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lunes, 24 de junio de 2019

Por una Iglesia profética, postsecular, posreligiosa.


José Arregi 

La difusión de las ciencias por la Universidad ha socavado o acabará socavando la cosmovisión milenaria que sostiene las creencias y las prácticas religiosas tradicionales. No podemos pensar que una divinidad preexistente creó el mundo de la nada en un pasado remoto e interviene en él cuando quiere, ni que somos el centro del cosmos, ni que habrá un fin del mundo con un juicio final y un infierno eterno para los malos. Y tantas y tantas cosas que seguimos leyendo y escuchando todavía. Todo eso ya pasó o tiene los días contados. Vivimos una época posreligiosa.

A la vez, sin embargo, vivimos una época también postsecular. Y no porque las religiones tradicionales sobrevivan todavía e incluso ganen protagonismo político en muchos países como los Estados Unidos de América, Rusia o Brasil. Son manifestaciones reactivas y fundamentalistas, más políticas que religiosas, y han traicionado al Espíritu profético y místico que alentó sus orígenes. Vivimos una época postsecular porque los Homo Sapiens que somos (todavía…), debido a nuestro desarrollo cerebral y cultural, somos seres simbólicos –como lo fueron otras especies humanas extintas y lo siguen siendo otros primates hominoides, cada especie a su manera–. Somos más de lo que pensamos, sentimos, sabemos, tenemos. La Realidad nos precede. Todo emerge de la “materia”, que no sabemos qué es y, sobre todo, por qué es. La materia es matriz. El Misterio nos envuelve. La realidad se reencanta. Todo está interrelacionado, abierto y habitado por impredecibles e inagotables posibilidades. Todo se transforma. ¿Hacia dónde? Depende de todo, y en particular de nosotros, como sucede con el cambio climático.


Y ¿qué tiene que ver esto con la Iglesia? También de la Iglesia depende la transformación de este planeta y de esta humanidad hacia una forma más justa y libre, más fraterna y feliz. Y la condición fundamental para que la Iglesia sea transformadora es su propia transformación profunda. Llevamos siglos de retraso: es urgente que la Iglesia deje sus formas y doctrinas religiosas tradicionales, para convertirse en Iglesia profética y mística para unos tiempos posreligiosos y postseculares. Para ser la fraternidad que soñaba Jesús, aunque nunca pensó en ninguna forma de Iglesia futura.


Es verdad que un poderoso vendaval profético recorre la Iglesia Católica romana, mucho más de lo que nunca pensé, con el papa Francisco. Reclama una Iglesia en salida, que no sea aduana, sino “puesto de socorro para los heridos”. Pone a los pobres sobre el desarrollo, la política sobre la economía, la justicia sobre la doctrina, la persona sobre el Derecho Canónico, el Evangelio sobre la institución. Denuncia la economía que mata, el expolio del planeta, el colonialismo económico y cultural, el cierre de fronteras a refugiados e inmigrantes. Urge a una “valiente revolución cultural” que evite la catástrofe ecológica, que salve a la humanidad y a la comunidad planetaria. “Nuestra fe es siempre revolucionaria”, dijo en Bolivia. “Actuad ahora, el tiempo se acaba”, acaba de proclamar. ¡Gracias, Hermano papa Francisco!


Todo eso es sin duda lo esencial, pero no basta para ser de verdad una Iglesia profética que sople sobre el mundo de hoy el Espíritu del Génesis y del Jubileo que alentaba a Jesús. Como no basta reformar la Curia vaticana ni perseguir la pederastia. ¡Qué menos! Como tampocobasta “ordenar” a hombres casados, y menos aun nombrar diaconisas de segundo orden, subordinadas a varones clérigos. Veo a Francisco profundamente anclado todavía en un lenguaje religioso y en un modelo clerical de Iglesia. Lo escucho predicar ideas teológicas de hace milenios: que Dios es un Señor que interviene cuando quiere, que Jesús murió para expiar nuestros pecados, que el demonio en persona actúa, que la teoría del género es “una colonización ideológica” y una “maldad”, que matrimonio solo hay uno, porque “hombre y mujer los creó” Dios.

Todo eso ya no lo entiende casi nadie. No inspira a nadie. Para ser profética, la Iglesia ha de abrir de par en par sus viejas murallas doctrinales e institucionales, atravesar hasta la otra orilla, postsecular y posreligiosa. Allí donde viven, gozan y sufren, conversan y buscan los hombres y las mujeres de hoy. Donde sopla el Espíritu.

(Publicado en DEIA y en los Diarios del Grupo NOTICIAS el 23 de junio de 2019)

domingo, 23 de junio de 2019

La dieta perfecta para salvar el planeta y la salud del ser humano.

Un grupo de agricultores, en la provincia china de Guizhou. LONG YI (GETTY IMAGES) / VÍDEO: EPV

Una comisión internacional de científicos urge a un cambio en la alimentación y la agricultura para evitar 11 millones de muertes prematuras y sortear la catástrofe ambiental

Reducir el consumo mundial de carnes rojas y azúcar; duplicar la ingesta de frutas, verduras y legumbres; que el sector agrícola y ganadero deje de emitir dióxido de carbono y reduzca drásticamente la contaminación de nitrógeno y fósforo; limitar el empleo de agua y no aumentar más el uso de tierras; reducir un 50% el desperdicio alimenticio... Estas son algunas de las recetas que se necesitan para preservar la “salud planetaria”. Bajo ese término la revista científica The Lancet engloba la “salud de la civilización humana y el estado de los sistemas naturales de los que dependen”.


El planeta tiene un problema: el insostenible modelo de consumo que el ser humano empezó a desarrollar a partir de la II Guerra Mundial. “Se necesita urgentemente una transformación radical del sistema alimentario global”, advierte un panel internacional de 37 expertos de 16 países —agrupados en la comisión EAT-Lancet— que durante tres años ha trabajado para elaborar un modelo de dieta saludable para el ser humano y para el planeta, y cuyas conclusiones se conocen ahora.

Nada menos que de la necesidad de una “nueva revolución agrícola” habla Johan Rockström, uno de los coordinadores de la comisión y miembro del Instituto Potsdam para la Investigación del Cambio Climático. “La producción mundial de alimentos amenaza la estabilidad climática y la resilencia de los ecosistemas”, alerta la comisión EAT-Lancet. Y si ahora —con más de 7.000 millones de habitantes en el planeta— se necesita “urgentemente” una transformación “radical” del sistema, más acuciante será con el aumento proyectado de la población para las próximas décadas. El informe pone en el punto de mira el año 2050, para cuando se espera que en la Tierra habiten 10.000 millones de personas. La buena noticia es que esos expertos aseguran que se podrá alimentar a todos esos habitantes, pero se tendrán que aplicar cambios profundos en la dieta y en el modelo de producción si se quiere cumplir con acuerdos como el de París contra el cambio climático. Esas transformaciones en la dieta podrían evitar 11 millones de muertes prematuras al año relacionadas con la alimentación.


LA DIETA DIARIA SOSTENIBLE




Fuente: Comisión EAT-Lancet. EL PAÍS


Aunque exista una “brecha dietética” en función del país y del área geográfica —en Indonesia y África occidental, por ejemplo, se consumen cantidades muy reducidas de carne y lácteos, a diferencia de en Norteamérica—, el informe de los expertos detecta que de media en el mundo la ingesta de carne roja, vegetales almidonados —como la patata— ricos en hidratos y huevos es demasiado alta. La comisión plantea una dieta ideal —basada en 2.500 kilocalorías diarias— y sugiere que solo 30 de ellas procedan de carnes distintas de las aves, lo que equivaldría, por ejemplo, a consumir una hamburguesa de ternera pequeña a la semana. El objetivo global es doblar el consumo de frutas, hortalizas, legumbres y frutos secos, y reducir a la mitad el de carne roja y el azúcar. Actualmente, y fundamentalmente en Occidente, el consumo de carne roja y de alimentos procesados y refinados es excesivo, lo que acarrea riesgos para la salud, mayores que los causados por el sexo no seguro, el alcohol, la droga y el tabaco juntos, detalla el informe.
Grandes cambios

“Existe una desviación entre lo que la gente come y lo que debería comer”, resume Francisco Botella, vocal de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Explica que una dieta saludable conseguiría, por un lado, reducir la tasa de obesidad y patologías asociadas, como diabetes, problemas arteriales o colesterol elevado, y, por el otro, disminuir el riesgo de algunos tipos de cáncer, como los que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asociado a la carne roja y procesada. “¿Qué tenemos que potenciar? Pescado, vegetales, legumbres secas, cereales integrales, promocionar el consumo de frutos secos como alternativa, y, en la práctica, reservar la carne para ocasiones especiales”, resume el endocrinólogo, muy favorable al planteamiento del estudio. Sin embargo, advierte de las dificultades de cambiar los hábitos: “Es más difícil cambiar de dieta que de religión”.

