Mostrando entradas con la etiqueta cubadebate. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cubadebate. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de marzo de 2019

ONU en Día Mundial del agua: Es un derecho humano y a nadie debe negársele.


El secretario general de la ONU, António Guterres, recordó hoy que el agua es un derecho humano y a nadie debe negársele el acceso a este recurso.
Por eso en el Día Mundial del Agua exhortó a defender ese derecho para todos, sin dejar a nadie atrás.
El agua es vital para la supervivencia y, junto con el saneamiento, ayuda a proteger la salud pública y ambiental, señaló el máximo representante de Naciones Unidas por medio de un comunicado.
‘Nuestros cuerpos, nuestras ciudades y nuestras industrias, nuestra agricultura y nuestros ecosistemas dependen de ello’.
En la actualidad, dos mil 100 millones de personas viven sin agua potable debido a factores como el estatus económico, el género, el origen étnico, la religión y la edad, alertó el secretario general.
Las crecientes demandas, junto con una mala gestión, han aumentado el estrés hídrico en muchas partes del mundo y el cambio climático se está sumando dramáticamente a la presión, advirtió.
Para 2030, añadió, aproximadamente 700 millones de personas en todo el orbe podrían ser desplazadas por la intensa escasez de agua.
En ese sentido, Guterres pidió fomentar más la cooperación para enfrentar la crisis mundial del agua y fortalecer la capacidad de resistencia a los efectos del cambio climático en ese sentido.
Para el secretario general de la ONU, esos pasos resultan vitales hacia un futuro más pacífico y próspero.
A medida que nos esforzamos por alcanzar la Agenda 2030, subrayó, debemos valorar los recursos hídricos y garantizar su gestión inclusiva si queremos protegerlos y utilizarlos de manera sostenible en beneficio de todas las personas.
La presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, también lamentó que tantos millones de personas en todo el mundo vivan sin agua potable en sus hogares.
‘Quienquiera que seas, dondequiera que estés, el agua es tu derecho humano’ escribió en su cuenta oficial en Twitter. El año pasado, la ONU lanzó el Decenio Internacional Agua para el Desarrollo Sostenible, de 2018 a 2028, de cara a promover una mejor gestión de los recursos hídricos.
Cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua como un medio de llamar la atención sobre la importancia del líquido y la defensa de su gestión sostenible.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6 compromete al mundo a garantizar que todos tengan acceso al agua segura para el año 2030, e incluye acciones encaminadas a proteger el medio ambiente y reducir la contaminación.
(Con información de Prensa Latina)
Fuente: cubadebate.cu

lunes, 22 de octubre de 2012

Fidel Castro está agonizando.


Por Fidel Castro, Cuba Debate

22 octubre 2012

Bastó un mensaje a los graduados del primer curso del Instituto de Ciencias Médicas “Victoria de Girón”, para que el gallinero de propaganda imperialista se alborotara y las agencias informativas se lanzaran voraces tras la mentira. No solo eso, sino que en sus despachos cablegráficos le añadieron al paciente las más insólitas estupideces.

El periódico ABC de España, publicó que un médico venezolano que radica no se sabe donde, reveló que Castro había sufrido una embolia masiva en la arteria cerebral derecha, “puedo decir que no vamos a volverlo a ver públicamente”. El presunto médico, que si lo es abandonaría primero a sus propios compatriotas, calificó el estado de salud de Castro como “muy cercano al estado neurovegetal”.

Aunque muchas personas en el mundo son engañadas por los órganos de información, casi todos en manos de los privilegiados y ricos, que publican estas estupideces, los pueblos creen cada vez menos en ellas. A nadie le gusta que lo engañen; hasta el más incorregible mentiroso, espera que le digan la verdad. Todo el mundo creyó, en abril de 1961, las noticias publicadas por las agencias cablegráficas acerca de que los invasores mercenarios de Girón o Bahía de Cochinos, como se le quiera llamar, estaban llegando a La Habana, cuando en realidad algunos de ellos trataban infructuosamente de llegar en botes a las naves de guerra yankis que los escoltaban.

Los pueblos aprenden y la resistencia crece frente a las crisis del capitalismo que se repiten cada vez con mayor frecuencia; ninguna mentira, represión o nuevas armas, podrán impedir el derrumbe de un sistema de producción crecientemente desigual e injusto.

