martes, 20 de mayo de 2014

El que se enoja (con Dios) ¿pierde?


JOSÉ PABLO CHACÓN

“Gusano soy y no hombre” (Salmo 22:6) afirma el escritor del salterio con voz desgarrada y herida. Y no es el único, lo acompañan millones de voces humanas en una añeja sinfonía cuyo leit motiv, recurrente y oscuro, toma a Job por el cuello y lo obliga a proferir con rudeza:

“¿Cómo puede el hombre
declararse inocente ante Dios? 
¿Cómo puede alegar pureza
 quien ha nacido de mujer?

Si a sus ojos no tiene brillo la luna,
ni son puras las estrellas,

mucho menos el hombre, simple gusano; ¡mucho menos el hombre, miserable lombriz!”(Job 25:4-6).

Y, frente al mismo Dios, el Dios del hombre-gusano, el Dios del hombre-lombriz, está el mismo ser humano que, también, se siente “poco menos que un dios”,coronado de gloria y honra” (Salmo 8:5), un ser extraordinario que tiene “el mundo a sus pies” (Salmo 8:6).

Ante el mismo Dios de siempre, el hombre puede ser hoy un hombre-lombriz y mañana un hombre-casi-dios. Un vaivén emocional que viaja constantemente del agradecimiento al reclamo . Un día el hombre-Jesús entra a la ciudad lleno de aceptación y respeto, en medio de palabras de alegría y esperanzas de triunfo (Juan 12:13), y un instante después cuelga de una cruz y articula nuestro leit motiv, solitario y desahuciado: “¿Por qué me has abandonado? “ (Marcos 15:34). ¿Hay enojo en la expresión del crucificado? ¡Lo hay sin duda!.

Goethe no se queda atrás al retratar este vaivén emocional. Fausto se comparaba con los ángeles, “Yo, imagen de la divinidad” pero a renglón seguido cae al precipicio insondable del hombre-gusano:

“Me asemejo al gusano que escarba en el polvo

Y mientras busca allí el sustento de su vida

Le aniquila y sepulta el pie del caminante. “

Encontramos un bordado de reclamos del hombre hacia Dios en las Escrituras, un bajorrelieve de preguntas recurrentes. Los ¿Por qué? y ¿Hasta cuándo? se estrellan contra Yahvé sin disimulo y con un evidente aire acusatorio.

“¿Por qué, Señor, te mantienes distante? ¿Por qué te escondes en momentos de angustia?” (Salmo 10:1)

“¿Por qué me rechazas, Señor? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?” (Salmo 88:14)

Solo en el salterio podemos encontrar el duro cuestionamiento לָ֭מָּה (lam-ma = ¿por qué?) una veintena de ocasiones.

“Angustiada está mi alma; ¿hasta cuándo, Señor, hasta cuándo?” (Salmo 6:3)

“¿Hasta cuándo, Señor, me seguirás olvidando? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro?” (Salmo 13:1)

La acusación por la dilación de la ayuda, por el tiempo que transita sin respuesta, por la sensación de abandono, discurre sinuosamente por los entresijos de la fe. Solo en el salterio encontramos unas 9 veces la angustiosa pregunta עַד־אָ֣נָהיְ֭הוָה (ad anah YHVH = ¿hasta cuándo Yahvé?).

Nada hacen los salmodiados reduccionismos al estilo “No le preguntes ¿por qué? a Dios, pregúntale ¿para qué?” porque muchas veces el ser humano no hallará respuesta a ninguna de las dos cuestiones.

Ahí encontramos a Moisés, al final de sus días, habiendo entregado su vida al proyecto de liberación de su pueblo, 40 años de trabajo arduo en el desierto, expresando su amargura por la incomprensible determinación de Dios. Como una sentencia de muerte, su deber era morir sin entrar a la Tierra Prometida (Deuteronomio 4:21-22). De pie frente a la Tierra de su deseo, frente al sueño de todo su esfuerzo es cuando Moisés eleva su reclamo a Dios: “¿Quién puede comprender el furor de tu enojo?” (Salmo 90:11). Porque el hombre encuentra incomprensible su vida, sus circunstancias carecen de sentido una y otra vez. Y, entonces, se sitúa frente a su Dios, lo encara y lo cuestiona.

¿Es entonces posible que un creyente sienta enojo contra Dios? ¿Tolera Dios el reclamo del ser humano? ¿Hay pecado en el enojo contra Dios?

Es notorio que el creyente de la Escritura encuentra espacio para el enojo contra su Dios. Es también evidente que lo sabe expresar libre y directamente y, también no queda duda, que para Dios no hay malicia o pecaminosidad en estos reclamos sinceros.