Paralelamente, los expertos proponen cambios para reducir los impactos medioambientales de la agricultura y la ganadería, como ponerle freno al aumento del uso del suelo para la alimentación y los fertilizantes, y la eliminación de los combustibles fósiles en este sector.

Sonja Vermeulen, una de las expertas de la comisión EAT-Lancet y miembro del Centro Hoffmann y de WWF, se muestra optimista: “Hemos visto enormes cambios en la dieta mundial en el pasado, así que es posible un cambio en el futuro”. Y pone como ejemplo el éxito que en México han tenido los “impuestos para reducir el consumo de refrescos azucarados”. Esta especialista cree que los cambios en las dietas pueden resultar más “complejos” que los que se tienen que acometer en el modelo de producción de los alimentos. “Muchos agricultores están interesados en explorar maneras de optimizar la producción, por ejemplo utilizando con más precisión los fertilizantes o el riego, porque mejora también sus beneficios”, detalla Vermeulen.

“Necesitamos la colaboración de todos los actores, incluidos los ciudadanos, los Gobiernos y los agentes económicos”, apunta Francesco Branca, director del departamento de Nutrición para la Salud y Desarrollo de la OMS y miembro también de la comisión EAT-Lancet. Y para ello se deben utilizar, según Branca, herramientas como “los incentivos económicos, o la eliminación de estos incentivos, información a los consumidores...”. Los gobiernos, añade, deben realizar cambios “en las inversiones públicas en investigación e infraestructuras y en las subvenciones a los agricultores”. Y aprobar regulaciones sobre el uso de la tierra, el agua y los fertilizantes, concluye Branca.


EL OLVIDADO MENÚ DE LA CUENCA MEDITERRÁNEA 


Francesco Branca, director del departamento de Nutrición para la Salud y Desarrollo de la Organización Mundial de la Salud, se muestra optimista cuando mira al pasado. “Tenemos experiencias concretas sobre la viabilidad de estas dietas en muchas partes del mundo. En Europa, la dieta consumida en los años sesenta alrededor de la cuenca del Mediterráneo era en gran parte similar a lo que ahora estamos describiendo como una dieta sana y sostenible”.

Branca es uno de los expertos que han formado parte de la comisión EAT-Lancet responsable del informe publicado ahora. “En la actualidad, hemos aumentado nuestro consumo de carne roja, grasas saturadas y azúcar y disminuido el consumo de legumbres”, añade este experto, que confía en que se pueda revertir esta tendencia empleando, por ejemplo, incentivos económicos. Jesús Román, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, en la misma línea, incide en que la propuesta de los expertos no es otra cosa que la tan alabada dieta mediterránea. Román alerta sin embargo que incluso en países como el nuestro existe un problema de aplicación: “La dieta mediterránea la conocemos de oídas: en España vivió su momento cumbre desde los años cincuenta hasta los setenta, después la gente empezó a tener más dinero y a comer más productos envasados”. Fuente: elpais


Fuente: elpais.com


martes, 14 de mayo de 2019

Más de 100 científicos estiman que la Tierra se halla en el inicio de una nueva «extinción masiva»


Comunidad Biológica

ALAI-ALAINET


Más de 100 científicos de 50 países estiman que la Tierra se halla en el inicio de una nueva «extinción masiva» marcada por la desaparición de especies a un ritmo alarmante, principalmente debido a la acción del hombre
Pero no es la primera: En los últimos 500 millones de años, el planeta vivió cinco episodios en los que al menos la mitad de los seres vivos fueron erradicados en un abrir y cerrar de ojos, bajo la perspectiva de la historia geológica.
En total, más del 90% de los organismos que un día caminaron, nadaron, volaron o reptaron han desaparecido.

Gobiernos y científicos se reunirán la próxima semana en París para alertar sobre el estado de los ecosistemas del planeta, golpeados como el clima por la acción del hombre. Esta evaluación mundial es la primera en casi 15 años: 150 expertos de 50 países trabajaron durante tres años, reuniendo miles de estudios sobre biodiversidad.

Su informe de 1.800 páginas será sometido a partir del lunes a los 130 Estados miembros -entre los que se encuentra el Perú- de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), que discutirán punto por punto.

IPBES es un organismo intergubernamental independiente establecido para fortalecer la interfaz ciencia-política de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, el bienestar humano a largo plazo y el desarrollo sostenible. Se encuentra bajo los auspicios de cuatro entidades de las Naciones Unidas: el PNUMA, la UNESCO, la FAO y el PNUD y es administrada por el PNUMA. El Perú es miembro de la organización desde 2012, siendo el representante nacional José Alvarez Alonso.

«El patrimonio medioambiental mundial -la tierra, los océanos, la atmósfera y la biosfera-, del que depende la humanidad está siendo alterado a un nivel sin precedentes, con impactos en cascada sobre los ecosistemas locales y regionales», indica el borrador del resumen del informe obtenido por la AFP, susceptible de ser modificado.

Agua potable, aire, insectos polinizadores, bosques que absorben el CO2… La constatación sobre estos recursos es tan alarmante como el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) que el año pasado subrayó la brecha creciente entre las emisiones de gases de efecto invernadero y el objetivo de limitar el cambio climático y sus efectos catastróficos.

El texto relaciona además la pérdida de biodiversidad con el calentamiento, en la medida en que ambos fenómenos están acentuados en parte por los mismos factores, como las prácticas agrícolas y la deforestación, responsables de alrededor de un cuarto de las emisiones de CO2 pero también de graves daños a los ecosistemas.

La explotación de tierras y de recursos (pesca, caza) son las mayores causas de la pérdida de biodiversidad, seguidas del cambio climático, la contaminación y las especies invasivas.

Sexta extinción masiva

El resultado es «una aceleración rápida, inminente del nivel de extinción de especies», según el borrador. De los 8 millones de especies estimadas en el planeta – de las cuales 5,5 millones son de insectos -, «entre medio millón y un millón estarán amenazadas de extinción, muchas de ellas en las próximas décadas».

Estas proyecciones corresponden a las advertencias de numerosos científicos que estiman que la Tierra está al principio de la «sexta extinción masiva» y la primera desde que el hombre habita el planeta.

Pero varias fuentes próximas a las negociaciones lamentaron que el proyecto de síntesis no sea tan claro y no mencione esta extinción masiva.

«No hay duda de que nos dirigimos hacia la sexta extinción masiva, y la primera causada por el hombre», declaró recientemente a la AFP el presidente del IPBES, Robert Watson. «Pero no es algo que el público pueda ver fácilmente».

Para que haya una toma de conciencia, «hay que decirles que perdemos insectos, bosques, especies carismáticas».

También «los gobiernos y el sector privado deben empezar a tomarse en serio la biodiversidad, tanto como el calentamiento», insistió este científico.

Un año antes de la esperada reunión en China de los Estados miembros del Convenio de la ONU sobre Diversidad Biológica (COP15), muchos expertos esperan que el informe del IPBES sea una etapa crucial hacia un acuerdo de envergadura como el firmado en París en 2015 contra el cambio climático.

«Si queremos un planeta sostenible en 2050, debemos contar con una meta muy agresiva para 2030», indicó Rebecca Shaw, científica en jefe de la ONG. «Debemos cambiar de trayectoria en los próximos 10 años, como con el clima».

Pero dado que los remedios al calentamiento global que implican cambios mayores en el sistema productivo y de consumo suscitan ya grandes resistencias, ¿qué sucederá con la biodiversidad?

«Será todavía más difícil, porque la gente es menos consciente de los problemas de biodiversidad», afirma Jean-François Silvain, presidente de la Fundación francesa para la Investigación sobre la Biodiversidad. «Habrá que ser lúcidos».

Estas son las cinco extinciones masivas registradas.

