domingo, 23 de septiembre de 2012

Padre Pío, Maestro Espiritual.



«Orad, orad al Señor conmigo, porque todo el mundo tiene necesidad de oraciones. Y cada día, cuando más sienta vuestro corazón la soledad de la vida, orad, orad juntos al Señor, ¡porque también Dios tiene necesidad de nuestras oraciones!».  


“Desde su más temprana edad Francesco Forgione fue un hombre de oración. Era considerado por los demás como un niño callado ya que raras veces jugaba con ellos porque "ellos blasfemaban". Este rechazo al pecado le causaba la necesidad de escaparse a rezar a la iglesia de San Pío V. 
Otras veces solía sentarse bajo un árbol que le encantaba, que estaba en la propiedad de su padre, " a pensar en Dios". A la edad de 5 años, Francesco ya quería ser sacerdote Franciscano Capuchino, en parte por el hábito y la barba, que le encantaban, pero también movido por las ganas de buscar la perfección, fruto de la Gracia de Dios.


Sin embargo, su ascenso por la escalera de la santidad requeriría más que aspiraciones piadosas y escapes del mundo. Ya desde muy joven éste caminar hacia la santidad le conllevaría a una batalla inmensa contra la carne y el demonio.

Por ejemplo, para el niño Francesco la mortificación no era algo extraño. Aún cuando la familia de por sí contaba con raciones pequeñas en las comidas, Francesco de vez en cuando dejaba de comer. También la madre lo encontró a los nueve años durmiendo en el piso con una roca como su almohada (esto parece que lo había estado haciendo el niño ya por un tiempo). Dicha austeridad se convertiría en un sello que lo caracterizaría para toda su vida. El también experimentó ataques personales con el demonio, quien se le aparecía en formas horribles en sueños. Más tarde en su vida, estos ataques fueron de una forma más directa, llegando hasta el punto de ser ataques físicos.

Sin embargo Dios nunca lo abandonó, ya que le proporcionaba visiones consoladoras de la Santísima Virgen y de su Angel Guardián. En una ocasión, su futura batalla contra el mal le fue revelada. En una visión que tuvo un día después de la Comunión, se vió él mismo en medio de un gran salón entre dos grupos de personas, un grupo tenía semblantes preciosos, mientras los otros eran horrorosos. En ese momento, un monstruo enorme salió del fondo del salón hacia él, pero Jesús se apareció para darle fuerzas a Francesco. Antes de que aquel monstruo llegara donde Francesco, le calló un rayo y desapareció. Nuestro Señor le dijo, "Este es el malvado con quién tienes que batallar". Verdaderamente, todas las biografías de la vida del Padre Pío muestran cómo esta visión profética se hizo realidad, hasta en el más mínimo detalle.

El año 1903 fue testigo de la entrada de Padre Pío, de quince años, a la vida religiosa o al camino de la perfección. Aunque los religiosos no son por su forma de vida necesariamente perfectos, las vivencias de los tres consejos evangélicos (pobreza, castidad y obediencia) ayudan a hacerlos perfectos. Nuestro Señor, aconsejando a aquellos que desean ser perfectos, les ofreció una forma de entregarse completamente a Dios, renunciando al derecho de matrimonio (Mt. 19:12), a los bienes materiales (Mt. 19:21a) y a la volundat propia (Mt. 19:21b). Fue en este momento, a la entrada al noviciado, cuando Francesco fue recibido con el nombre de Fra. Pío (Hermano Pío) ; Fra. para indicar que era un Fratello (Italiano) religioso o Frater (Latín), y Pío para indicar, por medio del cambio de su nombre, la nueva vida que ahora comenzaba. Solo después, en la ordenación sacerdotal en 1910, es que él asume el nombre por el cual es y será conocido por siempre: Padre Pío.

Como lo muestra este pequeño resumen, el Padre Pío recorrió los pasos tradicionales y comprobados de un camino a la santidad, renunciando al mundo, la carne, y al demonio por medio de la oración y la mortificación, coronado por el abandono total a los consejos evangélicos de la pobreza, la castidad y la obediencia. También se puede decir que el sacerdocio del Padre Pío le dió una mayor fuerza a su unión con Cristo, Sacerdote y Víctima, sin el cual es imposible entender al Padre Pío de Pietrelcina.”

