicen que no rechazan la moralidad como tal, sino simplemente la opinión tradicional de que depende en cierto modo de Dios. En pocas palabras, su punto de vista es que podemos ser buenos sin Dios... Y empezó a hacer alusión a algunos personajes que se decantan a favor y en contra de Dios. y citó a Richard Dawkins, quien le gusta provocar a los oyentes leyendo en voz alta una invectiva feroz contra el Dios del Antiguo Testamento, describiéndolo como 'posiblemente el personaje más molesto de toda la ficción'. O Julian Savulesku, profesor de Oxford, quien comenta: "Creo que la existencia de Dios es irrelevante, Lo que importa es la conducta ética". 

Apoyado por la postura de algunos científicos ateos como Hauser y Peter Singer, Dawkins argumenta que no necesitamos a Dios para ser buenos o malos. Pero Lennox dice que existe una consideración más profunda que debilita la postura de Dawkins cuando preguntamos cómo se propone el ateísmo afianzar los conceptos del bien y el mal. ¿Cómo se opone la religión a los avances de la ciencia?, dice. "Eso cada científico tiene que responder. Porque somos seres morales y la ciencia no puede proveernos de moralidad". Y comenta que Einstein señaló que se puede hablar de los fundamentos éticos de la ciencia pero no se puede hablar de los fundamentos científicos de la ética. 

Lennox comenta que no vale buscar en la ciencia una base para la moralidad. ¿Cuál la base de la moral? ¿Quién la establece? Las respuestas las encontraremos en el libro. En él encontraremos muchas muestras de ese debate con Hawkins y la posición de muchos otros que forman parte de ese contingente de nuevos ateos. A.P. Alencart, J. Lennox y A. Wickham. / J. Alencar. Estos apuntes sirvan para incentivar a leer y meditar sobre la naturaleza de Dios y el cristianismo. Así como ha sido una delicia escuchar a John Lennox, con certeza más lo será al adentrarnos en las numerosas evidencias de la verdad del cristianismo presentadas por él. No se avergüenza de ser cristiano y científico. Y se impresiona de que pensadores serios pidan que se elija entre ciencia y Dios. 

La mesa está servida, sólo hay que ocupar un lugar. Concluida la charla y a pesar del escaso tiempo que quedaba, surgieron numerosas preguntas por parte del público asistente. Las preocupaciones de una profesora permitió ahondar en temas como la minimización de las Humanidades en la Universidad y la imposibilidad de que los alumnos puedan hacer las preguntas acerca de Dios para no ser rechazados por sus profesores. 

 Por su parte, otra profesora pidió su opinión sobre cómo contestar a las preguntas de los niños. Dijo que la ciencia no responde a cosas como el amor, la belleza... Señaló introducirlos en la literatura; en el caso de los cristianos también en la bíblica que muestra la historia real sobre la humanidad y su significado, que no la encontraremos en una probeta. Enseñarles sobre Dios a través de dos fuentes básicas: 1) Libro del mundo, la naturaleza; 2) Libro de la Palabra de Dios. El padre de la ciencia moderna dijo que debemos conocer ambos. 

La pregunta más importante es: ¿Quién soy yo? Más que entender la Galaxia de Andrómeda. John Lennox y Jacqueline Alencar. / J. Amador Martín Respondiendo a una pregunta acerca del gran reto que tienen delante las iglesias frente al fenómeno del ateísmo, dice que existen tantos cambios en la cultura, frente a los cuales las iglesias no han pensado cómo responder a las preguntas que el secularismo plantea. "Hay un problema: falta de equidad en la cultura. Si crees, mantenlo en privado. Si no crees, hazlo público. Mucha gente cree que el cristianismo es una fe y el ateísmo no. Y tenemos que guardarla. Nos queda contradecir eso". Son apenas muestras del interés suscitado después de escucharle. Gracias a la excelente labor de la traductora Dorcas González, el público invitado, que no dominaba el inglés, pudo entender con veracidad esta valiosa reflexión. 

sábado, 9 de abril de 2016

Malasia: Los musulmanes podrán “elegir el Cristianismo”.

una biblia en malayo

Un tribunal de Malasia sienta precedente al confirmar el derecho de todos los ciudadanos a la libertad de religión.

KUALA LUMPUR
FUENTES World Watch Monitor, Evangelical Focus 
En una sentencia histórica, la semana pasada un tribunal de Malasia confirmó los derechos de un cristiano convertido del Islam, según informa World Watch monitor. El fallo sienta precedente en un país donde las conversiones religiosas, en particular del Islam al cristianismo, se han cargado de controversia. 

El veredicto reafirma la supremacía de la Constitución Federal, que en virtud del artículo 11 defiende el derecho de todos los ciudadanos de Malasia a la libertad de religión. Para Rooney Rebit, el demandante, la decisión no podría haber llegado en un momento más oportuno que en la Semana Santa: cuando solicitó a las autoridades judiciales que declararan la creencia en Jesucristo como un derecho humano fundamental. 

El Tribunal Supremo en Kuching, el estado de Sarawak, también estuvo acuerdo. El juez, Yew Ken Jie, dijo: "Él es libre de ejercer su derecho de libertad de religión y escogió el cristianismo." Rebit nació en una familia cristiana en 1975, pero sus padres se convirtieron al Islam cuando tenía ocho años de edad. Su nombre musulmán fue Azmi Mohamad Azam Shah. En 1999, Rebit abrazó el cristianismo y fue bautizado. 

El juez dictaminó no podía considerarse que Rebit haya profesado el Islam, porque no fue su decisión abrazar dicha religión. Sin embargo, cuando se convirtió al cristianismo a la edad de 24 años, sí era lo suficientemente madura como para tomar una decisión consciente. 

 APOSTASIA 

Los casos de conversión en Malasia han estado plagados de desavenencias, y acusaciones de apostasía por parte de las autoridades musulmanas, mediante desafiantes veredictos de los tribunales seculares en los tribunales de la Sharia. 

La demanda más importante ha sido la de Lina Joy, que se convirtió del Islam al cristianismo en 1998 a la edad de 26; su petición de que su conversión fuera legalmente reconocida por los tribunales de Malasia, fue rechazada en 2007 después de una batalla legal de seis años. 