Extinción del Ordovícico:

Cuando: hace unos 445 millones de años

Desaparición de especies: 60-70%

Causa probable: periodo glaciar corto pero intenso

En este periodo, la vida se hallaba principalmente en los océanos. Los expertos estiman que la formación rápida de glaciares congeló la mayor parte del agua del planeta, provocando la caída del nivel del mar. Los organismos marinos como las esponjas y las algas fueron las principales afectadas, así como los moluscos, cefalópodos primitivos y peces sin mandíbula llamados ostracodermos.

Extinción del Devónico:

Cuando: hace entre 360 y 375 millones de años

Desapariciones de especies: hasta 75%

Causa probable: agotamiento del oxígeno en los océanos

Los organismos marinos vuelven a ser los más afectados. La fluctuación del nivel de los océanos, el cambio del clima o el impacto de un asteroide son considerados como posibles responsables. Una de las teorías estima que la proliferación de vegetales terrestres habría conducido a una anoxia (falta de oxígeno) en las aguas de superficie. Los trilobites, artrópodos del fondo de los océanos, habrían sido las principales víctimas.

Extinción del Pérmico:

Cuando: hace unos 252 millones de años

Desapariciones de especies: 95%

Causas probables: impactos de asteroides, actividad volcánica

Calificada como la «madre de todas las extinciones», esta crisis biológica devastó los océanos y las tierras. También es la única en la que prácticamente desaparecieron todos los insectos. Algunos científicos estiman que se produjo durante un periodo de millones de años, otros solo durante 200.000 años.

Los trilobites que habían sobrevivido a las dos primeras extinciones desaparecieron por completo, así como algunos tiburones y peces con huesos. En la tierra, los moshops, réptiles herbívoros de varios metros de largo, también se desvanecieron.

Extinción del Triásico:

Cuando: hace unos 200 millones de años

Desapariciones de especies: 70-80%

Causas probables: múltiples, el debate sigue abierto

La misteriosa extinción del Triásico eliminó muchas grandes especies terrestres, la mayoría arcosaurios, ancestros de los dinosaurios y de quienes descienden los pájaros y cocodrilos actuales. La mayoría de los grandes anfibios también desaparecieron.

Una teoría baraja erupciones masivas de lava durante la fragmentación de la Pangea, último supercontinente, con erupciones acompañadas de volúmenes enormes de dióxido de carbono que provocaron un calentamiento climático galopante. Otros científicos apuntan a los asteroides, pero por ahora no se identificó ningún cráter correspondiente.

Extinción del Cretácico:

Cuando: hace unos 66 millones de años

Desapariciones de especies: 75%

Causa probable: impacto de un asteroide

El hallazgo de un inmenso cráter de lo que es hoy en día la península mexicana de Yucatán corrobora la hipótesis de que el impacto de un asteroide fue responsable de la desaparición de los dinosaurios no aviarios como los T-Rex y los triceratops.

Pero la mayoría de los mamíferos, tortugas, cocodrilos, ranas y pájaros sobrevivieron, así como la vida marina. Sin los dinosaurios, los mamíferos proliferaron, conduciendo al nacimiento del homo sapiens, especie responsable de una probable sexta extinción.

08 de mayo de 2019 –

https://www.alainet.org/es/articulo/199729

lunes, 6 de mayo de 2019

¿Qué clase de progreso deseamos?



Jaime Richart, Antropólogo y jurista

A la pregunta: ¿somos los únicos?, viene a añadirse esta otra: ¿somos los últimos? ¿se detiene la evolución en el hombre? ¿no estará ya formándose el Ser Superior? ¿no estará ya entre noso­tros? Y este Superior, ¿tenemos que imaginarlo como un indivi­duo o como un ser colectivo, como la masa humana entera en vías de fermentar y coagularse, arrastrada toda ella al logro de la con­ciencia de su unidad y de su ascensión?

De verdad, cuando se oyen estas cosas, echando una ojeada al planeta y a sus perturbaciones gravísimas climáticas y tróficas, y al mundo de las naciones, de sus jerarcas, de sus intrigas, de sus in­tereses, de sus disparates, ¿podemos creer que el ser humano se está elevando por encima de sí mismo? ¿podemos afirmar que está adquiriendo facultades que no tenía, salvo la de potenciar su habilidad para generar incontables juguetes comunes a niños y adultos y otras fruslerías?

Porque ¿cuál es la medida del ser humano? La sociología y la psicología han evolucionado mucho más despacio que la física y las matemáticas. Es el individuo del siglo XIX, y luego del XX, y luego el del XXI, el que se encuentra de pronto en presencia de un mundo diferente. Pero, el de la sociología y de la psicología del siglo XIX, XX y XXI, ¿es el hombre verdadero? Nada menos seguro. Después de la revolución intelectual provocada por el Dis­curso del método, después del nacimiento de las ciencias y del espíritu enciclopédico, después de la gran aportación del raciona­lismo y del cientificismo optimista del siglo XIX, nos hallamos en un momento en que la inmensidad y la complejidad de lo real, que acaba de descubrirse, deberían modificar necesariamente lo que pensábamos hasta hoy de la naturaleza del conocimiento humano, conmover las ideas sobre las relaciones del hombre con su propia inteligencia; en una palabra, exigir una actitud muy dife­rente de lo que todavía ayer llamábamos actitud moderna.

Sin embargo, en multitud de aspectos da la impresión de que el conocimiento humano, más allá del pretencioso o temerario pro­nunciamiento categórico acerca de la materia que sea: desde la cosmología hasta la dietética, desde la geología hasta el dia­gnóstico de enfermedades y su tratamiento en permanente ensayo, etc, el conocimiento sólido, el que vale no para una época sino para siempre, apenas ha progresado. Me refiero, no al conoci­miento enciclopédico sino al de la naturaleza de las cosas y de uno mismo. Y si ha progresado y en la medida que haya avan­zado, poco o nada modifica los comportamientos individuales que siguen sujetos a la idiosincrasia de los pueblos, que no se despe­gan del egoísmo extremo, en unos casos, y de la generosidad ex­trema hacia los animales pero a menudo en detrimento de los humanos, en otros. Que si ha progresado, de poco le sirve al indivi­duo, cada día en conjunto más infeliz, más dependiente de lo superfluo, menos capacitado para encajar el dolor, menos tole­rante ante los reveses de la vida…

No deseo, no deseamos, quizá miles de millones de seres huma­nos en el mundo, más progreso material, fútil e irrelevante, solo aplicado en definitiva a prolongar un poco más la vida aunque sea penosísima, al acortamiento de las distancias, y a la comodidad que propicia la molicie. Deseo, deseamos, un progreso de la ampli­tud de miras, un progreso que consiste en considerar a los de­más seres humanos como un miembro más de nuestro cuerpo; que, en la conducta de las especies animales superiores que coope­ran entre sí veamos y actuemos en consecuencia, el sendero definitivo que conduce a la verdadera y segura ascensión del ser humano hacia su integración en ese Ser Superior, en ese Todo ab­solutamente por encima de sus elementos por separado…

1 Mayo 2019

domingo, 10 de febrero de 2019

¿Qué tiene que ver la educación de niños y niñas con el cambio climático?

Fuente de la imagen: Pixabay

Por Contrainformacion

8 de febrero, 2019.- Nuestro mundo es muy diferente del de nuestros abuelos. En 1950, la población mundial era de alrededor de 2500 millones de habitantes; en la actualidad, llega a más de 7000 millones. En general, las personas tienen mejor salud, mayores ingresos y más seguridad.

Pero esto ha implicado un costo. La presión sobre nuestro planeta ha sido enorme. Los seres humanos hemos alterado el clima de manera dramática, cambiado la química de los océanos y causado extinciones masivas. El impacto es tan grande que se ha planteado que se inició una nueva era geológica, la Era Antropócena, impulsada por un “aumento acelerado” de la población, del crecimiento económico y del uso de los recursos naturales desde la década de 1950.


¿cómo será el mundo para nuestros niños? (...) los efectos del cambio climático —algunos de ellos ya son inevitables— serán más graves que en la actualidad. 