Hace pocos días, muy próximo al 50 aniversario de la “Crisis de Octubre”, las agencias señalaron a tres culpables: Kennedy, recién llegado a la jefatura del imperio, Jruschov y Castro. Cuba nada tuvo que ver con el arma nuclear, ni con la matanza innecesaria de Hiroshima y Nagasaki perpetrada por el presidente de Estados Unidos Harry S. Truman, estableciendo la tiranía de las armas nucleares. Cuba defendía su derecho a la independencia y a la justicia social.

Cuando aceptamos la ayuda soviética en armas, petróleo, alimentos y otros recursos, fue para defendernos de los planes yankis de invadir nuestra Patria, sometida a una sucia y sangrienta guerra que ese país capitalista nos impuso desde los primeros meses, y costó miles de vidas y mutilados cubanos.

Cuando Jruschov nos propuso instalar proyectiles de alcance medio similares a los que Estados Unidos tenía en Turquía —más cerca todavía de la URSS que Cuba de Estados Unidos—, como una necesidad solidaria, Cuba no vaciló en acceder a tal riesgo. Nuestra conducta fue éticamente intachable. Nunca pediremos excusa a nadie por lo que hicimos. Lo cierto es que ha transcurrido medio siglo, y aun estamos aquí con la frente en alto.

Me gusta escribir y escribo; me gusta estudiar y estudio. Hay muchas tareas en el área de los conocimientos. Nunca las ciencias, por ejemplo, avanzaron a tan asombrosa velocidad.

Dejé de publicar Reflexiones porque ciertamente no es mi papel ocupar las páginas de nuestra prensa, consagrada a otras tareas que requiere el país.

¡Aves de mal agüero! No recuerdo siquiera qué es un dolor de cabeza. Como constancia de cuan mentirosos son, les obsequio las fotos que acompañan este artículo.

Fuente: ApiaVirtual

lunes, 6 de agosto de 2012

En la sombra de Hiroshima.