(texto tomado de EWTN donde invito visitar otros aspectos de la vida del Padre Pio: elhombre, 

Invito visitar mis posts etiquetados Padre Pio

Fuente: Juan Pablo II, maestro, padre, pastor...

sábado, 22 de septiembre de 2012

No abandones al que te corrige y exhorta - san Agustín, obispo, Sobre los pastores.


Del Sermón de san Agustín, obispo, Sobre los pastores (Sermon 46, 11-12: CCL 41, 538-539)


OFRECE EL VENDAJE DEL CONSUELO


El Señor azota, dice la Escritura, a todo el que por hijo acoge. ¿Y tú te atreves a decir: «Quizás a ti no te azotará»? Si a ti no te azota quedarás sin duda excluido del número de sus hijos. «¿Pero acaso -continuarás diciendo- azota absolutamente a todos sus hijos?» Sin duda alguna, azota a todos sus hijos, como azotó a su propio Unigénito. Su Unigénito, en efecto, aquel único Hijo engendrado de la misma sustancia que el Padre, igual al Padre por su condición divina, el Verbo, por quien fueron creadas todas las cosas, no tenía en sí mismo posibilidad de ser probado ni azotado. Pero para poder ser azotado se revistió de carne. Si, pues, Dios no perdonó ni a su propio Hijo que no había conocido el pecado, ¿piensas que va a dejar sin pruebas a los hijos adoptivos que conocieron el pecado? El Apóstol dice, en efecto, que hemos sido hechos hijos de adopción para ser coherederos del Hijo único, para ser la herencia de él, como se dice en el salmo: Pídemelo: te daré en herencia las naciones. De ello nos da, pues, un ejemplo cuando nos hace participar en los sufrimientos de su Hijo.


Pero, a fin de que el débil no desfallezca al oír hablar de las pruebas que se avecinan, el pastor no debe ni alentarlo con falsas esperanzas ni atemorizarlo con miedos indebidos. Debe decirle: Prepárate para las pruebas. Y, si al oír estas palabras la oveja empieza a desfallecer y a temer hasta tal punto que ya no se atreve a acercarse, el pastor debe recordarle aquello otro: Fiel es Dios para no permitir que seáis tentados más allá de lo que podéis. Anunciar y recordar las pruebas que se avecinan es como curar a las ovejas enfermas; hablar de la misericordia de Dios, que hace superar las pruebas, al que se asusta desmesuradamente es como vendar las heridas.


Hay algunos, en efecto, que al oír hablar de pruebas futuras se preparan con mayor empeño y buscan con qué remediar su debilidad. Creen que no es suficiente la ayuda que pueden recibir de los fieles y se fortalecen recordando la gloria de los mártires. Pero hay, en cambio, otros que, al oír hablar de las pruebas futuras que necesariamente tiene que soportar el cristiano y de las que están exentos los que no lo son, se descorazonan y claudican.


Ofrece, pues, el vendaje del consuelo y cura a la oveja herida. Dile: «No temas; no te abandonará en tus pruebas aquel en quien has puesto tu fe. Fiel es Dios para no permitir que seas tentado más allá de lo que puedes resistir.» No pienses que soy yo quien te dice esto, lo afirma aquel Apóstol que dice también: ¿Queréis tener pruebas de que Cristo habla por mí? Por tanto, cuando oyes las palabras que acabas de escuchar oyes al mismo Cristo, escuchas al pastor que apacienta a Israel. Pues a Israel también se le dijo: Les diste a comer llanto con medida. Lo que dice el Apóstol: No permitirá Dios que seáis tentados más allá de lo que podéis, es lo mismo que afirma el profeta al hablar de un llanto con medida. No abandones, por tanto, al que te corrige y exhorta, al que te atemoriza y te consuela, al que te hiere y te sana.