Entonces, ¿cómo será el mundo para nuestros niños? Se estima que la población superará los 9000 millones de habitantes en 2050. Es probable que las personas vivirán mejor y por más tiempo. Posiblemente, el PIB mundial se triplicará y el uso de los recursos naturales se duplicará. Y los efectos del cambio climático —algunos de ellos ya son inevitables— serán más graves que en la actualidad. Los niveles del mar serán más elevados y el clima más variable, habrá menos biodiversidad, y probablemente se registrará escasez de recursos naturales e hídricos. Las personas que viven en situación de pobreza serán especialmente vulnerables a los desastres naturales, la degradación del suelo, la escasez de agua y las crisis alimentarias.


Las personas que viven en situación de pobreza serán especialmente vulnerables a los desastres naturales, la degradación del suelo, la escasez de agua y las crisis alimentarias. 

¿La próxima generación puede obtener los beneficios del crecimiento sin verse afectada por los males? ¿La tecnología nos permitirá desvincular el crecimiento del uso de los recursos naturales? No podemos decirlo a ciencia cierta. Sin embargo, podemos decir que nuestras mejores opciones son el ingenio humano, la racionalidad y los valores. Esto es esencialmente la educación y las medidas que adoptamos ahora para asegurar que todos los niños se eduquen y conversen sobre la importancia de respetar el planeta.

Ayudar en esta transición es un desafío especialmente importante para el Banco Mundial porque la mayoría del crecimiento demográfico en las próximas décadas tendrá lugar en los países en desarrollo. Para 2050, casi la mitad de todos los jóvenes del mundo vivirá en África, y otro 40 % en Asia. ¿Los sistemas educativos de estas regiones prepararán a la próxima generación para combatir y adaptarse al cambio climático? ¿Pueden promover una generación de ciudadanos y encargados de formular políticas que tengan los valores y las habilidades para gestionar los recursos naturales de manera sostenible? ¿Sus escuelas y universidades apoyarán la ciencia, la tecnología, la investigación y las sociedades innovadoras que se necesitarán para afrontar el cambio climático?


¿Los sistemas educativos de estas regiones prepararán a la próxima generación para combatir y adaptarse al cambio climático? 

El cambio climático es un problema de origen humano, y en gran parte se produce en función de la cantidad de personas en el planeta, sus valores y habilidades, y la tecnología. ¿Los programas educativos pueden modificar la trayectoria? He aquí algunas ideas de cómo hacerlo:

En primer lugar, hacer que la educación universal sea una cuestión urgente. 

Los cambios en la educación determinan el cambio demográfico. Alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 podría dar como resultado una población mundial de 8500 millones en 2050 en vez de 9100 millones. Esto debido a que las mujeres con mayor nivel de educación tienden a tener menos niños y sus hijos son más sanos y reciben una mejor educación. La educación también ayuda a las personas a adaptarse al cambio climático porque mejora las habilidades para asimilar información, calcular los riesgos, prepararse para las crisis climáticas y recuperarse de sus efectos.

Segundo, reforzar la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM). 

Esto ayudará a los jóvenes a entender los cambios físicos en su entorno y proporcionarles las herramientas que necesitan para crear, innovar y adoptar la tecnología. Tengamos como objetivo promover una generación de egresados de la educación secundaria con conocimientos científicos. Apoyemos sistemas de capacitación y de enseñanza técnica y profesional que formen a profesionales cualificados para desempeñarse en una “economía verde”, y universidades para formar líderes en los campos de la climatología, la ingeniería, la gestión de los recursos naturales y los estudios ambientales.

Tercero, apoyar la educación ambiental como una materia independiente o un tema transversal en el currículo escolar y en los programas de capacitación docente.

Cultivar los valores y los conocimientos que los jóvenes pueden usar para vivir vidas más sostenibles, y tener interés en los animales, las plantas y la naturaleza. Estimular su curiosidad acerca del mundo natural y su preocupación por la salud del planeta.

Cuarto, construir escuelas que reflejen los principios ambientales.

Es decir, escuelas que usan la energía de manera eficiente y que fomentan la imaginación infantil, el uso de energía renovable, el uso eficiente de agua limpia y oportunidades para interactuar con el medio ambiente. Las escuelas deberían ser lo suficientemente sólidas para soportar fenómenos meteorológicos extremos, y en las zonas de alto riesgo servir como albergues de emergencia.

En las últimas décadas, Corea ha llegado a ser uno de los líderes en materia de sostenibilidad. Fue uno de los primeros países en adoptar una estrategia nacional de desarrollo de crecimiento verde. Ha sido una voz destacada en el sector de la energía limpia. Y en la actualidad es sede de instituciones importantes, tales como el Fondo Verde para el Clima y una comunidad vibrante de ONG ambientales. Todo esto al tiempo que ha mantenido el “milagro económico”. Me gusta pensar que el apoyo de Corea a la sostenibilidad fue facilitado en parte por los programas de educación ambiental respaldados por el Banco Mundial en los años noventa. Podemos ayudar a otros países a tener éxito también.
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miércoles, 29 de agosto de 2018

Cambio climático y las nuevas amenazas a los derechos humanos.

Imagen: Uchile

La cooperación internacional es fundamental para establecer mecanismos capaces de proteger la dignidad de millones de seres humanos quienes hoy se encuentran vulnerados en sus derechos fundamentales.

Por Pierre Lebret

La Marea, 28 deagosto, 2018.- Ni el muro de Adriano, ni las lógicas proteccionistas podrán frenar uno de los fenómenos que tiene como principal causa la acción del ser humano. El cambio climático se acelera frente a nuestros ojos, y nuestra casa común nos entrega señales cada vez más preocupantes.

Nunca antes, el ser humano había estado en una posición tan igualitaria frente a un fenómeno: la igualdad ante el desastre. Usted podrá ser inglés, nigeriano, cubano, o japonés, en algún momento será un afectado mas, el cambio climático no discrimina.

El planeta nos recuerda que nacemos iguales, al estar hoy igualmente vulnerables que el “otro” frente a uno de los desafíos más importantes de nuestra historia. Lo que cambia son las condiciones en las cuales te encuentras para enfrentarlo.

Hoy, los que más sufren de ese fenómeno arriesgan sus vidas al escapar de territorios donde el cotidiano es hambre y sed. Hoy, los que mas sufren arriesgan sus vidas al llegar a territorios hostiles, donde la posibilidad de convivir con el otro se ha reducido. 

Tarde o temprano, la humanidad en su conjunto deberá entender que el cambio climático es una responsabilidad común, un desafío global. Por ende debemos ser responsables ante los más vulnerables, garantizando su integridad, seguridad y vida, dada su condición de personas, portadoras de derechos de carácter universal. 

La multiplicación de catástrofes naturales como sequias, huracanes e inundaciones, fuerzan los desplazamientos, hoy son aproximadamente 64 millones los refugiados climáticos, un fenómeno que se intensificará en el futuro.

Según informes de las Naciones Unidas, en los próximos treinta años la población desplazada oscilará entre 250 millones y 1000 millones de personas, las cuales emigrarán en África, Asia Meridional y América Latina, dentro de sus respectivos países y regiones y hacia otras zonas del globo.

Sin embargo, hoy, la carencia de un marco juridico internacional respecto de los desplazados ambientales invisibiliza una situación que merece una respuesta urgente. 

El esfuerzo debe ser colectivo, las alianzas sostenibles. Desde el rol de la sociedad civil, pasando por las autoridades nacionales y multilaterales, hasta la participación activa del sistema financiero internacional para lograr cumplir con tres A mayúsculas: Anticipar, Acoger y Apoyar.

La cooperación internacional es fundamental para establecer mecanismos capaces de proteger la dignidad de millones de seres humanos quienes hoy se encuentran vulnerados en sus derechos fundamentales.

Pero a su vez, será esencial la creación de instancias para promover el intercambio cultural para tomar conciencia de la importancia de la cohabitación de múltiples culturas que viven en proximidad, en los mismos espacios, ello es un requisito fundamental para lograr un mayor entendimiento y buena convivencia.

Si desarrollamos una conciencia al respecto, podremos ser optimistas en relación a la observancia, respeto y preservación de los derechos humanos en el contexto del cambio climático.

Los refugiados climáticos no son solo personas afectadas por lo dramático del problema, más bien son mensajeros de un siniestro que ya comenzó; la alternativa es más o menos evidente, podemos reforzar los muros y trancar las puertas, o, podemos darnos por enterados de la ferocidad del problema y ser parte de un esfuerzo colectivo de la humanidad para procurar soluciones.