En un país con dos sistemas legales paralelos, las apelaciones que buscan cambiar esos errores , son trasladadas a las autoridades de la Sharia, donde los abogados no musulmanes tienen prohibido practicar. En el caso de Rebit la significativa diferencia era que no estaba desafiando su conversión al Islam; porque si lo hubiera hecho, el caso habría tenido que ser juzgado por el tribunal de la Sharia, ya que los tribunales seculares han dictaminado que no tienen jurisdicción en temas islámicos. Rebit, en su solicitud, pidió que se le declarara oficialmente cristiano, y ser liberado de la fe musulmana por el Departamento islámico religioso y el Consejo Islámico de Sarawak. 

También quería que la corte obligara al Departamento Nacional de Registro del Gobierno a cambiar su nombre y religión en su documento de identidad y en sus registros. Las autoridades religiosas islámicas del estado de Sarawak no se opusieron a la emisión de la carta que le librara de su fe, pero el departamento de registro había insistido en que la carta de liberación debía venir del Tribunal de la Sharia. 

Sin embargo, el juez Yew ordenó al Departamento de Registro Nacional que hiciera los cambios en el documento de identidad de Rebit. Sostuvo que el de Rebit no era un caso de jurisdicción, sino que planteaba cuestiones constitucionales relacionadas con su derecho a la libertad religiosa. "No necesita una orden judicial de la Sharia para liberarse del Islam, porque la libertad religiosa es un derecho constitucional y sólo él puede ejercer ese derecho." 

Y agregó: "Su conversión a la fe musulmana no fue por su propia voluntad, sino debida a la conversión de sus padres cuando era menor de edad. Él no está cuestionando la validez de su conversión cuando era menor de edad. Pero ya siendo adulto, es libre para ejercer su libertad religiosa, y ha escogido el cristianismo. El Departamento de Registro Nacional no ha sido justo con el demandante, al insistir que necesitaba un carta de libertad del Tribunal de la Sharia. 

 EL FALLO DEFIENDE LOS DERECHOS CONSTITUCIONALES 

El abogado de Rebit , Chua Kuan Ching, dio la bienvenida a la decisión y espera que el Departamento de Registro Nacional no apele. "En casos de conversión anteriores relacionados con menores, los tribunales no habían llegado tan lejos a la hora de establecer qué sucede cuando el niño llega a la edad adulta. Así que esta es una decisión diferente, porque el juez está diciendo que él tiene derecho a la libertad religiosa, de acuerdo con la Constitución ". 

La Asociación de Iglesias en Sarawak aplaudió la decisión de proteger el derecho fundamental a la libertad de religión, especialmente en ese momento, en el que "estamos en Semana Santa la Pascua está a a punto" "Pedimos al Gobierno Federal [en Kuala Lumpur] que honre y haga efectiva la garantía de la libertad religiosa conforme a lo dispuesto en el Acuerdo Malasia, y que defienda los derechos constitucionales y las libertades fundamentales reconocidos por la Constitución Federal a todos los ciudadanos de Malasia. 

 ANTECEDENTES 

La sentencia alivia la situación de una comunidad cristiana asediado, que representa el nueve por ciento de los 30 millones de habitantes. Se han sentido cada vez más atacados por su fe; en los últimos años se han incautado muchas Biblias en malayo, a varias iglesias y el periódico Catholic Herald se les prohibió utilizar la palabra "Alá" para describir a Dios, y los lugares de culto fueron profanados. En los últimos ocho años, Malasia ha estado gobernada por el partido de derechas Barisan Nasional, dirigido por el primer ministro Najib Razak, que consiguió un segundo mandato en 2013, aunque por un estrecho margen, enfrentando a los musulmanes contra las minorías.

Leer más: 

lunes, 4 de abril de 2016

María era protestante.


La virgen María creía en las cinco solas de la Reforma protestante.
Damas y caballeros, hermanos y hermanas, tengo algo emocionante que contaros hoy. ¡María era protestante! “¿Qué? ¿Cómo? ¿Pero estás bien de la cabeza, Will?” Tranquilos, calmaos un poco. Me explico. Sé perfectamente que María vivió quince siglos antes de que sucediera la grandiosa Reforma protestante. 

Sé que la palabra ‘protestante’ no fue usada para aludir a los evangélicos hasta el 1529. Y también sé que María nunca se topó con Lutero ni Zuinglio ni Calvino por la calle. No obstante, cuando digo que María era protestante, me refiero a que su doctrina era cien por cien evangélica. 

“¿Qué? ¿Cómo? ¿Pero te falta un tornillo, Will?” Tranquilos. Ahora viene la exposición. Nos vamos a enfocar en diez versículos poderosos que se hallan en Lucas 1:46-55. Se trata de una sección del Nuevo Testamento conocida como el Magníficat en la cual María alaba al Señor por la noticia de que ha de ser madre del “Hijo del Altísimo” (1:32). 

En aquella alabanza, la virgen se refiere (inconscientemente) a lo que hoy día conocemos como las ‘cinco solas’ de la Reforma protestante. Aquí están: 

 01.- Sola Scriptura El principio formal de la Reforma fue ‘Sola Scriptura’, es decir, que la suprema norma de fe y conducta para el creyente es la bendita Palabra de Dios. Es fácil observar cómo el cántico de María está repleto de citas bíblicas. Es como si María hubiera sacado sus palabras de alabanza directamente de 1 Samuel 2:1-10. Además de 1 Samuel hay alusiones a los Salmos y al libro de Génesis en tan solo diez versículos. Cuando proclama que Dios, “esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Quitó de los tronos a los poderosos” (vv. 51-52), podría haber estado pensando en Faraón, Coré, Amán, Nabucodonosor, Belsasar o en algún otro rey malvado de Israel o Judá. Con todo, a pesar de su juventud, María era una mujer versada en las Escrituras y se gozó en dar a conocer el contenido de las mismas. 

 02.- Sola gratia El cántico de María se centra en las proezas y maravillosas hazañas del Todopoderoso. Mira la cantidad de cosas que Dios hace en estos pocos versículos: “Ha mirado la bajeza de su sierva”, “me ha hecho grandes cosas”, “Hizo proezas con su brazo”, “Esparció a los soberbios”, “Quitó de los tronos a los poderosos”, “Exaltó a los humildes”, “Colmó de bienes a los hambrientos”, “Envió vacíos a los ricos”, “Socorrió a Israel”, “Se acordó de la misericordia de la cual habló”. ¡Diez acciones divinas en cuestión de diez versículos! María se regocijó en la soberanía, la grandeza y la fidelidad del Omnipotente. Es su pura gracia la que le lleva a levantar a “siervas” como María para glorificar su nombre. María sabía que el milagro de la encarnación no tenía nada que ver con su supuesta bondad ni potencial humano sino únicamente con la gracia de la Roca de Israel. 