Porque enojo con Dios no significa separación de Dios; tampoco significa ruptura con Dios, ni cese de la fe en Dios o renuncia de la esperanza en Dios. Porque nuestros cuestionamientos no denotan negación de su existencia ni en ellos subyace la abjuración de la deidad. Porque, justamente, en ellas podemos encontrar la continuación de la relación del hombre con su creador, porque sin relación no hay preguntas, ni reclamo ni enojo.

A las preguntas ¿por qué? y ¿hasta cuándo? del Antiguo Testamento se les une la expresión del Nuevo Testamento: “Si hubieras”. Es el caso de las hermanas que pierden a su hermano. Marta y María encuentran su propio espacio para el enojo contra Jesús. Saben encararlo en medio de su angustia y saben, también, abrir su corazón con sus propias palabras cuando comunican su enfado por partida doble:“si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” (Juan 11:21,32).

Y no hubo mal en ese reclamo, su enojo se encuentra muy lejos de la maldad y del pecado y, paradójicamente, muy cerca de Jesús y de su poder para resucitar a Lázaro.

Dios sabe que la corta plomada de nuestra inteligencia no siempre logra comprender. Sabe que aun al hombre creyente lo asalta la angustia y lo acosa la ansiedad. Para el hombre de fe el enojo es una expresión más de su confianza en Dios. Es la expresión de la esperanza que desespera porque sabe que de Dios puede recibir auxilio y consuelo. Y porque sabe que la fuente de su paz está en Dios, lo busca y lo invoca para que acuda cuanto antes en su ayuda.

Dios permite el enojo (Efesios 4:26) pero la perpetuación del enfado es comparada con el homicidio (Mateo 5:22 ss) porque el enojo puede ser un mecanismo sano o un instrumento de destrucción.

De una forma u otra nos han enseñado a no efadarnos en vez de enseñarnos cómo lidiar con los sentimientos de enojo. Nos enseñaron a satanizar el enojo, a sentirnos culpables y a pensar que no es natural enojarse. Enojarse corresponde a seres humanos malos, débiles y poco espirituales según la construcción social.

Un aspecto teológico que no debemos ignorar es que Dios equipó al ser humano con emociones, el enojo es una de ellas. También lo creó con libertad de expresión. Lo dotó con una extraordinaria capacidad de comunicación. Dios espera que expresemos nuestros sentimientos con libertad. La psicología enseña que el enojo reprimido es una de las principales causas de la depresión. El antidoto contra el enojo es la honestidad y no la represión. Por el contrario, el enojo reprimido atenta contra la autoestima.

Se considera intrínsecamente que el enojo es contrario al amor. Pero esto también está muy alejado de la verdad. Esa concepción empuja a muchas personas a relaciones de codependencia y autoanulación temiendo expresar su enojo o desacuerdo con la pareja por miedo a ser abandonado.

Lo mismo sucede referido a Dios. Una espiritualidad enferma anula los sentimientos de frustración, reclamo y enojo contra Dios. Una espiritualidad que cree que no tiene derecho a sentir y a disentir por temor al abandono divino. Una fe represiva que cohíbe al hombre y a la mujer en su dimensión más humana, lo deshumaniza.

La evidencia bíblica nos da permiso para enojarnos con Dios. Un Dios que muchas veces resulta incomprensible. Y esa misma evidencia escrituraria nos muestra a un Dios que sigue mostrando misericordia y gracia, un Dios condescendiente que convive con el hombre, un Dios con/en nosotros, emmanuel.

lunes, 19 de mayo de 2014

Mercenarios de la información.


Cómplices del crimen.

Antonio San Román Sevillano

Sólo bestias feroces no se horrorizarían viendo lo que se ha hecho a personas inocentes. Pearl S. Buck, La estirpe del dragón. 

La película Matrix nos presenta un futuro en el que, tras una guerra, casi todos los seres humanos han sido esclavizados por máquinas e inteligencias artificiales. Éstas los tienen en suspensión, con las mentes enchufadas a una simulación social que representa el final del siglo XX. Realmente viven en el siglo XXII. Millones de personas viven férreamente conectadas alrededor de una ilusión colectiva conocida como La Matrix. Están siendo cultivadas para poder dar energía a las máquinas. Es un mundo que ha sido puesto ante los ojos humanos para ocultarles la verdad. El programa Matrix es el opresor. El ser humano es el oprimido. Morfeo, Trinity, Neo y el resto de rebeldes ejemplifican al ser humano que defiende la capacidad de decisión, la libertad de decidir, de elegir. Sin embargo la mayoría de los humanos utiliza su libertad para elegir la esclavitud. El creador de Matrix, el Arquitecto, consiguió crear una realidad artificial parecida a la verdadera, que era necesaria para que los humanos sobrevivieran a la simulación que los esclavizaba.

Matrix sólo es una película. ¿Sólo? 