El lema de la acción por parte de los actores del sistema internacional debe ser: sinceridad, visión y solidaridad. La sinceridad ante la urgencia de los fenómenos apelando a la responsabilidad común, la visión ante los cambios, y la solidaridad sostenible ante los afectados.

En un contexto global complejo, estamos ad portas de celebrar el aniversario setenta de la declaración de los derechos humanos, nuestro denominador común e universal que nos recuerda que nacemos libres e iguales en dignidad y derechos. 

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*Pierre Lebret es cientista político y experto en cooperación internacional para el desarrollo. Ha trabajado en la Comisión Económica América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas, fue funcionario del gobierno de la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet.
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viernes, 23 de febrero de 2018

Sociedades en decadencia.

Imagen: difundir.org

Caracteriza a la humanidad una urgencia por la destrucción que solo conduce a un bienestar ficticio. A continuación una reflexión de la escritora guatemalteca Ilka Oliva Corado sobre nuestra relación con el planeta.

Por Ilka Oliva Corado*

Cada día, apresuradamente, con la urgencia de la destrucción; característica principal de la humanidad que conformamos, nos estamos convirtiendo en el bagazo de una sociedad en decadencia.

Nos creemos superiores a la naturaleza que nos creó y la atacamos constantemente buscando terminar con ella y eliminar de la faz de la tierra todo vestigio de su existencia. Creemos, absurdamente que sobreviviremos sin ella y su inmenso amor.

Destruimos ecosistemas: secamos ríos, lagos, desaparecemos a especies en peligro de extinción, (¿cómo llegaron a estar en peligro de extinción?) ecocidios que en otros tiempos eran el horror de una imaginación macabra, hoy son la realidad de un día a día en la vida del ser humano, tan comunes que dejaron de ser noticia; tan importantes que la mediatización no lo pronuncia porque significan el inicio del fin de la humanidad.

Es común ver un río seco, árboles talados al por mayor, la contaminación ya no es solo mental, la hicimos presente en la comida y el aire que respiramos.

Creemos, como buenos idiotas que seremos eternos, cuando somos, como humanidad lo más fugaz que puede pasar sobre el universo, pequeñas partículas de nada, eso somos. Somos nada comparado con la magnitud de un universo maravilloso en el que jamás debimos aparecer.

Muchos hablan de moralidad y valores, con la arrogancia propia de quien engaña y estafa, de quien se cree superior a los demás, ungido por las babas de un dios creado por atracadores, para manipular masas y oprimir mujeres.

Mientras solapan violaciones sexuales, feminicidios, corrupción, asesinatos, torturas, desapariciones forzadas; y apoyan un no al aborto y un no al Matrimonio Igualitario en nombre de ese dios que les dijeron que era el de ellos: mentes colonizadas, masas decadentes que son tierra fértil para los vividores que hacen de éstas la mejor arma para la destrucción de la sociedad.

Saben y siguen solapando la violencia y la infelicidad de otros, con sus juicios pro vida, pro valores, de doble moral. Cortando con esto la armonía natural del amor.

Y se creen dueños de la tierra y fortifican fronteras y excluyen y señalan y violentan a los nómadas que saben que nada del mundo les pertenece y que están de paso. Muchedumbre manipulable que ha sido infestada de homofobia, misoginia, racismo y xenofobia que es alimentada de doble moral y falsos valores que carecen de conciencia, integridad y solidaridad.

Masas cada día más ineptas e intransigentes. Cada día más peligrosas, por su inconciencia y su tibieza de carácter, masas que son además de autodestrucción un peligro inminente para este planeta y el universo.

Masas sedientas de consumismo valorando las cosas materiales y desechando lo que no se puede comprar con dinero, que es lo esencial. Masas votando por corruptos, misóginos, estafadores, violadores de derechos humanos. Masas que tienen la incapacidad de sentir, que en lugar de crear destruyen. Masas marionetas, masas entorpecidas, ineptas, carentes de fuerza de voluntad y sentido común. Carentes de coraje que son incapaces de decidir por sí mismas y prefieren ser arrastradas por las turbas de impostores que se apropiaron de su voluntad.

Porque nada les importa, más que su burbuja de bienestar ficticio, piensan que ahí son intocables y que están a salvo de la destrucción del planeta que ellos mismos están solapando con su apatía y desgano.

Somos eso y mucho más y los resultados de nuestra indiferencia están a la vista. Quien lea entienda.

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*Escritora y poetisa. Ilka Oliva Corado nació en Comapa, Jutiapa, Guatemala, el 8 de agosto de 1979. Se graduó de maestra de Educación Física para luego dedicarse al arbitraje profesional de fútbol. Hizo estudios de psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala, carrera interrumpida por su decisión de emigrar a Estados Unidos en 2003, travesía que realizó como indocumentada cruzando el desierto de Sonora en el estado de Arizona. Es autora de cuatro libros.
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martes, 22 de agosto de 2017

El planeta necesita indígenas para guardar sus tierras.


Una matriarca indígena en India, del estado de Sikkim, de gran diversidad biológica, en el Himalaya. Ella concentra el conocimiento tradicional sobre alimentos y propiedades medicinales de las plantas. Crédito: Manipadma Jena/IPS.


Por Manipadma Jena

IPS, 21 de agosto, 2017.- El maestro Ramakrushna Bhadra tenía un desafío enorme en la escuela primaria rural Hatrasulganj Santhal, en el oriental estado indio de Bengala Occidental, hasta que decidió aprender la lengua indígena.

“Al mostrarle la fotografía de un cuervo en un libro, entono ‘kaak’, en bengalí, la lengua estadual. Muchos repiten a coro la palabra, pero los santhalis de primer grado quedan con la mirada perdida. Solo lo conocen por ‘koyo’”, relató Bhadra.


De los 370 millones de indígenas que hay en 70 países, India concentra 700 grupos étnicos distintos, unas 104 millones de personas. 

“Con gusto lanzan las canicas para contar, pero si les preguntas cuánto contaron, se quedan callados porque en su lengua materna, uno es ‘mit’ y dos es ‘bariah’, muy distinto del bengalí, ‘ek’ y ‘du’”, añadió.

Para la comunidad santhal, la mayor de Bengala Occidental, el bengalí es una lengua extranjera; por eso al comenzar la escuela, los nuevos alumnos no aprenden nada, pierden interés y abandonan para ir con sus padres en la migración estacional. Eso genera un analfabetismo que no hace más que perpetuar el ciclo de pobreza.

India aprobó una ley que declara que la educación es un derecho constitucional de todos los niños y niñas de seis a 14 años. La norma también procura reducir el abandono escolar de las minorías étnicas, dispone la enseñanza en su lengua materna en primaria y crea escuelas residenciales gratuitas en áreas tribales, como le dicen a los indígenas en este país.

Con una población de 8.000 personas y solo tres por ciento de mujeres alfabetizadas, la comunidad dongria kondh, en el vecino estado de Odisha, cuenta con una escuela residencial gratuita solo para niñas en el distrito de Rayagada, creada por el gobierno en 2008.




Uno de los pueblos con menor contacto con el mundo exterior, la comunidad bonda, forma parte del corredor Rojo, donde están activos los insurgentes de extrema izquierda y donde los planes del gobierno en materia de educación, salud y saneamiento han tenido muy poco impacto. Crédito: Manipadma Jena/IPS.



La inscripción y la retención de las niñas requiere de un esfuerzo continuo, pero las más grandes, que hace años que están escolarizadas, se alejan de sus raíces y se avergüenzan de sus peinados y atuendos tradicionales únicos.

La preservación de las culturas indígenas, sus conocimientos tradicionales y la gestión sostenible de sus recursos, aun ayudándolos a acceder, a elegir y a priorizar las vías de desarrollo para que no queden rezagados, ha sido un desafío para los gobiernos de todo el mundo.

De los 370 millones de indígenas que hay en 70 países, India concentra 700 grupos étnicos distintos, unas 104 millones de personas.

Para ello es fundamental, y lo más cercano a una solución, concederles derechos consuetudinarios a la tierra, así como a los recursos que se encuentran en ella.

Los recursos y los territorios ancestrales tienen una importancia fundamental para su estilo de vida, su sustento, su cultura y su religión y, de hecho, para su supervivencia física y cultural colectiva como comunidad.

El gobierno tiene varios programas específicos para las comunidades indígenas en materia de educación, medios para ganarse la vida, cuotas educativas y laborales, así como un presupuesto enorme para la seguridad alimentaria, cuyo objetivo es reducir la visible brecha económica entre ellas y el resto de la población.