 03.- Sola fide La fe es omnipresente en el Magníficat de María. Es la fe de Dios en María la que produce su gran alegría en el Señor, la que le hace gloriar en su bajeza humana y la que le hace recordar las preciosas promesas del Señor. “Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la misericordia de la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre” (vv. 54-55). Es decir, María ubicó el nacimiento del Mesías dentro del contexto del pacto que Dios había hecho con Abraham siglos antes. La fe se aferra celosamente a las promesas del Altísimo. En palabras de J.C. Ryle, “Aprendamos del ejemplo de esta santa mujer a asirnos con firmeza de las promesas de la Biblia, pues esto es de la mayor importancia para conservar nuestra paz interior”. 

 04.- Solus Christus Como acabamos de comentar, María se gozó en la noticia de que el Cristo iba a nacer ya que Dios iba a cumplir la promesa que había hecho a Abraham. Cristo es el cumplimiento de todas las promesas de Dios. Cristo es el Sí y el Amén del Señor. Gracias a su fe en la promesa de Dios, María pudo levantar en alto el nombre de “Dios mi Salvador” (v. 47). En el Evangelio de Lucas, los términos relacionados con la salvación se emplean una y otra vez para referirse al ministerio de Jesús. Lucas 19:10 es un buen ejemplo: “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. María entendió que la salvación de Dios alcanza al ser humano a través de la simiente de Abraham, a saber, Jesucristo. María se regocijó en el fruto de su vientre porque aquel hijo iba a ser luz para revelación a los gentiles “y gloria de tu pueblo Israel” (Lucas 2:32). La alabanza de María era una alabanza cristológica. 

 05.- Soli Deo gloria María no quería darle la gloria a nadie sino solo a Dios por su tremenda obra de salvación. ¡Toda la gloria para el Señor! ¡A Él, a Él y sólo a Él! Empieza María diciendo, “Engrandece mi alma al Señor” (v. 46). A lo largo de los siglos, éste ha sido el clamor del pueblo protestante: ¡sólo a Dios sea la gloria porque sólo Él es digno, sólo Él es santo! “Santo es su nombre y su misericordia es de generación en generación a los que le temen” (vv. 49-50). 

Si María estuviera entre nosotros hoy, no soportaría que nadie se gloriase en otra cosa que no fuera el Rey de gloria. Conclusión Con todo lo antedicho, queda claro a la luz del Magníficat que la madre del Señor Jesús, María –esposa de José- estaría totalmente de acuerdo con las cinco solas de la Reforma protestante. Se gloriaría en la ‘Sola Scriptura’ porque vivía saturada de la Palabra; en ‘Sola gratia’ porque reconoció que todo lo bueno desciende de Dios; en ‘Sola fides’ porque confiaba en lo que Dios había profetizado; en ‘Solus Christus’ porque a través del Hijo del Todopoderoso recibió el perdón de sus múltiples pecados; y en ‘Soli Deo gloria’ porque sólo quería vivir con el fin de darle al Señor toda la gloria que le correspondía. Así que sí, estoy bien de la cabeza. Y no, no me falta ningún tornillo. Y vuelvo a recordaros una vez más lo que hemos visto hoy: María, por lo menos en su doctrina, era cien por cien evangélica. ¡María era protestante! Ahora que lo sabes, ¿por qué no se lo cuentas a alguien? ¡Adelante! 

viernes, 11 de marzo de 2016

Soy un evangélico católico.


José Daniel Espinosa Contreras 

Me apena ver el sentido peyorativo que el término «católico» ha tomado en muchos círculos evangélicos actuales, así como el rechazo del evangelicalismo moderno a todo lo que posea este título.

La mayoría de ustedes habrá decidido leer este artículo debido a lo llamativo de su título: «¿Evangélico-católico?». Me apena ver el sentido peyorativo que el término «católico» ha tomado en muchos círculos evangélicos actuales, así como el rechazo del evangelicalismo moderno a todo lo que posea este título. Entiendo que la Institución Católico Romana ha jugado un papel decisivo en este comportamiento reaccionario de los evangélicos, pero nuestro rechazo no debiera ser contra el adjetivo («católico») que esta Institución injustamente se apropia de forma exclusiva para sí sino, en todo caso, contra la Institución.

Aunque la expresión «católico» (del griego Katholikos = «relacionado con el todo», «general») no aparece en la Biblia, esta parece haber sido usada ya en el siglo II como una referencia a la verdadera iglesia en su totalidad, diferenciándose así de las iglesias locales y geográficas, señalando de esta forma a la iglesia universal que se extendía por todo el mundo. Así lo demuestra la carta de San Ignacio a los esmirnos al decir: «Allí donde deba aparecer el obispo, donde esté la gente, incluso donde Jesús podía estar, hay una iglesia universal [«católica»]»[i].

Sabemos que el distintivo de «católico» fue usado por los cristianos ya desde los primeros siglos como evidencia de pertenecer a la verdadera iglesia de Jesucristo. Así se diferenciaban de aquellos que anunciaban un mensaje particular y ajeno al mensaje apostólico que, en realidad, no era más que un evangelio diferente. Las formulaciones dogmáticas que la iglesia plasmaba en forma de Credos –en sus luchas contra las desviaciones doctrinales que surgían en el seno de la iglesia– siempre se apropiaban el vocablo de «Iglesia Católica», enfatizando así cuales eran las creencias ortodoxas y fundamentales de la verdadera y única iglesia universal de Jesucristo. Esto puede verse reflejado en el Credo Niceno (año 325 d. C.) y en el posterior Credo Niceno-constantinopolitano (381 d. C.) que afirmaba: «Creemos en la Iglesia que es una, santa, católica y apostólica». Estos Credos han sido aceptados a lo largo de las épocas por casi la totalidad de cristianos.