Necesitamos información para vivir nuestra vida. La necesitamos para relacionarnos con los amigos y los enemigos, para buscarnos las fuentes de supervivencia –alimenticias y sociales. Cuando carecemos de vías de información, carecemos de conocimientos para hacer frente a la pelea por la conservación que nos plantea la actual sociedad. La información/formación que recibimos en la sociedad en la que coexistimos es la que nos sirve de orientación para guiarnos en esta sociedad en la que habitamos.

Las diferentes grandes cadenas de radio, prensa y televisión –pertenecientes a los mismos emporios económicos-, son quienes proporcionan la única información a miles de millones de personas en todo el mundo.

7 empresas controlan el 70% de de los medios de comunicación mundiales. Es decir, 7 empresas controlan la TV, los satélites, las agencias de información, las redes de cable, las revistas, los radios, los diarios, las editoriales, la producción cinematográfica, la conexión a Internet, la distribución de películas… TODOS los medios. […]Las 7 empresas son: Fox News, Time Warner, Disney, Sony, Bertelsmann, Viacom y General Electric. 7 empresas que se conocen entre todas ellas, controlan un porcentaje gigantesco de lo que la gente llega a conocer. (Jerry Mander -Director del Internacional Forum on Globalization).

Estas 7 empresas pertenecen a grandes fortunas, todas relacionadas y formando parte del 1% que gobierna el mundo. Controlan la información/formación internacional. El periodismo mundial, casi en su totalidad, depende de ellas. Sólo pequeñas publicaciones en internet apenas pueden mantener su independencia. Irónicamente, contra lo que sucede en la película, forman la pequeña y divida resistencia del ser humano que se opone al esclavismo de nuestra Matrix-Media.

Cuanta más libertad de mercado exige el neoliberalismo, más se concentra todo el entramado socio-económico en unos pocos grupos megafinancieros.

Esta globalización de los medios de prensa es el mecanismo con el que los poderes económicos organizan una falsa realidad, que nos sirven y consumimos a través de los media –prensa, radio, televisión-, y diversos artificios, llamados redes sociales, de Internet.

Millones de personas vivimos conectados a este gobierno de la información. Una ilusión colectiva conocida como La Sociedad Libre de la Información. Las mentes de todo el mundo estamos siendo cultivadas para poder dar energía a Los Mercados, las grandes fortunas banco-financieras fabricantes de medios de información (Serge Halimi).

En nuestro país, el grueso de las acciones de los principales medios, aquellos que dominan el mercado, pertenece a alguno de estos emporios financieros internacionales.

Continuamente, en estos mismos instantes, millones de personas vivimos conectados a un mundo que determina nuestras vidas con los medios de comunicación, fundamentalmente la televisión e internet-ordenador. Cuando se camina por la calle, hay que ir esquivando zombis que van inmersos tecleando en sus pequeños celulares. El mundo brilla a su alrededor. No importa. La pequeñísima pantalla los mantiene en suspensión. Unos –tv- y otros –móviles- viven sus vidas conectados a la simulación social de sus pantallas de plasma. Son el principal sistema de comunicación y conocimiento en el día de hoy. Un mundo puesto ante nuestros ojos para ocultarnos la verdad.

Quienes poseen el poder económico también ejercen el poder político. Sus medios masivos no están para mostrarnos la verdad. Crean y amoldan la opinión pública a lo que exige el orden económico social que alimenta su nuevo orden mundial (George Bush, padre). Cualquiera que tenga mucho dinero es libre de divulgar su ideología-intereses a través de un gran medio de masas. ¿Lo es usted? Tal vez pueda opinar en un rinconcito de internet, en una carta al director de su periódico favorito, una llamada telefónica –previamente filtrada- de su emisora. Si se lo permiten es porque no les hace daño. Pero no lo rechace. Forma parte de la ilusión. Acaso sea una grieta en la ilusión colectiva inducida por la Matrix-Media. Quizá otras personas no se sientan tan solas cuando lo lean, lo escuchen.

Vivimos en aglomeraciones urbanas con una atmósfera asfixiante de injusticia, miedo, violencia, inseguridad y corrupción estructurados dentro de los niveles sociales del nuevo orden político. Un mundo de delincuencia y criminalidad organizada, producto de esta sociedad capitalista. Un mundo en el que triunfa la violencia de la emigración económica, los negocios sucios, drogas, prostitución. Fuera de las grandes familias financieras, prosperan bandas organizadas supeditadas y consentidas por el poder. Trafican –drogas, armas, medicinas, seres humanos- amparándose en la actitud corrupta de sus socios en las instituciones políticas, de sus accionistas en la administración –miembros del gobierno, del parlamento, dirigentes de los partidos políticos, alcaldes, jueces, policías, eclesiásticos-, que son sobornados por una comunidad financiera poderosa. Todos ellos forman parte del sector social organizado para delinquir. Son seres con ansia de poder, envidia, odio, codicia, lujuria, etc., que nos muestran el deterioro ético social de la clase que controla el poder.