“La mala implementación de los programas existentes en las regiones tribales hace que no solo la pobreza siga excepcionalmente alta en esa regiones, sino que su disminución ha sido mucho más lenta que en todo el país”, según el informe nacional de la Comisión de Planificación, ahora llamada Niti Aayog.

La discriminación, la apatía oficial y la falta de sensibilidad a los estilos de vida tribales, además de la corrupción generalizada, la falta de justicia y respeto por la dignidad humana y la marginación política fortalecieron el extremismo en varias regiones tribales de India.

En este país, la mayoría de los pueblos indígenas viven en la selva profunda que encima de ricos depósitos de hierro, bauxita, cromita, carbón y otros minerales, muy codiciados por el gobierno y las mineras.

La Constitución de India preserva el derecho al autogobierno y a la autonomía a los indígenas sobre sus territorios. Incluso, el consejo de aldea tiene la última palabra en las decisiones, aun por encima de la del gobierno en lo que respecta al uso de los recursos, en especial en el marco de la Ley de Derechos Forestales, de 2006, y de la Ley de Compensación Justa y Transparencia en la Adquisición de Tierras, Rehabilitación y Reasentamiento, de 2013.

Pero el poder de la aldea se ve subvertido cada tanto por las empresas y las agencias gubernamentales, concluyeron numerosos estudios.

La falta de reconocimiento y de protección de los derechos a la tierra y los recursos naturales, en especial la selva, es una de las principales causas de conflictos y del malestar que perturban a la mayoría de los proyectos de infraestructura, lo que con el tiempo lleva a la interrupción de proyectos y a la pérdida de miles de millones de dólares.

Los grupos étnicos se volvieron en cierta forma más conscientes, pero además la Corte Suprema de India sigue de cerca el respeto de sus derechos a la tierra y a la selva. Eso marcó una diferencia enorme en la última década. El asunto ha estado en el tapete porque las organizaciones de la sociedad civil, tanto locales como internacionales, mantienen las protestas y el debate abierto.

Hasta el censo de 2011, más de la mitad de la población indígena de India se había ido a vivir a las ciudades, en un entorno totalmente distinto a su estilo de vida, más en contacto con la naturaleza. Las principales causas de la migración han sido la pobreza, los desplazamientos derivados de proyectos de infraestructura y la pérdida de su sustento al no tener acceso a la tierra y a las selvas.

En la aldea de Kadaraguma, en lo alto de las colinas de Rayagada, Kone Wadaka, de 66 años, busca una heredera para pasarle su rico conocimiento sobre plantas medicinales. Ella heredó de su padre, un curandero del clan dongria kondh, el conocimiento oral que pasó de generación en generación.

De adolescente, Wadaka acompañaba a su padre durante días y aprendió a identificar hojas y raíces para evitar la concepción, aliviar ataques y convulsiones, curar heridas y calmar el dolor. Y ya de joven quiso tomar la posta del conocimiento familiar.

Como la selva está cada vez más lejos de la aldea y se talan los árboles para dar lugar a plantaciones comerciales de madera, Wadaka teme que de no encontrar pronto una heredera adecuada, el invalorable conocimiento muera con ella. Le apena que su pueblo pierda algo que le perteneció durante generaciones.

La Agenda 2030 de desarrollo sostenible, cuyos objetivos clave siguen siendo construir sociedades inclusivas, buscar el empoderamiento de los pueblos indígenas garantizando sus derechos a la tierra, a la igualdad de educación y de capacitación, duplicar los ingresos y la productividad de los pequeños emprendimientos agrícolas e impulsar a los Estados para que incluyan a los líderes indígenas en las subsiguientes revisiones del progreso del país.

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Traducido por Verónica Firme
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IMPORTANTE: Esta nota ha sido reproducida previo acuerdo con la agencia de noticias IPS. En este sentido está prohibida su reproducción salvo acuerdo directo con la agencia IPS. Para este efecto dirigirse a: ventas@ipslatam.net

Fuente: Servindi

lunes, 27 de marzo de 2017

Los bosques son indispensables para vivir…


Si nuestro entorno está afectado por la deforestación: Ayudemos a nuestra comunidad a entender todos los beneficios de la restauración de bosques y a tomar consciencia de las actividades que son perjudiciales para ellos.

Son uno de los grandes recursos naturales de la Tierra. Hay un motivo por el que hablamos a menudo en sentido figurado del “árbol de la vida”: los bosques son fundamentales para sostener la vida en nuestro planeta. Hace ocho mil años la mitad de la superficie terrestre estaba cubierta por bosques o áreas forestales. Hoy estas áreas representan menos de un tercio. Los bosques albergan el 80 % de la biodiversidad terrestre del mundo y cada año se cosechan en los bosques tropicales plantas medicinales por valor de miles de millones de dólares. Además, 1 600 millones de personas dependen de ellos en alguna medida para su sustento.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como FAO (por sus siglas en inglés: Food and Agriculture Organization), es un organismo especializado de la ONU que dirige las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre. Brinda sus servicios tanto a países desarrollados como a países empobrecidos y super explotados, y actúa como un foro neutral donde todas las naciones se reúnen como iguales para negociar acuerdos y debatir políticas. También es fuente de conocimiento e información y ayuda a los países esquilmados a recuperar, modernizar y mejorar sus actividades agrícolas, forestales y pesqueras con el fin de asegurar una buena nutrición para todos. La FAO cuenta con cerca de 200 Estados Miembros y 1 Organización Miembro (la Unión Europea) Forma parte del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

De ahí que sea tan importante dar a conocer su labor y sus recomendaciones, en este caso, sobre Cómo los bosques permiten producir los alimentos que necesitamos
Los bosques ayudan a regular los sistemas meteorológicos locales controlando la cantidad de lluvia y nieve que cae en una zona determinada. Esto es muy importante en las zonas agrícolas, donde la temporada de crecimiento es corta. Muchas plantas necesitan la ayuda de los polinizadores silvestres para producir frutos y semillas. Los pájaros, abejas, insectos y otros animales actúan como agentes polinizadores en el proceso agrícola y muchos se cobijan en entornos forestales junto a las tierras de cultivo. Irónicamente, cuando destruimos un hábitat forestal por razones agrícolas, eliminamos uno de los componentes necesarios para que los cultivos sean productivos.

Los bosques proporcionan el hábitat para los controladores naturales de las plagas. Se estima que el 99% de las plagas que tienen capacidad para destruir los cultivos se mantienen a raya por aves, arañas, avispas parásitas, mariquitas y hongos. Estos organismos ahorran a los agricultores millones de dólares al año, y reducen la necesidad de usar plaguicidas químicos.
Los animales silvestres y los insectos comestibles de los bosques son la principal fuente de proteínas para muchas personas. Los alimentos de los bosques son una parte regular de la dieta rural y sirven como redes de seguridad en períodos de escasez de alimentos.
Los bosques no sólo nos ayudan a producir los alimentos que necesitamos, también nos aportan la energía que requerimos para cocinar. Se estima que unos 2 400 millones de personas utilizan leña para cocinar sus alimentos y cerca de 765 millones de personas en todo el mundo usan madera como combustible para hervir y esterilizar el agua.

Lo que podemos hacer para conservar los bosques del planeta: La cubierta forestal varía en función de las diferentes áreas del mundo. Algunos países están logrando restaurar sus bosques, mientras que otros los siguen perdiendo. Aunque la deforestación muestra signos de desaceleración, cada año desde 2000 se han destruido cerca de 13 millones de hectáreas de bosques (el equivalente a cinco campos de fútbol cada minuto). Los bosques tienen que ser gestionados de manera sostenible, para que podamos seguir beneficiándonos de este preciado recurso natural.

Nadie debe sentirse ajeno a su parte de responsabilidad:
Si vivimos en una región donde los bosques se gestionan de forma sostenible: Aprendamos más sobre los bosques y su valor y sus funciones naturales. Participemos compartamos los muchos beneficios que proporcionan para el bienestar humano. Organicemos un día de plantación de árboles en la comunidad o hagamos voluntario en un grupo local de conservación de los bosques.