Tras la Reforma Protestante, las iglesias reformadas insistían que esta separación no suponía un abandono de la fe «católica», esto es, universal. Así, la confesión bautista de persuasión calvinista publicó su propia confesión en 1644 (revisada en 1651), conocida como «Confesión de Londres», donde se autodenominaba «iglesia católica»; la Confesión de Fe de Westminster finalizada en 1647 (en la que colaboraron episcopales, independientes, erastianos y, principalmente, presbiterianos) volvía a insistir que a la «iglesia católica» pertenecían: «el número completo de los elegidos que han sido, son o serán reunidos en uno, bajo Cristo, su cabeza; y es la esposa, el cuerpo, la plenitud de Aquel que llena todo en todos». Y añadía: «La iglesia visible, que bajo el evangelio también es católica o universal (no está limitada a una nación como anteriormente en el tiempo de la Ley), se compone de todos aquellos que en todo el mundo profesan la religión verdadera, juntamente con sus hijos, y es el reino del Señor Jesucristo, la casa y familia de Dios, fuera de la cual no hay posibilidad ordinaria de salvación» [El subrayado no es original][ii]. Quedaba así claro que todo el movimiento protestante confesaba seguir siendo parte de la «Iglesia Católica», que no «Iglesia Católica-Romana».

Posteriormente, la Iglesia Católica Romana reclamaría para sí el monopolio de la catolicidad, afirmando en el Concilio Vaticano I ser la única poseedora de todo el mensaje cristiano, siendo el resto de confesiones cristianas movimientos heréticos o cismáticos que se habían dejado llevar por doctrinas acatólicas o erradas. Con un lenguaje mucho más suave, el Concilio Vaticano II denomina a los protestantes «hermanos separados» (ya no herejes), exhortándoles a volver a la «una, santa, católica y apostólica» Iglesia Católica Romana. No obstante, esta pretensión no es más que una falacia. De hecho, los términos «católica» y «romana» son contradictorios. Como reconoce el teólogo católico Hans Küng, «el calificativo “romana” fundamentalmente negaba la “catolicidad”»[iii], y «los reformistas dieron gran importancia a su pertenencia a la “iglesia católica”. Sin embargo, entendían esa catolicidad en un sentido doctrinal: la fe católica que siempre se había seguido, en todas partes y por todas las gentes, de acuerdo con las escrituras»[iv].

Tanto es así que los reformadores eran herederos de siglos católicos y sus enseñanzas estaban sostenidas no solo por el testimonio de las escrituras, sino de importantes teólogos de la primitiva cristiandad como Agustín. Actualmente, muchos teólogos católico-romanos como protestantes reconocen que una de las fuentes principales de la teología y piedad reformada eran los escritos del obispo y padre de la iglesia Agustín de Hipona[v]. El ex-católico y converso al protestantismo José Grau escribió: “La Reforma no trajo no trajo un evangelio «protestante», sino el Evangelio de la Iglesia de todas las edades. El principal apoyo, lo hallaron los reformadores en las Escrituras, pero siempre que pudieron citaron a los padres de la antigua Iglesia en su apoyo. […] Toda afirmación importante de la Reforma hallaba considerable apoyo en la tradición antigua de la iglesia católica.”[vi] 

La Reforma, en realidad, pretendía recuperar la verdadera catolicidad que la iglesia estaba perdiendo. Se puede afirmar que los reformadores eran auténticos católicos que trataban de recuperar la esencia del mensaje católico (universal). 

Concluimos, pues, que la catolicidad no es aquella que se restringe a una determinada organización o institución, sino aquella que se extiende a todos los verdaderos creyentes. Defender nuestro catolicismo es aseverar que somos fieles portavoces de una tradición evangélica, del mensaje de Jesucristo dado por los apóstoles, predicado a lo largo de los siglos. Sí, soy un evangélico-católico. Espero, en ese sentido, que tú también lo seas («católico»). Y si alguien desea quitarnos el nombre de «católico», ¡que nos demuestre en qué nos hemos apartado de la fe católica! Pues, como diría el antiguo sacerdote agustiniano, profesor de teología católica en la Universidad de Wittenberg y, luego, reformador, Martín Lutero: «Mi conciencia está cautiva de la Palabra de Dios. Por tanto, no puedo retractarme y no lo haré, pues no es ni seguro ni correcto ir en contra de la propia conciencia. Dios me ampare. Amén»

José Daniel Espinosa Contreras – Teólogo y Profesor – Martos, Jaén (España)

viernes, 4 de marzo de 2016

¿Egoísta o altruista? La respuesta, en el cerebro.



REVISTA SCIENCE
FUENTES tendencias21, Agencia SINC

Una investigación encuentra las conexiones cerebrales que se activan al ayudar, ya sea por empatía o para devolver un favor.

A menudo, es difícil entender por qué las personas se comportan de la manera que lo hacen, porque sus verdaderos motivos permanecen ocultos. Investigadores de la Universidad de Zúrich (Suiza) han demostrado cómo se pueden identificar los motivos de la gente, ya que se caracterizan por una interacción específica entre diferentes regiones del cerebro. 
También muestran cómo los motivos de empatía aumentan el comportamiento altruista en personas egoístas. El equipo internacional de científicos ha investigado las conexiones cerebrales que se activan de acuerdo a las motivaciones que están detrás de una acción, según ha publicado este mes la revista Science. 

“Nuestro estudio demuestra que las conexiones cerebrales pueden revelar si la gente se comporta de un modo altruista por empatía o porque se sienten obligados a devolverle un favor a alguien”, explica Grit Hein, investigador en la Universidad de Zúrich (Suiza) y autor principal del estudio. El estudio ha comprobado que “la gente egoísta se vuelve más altruista gracias a la empatía”, añade el experto. 

ESTUDIO SOBRE LA EMPATÍA 

Para llegar a estas conclusiones, los científicos diseñaron un experimento con dos grupos de individuos. Un participante interactuaba con otras dos personas asociadas con el investigador, situadas una a cada lado del voluntario. 

En el primer grupo, el participante observaba cómo un compañero recibía descargas eléctricas, lo que provocaba en él una respuesta de empatía, ya que “compartía” su dolor. En el segundo grupo, el sujeto observaba cómo su pareja sacrificaba dinero para salvarle de una de esas descargas eléctricas, y así generaba la necesidad de devolverle el favor. En ambos grupos, había un tercer participante que manejaba el control en el experimento pero al que no se le inducía la empatía ni la reciprocidad.