RESPONSORIO Sal 43, 23; Rm 8, 37; Sal 43, 12


R. Por tu causa, Señor, estamos siendo asesinados continuamente, nos tratan como a ovejas de matanza. * Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. V. Nos entregas como ovejas al matadero y nos has dispersado por las naciones. R. Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado.


ORACIÓN.


OREMOS, Señor Dios, creador y soberano de todas las cosas, vuelve a nosotros tus ojos de bondad y haz que te sirvamos con todo el corazón, para que experimentemos los efectos de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén


CONCLUSIÓN


V. Bendigamos al Señor. R. Demos gracias a Dios.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Una Oración por la Paz en el día Internacional.




Por la paz entre las naciones


"Dios omnipotente, nuestro Padre celestial, guía a todas las naciones del mundo por el camino de la justicia y la verdad, y establece entre ellas esa paz que es fruto de la rectitud, a fin de que lleguen a ser el reino de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén."
(LOC p. 705)


La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó en el año de 1981 que en septiembre se conmemoraría el Día Internacional de la Paz y fue hasta el año 2002 que se fijo al 21 de este mes como fecha oficial. La ONU declaró que “el Día Internacional de la Paz se observará en adelante como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo ese Día”. Proclama, conmemora y difunde la paz todos los días.

http://noticiales.com/dia-internacional-de-la-paz/

Una paz sostenible...


Durante la Conferencia que las Naciones Unidas celebraron este año en la brasileña ciudad de Río de Janeiro, los líderes mundiales, junto con reprentantes de la sociedad civil, de las autoridades locales y del sector privado, renovaron su compromiso político a largo plazo con el desarrollo sostenible.

En el contexto de ese compromiso, se decidió que el tema con el que conmemorar el Día Internacional de la Paz de este año fuera el de «una paz sostenible para un futuro sostenible».

Desde el Desarrollo Sostenible...


Valiosos recursos naturales, tales como los diamantes, el oro, el petróleo, la madera o el agua son la causa directa de muchos conflictos o suponen un factor importante de las contiendas. Por ello, resolver su propiedad, control y gestión es fundamental para mantener la seguridad y restaurar la economía de los países que salen de una conflagración.

De hecho, la buena gestión de los recursos naturales desempeña un papel central en la construcción de una paz sostenible en las sociedades que sufren o han sufrido una guerra.


Para un futuro sostenible


De esa forma, el Día Internacional de la Paz ofrece este año a las personas de todo el mundo una fecha común para pensar individualmente en cómo contribuir a asegurar que los recursos naturales se gestionan de manera sostenible, reduciendo su potencial para generar disputas y allanando el camino hacia el «futuro sostenible que queremos».

Este Día Internacional se celebra en todo el mundo el 21 de septiembre, por acuerdo de la Asamblea General, y tiene entre sus objetivos fortalecer los ideales de la paz, tanto dentro de cada una de las naciones, como entre todas ellas y sus pueblos.


jueves, 20 de septiembre de 2012

RAE incorpora las palabras “Tuitear”, “tuit”, “tuiteo” y “tuitero” a su diccionario.



La Real Academia Española, RAE, informó durante el acto de presentación de “Escribir en Internet: Guía para los nuevos medios y las redes sociales” que en la vigésimo tercera edición de su diccionario que saldrá en 2013incorporará los términos “tuitear”, “tuit”, “tuiteo” y “tuitero”, los que se sumarán a los ya existentes “tableta”, “blog” y “libro electrónico”.
José Manuel Blecua, director de la RAE, explicó que “las comunicaciones electrónicas, Internet, las redes sociales, constituyen una auténtica revolución“, y aseguró que agregando nuevos términos se reconoce “a una actividad que ejercen millones de personas, a título particular o como representantes de instituciones“.
En la presentación del libro, dirigido por el periodista Mario Tascón, se habló de la “gran oportunidad” que es Internet para la lengua, y de la necesidad de cuidarla. Lo inusual para la RAE es que este evento se realizó en un salón de actos con centenares de asistentes que enviaban tuits, mientras que uno de los presentadores era Julián Hernández, cantante y letrista de la banda Siniestro Total. Un punk en la RAE.