Si nuestro entorno está afectado por la deforestación: Ayudemos a nuestra comunidad a entender todos los beneficios de la restauración de bosques y a tomar consciencia de las actividades que son perjudiciales para ellos. Participemos en campañas para proteger las funciones naturales de los terrenos forestales de nuestra zona. Podemos ayudar a proteger un ecosistema o especie amenazada organizando una campaña con este objetivo.
Organicemos, bien asesorados, un día de plantación comunitaria de árboles para restaurar un bosque dañado. Hagamos un seguimiento cercano de la actividad de restauración

Fuente: Red Mundial de Comunidades Eclesiales

miércoles, 4 de enero de 2017

12 campanadas para un 2017 más justo y sostenible.



Ecologistas en Acción formula sus deseos para que el 2017 sea un año más justo para todas las personas y para el planeta. Con estas 12 propuestas la organización en defensa de la naturaleza quiere hacer llegar a toda la población que, trabajando juntas y juntos, podemos soñar con un mundo vivo en el presente y también en el futuro.

Tema a tema, para no atragantarnos con las uvas, esperamos que estos sean algunos de los hitos alcanzados durante este nuevo año que va a comenzar. Desde Ecologistas en Acción seguiremos generando alternativas, denunciando injusticias e insistiendo a las administraciones públicas en sus diferentes niveles en que es posible conseguir las propuestas que siguen –y muchas otras que no nos caben en solo 12 campanadas– si se tiene la voluntad política de ponerlas en marcha.

1. En primer lugar, deseamos que el 2017 sea el año en el que las políticas migratorias de la Unión Europea (UE) que vulneran los Derechos Humanos desaparezcan y que la solidaridad entre los pueblos se manifieste dando refugio a quienes huyen de la guerra, la miseria y el deterioro ambiental. Debe ser el año en que las diferentes administraciones municipales, autonómicas, estatales y europeas se planten ante este genocidio sin precedentes.

2. El 2017 también será el año en que el CETA no será aprobado en el Parlamento Europeo y tampoco ratificado por los parlamentos nacionales y regionales. Los mecanismos privados de arbitraje serán considerados ilegales y deberán retirarse de cualquier tratado vigente. En el 2017, el comercio internacional existirá únicamente para exportar modelos de economía social y solidaria, y nunca más pondrá en peligro a los ecosistemas y los derechos sociales.

3. En nuestro país, el 2017 será el año en el que el Gobierno apruebe una ley de cambio climático y transición energética que establezca una auditoría energética real que ponga fin al modelo de gran escala y a los privilegios del oligopolio energético y con ello a injusticias como la pobreza energética. Además. incrementaremos nuestros compromisos en las negociaciones del paquete de clima y energía de la UE a 2030. Para eso necesitamos dejar en el subsuelo los combustibles fósiles y apostar por las energías renovables. Queremos que en 2017 el único carbón que entre por nuestras casas sea el de azúcar, estableciendo las medidas necesarias para llevar a cabo transiciones justas para las trabajadoras y trabajadores de los sectores energéticos e industriales más contaminantes.

4. En 2017 las administraciones tomarán conciencia del colapso que sufren los ecosistemas hídricos y empezarán a tomar medidas más ambiciosas para frenarlo. Entre ellas, desaparecerán de los planes hidrológicos la creación de 700.000 nuevas hectáreas de regadío, la construcción de 35 nuevos grandes embalses y el recrecimiento de Yesa.

5. Las cuotas pesqueras se fijarán por fin de acuerdo a los criterios científicos ya disponibles para poner fin a la sobreexplotación de los mares, se aplicarán medidas concretas para paliar la pérdida de biodiversidad y la presencia de especies invasoras en nuestros océanos y se prohibirán los plásticos de un solo uso. La política pesquera de nuestro ministerio dejará de apostar por la expansión de la actividad pesquera industrial en terceros países, por los graves impactos ambientales y sociales que origina.

6. La atmósfera, especialmente en las ciudades, será mas respirable por que el Estado español dejará de ser un insumiso a la legislación de calidad del aire y se pondrán en marcha las medidas para rebajar los niveles de contaminación a límites tolerables. Se establecerán mecanismos legales para forzar a las administraciones a este cumplimiento.

7. El Gobierno español por fin escuchará la voluntad popular y acordará no renovar ningún permiso de explotación de ninguna central nuclear del Estado. 2017 será el año en el que se establezca un calendario de cierre de todas las centrales nucleares españolas. Así nos veremos libres de esta amenaza en 2024 y... ¡este será un año para recordar!

8. En 2017, el vertido no será el principal método de gestión de nuestros residuos domésticos. No desperdiciaremos la materia orgánica pues se habrá implantado de forma obligatoria su recogida selectiva. Las tasas de reciclaje de los residuos aumentará y disminuirá su vertido.

9. La política agraria dejará de basarse en la intensificación e industrialización del sector agrario y pasará a centrarse en promocionar un modelo rural vivo, potenciando una producción agraria respetuosa con el medio ambiente y con el clima, apoyando decididamente a las personas que apuesten por estas actividades. Muchos municipios desarrollarán normativa local que favorezca la producción y el consumo de alimentos ecológicos y de cercanía. La UE rechazará las autorizaciones de nueva variedades de cultivos transgénicos comerciales.

10. En 2017 las administraciones españolas empezarán a adoptar las propuestas de Ecologistas en Acción para conseguir la meta mundial de detener la pérdida de biodiversidad en 2020, condicionando todas las políticas sectoriales a este objetivo. Todas las administraciones eliminarán los incentivos contrarios a la conservación de la naturaleza y concienciarán a la población de la importancia de conservar la naturaleza e iniciarán la recuperación de los procesos ecológicos que nos permiten estar vivas.

11. El nuevo año vendrá con una completa regulación de las sustancias químicas, que protegerá a las personas por encima de los intereses del mercado. La prohibición del glifosato será simbólica porque todos los ayuntamientos la habrán prohibido ya y en los usos privados y agrícolas se está abandonando a toda prisa.

12. La sociedad continuará reivindicando un cambio de modelo donde una parte cada vez más pequeña de la población no siga ganando privilegios a base de empobrecer al resto. Ninguna persona en ninguna parte del mundo verá su vida amenazada por proteger el planeta. Juntas y juntos construiremos el buen vivir desde la certeza de nuestra ecodependencia y nuestra interdependencia.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

"Debemos asumir compromisos para salvar el planeta"


A pocos días del inicio de la cumbre climática COP22 en Marruecos reproducimos la nota de la Asociación Interéntica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) sobre el Mandato aprobado en la III Cumbre Amazónica que reunió a representantes indígenas de nueve países amazónicos.

El documento resume el posicionamiento político de las organizaciones indígenas de la cuenca amazónica articuladas en la COICA frente a la crisis climática que desafía a la humanidad.

El documento fue oportunamente difundido al término de la Cumbre Amazónica realizada los días 27 y 28 de octubre en el hoterl Los Delfines, en Lima y fue oportunamente difundido por Servindi (ver nota).
III Cumbre Amazónica: "Debemos asumir compromisos para salvar el planeta"

Por Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP)

El mandato de la III Cumbre Amazónica es el documento que da voz a los acuerdos y compromisos logrados por todas las organizaciones indígenas que participaron en los paneles de discusión, durante los tres días de actividades en el marco de la III Cumbre Amazónica.

Este año, el documento indígena tuvo 10 incisos que dejan sentir la urgencia de un cambio global; pues las consecuencias de las problemáticas indígenas ya no son temas regionales, sino que sus soluciones serán la llave para seguir habitando nuestro planeta al borde del colapso ecológico.

El extractivismo como parte del “desarrollo” mundial no abraza a la vida, por el contrario son los bosques y los ecosistemas protegidos milenariamente por las poblaciones indígenas los que ofrecen el aire que necesitamos para respirar. Por ello proponemos una política de hidrocarburos bajo tierra y el cese de megaproyectos que destruyen los territorios indígenas, los bosques y arrasan con la vida y la cultura de nuestros pueblos hermanos. Expresaron unívocos.
La ciencia afirma como mejores cuidadores del bosque a los pueblos indígenas

Hoy tenemos a la ciencia de nuestro lado, pues en tiempos de desastre climático se nos da la responsabilidad de mantener y preservar la selva para mitigar el calentamiento global y equilibrar el clima para bien de la humanidad. En este sentido son los pueblos originarios y en aislamiento los que han logrado vivir en mayor armonía con la naturaleza, por lo que exigimos el absoluto respeto a sus tierras y a su modo de vida; y bajo ningún motivo aceptamos injerencias económicas en sus hábitats.