Después de la primera parte del experimento, todos los participantes llevaron a cabo una tarea de asignación económica. Podían perder dinero a cambio de dárselo a sus compañeros (comportamiento altruista) o ganar dinero a costa de que los otros lo perdiesen (comportamiento egoísta). Como los científicos esperaban, los participantes dieron más dinero a la pareja con quien habían sentido empatía o reciprocidad que a la persona encargada del control. 

LA CLAVE ES LA INTERACCIÓN CEREBRAL 

En ambos grupos los participantes actuaron de manera altruista, pero sin delatar sus motivos. Los investigadores estudiaron en cada grupo las conexiones cerebrales de los participantes e identificaron distintos patrones que delataban cuáles eran los esos motivos específicos. Según los resultados, los actos altruistas realizados por empatía delataban una conexión ligeramente negativa entre la ínsula anterior y el estriado ventral del cerebro, mientras que los actos impulsados por reciprocidad activaban la conexión entre estas regiones. 

Los individuos más egoístas, por otro lado, mostraban una conexión baja o nula entre el córtex del cíngulo anterior y la ínsula anterior; mientras que aquellos sujetos denominados prosociales mostraban una conectividad positiva entre estas áreas. Otro resultado que destaca el grupo de investigación es que al generar una respuesta empática en los participantes más egoístas, este grupo mostró una conectividad cerebral similar a la de los grupos prosociales. 

Por el contrario, los prosociales se comportaron de manera más altruista todavía activando la motivación de reciprocidad. “El modo en que las regiones del cerebro se comunican entre sí sirve para conocer información que una persona no está dispuesta a revelar. Es más, podemos asegurar que emociones como la empatía pueden utilizarse para hacer que las personas egoístas se comporten de manera más altruista”, concluye Hein.

jueves, 14 de enero de 2016

Primados anglicanos sancionan a la Iglesia Episcopal de EE.UU..-


Queda como mera observadora. Consideran que el matrimonio homosexual aprobado por la Iglesia Episcopal fue alejarse de la fe y la enseñanza de la Comunión anglicana y de la Biblia. 

Anglican.ink, VOL LONDRES 14 DE ENERO DE 2016

Según informan VOL y Anglican.Ink los primados de la Comunión Anglicana han decretado suspender a la Iglesia Episcopal de la plena participación en la vida y decisiones de la Comunión Anglicana. 

Este jueves 14 de enero 2016 se aprobó, informan, por una mayoría de dos tercios de los Primados anglicanos reunidos (arzobispos y moderadores) que la Iglesia Episcopal fuese suspendida por un período de tres años.

En el encuentro celebrado en la catedral de Canterbury se tomó esta resolución que supone que la Iglesia Episcopal pierde su "voto" en las reuniones de las instituciones oficiales anglicanas, aunque conserva su "voz". Significa de facto degradarla a la condición de mera observadora.

La decisión implica también que los representantes de la Iglesia Episcopal no estarán autorizados para representar a la Comunión en organismos interreligiosos y ecuménicos o en comisiones de diálogo, ni formar parte del Comité Permanente del Consejo Consultivo Anglicano.

Por lo tanto la Iglesia Episcopal queda fuera del proceso de toma de decisiones "en cuestiones de doctrina o sistema de gobierno" de la Comunión anglicana.

Según una fuente oficial no identificada (expone George Conger en anglican.ink) este periodo de tres años se debe a querer "respetar la política de la Iglesia Episcopal” ya que sólo la Convención General anglicana, que se reunirá en 2018, puede decidir una sanción mayor a la Iglesia Episcopal de EE.UU.

Según VOL los Primados reconocieron de forma mayoritaria que el matrimonio homosexual aprobado por la Iglesia Episcopal de EE.UU. fue un alejamiento de la fe y la enseñanza como entiende la inmensa mayoría de la Comunión anglicana, y ha supuesto una desviación de la responsabilidad mutua y la interdependencia implícita. 

REACCIONES POSTERIORES

La moción insta además al arzobispo de Canterbury a "designar un grupo de trabajo para mantener conversaciones entre nosotros con la intención de restauración de la relación, la reconstrucción de la confianza mutua, la sanidad del legado de dolor, reconociendo el grado de concordancia, y la exploración de nuestras profundas diferencias, asegurando que se llevan a cabo en el amor y la gracia de Cristo ".

La oficina de prensa del Palacio de Lambeth no respondió a solicitudes de comentarios, aunque dada la difusión de lo ocurrido ha hecho público un Comunicado de prensa que confirma lo esencial de esta información.

El Rev. Arun Arora, director de comunicaciones de la Iglesia de Inglaterra publicó un mensaje en Twitter en respuesta a las noticias de las sanciones, respondiendo a la nota de AnglicanInk : “Actuando dentro del amor y la gracia de Jesús No son sanciones sino consecuencias en el contexto del compromiso unánime para caminar juntos".

La reunión continuará hasta mediados de mañana viernes, momento en el que está prevista una conferencia de prensa formal. 

Por su parte el Arzobispo anglicano egipcio Mouneer Anis escribió en su blog: "A todos los seres queridos que han orado por las reuniones de los Primados anglicanos. El Señor escuchó sus oraciones y respondió. Por unanimidad se afirmó que la fe de la Iglesia permite que el matrimonio es sólo entre un hombre y una mujer, unidos entre sí por la vida. También se decidió que la postura de permitir el matrimonio homosexual de la iglesia Episcopal es una desviación de la doctrina de la enseñanza explícita de la Iglesia basada en la Biblia (…) Esto preservará la unidad de la Iglesia ".

sábado, 21 de noviembre de 2015

No hay gozo sin llanto.


¿Cómo vivimos los cristianos este dolor espiritual por el mundo? ¿Será quizás que no influimos más en la sociedad porque nuestra vida no es como debiera ser?

Si hay algo que se intente evitar hoy por todos los medios es sin duda el dolor. Todo nuestro mundo gira en torno a la idea de que hay que eliminar el sufrimiento y aumentar el placer en esta llamada sociedad del bienestar. Los medios de comunicación social gastan enormes fortunas en hacer reír a la gente, entretenerla y evadirla de cualquier idea que le sugiera sufrimiento, dolor o llanto. Sin embargo, el evangelio dice: Bienaventurados los que lloran. ¿Por qué? Pues porque en realidad son los únicos felices que se dan cuenta de la realidad en que vive el ser humano. 