Los autores de la novela realista del siglo XIX prestaban una especial atención al entorno social en que se desenvolvía la realidad de sus protagonistas, así como a las relaciones sociales y económicas en la sociedad histórica que trataban de describir. El autor daba por sentado que su lenguaje y el de su lector se fundaba en la misma realidad que ambos vivían.

No lo hacen así los periodistas, escritores, intelectuales, divulgadores que se han amoldado a las directrices del sistema. Crean un nuevo lenguaje, con el que tratan de convencernos de las buenas razones de este proyecto capitalista para una globalización del mundo en lo neoliberal. Debemos conformarnos con la depauperación de los pueblos –incluidos nosotros mismos-. Resignarnos a trabajar en un régimen de neo-esclavitud. A sentirnos culpables de que las cosas vayan mal, aunque hayan sido ellos y sus señores quienes han ejecutado planes para arruinarnos a nosotros.

Los periodistas, y el resto de intelectuales que participan del sistema, que trabajan en los grandes medios de masas han dejado de lado los conceptos éticos de su profesión. Han aceptado el papel de ser simples transmisores de informaciones preconcebidas. La progresiva concentración de los grandes medios –en España tres, cuatro grupos, incluso endogámicos- los convierte en instrumentos de las políticas globalizadoras del neoliberalismo. El objetivo es institucionalizar una sola verdad, la élite de EEUU y las de sus satélites europeos industrializados. ¿Nos han informado los grandes medios sobre las negociaciones y lo que significa el tratado de Libre Comercio entre EEUU la UE? (El ascenso al poder ilimitado de las multinacionales. Seattle to Brussels Network, http://www.attac.es/wp-content/uploads/2014/02/TTIP-El-ascenso-al-poder-ilimitado-de-las-multinacionales.pdf)

Crean falsas imágenes sobre los dirigentes de naciones donde hay materias primas que interesan a multinacionales de EEUU y UE. Utilizan elementos reales de tales países y personas para caricaturizarlos. Si es preciso, incluso si tuvieran alguna virtud, la tergiversan de tal modo que la tornan en cualidad negativa. El idioma español es muy rico en descalificaciones sin necesidad del insulto grosero. O, directamente, mienten inventando falsas acusaciones, que el usuario de los grandes medios no tiene posibilidad de contrastar.

Proyectan imágenes a favor de guerras contra tales dirigentes. La justificación es liberar al pueblo e institucionalizar la democracia occidental en tales territorios. Irak, Afganistán Libia, ahora Siria. Recordemos tanto país africano olvidado –Nigeria, Liberia, Sudán, etc. Ese continente para el que TVE tiene una sola corresponsal, mientras para la ciudad de Roma tiene dos. Todos siguen en guerra. La sociedad desestructurada. La economía destrozada. Sólo funciona aquello donde las multinacionales petroleras y mineras han plantado su industria extractiva. Y, por supuesto, el tráfico de armas, de personas. Cuantos más miserables haya en el mundo, más exilados económicos, más mano de obra neo-esclava. A través del impacto directo de la información de los medios masivos, que llega a las grandes mayorías, más bien despolitizadas y pasivas (Blanche Petrich), más miedo para los trabajadores y parados de la Europa neoliberal.

Esta política del poder neoliberal de Los Mercados está provocando una violación permanente de los derechos humanos. Un crimen persistente y continuado contra el género humano. Son millones de seres humanos los que mueren cada año como consecuencia de esta política. Un darwinismo despojado de toda ética humana. Lynndie England, la soldado estadounidense cuyas imágenes torturando a los presos de la cárcel de Abu Ghraib dieron la vuelta al mundo, no hace mucho ha vuelto a justificar su conducta en que Ellos eran los malos. Una idea-visión del mundo inculcada por sus superiores, por supuesto. Pero también a través de la educación de los matrix-media de su país –Fox, CNN, Washington Post, etc. -, que son referentes para nuestros grandes medios. Ser los malos justifica que nos torturen y nos asesinen.

Medios, la voz de su amo, que nos quieren convencer de que este modelo de mundo económico es correcto y el único posible. Un modelo basado en un crecimiento desigual. En el que los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Un crecimiento insostenible para nuestro planeta. Un modelo de crecimiento para los Mercados. Un mundo de neo-esclavitud para los más necesitados: los pensionistas, los parados, los estudiantes, los enfermos. Que se agrava si además perteneces a una minoría: mujer, no blanco, no cristiano, sin formación académica… Medios que nos quieren convencer de que el crimen de lesa humanidad que cometen sus amos es el apropiado para construirnos un mundo de futura felicidad global. Y a través de esos medios, quienes nos adoctrinan, son los comunicadores que prestan su imagen, su fiabilidad a sus amos. A cambio de un salario más o menos suculento. Despojos.