Fuente: FayerWayer

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Inteligibilidad y credibilidad de la fe y sociedad postcristiana.

Jaume Triginé


Sin duda, el entramado sociológico actual, con un incremento del número de personas que se manifiesta ateas o agnósticas y la reducción de la práctica religiosa tradicional, dificulta el diálogo entre creyentes y no creyentes sobre cuestiones de naturaleza espiritual. A ello debe añadirse lo que podríamos denominaranalfabetismo religioso consecuencia de la falta de formación, en el ámbito familiar y escolar, de esta temática. El resultado es el desconocimiento de los textos sagrados de las grandes tradiciones espirituales, de sus elementos simbólicos y de los términos propios de su lenguaje.
Si nos centramos en el cristianismo, las desafortunadas circunstancias que envuelven con demasiada frecuencia la iglesia generan actitudes críticas y de recelo hacia la institución. Va extendiéndose una visión negativa del cristianismo como regresivo, anticuado y opresor. Como mucho, es considerado como un humanismo más, por mucho que procuremos hacer entender que el cristianismo no es tan solo una ética, si bien la incluye. Lamentablemente, con frecuencia ha sido la propia iglesia la que ha contribuido a esta visión reduccionista y simplificada de su misión.
Por otro lado, muchos de los contenidos de la fe son incomprensibles para el hombre y la mujer postmodernos: la propia naturaleza de Dios, el concepto de la Trinidad, el nacimiento virginal de Jesús, su resurrección… son algunos ejemplos. Esto no significa que nuestros contemporáneos se orienten siempre por criterios de racionalidad que no terminan de encontrar en el cristianismo. Muchos de ellos, a pesar de su rechazo de la fe cristiana, se orientan hacia otras cosmovisiones menos racionales como pueden ser las mitológicas o esotéricas. ¡Paradojas de la vida!
Todo ello nos ha de plantear como hacer comprensible la fe a las personas de nuestro tiempo y cultura. Para ello se impone distinguir entre los elementos míticos y legendarios contenidos en la Biblia y la realidad histórica y explicarlos en la clave teológica que les corresponde. La hermenéutica bíblica no puede fundamentarse ya en una interpretación literal de los textos que violenta el orden natural del mundo, como es descrito por las ciencias. No se puede apelar al está escrito, esto es fundamentalismo. Hay que hacer un esfuerzo para utilizar un lenguaje más cercano y conocido por el receptor.
Cuando expresemos aquellos conceptos que definen nuestra identidad creyente, habrá que destacar aquellos elementos que hacen razonable el acto de creer, empezando por erradicar los falsos conceptos de Dios y asumir que nos hallamos frente al misterio. Habrá que superar la dialéctica entre las posiciones conservadoras que amparándose en la divinidad de Jesús minimizan su humanidad y las posiciones más liberales que aferrándose a su humanidad desdibujan su divinidad. Superación, no de simple síntesis, que ha de posibilitar una visión más holística de Jesús de Nazaret que nos permita percibir a Dios en su ser hombre y percibir al hombre desde su ser Dios. Habrá, por ejemplo, que explicar comprensivamente el sentido de sus señales taumatúrgicas, contextualizar sus discursos apocalípticos, desde la comprensión de este género literario, y enseñar la experiencia pascual de la resurrección como su entrada en el ámbito de Dios a fin de evitar un imaginario mítico que el hombre y la mujer de nuestro tiempo rechaza.
Hay que tener también presente que la credibilidad que las personas otorgan a los mensajes que reciben tiene que ver con la coherencia entre el discurso y la praxis del emisor que los emite. Aquello que puede dar credibilidad al mensaje cristiano no son tan sólo las palabras que pronunciamos, aún siendo fundamentales, sino la ejemplaridad de la vida. Como señala S. Kierkegaard la fe que compartimos no debe ser una lección aprendida de memoria, la fe se hace visible en la existencia de la persona. La fe se hace comprensible cuando se ve reflejada en la vida de quien la proclama.