El evangelista Lucas expresa esta misma bienaventuranza de una manera más llamativa: Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis (Lc 6:21). Se trata de una promesa clara de felicidad para quienes lloran. Sin embargo, el llanto al que se refiere el Señor Jesús es más bien de carácter espiritual. El Maestro no está diciendo que quienes lloran la muerte natural de un ser querido, por ejemplo, estén siendo felices. No, no lo son. 

A nadie se le ocurriría decir esto. Lo que dice Jesús es que, a diferencia del dolor y el sufrimiento "natural" propio de este mundo sometido al mal en el que vivimos, existe otra clase de dolor "espiritual" que no tiene ninguna relación con nuestra existencia natural en esta vida. Así pues, los verdaderamente felices son los que lloran en el espíritu; los que se afligen porque en nuestras sociedades, Dios y Jesucristo casi nunca sean tenidos en cuenta; quienes se apenan de que nuestro mundo se muestre tan cerrado a los valores del reino de Dios. 

La mayoría de los dirigentes de la tierra, tanto hoy como ayer, no tienen en cuenta en sus agendas personales los valores cristianos que se desprenden del sermón del monte. Muchos se burlan de ellos, mientras otros afirman que son irreales e imposibles de llevar a la práctica. Y ante esta situación, ¿qué opina la Iglesia de Jesucristo en el tiempo actual? ¿Cómo vivimos los cristianos este dolor espiritual por el mundo? ¿Será quizás que no influimos más en la sociedad porque nuestra vida no es como debiera ser? 

Es verdad que nuestra obligación como cristianos es evangelizar pero, ¿no tendríamos primero que empezar por evangelizar nuestras propias increencias y nuestra acomodación a la risa de la sociedad? La descripción del discípulo de Jesucristo como alguien que llora por la injusticia del ser humano es algo que casi resulta hoy anacrónico. 

No está de moda el llanto cristiano, sino que recuerda comportamientos de épocas pasadas. Hubo un tiempo en el que los creyentes debían aparentar seriedad, austeridad e incluso tristeza si querían ser considerados como auténticos seguidores de Cristo. Una época en la que predominaba un estilo gris oscuro de religiosidad puritana aparente. 

En muchos casos no era más que una máscara hipócrita que pretendía simular aquello que no se era. Sin embargo, hoy hemos pasado al extremo opuesto. Con el fin de atraer a los incrédulos hemos adoptado su estilo. Una especie de superficialidad festiva y de felicidad artificial que hacen difícil la manifestación del dolor por los problemas del mundo y mucho menos del llanto al que se refería el Señor Jesús. 

Es menester reconocer que muchos creyentes contemporáneos no poseen verdadero convencimiento de pecado, como el que experimentaban los cristianos de épocas pasadas. Lo pecaminoso ha desdibujado sus fronteras. Se desea tener gozo pero sin pasar por el reconocimiento doloroso del pecado personal. 

En el fondo, lo que ocurre actualmente es que no gusta la doctrina del pecado, ni siquiera que se predique acerca de ella. Se desea la rosa pero sin las espinas. Sin embargo, tal anhelo es imposible desde el punto de vista bíblico. Quien se convierte a Jesucristo y desea alcanzar la dicha eterna en él, tiene que pasar primero por las lágrimas del arrepentimiento sincero y la confesión de pecados. No hay gozo sin llanto.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Política y Reino de Dios.


Es importante afirmar algunas cosas sobre la forma en la que pensamos la política y algunas claves para ser testigos de Jesús en este momento crucial.

El domingo 22 de noviembre Argentina celebra el desempate electoral entre los dos candidatos que se disputan la presidencia. En las últimas semanas aumenta el clima de enfrentamiento entre ambos candidatos y las redes sociales son reflejo de la dialéctica partidista. Como un alegato a favor del debate sano y la participación política, la Comunidad cristiana Aviva, de la provincia de Córdoba (Argentina) compartió esta reflexión, que reproducimos a continuación. 

En estos días, pareciera que todos nos convertimos en analistas políticos. En las conversaciones casuales, en los murales callejeros y las redes sociales, en las comidas familiares, los grupos de amigos, de estudio y de trabajo, nadie está ajeno a la encrucijada política que atraviesa nuestro país. Nos alegra que este tema haya entrado en la vida de tantas personas; creemos que esto puede convertirse, cuando se hace con amor y tolerancia, en una forma en la cual la sociedad se enfoque un poco más en el bien común y no solo en un plano individual. 

No obstante, como comunidad creemos que es importante afirmar algunas cosas sobre la forma en la que pensamos la política y algunas claves para ser testigos de Jesús en este momento crucial. Lo primero que tenemos que decir es que el problema esencial del hombre es estar alejado de Dios. No es un problema que pueda resolver un candidato político ni un proyecto social, cultural o económico. Los países con niveles de vida más altos son muchas veces los que tienen los índices de suicidio más altos. Ningún proyecto cambia la vida desde las bases si Jesús no es el fundamento del cambio. El Reino de Dios fue el centro de todo lo que Jesús dijo e hizo en la tierra. Por eso es también nuestro parámetro. 

El Reino de Dios tiene una doble cualidad. Es una búsqueda en la realidad, una actitud de descubrimiento ante todo lo que Dios está haciendo ahora mismo en el mundo; y es también una esperanza que trasciende la realidad, una búsqueda que se realizará del todo cuando Dios establezca completamente su justicia. 

El Reino de Dios nos dice “ahora” y “todavía no”, nos pide que tengamos un pie en lo que está pasando a nuestro alrededor y otro pie en la promesa. La vida del seguidor de Jesús es un frágil equilibrio entre dos realidades: estar en este mundo y no ser de este mundo (Jn. 17). Somos como embajadores que habitamos un suelo aunque nuestra patria es otra. Cuando solo recordamos una de estas verdades, perdemos el equilibrio. Estamos en el mundo y por eso nuestro destino participa del destino de la humanidad. Compartimos las alegrías y miserias de todos los hombres. Solo en esa participación vamos a ver la manifestación de Dios. No podemos refugiarnos en la promesa del cielo y olvidarnos de las necesidades que nos rodean. 

Nuestro ejemplo es Jesús, que se hizo carne para compartir con los hombres y acercarles un Dios que no es ajeno a la vida. No somos del mundo y por eso siempre tenemos que recordar dónde están puestas nuestras lealtades. Vivimos como peregrinos y extranjeros porque estamos en camino a nuestra patria. 