Al igual que para Lynndie England, pueden que estén convencidos de las bondades de las ideas de sus señores. Pero estar convencidos de unas ideas no implica olvidar el propósito principal del periodismo: El propósito principal del periodismo es proporcionar a los ciudadanos la información que necesitan para ser libres y capaces de gobernarse a sí mismos. (Bill Kovach y Tom Rosenstiel, Los elementos del periodismo).

Este propósito ha sido olvidado, de buen grado, por los populares comunicadores, presuntos periodistas, de los grandes medios. Esos que encabezan los telediarios, las cabeceras de los grandes periódicos, las vocingleras tertulias del Tintorro Party español. Son los conectores de las grandes mayorías despolitizadas y pasivas a la Gran Matrix-Media.

Si los dueños del Gran Mercado neoliberal son los promotores de este crimen contra la humanidad, si los técnicos suelen ser los políticos y los ejecutores la banca, los instructores de la masa –los sargentos de tant@s soldad@s lynndies englands- son los directores de los media. Y los conectores a esta Matrix-Media global son esos populares comunicadores que todos conocemos. Escogen las noticias. Optan por las que benefician la ideología de sus señores. Esconden las que no les convienen. Manipulan imágenes falseando la realidad de las mismas. Culpan a las víctimas de los crímenes ejecutados por los sicarios de sus amos. Ocultan la verdad.

Todo este engranaje político mediático, que defiende los intereses económicos y estratégicos de las oligarquías dominantes, es un mecanismo bien engrasado, que comparte las estrategias políticas del gobierno. Actúa de conformidad con los principios goebelianos de la propaganda: desinformación, ocultación de los hechos o censura, falsificación de los mismos, concentración informativa sobre el objetivo que se presenta como enemigo, simplificación del mismo, exageración y desfiguración, “cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.(http://www.escolar.net/MT/archives/2007/03/los_principios.html). Y, para que esto funcione, debe haber homogeneidad en las distintas versiones de los diferentes medios de comunicación. El objetivo de los predicadores eclesiásticos medievales no era educar a las poblaciones. Era dominarlos. Para ello, lo mejor era que los hechos no se interpusieran en el camino de la ortodoxia político-religiosa.

Este es el comportamiento cotidiano de los grandes medios de comunicación. Y sus rostros y voces son los populares comunicadores de los telediarios, noticieros de la radio, programas matinales y vespertinos generalistas, incluso deportivos.

En esta lucha de clases entre los oligarcas y el resto de la Humanidad, estos iconos mediáticos guerrean en un ejército enemigo por cierto estipendio. 3ª acepción de mercenario: Sirven por un estipendio monetario o en especie. Sustituyen a sus señores por el salario que se les da. Son mercenarios de la información. Cómplices del crimen contra el género humano que perpetran sus señores.

Cómplice: Persona que, sin ser autora de un delito, participa en el mismo (Julio Casares).

Los grandes medios nos presentan las imágenes del deseo (Walter Benjamin). Nos ocultan la realidad entre mercancías. Buscan hacernos caer en el sueño de la irrealidad transmitida por una Matrix ante la que apenas tenemos herramientas defensivas. Se siguen endureciendo las leyes impidiendo la protesta del pueblo hasta alcanzar medidas totalitarias. Miembros de la Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, así como numerosos jueces, obedecen sus mandatos políticos, lo que les excluye como servidores de un estado democrático. Las grandes corporaciones nacionales, tras colocar en sus consejos a expresidentes y exministros, diseñan la agenda económica del gobierno, en el que han colocado como ministros a miembros de sus consejos. Todo esto, y otros condicionantes socio-políticos, nos son ocultados o debidamente tergiversados por los medios de comunicación, que pertenecen a estos grandes emporios económicos.

Apaga la televisión, apaga su radio, no compres su prensa.

Busca en la red esos rebeldes contra esta Matrix-Media neoliberal fascista.

Busca otros medios de conocimiento. Únete a otros que también luchan por su dignidad. El camino está lleno de dificultades. Precisamos mucha entereza. Tenemos que luchar y luchar y luchar… Podemos, claro que podemos.

Fuente: ApiaVirtual

domingo, 18 de mayo de 2014

Pues Dios es así.


Recuerdos de un viejo texto de Karl Barth sobre la humanidad de Dios


A Fernando Estrada, compañero de estudios, que aunque con aspecto de camarada fue en aquellos años siempre nuestro maestro.