El 6 de agosto, aniversario de Hiroshima, debería ser un día de reflexión sombría, no sólo acerca de los sucesos terribles de esa fecha en 1945, sino también sobre lo que revelaron: que los seres humanos, en su dedicada búsqueda de medios para aumentar su capacidad de destrucción, finalmente habían logrado encontrar una forma de acercarse al límite final.
Los actos en memoria de ese día tienen un significado especial este año. Tienen lugar poco antes del 50 aniversario del “momento más peligroso en la historia humana”, en palabras de Arthur M. Schlesinger Jr, historiador y asesor de John F. Kennedy, al referirse a la crisis de los misiles cubanos.
Graham Allison escribe en la edición actual de Foreign Affairs que Kennedy “ordenó acciones que él sabía aumentarían el riesgo no sólo de una guerra convencional, sino también de un enfrentamiento nuclear”, con una probabilidad que él creía de quizá 50 por ciento, cálculo que Allison considera realista. Kennedy declaró una alerta nuclear de alto nivel que autorizaba a “aviones de la OTAN, tripulados por pilotos turcos (u otros), a despegar, volar a Moscú y dejar caer una bomba”.
Nadie estuvo más asombrado por el descubrimiento de los misiles en Cuba que los hombres encargados de misiles similares que Estados Unidos había emplazado clandestinamente en Okinawa seis meses antes, seguramente apuntados hacia China, en momentos de creciente tensión.
Kennedy llevó al presidente soviético Nikita Krushov “hasta el borde mismo de la guerra nuclear y él se asomó desde el borde y no tuvo estómago para eso”, según el general David Burchinal, en ese entonces alto oficial del personal de planeación del Pentágono.
Uno no puede contar siempre con tal cordura. Krushov aceptó una fórmula planteada por Kennedy poniendo fin a la crisis que estaba a punto de convertirse en guerra. El elemento más audaz de la fórmula, escribe Allison, era “una concesión secreta que prometía la retirada de los misiles estadunidenses en Turquía en un plazo de seis meses después de que la crisis quedara conjurada”. Se trataba de misiles obsoletos que estaban siendo remplazados por submarinos Polaris, mucho más letales.
En pocas palabras, incluso corriendo el alto riesgo de una guerra de inimaginable destrucción, se consideró necesario reforzar el principio de que Estados Unidos tiene el derecho unilateral de emplazar misiles nucleares en cualquier parte, algunos apuntando a China o a las fronteras de Rusia, que previamente no había colocado misiles fuera de la URSS. Se han ofrecido justificaciones, por supuesto, pero no creo que soporten un análisis. Como principio acompañante de esto estaba que Cuba no tenía derecho de poseer misiles para su defensa contra lo que parecía ser una invasión inminente de Estados Unidos.
Los planes para los programas terroristas de Kennedy, Operación mangoose (mangosta), establecían una “revuelta abierta y el derrocamiento del régimen comunista” en octubre de 1962, mes de la crisis de los misiles, con el reconocimiento de que “el éxito final requerirá de una intervención decisiva de Estados Unidos”.
Las operaciones terroristas contra Cuba son descartadas habitualmente por los comentaristas como “travesuras insignificantes de la CIA”. Las víctimas, como es de suponerse, ven las cosas de una forma bastante diferente. Al menos podemos oír sus palabras en Voces desde el otro lado: Una historia oral del terrorismo contra Cuba, de Keith Bolender.
Los sucesos de octubre de 1962 son ampliamente aclamados como la mejor hora de Kennedy. Allison los ofrece como “una guía sobre cómo restar peligro a conflictos, manejar las relaciones de las grandes potencias y tomar decisiones acertadas acerca de la política exterior en general”. En particular, los conflictos actuales con Irán y China.
El desastre estuvo peligrosamente cerca en 1962 y no ha habido escasez de graves riesgos desde entonces. En 1973, en los últimos días de la guerra árabe-israelí, Henry Kissinger lanzó una alerta nuclear de alto nivel. India y Pakistán han estado muy cerca de un conflicto atómico. Ha habido innumerables casos en los que la intervención humana abortó un ataque nuclear momentos antes del lanzamiento de misiles por informes falsos de sistemas automatizados. Hay mucho en que pensar el 6 de agosto.
Allison se une a muchos otros al considerar que los programas nucleares de Irán son la crisis actual más severa, “un desafío aún más complejo para los formuladores de política de Estados Unidos que la crisis de los misiles cubanos”, debido a la amenaza de un bombardeo israelí. La guerra contra Irán está ya en proceso, incluyendo el asesinato de científicos y presiones económicas que han llegado al nivel de “guerra no declarada”, según el criterio de Gary Sick, especialista en Irán. Hay un gran orgullo acerca de la sofisticada ciberguerra dirigida contra Irán.
El Pentágono considera la ciberguerra como “acto de guerra”, que autoriza al blanco a “responder mediante el empleo de fuerza militar tradicional”, informa The Wall Street Journal. Con la excepción usual: no cuando Estados Unidos o un aliado es el que la lleva a cabo. La amenaza iraní ha sido definida por el general Giora Eiland, uno de los máximos planificadores militares de Israel, “uno de los pensadores más ingeniosos y prolíficos que (las fuerzas militares israelíes) han producido. De las amenazas que define, la más creíble es que “cualquier enfrentamiento en nuestras fronteras tendrá lugar bajo un paraguas nuclear iraní”.
En consecuencia, Israel podría verse obligado a recurrir a la fuerza. Eiland está de acuerdo con el Pentágono y los servicios de inteligencia de Estados Unidos, que consideran la disuasión como la mayor amenaza que Irán plantea. La actual escalada de la “guerra no declarada” contra Irán aumenta la amenaza de una guerra accidental en gran escala. Algunos peligros fueron ilustrados el mes pasado, cuando un barco estadunidense, parte de la enorme fuerza militar en el Golfo, disparó contra una pequeña nave de pesca, matando a un miembro de la tripulación india e hiriendo a otros tres.
No se necesitaría mucho para iniciar otra guerra importante. Una forma sensata de evitar las temidas consecuencias es buscar “la meta de establecer en Oriente Medio una zona libre de armas de destrucción masiva y todos los misiles necesarios para su lanzamiento, y el objetivo de una prohibición global sobre armas químicas” -lo que es el texto de la resolución 689 de abril de 1991 del Consejo de Seguridad, que Estados Unidos y la Gran Bretaña invocaron en su esfuerzo por crear un tenue cobertura para su invasión de Iraq, 12 años después.
Esa meta ha sido un objetivo árabe-iraní desde 1974 y para estos días tiene un apoyo global casi unánime, al menos formalmente.
Una conferencia internacional para debatir formas de llevar a cabo tal tratado puede tener lugar en diciembre. Es improbable el progreso, a menos que haya un apoyo público masivo en Occidente. De no comprenderse la importancia de esta oportunidad se alargará una vez más la fúnebre sombra que ha oscurecido el mundo desde aquel terrible 6 de agosto.
(Tomado de La Jornada)