Aunque podemos apoyar proyectos, candidatos y partidos, es un error identificar esas cosas directamente con el Reino. Si nuestra esperanza se termina en esta vida, somos los más miserables de todos los hombres. El Reino que predicó Jesús se identificó con los desplazados de la sociedad, los afligidos, los que necesitan ayuda. Su misión fue «llevar la Buena Noticia a los pobres, […] proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad y que ha llegado el tiempo del favor del Señor» (Lc. 4:18,19). 

A lo largo de la Biblia, la salvación y la justicia se manifiestan juntas. No hay salvación en un plano eterno si eso no implica también una lucha por la liberación de las cadenas de opresión en el tiempo presente a nivel del espíritu, el alma y el cuerpo. La iglesia siempre tiene que estar alineada con los ideales de justicia del Reino. Si eso no pasa, perdemos nuestra conexión con Jesús. No todos los proyectos políticos son iguales y no es bueno meter todo en la misma bolsa. Para un cristiano, la democracia implica la posibilidad de elegir los proyectos que más se asemejen a la justicia del Reino de Dios. Y eso tiene dos consecuencias. En primer lugar, que su voto no está llamado a reflejar su clase social, su historia partidaria o sus simpatías con los candidatos sino las propuestas que, desde su interpretación, reflejen de mejor manera su lealtad a Cristo y los valores del Reino. 

En segundo lugar, que ninguna preferencia partidaria tiene que ser tan absoluta que impida la crítica constructiva. Nuestra confianza no está puesta en los hombres, los partidos ni los sistemas. Una iglesia que no se distingue del mundo está tan cerca que no puede hablarle. Pierde su rol profético. De igual manera, una iglesia poco involucrada con el mundo está tan lejos que tampoco puede hablarle. Se olvida de que tiene que encarnarse. El Nuevo Testamento repite sistemáticamente que todos los cristianos tenemos que honrar y someternos a las autoridades (Rm. 13:1-4; 1 Tm. 2:1,2; Ti. 3:1; 1 P. 2:13). Este principio no solo se aplica a los buenos gobernantes. Recordemos que los primeros cristianos eran los discípulos de un hombre crucificado injustamente por el Imperio Romano y que muchos de ellos fueron perseguidos y martirizados. Tenían muy buenos motivos para resistir a uno de los regímenes más sangrientos de la historia. 

Como a los primeros cristianos, a nosotros también nos cuesta aceptar que las autoridades del gobierno fueron puestas por Dios (Rm. 13). Resulta extraño que el Dios de la justicia haya colocado a representantes que, más de una vez, actúan injustamente. Pero aunque no siempre entendemos, aceptamos confiadamente los designios del Señor y su voluntad. Estamos llamados a predicar la justicia pero sabemos que incluso las injusticias ayudan al bien de todos los que amamos a Dios. No importa la circunstancia en la que estemos: cuando Jesús es el centro, todo lo que vivamos vale la pena. No creemos que sea sano que la iglesia como institución se alinee detrás de un proyecto político. En la historia, eso nunca terminó bien. Desde la unión que hizo Constantino entre iglesia y estado en el siglo IV hasta nuestros días, pasando por la complicidad de la iglesia con Hitler, con Bush, con el régimen comunista en China o las dictaduras en Argentina y Latinoamérica, hemos aprendido que la iglesia como un Cuerpo tiene que mantener cierta distancia con los poderes de turno. Si eso no pasa, no va a poder levantar proféticamente la voz por los que no tienen voz ni va a poder representar la causa de los oprimidos. 

La misión de la iglesia como un todo no puede diluirse entre pujas políticas. Pero sí creemos que hay misiones individuales, inspiradas por Dios, para manifestar el Reino en diferentes esferas de la sociedad. Algunos lo hacen en el arte, otros en la educación, en el deporte, el comercio y también en los diversos sectores de la política y el Estado. Son como agentes secretos del Reino de Dios en cada uno de esos lugares. Hay hermanos que están llamados a participar y comprometerse en espacios atravesados por la política. Ellos son luz en esos lugares y si ellos faltan, falta la luz. No los juzgamos arrebatadamente ni los menospreciamos porque Dios también está manifestando su Reino a través de ellos. Sabemos que cada discípulo debe militar únicamente a Jesús en los espacios que le toca habitar. 

Esto no significa que seamos tibios en nuestro compromiso con las causas de los hombres. Significa que nuestro único Señor es Cristo. Solo Él tiene nuestra lealtad absoluta. Orígenes, un teólogo del siglo III, decía que los cristianos hacen más por su nación cuando oran por la paz y la justicia que cuando van a la guerra. Aunque podemos participar en diferentes espacios y comprometernos con las necesidades de nuestro tiempo, hay armas espirituales que, si nosotros no usamos, nadie más va a usar. Por eso oramos por la paz de nuestra nación y para que la justicia de los gobernantes nos permita vivir «una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad» (1 Tm. 2:2). Aunque los resultados a veces sean menos visibles, la oración hace una diferencia no solo en las historias individuales sino también en los destinos de los pueblos. 

En sus cartas, Pablo pedía oración por el mismo emperador que, años más tarde, lo condenó a la muerte. Sus oraciones y respeto no tenían nada que ver con afinidad política. Nuestro compromiso con la oración y con nuestro pueblo no solo se aplica a los partidos o candidatos que nos gustan. Buena parte de nuestras relaciones suceden hoy de manera virtual. Todavía estamos aprendiendo cómo conectarnos real y profundamente con otros a través de una pantalla. Tenemos algunas ideas para compartir sobre esto. 

En primer lugar, no buscamos pelea a través de las redes sociales. Son lugares donde las ideas se exageran y las personas se vuelven caricaturas de sí mismas. Nadie cambia de opinión por un comentario suelto en internet; nadie tiene ganas de evaluar sus motivaciones cuando es tratado con sarcasmo o dureza. Si hay algo para compartir con un hermano y realmente eso sirve para edificar la relación y la iglesia, es mejor hacerlo personalmente. 

En segundo lugar, no creemos todas las noticias, no buscamos solo la información que reafirma nuestro punto de vista y no nos llenamos de rencor hacia los que piensan diferente. Hay gente interesada en que odiemos, que nos aislemos y nos llenemos de miedo. Vivir en comunidad, por el contrario, es exponernos a los demás, es brindarnos a corazón abierto al que es diferente. La iglesia se fortalece en la diferencia. 