El libro lo compré en 1981, cuando cursaba el tercer año de Teología en el Seminario. Recuerdo el año porque desde entonces he tenido la manía de anotar la fecha de compra en la segunda página de los libros y, en la última página, la fecha cuando termino de leerlos (tengo muchos solo con la primera fecha). Lo compré en la Librería San Pablo, de Cali, Colombia, que en aquel entonces quedaba en la Carrera 2 entre las calles 10 y 11. Lo compré de contado. Valga la aclaración, porque por aquellos tiempos de feliz estudiante las nobles monjas de la librería, entendiendo mi precaria situación económica, me entregaban los libros para que los pagara con tres o más meses de plazo.

Me refiero a un libro del suizo Karl Barth (1886-1968), el teólogo protestante más importante del siglo XX y quizá el más grande que haya nacido después de Juan Calvino. El título: Ensayos teológicos, publicado en 1978 por la Editorial Herder de Barcelona. Es un libro de escasas 214 páginas que presenta once textos, algunos de ellos de carácter pastoral y homilético. Lo compré por recomendación de Fernando Estrada, compañero de estudios en el Seminario (hoy reconocido profesor de filosofía e investigador universitario).

Esta tarde busqué el libro en mi biblioteca, lo limpié, lo acaricié, le agradecí lo mucho que significó en mi formación pastoral y teológica y esta noche leeré de nuevo su primer capítulo titulado La humanidad de Dios. En opinión de los expertos, ese breve ensayo es uno de los más lúcidos de Barth. Lo escribió con ocasión de una conferencia que ofreció para los pastores de la Asociación de Párrocos Reformados Suizos, el 25 de septiembre de 1956.

Dijo Barth en aquella ocasión: «Sería la divinidad falsa de un falso Dios, si en ella no encontrásemos inmediatamente su humanidad. Esas falsas divinidades han sido ridiculizadas en Jesucristo de una vez para siempre. En él se ha decidido de una vez para siempre que Dios no está sin el hombre» y más adelante «En el espejo de esta humanidad de Jesucristo se nos revela la humanidad de Dios inherente a su divinidad. Pues Dios es así».

Esa concepción iluminadora de la humanidad de Dios me ha acompañado siempre. Después de Barth vinieron otras lecturas con el mismo acento: el Dios crucificadode Jürgen Moltmann; el Jesucristo eternamente presente en la existencia, de Dietrich Bonhoeffer; el Jesucristo liberador, de Leonardo Boff; el Dios de la vida, de Gustavo Gutiérrez… y el Dios humano y sencillo, el Dios que suda en las calles, de la Misa Campesina Nicaragüense. Imposible calcular la importancia de estas imágenes divinas para la tarea pastoral, docente y administrativa realizada durante estos casi treinta y cinco años de ministerio.

¡Cuánta falta hace hoy la teología! cuando aparecen con fuerza inusitada las imágenes del Dios enjuiciador, dogmático, e inflexible; cuando se izan las banderas del Dios guerrero, absolutista y excluyente. La teología hace falta para humanizar a Dios y para humanizarnos también a nosotros mismos; para desprendernos de las abstracciones especulativas de los fanatismos religiosos y alimentar una fe que nos libere para la vida y fortalezca la esperanza. Porque, como decía el mismo Barth, «Dios quiere además al hombre como su compañero de alianza… [porque] Dios quiere la luz, no las tinieblas; el cosmos, no el caos; la paz, no el desorden… Quiere la vida del hombre y no su muerte».[1]


[1]Karl Barth, Ensayos de teología, Editorial Herder, Barcelona, 1978, p. 129.

sábado, 17 de mayo de 2014

Combate a la homofobia y la transfobia.


Por Natasha Pitts

Para APIAVIRTUAL

El 17 de mayo quedó marcado en la agenda internacional como el ‘Día de lucha contra la Homofobia y la Transfobia’. La fecha alude al 17 de mayo de 1992, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) quitó a la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Desde entonces, la efeméride viene siendo utilizada como marco para crear una conciencia global sobre los efectos nocivos de la homofobia y de la transfobia, además de llamar a la sociedad a deconstruir prejuicios y volverse más inclusiva.

La fecha es también una oportunidad para poner en evidencia las conquistas y los obstáculos que las personas LGBT todavía deben enfrentar, en especial los y las transexuales.

Dediane Souza, educadora social, travesti e integrante del Grupo de Resistencia Asa Branca (GRAB) y de la Asociación Brasilera de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis y Transexuales (ABGLT) destaca en una entrevista con Adital que, en el sector de la salud, el gran desafío es avanzar en el respeto a las identidades y educar para que no haya reproducción de la violencia.