Las organizaciones que formamos la COICA tenemos iniciativas de desarrollo verdaderamente sostenible que deben ser parte de los planes mundiales de conservación y protección del medioambiente. Somos una fuerza imprescindible para mitigar las emisiones y a través de las RIA (Red indígena amazónica) asegurar territorios que servirán como los pulmones del mundo. Todo ello sustentado en la economía ancestral indígena que mediante un manejo holístico del territorio y el vínculo inseparable con la tierra ofrece una verdadera vida plena que es la alternativa al modelo de desarrollo depredatorio que ofrecen las economías imperantes.

Estamos convencidos de que la sabiduría ancestral de los recursos y del medio ambiente son en extremo necesarios para que los distintos países de la región logren llegar a los acuerdos tomados en París y así disminuir el riesgo del colapso climático. Es por lo mismo que todos los pueblos amazónicos debemos tener una participación activa en las decisiones que se tomen en torno a la protección de la biodiversidad. La fragilidad a la que nos ha llevado el sistema de desarrollo actual nos obliga a unirnos en una voz global y a denunciar los abusos a nuestros pueblos hermanos en cualquier lugar del planeta, expresaron los más de 100 representes que llegaron a la cumbre amazónica en su tercera edición.

Los pueblos concluyeron que el planeta entero comienza a verlos como los dueños del futuro para las siguientes generaciones, por su labor en la protección de los bosques “los hemos mantenido vivos y hemos logrado ser el oxígeno que el Planeta necesita. Nuestro vínculo con la tierra es ancestral y nadie mejor que nosotros sabe cuidar de este bien; porque no es nuestro, es de nuestros hijos, de nuestros nietos y de los hijos de nuestros nietos” culminaron.


Fuente: Servindi

miércoles, 21 de octubre de 2015

Los países ricos conducen al planeta a un cambio climático irreversible.

Amigos de la Tierra

Amigos de la Tierra Internacional ha advertido hoy que los países ricos –los más responsables del cambio climático– nos están conduciendo a un cambio climático irreversible y más devastador, en lugar de tomar las medidas radicales que se necesitan con urgencia para reducir sus emisiones de carbono.

La advertencia fue emitida al tiempo que gobiernos de todo el mundo comienzan una reunión de una semana en las negociaciones climáticas de la ONU en Bonn para negociar, por primera vez, el texto de un nuevo tratado climático mundial a ser acordado en París el mes de diciembre.

“Las promesas de reducción de emisiones realizadas por los países ricos hasta ahora son menos de la mitad de lo que necesitamos para evitar un cambio climático fuera de control. El proyecto de acuerdo para París sobre la mesa de negociaciones esta semana muestra que muchos parecen dispuestos a aceptar consecuencias irreversibles y devastadoras para las personas y el planeta”, dijo Susann Scherbarth, activista de campaña de Justicia Climática y Energía, Amigos de la Tierra Europa.

"Este proyecto incluso desmantelaría varios principios fundamentales de la Convención sobre Cambio Climático de la ONU, como la equidad. Esto es simplemente inaceptable. Los países más ricos deben cumplir con su parte justa. El nuevo tratado debe proteger a los países y personas menos privilegiados, no dejar que los países más ricos evadan responsabilidades” añadió.

“Los políticos están en camino a fallarnos en su cumbre de París. Muchos políticos, bajo la presión de los contaminadores corporativos transnacionales que se benefician de los combustibles fósiles y la energía sucia, promueven el carbón, el fracking y la energía nuclear ante la ONU y localmente. En cambio, deben comprometerse a una reducción drástica de emisiones y una transformación de nuestro sistema energético”, dijo Dipti Bhatnagar, coordinadora del programa de Justicia Climática y Energía, Amigos de la Tierra Internacional.

Cientos de miles de personas están pagando con sus vidas por la falta de acción continua de nuestros gobiernos. Pero los verdaderos líderes, los pueblos, están tomando medidas y mostrando el camino con soluciones reales, como la energía renovable controlada por la comunidad.

Miles de personas de todo el mundo, entre ellas partidarios de Amigos de la Tierra, planean ir a París para hacerse oír durante la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas [1] y movilizarse aún más en el año 2016 y más allá.

"Nuestros gobiernos deben poner fin a la energía sucia y seguir con urgencia a los verdaderos líderes: los pueblos, no los contaminadores. Más y más personas están apoyando las soluciones reales, resistiendo la extracción de combustibles fósiles y conduciéndonos hacia sociedades seguras para el clima”, dijo Dipti Bhatnagar, coordinadora del programa de Justicia Climática y Energía, Amigos de la Tierra Internacional.

Organizaciones de justicia climática, movimientos sociales, grupos religiosos, sindicatos, organizaciones ambientales y de desarrollo dieron a conocer un nuevo informe: “Su justa parte: el análisis de la sociedad civil sobre el principio de equidad en los INDC”. [2]

El informe muestra que muchos países en desarrollo se han comprometido a hacer algo más que su "justa parte" para reducir las emisiones, mientras que los países ricos están peligrosamente fallando en esforzarse.

El informe se basa en la información que han presentado los gobiernos ante la ONU sobre sus Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (INDC), que describen en qué medida se comprometen a reducir sus emisiones.

El informe sostiene que, si bien la "equidad" es un principio básico en el proceso de la ONU para lograr un acuerdo mundial, los países hasta ahora han sido autorizados a determinar sus propios objetivos sobre una base puramente nacional sin hacer referencia a la escala del esfuerzo mundial necesario.

En el informe, la parte justa que cada país debe tener en la lucha contra el cambio climático se mide en función de su nivel de responsabilidad en la causa de la crisis, así como su capacidad para hacer frente al cambio climático en este momento.


PARA OBTENER MÁS INFORMACIÓN EN BONN 

Susann Scherbarth, activista de campaña de Justicia Climática y Energía, Amigos de la Tierra Europa: susann.scherbarth@foeeurope.org o +32 486 34 18 37

PARA OBTENER MÁS INFORMACIÓN

Dipti Bhatnagar, coordinadora del programa de Justicia Climática y Energía, Amigos de la Tierra Internacional: dipti@foei.org o +258 840 35 65 99 


NOTAS A LOS EDITORES

[1] Amigos de la Tierra Internacional pide a sus seguidores que se unan a sus actividades en diciembre en París y en 2016, y que se inscriban a la campaña de revolución energética en línea.
Para ver más información: ver aquí.

[2] El resumen del nuevo informe se encuentra en línea enhttp://civilsocietyreview.org
El informe completo estará disponible en noviembre.

Hallazgos del informe: 

· La ambición de todos los principales países desarrollados está muy por debajo de sus partes justas, que incluyen no solo medidas nacionales sino también las finanzas internacionales. Los que tienen la brecha más cruda incluyen Rusia (que no contribuye en nada de su parte justa), Japón (aporta una décima parte de su parte), Estados Unidos (contribuye aproximadamente un quinto de su parte justa) y la Unión Europea (contribuye poco más de un quinto de su parte justa).

· La mayoría de los países en desarrollo evaluados han hecho promesas de mitigación que superan su parte justa. Esto incluye Kenia, las Islas Marshall, China e Indonesia. Las INDC de la India corresponde bastante a su parte justa, mientras que la de Brasil es un poco más de dos tercios de su parte justa.

· La mayoría de los países desarrollados tienen partes justas que ya son demasiado grandes para cumplir mediante la reducción de sus emisiones solamente. El resto de sus partes justas debe cumplirse mediante el apoyo a una reducción equivalente de las emisiones en los países en desarrollo. Esto representa casi la mitad de los cortes necesarios a nivel mundial, lo que indica la necesidad de una gran expansión de las finanzas, la tecnología y la ayuda internacionales. 
· A pesar de que el financiamiento climático es fundamental para los países desarrollados para cumplir con sus partes justas, hay una sorprendente falta de compromiso. Se requiere financiamiento internacional a mayor escala para que los países en desarrollo puedan ir más allá de sus propias partes justas y se cumpla con los recortes de emisiones totales necesarios a nivel mundial. También se necesita un aumento significativo de la financiación pública para el clima para satisfacer las necesidades de adaptación y para cubrir pérdidas y daños en los países en desarrollo, en particular para los más vulnerables.