En tercer lugar, y como ya dijimos, el gran problema del hombre no es quién lo gobierna sino el hecho de que está lejos de Dios. Cuando las convicciones políticas ocupan más espacio que la fe, cuando se habla más del gobierno que de Jesús, se están enfocando mal los esfuerzos. No podemos permitir que nadie se cierre a nuestro testimonio por algunas opiniones políticas. El Reino es más importante que unas elecciones. 

En este contexto de polarización, parece que solo se puede estar de un lado o del otro. Nuestro país vive la política como el fútbol: rápidamente, la democracia se convierte en superclásico. El que no está con nosotros, está contra nosotros. Y quizás esto pueda ser cierto para quienes tienen una esperanza que se acaba en este mundo. Pero para nosotros, ningún proyecto político va a agotar la vida del Reino. 

Nuestro enemigo no es el que piensa diferente. No estamos en una guerra contra el otro partido o candidato. Por el contrario, Jesús nos enseñó que los pacificadores son bienaventurados y serán llamados hijos de Dios. El mundo ve en nosotros el rostro de Jesús cuando tomamos el rol de agentes de la paz. Ante la hostilidad y los enfrentamientos, preferimos representar al encuentro y al diálogo. En Romanos 14 hay una reflexión fantástica sobre la vida en comunidad. Pablo le escribe a los creyentes de Roma que dejaran de discutir por cosas que, sin ser pecado, les gustaba considerar como buenas o malas. Algunos comían todo tipo de alimentos y otros solo verduras; algunos creían que había días especiales y otros no. A todos ellos, les responde: «Yo sé —y estoy convencido por la autoridad del Señor Jesús— que ningún alimento en sí mismo está mal; pero si alguien piensa que está mal comerlo, entonces, para esa persona, está mal. Si otro creyente se angustia por lo que tú comes, entonces no actúas con amor si lo comes. No permitas que lo que tú comes destruya a alguien por quien Cristo murió». 

Su respuesta tiene mucho sentido al pensar la política. Cuando convertimos nuestras diferencias en algo que ofende a nuestro hermano, no estamos actuando en amor. Martín Lutero escribió que el Evangelio convierte a cada cristiano en un servidor de todos. La fe de Jesús no es la fe del egoísmo, de la meritocracia ni del rechazo. Es la fe que tiende puentes, que sana y predica el perdón. A través de Cristo, «Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación. […] Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: ¡Vuelvan a Dios!» (2 Co. 5). Los tiempos violentos suelen mostrar las virtudes y miserias de los hombres. Que este momento agitado como país sirva para hacer visible el amor de Dios en el medio de la hostilidad. Que podamos aprender a mirar a todos los hombres con los ojos de Jesús, que no conquistó con grandes argumentos o violencia sino con servicio, humildad y entrega.

martes, 10 de noviembre de 2015

Ateos y cristianos se unen para defender la libertad de expresión.



“No dejes que David Cameron te convierta en un extremista”, dice la inusual coalición de activistas. Esperan detener los planes para introducir las “Órdenes de interrupción del extremismo” (EDOs, por sus siglas en inglés) en el Reino Unido.

FUENTES Evangelical Focus AUTOR Redacción P+D TRADUCTOR Joana Morales 

La campaña tiene como objetivo detener los planes del gobierno para restringir la libertad de expresión. Cristianos, laicos, escritores, comités de vigilancia de la privacidad online y otros activistas le están pidiendo al gobierno de Reino Unido que cambie sus planes de “introducir nuevos poderes de gran alcance llamados ‘Órdenes de interrupción de extremismo’ (EDOs) para luchar contra individuos y organizaciones que considere ‘extremos’”. La campaña por la defensa de la libertad de expresión reúne a la Sociedad Secular (dirigida por ateos y otros líderes pro-secularistas) y al Instituto Cristiano (que defiende la libertad de religión y valores cristianos). Otros grupos que participan en la campaña contra lo que llaman “un asalto total a la libertad de expresión, la libertad religiosa y la protesta legítima” son la fundación Peter Tatchell (un grupo pro-LGBT), English Pen, Big Brother Watch, Manifesto Club e Índice de Censura.

“¿Quiénes son 'extremistas'? ¿Los terroristas? Claro. Pero, ¿qué pasa con los activistas políticos? ¿Los grupos religiosos o antirreligiosos? ¿Los sindicalistas? ¿Los activistas ambientales? ¿Son 'extremistas'? Podrían llegar a serlo si triunfan las vagas propuestas del gobierno”, denuncia el grupo. Algunos de los principales políticos británicos, como Lord Dear y los miembros del parlamento David Davies, Caroline Lucas y Fiona Bruce, también apoyan esta la campaña. 

 ¿QUÉ SON LAS EDOs? 

Según estos activistas, “las ‘Órdenes de interrupción del extremismo’ (EDOs) restringirán el movimiento y las actividades de personas que el gobierno crea que se dedican a ‘actividades extremas’, incluso aunque no hayan incumplido la ley.” “Habrá personas inocentes que incumplirán la ley simplemente por tener opiniones impopulares, tradicionales o desafiantes”, advierte el grupo. La legislación aún no ha sido aprobada, pero por los comentarios de algunos ministros del gobierno parece que el Ministerio del Interior tiene la intención de ir “más allá del terrorismo” para “erradicar el extremismo en todas sus formas”. El detonante de las EDOs serían “actividades perjudiciales de personas extremistas que difunden odio pero no quebrantan las leyes”, en palabras de miembros del gobierno británico.

MINORÍAS AFECTADAS POR PLANES DE LUCHA CONTRA EL TERRORISMO 

Los planes del gobierno llegan tras años de amenazas del terrorismo islámico contra la población y los intereses del Reino Unido. Pero los efectos de implementar políticas de lucha contra el terrorismo más fuertes podrían afectar a otros grupos (minorías) del país. Jonathan Evans, antiguo director del MI5 (la agencia de seguridad nacional del Reino Unido), dijo: “es fácil imaginar estos poderes siendo utilizados contra inofensivos predicadores evangélicos en la calle o similares, a causa de un mal celo y un deseo de demostrar que no están en contra de una única religión”. La campaña se ha lanzado con el hashtag #DefendFreeSpeech.