El mensaje cristiano debe hacerse presente desde la cotidianeidad. Una forma de hacerlo es acercándose a las necesidades de las personas. Nuestra sociedad, desde el punto de vista económico y social, no es la misma de los tiempos de Jesús; a pesar de ello, el sistema continua excluyendo a muchas personas, especialmente en momentos de crisis como el que se está sufriendo.
En una sociedad caracterizada, por un lado, por la rapidez exponencial en la que se suceden los acontecimientos, la precipitación, la falta de tiempo… y, por otro lado, por el individualismo y la indiferencia por el mundo de los demás no siempre es fácil ver e identificarse con las necesidades materiales, emocionales y espirituales de las personas de nuestro alrededor. Aquello que confiere credibilidad al cristianismo es el amor al prójimo. Jesús lo expresó con meridiana claridad: Conocerán que sois mis discípulos, si tuvieseis amor los unos con lo otros.
Una forma de amar es reconocer en todas las personas su dignidad, resultado de su origen divino y por ser portadoras de la impronta de Dios. Cuando en la iglesia se produce algún tipo de discriminación, por la razón que fuere, se dificulta tanto la comprensión como la credibilidad de su mensaje. El amor es inclusivo, no hace acepción de personas. La iglesia debe ser inclusiva.
Con todo, debemos ser conscientes que la transmisión de la fe no depende exclusivamente de su inteligibilidad; no es suficiente el discurso bien construido, una apologética pensada para nuestro tiempo, los argumentos lógicos… Todo ello es necesario y, ciertamente, nos corresponde contextualizar el evangelio a nuestra realidad sociológica, pero no es suficiente. Hay que añadir la respuesta de la persona a la llamada del Espíritu.
En lo que denominamos las opciones fundamentales de la vida (qué estudiaremos, en qué ámbito profesional nos desenvolveremos, con quién nos casaremos, cuántos hijos tendremos…) siempre hay aspectos no completamente resueltos, siempre quedan preguntas abiertas sin respuesta inmediata, siempre hay dudas…; ahora bien, a pesar de la incertidumbre y de la ambigüedad, tomamos decisiones.
Desde el respeto a las dudas que genera el ámbito de la espiritualidad en las personas, debemos acompañar los procesos de búsqueda honesta ayudando a tomar decisiones a pesar de no disponer siempre de argumentos definitivos. La vivencia de la fe es una experiencia no siempre fácil de transmitir, pertenece a la esfera de la intimidad; y si bien para nosotros posee un pleno sentido y la consideramos razonable y comprensible, esto no siempre es así en quienes nos escuchan y observan desde paradigmas diferentes.
La fe es un don de Dios y no tan sólo un acto de la voluntad humana. Es respuesta a una llamada que puede producirse por diferentes circunstancias. Cada uno tiene su propio camino a Damasco. Unos pueden estar interpelados por la naturaleza que les sugiere un Creador, otros por el contacto con la Palabra de Dios que les habla a su intimidad, otros por el testimonio de los creyentes… A la persona le corresponde responder al llamado del Espíritu y acoger el don de la fe. A los creyentes no nos corresponde imponer nuestro credo, sino acompañar en el camino de la búsqueda y del seguimiento a Jesús.
La respuesta a la pregunta hasta qué punto es inteligible y comprensible la fe en una sociedad denominada ya postcristiana depende, como hemos señalado, de diferentes factores. A nosotros nos corresponde presentar de forma comprensible nuestra fe y vivirla de modo coherente. Es el mejor modo de acompañar posibles caminos de búsqueda espiritual, dejando los resultados a Dios que quiere la salvación de todos los hombres.

Sobre Jaume Triginé

Jaume Triginé Ha publicado 13 articulos en Lupa.
Licenciado en Psicología por la Universidad de Barcelona. Articulista y autor de LA IGLESA DEL SIGLO XXI ¿CONTINUIDAD O CAMBIO?, de ¿HABLAMOS DE DIOS? TEOLOGÍA DEL DECÁLOGO y de ¿HABLAMOS DE NOSOTROS? ÉTICA DEL DECÁLOGO.

Fuente: Lupa protestante
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