“El Sistema Único de Salud (SUS) propone pautas importantes, como la equidad del sistema, pero todavía debemos avanzar en las políticas de salud y pensar en una cobertura integral. Lo que ocurre muchas veces es la falta de compromiso de los funcionarios. La coacción todavía ocurre y es muy fuerte, pero tenemos que pensar a nivel macro, en una política de respeto a las identidades. Un gran problema hoy en el SUS es la falta de respeto al nombre social adoptado por transexuales y travestis. Debemos pensar en un trabajo de equidad para que no se reproduzca la violencia”, señala.

El derecho a usar el nombre social está garantizado en el decreto 2.836, de 2011, del Ministerio de Salud, orientado a los derechos de acceso a la salud de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis y Transexuales. Por ello, el nombre social debe ir impreso en la tarjeta del SUS. Sin embargo, esta conquista también abre las puertas al prejuicio, porque el nombre de bautismo consta en la tarjeta y está impreso de manera más destacada.

Jorge Pinheiro, coordinador de Diversidad Sexual de la Municipalidad de Fortaleza (CE), señala que recibe varios casos de denuncias de travestis y transexuales que encontraron dificultades para registrar el nombre social en la tarjeta del SUS. El procedimiento debería ser simple: llevar RG, CPF y comprobante de residencia al puesto de salud más cercano para que se realice la impresión de la tarjeta de salud, pero también ese derecho choca con el prejuicio.

“A pesar de una legislación federal que exige la colocación del nombre social, todavía recibimos denuncias de falta de respeto y prejuicio en relación con la identidad de género. Por eso, estamos actuando en puestos de salud y hospitales para dialogar con los profesionales sobre las leyes y los derechos de las personas LGBT. También estamos sensibilizando sobre la atención a las mujeres lesbianas, a los fines de evitar abusos y violencias y pautando sobre el proceso transexualizador”, señala Pinheiro.

Otro desafío a enfrentar es la violencia que todavía se muestra rutinaria en la vida de travestis y transexuales que viven del servicio sexual. No es infrecuente encontrar noticias sobre travestis agredidas y asesinadas. Para enfrontar ésta y otras situaciones de violencia e intolerancia, la profesora Luma Nogueira, primera travesti con el título de doctora en Brasil, resalta la necesidad de educación y de no tratarnos todos como iguales, sino de respetar las diferencias.

“Necesitamos avanzar en la deconstrucción de esa sociedad machista, patriarcal, homofóbica, transfóbica y lesbofóbica, pero eso no ocurre de la noche a la mañana. Es preciso trabajar en un proceso de reeducación en las escuelas y universidades, para que se estimule a los niños y jóvenes a comprender las diferencias. No es respetar a todos como iguales, sino respetar a cada uno con sus diferencias”, reivindica Luma.

Señala Luma que los movimientos LGBT están en una constante lucha por el respeto a la diversidad, pero las leyes todavía son incipientes y no reconocen y no respetan las singularidades, provocando una negación de la ciudadanía.

“A pesar de eso, conseguimos mejoras que, de a poco, se reflejan en la práctica social. Recientemente, vivenciamos una ruptura, pues el líder religioso de la Iglesia Católica abrió un diálogo; también supimos que representantes religiosos apoyaron la última Parada Gay de San Pablo, pero todavía debemos sensibilizar a otras religiones. Hoy hay mayor inserción de la diversidad en espacios en que las personas LGBT pueden hablar sobre sí mismas y no que los otros hablen sobre nosotros; además, hay una apertura un poco mayor del mercado de trabajo. En mi caso, la presencia del diferente en los espacios de poder causa una ruptura y ayuda a abrir caminos”, destaca la profesora.

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

Fuente: ApiaVirtual

viernes, 16 de mayo de 2014

Iglesia de pastores y ovejas.


Jose Arregi

En la liturgia de este domingo, el evangelio de Juan pone en boca de Jesús: “Yo soy la puerta del redil. Y soy el buen pastor, no un mercenario. Mis ovejas me conocen, escuchan mi voz y me siguen”. Jesús nunca habló exactamente así, pero era un hombre de campo y residía en Cafarnaún, junto al lago de Galilea, y hablaba de lo que veía: labradores y semilla, pescadores y peces, pastores y ovejas. Hablaba de lo que veía para decir lo que esperaba: un mundo justo y bueno, sin hambre ni enfermedad.

Pastores y ovejas. A la jerarquía católica le encanta este lenguaje y lo explota al máximo. “Nosotros somos los pastores, como Jesús, y vosotros sois las ovejas. Escuchadnos, seguidnos, y os salvaréis. Lo dijo Jesús”. No, Jesús no lo dijo. Habló, eso sí, de pastores que buscan a la oveja perdida, y de cómo la prefieren a todas las otras, y de cómo se alegran al encontrarla, como el padre al recuperar al hijo perdido, como la mujer al hallar la moneda perdida, una moneda que era todo su sustento.

Jesús no imaginó ninguna iglesia del futuro, ni pudo pensar que en ella fueran a haber pastores que mandan y ovejas que obedecen, y que éstas nunca pudieran elegir a sus pastores. “Todos vosotros sois hermanas y hermanos, y nadie debe estar por encima ni por debajo de nadie”, dijo Jesús. Y así fue en las primeras generaciones de la Iglesia, en las que las comunidades elegían a sus responsables. Nada de pastores y ovejas.

Luego cambiaron las cosas. Los pastores empezaron a nombrarse unos a otros, y a convertir en ovejas a todos los demás. Así hasta hoy. Y al anuncio del Evangelio, al anuncio de la esperanza sanadora y subversiva de Jesús, lo llamaron “pastoral”, y el Evangelio se convirtió en pastoreo, en cuestión de poder, en gestión de asuntos, siempre desde arriba, todo en nombre del “Buen Pastor” debidamente domesticado.

Así hasta hoy. Justamente hoy, el “domingo del Buen Pastor”, se celebra en la Iglesia católica la Jornada Mundial de oración por las vocaciones. ¿Qué vocaciones? Vocaciones de pastor, claro está. No lo dicen así, pues quedaría feo. Pero no hubieran designado el domingo del Buen Pastor como día de las vocaciones, si no estuvieran pensando ante todo, o exclusivamente, en las vocaciones de pastor. Por mucho que se adorne el lenguaje, la “pastoral vocacional” tiene como objetivo llenar seminarios y noviciados. ¿Para qué? Para la supervivencia del sistema eclesiástico con su clero y sus congregaciones religiosas. Cosas del pasado milenario, de épocas agrícolas y pastoriles.

Para mantener ese pasado, será preciso que los seminarios y noviciados se llenen de ovejas con aspiraciones de pastor, jóvenes sumisos necesitados de reconocimiento y de poder. Es lo que observo con tristeza. Necesitan creerse los mejores (“Sal a darlo todo”, dice el lema de hoy), aunque nunca conocerán las penalidades del paro y del desahucio, cosas de gente común. Mirad en qué Dios creen, a qué Iglesia aspiran, en qué mundo viven los jóvenes seminaristas y el clero más joven y sus obispos.

“Olor a oveja” es una de las expresiones más exitosas del papa Francisco. A mí me parece de las más desafortunadas, por bienintencionada que sea. Quiere recalcar que los sacerdotes no han de buscar su propio provecho, sino el de la comunidad a la que sirven, pero olvida que las ovejas siempre han servido a los intereses del pastor y que los pastores siempre han vivido de las ovejas. Quiere subrayar que el clero debe vivir muy pegado a los laicos, pero refuerza y perpetúa la imagen de una Iglesia de clérigos y laicos, pegada a sus pastores, bajo la mitra y el cayado, con olor a pastor.

Muchos gestos y palabras del papa Francisco nos han llenado los pulmones de aire limpio y fresco, y lo agradecemos profundamente. Pero… ha pasado un año ¿y qué vemos? Sigue intacto el sistema clerical absolutista de la Iglesia católica y toda la teología que lo sustenta. O incluso se ha reforzado. Nada lo ilustra mejor que la reciente ceremonia de canonización de dos papas muertos por dos papas vivos. Demasiado papa. ¿No está creciendo la dependencia infantil respecto del papa?

Nada cambiará en la Iglesia mientras no se invierta el esquema, y no deje de haber ovejas y pastores. Mientras no recuperemos el Espíritu y la libertad de Jesús.

(Publicado en DEIA y en los Diarios del Grupo Noticias)

Para orar. Bienaventuranzas de la vocación
Felices quienes en algún momento de su vida llegan a intuir, a presentir cuál es el sentido y, por lo tanto, la misión de su vida.
Felices quienes cultivan sus habilidades, sus aptitudes para desarrollarse más plenamente como personas.
Felices quienes ponen los carismas que han descubierto dentro de sí al servicio de los demás.
Felices quienes se han dejado interpelar y sorprender por hechos, experiencias, contactos personales, y han sabido responder a esa invitación.
Felices quienes han ido descubriendo a lo largo de su vida que lo más importante es ser y no solo tener.
Felices quienes sienten la responsabilidad de ayudar a mejorar la humanidad, y se embarcan en esa tarea, que les ocupará el resto de sus vidas.
Felices quienes viven su vocación con alegría, mejorando e intentando ser fieles cada día, trabajando para que no les invada la rutina, sino que se sigan renovando en cada momento.
Felices quienes descubren que cualquier vocación tiene su raíz en su fuente interior, que fluye por los manantiales innumerables de la belleza y que desemboca en el fértil delta del amor.

(Miguel Ángel Mesa)

Fuente: Atrio